Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

25 Lecciones para cuando estés listo para una vida más sencilla. Parte I

Por Marc Chernoff | Publicado en Desarrollo Personal | 10 de enero, 2016

vida sencillaLa simplicidad es en última instancia producto de enfocarte en lo que importa.

Por casi una década, Ángel y yo estuvimos aprendiendo a vivir una vida más sencilla.

Con más sencilla no queremos decir más “pobre”. Con más sencilla queremos decir más “significativa”.

Estuvimos trabajando en eliminar muchas de las complejidades de la vida para poder ser capaces de pasar más tiempo con las personas que amamos y hacer más actividades que nos gustan. Esto significa que estuvimos deshaciéndonos poco a poco de nuestro desorden mental y físico, y eliminando todo menos lo esencial, para así quedarnos sólo con lo que nos de valor.

Nuestro objetivo principal es vivir una vida ordenada sin la mayoría de las cosas con que las personas llenan sus vidas, dejándonos con espacio para lo que realmente importa. Una vida que no esté constantemente apurándonos, corriéndonos y estresándonos, y en cambio nos permita contemplar, crear y conectarnos con las personas y los proyectos que amamos.

Por supuesto, eso no significa que tengamos cero desorden ni complicaciones. Somos humanos y vivimos en el mundo real como todos los demás. Tenemos una casa, posesiones, computadoras, gadgets, distracciones y ocupaciones. Pero las redujimos para hacer espacio.

Aquí tienes algunas lecciones que aprendimos sobre vivir una vida más simple:

1. Una vida más sencilla se trata de restar lo obvio y añadir lo significativo. Por lo tanto, eres rico en proporción al número de cosas innecesarias que puedes darte el lujo de vivir sin ello.

2. Simplificar no es meramente ver con cuan poco puedes llegar a vivir (eso es la pobreza) sino la eficiencia con que puedes poner primero lo primero, y utilizar tu tiempo de acuerdo a ello para perseguir las cosas que marcan la diferencia y significan más para ti.

3. Además del arte de terminar las cosas, también existe el a-menudo-olvidado arte de dejar las cosas sin hacer. La simplicidad y la eficiencia en la vida se basan en gran medida en eliminar lo no esencial.

4. Sobre-comprometerse es el error más grande que la mayoría de las personas cometen contra vivir una vida más sencilla. Es tentador llenar cada minuto del día con las tareas de tu lista de tareas pendientes o distracciones. No te hagas esto. Deja espacio.

5. Sólo porque puedas no significa que debas. Hay tantas actividades que suenan divertidas y emocionantes. Comprobamos Facebook, Instagram o Snapchat y vemos lo que los demás están haciendo, y de inmediato queremos añadir esas cosas a nuestras vidas. Pero antes de dejar que estas ideas nuevas saquen lo mejor de ti, recuerda que al añadir demasiadas cosas a tu vida, estás restando espacio. Y ese espacio es vital para enfocarte en lo que más importa.

6. Las distracciones son más tentadoras y perjudiciales de lo que pensamos. Cuando llenamos nuestras vidas con distracciones, a menudo es porque tenemos miedo de cómo podría ser la vida sin los constantes medios de comunicación social, TV, video juegos, snacks, chats, música, etc. No te adormezcas a ti mismo con ese ruido. No permitas que las distracciones te detengan. Controla tus distracciones antes de que tus distracciones te controlen a ti.

7. No puedes vivir una vida más sencilla si no estás dispuesto a cambiar y dejar de lado a lo que estás acostumbrado.

8. Las prioridades no se hacen automáticamente. Tienes que hacer tiempo para lo que es importante para ti: tiempo con tu pareja, tiempo con tus hijos, tiempo para crear, tiempo para aprender, tiempo para hacer ejercicio, etc. Empuja todo lo demás a un lado para hacer tiempo. Al decirle no a más cosas que suenan muy emocionantes, le dices sí a más cosas que son realmente importantes.

9. Levantarse antes ayuda. Una silenciosa y tranquila rutina mañanera es un regalo para atesorar. (Yo me despierto temprano para tener tiempo tranquilo para leer, escribir y practicar una meditación de gratitud.)

10. Dejar ir las viejas rutinas y hábitos, y construir unas nuevas puede ser difícil, pero es más fácil si las haces como un reto de 30 días. Deja ir algo durante 30 días y ve cómo afecta tu vida. (Dejar ir la televisión por cable fue una de las mejores decisiones que ángel y yo tomamos el año pasado, no más ruidos continuos y distrayentes en nuestra casa, y no más anuncios de cosas que no necesitamos)

11. Comprar más cosas no resuelve nuestros problemas. Ni tampoco comer más ni otro programa de televisión.

12. Ir de compras no es un hobby, y ciertamente no es terapia. Es un desperdicio de tiempo y dinero, y conduce inevitablemente a una vida desordenada.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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