Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

oportunidadCuando una empresa se va a pique se hunde mucho más que un negocio.

Arrasa con todo, con los puestos de trabajo que generaba pero también con la relación que los fundadores tienen con su familia y sus amigos y con su forma de pensar y actuar de cara al futuro, cuando se plantee —si es que lo hace— montar otro negocio.

Como pasa con los niños, los primeros años de carrera van a dejar una marca en los emprendedores que les definirá el resto de su vida laboral. Las caídas en esos momentos dan más lecciones que el éxito, por eso la clave está en evitar ver el fracaso como algo permanente.

El Instituto del Fracaso, una organización que estudia y recoge testimonios de emprendedores que se han hundido, ha estudiado los pasos a seguir para convertir la caída en una oportunidad. Según sus estudios, la experiencia de fracaso influye en las estrategias, procesos y rutinas adoptadas por los emprendedores cuando vuelven a poner en marcha otras empresas.

Fase 1: Dolor y desesperación

Reflexionar y descubrir la lección.

El proceso que sigue el empresario tras perder un negocio sigue unas fases parecidas a las del duelo. La primera es el dolor, la dificultad para aceptar lo que le está pasando. En este punto se dedica principalmente a analizar las circunstancias y preguntarse por qué.

Según el estudio Los efectos de la experiencia de fracaso empresarial en sucesivos compromisos empresariales, que analiza estas fases, la experiencia de fracaso también sirve como un stock de conocimiento e información de donde sacar lecciones útiles.

Para ello, los empresarios deben plantearse cuáles han sido los factores que les han llevado a arruinarse y pensar que es normal tener sentimientos de pesar y desesperación por la pérdida. Las emociones negativas que han experimentado influirán en las decisiones posteriores, por eso los expertos entienden que esta fase de duelo implica aprendizaje.

A medida que el duelo disminuye, algunos se plantean crear un nuevo negocio para recuperarse económicamente. Entonces comienzan las otras tres fases.

Fase 2: Transición

Conceptualización de nuevas ideas de negocio.

Cuando comienza a recuperarse del dolor de la pérdida puede detectar posibles oportunidades de mercado. En este momento, le resulta más fácil pensar y concebir nuevas ideas de negocio. Deliberar sobre las lecciones aprendidas, evaluar el stock de recursos y las posibilidades de éxito son las tareas que hay que realizar en esta fase.

Es recomendable acceder a recursos y fuentes de información más allá de los socios que ya tenían, porque las redes existentes podrían haber contribuido al fracaso inicial. Este periodo supone el primer paso hacia la recuperación.

Fase 3: Formación

Identificar y explorar opciones.

Es la hora de llevar a cabo los planes que se pensaron durante el periodo anterior. Crear una empresa nueva proporciona una sensación general de alivio y satisfacción al sentir que has sido capaz de aplicar lo que has aprendido del fracaso a una nueva situación.

Es necesario organizar el conocimiento y decidir cuáles van a ser los valores, procesos y rutinas adoptados en el nuevo negocio. Según explican los fundadores en el estudio, la situación justo después del fracaso era un periodo para que reflexionaran sobre la caída y diseñaran una estrategia para “recuperarse” y no fallar por segunda vez. Con el nuevo plan diseñado, sienten que están aplicando todos los aprendizajes.

Fase 4: Legado

Construir una cultura organizacional. Los empresarios con experiencia de fracaso adoptan una forma de hacer las cosas que refleja sus creencias anteriores sobre la gestión de un nuevo negocio: tienen dificultades para descartar viejas filosofías. Por lo tanto, es importante que los emprendedores desaprendan sus conductas arraigadas para evitar repetir errores.

Los valores de los fundadores, lo que piensan sobre por qué fracasaron y las rutinas perfeccionadas se ven reflejados en la nueva empresa.

El estudio concluye que, en los casos estudiados, el fracaso ha tenido influencias positivas: ha sido importante como fuente de aprendizaje y acumulación de conocimiento y ha conformado parte de la base para la construcción de nuevos negocios.

emprendedorHa pasado casi un año desde que tomé el salto hacia el emprendimiento y lancé mi propia agencia de consultoría.

No voy a mentir: trabajar para mí mismo me ha vuelto un niño mimado. Establecer mis propios horarios, elegir el tiempo y el lugar para trabajar y determinar los clientes con los que quiero tratar ha sido más que reconfortante.

Soy fiel creyente de que en la incertidumbre se esconde la oportunidad. Si las reglas todavía no están escritas, entonces ¿por qué no escribir tu propio manual? Y si éste ya existe, ¿por qué no hacerle ajustes?

Compartir lecciones es importante. Después de todo, nadie aprende de sus éxitos o incluso se cuestiona por qué gano algo; simplemente, lo acepta.

Éstas son cuatro cosas a considerar antes de dar el gran salto al desconocido mundo empresarial:

1. El marketing no es sencillo

No en términos de comercializar tu producto, sino de comercializarte a ti mismo (autopromoción). Con esto no me refiero a todos los emprendedores, pues ciertamente hay personas allá afuera que creen que el mundo gira en torno a ellas. Sin embargo, para la mayoría de los mortales no resulta fácil venderse a sí mismos.

Éste es el secreto para no sonar como un tú-sabes-qué: no hables de ti mismo. En lugar de eso, resalta las cualidades de tu producto o servicio y deja que los clientes entiendan de qué manera los beneficiaría. Ésta es una diferencia sutil, pero muy importante. La gente quiere saber cómo los ayudaría comprar lo que estás vendiendo, y sí, tú formas parte importante de eso.

Los consumidores compran a vendedores que les agradan, que respetan y en los que confían. También compran productos y servicios que les aportan algo, así que asegúrate de que ese sea tu mensaje principal.

2. Una estrategia no es lo mismo que un objetivo

El proceso mismo de pensar de manera estratégica puede ser un reto si estás más inclinado a ejecutar tareas. Piénsalo así: un objetivo es a donde quieres llegar, es tu destino. La estrategia es cómo llegarás ahí.

Considera, por ejemplo, una escalera –de ese tipo que apoyas contra una pared para pintar el techo–. Cuando apoyas la escalera contra la pared, tu objetivo es llegar hasta arriba (sin caerte). Los peldaños ofrecen el medio para llegar a este punto, y representan las conductas diarias que te ayudan a ejecutar tu estrategia; los carriles establecen la dirección de tales peldaños. Si, una vez arriba, te percatas de que estás en el techo equivocado, simplemente deberás de cambiar de escalera.

3. Concéntrate en lo que tú (y sólo tú) puedas manejar

El emprendimiento es una inversión en ti mismo, en tus creencias, convicciones y tu definición de valor. Después de todo, si no creyeras que tu nuevo dispositivo aportara valor, no te sentirías motivado a venderlo, ¿o sí?

Como emprendedor deberías enfocarte en tus áreas de expertise, en aquéllas sobre las que tienes influencia, y dejar otras tareas en manos de profesionales externos. Los asistentes virtuales son excelentes para este fin, pues ofrecen la experiencia suficiente para trabajar de manera eficiente sin ponerse en tu camino.

4. Mantente en forma

Quien diga que no tiene tiempo para ejercitarse simplemente no considera que su bienestar sea una prioridad. Así de simple. Ser emprendedor no es una excepción. Lo único que aleja a las personas de las actividades que disfrutan es el miedo. Se preocupan de que si no trabajan en algo enfocado en su negocio dejarán de ser productivas, pero nada podría estar más alejado de la realidad.

Todos necesitamos tiempo para nosotros mismos; ésta es la vía para deshacernos de las tensiones acumuladas durante el día y así regresar al trabajo en condiciones óptimas. Si aprendes a manejar tu miedo a no ser productivo, notarás cómo tus niveles de estrés se desplomarán.

líderLiderarse a sí mismo y después generar el contexto adecuado para el desarrollo del equipo es una misión que un líder moderno debe encarar como meta principal, enfocándose en las personas más que en la tarea

El líder que hoy necesitan las organizaciones tiene una misión fundamental: Generar un ambiente propicio para que los miembros del equipo logren motivarse y explotar su potencial al máximo.

Quien desee liderar deberá, primero, poder liderarse a sí mismo –tal vez, la tarea más difícil–, dando el ejemplo y siendo el primero en todas las acciones que se pretendan.

En muchas oportunidades, el líder debe hacer un trabajo personal para poder constituirse en un inspirador, corriéndose del lugar de “dar órdenes” para buscar influir positivamente en su entorno. Constituirse en un líder-coach requiere concentrarse en las personas, en lugar de en las tareas y procesos, más propio del liderazgo tradicional.

