Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Cómo convertirte en un inversor exitoso

Publicado en Educación Financiera | 14 de marzo, 2014

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

Evita perder dinero haciendo las preguntas correctas

A finales de 1974, mientras que la mayoría de mis amigos iban a la escuela o trataban de encontrar un buen trabajo, yo estaba teniendo un tipo diferente de educación: la educación financiera.

Compré un pequeño condominio en la periferia de Waikiki. Fue una de mis primeras inversiones en propiedades. Era una de dos dormitorios, un buen baño en un edificio promedio. El precio fue de $ 56.000. Era una unidad de alquiler perfecta, y sabía que podría alquilarla rápidamente.

Estaba emocionado por la inversión y fui a mostrarle el negocio a mi Padre Rico. Miró por encima el documento, y en menos de un minuto, levantó la vista y preguntó: “¿Cuánto dinero estás perdiendo por mes?”

– “Como $100”, le dije.

– “No seas tonto”, dijo Padre Rico. “No he visto los números en detalle, pero te puedo decir sólo por estos documentos que estás perdiendo más que eso. Además ¿Por qué invertir en algo que pierde dinero a sabiendas cada mes?

– “La unidad se veía bien”, le dije. “Y mi agente de bienes raíces dijo que no me preocupara por perder dinero. Me dijo que en unos años el precio de la unidad se duplicaría. Además, obtengo exenciones fiscales por parte del gobierno por el dinero que pierdo. Era un buen negocio, y tuve miedo de que alguien más lo comprará antes que yo”.

Mi Padre Rico se puso de pie y cerró la puerta de la oficina. Sabía que estaba a punto de aprender una lección importante. Había confundido un pasivo con un activo.

El dinero se ve con tu mente

“No es lo que ven tus ojos lo que te hace exitoso”, dijo Padre Rico. “Un pedazo de bienes raíces es un pedazo de bienes raíces. Las acciones de una compañía son las acciones de una compañía. Uno puede ver esas cosas. Pero es lo que no puedes ver lo que es importante. Es el negocio, el acuerdo financiero, el mercado, la gestión, los factores de riesgo, el flujo de dinero, la organización de la empresa, las leyes de impuestos, y otras mil cosas que hacen que algo sea una buena inversión o no.”

Las preguntas sin responder

Mi padre rico comenzó a rasgar mi inversión haciendo preguntas que yo había fallado en preguntar.

• ¿Por qué la tasa de interés era tan alta?

• ¿Cómo el acuerdo encajaba con mi estrategia de inversión a largo plazo?

• ¿Qué factor de vacantes estaba utilizando?

• ¿Cuál era la tasa de capitalización?

• ¿Comprobé el historial de evaluaciones de la Asociación de Propietarios?

• ¿Factorice los costos de reparación y gestión?

• ¿Sabía que una importante construcción estaba prevista cerca del edificio?

Me sentí derrotado ya que no había factorizado ninguna de estas cosas en mis cálculos. “Parecía un buen negocio”, le dije.

Padre Rico sonrió, se levantó y me estrechó la mano. “Me alegro de que hayas tomado acción”, dijo. “La mayoría de la personas piensan, pero nunca hacen. Si haces algo, cometerás errores, y es de nuestros errores de los que aprendemos más. Ahora sabes las preguntas correctas que debes preguntar.”

Aplicando los conocimientos

Más que sólo aprender los conocimientos financieros de mi Padre Rico, tomé su consejo y los apliqué. A la mañana siguiente, volví con la agente de bienes raíces y rechacé el acuerdo en su forma actual. La renegociación no fue un proceso placentero, pero aprendí muchísimo.

Tres días después, volví a ver a mi padre rico. El precio del apartamento era el mismo, pero las condiciones eran muy diferentes. Gracias a renegociar la tasa de interés, las condiciones de pago y el periodo de amortización, estaba ganando $80 por mes en lugar de perder dinero cada mes. Y eso era incluso después de los costos de gestión y vacancia.

“Estimé que probablemente perderías $150 por mes en base a la forma en que el acuerdo estaba estructurado antes”, dijo Padre Rico. “¿Cuánto tiempo podrías haber durado haciendo eso, y en cuántas propiedades podrías invertir con esa clase de pérdida cada mes?”

Reconocí que apenas podría manejar esa única perdida y no sería capaz de invertir en ninguna otra propiedad más. Le dije que quizás tendría que haber conseguido otro trabajo sólo para cubrir una pérdida como esa.

“Y ahora, ¿cuántos negocios como estos, de $80 de flujo de dinero positivo, puedes pagar?” – preguntó Padre Rico.

Sonreí y le dije, “Todos los que pueda agarrar.”

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Publicado originalmente en RichDad.com

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