Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

4 maneras de vivir hoy, y no simplemente existir

Publicado en Desarrollo Personal | 30 de agosto, 2014

VivirPor Angel Chernoff

Los más sabios y felices entre nosotros, son aquellos que respetan su tiempo, y lo utilizan de manera productiva para crecer a medida que envejecen. Tristemente, sin embargo, muchos de nosotros envejecemos mucho más rápido de lo que crecemos.

Desperdiciamos gran parte de nuestras vidas con lo que la sociedad nos dice que la “madurez” es (casarse, comprar una casa, ascender en la escalera corporativa, etc.) que somos incapaces de enfocarnos en nuestro crecimiento interno y en nuestras metas. Nunca destinamos tiempo suficiente sólo para nosotros mismos.

Parte del problema es que siempre nos quedamos esperando condiciones para que las cosas se resuelvan solas en el futuro. Creemos que el momento adecuado para dar el siguiente paso, para desarrollarnos personalmente, de alguna manera aparecerá por arte de magia mañana, o la próxima semana, o el próximo mes, o el próximo año, y así sucesivamente.

Pero un día despertaremos y nos daremos cuenta de que después de tanto tiempo, no avanzamos nada. Y entonces nos preguntaremos, “¿Cómo pasó tanto tiempo, y por qué no me he movido?” En otras palabras, envejecimos, pero nunca crecimos a nuestro verdadero potencial. Nunca logramos la realización.

Deja que esta sea tu llamada. La vida está ocurriendo en este momento. Disfrútala! Haz que valga la pena. Ya que está pasando…

4 maneras de vivir hoy:

1. Invierte tu presente en lo que más te importa.

Eres cliente de un banco llamado Tiempo. Todas las mañanas se te acreditan ochenta y seis mil, cuatrocientos segundos. Todas las noches se te borra, como pérdida, lo que resta y no pudiste invertir con un buen propósito. No hay saldo. No se permiten sobregiros.

Cada día se te abre una nueva cuenta con el mismo depósito de ochenta y seis mil, cuatrocientos segundos. Cada noche se elimina lo que resta del día.

Si no puedes usar los depósitos del día, la pérdida es tuya. No hay reintegro. No existe extraer para mañana. Debes vivir en el presente sólo con el depósito de hoy. Así que inviértelo para obtener mejor salud, más felicidad y más éxito.

Estás haciendo retiros en este mismo segundo. La única pregunta es: ¿Estás haciendo que valgan?

2. Enfócate en escribir tu propia historia de vida, a tu manera.

Recuerda que cada momento cuenta. Cada segundo importa. Honestamente, todo lo que se te da es un regalo.

Así que no te satisfagas con las historias de éxitos de los demás y con cómo les ha ido, y recuerda escribir tu propia historia. Revela tu propio cuento y hazlo realidad. Tienes todo lo que necesitas para convertirte en quien eres capaz de ser. Los cambios más increíbles suceden cuando decides tomar el control. Esto significa consumir menos y crear más. Significa negarte a dejar que los demás piensen, hablen y decidan por ti. Significa aprender a respetar y utilizar tus propias ideas e instintos para escribir tu pasaje.

Si deseas que tu historia de vida se eleve a nuevas alturas, tienes que despejar el camino, reducir las cargas que pesan demasiado, y agarrar las cosas que te den alas. Mantén tus mejores deseos y tus más grandes metas cerca de tu corazón, y dedícales tiempo todos los días. Si realmente te preocupas por lo que haces y trabajas diligentemente en ello, no hay nada que no puedas lograr.

3. Vive lo que predicas.

Recuerda que pensar y hacer son dos cosas muy diferentes. El éxito nunca llega con sólo estar sentado y pensando en él.

Eres lo que haces, no lo que dices que vas a hacer. El conocimiento es inútil sin acción. Las buenas cosas no les llegan a aquellos que esperan; les llegan a aquellos que trabajan en sus metas. Pregúntate qué es realmente importante y luego ten la valentía de construir tu vida alrededor de tu respuesta.

Identifica qué es lo más importante para ti. Elimina los compromisos que no sean esenciales. Y elimina todo lo que puedas de todo lo demás. No pierdas el tiempo y no te arrepientas por hacerlo.

Y recuerda, si esperas hasta sentirte 100% listo para comenzar, probablemente te quedarás esperando el resto de tu vida.

Así que desafíate a ti mismo a ser quien eres capaz de ser. Acepta el reto de seguir adelante; a vivir lo que predicas. No te preocupes por cuán lento sientas que te estás dirigiendo a tus metas, o con cuántos obstáculos te encuentres, o cuántos desvíos te veas obligado a tomar. Mientras sigas haciendo lo tuyo, seguirás muy por delante de todos los que están demasiado asustados como para intentarlo.

4. Da un paso a lo desconocido.

Y tampoco creo en el mito del momento perfecto. Los momentos no son perfectos; son lo que hagas con ellos. Demasiadas personas esperan a que las estrellas de alineen para hacer lo que están destinados a hacer. El momento perfecto, la oportunidad perfecta, el estado de ánimo perfecto, etc. ¡Despierta! Estos estados de perfección son un mito. No existen.

Tu capacidad de crecer a tu máximo potencial está directamente relacionada con tu voluntad de actuar en la imperfección. Tendrás éxito no por buscar el momento perfecto, sino por aprender a ver y utilizar las imperfecciones de la vida perfectamente.

Así que pregúntate lo siguiente: “Cuando todo esté dicho y hecho ¿habré dicho más de lo que he hecho?” Haz que tu respuesta sea NO!

Que tus acciones hablen más fuerte que tus palabras. Que tu vida predique más fuerte que tus labios. Que tu éxito sea tu sonido en el final.

Y si sólo aprendes una cosa de la vida, que sea que dar el salto apasionadamente siempre vale la pena. Incluso si no tienes idea de dónde vas a caer, sé lo suficientemente valiente como para subir al borde de lo desconocido, y escuchar a tu corazón de vez en cuando. Te lo mereces.

El piso es tuyo…

Como saben, Marc y yo estamos comprometidos a sacar lo mejor de la vida contigo. De hecho, tratamos de aprovechar al máximo cada día haciendo dos simples cosas:

1. Damos al menos un paso que nos acerque a alguna de nuestras metas.
2. Pasamos una hora haciendo algo que nos haga reír.

Hoy, te animamos a hacer lo mismo.

Publicado originalmente en MarcAndAngel.com

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