Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

«El dinero es una droga.» – Padre rico

Cuando éramos niños, mi padre rico no nos pagaba (ni a su hijo Mike ni a mi) por el trabajo que hacíamos para él. Algunas personas estaban molestas por esto porque pensaban que nos estaba explotando. Pero mi padre rico en realidad nos estaba haciendo un favor a Mike y mí.

La razón principal por la que mi padre rico se negaba a pagarnos mientras trabajábamos para él era porque no quería que no volviéramos adictos a trabajar por dinero. «Si te vuelves adicto al dinero», dijo, «te será difícil romper esa adicción.» … Seguir leyendo »

BrigetteTassa Hyacinth, en “The ultimate leader. Learning, leading and leaving a legacy of hope”, que estamos comentando, plantea que la integridad es uno de los atributos clave de un buen líder. Las investigaciones sobre liderazgo han mostrado de forma consistente que la integridad es uno de los rasgos de carácter más importantes en un líder respetado.

La autora la define como la adherencia a principios morales y éticos y a la honestidad. Se caracteriza por alinear los valores y creencias de la persona con sus palabras y actos. Conlleva el compromiso profundo con hacer lo correcto por las razones correctas. Abraham Lincoln, el presidente estadounidense más reconocido por su integridad decía: “El gran liderazgo es un producto de un gran carácter y por esta razón el carácter es importante”.

Las decisiones y elecciones que hacemos “a puerta cerrada” cuando nadie nos ve definen las bases de nuestro carácter. Nuestro compás moral debe ser capaz de distinguir lo que es correcto de lo que no lo es.

Zig Ziglar mantiene que: “Con integridad no tenemos nada que temer ya que no tenemos nada que ocultar. Con integridad haremos lo correcto por lo que no tendremos ningún sentimiento de culpa”. Los líderes en la actualidad tienen que vivir en un a casa de cristal y por tanto ser transparentes y responsables por todo lo que hacen y dicen, por lo que las honestidad y la integridad se han convertido en cualidades esenciales para su supervivencia.

Los líderes con integridad inspiran confianza a los demás. En el mundo de las organizaciones es una necesidad ya que nuestra habilidad para influenciar no se basa exclusivamente en la inteligencia o en nuestras capacidades sino que se basa en la confianza y esta requiere integridad, que es el fundamento de la influencia verdadera y duradera.

Existen dos componentes críticos para la integridad:

a).- La adherencia a principios éticos. No consiste solo en el cumplimiento de una ley o regla sino que implica el comprender la razón por la que existe.

b).- La búsqueda de un estándar establecido. Nadie es perfecto. Todos cometemos errores, pero aquellos que actúan con integridad los reconocen e intentan avanzar para realizar lo correcto.

Una investigación realizada por “The Institute of Leadership and Management” mostró que aunque el 83% de los directivos decían que sus organizaciones tenían definidos sus valores, sólo en el 38% de los casos consideraban que se encontraban alineados con ellos y hasta un 63% de los encuestados creían que en alguna ocasión se les había pedido actuar en contra de ellos.

Nuestra visión y nuestros valores deben trabajar al unísono. El problema con la integridad surge cuando nos preguntamos “¿Cómo puedo conseguir lo que quiero?” en lugar de “¿Cómo puedo conseguir lo que quiero y ser la persona que quiero ser? La persona que queremos ser es más importante que las cosas que creemos que queremos conseguir.

Integridad significa:

1.- Liderar con el ejemplo. No podemos establecer políticas que los profesionales deben seguir y no actuar conforme a ellas nosotros.
2.- Defender lo que es correcto.
3.- Mantener nuestra palabra. Respetar nuestras promesas y estar cuando los demás nos necesiten.
4.- Preocuparnos por el bien común.
5.-Ser honestos cuando nadie nos mira.
6.- Hacer lo que es correcto aunque no sea popular.
7.- Mantener la lealtad ante la tentación o dificultades.
8.- No comprometernos con algún principio que no consideremos correcto aunque nos lo pidan.
9.- Tomar decisiones justas.
10.- Comunicar con honestidad y sinceridad.
11.- Reconocer a los profesionales cuándo y dónde sea necesario.
12.- Mantener consistencia entre nuestras palabras y acciones.
13.- Tratar a todos con respeto.

Actuar con integridad como líder significa que en muchas ocasiones no vamos a ser muy queridos porque hacer lo correcto no es siempre lo más popular. La integridad supone actuar de forma consistente de acuerdo a unos principios independientemente de quién nos esté viendo.

La consistencia es un factor importante en el marco de la integridad. Las personas necesitan consistencia para saber dónde se encuentran y qué pueden esperar, quieren un líder que practique lo que predica y que mantiene sus promesas.

La integridad se va construyendo con el tiempo, no de un día para otro. Comienza con un acto pequeño y se va desarrollando a partir de él creando una reputación de confianza y honestidad. Si somos deshonestos en los asuntos pequeños es muy probable que también lo seamos en los grandes, ya que empieza como una pequeña bola de nieve y sin darnos cuenta se convierte en una avalancha.

Si lideramos durante mucho tiempo nos enfrentaremos a diversos dilemas morales, pero la integridad debe estar siempre presente en nuestra mente. La honestidad genera confianza y fortalece nuestro carácter. La deshonestidad puede ser estresante y necesita ser mantenida.

Si no tenemos nada que ocultar estamos en paz porque no tenemos que vivir una doble vida o contar historias falsas. No tenemos que olvidar que el carácter se construye a lo largo del tiempo y en los pequeños momentos. Las aparentemente triviales decisiones que tomamos cuando nadie nos observa van a marcar nuestro carácter.

Competencias básicas de un líder

La autora concluye que para que un liderazgo sea eficaz y tenga garantías de éxito debe contar con un líder que posea una serie de cualidades y competencias, entre las que destaca:

1.- Autenticidad.

Como ya hemos visto en una entrada anterior es fundamental a la hora de dirigir pues ayuda a generar confianza lo que fomenta el apoyo de los colaboradores y el incremento del desempeño de los equipos.

2.- Coraje.

Un líder debe ser valiente y tomar decisiones, enfrentarse a los retos, buscar feedback, ser responsable de los resultados y exigir que sus profesionales también lo sean. Los colaboradores quieren líderes con decisión, que interpreten las situaciones de forma racional y con inteligencia emocional, que irradien seguridad y que sean capaces de arriesgarse.

3.- Capacidad de comunicación y escucha activa.

El liderazgo se apoya en la influencia por lo que el poseer buenas habilidades de comunicación resulta esencial. Siempre hay que mantener al equipo informado de forma abierta y honesta, así como escuchar con la intención de comprender, teniendo en cuenta que la comunicación es un proceso de dos direcciones en el que nos tenemos que asegurar que hemos sido entendidos y que aceptamos el feedback. En este sentido la autora recomienda:

a).- Preparar el medio de comunicación, teniendo claro cuál es su objetivo y lo que realmente queremos transmitir.

b).- Decidir el canal de comunicación que vamos a emplear teniendo en cuenta las preferencias de nuestro interlocutor.

c).- Procurar transmitir el mensaje confirmando que el receptor lo entiende.

d).- Recibir feedback sobre el mismo, manteniendo una mente abierta.

e).- Evaluar la eficacia de la comunicación, analizando si han existido barreras para que nuestro mensaje llegue claramente a los receptores.

f).- Adoptar medidas correctoras si lo estimamos apropiado.

4.- Determinación.

Es el deseo de hacer el trabajo e incluye características tales como iniciativa, persistencia y empuje. En el caso de los líderes implica que éstos creen sus causas y estén decididos a que salgan adelante. Requiere la capacidad de no rendirse a pesar de los obstáculos que se puedan ir presentando, por lo que el compromiso es fundamental, así como la paciencia y la persistencia para alcanzar los objetivos marcados.

5.- Inteligencia emocional.

Incluye, entre otras, las siguientes habilidades: la capacidad de entender nuestra respuesta emocional ante las situaciones y ante los sentimientos y emociones de los demás, la habilidad de autogestionarnos y automotivarnos, la capacidad de empatía y las habilidades para expresar nuestras emociones y para comunicarlas eficazmente.

6.- Flexibilidad.

Ésta promueve la creatividad y facilita la mejora. Las organizaciones atraviesan diversos ciclos en su evolución y los líderes flexibles se encuentran mejor preparados para efectuar las transiciones de los equipos a través de los cambios.

7.- Gratitud.

Liderando con una actitud de agradecimiento permite apreciar las pequeñas contribuciones y reconocerlas.

8.- Humildad.

Los verdaderos líderes se caracterizan por preferir servir a ser servidos y utilizan su poder para ayudar al desarrollo de los demás.

