Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

5 cosas por las que deberías ser capaz de sonreír dentro de 5 años. Parte I

Por Marc Chernoff | Publicado en Desarrollo Personal | 31 de julio, 2016

sonreir“Sólo se vive una vez, pero si lo haces bien, una vez es suficiente.” – Mae West

Hace quince años, tuve la suerte de ser testigo de la humilde, elegante y tranquila partida de mi abuelo (de 89 años). Mientras estaba sentado tranquilamente en su habitación de cuidados paliativos junto a otros miembros de la familia, su enfermera sonrió suavemente y dijo: “Veo que vivió bien. Todo el mundo muere de la forma en que vivió.”

Y mientras conducía a casa esa noche, tres preguntas comenzaron a deambular por mi cabeza…

“¿Estoy viviendo bien?”
“¿Dónde tengo margen para mejorar?”
“¿De qué quiero ser capaz de sonreír en el interior cuando esté en mi lecho de muerte?”

Estas preguntas son difíciles, especialmente la última. De hecho, luché desesperadamente por imaginarme a mí mismo en mi lecho de muerte; hacerlo me estresaba. Así que le di la espalda a estas saludables preguntas y no pensé en ellas más. Me distraje por un par de años, hasta que me encontré de nuevo en una sala de cuidados paliativos con mi abuela de 90 años de edad (que por cierto, fue el más asombroso ser humano que he conocido).

Las preguntas volvieron con fuerza a mi mente. Pero esta vez, tan pronto como sentí resistencia interna, reformulé la pregunta final:

“¿De qué quiero ser capaz de sonreír en el interior dentro de 5 años a partir de hoy?”

Cuando la reformulé de esta manera, me pareció mucho más fácil de digerir.

Y tan loco como te puede parecer, este pequeño cambio de pensamiento cambió mi vida. A partir de ese día en adelante, comencé a vivir de manera diferente.

Así que hoy, te reto a que te hagas estas preguntas, y dejes que te inspiren a hacer los cambios positivos que necesitas hacer en tu vida.

Si lo haces, te garantizo que en 5 años a partir de ahora, te sorprendas a ti mismo sonriendo por…

1. El hecho de que no hablaste mal de tus cosas.

Walt Disney dijo una vez: “Por aquí, no miramos hacia atrás por mucho tiempo. Seguimos avanzando, abriendo nuevas puertas y haciendo nuevas cosas, porque somos curiosos; y la curiosidad nos mantiene yendo por nuevos caminos.”

Esta es una de mis citas favoritas. Me inspira a escribir y crear. Y a seguir con mi próximo trabajo, incluso cuando me descubro juzgando mi último trabajo como “no lo suficientemente bueno.”

Durante casi una década, he estado publicando nuevos artículos cada semana en marcandangel.com. A veces las ideas y las palabras vienen más fáciles unas que otras, y hubo un montón de veces en los que sentí que mi trabajo era malísimo.

“Creí que era un gran artículo. ¿Por qué las personas no lo estaban leyendo y compartiendo?” O sentía dudas sobre un artículo sólo para ver que recibía 50.000 acciones en Facebook. Independientemente de qué resultado tuviera, me di cuenta de una cosa: Como seres humanos, a menudo somos terribles jueces de nuestro propio trabajo. Somos demasiado auto-críticos para ver la verdad la mayoría de las veces.

Y no sólo eso, no es nuestro trabajo juzgar nuestro propio trabajo. No es nuestro trabajo compararlo con el trabajo de todos los demás, o de la forma en que pensamos que los demás lo perciben. No sirve de nada hacer eso.

En vez de eso, nuestro trabajo es crear. Nuestro trabajo consiste en compartir lo que tenemos ahora mismo, en este momento. Nuestro trabajo es ser lo que somos y dar lo mejor de nosotros.

Hay gente en casi todas las carreras que hacen de cada día una obra de arte simplemente por la forma en que dominan su oficio. En otras palabras, casi todo el mundo es un artista de alguna manera. Y cada artista tendrá la tendencia de juzgar su propio trabajo. Lo importante es no dejar que su auto-juicio lo disuada de hacer lo suyo y comparta sus dones creativos y únicos con el mundo.

Como Walt dijo, la clave es “seguir adelante.”

2. Los recuerdos perseverando ante los desafíos más grandes de tu historia.

Lamentablemente, la mayoría de la gente se da por vencida en sus historias de vida demasiado rápido. Salen de la escuela o la universidad con ganas de cambiar el mundo, con ganas de construir una empresa, con ganas de hacer un montón de dinero, con ganas de formar una familia y vivir felices por siempre.

Sin embargo, se meten en el medio de todo y descubren que es mucho más difícil de lo que esperaban.

Se encuentran con muchos contratiempos, y no pueden ver nada más en el horizonte distante. Así que se preguntan si sus esfuerzos los está llevando a algún lado. Ninguno de los árboles detrás de ellos son cada vez más pequeños y ninguno de los que están adelante se hacen cada vez más grandes… o por lo menos no lo suficientemente rápido. Así que se extraen de sus familias y amigos, y de ellos mismos, y van sin rumbo fijo en busca del camino de menor resistencia el cual nunca los llena.

No seas una de estas personas.

Como dijo una vez Winston Churchill: “El éxito es tropezar de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo.”

Las buenas cosas no vienen con facilidad. La verdadera fuerza consiste en lo que intentas haces tres, cuatro y cinco veces.

¡Entiende esto!

Nunca renuncies a tu historia. Nunca cedas. Nunca dejes de intentarlo. Nunca te vendas ni te valores poco. La vida es dura, pero tú eres más duro. Tu viaje no se supone que sea fácil, se supone que debe valer la pena. Nunca tener problemas es nunca crecer. No importa lo que hayas pasado o lo que hayas hecho; lo que importa es lo que decidas hacer de aquí en adelante. Acepta las circunstancias, aprende de ellas, y da un paso hacia adelante, todos los días.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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