¿Cuáles son las características de un líder-coach?

• Es un líder genuino, veraz, auténtico, de una sola cara.

• Se compromete y da lo mejor de sí.

• Acuerda y comparte el rumbo y los objetivos con los miembros del equipo.

• Desarrolla sus habilidades comunicacionales. Todos somos codificadores y decodificadores y la comunicación no es solo verbal, sino también textual, gestual y postural.

• Reconoce sus emociones y estados de ánimo. Vivimos permanentemente emocionándonos en distintos grados y es importante trabajar para poder enunciar las emociones, nombrándolas, dándoles entidad a partir del autoconocimiento, para poder después reconocerlas en los demás.

• Genera confianza en el equipo y entre sus integrantes, mostrando coherencia entre lo que piensa, dice y hace.

• Desarrolla habilidades que le permiten influir en los demás para alcanzar los objetivos.

• Evalúa su capacidad de liderazgo, conociendo su efectividad y flexibilidad.

• Motiva a los miembros del equipo y explotar su máximo potencial.

• Realiza un correcto seguimiento de las tareas así como da y recibe feedback. Hay que aprender a delegar y controlar, manteniendo un circuito de feedback formal y frecuente.

Si las decisiones se toman con la participación de todo el equipo, si se brinda autonomía delegando pero también controlando, si se brindan oportunidades de desarrollo, se conoce a las personas con las que se trabaja, se genera un buen ambiente de trabajo, se negocian los objetivos personales y grupales y se trabaja con políticas flexibles, es muy probable que el nivel de motivación del equipo sea más elevado.

Un buen liderazgo, en definitiva, produce un mejor ambiente de trabajo, mayor satisfacción laboral y, entonces, redunda en efectos positivos para las personas y para las empresas.

Vivir MejorNota del autor: Esta pieza es una obra de ficción. Es una lectura de tres minutos. Si te quedas conmigo, haré que valga la pena.

“Déjame ver si lo entendí bien”, dijo la Ministra de Transporte. “Te robaste nuestra máquina para viajar por el tiempo porque estabas enojado con tu hermano.”

Malcolm asintió rápidamente. “Sí, eso es correcto.”

“¿Y lo hiciste incluso sabiendo que la máquina sólo te llevaría en el tiempo por un máximo de treinta segundos?”

“Sí.”

La ministra frunció el ceño. “Pero 30 segundos no serían suficientes para cambiar algo que tu hermano haya hecho.”

Malcolm se encogió de hombros. “Yo no estaba tratando de cambiar sus acciones.”

“Entonces, ¿Por qué robaste la máquina?”

“Porque estaba enojado porque Adam siempre regresó en el tiempo, y yo nunca lo hice.”

El ministro apartó la silla de la mesa. “¿Tu hermano también ha vuelto en el tiempo?”

“Claro” dijo Malcolm. “Todo el tiempo.”

La ministra levantó ambas manos para obligarlo a detenerse, luego señaló con el dedo a Malcolm. “Joven, ¿me estás diciendo que tu hermano también se robó en varias ocasiones la máquina del tiempo?”

Malcolm meneó la cabeza. “No. Eso no es lo que quise decir. Él nunca tomó la máquina. No lo necesita.”

La Ministra se puso de pie y empezó a caminar. Ella sopesaba sus palabras cuidadosamente. Más de una vez, estaba a punto de decir algo, pero luego reconsiderada.

Malcolm se cansó de esperar. “Mi hermano no necesita una máquina para viajar a través del tiempo. Lo puede hacer por su cuenta.”

“¿Por su cuenta?”

“Sí, sólo piensa en dónde y cuándo quiere estar.”

La ministra resopló. “Eso es absurdo.”

Malcolm sonrió. “Hace 20 años, eso es lo que todos dijeron acerca de la idea de una máquina para viajar en el tiempo.”

Eso llamó la atención de la Ministra. Antes de que pudiera responder, Malcolm continuó.

“Adam es lo que mi papá llama físicamente sin resolver. Papá dice que siempre está a punto de caer en otro estado. Cuando está aquí, no está aquí. Cuando está allí, no está realmente allí.

“Estás hablando en acertijos” se burló la ministra.

“Pase un fin de semana con Adam, verá lo que quiero decir,” murmuró Malcolm.

“No soy alguien con quien jugar”, advirtió la ministra.

“Papá dice que la mitad de la población humana está sin resolver, pero para casi todos ellos, el término se aplica a su estado mental. No pueden decidir si quieren comer más o perder peso. No saben si es mejor trabajar más duro o tomar más vacaciones.”

Sin resolver: (de una persona) incierto de qué pensar o hacer. Sinónimos – indecidido, perturbado, indeterminado, incierto, en duda, en el aire

La ministra se encontró asintiendo; ella sabía que eso era cierto.

“Pero la forma física de Adam no está resuelta, y su estado mental es todo lo contrario, puede enfocarse mucho más duro que los otros, así que puede cambiar su cuerpo dentro y fuera de nuestro tiempo.”

“¿Me estás diciendo que el enfoque humano puede curvar el tiempo?” desafió la ministra.

El enfoque humano puede hacer mucho más de lo que la gente cree,” respondió Malcolm.

“Eso es una tontería,” dijo la Ministra.

“Papá me dijo que dirías eso,” dijo Malcolm.

“Lo hizo, ¿verdad?” exclamó la ministra, poniéndose furiosa.

Malcolm asintió y concentró sus pensamientos, como le enseñó su hermano. Luego se volvió hacia la ministra y le dijo: “No más preguntas, por favor. Tengo que volver a casa y ver el juego.”

La Ministra hizo una pausa; una mirada extraña cruzó su rostro, y parecía estar luchando por controlar su propio cuerpo. Finalmente, gruñó, “Claro… bien…” y abrió la puerta para Malcolm.

Cuando Malcolm se fue, tenía una gran sonrisa en la cara. “Como te dije, el enfoque puede hacer mucho más de lo que la gente cree.”

vivirAprender a vivir el día a día es un arte, siempre estamos tratando de vivir todas las cosas al mismo tiempo, las penas, las alegrías, las tristezas, la felicidad y el amor.

Y por cada día que vivimos con todas esas mochilas que tanto nos pesan, dejamos de disfrutar la vida, la cual se supone deberíamos vivir en plenitud y en armonía. Ese día del que debiéramos disfrutar es hoy.

Deja las sombras del pasado y espera pacientemente el futuro, todo llega, nada queda detenido, no vivas en forma apresurada pues así sólo vivirás con tristezas ya que no dejarás paso a la felicidad.

Aprende a vivir este día.

-No habrá otro igual-

En nuestro interior siempre llevaremos mochilas en las que guardamos alegrías, ilusiones, penas y todos los sentimientos que nuestro corazón un día albergó. Algunas son bonitas y llenas de amor, pero al fin y al cabo también son mochilas y también pesan. Y entre una mochila y la otra, vivimos la vida agobiadas por el ayer, miedosas por el futuro, con demasiado peso para nuestras vidas.

Si hoy estás feliz disfruta de ello, no temas, sólo vívelo, ya tendrás tiempo de buscar soluciones si algo sale mal; no te agobies pensando en el futuro.

Lo que suceda el día de mañana es desconocido y eso puede asustar, pero hoy vives el día de hoy.

Disfruta del día que estás viviendo hoy.

Las cosas del pasado no la podemos cambiar, pero podemos aprender de ellas, sirven como lección de vida. Nuestras experiencias nos enseñan, y pueden servirnos en el futuro así como en el día de hoy.

Lo único que debe contar para ti es el día de hoy, vívelo, es tu día, no habrá otro igual. Habrá días mejores o peores pero nunca uno igual -NO TE LO PIERDAS-

¿Para qué llevar todas nuestras cargas en un día?

Día a día, paso a paso…

ser feliz¿Qué es lo que necesitas para ser feliz?

Seguramente, habrán personas que contestarían una respuesta parecida a “No me lo he planteado nunca” y también otras personas que su respuesta tendría mucha relación con el “tener más”.

Nos marcamos metas o retos que suponemos que nos hará llevar una vida más feliz o placentera y después una vez descubierta la frustración de ver que aún seguimos igual o peor, seguimos con la misma dinámica de querer cosas sin plantearnos realmente que significará conseguir ese objetivo en nuestra vida.

