Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
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- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

20 Razones de porqué la vida se hace a veces demasiado complicada

Por Marc Chernoff | Publicado en Desarrollo Personal | 27 de noviembre, 2016

vidaA veces la habilidad más complicada es ser simple.

Varios años atrás, antes de que Ángel y yo empezáramos a simplificar nuestras vidas, recuerdo que todo era mucho más complicado.

Decíamos sólo para satisfacer a los demás, hacíamos malabares con cincuenta obligaciones a la vez, tratábamos de controlarlo todo, nos uníamos a los dramas diarios de nuestros círculos, y corríamos de un lugar, personas y tareas a otro… ¡como locos! Y por “loco”, me refiero a que el estilo de vida que vivíamos podría conducir a una persona a la locura!

Finalmente llegamos a un punto de ruptura, estábamos derrotados y sangrando profusamente por el auto-inflingido estrés y negatividad.

En estos días conozco a un montón de personas que todavía viven estilos de vida excesivamente estresantes. Si crees que podrías ser uno de ellos, incluso si es sólo a veces, aquí tienes algunas cosas claves que Angel y yo hemos aprendido. Algunas simples razones de porqué la vida a menudo se vuelve demasiado complicada para todos nosotros en ocasiones:

1. Tratamos de hacer demasiado

El sobre-comprometernos es el error más grande que la mayoría de las personas cometemos que complican nuestras vidas. Es tentador llenar cada segundo del día con las tareas de tu lista de tareas pendientes y distracciones. No te hagas esto. Deja espacio.

2. Tratamos de controlar demasiado

Cuando intentas controlar demasiado, disfrutas demasiado poco. A veces, sólo necesitas dejar ir, relajarte, respirar profundamente y apreciar lo que es.

3. Perdemos nuestra paciencia y nuestro aplomo

Dos cosas, más que cualquier otra cosa, te definen todos los días: tu paciencia cuando tienes problemas, y tu actitud cuando no los tienes.

4. Respondemos con negatividad

Una actitud positiva no es una reacción ante las cosas como son. Más bien, es una expresión de tu forma de ser. ¡Sé positivo! Cambia tu poca útil amargura por determinación. La energía ya está ahí. Todo lo que necesitas hacer es cambiar tu enfoque.

5. Buscamos la validación constante de los demás

Crea una vida en la que te sientas muy bien en tu interior, no una que sólo se vea muy bien en el exterior para todos los demás. No tengas miedo de caminar solo por el camino menos transitado, y no tengas miedo de amar cada minuto de ello.

6. Pasamos demasiado tiempo con gente tóxica

Es mejor caminar solo con dignidad, que al lado de personas que constantemente te obliguen a sacrificar tu felicidad y autoestima.

7. Dejamos que los odiadores nos afecten

La mayoría de los odiadores no te odian realmente; odian simplemente en donde están en la vida, y tú eres un reflejo de lo que desean ser.

8. Alimentamos el drama

No participes en los dramas sólo por hacerlo. No juzgue a nadie sólo porque hayan cometido diferentes errores a los tuyos. Cuando decides ver lo bueno en los demás, terminas encontrando lo bueno en ti mismo.

9. Nos preocupamos constantemente por nuestros problemas

Preocuparte por los problemas no hace más que robarse tu alegría y mantenerte ocupado girando en círculos; es como usar tu imaginación para crear lo que no deseas. De hecho, “enfocarse” en los problemas no es mejor; nunca pases más del 10% de tu tiempo en los problemas, y siempre pasa por lo menos el 90% de tu tiempo en las soluciones.

10. Nos aferramos demasiado a todo

No puedes vivir una vida más simple si no estás dispuesto a cambiar y dejar de lado lo que estás acostumbrado. Acepta lo que es, deja de lado lo que fue, y ten fe en tu viaje.

11. Dudamos de cada paso del camino

¿No preferirías tener una vida de “OH BUENO” más que una vida de “QUE PASARIA SI…”? ¿No sería mejor correr riesgos y aprender algo nuevo todos los días?

Sé determinado y ambicioso, pero sin un sentido desesperado de necesidad. Hazlo sin amor por las posibilidades. ¡Disfruta de tu viaje! Sigue tus bendiciones, explora y no tengas miedo, y las puertas se abrirán donde no sabías que lo harían.

12. Nos enfocamos en otro tiempo y lugar más que en aquí y ahora mismo

Si te preocupas demasiado por lo que podría ser, y te preguntas demasiadas veces por lo que podría haber sido, ignorarás y perderás por completo lo que es. Está aquí y ahora. El día es tuyo para darle forma. Crea una obra de arte.

13. Tratamos de cortar las esquinas

Haz lo correcto, siempre, incluso si nadie más lo sabrá nunca. Porque tú sí lo vas a saber.

14. Evitamos las conversaciones difíciles y necesarias

Una gran medida de tu éxito y tranquilidad en todos los ámbitos de la vida por lo general se puede medir por el número de conversaciones incómodas que estás dispuesto a tener.

15. Le perdemos la pista a nuestras prioridades

Las prioridades no se hacen automáticamente. Tienes que hacer tiempo para lo que sea importante para ti; tiempo con tu pareja, tiempo con tus hijos, tiempo para crear, tiempo para aprender, tiempo para hacer ejercicio, etc. Pon todo lo demás a un lado para hacer tiempo.

Cuando le dices no a más cosas que suenan muy emocionantes, puedes decirle sí a más cosas que son realmente importantes.

16. Procrastinamos

Nada estorba la mente más de una tarea perpetuamente persistente. Recuerda, la sensación que obtienes al hacer algo importante, y terminarlo, es mucho mejor que la sensación que obtienes luego de quedarte sentado pensando en hacerlo.

17. Tenemos mucho más equipaje del que necesitamos

Cuando viajamos ligeros, somos más libres, estamos menos cargados, y menos estresados. Esto se aplica también al viaje a través de la vida, no sólo a los viajes a través de un aeropuerto.

18. Dejamos que los viejos errores vivan en nuestras mentes y corazones

En la vida, hacemos un montón de cosas; algunas nos gustaría poder deshacer, algunas nos gustaría poder revivir un centenar de veces.

Todas estas cosas, positivas y negativas por igual, nos enseñaron lecciones importantes y nos hicieron colectivamente la persona que somos hoy. Si revirtiéramos o ajustáramos cualquiera de ellas, no seríamos quienes somos; seríamos otra persona.

Así que comete errores, aprende de ellos, ríete de ellos, y sigue adelante. No pierdas ni un minuto en los resultados del pasado que no puedes controlar.

19. Renunciamos a nosotros mismos demasiado pronto

No es quien eres lo que te detiene, es quien crees que no eres. Juzgarte no es lo mismo que ser honesto contigo mismo. ¡No te subestimes! Recuerda por qué empezaste en el primer lugar. Respira profundamente, y sigue adelante.

20. Nos comparamos con otros que parecen ser mejores

No compares tu Capítulo 1 con el Capítulo 10 de alguien más. Sigue tu propio camino, escribe tu propia historia, y pasa las páginas que necesites pasar.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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