Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

25 cosas que nunca debes dejar de hacer por ti

Publicado en Desarrollo Personal | 1 de noviembre, 2014

Hacer por tiPor Marc Chernoff

A veces tienes que hacer lo que es mejor para ti y tu vida, y no lo que es mejor para todos los demás.

Cuando tenía 16 años y era demasiado joven para comprender plenamente la sensibilidad de la situación, entrevisté a la amiga de mi abuela, JoAnn, que tenía una enfermedad terminal, para un proyecto escolar titulado “La velocidad de la Vida” Cerca de cinco minutos de empezar la entrevista, comencé a preguntarle a JoAnn sobre su enfermedad y su vida.

“Así que,” traté de preguntar con delicadeza, “¿Qué se siente despertar cada mañana y saber que te estás muriendo?”

“Bueno”, respondió, “¿Qué se siente despertar cada mañana y fingir que tú no lo estás haciendo?

Wow! En un instante, la respuesta de JoAnn abrió mis jóvenes ojos a una de las grandes verdades de la vida: Hoy somos lo más viejo que hemos sido jamás y lo más jóvenes que jamás volveremos a ser.

En otras palabras, la vida es corta y el tiempo corre. Asusta, pero es verdad. Si alguna vez hubo un día perfecto para mantenerte firme junto a tus valores, tus ambiciones, y lo que es mejor para ti, ese día es hoy.

Así que hoy te reto a

1. Nunca dejar de expandirte y mejorarte a ti mismo. – Siempre sueña y apunta más alto de lo que creas que es posible. No te molestes en tratar de ser mejor que tus compañeros o predecesores. Trata de ser mejor de lo que sabes que puedes ser.

2. Nunca dejar de escuchar tu voz interior. – Las personas más infelices son las que más se preocupan por lo que los demás piensan; las que dejan que todos los demás ahoguen su voz interior. Así que mantente firme. Ganas una gran libertad al dejar a los demás con sus opiniones.

3. Nunca dejar de caminar cómodamente en tus propios zapatos. – Si no sigues el camino que otros quieren que sigas, puede que se irriten. No te preocupes. Que lo hagan. Es su problema, no el tuyo.

Muchas personas parecen tener una idea clara de cómo las otras personas deberían vivir sus vidas, pero no tienen ni idea de cómo vivir las suyas. Así que enfócate en lo que diga tu corazón y sigue pavimentando tu propio camino.

Recuerda que es más útil estar atento a una sola fortaleza o debilidad tuya que estar atento de un millón de fortalezas y debilidades en otros.

4. Nunca dejar de trabajar en tus miedos. – El miedo mata más sueños de lo que el fracaso jamás podrá. Así que no dejes que el miedo decida tu futuro. Al final, puedes estar cómodo o ser valiente, pero no ambos a la vez.

5. Nunca dejar de ser un poco irrealista. – Para tener éxito, tienes que ser un poco irrealista. Tienes que creer que algo totalmente diferente a lo que ha sucedido siempre PUEDE suceder a partir de ahora. Piensa en ello. Ser realistas no cambia nada; ser irrealista sí lo hace.

¿No parece un poco irrealista poder utilizar un teléfono móvil para investigar inmediatamente cualquier tema imaginable, ver películas, obtener la ruta de conducción perfecta a cualquier lugar que quieras ir, y ver a tus amigos cara a cara sin importar en que parte del mundo estés? Afortunadamente un pequeño grupo de ingenieros informáticos no lo hicieron.

6. Nunca dejar de hacer lo que tengas que hacer. – Has nacido para ser exitoso. Aunque para ser exitoso, debes planear serlo, prepararte para serlo, esperar serlo, y trabajar para serlo, todos los día.

7. Nunca dejar de abrazar tus problemas. – Después de cada problema que has superado en el pasado, te hiciste más fuerte y más capaz de enfrentar los que te acechan hoy. Del mismo modo, los problemas a los que te enfrentas hoy, te están preparando para los retos de mañana.

Mientras este proceso de crecimiento toma lugar, recuerda que no hay errores. Los eventos que se produzcan a medida que avances en tu viaje, no importa lo desagradable que sean, son pasos necesarios para poder aprender lo que necesitas saber para llegar a los lugares a los que has elegido ir.

8. Nunca dejar de estar dispuesto a cometer errores. – Cometer errores es mucho más productivo que nunca moverte. Puedes aprender grandes cosas de tus errores, siempre y cuando no estés ocupado evitándolos ni negándolos.

Y no importa lo malo que sea un error que cometas, llega un momento en el que tienes que dejar de pensar en ello y seguir adelante. No son arrepentimientos en la vida; sólo lecciones que te muestran el camino a seguir.

9. Nunca dejar de volver a levantarte. – Las personas más fuertes y más exitosas no son las que siempre ganan, sino las que se niegan a renunciar incluso después de perder.

Puede que pienses que no eres lo suficientemente bueno, pero te sorprenderás a ti mismo si lo sigues intentando. Lo que realmente nos define es cómo nos levantamos después de caer. Al final, para ganar, todo lo que tienes que hacer es levantarte una vez más de las veces que te caíste.

10. Nunca dejar de hacer lo mejor. – Cuando pierdas algo, no pienses en ello como una pérdida, sino como un regalo que aligera tu carga para así poder viajar mejor por el camino que está destinado para ti.

