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Cómo aprovechar la Ley de Murphy en las Finanzas Personales

Por Mauricio Priego | Publicado en Educación Financiera | 21 de marzo, 2018

finanzasLa Ley de Murphy, más que ser un compendio de situaciones irónicas que tarde o temprano podríamos vivir, es en realidad una máxima para reducir el riesgo.

Su aplicación puede ser una forma incluso divertida para prevenir descalabros financieros… Siempre y cuando comprendamos las enseñanzas que encierra.

Pero primero lo primero…

La Ley de Murphy de las Finanzas Personales

• Siempre que recibas un ingreso extra aparecerá un gasto imprevisto en el que se te irá el dinero

• Al comprar un producto en oferta encontrarás el mismo producto en otra tienda… pero más barato

• Una vez que has logrado ahorrar dinero necesitas retirarlo para cubrir un gasto que no contemplabas

• Al invertir tu dinero en un instrumento de inversión que había estado dando buenos rendimientos, éste deja de darlos

• Cuando has logrado reducir el saldo de tu tarjeta de crédito, surge un imponderable que te obliga a volver a utilizarla

• Al contratar un crédito en base a un próximo aumento de tus ingresos, el aumento planeado se pospone (cuando no se desvanece)

¿Te parecen conocidas? ¿Alguna vez has vivido alguna de ellas? Seguramente sí, como todos. Pero lo importante es aprender de ellas…

En 1949, en pleno apogeo de la investigación aeroespacial, el Ing. Edward Murphy acuñó su máxima para que pilotos e ingenieros recordaran que no deben bajar la guardia y mantenerse atentos para prevenir accidentes y desastres:

«Si algo puede salir mal, saldrá mal».

¿Cómo podemos aplicar esta máxima para prevenir deudas, inversiones frustradas o pérdidas de dinero?

• Siempre habrá gastos no contemplados, por lo que es importante tener un adecuado esquema de seguros acordes a nuestras necesidades así como un fondo de emergencias.

• Al momento de invertir, no lo hagas siguiendo una moda o por lo que has escuchado sobre la oportunidad de inversión en cuestión. Es imprescindible tener una estrategia, es decir, razones objetivas para considerar que esa inversión es una buena opción.

La falta de planeación es el principal motivo de “sorpresas”, por ello es prioritario que manejes un presupuesto y un registro de tus gastos.

• Y hablando de planeación, nunca consideres posibles ingresos futuros al momento de contratar créditos o servicios. Al final, si no se concretan, te quedarás con un compromiso sin tener el flujo de dinero para cubrirlo.

¡Éxito!

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