Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

El amor de un largo paseo

Por Leo Babauta | Publicado en Interés General | 20 de Mayo, 2017

Vivir MejorAyer por la tarde, me embarque en una larga caminata.

Había estado teniendo un mal día, cansado de un montón de actividades, desmotivado y con mi mente fijada en una sola cosa… así que decidí caminar.

Puse algunos bocadillos, un libro y un poco de agua en mi mochila, me puse unos pantalones cortos, una camisa para correr de manga larga, unas buenas zapatillas y un sombrero. Hacía calor, pero no era el pico de intensidad, eran las 5 p.m.

El comienzo fue muy agradable; me sentí tan bien al estar en movimiento, estar al aire libre, que no pude evitar sentirme liberado del estado en el que estaba. Pasé a otros caminantes, ciclistas, niños jugando en los patios, y me encantó ver a otros seres humanos disfrutando estar al aire libre también.

Caminé por alrededor de una hora antes de tomar un descanso para comer mi merienda, tomar agua, y leer mi libro. Para entonces, mi pie izquierdo había desarrollado un punto caliente en la parte delantera de mi pie, pero lo ignoré, tal vez tontamente. El sol se estaba poniendo de a poco y las sombras se alargaban, pero todavía estaba cálido.

Después de un descanso, empecé otra vez. Mi mente se calmó por el paseo, y mis piernas empezaron a sentirse un poco cansados, pero no tanto.

Después de un par de horas, empecé a sentir algunas molestias; no había caminado así ya hace un tiempo, y mi mente comenzó a quejarse por la incomodidad de mi cuerpo. Sin embargo, fue bueno para mí sentir esa incomodidad, así que seguí caminando. Dejé que mi mente se quejara. Podía manejarlo.

El sol se convirtió en una bola rosa brillante, una bola roja de neón deslumbrante que me recordó a los años 80s, por alguna razón. Fue impresionante, y me detuve por una foto, aunque la cámara de mi teléfono no pudo capturar esa belleza. Oh, bueno, sólo podía disfrutarlo sin pruebas documentales ni la posibilidad de compartirla con los demás.

Me detuve por otro descanso junto a unas cuantas secoyas, y leí. Comí unas cuantas galletas, bien ganadas.

Seguí caminando, maravillado por el cielo púrpura y naranja, y un sol ridículamente rosa. Nadie más a mi alrededor parecía impresionaron por este sol, pero yo me sentí sobrecogido y con alegría.

Mis piernas estaban cansadas en ese momento, pero todavía estaba a aproximadamente cuatro millas de casa, así que seguí caminando.

La luz se desvaneció en un crepúsculo, entonces la noche, y quedé caminando en la oscuridad. Estaba tranquilo, y yo estaba solo, queriendo una compañía, pero no la pude tener.

Terminé el paseo, 19 kilómetros y unas cuatro horas después (incluyendo lectura y meriendas), y me tomé una bien merecida cerveza. Y dormí tan bien como si hubiera dormido un mes.

Un buen paseo puede limpiar tu cabeza, empujarte a la incomodidad, y ayudarte a apreciar la majestuosidad de la vida de una manera que rara vez lo harás estando en casa. No puedo esperar para volver hacerlo otro día; hoy.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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