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9 cosas que debes hacer todos los días antes de las 09 a.m.

Por Marc Chernoff | Publicado en Desarrollo Personal | 1 de mayo, 2016

hábitosLa mañana es enormemente importante. Es la base sobre la cual construyes tu día. Cómo eliges pasar tus mañanas puede predecir el tipo de día que vas a tener.

Cuando despierto por las mañanas, mi mente poco a poco empieza a funcionar, y me empiezo a mover apenas la luz de la mañana empieza a filtrarse a través de las ventanas. Mi familia sigue durmiendo. Es un comienzo pacífico.

Me estiro, tomo un vaso de agua, prendo la tetera, y practico una meditación de gratitud por diez minutos. Entonces disfruto de una taza de té mientras leo un capítulo de algún buen libro. Y, por último, escribo por una hora antes de que un día atareado comience.

Una vez que mi familia se despierta, me detengo y me uno a ellos por un rato y seguimos algunos rituales mañaneros simples juntos también.

Esto es sólo un esbozo de mis mañanas, y me hacen feliz.

Sin embargo, no siempre fue así. Solía despertar apurado, corriendo y de mal humor antes de irme al trabajo, los recados o reuniones. Era horrible, pero era mi vida. No conocía ninguna mejor, así que no creía que podía cambiar las cosas. Gracias a Dios, estaba equivocado.

Cambié mis mañanas, hice que trabajaran para mí y no contra mí, con sólo unos rituales sencillos. Compartí estos rituales mañaneros con miles de clientes/estudiantes de coaching durante los últimos años, y muchos de ellos volvieron a mí un mes o dos después para decirme: “¡Gracias!” Tal vez te ayuden a ti también.

1. Comienza temprano.

Si tus mañanas son caóticas, la solución más simple es levantarte un poco antes que el caos. Esto, por supuesto, comienza con la noche anterior yéndote a la cama un poco antes.

Hazlo gradualmente, despiértate sólo 10 minutos más temprano cada semana por las próximas 6-9 semanas, y apenas notarás el cambio diario. Este tiempo extra te ayudará a evitar el estrés, las prisas, las tardanzas y los otros dolores de cabeza innecesarios.

2. Medita en la bondad.

Comienza cada día con amor, gracia y gratitud. Cuando te levantas por las mañanas, piensa en el increíble privilegio que es estar vivo; ser, ver, oír, pensar, amar, tener algo que perseguir. Gran parte de la felicidad son estas pequeñas partes de tu vida; la alegría no es más que la sensación de apreciarlas todas.

Entiende que no es la felicidad lo que nos hace agradecidos, más bien es el agradecimiento lo que nos hace felices. Adopta el hábito de darte cuenta de la bondad que ya tienes a la primera hora de la mañana, y verás más bondad donde quiera que mires a lo largo del día.

3. Estírate.

Simple, pero muy a menudo olvidado… estirar tu cuerpo por las mañanas tiene los siguientes beneficios claves:

• Crea un mayor rango de movimiento en las articulaciones de tu cuerpo
• Mejora tu flexibilidad muscular y coordinación
• Aumenta la circulación de tu sangre hacia varios órganos vitales
• Aumenta tu niveles de energía mental y física (como resultado de un mayor movimiento y circulación)

Si no estás seguro sobre cómo estirarte correctamente, puedes encontrar cientos de tutoriales geniales en YouTube. Elije uno que creas que es la que más te conviene y practícala durante un minuto o dos cada mañana. Sentirás un cambio en ti, te lo garantizo.

4. Bebe un vaso de agua antes de consumir cualquier otra cosa.

Otra práctica obvia que se pierde por el camino…

Tu cuerpo es más de 60% agua, y cuando has estado durmiendo toda la noche sin beber agua, te deshidratas y desesperas por hidratación. Así que sacia tu sed con exactamente lo que tu cuerpo necesita. Evita tomar café, té u otras bebidas antes de tomar al menos un vaso de agua. De esta manera tu cuerpo comenzará a despertar y te sentirás naturalmente con más energía y vida.

5. Mantén las cosas simples.

Uno de mis errores personales hace varios años atrás era tratar de hacer demasiadas cosas en mis mañanas. Cuando empecé a despertarme más temprano quería hacer ejercicio, meditar, hacer las tareas del hogar, leer, escribir, hacer el desayuno, responder emails, hacer recados, etc., y resultó que no podía hacer todas esas cosas. Me estaba despertando más temprano y volviendo loco. Hice mis madrugadas igual de atareadas que el resto del día.

