Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

4 lecciones totalmente contra-intuitivas sobre el éxito

Por Kelsey Manning | Publicado en Educación Financiera | 5 de julio, 2016

Super Exitosos¿Recuerdas cuando estabas aprendiendo a conducir? O peor aún, ¿la primera vez que perdiste el control de tu coche y sentiste como patinaba?

Sin importar si estabas en una crisis real o con un instructor controlando como estacionabas, probablemente hiciste exactamente lo que no debías. En un instante, tu intuición tomó el control de tu cuerpo e hizo fuerza para el lado contrario. Pero como un niño atrapado en una trampa de dedos china, lo mejor hubiera sido exactamente lo contrario a tu instinto natural.

A medida que nuestras intuiciones se hacen más y más agudas (a Kate White le gusta llamarlo “intestino educado”), las soluciones totalmente contra-intuitivas se vuelven cada vez más raras. A medida que avanzamos en nuestras carreras, tenemos que seguir cuestionando nuestras intuiciones, probando y recopilando nuevos datos, y con suerte salvarnos de ser sorprendidos por las patinadas de la vida.

Para ayudar a acelerar este proceso, navegué por Internet y encontré esas raras joyas, consejos que harán que digas “¿Eh? Ohh…”

1. El dinero puede comprar felicidad

El “dinero por si sólo” no puede comprar felicidad, pero el dinero bien gastado puede contribuir directamente a tu felicidad en general. La felicidad no se trata solamente de aumentar tu alegría, sino de disminuir tus preocupaciones; y la seguridad financiera es absolutamente un factor.

Durante un estudio de cinco años sobre la felicidad, un compañero de la National Geographic, Dan Buettner, descubrió que disminuir una hora de viaje al trabajo tenía la felicidad equivalente de ganar un sueldo extra de $40.000 al año. Por lo tanto, mudarte cerca de tu trabajo incrementaría tu felicidad en general.

Hay muchos otros ejemplos de esto: Invertir en una cama o un colchón más agradable puede realmente ayudarte a dormir mejor, lo que mejorará tu salud y bienestar general. Gastar dinero en una clase de entrenamiento que disfrutes (aunque $30 la clase no sea barato) también es un vínculo directo a la felicidad. Y otras investigaciones descubrieron que las personas que gastan su dinero en experiencias con amigos y familiares reportan niveles más altos de felicidad que los que lo gastan en bienes materiales.

2. Abrazar la vulnerabilidad te hace poderoso

Las personas más valientes no son las que siempre parecen estar enteras, las que nunca comparten sus problemas o dolor. Si necesitas entender porqué la vulnerabilidad es fundamental para vivir una buena vida, tan sólo mira la charla TED del innovador Brene Marrón, “El poder de la vulnerabilidad.”

En un estudio, de años de duración, sobre la vergüenza, Brown se encontró esencialmente con dos grupos de personas: los que tienen un fuerte sentido de amor y pertenencia, y los que constantemente tienen problemas con ellos, quienes siempre se están preguntando si son lo suficientemente buenos. ¿La principal diferencia entre los dos? El primer grupo abraza totalmente la vulnerabilidad. Ellos entienden que sus imperfecciones los hacen bellos, y viven con coraje, con autenticidad y sin miedo a ser ellos mismos.

“Sé que la vulnerabilidad es como la base del miedo, la vergüenza, y nuestros problemas por tener un sentido de valor”, dice Brown. “Pero parece que también es el lugar de donde nace nuestra alegría, creatividad, pertenencia y amor.”

Si le tienes miedo al rechazo o te pones muy incómodo en las situaciones en las que no tienes todas las respuestas (*levanta la mano*), ve la anterior charla en este momento y empieza a cambiar tu vida. Muchas de las personas más exitosas del mundo han buscado el rechazo temprano en sus carreras para poder desensibilizarse de ello, ellos saben que temerle a la vulnerabilidad no te lleva a ninguna parte.

3. La voluntad es un recurso finito

A menudo nos inclinamos a pensar en la fuerza de voluntad como un atributo o característica inherente; algo que uno tiene en gran medida o nada. Más bien, es un recurso que, o protegemos o desperdiciamos.

En 1996, el psicólogo Roy Baumeister condujo un pionero estudio en el que los participantes se sentaron en una habitación con unas recién horneadas galletas y otras golosinas tentadoras. A algunos se les permitió disfrutar de las galletas, mientras que a los otros se les dijo que comieran rábanos en su lugar. Después, los investigadores les dieron a los participantes un rompecabezas supuestamente sin relación imposibles de resolver, pero ellos no lo sabían. A los que se les permitió comer libremente pasaron un promedio de 32 minutos tratando de resolver el rompecabezas, mientras que los que tuvieron que resistir y comer rábanos pasaron un promedio de ocho. Ellos estaban consumidos.

La fuerza de voluntad es, como resulta ser, algo que puede agotarse. ¿Has oído hablar sobre la fatiga de decisiones? Con un sinfín de decisiones puesto ante nosotros todos los días, desde donde buscar empleo hasta qué tipo de salsa deseas en tu burrito, no es de extrañar que nos quedemos sin energía para tomarlas a todas. Por no mencionar que sobre-pensamos tanto que yo tiendo a elevar las decisiones pequeñas tanto que gasto más energía y fuerza de voluntad de lo que valen.

Hay una razón por la que personas como Steve Jobs llevaban la misma ropa todos los días, están ahorrando fuerza de voluntad para las cosas que importan.

4. En lo que eres verdaderamente genial es invisible para ti

Ésta la supe por M. J. Ryan, coach ejecutiva y diseñadora de la increíble app de Levo Thinking Talents.

Ella me explicó que con mucha frecuencia, somos completamente ciegos sobre nuestros puntos fuertes porque creemos que todos los tienen. “Hay caminos neuronales en tu cerebro que han ido creciendo desde que naciste y que tendemos a tomarlos total y completamente por sentado, porque asumimos que es la forma en que todo el mundo piensa,” dice. Asumimos que nuestros procesos cerebrales particulares son los que definen lo que “pensamos”. Pensamos: “Este debe ser el modo en el que todo el mundo piensa.”

Como su negocio es determinar qué grupo de personas son candidatos para determinado trabajo, Ryan quedo estupefacta cuando descubrió que el cerebro de no todo el mundo se enfocaba en los detalles personales como ella lo hacía.

“Por ejemplo, cuando conozco a alguien, busco saber qué colores le gusta, qué le gusta comer y beber, cuando es su cumpleaños, etc., y siempre creí que el cerebro de todos los demás hacían lo mismo,” dice. “El punto es que para muchos de nosotros, en lo que somos realmente buenos, es invisible para nosotros. O no tenemos un nombre para ello, y por supuesto no reconocemos que es único.” Esto puede parecer una locura, ¿quién me conoce mejor que yo? Pero créeme en esta. Indaga un poco.

Publicado originalmente en blog.reibox.com

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