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3 maneras de encontrar paz cuando la vida se siente demasiado abrumadora

Por Marc Chernoff | Publicado en Desarrollo Personal | 4 de Junio, 2017

encontrar pazDemasiado que hacer, sin tiempo suficiente para hacerlo.

¿Te suena familiar?

Hace veinticinco años, en los albores de la revolución Internet, las personas predecían que nuestros avances tecnológicos eventualmente nos permitirían trabajar menos, por lo que podríamos prestar más atención a lo que es realmente importante en nuestras vidas. Hoy, sin embargo, hay un montón de pruebas de lo contrario.

Puede que podamos hacer el doble en la mitad del tiempo, pero eso es lo que se espera de nosotros ahora; es la nueva base. Además de eso, la tecnología llena nuestro tiempo libre con un sinfín de distracciones; revisar los mensajes de texto, correos electrónicos, Facebook, Instagram, Snapchat, etc., 24/7.

Y así, a pesar de sus beneficios, nuestra tecnología nos hace sentir tan desesperadamente abrumados como nunca.

¿La solución?

Atención plena.

O más concretamente: la atención plena relacionada con la priorización, el dejar ir, y el replanteamiento de nuestros pensamientos.

1. El arte de priorizar con atención plena

En el momento que admitimos que estamos tratando de meter demasiadas cosas (tareas, obligaciones, distracciones, etc.) en un espacio relativamente pequeño (24 horas en un día), se hace evidente que necesitamos limpiar el desorden de nuestros horarios.

La clave es priorizar concientemente.

Presta mucha atención a todas las cosas que hagas hoy; todas las cosas que estás tratando de meter en 24 horas.

¿Cuanta televisión estás viendo a la mañana y a la noche?
¿Los sitios web que estás mirando?
¿Qué juegos estás jugando?
¿Cuánto tiempo estás gastando en mensajes de texto, correos electrónicos, o actualizar tus redes sociales?
¿Cuántas compras en línea estás haciendo?
¿Cuánto tiempo le asignas a la comida, la limpieza y el cuidar de los demás?
¿En que más estás gastando los preciosos minutos de tu día?

Lo que puede que notes al principio es que estás haciendo demasiadas cosas al azar que no necesitas hacer; muchas cosas que sólo desperdician tu tiempo. Entonces puede que también notes que estás sobre-comprometido con demasiadas obligaciones; y que estas obligaciones están acaparando tu vida.

Puedes empezar a recuperar tu tiempo eliminando tantas distracciones y obligaciones innecesarias como te sea posible, y diciendo “no” a las nuevas que se presenten. Es más fácil decirlo que hacerlo, por supuesto, pero lo importante es que te des cuenta de que puedes cambiar la forma de asignar tu tiempo.

A continuación, consulta tu lista de tareas (suponiendo que tengas una): ¿cuántas de estas cosas puedes razonablemente hacer en las próximas 24 horas? Probablemente sólo de tres a cinco, con cordura.

Ahora pregúntate lo siguiente: ¿En qué tarea trabajarías si sólo podrías trabajar en una tarea durante las próximas 24 horas? Esa es tu prioridad #1. Sólo esa tarea.

La verdad es que probablemente no puedas completar todas las cosas en tu lista en un día, y no puedas hacer tus tres a cinco tareas importantes en este momento. Sólo puedes hacer una sola cosa a la vez. Así que enfócate en tu tarea #1 y, una vez que hayas terminado, averigua cual es tu siguiente tarea #1.

Elimina todo lo demás, y enfócate.

2. El arte de dejar ir con atención plena

¿Qué pasa con todas las otras cosas que quieres hacer (o sientes que “deberías” hacer), y que simplemente no puedes hacer? ¿Qué haces con las tareas que no entran en las 24 horas?

Aquí es donde el arte de dejar ir entra en juego.

Tenías demasiadas cosas que querías encajar en tu día, y ahora te das cuenta de esto, por lo que decidiste poner sólo las cosas importantes en tu lista de prioridades. Pero eso significa que es probable que haya algunas cosas que pienses que “deberías” hacer que no van a caber.

¿Entonces que puedes hacer?

Podrías hacer esas cosas mañana. O bien, podrías decidir no hacerlas en absoluto. De cualquier manera, la realidad es que no caben en las próximas 24 horas de tu vida. Y puesto que estas cosas no fueron prioridades, entonces no hay realmente ningún problema.

Un problema sólo surge cuando sientes ansiedad, agobio y frustración porque no puedes poner todo en la lista. Pero tienes que darte cuenta de que tu forma de sentir se basa en tus ideales (de la idea de que deberías ser capaz de hacerlo todo, ser todo para todos, y ser un súper humano) no tu realidad.

Así que tienes que ajustar tus ideales para que coincidan con la realidad. La realidad es que no puedes hacerlo todo hoy. Sólo puedes optar por hacer algunas cosas (las cosas importantes) y todo lo demás tendrá que esperar hasta mañana, o ser eliminado de tu lista.

Puesto que no puedes tener más de 24 horas al día, necesitas ajustar tus ideales.

Enfócate en lo que es realmente importante, y haz lo que puedas hacer hoy.

Eso es suficiente.

Deja ir el pensamiento de que no lo es.

3. El arte de replantear con atención plena

Una vez que tengas tus prioridades mejor manejadas, y hayas dejado ir algunas cosas, es el momento de replantear cómo piensas generalmente sobre el ajetreo que te abruma.

Como seres humanos, lo ocupados que pensamos que estamos amplifica lo abrumado que nos sentimos. Es decir, las historias que nos contamos sobre la vida pueden escalar de forma espectacular, o facilidad, nuestros niveles de estrés. Aquí es donde replantear hace toda la diferencia.

En una sesión de coach reciente, una de nuestras más nuevas estudiantes del curso, Rebecca, una esposa y madre de tres que posee un exitoso negocio de fotografía, nos contó recientemente acerca de cómo replanteó su forma de pensar sobre su vida (lo estoy compartiendo con su permiso):

“Solía describir mi vida como abrumadora y ocupada, pero ya no. Ahora, la veo como excepcionalmente rica e interesante. Me siento animada por los retos que enfrento personal y profesionalmente.

No estoy en la negación y definitivamente estoy agotada al final de la mayoría de los días. Pero ahora es un agotamiento satisfactorio. Hice lo que pude hacer, y lo hice lo mejor posible. Y eso me hace sentir bien.

Por supuesto, hay compromisos difíciles que algunos días se deben hacer, pero eso está bien; los compromisos que debo hacer simplemente iluminan mis prioridades. No puedo hacerlo todo. Pero si puedo dar mi mejor esfuerzo. Y puedo hacer las cosas por las razones correctas. Y puedo hacer que las personas se sientan respetadas y queridas en el camino.”

El punto es que es fácil sentirse abrumado cuando tienes un montón de responsabilidades, compromisos y tareas en tu plato.

La clave es reducir tus prioridades, dejar ir cuando tenga sentido, y entonces encontrar un “replanteo” que te permita ver cómo tu vida no es realmente abrumadora, sino más bien rica e interesante, y sólo tan ajetreada como decidas hacerla.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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