9.- Inspiración.

El líder inspirador es capaz de crear un sentimiento de dirección y de propósito en sus profesionales para lograr alcanzar las metas fijadas imprimiendo esperanza y optimismo en la organización.

10.- Sentido del humor.

Una buena actitud atrae a las personas. Los profesionales prefieren tener líderes que muestran que tienen un gran sentido del humor porque entre otras cosas minimiza las diferencias de estatus que existen y promueve la interacción. Los líderes que utilizan el humor hacen que los que les rodean se sientan más cómodos en su presencia.

11.- Conocimiento.

Los líderes deben mostrar competencia y tener un amplio conocimiento sobre el sector en el que se mueve para poder tomar buenas e informadas decisiones. Deben tener una actitud de aprendizaje continuo para sobrevivir a los competidores y para gestionar el cambio.

12.- Generosidad.

El líder debe sentir un genuino interés por el equipo que incluye el respeto y apreciación de cada uno de sus integrantes.

13.- Integridad, sentido de responsabilidad y nobleza,

como hemos analizado al comienzo de la entrada.

14.- Responsabilidad social.

Los grandes líderes no solo se centran en su organización y en sus profesionales sino en la sociedad en su conjunto y se preocupan por hacer una contribución significativa.

15.- Visión.

Los mejores líderes son capaces de crear una visión que proyecte optimismo y que inspire a los demás a trabajar para alcanzarla. Infunden pasión y energía a su trabajo y en el de aquellos a los que lideran.

16.- Capacidad para unir.

Los grandes líderes construyen grandes equipos. Trabajan para unir y no para dividir y construir puentes es uno de sus principales objetivos. Se esfuerzan por conocer a sus colaboradores y en averiguar que les mueve y cuáles son sus valores para ayudarles a que puedan dar lo mejor de sí mismos.

17.- Sabiduría.

Es fundamental para el liderazgo ya que es la aplicación eficaz del conocimiento. Es discernimiento, discreción, entendimiento y visión.

18.- Entusiasmo. 

Es uno de los más poderosos motores para lograr el éxito. No se puede conseguir nada grande sin entusiasmo que nos va a dar la energía necesaria para seguir siempre adelante. Los líderes se centran en las oportunidades y no en los problemas, no se sientan y esperan pasivamente a que las cosas ocurran o a que alguien actúe. Actúan mientras los demás esperan y son capaces de ver el vaso medio lleno y no medio vacío.

Amy Morin es una exitosa autora, oradora y psicoterapeuta que ganó popularidad después de su TED Talk viral en 2015,” El secreto de volverse mentalmente fuerte”

En sus tres libros, Morin explora las prácticas y los hábitos que hacen a algunas personas mentalmente más resistentes que otras y más capaces de tener éxito personal y profesional.

“Comencé mi vida como psicoterapeuta pensando que iba a enseñar a las personas sobre la fuerza mental basada en lo que aprendí en la universidad”, dice. Pero después de experimentar una serie de pérdidas en su propia vida, Morin dice que comenzó a estudiar a sus pacientes para tratar de entender por qué algunos se recuperaron del dolor más rápido que otros.

“Mi madre falleció de repente. Yo era viuda a los 26 años y luego a mi suegro se le diagnosticó un cáncer terminal”, dice ella. ″[Esos eventos] me llevaron a este viaje personal para aprender más sobre lo que significa ser mentalmente fuerte”.

A continuación, Morin analiza cinco cosas que hacen las personas mentalmente fuertes para lograr el éxito después de un contratiempo:

1. Regular tus emociones.

Todo el mundo experimenta conflictos y reveses, personal y profesionalmente. Pero, en lugar de dejar que tus emociones se salgan de control, Morin dice que las personas mentalmente fuertes saben cómo regular sus sentimientos para que no hagan o digan nada que les cueste a largo plazo.

“No dejan que su enojo les haga hacer cosas de las que más tarde se arrepienten, o si están tristes, no se atascan de mal humor”, dice. ″[Las personas mentalmente fuertes] son ​​capaces de controlar sus sentimientos lo suficientemente bien como para poder avanzar”.

2. Tomar acciones positivas.

En lugar de dejar que un mal momento los disuada de avanzar con una meta o proyecto, Morin dice que las personas mentalmente fuertes saben cómo convertir un negativo en positivo para avanzar.

“Incluso si están teniendo un mal día o se sienten atrapados en una rutina que saben, ‘bien, ¿qué puedo hacer al respecto?’”, Dice ella. “No se sientan y se lamentan por sí mismos o se convencen de que no deberían intentarlo. En su lugar, identifican pasos concretos que pueden tomar para mejorar su vida”.

3. Regular tus pensamientos.

Además de controlar sus emociones, Morin dice que las personas mentalmente fuertes también saben la importancia de controlar sus pensamientos para que no se detengan en lo negativo durante demasiado tiempo.

Ella explica que en lugar de tener una mentalidad “demasiado negativa o demasiado exagerada”, las personas mentalmente fuertes identifican los pensamientos falsos que tienen “y los reemplazan y los enmarcan con declaraciones más realistas”.

4. Identificar tu peor hábito.

“Con demasiada frecuencia”, dice Morin, “tendemos a participar en todos estos buenos hábitos que nos ocupan a nosotros mismos, pero no necesariamente nos llevan a ningún lado”. Eso se debe a los malos hábitos que seguimos manteniendo.

Ella aconseja a cualquier persona que esté buscando ser mentalmente más fuerte, mirar su fuerza mental de la misma manera que ellos ven su fuerza física. “Tal vez irías al gimnasio para ser físicamente más fuerte”, dice ella. “Pero, si realmente quieres ver los resultados, también deberías renunciar a la comida chatarra. La fuerza mental es la misma.

Entonces, si tienes buenos hábitos como practicar la gratitud, o pasas tiempo con tus amigos, o tienes pasatiempos que disfrutas, eso es genial. Pero, si también pasas el tiempo sintiendo lástima por ti mismo o esperándote a ti mismo como perfecto, todos esos buenos hábitos no necesariamente serán efectivos”.

Morin dice que las personas mentalmente fuertes saben que es importante que identifiquen su peor hábito mental porque una vez que “se deshagan de eso, todos sus [otros] buenos hábitos se vuelven mucho más efectivos”.

5. Practicar la gratitud.

Según Morin, las personas mentalmente fuertes saben el valor de practicar la gratitud. De hecho, los estudios muestran que las personas que practican la gratitud tienden a vivir vidas más felices y sanas.

“Podrías comenzar un diario de gratitud”, sugiere ella. “Los estudios muestran que si solo escribes tres cosas por las que estás agradecido antes de irte a dormir, dormirás mejor”. O, en lugar de comenzar un diario, Morin dice que también puedes “iniciar un hábito de gratitud con tu familia durante la cena”, identificando las pequeñas cosas por las que estás agradecido.

“Puede ser el primer paso para cambiar tu forma de pensar para que prestes más atención a las cosas que tienes, en lugar de a todas las cosas que no tienes”.

Luchar por tus metasSegún estadísticas… la mayoría de la gente que tiene «objetivos de año nuevo» se olvida de ellos el 15 de Enero. Así que por favor: NO SEAS UNO DE ELLOS!

Dijo: las metas no son necesarias. Respondí: entonces salga a la calle, camine sin rumbo y me cuenta.

Todos los días nos demos cuenta o no, trabajamos en base a metas. Decidimos salir al trabajo (una meta), decidimos escribir un reporte antes de tal hora (una meta), decidimos almorzar en tal o cual lugar (una meta). Alguien dijo: Quien no tiene metas ya llegó. A continuación le presento cuatro consejos para establecerse metas para este 2011: … Seguir leyendo »

Robert KiyosakiMientras me encontraba en Australia, mi amigo Kelly Richie me entregó una copia de su periódico local, el West Australian. “Toma”, me dijo Kelly, “este artículo resume lo que tú has estado tratando de decirle a la gente durante años acerca de saber a qué edad es uno demasiado viejo. Señala que la medida de qué tan viejo es uno se relaciona ahora con su profesión”. A ocho columnas en el ejemplar del periódico del 8 de abril de 2000 había un titular que decía: “¿Pertenece usted al pasado?” La edición a color tenía fotografías de un joven diseñador gráfico, un gimnasta, un abogado y una modelo. Bajo la foto de cada una de esas personas que representaban diferentes profesiones había una leyenda: … Seguir leyendo »

Pasé cinco años estudiando los hábitos diarios de cientos de personas ricas. En mis libros más vendidos, “Hábitos ricos” y “Cambia tus hábitos, cambie tu vida“, compartí algunos de los hallazgos importantes de ese estudio.