Decía Gandhi que “La felicidad se alcanza cuando, lo que uno piensa, lo que uno dice y lo que uno hace están en armonía”, y sobre todo encontrar ese placer en el viaje hacia el objetivo y no en el destino.

Comparto un artículo del coach Enric Lladó publicado en la revista RRHH digital y titulado Déjate de coches, estatus y pavadas, donde se reflexiona sobre el tema.

“Mi cliente llega puntual a su sesión de coaching. Quiere explorar su futuro profesional, quiere pensar acerca de su carrera. Le veo con mucha energía, así que le ofrezco un café y en seguida entramos en materia. Le pregunto qué es lo que le gustaría conseguir el próximo año.

– Que me asciendan…que ya es hora….a ver si me dan el A5 de una vez…

– De acuerdo- le digo- Imagina que ya lo tienes. Ya tienes tu ascenso y tu A5. Ahora qué. ¿Estás contento ahora?

– Sí, por supuesto!!!

– Ah! Muy bien, muy bien. Imagina que pasan dos meses desde tu ascenso, tres meses….pasan seis meses…un año… ¿Qué es lo que quieres ahora?

– Hombre, pues ahora me gustaría seguir progresando…

– Entiendo, seguir progresando… ¿Un nuevo ascenso?

– Sí, eso estaría bien.

– ¿En cuanto? ¿En tres, cinco años…?

– En cinco años es razonable…

– ¡Hecho¡ Tuyo es. Imagina que ya tienes el ascenso…. Ah! Y un coche aún mejor, ¿Qué tocaría ahora? ¿Un A7? Es tuyo. También tienes una casa mejor… ¿Qué tal? ¿Estás contento?

– Sí, supongo que sí….

– ¿Y ahora qué?

– Pues… no sé… la verdad… ¡ja, ja!

– ¿Qué tal el puesto de CEO?

– Hombre…eso es muy difícil…

– Ajá…

– (…) pero…entre nosotros… ése es en realidad mi sueño.

– ¿Ah, sí? Estupendo pues ¡sueño concedido! Ya eres el nuevo CEO, ¡Felicidades!

– Ja, ja!, ya me gustaría, ya…

– Ya eres el nuevo CEO, ponte ahí por un momento, por favor, imagínate que ha sucedido de verdad… es importante que te imagines esa situación como si fuera verdad…

– Vale… de acuerdo… me lo imagino…

– La pregunta es ¿Y ahora qué?

– ¿Y ahora qué?… pues… no sé… ahora qué…

– Has logrado tu sueño. Ahora deberías ser feliz, ¿no? Más te vale… acabas de emplear los últimos quince años de tu vida en lograrlo… ¿Ahora qué?

– No lo sé…no lo sé… es interesante ver esto así… estoy confuso… no tengo muy claro qué hago aquí…ni porqué…

– Bien… estás confuso… estupendo… esto es bueno…

Un ascenso, más responsabilidad, mejor salario, un coche mejor, son los objetivos que muchos de mis clientes se traen a las sesiones de coaching. Son una basurilla de objetivos.

Si no los consigues (lo que tarde o temprano acaba ocurriendo) te sientes mal. Mientras peleas y te esfuerzas por conseguirlos, lo pasas mal. Pero es que si los consigues… ¡¡También mal!! Porque una vez logrados todos tus objetivos, una vez te pasa la luna de miel de los dos primeros meses, te encuentras con el vacío. Te encuentras con importantes preguntas como ¿Y ahora qué? ¿Para qué hice todo esto? ¿Qué sentido tienen para mí todos los sacrificios realizados?

Te explicaré un secreto: cuando mis clientes investigan un poco más en esos objetivos, acaban descubriendo que en realidad esos objetivos no los decidieron ellos. Esos objetivos más bien vienen de fuera. Vienen de palabras que han entrado en el cerebro y han hecho su efecto. Palabras a veces cercanas, quizás de personas amadas, padres, pareja, amigos.

Pero también palabras que vienen de un poco más lejos, palabras que dijo alguien…sobre algo que alguien dijo…palabras que han salido de la televisión, quizás de una película…de extrañas ondas que vienen de lejos…palabras cuyo origen cuesta rastrear…

Cuando se dan cuenta de esto, mis clientes suelen apagar la emisora de esas palabras y buscan reconectar con su emisora interior, una emisora que emite una sintonía muy diferente. Al principio les cuesta oír una voz que durante mucho tiempo ha estado acallada, pero poco a poco, a medida que van poniendo su atención en ella, perciben cómo les habla con palabras cada vez más poderosas.

Les habla de ser ellos mismos, ante todo, pase lo que pase. Les dice que la persona más rica y “poderosa” del mundo, si pierde su autoestima y su ilusión, es incapaz de superar el menor contratiempo. Y que sin embargo, muchísimas personas que han tenido mala suerte en los negocios y en la vida, han sido capaces de salir adelante, de superar la situación y han acabado mucho mejor de lo que estaban antes, sencillamente porque conservaban la autoestima y la ilusión.

-Tu autoestima y tu ilusión te harán invencible, son tu verdadera fuente de poder-. Eso es lo que transmite su voz interior.

Esa voz les susurra palabras parecidas a las de Aristóteles cuando decía que “La felicidad es el acompañamiento de todo acto perfecto”. Les habla de encontrar el desarrollo y la realización en cada tarea, en cada palabra, en cada gesto. De hacer el trabajo a su manera, como sólo ellos pueden hacerlo, con su aportación más personal.

Su voz interior les pide que aprendan… que aprendan como locos. Que lo hagan cada día, como sea, a costa de lo que sea. Porque ese es el verdadero desarrollo profesional.

La voz interior les advierte: -que no te pase como a aquél tipo, que alardeaba de tener veinticinco años de experiencia y al que alguien un día le contestó: – “No, perdone, usted lo que tiene es un año de experiencia repetido veinticinco veces”-

Cuando empiezan a escuchar su voz interior, todo cambia, todo se pone en su sito. Pasan los días y en el cuerpo aparecen nuevas sensaciones, nuevas energías, nuevas ilusiones. El objetivo se ha transformado. Esa nueva energía se hace evidente para todos los que les rodean. Todos pueden ver cómo el desempeño y los logros son cada vez mayores. Y los viejos objetivos se abandonan, quedan atrás… ya no guían el camino.

Y es entonces, cuando esos objetivos han quedado allá a lo lejos, perdidos, cuando su atención está en otro lugar, es entonces cuando ocurre algo realmente curioso: les dan un ascenso… más responsabilidad… el coche… Todo lo que no consiguieron cuando lo perseguían, les es concedido cuando ya no les importa realmente. Bellas paradojas de la vida.

Y aunque a nadie le amarga un dulce, esos regalos de la vida les parecen una baratija en comparación con las sensaciones que desde hace un tiempo, invaden su cuerpo. Sensaciones que ya estaban allí cuando eran niños, pero que desaparecieron poco a poco, no se sabe muy bien por qué.

Sensaciones que ahora han vuelto. Para quedarse.

Reibox BlogApesta presentarse a trabajar los lunes por la mañana y sentir que desperdiciaste tus preciosos dos días libres.

Eso es especialmente cierto si eres ejecutivo y necesitas estar 100% en tu juego durante la semana laboral.

Entonces, ¿cómo exactamente podrías aprovechar al máximo el (loco) fin de semana?

Les preguntamos a siete ejecutivos de Nueva York cómo suelen pasar los sábados y domingos. Algunos trabajan; algunos ejercitan; algunos socializan; algunos hacen todo eso.

Sigue leyendo para tener ideas que puedes implementar en tu propia vida, inmediatamente.

Scott Britton, cofundador de Tropas, tiene una reunión de café con él mismo.

Tropas creó Slackbots para los equipos de ventas.

Si estoy en la ciudad, me gusta despertar temprano, tomar café y terminar algunos proyectos que encuentro difíciles de hacer durante la semana. En un día laborable, no tengo un bloque dedicado de dos o tres horas en los que no sea interrumpido por reuniones o llamadas de clientes. Así que los fines de semana son trabajo, estrategia y proyecto de más alto nivel.

Después de eso, puede que vaya al gimnasio y tratar de hacer que el resto de mi fin de semana se enfoque en ver amigos y familiares.

Ilir Sela, cofundador y CEO de Slice, habla de pizza.

Slice es una aplicación móvil que te permite hacer pedidos de pizzerías locales.

Los sábados intento ir a restaurantes de pizzas y hablar con los dueños. Tengo cerca de 32 parientes que tienen sus propias pizzerías que están en Slice. Cada fin de semana, cada vez que estoy cerca, trato de visitar sus restaurantes de pizzas.

