Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

10 mini-historias sobre un hombre que jamás se rindió y alcanzo el éxito: Michael Jordan

Publicado en Historias | 28 de marzo, 2013

Michale JordanPublicado por Arturo Peñalba

“Bienvenidos al vuelo número 23 de Aerolíneas Jordan”
Andrés Montes (1955-2009), locutor deportivo

1. Estudia matemáticas, ahí es donde está el dineroProfesora de Michael Jordan (década de los 70).

En uno de los numerosos vídeos biográficos de Jordan que se han editado, preguntaron a sus profesores sobre cómo era en clase, qué recordaban de él. Una de sus profesoras no pudo reprimir una carcajada cuando repitió ese consejo que dio al joven Jordan. A día de hoy, el sueldo que cobró de Chicago Bulls la temporada 1997-1998 es el más alto pagado jamás en la NBA (unos 33 millones de dólares… de la época). Es mucho dinero. Pero apenas es la mitad de lo que se embolsa por sus contratos publicitarios, que le siguen suponiendo del orden de 60 millones de dólares al año. Como decían 7 Notas 7 Colores, Jordan aprendió matemáticas viendo billetes.

2. Leroy Smith. Nombre en la lista del equipo de High School (1978).

En su primer año en el instituto, Jordan no pudo entrar en el equipo de baloncesto. La plantilla estaba prácticamente cerrada con jugadores de más edad y solo quedaba una plaza disponible. Irónicamente, la justificación para no elegir a Jordan es la misma que dio Portland en el draft del 84 (ver frase número 3): prefirieron un pivot a otro escolta porque ya tenían esa posición bien cubierta. Leroy Smith es el nombre de ese pivot. Jordan, que estuvo tentado de abandonar el baloncesto por este revés, quedó relegado al equivalente al equipo B donde pasó un año en el purgatorio. La temporada siguiente, aprovechando el estirón de unos 10 cm que dio en verano, Jordan consiguió plaza en el equipo, donde se convirtió en su mejor jugador. Este episodio quedó grabado en la personalidad de Jordan: durante años utilizó el seudónimo “Leroy Smith” al registrarse en los hoteles.

3. Qué pueden hacer ustedes por Michael Jordan. David Falk (1984), representante de Jordan.

La llegada de Jordan a la NBA transformó para siempre no solo la liga, ni el baloncesto, sino el deporte profesional. Hasta entonces, tanto económica como publicitariamente, el baloncesto era un nicho relativamente pequeño. Apenas un grupo de los mejores jugadores de la NBA anunciaban sus botas deportivas Converse (la marca más famosa a principios de los ochenta) en unas promos bastante cutres, la verdad. En ese momento irrumpió Jordan acompañando a su representante David Falk en los despachos de los ejecutivos de marcas deportivas para negociar el contrato que le querían proponer a su representado. Converse les ofreció más del doble de lo que le pagaba Adidas a Kareem Abdul-Jabbar, ascendiendo el montante a un cuarto de millón de dólares al año y todas las zapatillas que quisiera (!!!). Todo eso estaba muy bien, pero para Falk no fue suficiente porque no tenían una estrategia global para su cliente. Nike les ofertó lo que ellos buscaban: convertir a Jordan en un icono publicitario a través de anuncios cuidados, transmitiendo una imagen irresistible de elegancia dentro y fuera de la cancha, vinculando su producto a los éxitos (posibles éxitos en aquel momento, no lo olvidemos) del jugador de los Bulls. La imagen de Jordan se asoció a inolvidables anuncios tanto de Nike (entre otros muchísimos, destacan FailureLet your game speakTell me) como de Gatorade (be like MikeJordan Vs Himself) y, a un nivel más convencional pero muy gracioso, McDonalds (compitiendo con Larry Bird). Publicidad a la altura del mito… aunque incluso la realidad superó en ocasiones a la ficción.

4. Dios disfrazado de Michael Jordan. Larry Bird (1986), jugador de Boston Celtics.

Era el segundo año de Jordan en la NBA. Una lesión solo le había permitido jugar 18 partidos en la temporada regular, pero aún así, los Bulls se clasificaron para disputar el playoff por el título. En primera ronda les esperaban los todopoderosos Boston Celtics, con Larry Bird a la cabeza. Aquel 20 de Abril de 1986, en el segundo partido de la serie, se pudo ver una de las mayores exhibiciones individuales de la historia del baloncesto al máximo nivel. Tras dos prórrogas los Bulls finalmente perdieron, pero ese es un dato que casi nadie recuerda de aquella noche. Ni falta que hace. Porque lo que trascendió fueron los 63 puntos de Jordan (record aún vigente en la NBA en un partido de playoff) y la mítica frase de un Bird aún estupefacto: I think it’s just God disguised as Michael Jordan.

5. ¿Ese era lo suficientemente grande? Michael Jordan (1987).

Jugando un partido en Salt Lake City contra Utah Jazz, tras meter una canasta relativamente fácil por encima de John Stockton (1,85 m), un espectador gritó a Jordan que lo intentara con alguien de su tamaño (1,98 m).Challenge accepted! Michael lo oyó y, envalentonado, en cuanto tuvo oportunidad realizó un mate espectacular sobre Mel Turpin (2,11 m) solo para poder responder al atrevido que había osado retarle. Muchos aficionados se plantean si fue el descomunal talento o el voraz instinto competitivo lo que hizo de Jordan el mejor jugador de baloncesto de la historia. Yo creo que Jordan es el resultado de un efecto sinérgico de las dos.