Durante mi investigación, aprendí que los ricos hechos a sí mismos adoptaron hábitos específicos que les permitieron alcanzar sus sueños y sus metas. Esto incluye cosas tales como:

• Experimentación: probar cosas nuevas para descubrir un talento o pasión innata.

• Lectura: 30 minutos o más todos los días para la autoeducación.

• Construyendo relaciones ricas: formando conexiones con las personas correctas, otros futuros millonarios.

• Fijación de metas: persiguiendo metas que son escalones hacia sus sueños.

• Tomar riesgos calculados: no tener miedo a tomar el tipo de riesgo que requiere que haga su tarea antes de invertir su dinero.

Hay muchos otros (¡más de 300!) Pero creo que entiendes la idea: los ricos son impulsados ​​por los hábitos.

Mi investigación también condujo a otro descubrimiento de propiedad exclusiva. Los que no eran ricos también tenían hábitos. Sin embargo, muchos de esos hábitos eran “hábitos de no hacer nada”:

• No leer para aprender es un hábito.
• No hacer ejercicio todos los días es un hábito.
• No comer saludablemente es un hábito.
• No perseguir tus sueños es un hábito.
• No crear y perseguir metas es un hábito.
• No devolver las llamadas telefónicas inmediatamente es un hábito.
• No despertar temprano para buscar la auto-mejora es un hábito.
• No ahorrar dinero es un hábito.
• No invertir con prudencia tus ahorros es un hábito.
• No ser frugal es un hábito.
• No hacer más de lo que le pagan es un hábito.
• No evitar el desperdicio de tiempo es un hábito.
• No hacer lo que se debe hacer (postergar) es un hábito.
• No establecer redes con otras personas con mentalidad de éxito es un hábito.
• No hacer llamadas de cumpleaños feliz es un hábito.
• No hacer llamadas de eventos de la vida es un hábito.
• No tomar responsabilidad personal por su vida es un hábito.
• No ser voluntario para una caridad que vale la pena es un hábito.
• No ser caritativo con tu dinero es un hábito.

Muchas personas tienen hábitos de no hacer nada. Como resultado, muchas personas luchan en la vida. Algunos luchan financieramente, otros luchan contra la mala salud y otros luchan con sus relaciones.

Los hábitos de “no hacer nada” son como un espejo: reflejan la vida que has elegido por ti mismo mediante la inacción. A menudo, no es lo que haces lo que determina las circunstancias de tu vida: es lo que eliges no hacer.

Robert KiyosakiNo es ningún secreto que la persona promedio no es buena con el dinero. Como «The Motley Fool» dice, casi el 70 por ciento de las personas no tienen ni siquiera $ 1.000 en el banco. Y «casi la mitad de las personas afirman que para cubrir una emergencia de 400 dólares, tendrían que pedir prestado el dinero o vender algo rápidamente para tenerlo.»

«The Motley Fool» continúa compartiendo un estudio del U.S. Bank que dice que sólo el 41 por ciento de las personas presupuestan su dinero. Esta, cree el escritor Maurie Backman, es una de las grandes razones por la cuales los problemas de dinero son tan grandes en los Estados Unidos (y en el mundo).

Estoy de acuerdo en que tener un presupuesto es un primer paso importante para ganar terreno en tus finanzas personales. Pero tener un presupuesto por sí solo no arreglará los problemas subyacentes que la mayoría de las personas tienen cuando se trata de dinero.

En primer lugar, hay una gran necesidad de inteligencia financiera. El problema con la mayoría de los presupuestos es que se adaptan a las viejas reglas del dinero, las cuales simplemente no funcionan más, como ahorrar dinero, salir de deudas, y vivir por debajo de sus posibilidades.

En última instancia, los presupuestos, como suele enseñarse, son un vehículo para recortar gastos, no para ganar dinero. Escribí hace algún tiempo atrás sobre cómo presupuestar como un negocio puede convertir un presupuesto en un vehículo para hacer crecer tus activos, no ahorrar tus gastos.

En última instancia, tu presupuesto es un plan. Y como tal, puede ser un buen plan o un mal plan.

Un plan malo es aquel que requiere que reduzcas tus gastos y ahorres dinero. No disfrutas de las cosas a las que estás acostumbrado disfrutar y ganas poco o ningún dinero con el dinero que ahorras. En última instancia, no te llevará a donde necesitas estar financieramente.

Un buen plan, sin embargo, es uno que estimula acción para mejorar. Y un buen presupuesto es uno que te inspirará a ganar más dinero para que puedas hacer lo que amas y hacer crecer tu dinero exponencialmente.

Con esto en mente, aquí tienes tres consejos sobre cómo tu presupuesto es una herramienta útil para hacer crecer tu flujo de dinero de la manera correcta, a través de las inversiones.

1. Un presupuesto muestra tu salida mensual

Un ejercicio común que hacemos cuando trabajamos con personas que quieren ser financieramente libres es hacer que anoten todos sus gastos mensuales en una columna en un pedazo de papel y luego anoten su salario en la otra. Entonces, hacemos que cubran la columna de salario con sus manos.

«¿Qué», le preguntamos, «harías si no tuvieras tu salario?» El resultado a menudo es un momentáneo revoloteo de pánico.

Esto es útil porque es un chapoteo rápido en la realidad, es decir, la mayoría de la gente tiene muchos gastos y dependen de un salario para pagarlos.

Pero, ¿No sería genial si tuvieras ingresos pasivos entrando cada mes que cubrieran tus gastos de vida? ¿Qué harías entonces? ¿Te jubilarías? Eso es lo que Kim y yo hicimos cuando llegamos a ese punto en los años noventa.

Pero para llegar a ese punto, tuvimos que saber cuánto estábamos gastando cada mes. ¿Por qué? Para así saber cuánto flujo de dinero tendríamos que hacer para ser financieramente libres.

2. Un presupuesto te ayuda a entender qué tipo de flujo de dinero necesitas

Una vez que comprendimos nuestros gastos mensuales, pudimos entonces hacer un plan para adquirir los activos que necesitábamos para cubrir esos gastos. Y aquí es donde las cosas se pusieron muy interesantes.

En lugar de recortar nuestros gastos, creamos uno nuevo, un gasto de inversión. Llamamos a esto pagarnos a nosotros mismos primero, la regla de oro financiera.

3. Un presupuesto te inspira a tomar acción y obtener tu flujo de dinero

Al hacer un gasto para invertir cada mes, hicimos prioridad hacer crecer nuestros activos.

Trabajamos duro para hacer el dinero extra que necesitábamos. Empezamos a enseñar los fines de semana. Nos hicimos creativos en cómo podíamos pagarle a nuestros acreedores. Soñamos y lanzamos nuevos productos. Encontramos ofertas increíbles de bienes raíces. Todo esto fue posible gracias a cambiar nuestras mentalidades de presupuestar para ahorrar dinero a ganar dinero. Nuestro presupuesto nos dio la hoja de ruta para la libertad financiera, y nos inspiró a hacerlo realidad.

Así que, si estás listo para comenzar tu viaje hacia un mejor futuro financiero, entonces sí, es momento de comenzar con tu presupuesto. Pero no lo hagas según la vieja escuela; hazlo de la forma Padre rico. Sólo entonces podrás ser realmente exitoso.

Reibox BlogLos logros están basadas en acciones, no en pensamientos; sin embargo, los pensamiento siempre son los padres de las acciones.

El logro comienza con una idea, una perspectiva, un punto de vista, o incluso con sólo una actitud. (Ideas, perspectivas y puntos de vista como estas, para empezar).

Estas son algunas de las cosas que las personas extraordinariamente exitosas se dicen todos los días; y cómo estas declaraciones los impulsan a tomar acciones que los llevan a tener más éxito:

1. «No puedes hacer todo hoy, pero puedes dar un pequeño paso.»

Tienes planes. Tienes metas. Tiene ideas. ¿A quien le importa? No tienes nada hasta que realmente hagas algo.

Cada día dejamos que las dudas y la incertidumbre nos impidan actuar en nuestras ideas. Escoge un plan, una meta, o una idea. Y empieza. Da un pequeño paso.

El primer paso es por mucho, el más difícil. Los pasos sucesivos son siempre más fáciles.

2. «Haré lo que nadie más está dispuesto a hacer.»

A menudo, la forma más sencilla de ser diferente es hacer las cosas que otras personas se niegan a hacer.

Así que elige una cosa que los demás no harán. Puede ser simple. Puede ser pequeño. No importa. Sea lo que sea, hazla. Instantáneamente serás un poco diferente al resto de la manada.

