Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Cómo un pequeño cambio en un presupuesto puede significar la diferencia entre ser rico o ser pobre

Publicado en Educación Financiera | 19 de julio, 2013

Robert KiyosakiLa clave para superar malos hábitos financieros

Por Robert Kiyosaki

Incluso más que nuestra educación, nuestros hábitos son un reflejo de nuestras vidas. Los hábitos son muy fáciles de desarrollar y muy difíciles de romper, y una vez que se desarrollan, controlan nuestro comportamiento, a veces en formas que ni siquiera reconocemos. A menudo, estos malos hábitos nos llevan a otros malos hábitos. Es un círculo vicioso.

Por ejemplo, muchas personas quieren estar en forma. De hecho, es esa época del año cuando las personas empiezan a hacer resoluciones para ir al gimnasio y ponerse en forma. Envalentonados, van a anotarse y comienzan a hacer ejercicio. Pronto se dan cuenta de que hacer ejercicio es difícil y que duele. Ahí es cuando los malos hábitos desarrollados durante muchos años aparecen. Comienzan a apretar el botón “snooze”. “Sólo diez minutos más y me levanto y voy al gimnasio”, se dicen. Entonces esos diez minutos se convierten en una hora. “Se me hace tarde para el trabajo, no puedo ir esta mañana, pero iré a la hora del almuerzo”, se dicen. A la hora del almuerzo, un amigo quiere ir por una pizza caliente. “Me lo saltearé sólo por esta vez”, se dicen. Y así sucesivamente. En poco tiempo, habrán cancelado su membresía del gimnasio y habrán vuelto a sus viejos hábitos.

Cuando se trata de dinero, la mayoría de las personas tienen malos hábitos.

Muchas personas con las que hablo quieren ser ricos. Incluso leen mis libros y comprenden qué es lo que necesitan para lograrlo. Pero carecen de la disciplina para llegar a ser ricos. Llegan a un seminario y se van entusiasmados y comprometidos con construir su columna de activos y educase financieramente, sólo para que sus malos hábitos financieros los descarrilen.

Por ejemplo, puede que quieran ahorrar dinero para invertir todos los meses, pero entonces ven un descuento en un brillante nuevo producto que han estado deseando durante mucho tiempo. “Empezaré a invertir el próximo mes”, se dicen. “Tengo que comprar esto ahora, así estaré ahorrando dinero.” Entonces, cuando el mes siguiente llegue, se darán cuenta de que comieron afuera demasiadas veces y que no les sobró nada de dinero después de pagar sus cuentas. “Tengo que pagar mis cuentas”, razonan. “Empezaré a invertir el próximo mes.” Luego viene otro mes y están en la misma situación. “Debería reajustar mi presupuesto”, piensan. Pero entonces recuerdan que están pasando su programa favorito por la tele. “Lo haré mañana”. En poco tiempo, se darán por vencidos y abandonarán su meta de invertir y dejarán que sus malos hábitos ganen.

Padre Rico decía que los ricos tenían una forma muy sencilla de romper los malos hábitos del dinero. “Los pobres se pagan a sí mismos siempre en último lugar, y es por eso que son pobres”, dijo. “Pero los ricos se pagan a sí mismos primero, y por eso son ricos.”

El presupuesto de mi Padre Rico era diferente a la de la mayoría de las personas, porque trataba a su columna de activos como un gasto (y como el gasto más importante). Cada mes, no importaba qué, apartaba dinero para sus inversiones, incluso si no tenía suficiente dinero para pagar sus otras cuentas. Siendo joven, no entendía muy bien esto.

“¿Estás diciendo que no pagas tus cuentas?” Le pregunté.

“Por supuesto que no,” dijo Padre Rico. “Creo firmemente en pagar mis cuentas a tiempo. Sólo que me pago a mí mismo primero… antes incluso que al gobierno.”

“¿Qué pasa si no tienes suficiente dinero?” Le pregunté.

“Igual me pago a mí mismo primero,” me dijo Padre Rico.

“¿Pero no vienen tras de ti?”

“Sí,” dijo Padre rico. “Es por eso que siempre encuentro una manera de pagar.”

Para Padre Rico, pagarse a sí mismo primero lo motivaba a trabajar más duro y de forma más inteligente para asegurarse poder pagar sus facturas y a sus acreedores. Usó el miedo de no ser capaz de pagar sus cuentas, a veces una situación creada por pagarse a sí mismo primero, para motivarse a hacer más dinero. Hacía trabajos extras, comenzaba empresas, operaba en el mercado de valores; cualquier cosa que podía para asegurarse poder cumplir con sus obligaciones. Después de pagarse a sí mismo primero, utilizaba la presión de los acreedores para formar buenos hábitos de dinero.

“Si me hubiera pagado a mí mismo al final”, dijo Padre Rico. “No hubiera sentido ninguna presión… pero también estaría quebrado.”

La mayoría de los malos hábitos son resultados del miedo. Por ejemplo, las personas suelen beber en exceso porque le temen al dolor de la vida. Otros saltean el gimnasio porque le temen al dolor que causa. Y cuando se trata de dinero, las personas se quedan pobres porque tienen miedo de no ser capaces de pagar sus cuentas.

La clave para superar los malos hábitos es superar el miedo, lo cual (cuando se trata de dinero) comienza por pagarte a ti mismo primero y usar ese miedo para motivarte a hacer más dinero. Así que, si tienes que adoptar un buen hábito financiero este año, que sea el de pagarte a ti mismo primero, y ve cómo muchos otros buenos hábitos financieros provienen de esa decisión.

¿Qué vas a hacer hoy para pagarte a ti mismo primero y aumentar tu educación financiera?

Para obtener más información y aumentar el conocimiento financiero, únete a nuestra comunidad de educación financiera gratuita aquí.

Publicado originalmente en RichDad.com

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