Trato de mantenerme en contacto con los desafíos que enfrentan y cómo Slice está resolviendo sus problemas, pero también conocer lo que no les gusta de Slice para poder seguir mejorando.

También encontraré algún tiempo para estar un poco más activa, quizás jugar un partido de baloncesto. Es eso o ponerme al día con mi familia y amigos.

Nadia Boujarwah, cofundadora y CEO de Dia&Co, hace caminatas estratégicas.

Dia&Co es un servicio de suscripción de ropa para mujeres que usan tamaño 14 para arriba.

Mi cofundadora, Lydia, y yo, desde los inicios de nuestro negocio, fuimos a lo que llamamos “paseos estratégicos”. Comenzó cuando ella estaba en San Francisco y fuimos al condado de Marin y seguimos con estas hermosas caminatas y pensábamos en el negocio que queríamos construir juntas. Eso realmente sobrevivió al caos de los últimos años.

Casi cada fin de semana vamos a un largo paseo, la mayoría de las veces por la carretera West Side, y pasamos un par de horas afuera, pensando preguntas sobre la imagen completa. Algunos de nuestros pensamientos más creativos suceden entonces.

Elliot Weissbluth, fundador y CEO de Hightower, permanece activo.

HighTower es una firma de servicios financieros que trabaja con personas de alto patrimonio neto y clientes institucionales.

Los entrenamientos matutinos son una pasión. Me gusta levantarme y sudar mucho. Te prepara para un día muy productivo.

Los fines de semana son para mi propia salud y bienestar, además de pasar tiempo con los niños y mi esposa. Si es verano, salimos fuera a hacer cosas. Si es invierno, es temporada de esquí. Nos encanta esquiar en familia.

Trato de trabajar sólo en demanda en los fines de semana. Desafortunadamente, dado el trabajo que tengo, hay situaciones muy frecuentes en las que hay un caso por demanda. Pero trato de mantener la disciplina de trabajar bajo demanda, no sólo porque sea un hábito.

Ben Anderson, cofundador y CEO de Amino Apps, explora nuevas cocinas.

Amino Apps utiliza aplicaciones para crear comunidades alrededor de diferentes temas.

Debido a que no tengo mucho tiempo para pasar con mi esposa durante la semana, a menudo paso tiempo con ella. Una de las cosas que más nos gusta hacer es comer. No es raro que vayamos a restaurantes durante los fines de semana; ambos somos grandes fanáticos del sushi.

Si hace buen tiempo, a menudo juego al baloncesto, a veces con personas de otras startups.

A veces hablo con nuestros usuarios. Eso es una especie de hobby mío, para llegar a conocerlos mejor y realmente entender quiénes son para poder construir un mejor producto para ellos.

Ryan Williams, cofundador y CEO de Cadre, se pone espiritual.

Cadre es un mercado inmobiliario en línea que conecta a vendedores aprobados y personas con alto valor neto.

Los domingos a menudo voy a la iglesia por la mañana. Tener ese sentido de comunidad es realmente importante. Crecí en un hogar donde eso era una prioridad.

Es algo que es bastante significativo para mí, la espiritualidad. Es agradable ser capaz de desconectarme de la parte profesional de las cosas y poner las cosas en perspectiva.

Alexi nazem, cofundador y CEO de Nomad Health, explora.

Nomad Health es un sitio que ayuda a conectar médicos freelance para trabajar en los sistemas de salud.

Juego al tenis todos los sábados. Es genial para hacer ejercicio.

Durante los meses de invierno, por lo general estoy en la ciudad, y me encuentro a menudo con amigos para el brunch. No tienes mucho tiempo para socializar cuando estás trabajando de 60 a 80 horas por semana.

Me gusta caminar los fines de semana por la ciudad; simplemente explorar un nuevo barrio.

emprenderSer joven puede ser una ventaja cuando se quiere desarrollar un proyecto para lograr su independencia económica. Por lo general, los grandes millonarios son un ejemplo de lo anterior.

Mark Zuckerberg es el quinto hombre más rico del mundo y tiene 33 años. Mientras que el número 1 es Bill Gates, con 61 años. Pese a que se llevan 28 años de diferencia, los dos empezaron sus propias compañías que hoy son grandes multinacionales digitales, antes de los 30 años, en un garaje o en la habitación de la universidad.

Y aunque solo se les puede llamar genios a este par, también es válido saber por qué esa edad es clave para lanzarse al agua y dejar el temor al emprendimiento.

Después de los 35 muchas personas comienzan a sentirse cómodas con su trabajo, saben que la experiencia les puede servir para una que otra promoción laboral, cumplen un horario y están a la mitad de camino de una pensión. Pero ¿Lograrán la meta de tener sus recursos para un buen retiro, pagar la vivienda, educar a los hijos si los quieren tener?

La situación es de pensar, más cuando estamos en una coyuntura económica difícil, donde hay paros de trabajadores cada rato, las empresas amenazan con despedir más gente o que en su empleo llegue un jefe que no es el más agradable y lo pondrá a trabajar el doble, quien además está buscando la manera de dejarlo a usted sin puesto.

Todo esto para que antes de que pase la barrera ‘sicológica’ de los 30 años se proyecte y piense si puede aspirar a algo más. El rasgo común de esta edad es que se toman más riesgos, no se cuenta con familia, la energía brota por todos los poros y el más tímido es capaz de sentarse con alguien ‘difícil’ y convencerlo de que invierta en su proyecto.

Algunos informes de España concluyen que uno de cada cinco universitarios admite que quiere tener un negocio propio, de acuerdo con la encuesta ‘Y después de la universidad ¿qué?’ elaborada por Educa2020, Fundación AXA y analizada por GAD3. Aunque es una cifra pequeña, es un porcentaje que ha mejorado en apenas cuatro años. Antes que esta alternativa, se barajan las opciones de trabajar en la función pública o en una multinacional, que tienen mayor peso.

En Colombia el panorama es similar, según reveló el Global Entrepreneurship Monitor 2015-2016, donde se evidenció que el nivel de actividad emprendedora es mayor en hombre que en mujeres.

El estudio destaca que por cada mujer emprendedora hay 1,5 hombres que inician un negocio propio, 1 de cada 5 personas afirman desarrollar una actividad emprendedora y un gran porcentaje está entre quienes tienen 18 a 34 años de edad, según la Pontificia Universidad Javeriana de Cali.

La actividad emprendedora en el país es del 22,7%, donde el 14,9% corresponden a negocios nacientes con menos de tres meses y los que llevan más de tres meses a los 42 meses tienen una participación de 7,5%.

En las tres dimensiones que tuvo en cuenta el estudio, la oportunidad es el primer factor, con un 71% en hombres y un 64% en las mujeres. El índice por oportunidad es más alto de 18 a 24 años y de 25 a 34 años, y va disminuyendo con el tiempo, es decir que entre más edad se emprende por necesidad.

Las razones principales

Todo proyecto tiene sus ventajas y riesgos. Por eso, no hay la anhelada edad ideal. De hecho, el éxito económico en algunos casos como los actores Morgan Freeman, Samuel Jackson o Harrison Ford llegó después de los 40 años, incluso a los 50. Pero a los 30, la gran ventaja es que hay innovación y se asumen mayores riesgos.

Para Martín Gutiérrez, emprendedor y creador de la empresa Moneda Blanca, los 30 combinan dos factores importantes, “la piensas dos veces al regarla, actúas pensando en las consecuencias y, por otro lado, también conservas la rebeldía de hacer las cosas”. De otro lado, a los 20 se tiene poca madurez para afrontar los errores y después de los 40 se piensa demasiado para tomar las decisiones.

Para Juan Alberto González Piñón, director del Programa de Emprendimiento de la Universidad Panamericana, en un artículo citado por WorldEconomicForum, la edad de los 35 a los 40 años es donde se concentra buena parte de los casos de éxito de emprendedores millonarios y famosos. Peso eso no se logró de la noche a la mañana, detrás hay una historia de aprendizaje que llegó antes, con aciertos y pérdidas que permiten tener la experiencia para no repetir esos errores.

A los 30 años se cuenta con, aproximadamente, siete años de experiencia en el campo elegido, sin mencionar que ya pudo haber completado su recorrido académico, con diplomados, cursos y maestrías. “Es un buen momento para poner a prueba las capacidades adquiridas”, señala el especialista.