Y entonces, sigue adelante. Cada día, piensa en alguna cosa que puedas hacer y que nadie más esté dispuesto a hacer.

Después de una semana, serás poco común. Después de un mes, serás especial. Después de un año, serás increíble, y definitivamente no serás como los demás. (Y, en el proceso, desarrollarás una notable determinación y fuerza de voluntad.)

3. «Enfrentaré un miedo.»

El miedo más paralizante es el miedo a lo desconocido (al menos para mí).

Sin embargo, nunca nada resulta ser tan difícil o da tanto miedo como creemos. Además, es increíblemente emocionante superar un miedo. Obtienes esa sensación de «No puedo creer haber hacho eso!», una emoción que puede que no hayas experimentado desde hace ya mucho tiempo.

Todos los días, haz algo que te de un poco de miedo, ya sea física o emocionalmente. De verdad,  encontrarás la manera de superar cualquier problema que surja.

Porque lo harás.

4. «Apreciaré a alguien poco apreciado.»

Algunos trabajos requieren más esfuerzo que habilidad. Entregar paquetes, embolsar comestibles, atender a los clientes; las tareas en sí son relativamente fáciles. La diferencia está en el esfuerzo.

Así que haz algo más que dar un abstraído «gracias» a alguien que esté haciendo un trabajo ingrato. Sonríele. Haz contacto visual. Intercambia una palabra amable.

En todo a tu alrededor, hay personas que trabajan duro y obtienen poco o ningún reconocimiento. Has el voto de ser la persona que los reconozca, al menos a uno de ellos todos los días.

No sólo ganarás respeto, ganarás el mejor tipo de respeto; el respeto que proviene de hacer una diferencia, aunque sea fugaz, en la vida de otra persona.

5. «Voy a escuchar 10 veces más de lo que hablo.»

Solía hablar mucho. Pensaba que era perspicaz, inteligente e ingenioso y, bueno, pensaba que era carismático. De vez en cuando, muy de vez en cuando, pude incluso haber sido alguna de esas cosas.

Pero la mayoría de las veces no.

Las personas con genuina confianza no sienten la necesidad de hablar. Y si bien odio cuando sucede, todavía a veces me doy cuenta de que no estoy hablando porque la otra persona esté interesada en lo que tengo para decir, sino porque yo estoy interesado en lo que tengo para decir. (Ick.)

Nunca hables sólo para complacerte a ti mismo. Cuando lo haces, no complaces a nadie.

Bill Gates tiene más suerte de la que se imagina. Puede ser un hombre talentoso que escaló en la vida desde que era un desertor universitario, hasta convertirse en el hombre más rico del mundo.

Pero su increíble éxito quizás nos habla de lo importante que son las circunstancias que están más allá de su control, que de cómo se premian las habilidades y la perseverancia.

Normalmente creemos que las personas más excepcionales son las que tienen más habilidades o talento. Pero esa idea no es del todo correcta. Las personas que se destacan suelen hacerlo en circunstancias excepcionales. Los «mejores» son normalmente los más afortunados, los que se han beneficiado de estar en el lugar correcto en el momento adecuado.

Ellos son lo que conocemos como un «caso atípico», personas con un desempeño que sobresalen de manera paralela al marco donde los demás nos desenvolvemos. Muchos tratan a Gates, o a otra gente exitosa, como merecedora de una gran atención y recompensa; como gente de la cual podemos aprender a triunfar.

Pero asumir que estos a los que consideramos ganadores llegaron a donde están exclusivamente por su desempeño, es probablemente una fuente de decepción. Incluso aunque imitara todo lo que hizo Gates, no podría replicar su golpe de suerte inicial.

Simplemente practicando 10.000 horas sin un feedback adecuado, un niño cualquiera no se va a convertir en un campeón nacional de tenis de mesa. Por ejemplo, ser parte de la clase alta y haber recibido una educación privada, le permitieron a Gates desarrollar una mayor experiencia en programación, mientras que menos del 0,01% de su generación tenía acceso a computadores.

La conexión social que tenía su madre con el presidente de IBM le permitió ganarse un contrato con la empresa líder en computadoras personales en esa época, que fue clave para la posterior creación de su imperio del software.

Esto es importante porque la mayoría de los clientes que usaban computadoras IBM estaban obligados a usar el software de Microsoft que venía con ellos. Así se creó una inercia a favor de Microsoft.

El próximo software que eligieran los clientes probablemente sería el de Microsoft, no porque necesariamente fuera el mejor, sino porque la mayoría de las personas estaban demasiado ocupadas para aprender a usar un sistema diferente.

Es probable que el talento y el esfuerzo sean menos importantes que las circunstancias, en el sentido de que él no hubiera podido ser tan exitoso sin haber tenido las condiciones apropiadas.

¿Un número mágico?

Uno podría argumentar que muchas personas destacadas desarrollaron su talento especial gracias al esfuerzo y a una excepcional motivación, y que por lo tanto, no merecen menos recompensa.

Algunos incluso han sugerido que hay un número mágico para la excelencia: la regla de los 10 años o de las 10.000 horas. Muchos profesionales y expertos adquirieron su talento gracias a una práctica persistente y deliberada.

De hecho, las 10.000 horas que Gates estuvo aprendiendo programación en computadores cuando era adolescente han sido destacadas como una de las razones de su éxito.

Pero los estudios llevados a cabo sobre otros casos habitualmente sugieren que hay factores situacionales que están fuera del control de los destacados. Por ejemplo, tres campeones nacionales de tenis de mesa provenían de la misma calle de un pequeño suburbio de un pueblo en Inglaterra.

La regla de las «10.000 horas de práctica» está basada en la investigación del psicólogo Anders Ericsson, que fue popularizada por el autor Malcolm Gladwell en su libro de 2008, Outliers.

El ejemplo de los tres niños no fue una coincidencia, o quizás no había nada más que hacer que practicar ping pong. Lo cierto es que al final, el famoso entrenador Peter Charters se había jubilado y vivía en ese particular suburbio. Muchos niños se vieron atraídos a practicar este deporte inspirados por este hombre y tres de los menores, después de seguir la «regla de las 10.000 horas», mostraron resultados excepcionales, ganando incluso el campeonato nacional.

Su talento y esfuerzo fueron, por supuesto, esenciales para lograr el éxito. Pero sin el primer golpe de suerte -tener un entrenador de gran calidad y el apoyo de sus familias- no habrían logrado lo mismo.

También podríamos imaginar un niño con un talento superior en el tenis de mesa que tiene mala suerte: como no tener un buen entrenador o vivir en un país donde ser un atleta no es una carrera promisoria.

Así las cosas, quizás nunca existió la oportunidad de que otros vieran su potencial. La implicancia de esto es que mientras más excepcional es un personaje, menos lecciones aplicables y con sentido podemos obtener de él.

Cuando vamos al terreno del desarrollo moderado, parece mucho más probable que nuestra intuición sobre el éxito sea correcta. La sabiduría convencional, del tipo «mientras más duro trabajo, más suerte tengo», o «las opciones favorecen al que tiene la mente preparada», hacen sentido cuando hablamos de alguien que ha hecho su carrera desde un origen pobre y ha mostrado un buen desempeño.

Estar en el lugar correcto (triunfando en un contexto donde los resultados tempranos tienen un efecto duradero) en el momento correcto (teniendo un buen golpe de suerte al inicio) puede ser algo tan importante que supere los méritos. Con esto en mente, hay una buena conclusión: no deberíamos reconocer o imitar a los «ganadores» y esperar tener el mismo éxito.

Pero también hay otro tema importante: los «ganadores» deberían considerar la posibilidad de imitar a personajes como Gates (quien se convirtió en un filántropo) o Warren Buffett (quien argumenta que los estadounidenses más ricos deberían pagar más impuestos), porque han elegido usar su riqueza y éxito con buenos fines. Los «ganadores» que valoran su suerte y no se quedan con todo merecen todo nuestro respeto.

Kim KiyosakiPor Kim Kiyosaki

La libertad financiera viene de la forma en que manejas la adversidad

¿Estamos formando a nuestros niños de hoy para que sean abandonadores? ¿Les estamos enseñando que, cuando algún problema difícil surja o cuando las cosas no salgan según lo planeado, simplemente renuncien?

¿Cuántas veces en tu vida te gustaría un «empezar de nuevo»? «Wow, realmente metí la pata, creo que empezaré de nuevo.» ¿No sería útil? … Seguir leyendo »

Tomar riesgos es casi un sinónimo de emprender. Para comenzar y hacer crecer tu negocio debes arriesgar tu carrera, finanzas y hasta tu salud mental.

