Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

7 Importantes lecciones de vida que todos aprendemos de la manera difícil

Publicado en Desarrollo Personal | 19 de septiembre, 2015

lecciones“Las personas nunca aprenden nada por que se les diga,
tienen que descubrirlo por sí mismas.” – Paulo Coelho

Hoy se cumple el quinto aniversario del inesperado fallecimiento de un amigo cercano. Esta mañana me encontré reflexionando sobre esa triste mañana cuando recibí la noticia, y cómo varios colegas y conocidos (a quienes apenas conocía) se me acercaron durante las horas siguientes y me dieron una palmada en la espalda, un abrazo, o un auténtico “Lo siento.”

En medio de mi dolor, ahora me doy cuenta de que esta trágica pérdida me enseñó tres cosas importantes.

En primer lugar, que las peores cosas les pueden pasar a las mejores personas sin ninguna razón obvia en absoluto.

En segundo lugar, que la mayoría de las personas, incluso las que crees que no les importa, son realmente buenas personas a las que realmente les importa.

Y, por último, que al igual que es difícil ver todas las oportunidades que la vida te da hasta que estas ya pasaron, es prácticamente imposible comprender plenamente determinadas circunstancias de la vida hasta que ciertamente te suceden.

Es una variación de este último punto de lo que quiero hablar hoy; siete lecciones importantes de vida que casi todo el mundo aprende de la manera difícil, con el tiempo.

1. La gente que pierdes siguen siendo parte de ti.

Algún día te enfrentarás con la realidad de perder a alguien. Y a medida que la vida siga (con los días convirtiéndose en noches) se te hará claro que uno nunca deja de extrañar a alguien especial que se fue, simplemente aprendes a vivir alrededor del agujero de su ausencia.

Cuando pierdes a alguien que no puedes imaginar la vida sin él/ella, tu corazón se rompe en mil pedazos, y la mala noticia es que nunca superas la pérdida por completo. Nunca te olvidarás de ellos. Sin embargo, en cierto modo, esto también es una buena noticia.

Ellos vivirán en la calidez de tu corazón roto, el cual nunca se curará totalmente de nuevo, y seguirás creciendo y experimentando la vida, a pesar de tus heridas. Es como romperse un tobillo que nunca se curará perfectamente, y que sigue doliendo cuando bailas, pero bailas de todos modos con una leve cojera, y esta cojera sólo se suma a la profundidad de tu rendimiento y la autenticidad de tu carácter.

2. La búsqueda de la felicidad es sobre buscar un propósito.

Buscar la felicidad no es lo mismo que ser feliz, el cual es un sentimiento fugaz que depende de las circunstancias del momento. Si el sol está brillando, disfruta de su calor. Los momentos felices son geniales y, a menudo llenos de diversión, pero los momentos felices pasan, porque el tiempo pasa. Esto es algo que rara vez captamos al principio.

La búsqueda permanente de la felicidad, por el contrario, es más difícil de alcanzar; no se basa en un resultado particular. Lo que realmente estás buscando es un propósito; vivir una vida con sentido.

Empieza con un “por qué.” (¿Por qué estás haciendo lo que estás haciendo con tu vida?) Cuando tu “por qué” es significativo, estás buscando la felicidad. Habrá momentos en que las cosas vayan tan mal que apenas te sentirás vivo. Y también habrá momentos en los que te darás cuenta de que apenas estar vivo, pero en tus propios términos, es mejor que vivir una existencia sin vida durante ochenta años en los términos de otra persona. La búsqueda no es todo o nada; es todo Y nada, con altibajos y lecciones valiosas en el camino.

En otras palabras, la felicidad llega más fácilmente cuando sabes lo que estás haciendo, crees en lo que estás haciendo, y amas lo que estás haciendo (y con quien lo estás haciendo), independientemente de cómo salgan las cosas.

3. Buscar la validación de los demás te invalida.

¿El miedo al rechazo te está deteniendo? ¿Alguna vez tuviste tanto miedo de lo que otros pudieran pensar o decir de ti, que te impidió tomar acciones positivas? Apuesto a que estás sacudiendo la cabeza, “sí.”

Es hora de cambiar tu forma de pensar…

Hoy, la única persona a la que deberías tratar de superar es la persona que fuiste ayer. Pruébate a ti contra ti mismo, no contra los demás. Eres lo suficientemente bueno, lo suficientemente inteligente y lo suficientemente fuerte. No necesitas de otras personas para validarte; ya es valioso.

Si alguien te dice “no”, o si alguien dice algo negativo sobre ti, eso no cambia nada de ti. Las palabras y las opiniones de los demás no tienen ninguna incidencia real en tu valor. Ciertamente puede ser útil y deseable hacer una buena impresión en ciertas situaciones, sin embargo, no es el fin del mundo cuando te encuentras con el rechazo.

Es genial recibir comentarios positivos, pero simplemente no siempre sucede. Y sin embargo, eso está bien, porque sabes hacia dónde te diriges y sabes que tu verdadero valor no depende del juicio de los demás. Cuando te dispones a marcar una verdadera diferencia en la vida, estarán aquellos que no estarán de acuerdo contigo, los que te ignorarán, y los que rechazarán de plano tus ideas y esfuerzos. Mira más allá de ellos, da un paso adelante con confianza, haz lo que debas hacerse, y deja que piensen lo que quieran.

