Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

8 creencias tóxicas que muchas personas creen que son normales

Por Marc Chernoff | Publicado en Desarrollo Personal | 26 de junio, 2016

creenciasNo son las circunstancias de nuestras vidas las que nos forman, sino nuestras creencias sobre lo que significan esas circunstancias.

Cuando estaba en mi adolescencia a principio de mis veintes, tenía una visión de túnel y esperaba que la vida fuera de cierta manera. Estudié mis fracasos hasta que perdí de vista mis éxitos.

Renuncié a mis sueños para sentir una sensación de confort. Me aferré a mis miedos que me protegieron del amor y la felicidad al negarme ser yo mismo. Y mientras hacía todo esto, me sentaba y me preguntaba por qué la vida era tan miserable.

Obviamente, estaba muy perdido. Mis propias creencias y comportamientos tóxicos habían destruido lo mejor de mí. Pero después de un extenso examen de conciencia, leer un montón, y una práctica diaria diligente, aprendí a hacer las cosas de manera diferente, y me encontré de nuevo.

Te digo esto porque sé que estás luchando con demonios interiores similares, todos lo hacemos. A veces las ideas y los hábitos con los que estamos cómodos nos terminan matando por dentro.

Como veterano coach de vida, me doy cuenta de que muchas de las creencias tóxicas con las que tuve problemas temprano en la vida son bastante comunes en realidad. Literalmente, vi a las mismas creencias tóxicas surgir en la vida de nuevos clientes una y otra vez.

Aquí tienes ocho de las creencias más comunes de las que tienes que tener cuidado:

1. El presente es indicativo del futuro.

Cuando las cosas no están yendo bien, hay una tendencia de extrapolar y asumir que el futuro será más de lo mismo. Por alguna extraña razón esto no sucede igual cuando las cosas van bien.

Las risas, las sonrisas y las sensaciones calidas son fugaces y lo sabemos. Tomamos los buenos tiempos por su valor nominal en el momento en el que más valen, y entonces los dejamos ir. Pero cuando estamos deprimidos, con problemas, o con miedo, fácilmente apilamos más dolor al asumir que mañana será exactamente igual que hoy.

Esta es una cíclica, profecía auto-cumplida. Si no te permites avanzar más allá de lo que pasó, lo que dijiste, lo que sentiste, verás el futuro a través de la misma lente sucia, y nada será capaz de enfocar tu juicio nebuloso. Te quedarás en la justificación, reviviendo y alimentando la percepción de que no deberías haber existido en primer lugar.

2. Es demasiado tarde para cambiar.

La vida no es una línea recta. No hay simplemente un camino correcto para ti ni para nadie más. Y no hay un cronograma de hitos. Pero a veces la presión procedente de tus compañeros, tu familia, tu trabajo y la sociedad en general es suficiente para hacernos sentir completamente rotos por dentro. Si no tenemos el “correcto” trabajo, relación, estilo de vida, y así sucesivamente, para cierta edad, suponemos que de alguna manera no servimos. Y eso no es cierto en absoluto.

Tienes permitido tener tiempo extra cuando lo necesites. Tienes permitido dar marcha atrás. Tienes permitido averiguar qué es lo que te inspira en las diferentes etapas de tu vida. La vida está destinada a ser una serie de zig zags. Debe verse como un desastre, pero un desastre hermoso. Así que cualquier situación en la que estés en este momento, entiende que puedes cambiarla si lo deseas. Depende de ti. Sólo tienes que darte la vuelta y elegir algo nuevo.

3. Ser vulnerable es peligroso.

Todos tenemos miedo de decir demasiado, sentir demasiado y dejar que la gente sepa lo que significan para nosotros. Pero eso no es saludable. El amor es vulnerabilidad. La felicidad es vulnerabilidad. El riesgo de ser vulnerable es el precio de abrirte a la belleza y la oportunidad.

Ser vulnerable no es sobre mostrar tus partes pulidas; se trata de revelar tus partes sin pulir y que prefieres mantener oculta al mundo. Se trata de mirar al mundo con un corazón honesto, abierto y diciendo: “¡Este soy yo! Tómame o déjame!”

Es difícil dejar ir y ser vulnerable de esta forma porque la apuesta es alta. Pero recuerda, nada que valga la pena en este mundo es una apuesta segura. Debido que el amor y la felicidad nacen de nuestra voluntad de ser vulnerables (al abrirnos a algo maravilloso que nos podrían quitar) cuando te ocultas de tu vulnerabilidad, te ocultas automáticamente de todo lo que deseas.

4. Estar solo es un problema.

¡Incorrecto! Si no te gusta quien eres cuando estás con alguien más, ese si es un verdadero problema, y es hora de cambiar las cosas. Las relaciones deben ser elegidas de manera inteligente. No dejes que la soledad te empuje a caer de nuevo en los brazos de alguien que sabes que no te conviene. Enamórate cuando estés listo, no cuando estés solo. Esfuérzate por descubrir el verdadero amor, el tipo de relación que te motive a ser una mejor persona.

