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“Antes de convertirte en consultor, intenta ser emprendedor”

Por Richard Branson | Publicado en Negocios | 10 de diciembre, 2015

Richard BransonEl fracaso es simplemente indispensable para la experiencia emprendedora. Me gradué de la universidad con un título en emprendedor de una institución nigeriana. Gracias a mi rama de estudios, he generado varias de mis propias ideas de negocios.

Sin embargo, amigos y colegas a menudo me piden que les ayude a desarrollar sus nuevas ideas o me piden consejo para determinar la factibilidad de potenciales empresas. Según sé, este tipo de asesoría la dan mejor los consultores de negocios. En vez de enfocarme en ser emprendedor, ¿debería convertirme en consultor?

– Charles Aduloju

Siempre me asombra escuchar de jóvenes que entran en la consultoría justo después de la escuela, sin tener mucha experiencia laboral en el mundo real en su haber. Dar este tipo de salto no tiene paralelo en la mayoría de las profesiones. Imagina abordar un avión y enterarte de que el piloto en los controles solo ha volado en un simulador de vuelo. ¡Estarías muy intranquilo!

De manera similar, hay una razón por la cual los potenciales cardiocirujanos pasan años en las salas de operaciones auxiliando y observando a otros cirujanos antes de operar por sí solos. Sin embargo, cada día ponemos el destino de miles de compañías, grandes y pequeñas, en manos de personas que nunca han dirigido exitosamente un negocio (ya no digamos enfrentando dificultades con él). Para empeorar las cosas, cualquiera puede llamarse consultor en estos días; no se requieren certificados.

Antes de que te lances y entres al mundo de la consultoría de negocios, considera estas cuatro preguntas que yo haría si un consultor tocara a mi puerta en busca de un cliente:

1. ¿Has dirigido un negocio alguna vez?

Después de lanzar cientos de empresas a lo largo de cuatro décadas, sé de primera mano que no hay nada como la experiencia práctica cuando se trata de dirigir un negocio. Cuando se empieza, la curva de aprendizaje es empinada, ya que uno tiene que dominar una variedad de campos, todos a la vez: desde la administración de la cadena de suministros hasta la mercadotecnia, la contabilidad y el servicio al cliente.

No pienso que ninguna rama de estudios puede preparar verdaderamente a un emprendedor para manejar exitosamente todos estos aspectos importantes de una empresa. Así que, como consultor, a menos que seas un experto en un campo relevante para una necesidad de asesoría muy específica, esperaría que tuvieras una abundancia de experiencia en emprendimiento.

Y este tipo de experiencia no se reduce a meramente comprender los elementos básicos del mundo empresarial, es tener también las habilidades sociales fundamentales. Demuéstrame que comprendes cómo inspirar, motivar y dirigir a otros; este es el factor más importante para el éxito en los negocios.

2. ¿Sabes cómo se siente el fracaso?

Antes de que te lances y entres al mundo de la consultoría, siente el fracasoEl fracaso es simplemente indispensable para la experiencia emprendedora.

En el grupo Virgin, no pienso que estaríamos donde estamos hoy si no hubiera sido por las muchas empresas pequeñas y grandes que no funcionaron tan bien como esperábamos. ¿Recuerdas Virgin Brides? ¿O Virgin Clothes? Estas empresas figuran de manera prominente en nuestra lista de fracasos épicos. Sin embargo, nos ayudaron a crear mejores empresas. La razón es sencilla: se puede aprender más de los errores que de los éxitos.

Comprender lo que salió mal, dónde fallaron los instintos o qué factores internos y externos fueron responsables de hacer descarrilar a una empresa son lecciones vitales en los negocios. Comprender los fracasos del pasado es clave para tener éxito en el futuro.

3. ¿Tienes las agallas para calificar de mala una mala idea?

En el caso de Virgin Brides, nuestra fallida incursión en el sector de las bodas y los vestidos de boda en los años 90, nos metimos de lleno en un mercado altamente competitivo y saturado del que sabíamos poco y nuestro producto no atrajo clientes en la misma forma en que lo habían hecho otras marcas Virgin. Aprendimos que cuando la gente está en el mercado en busca de un vestido de novia, la tradición prevalece sobre la disrupción fogosa al estilo Virgin, así que no encajamos bien (por así decirlo).

En muchas formas, no habíamos hecho nuestra tarea; y también permitimos que nuestras expectativas exageradas nos traicionaran. En esta situación, un buen consultor podría haber mostrado algunas señales de advertencia antes. Pero se necesita valor para agitar al barco y muchos consultores tienden a intimidarse al enfrentar a sus clientes con verdades dolorosas.

4. ¿Estás hambriento de conocimiento?

Las empresas, mercados y sociedades están evolucionando constantemente. Cuando empecé Virgin Records a principios de los años 70, estábamos viviendo en un mundo análogo y fragmentado, vendiendo discos de vinilo que atendían a intereses musicales nicho. Cuatro décadas después, estamos en un ambiente de negocios globalizado e interconectado que tiene muy poco en común con el mundo en que nació Virgin.

Las cadenas de suministro globales, el comercio electrónico, la llegada de las redes sociales y la demografía cambiante han transformado radicalmente la forma en que hacemos negocios.

Para que un consultor sea exitoso en este mundo en rápida evolución, necesita la capacidad de adaptarse frecuentemente, entusiasmo por aprender toda la vida y la disposición para adoptar un mayor grado de especialización que antes. Simplemente, piensa en los ejércitos de consultores que han encontrado maneras de ganarse la vida trabajando en la optimización de motores de búsqueda, evaluación de riesgos sociales o gestión de accionistas, por mencionar algunas de las opciones.

Así que, Charles, por supuesto que debes ayudar a tus amigos a iniciar sus negocios. Pero antes de convertirte en consultor, intenta ser emprendedor.

Cada día ponemos el destino de miles de compañías, grandes y pequeñas, en manos de personas que nunca han dirigido exitosamente un negocio.

Fuente: elfinancierocr

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