Lo que me ayudó fue tener un par de cosas importantes que hacer temprano, pero no sobre-comprometerme con muchas metas y cronogramas. Preferí tener espacio y flexibilidad, lo que hizo del tiempo mucho más pacífico y útil. Así que el vaso de agua, estirarme, meditación de gratitud, un té, leer y escribir son los únicos programas que tengo en casi todas las mañanas, pero soy flexible con ellos también.

6. Realiza un par de cosas que te muevan.

Una vez más, NO llenes tus mañanas con cosas que tengas que hacer… pero, TEN un par de cosas que no puedas esperar para salir de la cama y empezar a trabajar en ellas. Para mí, es lo que hay en mi lista de favoritos, que incluyen leer y escribir; dos de mis grandes pasiones. Para ti, tal vez un paseo reflexivo, yoga, orar, pintar, o simplemente leer el periódico de la mañana.

En otras palabras, no basta con tener una larga lista de cosas que crees que deberías hacer, sino más bien cosas que realmente quieras hacer. Trata a tus madrugadas como si fueran un regalo.

7. Lee, revisa o escucha algo que nutra tu mente.

Algunas de las personas más felices y más exitosas que conozco leen un poco de las escrituras cada mañana, algunos leen libros inspiradores, artículos o citas, mientras que otros escuchan radio, podcasts o audio-libros que los animan a empezar sus días. La clave es tener un ritual enfocado en absorber pequeñas dosis de contenido de auto-superación para estirar y nutrir tus perspectivas y base de conocimientos. Hace que comiences tu día con una nota positiva, con ideas positivas y productivas que guiarán el resto de tu día. Y eso es crucial, porque tus pensamientos guían tu realidad.

Así que disfruta de algo positivo todas las mañanas en cuando te despiertes, y deja que te inspire a hacer algo positivo antes de volver a la cama por la noche. Así es como los días memorables y manejables se hacen.

8. Está presente, respira y aprecia el espacio entre las actividades también.

Los momentos de tu mañana no son sólo las cosas que haces; son también sobre el espacio abierto que hay entre las cosas que haces. Eso significa que el espacio en sí es algo que debes apreciar también.

Así que si meditas y lees, la mañana no es sólo valiosa porque meditas y leas… el espacio alrededor de esas dos actividades también es increíble. El tiempo dedicado a caminar hacia tu alfombra de meditación, o cuando buscas tu libro, o pasas las páginas, o viertes una taza de té, o te sientas y ves la salida del sol… estos pequeños espacios abiertos son tan importantes como cualquier otra cosa.

Relájate un poco para no estar corriendo de una cosa a la otra, y nota y aprecia los espacios que hay entre ello.

9. Pasa con gracia a lo que es más importante.

Como seres humanos estamos orientados hacia las metas. Nos gusta progresar. Cuando logramos una de nuestras metas, sonreímos por ello. Es por eso que las personas más felices que conozco son también algunas de las personas más exitosas.

A medida que tu mañana se termina, la clave es canalizar tu atención directamente hacia las cosas correctas, no hacia las cosas urgentes. Porque en algún momento todos nos preguntamos, “¿Por qué es tan difícil terminarlo todo?” Y la respuesta es sorprendentemente simple: Estamos haciendo muchas cosas equivocadas.

Varios estudios demostraron que las personas no terminan más cosas con trabajar más horas ciegamente en todo lo que les aparece. En vez de eso, terminan más cosas cuando siguen planes que miden y siguen prioridades claves. Así que si quieres tener más éxito, estar menos estresado, y ser mucho más feliz al final de cada día, no preguntes cómo hacer algo más eficientemente hasta antes preguntarte, “¿Tengo que hacer esto realmente?”

Ser capaz de hacer algo bien no significa que sea lo que tengas que hacer. Creo que este es uno de los problemas más comunes con la mayoría de los consejos sobre administración del tiempo; muchos gurús de productividad se enfocan en cómo hacer las cosas más rápidamente, pero la gran mayoría de las cosas que las personas hacen rápidamente no tendrían que ser hechas en absoluto.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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Comentarios

  1. 1 2/05/2016 - Walter:

    Agradecer a la página por los buenos consejos que trataré de poner en práctica.

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