6. Esta es para ti, baby. Michael Jordan (1991).

El partido estaba prácticamente resuelto a favor de los Bulls a falta de unos segundos para su finalización. A la desesperada, los Nuggets intentan un imposible cometiendo una falta mediante un abrazo bastante viril sobre Jordan, que se lo toma con humor. Dikembe Mutombo, intentando desestabilizarle para que falle, le pica diciendo que a que no se atreve a lanzar con los ojos cerrados. ¿Eres una gallina, McFly? ¿Que has dicho qué? Jordan acepta todos los desafíos y le dedica la canasta al pivot de origen africano.

7. … lo conseguí. Michael Jordan (1991).

Siete largos años, para llegar a ese momento: había conseguido ganar por fin el título tras muchas temporadas en las que chocaba contra el muro que supuso primero el cénit de la dinastía de los Celtics y después el surgimiento de los Pistons, que acababan una y otra vez con las aspiraciones de unos Bulls que no llegaban nunca a la Final. A esas alturas, Jordan coleccionaba suficientes premios individuales para, incluso por separado, justificar toda una carrera: Rookie del año, máximo anotador, MVP de la temporada regular, MVP del All Stars, mejor defensor, mejor ladrón… pero era el anillo lo único que justificaba todo el esfuerzo. Regado de champán y abrazado al trofeo Larry O’BrienJordan lloraba en el vestuario mientras el resto del equipo lo celebraba a gritos. Con la mirada perdida, se gira hacia su padre, que lo acompañaba en ese momento, y murmura, como si aún no se lo creyera. El primer anillo, el de la canasta con cambio de mano en el aire, el de las lágrimas de Jordan.

8. Y Michael me dijo: hay un nuevo sheriff en la ciudad. Magic Johnson (2012), exjugador de baloncesto.

Con motivo de los 20 años del Dream Team se emitió un documental donde se recogen imágenes y declaraciones inéditas sobre aquellos días, sobre todo de la preparación de los previos a los Juegos Olímpicos de Barcelona. El partidillo de entrenamiento que realizó la selección norteamericana a puerta cerrada en Montecarlo se ha convertido en leyenda. Alguno de los presentes lo ha descrito como el mejor partido de baloncesto de la historia y todo a raíz de un error de cálculo de Magic Johnson: picar en exceso a Jordan, que se lo tomó, una vez más, como un desafío personal. El resto de jugadores se involucraron en la disputa sacando lo mejor de su repertorio. Michael jugó como si le fuese la vida en ello, hasta que su equipo ganó. Al retirarse a los vestuarios, se acercó a Magic y le dijo lo que ya era una realidad en la liga: la era de Magic y Bird había pasado y Jordan era el dominador de la NBA y el baloncesto mundial.

9. Usted puede practicar el tiro ocho horas diarias, pero si la técnica es errónea sólo se convertirá en un individuo que es bueno para tirar mal. Mi filosofía del triunfo. Michael Jordan (1994).

A pesar de algunos incidentes aislados (como visitar casinos en Atlantic City la noche antes de algún partido importante o jugar al golf más de la cuenta), Jordan siempre ha sido responsable con sus entrenamientos, tanto de equipo como privados. A lo largo de su carrera fue puliendo defectos y añadiendo nuevas habilidades a su repertorio ofensivo. La evolución en su mecánica de lanzamiento en suspensión se puede observar al comparar dos de sus lanzamientos más famosos: el tiro ganador en la final de la NCAA en 1982 y la canasta que valió el título de la NBA en 1998 (ver frase número 20). Y en cuanto su físico, es aún más evidente la transformación desde aquel estilizado rookie que penetraba en las zonas como una exhalación al tipo con un imponente tren superior que en sus últimas temporadas que frecuentaba el poste bajo. Jordan se machacó hasta convertirse en un individuo que es bueno para ganar anillos.

10. Mi deseo de ganar siempre va a ser joven. Mi amor por el juego siempre va a ser joven. Michael Jordan (2003).

Aquel partido entre Wizards y Nets, en febrero de 2003, fue la 173ª ocasión que Jordan anotaba más de 40 puntos (43, esta vez); además, cogió 10 rebotes y robó 4 balones. Un partidazo individual, aunque no fue una estadística excepcional para alguien como Michael. Lo extraordinario de esta actuación es que Jordan tenía ya 40 años. Solo le quedaban 28 partidos de temporada regular, de su última temporada regular (esta vez sí) en la NBA, y aún conservaba talento y competitividad. Nadie ha alcanzado estos números con esa edad y creo sinceramente que es el record de la NBA más difícil de batir. Tal vez incluso por encima de los 100 puntos de Wilt Chamberlain.

Fuente: http://www.jotdown.es/2012/11/michael-jordan-en-23-frases/

Compartir

 

« Anterior:

Siguiente »

Deja tu comentario


Comentarios

  1. 1 28/03/2013 - El hombre que jamás se rindió y alcanzo el éxito: Michael Jordan | Negocios y Finanzas .co:

    […] Articulo compratido de http://escuelapararicos.net/10-mini-historias-sobre-un-hombre-que-jamas-se-rindio-y-alcanzo-el-exito… […]

Subir »
FB