Para muchos, el prospecto de tomar sus propias decisiones y estar cargo de su destino lo vale. Pero si vas a ser exitoso como emprendedor, debes estar preparado para los riesgos y retos que vienen con eso.

1. Dejar de recibir un sueldo fijo.

Antes de que te aventures en este mundo, debes decirle adiós a tu trabajo actual y en algunos casos a tu carrera. Algunas personas tienen un plan de apoyo, una opción de poder retomar su carrera en caso de que no funcione su idea. Pero para la mayoría, la decisión es arriesgada. No hay garantía de que recibirás dinero, especialmente los primeros meses y años, además tal vez estés muy ocupado/a para tener una línea alternativa de ingresos.

2. Sacrificar capital personal.

Algunas personas son capaces de iniciar sus aventuras dependiendo solamente de financiación externa. Eso significa una colección de contribuciones de inversionistas ángeles, préstamos y donaciones del gobierno y de las campañas de crowdfunding. Pero muchos emprendedores también deben sacar dinero de su propia cuenta para empezar. Tal vez no necesites liquidar completamente tu colchón, pero tendrás que poner algo de tu dinero.

3. Confiar en el flujo de dinero.

Aunque tengas una línea de crédito, asegurar que tendrás flujo de efectivo es difícil y estresante. Puedes predecir que será un año rentable pero lucharás contra las necesidades diarias si tus ingresos no coinciden o los costos son mayores. Las facturas pueden acumularse rápido y si no tienes los ingresos suficientes para reponer lo que sale puedes quedarte sin dinero para pagar un sueldo.

4. Estimar el interés popular.

Sin importar la investigación que hagas y cuántos exámenes completes, nunca serás capaz de conocer realmente el interés del público en tu negocio de forma precisa. La gente es impredecible, lo cual puede crear un agujero negro en tus planes. Aun cuando los datos parecen estar a tu favor, hay una probabilidad de que no prefieran tu empresa y si estás equivocado en esto, tu modelo financiero puede arruinarse.

5. Confiar en los empleados clave.

Cuando inicies tu negocio no tendrás un equipo completo trabajando para ti. Tal vez tengas uno pequeño que haga que las cosas funcionen y salgan adelante. Tendrás que depositar tu confianza en ellos, especialmente si tienen habilidades especiales que son difíciles de encontrar, además debes ver que estén dispuestos a trabajar con poco salario en un principio.

6. Apostar en una fecha límite.

Las startups están forzadas por naturaleza a cumplir las fechas de entrega para los productos y metas. Sus finanzas son frágiles y sus inversionistas quieren comenzar a ver que las ruedas giran. Como resultado, muchos emprendedores están forzados a cumplir sus metas en determinado tiempo y esas fechas son muy estresantes e importantes. Prepárate para pasar toda la noche preocupándote por cumplir esas fechas de entrega y tener un plan B.

7. Donar tiempo (y salud) personal.

Puedes pasar mucho tiempo trabajando en algo para que tu empresa tenga éxito y las horas restantes preocupándote sobre lo que has hecho y lo que no. Te olvidarás de dormir, no tendrás tempo personal y estarás mas estresado que de costumbre.

Las recompensas del emprendedurismo normalmente superan estos riesgos, pero debes estar preparado para tener este estilo de vida. Los riesgos no deberían alejarte de cumplir tus sueños. En lugar de eso, velos como lo que son: obstáculos necesarios para algo más grande. No hay forma de evadir estos riesgos, pero si lo reconoces los superarás.

El proceso que nos lleva a la libertad financiera no es corto ni fácil pero vale la pena.
¿Por dónde comenzar…?

Por Cr. Osvaldo Gervaso

la libertad financieraHoy en día el sueño de toda persona es ser rica. Vivimos en un mundo consumista que nos hace trabajar más para poder ganar más y a la vez gastar ese dinero en lujos innecesarios.

Cuando se le pregunta a la gente cual es su objetivo o que es lo desea para su vida, un gran porcentaje va a decir, «ser rico».

Pero hay un concepto más importante que ser rico y es la libertad financiera. ¿Pero que es la libertad financiera? La libertad financiera consiste en generar ingresos pasivos mayores a nuestros gastos.

Ingresos pasivos son aquellos ingresos que se generan sin que usted tenga que trabajar personalmente por ellos, ingresos que provienen de sus inversiones.

Las personas solo quieren ser ricas para gastar más, no aplican en su vida conceptos tales como el ahorro o la inversión, y cuanto mayor es su nivel de gastos más van a tener que trabajar para poder mantener ese nivel de vida y menos tiempo van a tener para disfrutar de su familia y de aquellas cosas que los hacen felices … Seguir leyendo »

A veces es muy complicado entender todo lo que tenemos que hacer para ser una persona más productiva y poder hacer tiempo para lo que es importante en nosotros, entonces una nueva ruta de acción radica en entender aquellas cosas que no deberíamos para poder ser productivos.

En esta ocasión me he puesto a la tarea de realizar un análisis de lo que la gente más productiva que conozco hace para que sus días sean mucho más productivos y así poder ocuparlos en aquellas cosas que les importan, así sea simple y sencillamente sentarse a ver la telenovela de la tarde.

He escrito este artículo con la sana intención de que tengamos un escenario más real de lo que no se tiene que hacer para ser más productivo, entretanto, me viene a la mente la idea de mi gran amigo y mentor Jeroen Sangers, quien en alguna ocasión decía que la productividad se ha inventado no por las personas más “profesionales” sino por aquellos que queremos tener que hacer menos cosas.

Diciéndolo de una manera un poco más personal, más casual, la gente productiva somos los que menos cosas queremos hacer, y las que hacemos es porque realmente son importantes para nosotros, entonces inventamos métodos y estrategias para hacer aquello que realmente importa.

La verdad de las cosas es que la gente productiva es aquella que ha encontrado una mejor forma de vivir haciendo mejor las cosas que realmente tiene que hacer en un tiempo determinado.

 Aquí comparto una lista de las 10 cosas que la gente productiva NO hace:

1. No se pasan horas platicando:

Siempre hay momentos para todo, sin embargo la gente productiva sabe qué tiene que hacer en cada situación, diversión al máximo, descanso que recargue verdaderamente energías, pero cuando se trata de trabajar, lo mejor es empezar lo más pronto posible y a menos que sea para algo importante la plática puede esperar.

2. No hacen todo lo que les llega a las manos:

La gente verdaderamente productiva atiende lo que realmente es importante y que sólo pueden hacer ellos mismos, lo que no es verdaderamente necesario o no aporta nada a sus metas bien definidas.

3. No se están quejando de aquellas cosas que si tienen que hacer:

 ¿Cuánto tiempo podemos perder quejándonos por aquello que si tenemos que hacer? Pues ese mismo tiempo, las personas productivas lo destinan a planear o a iniciar la actividad que les fastidia el tiempo, claro una vez que han analizado si es algo que realmente tendrían que hacer…

4. No trabajan los días de descanso:

 Una persona que se jacte de ser productiva sabe que su descanso es sagrado, el descanso para ellos es la recompensa perfecta por haber realizado las cosas que tenían que hacer, entonces disfrutan la desconexión y los momentos de ocio.

5. No dejan de tomar sus alimentos:

Con mucha relación al punto anterior, la persona productiva toma pausas suficientes para comer y disfruta de ese momento, porque saben que necesitan recuperar energías para seguir sus actividades y también desprenderse por ese rato de su escritorio o de su lugar de trabajo.

6. No descuidan su salud:

La productividad es una herramienta que nos ayuda a reducir y poco a poco eliminar el estrés de nuestras vidas, todo esto mediante el análisis situacional de las cosas que no se pueden cambiar, pero por lo mismo, su salud es sumamente importante para ellos.

7. No desperdician los momentos increíbles:

En contra de la falsa idea que una persona productiva tiene que vivir esclavizado a su silla y no hacer otra cosa que trabajar, la gente productiva no se pierde los momentos y experiencia que le dan sentido a su vida, de esta forma van encontrando el equilibrio para ser cada día mejores.

8. No tratan de acordarse de aquellas cosas que tienen que hacer:

La gente productiva apunta todo, sabe que su cerebro sirve para crear no para recordar, entienden que si buscan recordar todas las actividades que tienen que hacer entonces la parte creativa quedará saturada, por lo que llevan listas de tareas y anotan todo lo que les viene a la mente.

9. No dejan de prepararse en las cosas que necesitan saber:

La gente productiva estudia, les gusta saber, experimentar y encontrar siempre los mejores caminos para poder hacer mejor las cosas y vivir mejor.

10. No se permiten delegar la supervisión:

Una persona productiva sabe lo que son sus responsabilidades, y una de las cosas más importantes para él es que puede delegar muchas actividades, pero no dejarán de supervisar el resultado del trabajo que deleguen.