4. Los lamentos duelen mucho peor que el miedo.

Cuando cedemos a nuestros miedos, se hace más difícil mirarnos en el espejo. Lamentablemente, muy pocos de nosotros escapamos de aprender esta lección de primera mano. Si ya experimentaste esto una o dos veces, ya sabes lo que tienes que hacer.

Sólo cuando nos arriesgamos a perder, es cuando realmente nos abrimos a la posibilidad de ganar. Tanto si se trata de dejar tu trabajo para construir un negocio, correr una maratón, o viajar a lugares desconocidos del mundo, cualquier esfuerzo digno requiere de riesgos, lucha y sacrificio. Algunas de estas cosas pueden incluso aterrorizar, pero pregúntate si estos miedos son más fuertes que el miedo más poderoso, el miedo a desperdiciar tu vida.

Si nunca perdiste la cabeza, nunca seguiste tu corazón. Es mejor mirar atrás y decir: “No puedo creer haber hecho eso,” que mirar atrás y decir: “Me gustaría haberlo hecho.” No dejes que el tiempo se te pase como un tren en el que deseabas desesperadamente estar. No pases el resto de tu vida pensando en por qué no hiciste lo que puedes hacer ahora mismo. Vive tu vida. Toma riesgos. Siente pasión. Descubre el amor. Corre libre.

5. La vida es demasiado impredecible para las expectativas rígidas.

Cuando dejas de predecir y esperar que las cosas sean de cierta manera, puedes apreciar como lo que son. Con el tiempo te darás cuenta de que los regalos más grandes de la vida rara vez llegan envueltos de la forma que esperabas.

Con una actitud positiva y una mente abierta, encontrarás que la vida no es necesariamente más fácil ni más difícil de lo que pensaba que sería; es sólo que “lo fácil” y “lo difícil” no son exactamente como los habías anticipado, y que no siempre ocurren cuando esperas que lo hagan. Esto no es algo malo; hace a la vida interesante.

El noventa y nueve por ciento del tiempo la vida te proporciona las experiencias que son más útiles para tu crecimiento personal. ¿Cómo sabes que es la experiencia que necesitas? Por que es la experiencia que estás teniendo. La única pregunta es: ¿Vas a abrazarla y crecer, o luchar contra ella y desvanecer?

La clave, por supuesto, es aceptar que no todo está destinado a ser. Cuando las cosas no salen cómo las esperabas, tienes que sentarte seriamente contigo mismo y aceptar el hecho de que te equivocaste sobre ello todo este tiempo. Que era sólo una ilusión, que nunca fue lo que pensabas que era. Esta es una de las realizaciones más difíciles de aceptar, darte cuenta de que tienes una sensación de pérdida, a pesar de que nunca tuviste lo que pensabas que tenías en primer lugar.

6. Cuando tratas de huir, terminas corriendo en el mismo lugar.

“¡No pienses en comer esa barra de chocolate!” ¿Qué estás pensando ahora? En comer esa barra de chocolate, ¿no? Cuando te enfocas en no pensar en algo, terminas pensando en ello.

La misma filosofía es cierta cuando tratas de liberar tu mente de una experiencia negativa. Por tratar persistentemente de alejarte de lo que no te gusta o no quieres, terminas forzándote a pensar en ello tanto que terminas llevándote todo su peso contigo. Pero si en cambio decides enfocar tu energía en moverte hacia algo que te gusta y quieres, dejas naturalmente el peso negativo atrás a medida que avanzas hacia adelante.

En pocas palabras: Huir de tus problemas es una carrera que nunca vas a ganar. Avanza hacia algo en vez de alejarte de algo. En lugar de tratar de eliminar lo negativo, enfócate en crear algo positivo que sustituya lo negativo.

7. Las dificultades imprevistas son inevitables y provechosas.

Nadie en este mundo te va a golpear tan duro en tu punto más vulnerable como la vida. Algunas veces la vida te tirará contra el suelo y tratará de mantenerte allí si se lo permites. Pero no se trata de cuan duro puede la vida golpearte, se trata de cuan duro puedes ser golpeado y seguir avanzando. Esa es la verdadera fuerza, y de eso se trata ganar el juego de la vida.

Cuando tienes un montón de razones para llorar y quejarte, pero prefieres sonreír y dar un paso adelante, creces más fuerte. Marcha contra tus problemas y dificultades. Incluso cuando sientas que las cosas se caen a pedazos, no es así. Toma el control de tus emociones antes de que estos tomen el control sobre ti. Todo caerá en su lugar con el tiempo. Hasta entonces, aprende lo que puedas, ríe a menudo, vive por los momentos, y entiende que todo valdrá la pena al final.

Ah, una cosa más

Gandhi dijo una vez: “Vive como si fueras a morir mañana. Aprende como si fueras a vivir por siempre.” Me encanta esta frase. No hay duda de que cada día es un regalo, y el regalo es una oportunidad para vivir, para aprender y para crecer.

Sé un estudiante de la vida. Disfrútala y absorber todo el conocimiento que puedas, mientras puedas. Puede que tengas que perder algunas cosas para ganar algunas otras, y puede que tengas que aprender algunas cosas de la manera difícil. Está bien. Todas las experiencias son necesarias. El propósito de tu vida es vivirla en su totalidad, participar en ella al máximo, llegar con una mente abierta y un corazón honesto a las experiencias más nuevas y ricas que se te ofrece.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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