11. Nunca dejar de ignorar a los pesimistas. – Cuando alguien socava tus sueños, predice tu ruina, o te critica de alguna manera, recuerda, te están contando su historia, no la tuya.

12. Nunca dejar de tomar pequeños pasos hacia adelante. – El momento en el que renuncias, es el momento en el que dejas a alguien más ganar. Así que sigue adelante. No tienes que tener todas las respuestas para seguir adelante.

13. Nunca dejar de darte la oportunidad de escalar nuevas alturas. – Nunca serás capaz de volar si te aferras a lo que te retiene. Así que respétate a ti mismo lo suficiente como para alejarte de lo que ya no te hace crecer.

14. Nunca dejar de sonreír. – Cuando pierdes tu sonrisa, pierdes tu equilibrio. Así que sé determinado a ser alegre y feliz en cualquier situación en la que puedas encontrarte. Para que eventualmente puedas aprender que gran parte de tu felicidad o infelicidad no está determinada por tus circunstancias, sino por tu actitud y perspectiva.

15. Nunca dejar de pensar en positivo.Los pensamientos son poder. Crean y destruyen. Todo es posible. Lo que haces depende de ti. Mira a tu alrededor y verás que casi toda tu vida nació de tus pensamientos. Entiende esto, y planta tus semillas según esto. Puedes cambiar de opinión en cualquier momento. Así que adelante. Cámbialo ahora mismo.

16. Nunca dejar de reírte de ti mismo ni de tus situaciones en la vida. – Toda la auto-miseria tiene sus raíces en la auto-compasión, y toda la auto-compasión tiene sus raíces en tomar la vida demasiado en serio. Si tomas todo demasiado en serio (sobre todo a ti mismo) terminarás temiendo cada nuevo paso que des.

Relájate y ríete de ello si puedes; especialmente si las cosas no salen como las planeaste. Las personas con buen sentido del humor tienen un mejor sentido de la vida. Uno crece el día que se ríe por primera vez de sí mismo y de sus circunstancias.

17. Nunca dejar de apreciar la vida que estás viviendo en este momento. – Deja de correr. Respira. Siente dónde estás. Estás donde se supone que tienes que estar en este mismo momento. Cada experiencia y paso es necesario.

18. Nunca dejar de tentarte por las pequeñas alegrías de la vida diaria. – Observa lo que amas, no lo que odias. Sonríe más. La felicidad es disfrutar de las pequeñas cosas de la vida, a la vez que persigues a las grandes.

19. Nunca dejar de esparcir tu bondad. – Cómo haces sentir a los demás consigo mismos, dice mucho sobre ti. Así que trata a la gente correctamente. La bondad ES un regalo que puedes darte el lujo de dar.

20. Nunca dejar de dar lo que puedas dar. – Ejercita tus talentos para devolver. Hazlo cada vez que puedas, sólo porque puedas. Y cuando te canses, recuerda a todas aquellas personas que no pueden hacer lo que tú sí puedes hacer.

Piensa en lo que estarían dispuestos a dar para tener las habilidades que tienes en este momento; un simple don que damos por sentado. Entonces esfuérzate más por ellos. Y entiende que hay otros por ahí con diferentes dones que están haciendo lo mismo por ti.

21. Nunca dejar de darle a tus relaciones importantes una justa oportunidad. – Es imposible encontrar a alguien que nunca te hará daño, así que ve por aquellos que valgan la pena ese dolor. Y recuerda, sin un poco de dolor, la alegría no se sentiría tan bien.

22. Nunca dejar de hacer pequeñas cosas para tu propia felicidad. – Recuerda que la felicidad proviene de tus propias decisiones y acciones. Esperar que alguien más te haga feliz es la mejor forma para estar triste.

23. Nunca dejar de abrir tu mente a nuevas perspectivas. – No odies lo que no entiendes. Dales a las cosas una justa oportunidad. Tu mente es como un paracaídas; no funciona a menos que esté abierto.

24. Nunca dejar de evolucionar. – Sólo porque te gustó algo en algún momento, no significa que estás obligado a que te guste siempre. Puedes cambiar de opinión. No tienes que fingir que te gusta algo sólo como acto de fidelidad a la persona que eres, basada en alguien que alguna vez fuiste.

Para ser sinceramente fiel a ti mismo, tienes que permitirte tener la libertad para cambiar. La única cosa que siempre debes tener por seguro es la inseguridad, y esto significa que estás creciendo, y no estancado o encarcelado por tus viejas formas de pensar.

25. Nunca dejar de escribir tu propia historia, tu propio camino. – Cuando escribas la historia de tu vida, nunca, nunca dejes que otra persona sostenga tu lápiz. Toma todos los días decisiones conscientes que alineen tus acciones con tus valores y ambiciones. Porque la forma en que vives cada día es una frase en la historia de tu vida. Cada día estás eligiendo si la frase termina con un punto, con un signo de interrogación o con un signo de exclamación.

Publicado originalmente en MarcAndAngel.com

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Comentarios

  1. 1 14/11/2014 - Maria elsi flores:

    exelente este articulo me gusto mucho y lo practicare que eso es lo que no hacemos lo hacemos un dia y viene alguien y sera sus energias que uno las siente y es como si te echaran un valde lleno de pastillas para dormir y te derumban eso es terrible bueno claro me dura un dia o dos y despues salgo de la dormidera

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