11. No dejan todo al último:

Las personas productivas saben perfectamente que una correcta planeación les va a permitir vivir sin estrés y haciendo todo lo que les corresponde de manera ordenada, por lo que nunca van a “darse el lujo” de dejar las cosas hasta el último.

12. No olvidan sus compromisos:

Una persona productiva sabe que debe gestionar adecuadamente su agenda para no empalmar sus compromisos y menos olvidarlos, para ellos la puntualidad y la formalidad son importantes, porque si están atendiendo un compromiso es porque lo consideran verdaderamente importante.

13. No dejan de ser buenos compañeros:

El hecho de que una persona se enfoque en hacer sus cosas y se dé cuenta que puede trabajar mejor eliminando las distracciones no los vuelven personas ajenas al mundo que los rodea, por el contrario una persona que se jacta de ser realmente productiva, siempre tiene buena actitud para con los demás, y si le das oportunidad no dudaré en ayudarte.

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

Ser emprendedor requiere una mentalidad diferente para el éxito

Lancé mi negocio de billeteras de nylon y velcro para surfistas en 1976. Dos amigos y yo lo empezamos desde cero, a medio tiempo, mientras trabajábamos a tiempo completo en Xerox. Yo sabía que no podía quedarme en Xerox por mucho tiempo porque el negocio estaba empezando a despegar y requería más y más tiempo.

Para mí, la parte más difícil de convertirme en emprendedor y comenzar un negocio fue lidiar con lo que mis amigos, familiares y compañeros de trabajo podrían decir o pensar. Para mí, ese fue el trabajo más duro de todos.

¿Los emprendedores son locos? … Seguir leyendo »

¿Cuántas veces nos hemos desesperado ante la actitud de ciertos empleados?

Son muchas las ocasiones en las que mientras realizamos nuestras compras o pedidos nos encontramos con empleados que muestran una actitud fría, desinteresada e incluso en algunas ocasiones ofensiva, hasta tal punto que nos muestran que les estamos molestando.

Ahora bien, si estamos al mando de una empresa lo que menos nos debe preocupar en estas situaciones sería el coste del sueldo de estos empleados, el verdadero problema radica en las posibles ventas que podríamos haber facturado y que no se fraguaron por culpa de este tipo de actitudes.

No debemos olvidar que los hábitos de los clientes, por muchas técnicas novedosas y medios virtuales, siguen manteniendo el mismo hábito de repetir en un comercio (electrónico o físico) siempre que obtengan un trato exquisito y una calidad en aquello que soliciten, acuden a la misma panadería, los mismos supermercados y las mismas tiendas de ropa.

Por lo que ello nos obliga a retirar de nuestro vocabulario laboral frases cortantes como “¿No ves que la estantería está vacía? No tengo” por ejemplo, y convertirlas en posibilidades y alternativas al cliente como “Disculpe caballero, no lo tengo ahora pero puede dejarme su teléfono y le llamaremos en cuanto dispongamos de stock”.

Este tipo de conductas no favorecen en absoluto las relaciones cliente-empresa y de seguro que no propiciaran ningún tipo de relación en el futuro. Sin embargo, muchos tienden a achacar su fracaso empresarial a la falta de demanda y de dinero, algo completamente erróneo que lo único que hace es colocar un tupido velo a la realidad más absoluta, la falta de trato con el cliente.

Un trabajador contento en su puesto de trabajo no consigue una venta, sino que esa venta la transforma en un cliente fiel y ese es el mayor tesoro que puede poseer nuestra empresa. La actitud positiva que poseen nuestros empleados seguramente radica en que se encuentran a gusto realizando su trabajo, porque conocen las técnicas y van superando sus objetivos.

La solución más rápida y fácil sería echarles la culpa a aquellos que no responden bien, despedirlos y contratar otros, sin embargo debemos saber que no todos cuentan con una formación de ventas básica y no saben adaptar esos conocimientos o habilidades a situaciones en las que se realicen ventas o gestiones con clientes.

La solución es averiguar de antemano el perfil de nuestros “futuros” empleados y proseguir su formación mediante cursos que les permitan desarrollar aún más sus cualidades.

Sigues buscando la próxima dieta de moda o gadget para ayudarte a lograr un cambio duradero en tu vida?

Si es así, es hora de dejar de buscar y volver a lo básico. No necesitas otra aplicación, otro video motivador u otra compra de Amazon.

En su lugar, debe ser sencillo y aprender de las personas que ya lo han hecho.

Uno de los mejores íconos del deporte, Jack LaLanne, es alguien que puede ayudarte a transformar tu vida.

Si bien su nombre no es tan familiar como un ícono de la aptitud física como Arnold Schwarzenegger, su impacto en la aptitud física es asombroso.

Es la razón por la que los gimnasios modernos se ven como son hoy.

¿Quién es Jack Lalanne?

Abrió su primer gimnasio en 1936 y es el creador de algunos de los ejercicios y equipos de gimnasio más icónicos que existen en todos los gimnasios de la actualidad. Y sus logros de fitness son increíbles:

• Nadó desde Alcatraz hasta Fisherman’s Wharf en San Francisco mientras llevaba esposas. La segunda vez que lo hizo, ¡tenía 60 años y también dos a un bote de 1,000 libras detrás de él!

• Estableció el récord mundial de flexiones haciendo más de 1,000 en solo 23 minutos (a la edad de 42).

• ¡Y a los 45 años todavía podía hacer 1,000 saltos y 1,000 flexiones en menos de 90 minutos!

CUALQUIER COSA EN LA VIDA ES POSIBLE SI HACES QUE SEA SUCEDIENDO

Hábitos de éxito

Entonces, cómo pueden estos increíbles logros ayudarte a transformar tu propia vida? Al aprender los hábitos que le trajeron su éxito masivo.

Cuando ves cosas como esta, es fácil poner a Jack en una categoría propia. Decir que nació así. Pero simplemente no es cierto.

Jack vivió una vida saludable hasta que falleció a los 96 años en 2011. Estos son los sencillos rituales que utilizó para lograr sus extraordinarios logros.

1. Levantarse temprano

Jack era alguien que sabía la importancia de levantarse temprano. Se despertó regularmente a las 4 de la madrugada la mayor parte de su vida y, a medida que crecía, “dormía” hasta las 5 de la mañana.

A que hora te despiertas. Si te estás despertando después de las 5 am y no logras todo lo que deseas en tu salud, negocio y vida, depende de ti cambiarlo.

Todos tienen las mismas 24 horas del día, si te despiertas tarde te estás perdiendo las mejores horas del día. Puedes pasar horas ininterrumpidas trabajando en tus metas más grandes o en el gimnasio.

Los ganadores se despiertan temprano.

2. Ejercicio diario

Como puedes imaginar, Jack estaba obsesionado con la forma física. Regularmente alzaba pesas y hacía ejercicios de entrenamiento de fuerza durante 90 minutos. Luego, nadaba o corría durante 30 minutos adicionales.

Si bien no necesitas entrenar durante dos horas todos los días, no es de extrañar que hayas podido lograr tanto y vivir una vida tan larga. El ejercicio diario, tanto el entrenamiento de fuerza como el ejercicio cardiovascular son uno de los hábitos de éxito más fáciles.

Incluso a los 94 años de edad, Jack todavía era un adicto al fitness. Todavía haría ejercicio durante dos horas.

¿Con qué frecuencia haces ejercicio con pesas y cardio? Si te despiertas temprano, es uno de los momentos más fáciles para desarrollar la confianza y eliminar este hábito de éxito.

3. Hábitos de comer consistentes

Jack fue uno de los primeros pioneros del ayuno intermitente sin llamarlo así. Era conocido por comer un desayuno tardío y una cena temprana toda su vida. ¡Y comió al menos 10 vegetales crudos por día!

El ayuno intermitente es una excelente manera de frenar los ataques de hambre, perder peso y aumentar la cognición mental. Intenta hacerlo varias veces por semana para aprovechar los increíbles beneficios.

Recuerda, el éxito no tiene por qué ser complicado. A veces, se trata de volver a lo básico.

Usa estos tres hábitos para generar confianza y comenzar a hacer cambios en tu vida.

Dejar ir y vivirPor Angel Chernoff

Aquí tienes 25 frases más que te ayudarán a dejarlo ir y vivir bien.

26. Una de las cosas más liberadoras que puedes aprender en la vida es que no tienes que agradarle a todo el mundo, no te tiene que agradar todo el mundo, y que eso está perfectamente bien.

27. Trata de no tomar las cosas que otras personas te digan tan personalmente. Lo que piensen y digan es un reflejo de ellos, no de ti.

