Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Un amable gesto que cambiará tu vida

Por Marc Chernoff | Publicado en Desarrollo Personal | 12 de marzo, 2017

gestoÁngel y yo recibimos decenas de correos electrónicos cada semana de nuestros nuevos estudiantes que por lo general quieren saber cómo prosperar en la vida, en el amor y en los negocios.

Ellos comparten sus historias personales con nosotros y luego hacen preguntas como:

• ¿Cómo puedo atraer más oportunidades positivas a mi vida?
• ¿Qué puedo hacer para mejorar mi relación con mi marido/esposa?
• ¿Cómo puedo avanzar en mi carrera/negocio?
• etc.

Obviamente, no hay respuestas únicas para preguntas como éstas, ya que cada persona que las hace tiene una situación de vida única.

Hay, sin embargo, un consejo que Ángel y yo compartimos universalmente con estos estudiantes, independientemente de su situación; y honestamente creemos que es el mayor secreto para tener éxito en todos los ámbitos de la vida.

¿Quieres conocer este secreto?

Es hora de una corta historia verdadera…

En el principio de la primavera de 1974, el ahora mundialmente reconocido fotógrafo Stephen Wilkes era un periodista de 16 años y el camarógrafo de la estación de televisión de su escuela secundaria.

Su mejor amigo era también reportero de la estación, y juntos se les ocurrió la loca idea de entrevistar a algunos de los grandes presentadores de noticias y periodistas de la época. Así, escribieron cartas personalizadas, escritas a mano a decenas de ellos…

En un increíble giro del destino, ninguno respondió excepto tal vez el más importante presentador de noticias y periodista de televisión de todos ellos: Walter Cronkite, quien amablemente se ofreció a pasar una hora entera con los chicos. Stephen y su amigo entendieron que este sería el evento periodístico más importante de sus vidas, y por lo que se prepararon cuidadosamente para él.

Reunieron decenas de preguntas cuidadosamente elaboradas y las ensayaron una y otra vez. Cuando el día de la entrevista llegó, estaban listos. Se sentaron con el Sr. Cronkite y le hicieron una pregunta tras otra… marcando meticulosamente cada pregunta en su cuaderno de notas. Y el Sr. Cronkite fue muy minucioso y paciente con sus respuestas durante toda la hora.

Entonces, a medida que guardaban sus cosas, el les dijo: “Muchachos, me gustaría hacerles a ambos una pregunta importante: ¿Saben ustedes lo que hace que una entrevista sea una gran entrevista?”

Stephen y su amigo fueron sorprendidos con la guardia baja, por lo que rápidamente comenzaron a barajar su bloc de notas, el cual no les proporcionó una respuesta obvia. El Sr. Cronkite sonrió y rápidamente los rescató, explicándoles: “Ser un buen oyente, chicos. Eso es lo que realmente hace a una entrevista grande. Ser un buen oyente siempre te llevará a la siguiente mejor pregunta.”

Los chicos miraron al legendario presentador y de repente se dieron cuenta de que habían pasado toda su hora preguntando robóticamente preguntas de un guión una tras otra… pero sin escuchar realmente y sin responder ni una sola respuesta. Y si hubieran escuchado, podrían haber permitido que las respuestas del Sr. Cronkite guiaran sus preguntas, y guiarlos a una hora mucho más auténtica y significativa.

Recuerda (el secreto):

Walter Cronkite fue excepcionalmente bueno (un maestro) en su oficio porque nunca pretendió tener todas las respuestas, y por lo tanto no asumió que sabía cómo iban a contestarle todos a los que entrevistaba.

Durante su entrevista de una hora con Stephen y su amigo, les enseñó que escuchar es un poderoso arte. Involucra estar completamente presente y escuchar lo que la gente dice, en primer lugar, y luego ajustar nuestras palabras y acciones en respuesta a las historias, ideas y significados que oímos.

Cuando tomamos el consejo de Walter Cronkite y dominamos el arte de escuchar, inevitablemente abrimos puertas que ni siquiera sabíamos que existían. Este gesto amable puede literalmente cambiar nuestras vidas. Porque no hay nada que cambia más nuestras vidas en el largo plazo que las relaciones que cultivamos con los que nos rodean, y no hay gesto más apreciado que escuchar realmente a una persona.

Para poder prosperar (en la vida, en el amor y en los negocios) tenemos que saber lo que la gente necesita, lo cual sólo pasa cuando nos tomamos el tiempo para abrir conscientemente nuestros oídos.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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