Para los expertos, estas son las 10 principales razones por las que aquellos que están pensando en disfrutar de su propio negocio entre los 30 y 39 años, deberían dejar sus oficinas y trabajos habituales.

Número 1: Disciplina

Lo que ven los expertos es que a menudo los jóvenes tienden a aplazar demasiado sus propósitos, son muy procrastinadores, mientras que en los 30 años la persona está más dispuesta a establecer sus reglas y tener su propia disciplina. Son propensos a cumplir horarios, establecer retos y lograr sus objetivos.

Número 2: Visión de largo plazo

A esta edad la paciencia es clave y los que tienen 30 o más saben que las cosas requieren de tiempo y mucho esfuerzo. Eso no los desanima y para González Piñón, a veces se requieren de tres o cuatro años para cimentarse bien.

Número 3: Buscar calidad de vida

En esta edad, gran parte de los emprendedores tiene una idea del tipo de vida que quiere tener: si le gusta viajar, conocer gente, ampliar la cultura, etc. El emprendimiento ayuda a acercarse más a este objetivo que la vida dentro de un escritorio de una empresa.

Número 4: Resiliencia

La madurez no solo implica tener una buena experiencia profesional y formación académica, sino ser capaces de reaccionar ante el fracaso. A los 30 años, las personas entienden mejor que las fallas y equivocaciones hacen parte del éxito y no se pueden dejar vencer ante la primera dificultad.

Número 5: Adaptación al cambio

Salid de la zona de confort es duro para cualquiera. El hecho de ver la necesidad de ciertos cambios en el proyecto como una oportunidad y no como un problema también forma parte de ese crecimiento que se logra con el tiempo.

Número 6: Comprender el valor del tiempo

A los 30, los que se lanzan al ruedo saben bien la importancia de su tiempo y por eso son capaces de estar más concentrados y decidirán mejor. El tiempo perdido en un proyecto que en realidad no le apasiona al emprendedor es irrecuperable.

Número 7: Enfoque desde el ser

Para Gutiérrez hace falta perderse un poco en el camino para volver a encontrarse. Solo así, la persona puede llegar a la idea que en realidad busca, al emprendimiento desde la visión de la pasión y la realización de un sueño. No desde lo material o económicamente efectivo.

Número 8: Combinar trabajo y tecnología

A llegar al ‘tercer piso’, los emprendedores son más conscientes que la tecnología es el conjunto de herramientas que ayudan a mejorar y optimizar el proyecto. Pero también están más acostumbrados a desarrollar iniciativas y dedicarse de lleno al proyecto.

Número 9: Cumplir sueños

“Si quieres tener lo que pocos tienen, tienes que estar dispuesto a hacer lo que pocos hacen”, es la clave principal de Gutiérrez. A los 30 es una buena edad para alcanzar con esos propósitos de vida o empezar a recorrer el camino para llegar a ellos. Una meta de crear empresa es una opción para volver realidad esos sueños.

Número 10: Desarrollar el oficio

Cuando se tiene el negocio y este comienza a impactar la vida de los más cercanos, del barrio o su ciudad se empieza a cumplir con un propósito en la vida y es el de impactar a los demás y contribuir con un granito de arena. A los 30 años es la edad de la madurez para aceptarlo y hacer lo que esté al alcance para llegar a más personas.

somos“La gente se vuelve realmente extraordinaria cuando empiezan a pensar que pueden hacer las cosas. Cuando creen en sí mismos han descubierto el primer secreto del éxito” -​ Norman Vincent Peale

Walt Disney afirmó: “Todos nuestros sueños pueden convertirse en realidad si tenemos el coraje de perseguirlos”.Y creo que sí, que el bueno de Disney tenía razón, aunque yo precisaría que la frase sería más exacta si dijera “(Casi) Todos nuestros sueños…”

Hay ocasiones en que por más duro que trabajemos, por muy buenas que sean nuestras intenciones, por mucho que hayamos buscado la respuesta apropiada, simplemente no pudimos encontrar la tecla correcta y fallamos.

Y no hay nada de malo en ello, no cabe ningún reproche. Si hicimos un esfuerzo honesto por alcanzar una meta y no la pudimos lograr, podemos estar en paz con nosotros mismos.

Haberlo intentado y fallado es mil veces mejor que ni siquiera haber probado. Si, fallar duele, pero duele más, mucho más, perder por no presentarse.

Ese es uno de los más comunes remordimientos de las personas en el ocaso de sus vidas, cuando ven el final de su viaje irremediablemente cerca, se preguntan con tristeza: ‘¿y si lo hubiera intentado?’.

Todos, cuando somos jóvenes, tenemos sueños de grandeza; imaginamos un futuro lleno de éxitos y logros admirables. Sin embargo, cuando empezamos a crecer, nos volvemos más “realistas”, más “prácticos”; así que nos conformamos y ajustamos nuestras metas a la baja.

Yo estoy convencido de que la principal causante del abandono de nuestras ilusiones es esa vocesita saboteadora que todos llevamos dentro, que con su narrativa malintencionada intenta por todos los medios destruir nuestros sueños.

Todos llevamos a cabo en nuestra mente una permanente conversación con nosotros mismos, que en muchos casos resulta debilitante: ‘tu no eres tan inteligente’, ‘no tienes la formación necesaria’, ‘ya estas viejo’, ‘eres demasiado joven’, ‘no tienes talento’, ‘eres perezoso’, ‘esa idea es estúpida’… Son algunos ejemplos de lo que en muchas ocasiones nos dice nuestra voz interior y, como puedes ver, la condenada no se anda con rodeos, dispara a matar (ilusiones y sueños).

Controlar esa narrativa, cambiar los mensajes limitantes por unos más positivos es el primer paso para atrevernos a soñar y luchar por alcanzar nuestros objetivos. Si dejamos que la negatividad se imponga ni siquiera intentamos movernos.

Somos lo que pensamos, si pensamos que podemos o que no, en ambos casos estamos en lo cierto. Las transformaciones ocurren cuando nos convencemos a nosotros mismos de que el cambio es posible.

La próxima vez que te descubras dudando de ti, ¡para! Recuerda que siempre el primer paso es creer que es posible.

dronesJordi Muñoz estaba frustrado porque quería ser piloto desde niño y sus padres no podían solventarle la carrera. Hizo el examen de admisión en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) para ingeniería aeronáutica y no lo aceptaron.

“Yo hubiera sido el mejor estudiante, pero ni siquiera me dieron la oportunidad. Todos deberían tener el derecho de entrar a la universidad”, dice en entrevista para Entrepreneur.

Nunca dejó de aprender a su manera. Creció obsesionado con aviones y aprendía todo sobre ellos. A los ocho años se enamoró de las computadoras cuando visitó RadioShack con su papá. “Me acuerdo que vi una Compaq y dije: ¡yo quiero esa!” De ahí hasta los 16 años pasaba 18 horas en su PC. “La eche a perder. Mi papá pagó dos o tres reparaciones y luego aprendí a arreglarla”. A los 14 años ya sabía mucho de sistemas.

A los 21 años pensó: “No me voy a detener hasta que pueda hacer un piloto automático para avión por medio de software simulado”. Por meses leía libros, programaba, hackeaba su Nintedo Wii, destruía componentes y obtenía otros, experimentaba con un helicóptero a control remoto. Se divertía mucho.

Le tomó dos años más hacer el primer prototipo: su primer avión robótico que volaba solo, y todo lo armó con partes que encontró en su casa. La gente le decía: “¡Oye está bien padre eso! Véndeme uno”. Así fue como descubrió que había un mercado a raíz de un pasatiempo.

Pasaron otros seis meses para empezar a producir en su cochera. Puso una tienda en Internet y ¡boom! Recibía pedidos de casi todo el mundo. “Hacía bastante dinero porque las ganancias eran fuertes. Por ejemplo, hacer un drone me costaba 5 dólares y lo vendía en 40 dólares”.

El primer mes ganó 2,000 dólares, el siguiente 5,000, hasta llegar a los 10 millones de dólares mensuales.

Cuando el dinero no lo es todo

La relación con su socio fue lo más difícil para Jordi Muñoz, el pionero de los drones (aviones no tripulados) a nivel mundial y fundador de 3D Robotics. Él entendió lo que significa tener uno o más inversionistas. “Probablemente no lo vuelva a hacer en mi vida”, dice.