28. Si te preocupas demasiado por lo que piensan los demás, de alguna manera, siempre serás su prisionero. … Seguir leyendo »

Hay una verdad simple que se aplica a todos: en lo que gastas tu energía define tu calidad de vida.

Si hay algo que los súper exitosos tienen en común es que están demasiado ocupados para perder el tiempo en algo que no los acerca a sus objetivos. Si estás mirando por encima del muro con la esperanza de unirte al club de personas exitosas, entonces un buen lugar para comenzar es reflejar tus hábitos más importantes.

Esto va más allá de llevar un cuaderno como Richard Branson o meditar como Steve Jobs. Estamos hablando de hábitos centrados en el negocio que te obligan a reconectar tu cerebro y analizar de cerca si tu energía está alimentando un pasivo o un activo para tu futuro.

Para darte una idea más clara de lo que esto conlleva, aquí hay una lista de cuatro cosas esenciales en que las personas altamente exitosas se aseguran de no desperdiciar nunca su energía.

1. Mantener rencores

Elon Musk es citado diciendo: “La vida es demasiado corta para rencores a largo plazo“. Si bien es difícil dejar de lado algo que una vez impactó negativamente tu vida, cuanto más la cambies en tu mente, más energía robará de lo que es realmente importante.

Notarás que personas exitosas como Oprah y Bill Gates tienden a tomar el camino correcto en la mayoría de los asuntos de la vida. En casi todas las entrevistas o declaraciones, ofrecen un consejo amable o un empujón positivo para la motivación. Los rencores no son más que negatividad, así que cuanto antes te deshagas de ellos, mejor será tu visión de la vida.

“La gente débil se venga. La gente fuerte perdona. La gente inteligente ignora.” – Albert Einstein.

2. Pensar en pequeño

Cuando Richard Branson y su esposa descubrieron que su vuelo a Puerto Rico había sido cancelado, al parecer no tenían demasiadas opciones. Mientras los otros pasajeros varados se quejaban, Branson reservó un pequeño avión y vendió cada asiento por $39 a sus compañeros pasajeros para pagar el alquiler.

Pensar en grande es simplemente lo que hacen los empresarios exitosos. Mientras todos los demás se esfuerzan por ofrecer un precio más bajo o un servicio ligeramente mejor que el resto, los grandes pensadores se centran en crear cosas completamente nuevas que pueden cambiar el mundo.

Aprender a pensar como un gran emprendedor no es algo natural para la mayoría de nosotros, pero puedes entrenar a tu cerebro para que piense de manera innovadora. Steve Jobs estimuló su pensamiento creativo sumergiéndose en todo tipo de temas no relacionados, solo para surgir años después con una idea innovadora. “La creatividad solo conecta las cosas”, decía.

3. Quejarse y culpar a los demás

Las personas con mucho éxito tienden a creer que están al cien por ciento en control de sus vidas y quejarse solo debilita su poder y autoestima. No ahorran tiempo para quejarse de lo que salió mal o culpar a los demás.

Tony Robbins dijo una vez: “Los líderes dedican el 5% de su tiempo al problema y el 95% de su tiempo a la solución. Supéralo y aplástalo”.

También hay una razón científica bastante buena por la que deberías simplemente “superarlo y aplastarlo”. Según The Huffington Post, quejarse realmente reconecta tu cerebro para ver todo negativamente y también aumenta la hormona del estrés cortisol. Como sabes, el estrés no es más que un obstáculo y puede literalmente dañar tu salud.

Así que elimina el juego de la culpa y las quejas para dar paso a menos estrés y una actitud brillante. La vida nunca irá como esperabas y lo mejor que puedes hacer es aprovechar al máximo la mano que te reparten.

4. Permanecer en tu zona de confort

Aquí hay una frase intemporal de Eleanor Roosevelt: “Se necesita tanta energía para desear como para planear”.

Con todo el tiempo y la energía que has gastado soñando con lo que podrías lograr, probablemente ya podrías haberlo logrado. El hecho es que mantenerte dentro de lo que ya te sientes cómodo es una gran manera de mantener todo exactamente igual. Ahora eso es aburrido.

Las personas muy exitosas, como nuestro Elon Musk favorito, siempre están dispuestos a participar, arriesgando todo para pasar al siguiente nivel. Tesla o SpaceX nunca se habrían creado si Musk se hubiese detenido a pensar: “No debería hacer esto porque aún no soy un experto en autos eléctricos o cohetes reutilizables”.

Así que aprende a salir de tu zona de confort. Acepta nuevos desafíos, busca nuevas experiencias y participa activamente en escenarios incómodos que potencialmente pueden dar como resultado grandes resultados.

“Nunca dejes que las probabilidades te impidan hacer lo que sabes en tu corazón que debes hacer.” – H. Jackson Brown, Jr.

Vivir MejorTodos conocemos a algunas personas (probablemente sólo algunas, de hecho) que se ganan a todos los que conocen. Su carisma es difícil de cuantificar, y aun así hace que los demás se sientan a gusto y atraídos por ellos.

¿Cómo lo hacen? Una de dos maneras: o bien nacen con un instinto, o estudian lo que funciona mejor e incorporan esas rutinas en sus vidas cotidianas.

El hábito principal de estos son los mensajes verbales que usan para comunicarse con los demás.

Estas son algunas de las cosas más importantes que hacen; quizás casi todos los días.

1. Son educados cuando pueden.

Palabras como «Por favor» y «Gracias» puede ser que sean técnicamente innecesarias, pero son invaluables si quieres ser más carismático. ¿Quieres ver un ejemplo? Ve el video que sigue de un ladrón extremadamente educado y disculpándose y dime si no sientes un poco de simpatía por él (incluso si crees que tiene que ir a la cárcel).

2. Reconocen los pequeños favores.

«De nada.» Estas dos palabras comunican mucho más que «no hay problema» (o, por supuesto, «sip») cuando alguien te da las gracias por algo. Las personas agradables aprecian que se les de las gracias, y lo devuelven de forma verbal.

3. Ofrecen alabanzas significativas.

La palabra clave aquí es «significativa.» Las personas carismáticas dan cumplidos sinceros – no tímidos ni sumisos. Cuando alguien merece que lo alaben, ellos lo hacen.

4. Expresan sincera empatía.

Utilizan frases como, «Eso debe hacerte sentir orgulloso», o «Puedo imaginar que eso te debe haber hecho enojar,» de este modo exploras y validas los sentimientos de los demás. (Porque aquí está el pequeño secreto: Todo el mundo quiere ser comprendido.)

5. Comparten información útil.

A algunas personas les gusta acaparar información, porque creen que eso los hace más poderosos. No seas ese tipo de persona. Sin embargo (una aclaración importante): Las personas verdaderamente agradables entienden que la «información» y los «rumores» no son la misma cosa.

6. Ofrecen su ayuda.

Muchos de nosotros queremos contribuir a nuestra sociedad, pero a menudo no sabemos por dónde empezar. Las personas más carismáticas de entre nosotros comienzan simplemente por buscar oportunidades para ayudar; en sus familias, en sus comunidades y en los pequeños momentos de la vida diaria. (Nota: Mantén las puertas para las personas que estén detrás de ti!)

7. Hablan con justificable confianza.

Ellos no alardean ni se jactan. Pero cuando se enfrentan a situaciones difíciles (especialmente cosas que afectan a otras personas) son los que abordan el problema con un aire de calma, curiosidad y confianza. Probablemente los hayas escuchado decir cosas como: «Hmmm. Me pregunto cómo vamos a solucionar esto.»

8. Usan nombres y títulos que connotan respeto.

Las personas carismáticas recuerdan los nombres de las otras personas, y usan sus títulos en circunstancias en las que haga que esas personas se sientan bien. Se necesita mucho tiempo para ganar títulos como «doctor» u oficial de policía, por ejemplo; ¿por qué no usarlos?

9. Expresan su fe en los demás.

Tres simples palabras: «Creo en ti.» Mi antiguo jefe Bob Woodward solía hablar sobre cómo unas pequeñas palabras de aliento de Ben Bradlee, su editor en The Washington Post, era todo lo que necesitaba para sentir que podía tener éxito como periodista. Ese tipo de validación de los demás puede inspirar logros; y afecto por la persona que da esa validación.

10. Recuerdan que son parte de un equipo.

Un sentido de camaradería hace que las situaciones difíciles sean soportables. Tener un sentido del humor puede incluso hacerlas divertidas. Las personas realmente carismáticas son las que dicen cosas como, «Hey, estamos juntos en esto» durante los tiempos difíciles; y entonces trabajan duro para lograr las metas del equipo.

