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Cómo hacerte irremplazable

Por James Richman | Publicado en Interés General | 15 de febrero, 2016

Sitio InvitadoCuando los tiempos duros golpean, las empresas se aprietan el cinturón. Y cuando llega el momento de los despidos, las empresas tienen que decidir quién es prescindible, y quién aporta un valor que no puede permitirse el lujo de perder.

Si crees que puedes estar en la primera categoría, es mejor que cambies de estrategia. Y si no estás muy seguro de en qué lado caes, es igual de malo. Entonces, ¿cómo comenzar a reinventarte a ti mismo para ser irremplazable?

Decide convertirte en una pieza clave

En su libro del 2010 Linchpin: Are You Indispensable? Seth Godin le pregunta a su lector cómo sería su empresa si fuera reemplazado por alguien mejor. Su respuesta es tan interesante como su pregunta.

Godin escribe que esto es poco probable que suceda, porque la ventaja competitiva de un trabajador no se mide por el número de horas que trabaja, qué tanto logra en determinadas medidas, o cuanta experiencia tiene en la industria.

En vez de ello, miran la pasión y la energía que aporta a su posición, su capacidad de ver las cosas como son, y lo bien que equilibra sus prioridades sin quemarse.

Parece imposible, pero la buena noticia es que todos esos rasgos son cuestiones de elección y práctica, no talento. Tú te vuelves irremplazable porque así decides serlo. Eso significa tomar decisiones deliberadas para construir tu marca personal dentro de tu organización.

Atrévete a ser diferente

La Icónica diseñadora de moda Coco Chanel dijo que “para ser irremplazable, uno siempre debe ser diferente.” El raro siempre tiende a llamar la atención. Ya sea positiva o negativamente, ser diferente te hace sobresalir.

En su libro Stand Out (Destacarse), el experto en marketing Dorie Clark dice que esta es la clave para crear tu marca personal, la razón por la que otros te buscan y quieren estar cerca de ti.

Tampoco necesitas ser diferente en virtud de un conocimiento o habilidad especial. Puedes simplemente tener un rasgo de personalidad o característica única. Siempre y cuando no se perciba como que te estás esforzando demasiado por tenerla, fingiéndola, o tan excéntrica que te haga inaccesible, un pequeño toque de diferencia puede ser como tu superpoder en tu trabajo.

Ofrece soluciones

Los robots están programados para seguir un conjunto de tareas, nada más, nada menos. Pero las personas no funcionamos de esa manera.

Si quieres ser irremplazable, siempre recuerda que no eres un robot, sino un ser humano lleno de ideas que puedes utilizar para resolver un problema existente de manera eficiente y creativa. Conviértete en la persona que ofrezca soluciones en vez de la que sólo lleva a cabo tareas o se queja de los problemas.

Pero escucha las cosas de las que otras personas en tu empresa se quejan, y entonces busca cómo podrían resolverse esos problemas y propone algunas soluciones discretas. No tienes que ser un experto en ello, y ya sea que tu sugerencia sea seguida o no, serás visto como alguien que tiene ideas proactivas.

También estarás haciéndole más fácil el trabajo de tu jefe. Y si tus ideas funcionan, la próxima vez que haya un problema, la empresa sabrá dónde encontrar a alguien que pueda ser capaz de ayudar a resolverlo.

Construye relaciones

Las habilidades y los talentos no son nada si no te has nutrido con relaciones laborales. Tómate el tiempo para interactuar con los clientes y colegas. Y recuerda que no podrás hacerlo si pasas todo tu tiempo delante de la computadora.

Interactuar no significa sólo: “Hola, ¿cómo estás?” Se trata de construir relaciones profundas y significativas con el tiempo. Tómate el tiempo para charlar con las personas con las que más interactúas, y acércate casualmente a una o dos con las que interactúes muy poco. Organiza eventos e invitar a tus compañeros de trabajo a almorzar o a pequeñas salidas.

Para los clientes, puede ser algo tan simple como enviarles una pequeña nota de agradecimiento o un “¿cómo estás?” para mostrarles genuinamente que te preocupas por ellos y que su relación no es estrictamente un contrato de negocios.

Nadie es irremplazable

Mientras estás trabajando en construir tu reputación y marca personal dentro de tu empresa, no pierdas de vista el hecho de que siempre hay un punto a partir del cual nadie es realmente irremplazable.

Así que mantén las cosas en perspectiva. Dicho sea de paso, mantener la cabeza fría y saber dónde encajas en tu equipo es otra manera de hacerte a ti mismo la clase de persona que tu empresa no querrá perder.

James Richman es autor de negocios, y gran parte sobre lo que escribe se basa en sus propias experiencias (tanto buenas como malas) como CEO de la compañía de tecnología global Online 1stWebDesigner.

Publicado originalmente en blog.reibox.com

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