Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

7 cosas que el 10% (que son ricos) entienden y el otro 90% no

Por Ron Rule | Publicado en Educación Financiera | 6 de Diciembre, 2016

Reibox Blog1. Que el gran dinero se sirve en pequeños incrementos.

Ya sea el ROI de las inversiones, los beneficios, los márgenes de los productos que vendes, lo que sea.

Las personas que no entienden esto siempre están tratando de duplicar o multiplicar por cinco su dinero en el menor número posible de transacciones, mientras que las compañías y personas más grandes y exitosas del mundo ganan al hacer “poco dinero” una y otra vez.

2. Que los salarios y los ingresos se basan en lo que vale el trabajo, no el individuo.

Como persona, como ser humano, tu valor es incalculable.

Si desaparecieras en el bosque, nuestra sociedad fácilmente gastaría cinco o seis cifras para tratar de encontrarte y rescatarte, sin dudas. Pero hombre, pegar una etiqueta en una caja sigue teniendo el valor de sólo $5. Si es que eso.

Tu potencial ingreso no se basa en lo que necesitas o lo que el empleador puede pagar, se basa en el valor de lo que haces. Los que están en los niveles superiores de ingresos entendieron y aceptaron esta realidad, y trabajaron para crear algo de valor para el mercado o sus empresas.

3. Que la deuda personal no es una “herramienta”, es un grillete; la gratificación demorada es más gratificante que la gratificación instantánea.

Si no puedes pagarlo en efectivo, no puedes permitírtelo.

Ese tipo que conoces que gana $70.000 al año y conduce un BMW de $80.000 y tiene una deuda de $15,000 en su tarjeta de crédito parece que lo está haciendo bien, pero es un idiota. Todo su salario desaparece antes de fin de mes, y ninguna de esas cosas es suya. Está básicamente alquilándoselas al banco. Paga más al año en intereses de lo que destina a su plan de retiro.

Un contratiempo en sus ingresos y el banco le quitará todo, haciendo que todo el dinero que pagó hasta ahora desaparezca.

¿Pero y el hombre que ahorró y pagó en efectivo? Su cuenta de ahorros crecerá todos los meses y nadie aparecerá y tomará sus cosas.

4. El valor del dinero que tienes Vs. el futuro dinero que no ganaste.

Aquellas personas que compraron la “gran oferta” en muebles de IKEA o sofás de cuero van a comprar otro antes que la persona que compró productos de calidad.

Y la cosa es que las personas que compran barato saben que eso ocurrirá cuando lo están comprando. Ellos lo racionalizan diciendo “Si dura 3 años, estará bien, podré comprar uno mejor más tarde, cuando pueda permitírmelo.”

Cuando haces esto, estás básicamente tomando la decisión de tirar el dinero que tienes y comprometer futuro dinero que ni siquiera ganaste aún. Una decisión inteligente: Ahorra un poco más de tiempo y ve por productos de buena calidad que no necesiten ser reemplazados con tanta rapidez.

5. Matemáticas.

Una chica quebrada realmente quería un vestido en particular, pero costaba más de $100 y no los tenía. Cuando el vestido salió a en oferta con 20% de descuento, corrió a uno de esos prestamistas rápidos y pidió dinero prestado para conseguirlo.

Los intereses de los préstamos de ese tipo por supuesto no te dejan ahorrar nada. Pero a ella no le importaba, y lo justificaba pensando, “Oh, bueno, es el mismo dinero de todos modos.” No entendió que el problema no era la forma en que compró el vestido…

6. La importancia del seguro de vida.

No voy a dar el argumento de la responsabilidad personal de dejar a tus seres queridos a su suerte… La cuestión es que el seguro de vida es, de lejos, la forma más fácil y de más bajo impacto para transmitir tu riqueza a la siguiente generación. Por un poco de dinero al mes, tus hijos pueden ser millonarios (o al menos cien miles… ¿narios?).

Incluso alguien que nunca ganará suficiente dinero en su vida como para comprar una casa, muere en quiebra y sin dinero, podría dejar lo suficiente como para que todos sus nietos vayan a la escuela de medicina. Es algo muy sencillo, y te lo puedes permitir.

7. Que las loterías no son más que otro impuesto sobre los pobres.

Te das cuenta de que el gobierno se queda con la mitad de él, ¿verdad? Eso es antes de que el ganador pague sus impuestos.

Sí, ese premio gordo de $7 millones en realidad representa $14 millones en ventas de boletos de lotería, por lo que estás básicamente pagando más impuestos de manera voluntaria. No verás un gran cartel sobre el 10% junto a la caja de la lotería. Ni siquiera durante los grandes premios.

Tus probabilidades de ganar son de una en 292 millones (eso es 0,0000003425%) y sin embargo hay personas que abandonan $20 por semana, todas las semanas durante cuarenta años o más con la esperanza de que un día será su turno.

Ese mismo dinero invertido desde los 20 hasta los 60 tendría un valor de $300.000 para tu cumpleaños 60, incluso con las estimaciones más conservadores del mercado. Otra forma de verlo, podrías convertir $40.000 en $300.000 con simplemente no volver a jugarlo. Es tonto. Deja de hacerlo.

Publicado originalmente en Blog.Reibox.com

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