11. Presentan personas.

¿Quieres conocer cuatro de las mejores palabras que alguien puede decirle a dos personas al mismo tiempo? «Me gustaría presentarte a…» Estamos todos conectados hoy en día, supongo, pero las personas realmente carismáticas son las que están tratando de ayudar a que otras personas conozcan a aún más personas; en lugar de sólo estar construyendo sus propias redes de contactos.

12. Toman su turno.

Las personas agradables no tienen miedo de tomar su turno para hacer algo divertido, o incluso soportar la carga de hacer algo que no sea tan bueno. En otras palabras, pueden aceptar un cumplido y ser amables, pero también son los que recuerdan cuando es su turno de pagar la cuenta del almuerzo.

13. Dejan que los demás tomen sus propias decisiones.

Las personas verdaderamente carismáticas tienen confianza en sus opiniones; pero también reconocen que las demás personas pueden legítimamente ver las cosas de manera diferente y que tienen que elegir sus propios caminos en la vida. Por otra parte, los líderes carismáticos no tienen miedo de delegar, y entonces confiar en los demás para lograr lo que les pedimos que hagan.

14. Escuchan – y quieren oír más.

Las personas muy agradables son oyentes activos y sinceros. Les puedes dar tu opinión, contarles una historia  o pedirles un consejo, y responderán con preguntas y señales verbales que te indicarán que están presentes en el momento; interesadas incluso. Para cualquiera de nosotros, nuestro tiempo es nuestro recurso más valioso, y sin embargo, ellos están más que dispuestos a dártelo a ti.

15. Asumen la responsabilidad.

Cuando es su trabajo o su culpa, ellos levantan su mano. Toman el control de las cosas que se supone tienen que controlar. Tiene sentido: Las personas de confianza a menudo son muy agradables.

16. Expresan su apoyo.

Todos apreciamos a las personas que están de pie junto a nosotros y que dejan que sepamos que están ahí. Piensa en alguien que te haya mostrado su apoyo cuando lo necesitabas y dime si no pensaste que él o ella eran muy agradables en ese momento.

17. Preguntan, «¿Por qué no?»

Las personas agradables a menudo son soñadoras, optimistas, y hacedores. RFK lo dijo mejor: «Están los que miran las cosas como son, y preguntan ¿por qué? Yo sueño con las cosas que nunca fueron y me pregunto ¿por qué no?»

Durante el pasado Foro Económico Mundial, en Davos, Suiza, asistí a una decena de sesiones lideradas por todo tipo de personajes: políticos, científicos y ganadores de premios Nobel.

Me llamó la atención que solo en dos de esas sesiones le dieron a los conferencistas el honorable tratamiento de “quinceañera”, es decir, la «festejada» no entraba hasta que todos estuvieran sentados y callados.

La primera fue una sesión con el fundador del Foro, el profesor Klaus Schwab. La segunda fue una sesión con un emprendedor, Jack Ma, fundador de Alibaba, la gigantesca firma de comercio electrónico.

Jack Ma es un hombre de sonrisa fácil, quizá por eso luce de treinta y tantos aunque en realidad tiene 54 años. Es el hombre más rico de China, pero él nunca olvida que nació en una familia humilde. Sus padres eran músicos y narradores, no ganaban lo suficiente como para ser considerados como clase media.

Ma fue emprendedor desde chiquito. Cuando era niño daba tours en inglés a extranjeros de forma gratuita.

Sin embargo, la escuela nunca fue su fuerte. Aplicó 10 veces para ser admitido a la Universidad de Harvard y las 10 veces fue rechazado. Después aplicó la Universidad Normal de Hangzhou y logró entrar hasta el cuarto intento. Tras graduarse, trabajó como profesor de inglés en la Universidad de Hangzhou Dianzi con una paga de 12 dólares al mes.

En 1995 Jack Ma visitó Estados Unidos para un proyecto gubernamental relacionado con la construcción de autopistas. Fue ahí que descubrió el internet y las computadoras.

En esa época las computadoras eran poco comunes en China y pocas personas usaban internet. El emprendedor cuenta que la primera palabra que buscó fue «cerveza», y arrojó resultados de todos lugares del mundo. Luego buscó «China» y no apareció un solo resultado. Decidió que era hora de que China y su gente se conectaran a internet.

Regresó a su país, convenció a 17 amigos de que invirtieran en su nueva empresa y comenzó Alibaba desde su departamento a los 31 años, sin saber vender o escribir código.

Por eso le dieron a Jack Ma el tratamiento de la quinceañera, es un auténtico rockstardel emprendimiento. Seguramente los organizadores temían que alguno de los 30 grupies que logramos un espacio en esa sesión no aguantáramos las ganas de ir a saludarlo o pedirle una selfie. (Al final, él mismo tomó un selfie stick y se tomó una foto con nosotros)

Durante su conferencia, Jack Ma permitió que le preguntáramos lo que quisiéramos. Desde luego, yo no iba a dejar pasar la oportunidad, él es un gran hacedor y un gran pensador, así que decidí compartirle un tema que ronda mi cabeza últimamente.

La tecnología va a generar un cambio radical en el mundo laboral, por eso cada vez hablamos más acerca de las habilidades para el futuro del trabajo. Sin embargo, creo que estamos dejando de lado una conversación más relevante, la de las habilidades más importantes para el futuro de la humanidad.

Recordemos que muchas personas por diferentes motivos no trabajan y que justamente la automatización tecnológica va a hacer esa situación más común. ¿Por qué no pensar también acerca de las habilidades necesarias para prosperar como especie, sin importar si el ser humano en cuestión trabaja o está desempleado, subempleado o es freelancer?

Así que decidí levantar la mano y preguntarle a Jack Ma cuál consideraba la habilidad más importante para el futuro de la humanidad. ¿Su respuesta? Abrazar el cambio.

Otros consejos de emprendedores de alto impacto

Tras escuchar a la genial respuesta de Jack Ma decidí que iba a preguntarle a los emprendedores más brillantes que asistieron a Davos qué habían aprendido durante el Foro Económico Mundial. Éstas fueron sus respuestas:

– Adam Long, CEO de Smart Drafter and Conscious Steps

En Davos estás rodeado de millonarios, empresarios exitosos e inversionistas. Desde fuera, parecen especiales. Conócelos y verás que también son humanos. También se cuestionan si están haciendo lo correcto con su vida, se preocupan de si están tomando buenas decisiones, también tienen malestar estomacal debido a la altura y tienen que formarse para ir al baño.

La realidad es que estas personas no son especiales. No pienses que las personas que han tenido éxito son especiales, porque entonces pensarás que tienen algo que tú no tienes y eso no es cierto.

– Natalie Chan, CEO de OWN Academy

Los sueños pueden hacerse realidad, pero hay que trabajar duro. Nada viene solo de desear, siempre tienes que tener un objetivo, una dirección y debes estar abierto a recibir diferentes tipos de influencias e ideas. Nunca seas tímido para pedir ayuda. Soy capaz de hacer lo que hago ahora porque nunca me avergoncé de pedir ayuda.

– Francis Rafal, CEO de Content Creation School

Ser un buen emprendedor no se trata de no cometer los mismos errores sino de estar preparado para cuando cometes el mismo error de nuevo.

– Layla Dong, fundadora de Blockshine Communication

Lo que aprendí de Davos es siempre creer en ti misma y en tus valores. Creo en un mundo más confiable, transparente y justo, y sé que puedo hacerlo a través de la tecnología. Mi consejo para aquellos emprendedores que no pudieron venir al WEF es que se conozcan a sí mismos.

– Varun Gupta, director de Mindful Life Mindful Work (India)

Mi mayor aprendizaje es la importancia de observar.

Me di cuenta de que muchas empresas no han visto realmente a las personas a las que intentan impactar. Después del Foro, creo que para servir a una comunidad primero debo ir a vivir allí por un año, usar los mismos baños, usar el mismo transporte público. Así, las soluciones que cree estarán más arraigadas en la realidad.

– Amber Ying Zhan, fundadora de Ticket Youth Association

Necesitamos potenciar la capacidad de evaluar el impacto positivo y negativo que generamos. Y los empresarios, especialmente los emprendedores sociales, deben asociarse con científicos y técnicos para trabajar seriamente en la medición del impacto de su trabajo.

– Albert Morro, fundador de Nanoboost 

Siempre ten una mentalidad positiva. Está abierto a los retos y oportunidades. Lo que me funcionó muy bien aquí en Davos fue tener siempre la mentalidad de movimiento. No importa lo que estés haciendo, siempre sigue moviéndote y avanzando y te sucederán cosas buenas.

 

 

 

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