Su partner, Chris Anderson, era el editor en jefe de Wired, la revista de tecnología más influyente del mundo y creador de DIYDrones.com. Conoció a Jordi a través de su página web, debido a que el joven mexicano compartía a esta comunidad sus avances en robótica. Tanto llamó la atención del estadounidense que lo citó para tomar un café. Este fue el comienzo de 3D Robotics en 2009. Nunca imaginaron que iban a generar ventas de 95 millones de dólares en 2015.

En un inicio, el equipo de Jordi hacía 200 drones al mes y hoy produce más de 5,000, mucho más sofisticados y caros (el precio oscila entre 500 y 1,000 dólares, y el más lujoso es de 3,200 dólares). No sólo vende el piloto automático (que es el puro cerebro que hace toda la magia y cuesta de 100 a 250 dólares), sino el drone completo y accesorios para robótica general. El portafolio es de 600 piezas distintas.

Todas las utilidades se reinvertían y eso permitió crecer muy rápido el negocio hasta alcanzar ventas de varios millones de dólares anuales. Fue en este momento cuando su socio quiso levantar una gran cantidad de dinero a través de fondos de inversión. “Me convenció. Me dijo que la competencia estaba muy dura. Le dije: adelante, vamos por financiamiento”.

Consiguieron 130 millones de dólares y algunas de las decisiones fueron traer más inversionistas, cerrar la fábrica y llevarse toda la manufactura a China. Sólo quedaron los ingenieros que desarrollan software. Antes eran 400 empleados y ahora son 60.

La experiencia con los inversionistas no fue buena para Jordi. “No me gustó la idea, hasta me pelee para que no parará la producción”. Aprovechó para comprarle a sus socios las máquinas 3D.

Por eso, su recomendación para cualquier emprendedor es que piensen dos veces antes de buscar inversionistas, sobre todo si ya tienes tu empresa facturando. “Realmente traer socios a la mesa te puede cambiar totalmente el esquema porque ellos tienen como meta principal el dinero”.

El vuelo que sigue

Jordi dejó de ser el director general de 3D Robotics en 2013 y siguió trabajando en la firma hasta enero de 2016. Ahora, este millennial de 27 años tiene 15 socios y es dueño del 14% de la empresa. “Es muy satisfactorio poder dejar operando la compañía y dedicarme a otra cosa”.

Pronto reabrirá la fábrica en San Diego y Tijuana para desarrollar tecnología. “Hoy estoy en una situación muy distinta, económica sobre todo”.

Además, su sueño de volar es ya una realidad, pues está en trámite su licencia de piloto y ya vuela solo. Entró a una escuela difícil que le ha enseñado a ser disciplinado. Practicando como piloto aviador, también se ha dado cuenta de otras oportunidades de negocios. De hecho, está por adquirir un avión para rentarlo.

Está entusiasmado porque regresará a los inicios de su emprendimiento, donde era muy feliz y no se sentía agobiado. Recuerda cuando su empresa era relajada, humanista y flexible. Hacía algo muy importante: innovar, siempre estaba inventando cosas nuevas. No le tenía que dar cuentas a nadie y no había ningún problema de interés.

“Esta vez no voy a usar mi compañía como un escalón para atraer grandísimas cantidades de dinero de inversionistas (que en su momento estuvo bien). No me importa si no alcanzamos los 95 millones de dólares actuales. Si vendemos, unos 10, 15 o 20 millones de dólares al año está excelente”, dice.

El feeling que le pone a las buenas ideas hizo que se vendiera solo su producto. “Si realmente haces algo que te gusta mucho y lo haces muy bien y, además resuelve un problema, eso hará que des un gran salto con tu proyecto”.

No cabe duda que tu pasión por algo puede convertirse en un buen negocio. Antes de ser un emprendedor de alto impacto, Jordi Muñoz tuvo un empleo en el Aeropuerto de la Ciudad de México, puso un negocio de mariscos, fue rechazado dos veces por el IPN, pero nunca dejó de insistir hasta que creó de forma autodidacta su primer prototipo de drone. “Hoy hacemos los aviones más inteligentes y con la tecnología más avanzada del planeta: estamos poniendo computadoras en el cielo.”

finanzas personalesIntroducción

Las finanzas personales tienen sin duda una gran variedad de temas importantes, desde cómo hacer un plan de gastos, cómo invertir nuestro dinero o cómo salir de deudas, entre muchos otros. Su estudio incluye una gran variedad de factores que no son sólo financieros, sino psicológicos y de comportamiento humano.

Por eso no creo en recetas, ya que lo que funciona para uno puede no ser adecuado para alguien que tiene una forma de ser distinta.

De todo ello hemos hablado en esta columna a lo largo de los años. Es un tema que me apasiona precisamente porque tiene muchas aristas, pero también un gran impacto en nuestra calidad de vida.

Como siempre he dicho: todos los días tomamos decisiones financieras, incluso varias veces al día. Lo hacemos cada vez que vemos un escaparate y decidimos comprar o no un objeto; cada que entramos a una tienda o decidimos qué pedimos en un restaurante.

Con todo ello, un plan financiero personal está basado en cuatro grandes rubros. Por eso digo que las finanzas personales tienen cuatro puntos cardinales que son los siguientes:

1.- Establecer metas y objetivos porque tenemos que saber dónde estamos parados y hacia dónde queremos llegar.

2.- La creación del patrimonio, cuya condición necesaria es el ahorro. Si no tenemos un excedente y por el contrario gastamos más de lo que ganamos, jamás podremos crearlo.

3.- El crecimiento del patrimonio, que es fundamental, a través de la inversión inteligente de ese dinero que hemos logrado ahorrar. Hay miles de maneras de hacerlo, pero en todo momento se debe invertir en congruencia con los objetivos que buscamos, que definen nuestro horizonte de inversión.

4.- La protección del patrimonio, aquello de lo que casi nadie habla, menos en un país como México en donde se carece de una cultura de previsión. Proteger lo que hemos logrado es fundamental.

Seguramente muchas personas me podrían decir que faltan temas importantes como, por ejemplo, una adecuada estrategia fiscal.

Desde luego que son también muy relevantes y en ciertos casos pueden hacer una enorme diferencia en el resultado final. Pero es algo que se puede insertar parcialmente en los puntos referentes a la creación y al crecimiento del patrimonio.

Lo mismo con el aspecto de los créditos y las deudas, un aspecto sin duda fundamental, del cual hablo mucho en este espacio. Eso es parte de la creación del patrimonio que tiene que ver con el manejo del flujo de efectivo. En general, las deudas son un paso atrás, comprometemos parte de nuestro ingreso futuro y nos disminuye por ende la capacidad de ahorro.

Entonces, como mencioné, la planeación financiera debe tener un claro enfoque en estos cuatro puntos cardinales.

Idealmente uno debe hacer una estrategia centrada en cada uno de ellos, por etapas.

Primero tener muy claro de dónde partimos y a dónde queremos llegar.

Luego empezar a manejar nuestro dinero de tal forma que podamos reservar parte de él hacia el cumplimiento de esos objetivos.

Entonces establecer una estrategia de inversión que esté acorde con nuestras metas, horizonte de inversión y la tolerancia al riesgo.

Finalmente, tener una estrategia de previsión y protección patrimonial, que pueda ayudarnos a cuidar todo aquello que estamos construyendo.

No dejemos que un viento en contra lo destruya. Así que manos a la obra. En las siguientes colaboraciones hablaré un poco más acerca ello y empezaremos nuestro camino hacia la construcción de nuestro patrimonio.

pensar grandeComo dice el anuncio de la primitiva, no tenemos sueños baratos, “ni pequeños incluyo yo”.

Y quién puede afirmar si esto está bien o está mal, ¿verdad? A veces por autoexigencia, otras porque nos ponemos a prueba a través de retos, y otras simplemente por evolución natura.

El caso es que cuando hemos alcanzado una cima, surge el gusanillo y ahí vamos a por más…

Hasta aquí, como coach, no encuentro ninguna dificultad. El problema surge cuando ese viaje entre la situación actual y el sueño u objetivo se vuelve “poco ecológica” para la persona. Tener sueños grandes no debería suponer un problema en la medida en que sepas medir con objetividad la distancia entre donde estás y dónde quieres llegar, de qué recursos y habilidades dispones para lograrlo, y qué medios y apoyos serán necesarios.

La etapa de soñar suele estar impregnada de mucha ilusión y motivación, Pero a la hora de empezar cuando nos ponemos en marcha, el contacto con la realidad es “menos guay”, la realidad rompe el globo de la fantasía.

