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- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

10 hábitos simples que te ahorrarán mucho tiempo y energía. Parte I

Por Corina Semph | Publicado en Desarrollo Personal | 4 de septiembre, 2016

0904-10-habitos-tiempo-y-energia-iUn ser humano que se atreve a perder una hora de tiempo no ha descubierto el valor de la vida.

Te preguntas… “¿A dónde se van mis días?”

Estás más ocupado que nunca, pero tienes muy poco para mostrar por todo ese tiempo dedicado a trabajar y presionarte.

Los gurús te dicen que el tiempo es tu recurso más valioso, pero parece volar como nunca antes. Estás abrumadoramente ocupado, pero tu lista de tareas pendientes siempre tiene un kilómetro de largo. La tecnología te prometió simplificar tu vida, pero en realidad, pareciera que te la complicó aun más.

Pasas tus días corriendo y siendo tirado en cinco direcciones diferentes en todo momento. Las prioridades cambian constantemente. Tu bandeja de entrada no puede pasar ni 20 minutos sin descargar una enorme cantidad de emails. Tus responsabilidades de trabajo son intensas, y, al mismo tiempo, tus compañeros de trabajo siguen enviándote más invitaciones para reunirse.

Luego, sales corriendo a tu casa para tratar de preparar una cena saludable que a tu familia realmente le guste, todo mientras te mensajeas con tu mejor amigo para ponerte al día con las cosas sociales.

¿Cómo se supone que puedas hacer las cosas bien?

¡Es agotador! Estás agotado!

Pero no eres sólo tú. Le está sucediendo a la mayoría de nosotros, todos los días.

Desearías vivir ese estilo de vida de ensueño que los programas de televisión y revistas tratan de venderte, con un montón de tiempo para relajarte y disfrutar de tus pasiones. Y a pesar que “sabes” que ese sueño no es real, igual anhelas un poco de paz en tu vida.

¿Estás listo para que la vida sea mucho menos estresante?

Tengo una gran noticia: Con unos simples cambios de hábito, puedes ahorrarte una gran cantidad de tiempo y energía. Si estás listo para sacar el máximo provecho de tu limitado tiempo, entonces es tiempo de…

1. Enfocarte hasta que finalices.

¿Notaste cómo iniciar una tarea a menudo exige más energía y fuerza de voluntad que hacerla realmente? ¿Especialmente cuando se trata de algo que no disfrutas?

El acto de cambiar entre tareas desperdicia un montón de energía extra. Cuando una tarea es algo que no estás acostumbrado a hacer, o algo que no es como una segunda naturaleza para ti, tienes que convencerte mentalmente que tienes que hacerlo, lo que es aún más difícil. Por eso, una vez que empiezas, debes conducir ese esfuerzo para terminarlo tan a menudo como puedas.

Por supuesto, no puedes trabajar sin parar durante ocho horas – no puedes escribir un libro en un solo días, pero puedes hacerlo 1.000 palabras a la vez. El truco es no detenerte por un café cada 50 palabras.

2. Usar las economías de escala.

Cuando compras a granel en un mayorista, cada elemento es más barato. El mismo principio se aplica al tiempo. Cuando realizas varias tareas similares en masa, ahorras.

Por ejemplo, nunca convencerás a una madre muy ocupada con tres niños en primaria de que debería hacer un sándwich, ir a prepararse, y recién entonces, hacer los otros sandwiches; ella sabe que hacer los tres sándwiches al mismo tiempo le ahorrará preciosos minutos.

Piensa en situaciones en las que tengas varias tareas similares que hacer. Por ejemplo, tal vez tienes que responder emails cortos de soporte a tus clientes. Aparta un bloque de 45 minutos para responderles a todos. Una vez que hayas terminado, no vuelvas a mirar tu bandeja de entrada hasta que llegue el siguiente bloque de 45 minutos.

3. Ser predecible en ciertas áreas de tu vida.

Suena bastante aburrido, ¿verdad? Bueno, ¿Dirías que Steve Jobs era aburrido?

Al principio, podrías pensar que él no era una persona predecible, pero si lo piensas un poco más recordarás que podrías apostar cómo iba a ir vestido a cada presentación de la compañía. Eso es por que él siempre usaba la misma ropa todos los días. ¿Cuántas horas te ahorrarías esta práctica al año? Si eres una dama como yo, la respuesta es mucho!

Ahora bien, usar la misma ropa todos los días puede no ser para ti, pero ¿En qué otras cosas podrías aplicar este principio? ¿Qué puedes automatizar y simplificar en tu vida? Tal vez sean tus finanzas, o cómo preparas la comida. En cualquier caso, tener un plan fijo en las áreas correctas de tu vida eliminará el desperdicio de tiempo dedicado a deliberar sobre excesivas opciones.

4. Crear una estación de trabajo minimalista.

El desorden visual compite por tu atención. Quieres mantener tu escritorio libre de desorden tanto como sea posible. Por supuesto, necesitarás ciertas cosas tales como libros, informes o tazas de café para mantenerte atento, pero si tu escritorio está plagado de facturas, imágenes y pilas de papeles no has leído en meses, vas a distraerte.

Concentrarte en la tarea que tienes en mano es más difícil es cuando ves una enorme pila de papeles y artículos que necesitan ser ordenados y guardados. Crea un espacio tranquilo para trabajar. Ya es suficiente el caos que te rodea; no añadas más a ello!

5. Planear tener éxito, de forma gradual.

No planificar es planificar para el fracaso. Un “Plan” no es sólo una palabra de cuatro letras – es algo mucho más grande que eso. Si quieres sacarle el máximo partido a tu vida (para tener un montón de tiempo para hacer las cosas que te gustan) debes armar un plan que funcione para ti.

¿Qué entra en la planificación? Las tareas que tienes que hacer en el corto plazo, alineadas con las del largo plazo, metas significativas que te gustaría lograr. Puedes empezar por hacer una lista de objetivos y proyectos que requieran tu atención. Pero no veas esto como una lista de tareas por hacer, es sólo una guía. Ten en cuenta que si intentas hacer demasiadas cosas a la vez, te desanimarás y te prepararás para el fracaso, incluso antes de empezar.

Usa tu lista para clasificar los objetivos/proyectos y sub-tareas por orden de importancia, y sigue recordándote que no serás capaz de hacerlo todo en un día. Planea hacer no más de tres actividades básicas por día, dependiendo de cuanto tiempo consuman, y entonces continúa desde donde lo dejaste mañana. Construye un ritual diario en torno a esta práctica sencilla.

También, asegúrate de que tus días contengan un par de actividades que realmente disfrutes hacer. No te limites a crear una lista de tener-que-hacer que temas mirar. Haz un pacto contigo mismo de hacer al menos una cosa que realmente te guste todos los días. Planificar una vida llena solamente de obligaciones no es una buena manera de planificar.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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