“Pero yo no quiero estar solo/a!”, dices. Cambia tu opinión sobre esto. Está solo. Come solo. Sal solo, y duerme solo cuando vuelvas a casa. Al hacerlo, aprenderás más sobre ti mismo. Crecerás, te darás cuenta de lo que te inspira, te darás cuenta de tus propios sueños, tus propias creencias, tu sorprendente claridad, y cuando conozcas a la persona adecuada que te haga sentir aún más como tu mismo, estarás seguro.

En pocas palabras: No apresure al amor. Espera hasta que realmente lo encuentres. A una gran relación vale la pena esperarla.

5. Encajar es algo bueno.

A veces te sorprenderás preguntándote a ti mismo: “¿Quién soy yo para creer que puedo hacer esto?” Cuando en realidad deberías estar diciendo, “¿Quién soy yo para creer que no puedo?”

Ignora las dudas. Olvídate de encajar. ¡Destácate! Piensa en ello. Si pasas toda tu vida enfocado en lo que los demás piensan de ti, ¿olvidarías quién eres en realidad? ¿Qué pasa si la cara que muestras al mundo resulta ser una máscara… sin nada debajo de ella? Eso es lo que sucede cuando pasas todo el tiempo tratando de ser quien crees que los demás quieren que seas.

No te hagas esto. No salves tu cara y pierdas tu alma en el proceso. Hacerlo no le sirve a nadie. No hay nada útil en encogerte para que los demás no se sientan inseguros a tu alrededor. Estás destinado a brillar de una forma que sólo tú puedes. Naciste para manifestar todo el brillo que hay dentro de ti. Y mientras dejes brillar tu luz, inconscientemente les darás permiso a los demás para hacer lo mismo. A medida que te liberas de tu propio miedo a sobresalir, tu presencia automáticamente liberará a los que te rodean también.

6. Hay un XYZ perfecto para mí.

Como seres humanos, a menudo perseguimos hipotéticos estados estáticos de perfección. Lo hacemos cuando buscamos la casa perfecta, el trabajo perfecto, al amigo perfecto, al amante perfecto, y así sucesivamente. El problema, por supuesto, es que la perfección no existe en un estado estático. Porque la vida es un continuo viaje, constante evolución y cambio.

Lo que hay aquí hoy, no es lo que habrá exactamente mañana, esa casa perfecta, trabajo perfecto, amigo perfecto o amante perfecto con el tiempo se desvanecerán a un estado de imperfección.

Pero con un poco de paciencia y una mente abierta, con el tiempo, esa casa imperfecta se convertirá en un hogar confortable. Ese trabajo imperfecto evolucionará en una carrera gratificante. Ese amigo imperfecto se convertirá en un hombro en el cual apoyarte. Y ese amante imperfecto se convertirá en un compañero de por vida confiable. Es sólo cuestión de dejar ir el perfeccionismo.

7. Lo que todos te hacen es personal.

La gente es tóxica para ellos y para los demás cuando creen que todo lo que ocurre en el mundo es un ataque directo contra ellos, o de alguna manera todo es sobre ellos. La verdad es que lo que las demás personas te dicen o hacen, dice  mucho más sobre ellos que sobre ti. Las reacciones que las personas tienen contigo son por sus propias perspectivas, heridas y experiencias de vida. Si la gente cree que eres increíble, o creen que eres promedio, de nuevo, eso dice más sobre ellos que de ti.

No estoy sugiriendo que debamos ser narcisistas e ignorar todos los comentarios. Estoy diciendo que mucho dolor, desilusión y tristeza en nuestras vidas provienen de tomar las cosas como personal. En la mayoría de los casos es mucho más productivo y saludable dejar ir la opinión buena o mala que los demás tengan de ti, y operar según tu propia intuición y sabiduría como guía.

8. Nunca deberías estar triste.

El deseo de constante felicidad nos hace miserables. Porque en la vida nada es constante. No hay ni felicidad absoluta ni tristeza absoluta. Sólo hay cambios de humor que oscilan entre estos dos estados extremos.

En cualquier momento dado estamos simplemente comparando lo que sentimos con cómo nos sentimos en otro momento, comparando un nivel de satisfacción con otro. De esta manera, aquellos que sintieron una gran tristeza son más capaces de sentir una mayor felicidad sólo después de sanar emocionalmente.

Debemos conocer la miseria para identificar los momentos de euforia. La clave, sin embargo, es vivir tu vida en su totalidad de forma diaria. Experimentar las altas y las bajas, los aspectos positivos y los negativos, y todos los estados de ánimo que hay en el medio.

No te enfoques en simplemente ser feliz. Enfócate en vivir una vida bien vivida. Enfócate en lograr la integridad. Sí, la felicidad es parte de esa integridad, pero también lo es la tristeza, la dificultad, la frustración y el fracaso. Y superar estos últimos puntos apoyará tu crecimiento personal mucho más que la felicidad constante.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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