Ahí empieza el verdadero camino, y es importante plantearse acciones pequeñas, para llegar a un sueño tan grande.

Es en ese momento donde muchas personas y organizaciones fracasan, pierden el foco a la hora de abordar tareas pequeñas, las postergan, se distraen, y se suelen interesar por otras actividades “más estimulantes”. Esto es una locura!!!

Un alto porcentaje de los bajos resultados anuales de una empresa tienen más que ver con la postergación de tareas pequeñas, que retrasan a gran parte de los departamentos.

He llegado a ver pagarés de sumas importantísimas olvidados en un cajón sin ser cobrados simplemente porque “se nos olvidó”. A conocer equipos que han estado dos días sin continuar con su trabajo, porque faltaba un informe desde su superior.

¿Imaginas la pérdida de recursos que estás generando en esa acción?

Planifica y distribuye los recursos de forma estratégica, pero luego… genera una actitud de constancia y enfoque en los pequeños pasos que te llevarán a ellos.

Realiza un seguimiento de las etapas en tus tareas y las de tu equipo, es muy fácil en esas etapas más aburridas perder la concentración.

Verifica si cada etapa se va cumpliendo en el tiempo que habías previsto.

Si tienes equipo, comunica y festeja cada avance de estas etapas. Nada motiva más que medir avances en periodos de tareas rutinarias.

richard bransonRichard Branson, el multimillonario británico fundador de Virgin Group, ha revelado qué pregunta nos puede ayudar a alcanzar el éxito en la vida.

Según el empresario solo hay que preguntarse: “En cinco años, ¿tendrá importancia esto?”

Branson afirma que esta idea se la inspiró a escritora estadounidense Regina Brett con sus consejos de “pensar a largo plazo” y cree que cada uno de nosotros “debería reflexionar” sobre esta pregunta.

“Demasiada gente dedica demasiado tiempo a mirar en el espejo retrovisor, preocupándose de qué ha hecho mal y se distrae del camino que está por delante”, explicó el multimillonario en su blog.

“No doy por perdido el pasado. En vez de hacerlo, extraigo enseñanzas de él que me ayuden en mi trayectoria. Al fin y al cabo, el fracaso es un gran profesor de la vida, y los que no aprenden de él están condenados a repetir sus errores. Pero no lo estudien, aprendan y sigan adelante”, recomendó Branson.

“Mientras que los objetivos a corto plazo son importantes, todos nosotros deberíamos pensar con una visión a largo plazo para asegurar el mejor futuro posible”, aconseja el empresario, destacando que “eso es especialmente cierto en los negocios”, donde es crucial trabajar “con un objetivo final en mente”.

“El pensamiento a largo plazo es la clave para un planeta próspero y personas felices y sanas”, concluye el multimillonario.

claridad mentalUna de las cosas más importantes para tener éxito es tener claridad mental, porque la claridad mental te lleva a conducir todas las energías hacia lo importante sin despistarte ni dispersarte.

La sencillez, simplificar las cosas, aporta mucha —muchísima— claridad mental, y la claridad mental te facilita tomar decisiones, ser resolutivo o tener foco, entre otras cosas. La claridad mental es fuerza para el cerebro.

Un ejemplo de esto es The Paradox of Choice: Why More is Less (La paradoja de la elección: por qué más es menos) conocido libro del profesor y psicólogo Barry Schwartz (Swathmore College). Allí se cuenta el siguiente estudio que es un clásico acerca de la psicología del consumidor.

Los investigadores, Sheena Lyengar (Universidad de Columbia), y Mark Lepper (Stanford), pusieron a un grupo de compradores de un supermercado frente a una selección extensa (24) de mermeladas y a otro frente a una selección más limitada (6). Los resultados demostraron que mientras un 30% de los consumidores que sólo pudieron tener acceso a 6 mermeladas acabaron llevándose un tarro, sólo 3% de los del primer grupo compraron.

La conclusión es obvia: a partir de un número de alternativas, el cerebro se bloquea y le cuesta decidir.

Racionalmente creemos que más es mejor, pero la evidencia empírica demuestra que no es así. El exceso de alternativas lleva a la duda, a la confusión, a la parálisis, a la dispersión. Esto es clave tenerlo en cuenta, porque vivimos en un mundo donde hay exceso de todo: exceso de información, exceso de datos, exceso de alternativas, exceso de redes sociales, exceso de variedad de productos de una misma gama…

Ese exceso de todo conduce a un cierto caos —lo contrario de la claridad— que nos dificulta mucho más las cosas. Todo es menos lineal, más complejo. Hoy todo invita a la confusión. Hay mucho ruido alrededor.

¿Cuál es la conclusión? La habilidad para no dejarse arrastrar por el entorno, tener pensamiento propio y mirar desde arriba —que siempre ha sido importante— lo es hoy aún más.

Cuando Steve Jobs volvió a Apple en 1997 a la compañía que él mismo había fundado y de la que había sido despedido, 2 palabras definieron su estrategia: sobrevivir (survival) y sencillez (simplification). Respecto a la que nos ocupa, la sencillez se convirtió en uno de sus rasgos de su liderazgo como una extensión de su persona a toda la organización: en sus presentaciones, en la estructura de la empresa, en el tipo de equipos, en sus claims (Ipod: mil canciones en tu bolsillo) o en sus productos, ya que cuando regresó a la empresa había más de 40 productos y los redujo a tan sólo 4.

Esto decía el mismo Jobs: «Éste ha sido uno de mis mantras: foco y sencillez. Lo simple puede ser más difícil que lo complejo. Tienes que trabajar muy duro para pensar con claridad y hacer las cosas sencillas. Pero merece la pena, porque una vez que lo logras puedes conseguir cualquier cosa. La sencillez es la suprema sofisticación».

De ello se habla largo y tendido en el libro El poder de lo simple que te recomiendo. Allí se recogen las palabras de Jack Welch, el ex CEO de General Electric:

«Los directivos inseguros crean la complejidad. Los directivos asustados y nerviosos utilizan libros de planificación muy gruesos y complicados, y diapositivas llenas de todo lo que han aprendido desde su infancia. Los líderes de verdad no necesitan confundir. La gente debe tener la confianza en sí misma para ser clara, precisa y estar segura de que cada persona en su organización, desde la más importante a la menos, entiende cuál es el objetivo básico del negocio. Pero no es fácil.

Es increíble lo difícil que es ser simple para la gente; cuánto miedo le da ser sencilla. Les preocupa el hecho de que si son simples, los demás pueden pensar que son tontos. En realidad, claro está, es justo al revés. La gente con la mente más clara y preparada es la más simple».

Creemos que para crecer hay que hacer más cosas. Siempre más. Parece coherente. Pruebas cosas y las vas incorporando. Más productos, más procesos, más personas, más de todo. El negocio se va desarrollando. Se va haciendo más complejo. Ésta es una forma de crecer. Es la tradicional. No haces nada especial. Sólo te dejas llevar por la inercia del desarrollo. Pero, ¿es ésta la mejor fórmula?

Entre 1985 y 1989, el sector de fabricantes de máquinas en Alemania creció la mitad del PIB alemán. En el sector, algunas compañías crecían al 3% y otras lo hacían al 9%. Para conocer las causas de esas diferencias, la consultora Mckinsey realizó un estudio —que llevaría por título Simplicity wins (La sencillez gana)— en el que analizó muchas de esas compañías (productos, procesos, clientes…) y arrojó una conclusión clara: las compañías con mejores resultados eran las más sencillas.

Estas compañías superaban al resto en muchas de las áreas. ¿El resultado final? Crecimientos excelentes.

¿Y cómo ser sencillo? En el estudio de Mckinsey aporta una fórmula centrada en 3 elementos:

1. Objetivos.

Pocos objetivos y poco complejos. Hace algunos años le pregunté a un directivo del equipo de Florentino Pérez en el Real Madrid que había aprendido trabajando codo con codo con él. Me dijo varias cosas, pero una de ellas fue la siguiente, que reproduzco literalmente:

«Tiene siempre 3-4 ideas fuerzas que guían su estrategia, y luego es muy insistente en esas tres-cuatro ideas fuerza hasta que están absolutamente asentadas e interiorizadas. Los procesos de asimilación no sólo tienen que ser lentos sino que deben de ser muy insistentes; por eso no se puede hablar de veinte cosas a la vez».

2. Estructuras.

Carlos Slim, uno de los personajes incluido en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 12ª edición) decía en cierta ocasión: «Estructuras simples con mínimos niveles jerárquicos. En definitiva, operar con las ventajas de la empresa pequeña, que son las que hacen grandes a las grandes empresas».

La burocracia es el drácula de la empresa; la burocracia aniquila muchas iniciativas, quita mucha energía, genera muchos conflictos y otros muchos derivados.

3. Procesos.

La ejecución es la clave de todo, y los procesos son los que facilitan u obstaculizan que así ocurra. Procesos simples, directos y en menos tiempo. ¿Has visto la web de Hawkers? Sencilla. ¿Y sus productos? Sencillo. ¿Y su proceso de compra? Muy sencillo. Lo mismo pasa con Amazon. Puedes comprar en un clic sus productos directamente. Todo para facilitar la decisión (impulso) de comprar.

Como se recoge en Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición): «SIM-PLI-FI-CA. Pocas cosas pero importantes, y después mucho FOCO para concentrarte en ellas. Decide los key factors (factores clave) del negocio y el resto, deséchalo, a la basura, y no pienses más sobre ello, te quita energía, atención, concentración».

Bruce Lee lo resumía así: «No has de acumular, sino eliminar. No se trata de aumentar cada día, sino de disminuir cada día. Cultivarse a uno mismo culmina siempre en la simplicidad».

venderteCuando estás emprendiendo, (y me parece que en la vida en general) debes aprender a tomar las oportunidades que se te presentan, hasta la más mínima o remota puede generar un cambio positivo si sabes tomar la ola.

Las oportunidades se pueden o no dar en las circunstancias más absurdas, ya sea en un ascensor, esperando en la fila del banco, durante una cena informal, en el gimnasio etc.

Esto no nos exime de la responsabilidad de estar alerta para vendernos y vender nuestro proyecto de la mejor manera hasta en los lugares y ocasiones más insospechados.

Hace unas semanas estaba de viaje de trabajo y durante una cena me sentaron con varios compañeros del medio, sin embargo, en la misma mesa se encontraba uno de los directivos de la empresa que organizaba dicho evento.

Con mucha astucia me preguntó “¿Tú qué haces?” En tres minutos le resumí los últimos seis años de mi vida, le platiqué sobre High On Fashion, le ofrecí cifras y hablé de los planes futuros de mi empresa.

Cuando terminé de hablar me dijo y “bueno niña ¿Qué me vas a vender ahora?” Yo sonreí. A esta misma cena iba con un amigo que fue testigo de esta pequeña escena, él después me dijo “¿Cómo lo haces?” A lo que respondí “¿Hacer qué?”, “Sí, venderte con tanta naturalidad”, él respondió.

Esta charla que tuve con él me dio el tema de este mes.

Si algo me quedó claro en la universidad y fue gracias a mi profesor de ventas (quién no era mi favorito, por cierto) es que uno debe estar listo para venderse. En ese momento preciso de mi vida yo ni sospechas tenía de lo que años después pasaría, pero jamás lo olvidé.

Imaginemos que estás emprendiendo un negocio y por azares del destino te subes a un elevador y te das cuenta que lo compartes con un inversionista, un cliente potencial o alguien que en tu radar puede marcar una diferencia ¿Qué le dices?, ¿Cómo aprovechas esa situación?

No tienes tu presentación de power point divina, no tienes tus corridas financieras, solo tienes tres minutos o inclusive menos para impresionar con verdades y abrir una ventana hacia una nueva posibilidad.

¿De qué hablar en tus tres minutos? Primero hay que presentarse de manera asertiva, sin pretensiones y con la verdad. Habla del proyecto que encabezas de manera sagaz y menciona el valor agregado que aporta tu empresa de tal forma que captes el interés de la otra persona, contesta las preguntas:

• ¿Por qué eres diferente al resto?
• ¿Qué te hace atractivo y rentable?
• ¿De qué manera lograrás un impacto positivo en el corto y mediano plazo?

El objetivo principal es ponerte en el radar y abrir la comunicación para lograr una cita posterior en donde ahora sí, con recursos visuales y financieros, puedas potencializar dicho encuentro hacia una relación a largo plazo en donde haya un beneficio tangible para ambas partes.

Les sugiero hacer una lista, tomar las ideas principales y trabajar en este speech, hacer un ensayo ya sea frente al espejo o con un amigo de confianza que nos pueda retroalimentar de manera honesta ayuda mucho.

Como bien dicen: “la práctica hace al maestro” y con el tiempo y la experiencia puedes ir puliendo el discurso.

El lenguaje no verbal también es importante y sentirnos preparados hace toda la diferencia, nos proyectamos de una manera más segura y determinada, que es crucial para causar una buena impresión en poco tiempo.

Dominar el arte de venderte suena sencillo, en la práctica no lo es tanto por eso requerimos de práctica, con el tiempo todo va fluyendo de manera natural hasta que se convierte en algo totalmente orgánico.

Aquí aportaría un eslabón extra y es la importancia de la imagen física, muchos pensarán que lo digo porque me dedico a la moda y a la imagen, pero en realidad es que sin importar qué vendamos, nuestra imagen pública siempre será ese gancho extra para potenciar nuestro discurso.

Me pongo de ejemplo: sería incoherente que yo, por poner una situación, me encuentre a un inversionista en un elevador un domingo en la mañana, lo aborde de manera natural, le hable de mi proyecto, tenga mi discurso poderosamente armado, pero si voy vestida en pants y/o toda desaliñada, todo lo que diga se diluirá por ello.

Debes tener todas las herramientas listas sin importar en donde me encuentre. Me encantaría tocar el tema de la imagen como recurso del emprendedor y empresario, pero me parece un tema bastante vasto por lo que por ahora les dejo de tarea trabajar en su discurso de tres minutos.

¡Piensen muy bien qué van a decir y cómo lo harán, les puede cambiar la vida!

Con cariño,

Gina

pymesLatinoamérica sigue siendo una región desigual, más de 20 millones de jóvenes (uno de cada cinco) pertenecen al grupo de los ‘nini’, pues ni estudian, ni trabajan.

Uno de los principales motores para la creación de empleos en la región son las pequeñas y medianas empresas.

En América Latina hay 57 millones de Pymes y negocios con menos de 100 empleos. Sin embargo, las pequeñas empresas están todavía lejos de sus pares en países desarrollados en materia de competitividad.

Juan Carlos Thomas, director del área de emprendimiento de organización de apoyo a la competitividad TechnoServe, explica que hay tres lecciones que pueden ayudar al éxito de los emprendimientos en América Latina:

1. No todo se trata de la edad

Hay una tendencia fuerte al apoyo a los jóvenes emprendedores que han logrado operar compañías por cinco años, o menos. Sin embargo, que una empresa sea joven (o que su emprendedor lo sea) no es lo único que cuenta. Muchas de las compañías que han logrado consolidarse en América Latina han sido compañías de edad avanzada que lograron consolidarse en los últimos años.

“En TechnoServe nos dimos cuenta que lo más importante no es la edad, sino la dirección que se les da a las empresas, la forma en que los emprendedores identifican oportunidades para crecer”.

2. La fórmula para crecer no siempre es vender tu negocio a una empresa más grande

A menudo se escucha que las empresas que se venden a grandes corporativos tienen mayores oportunidades de crecimiento, sin embargo, esa estrategia tiene muchos puntos a considerar.

Los pequeños negocios generalmente pueden crecer al tiempo que satisfacen una necesidad específica en su comunidad, en aquellos nichos de mercado que las grandes compañías no ven.

3. Lo importante no es que te den crédito, es cómo lo usas

Uno de los principales retos de las pequeñas empresas en la región es el financiamiento. La dificultad para obtener crédito es una de las quejas más frecuentes, sin embargo, aunque hay mucho que mejorar en términos de inclusión financiera, el tema central en torno al crédito debe ser una estrategia para su uso y pago.

“La experiencia nos dice que muchos emprendedores necesitan menos crédito del que creen. Más allá de enfocarse en el acceso al crédito, los emprendedores deben crear una estrategia en diferentes etapas para el uso de ese financiamiento”, concluye Juan Carlos Thomas.

millones¿Cuándo fue el último viaje de tu CEO en una moto de nieve a un volcán, en el que lanzó un “desafío de cubo de hielo”? Si trabajas para ListenTrust, un centro de contacto bilingüe, hay una buena oportunidad de que haya pasado la semana pasada.

Craig Handley, fundador y CEO de ListenTrust, no es un típico chico “apretado”. Cuando no lidia con hacer un millón de dólares, él “vive la vida como un deporte de contacto entero”, agarrándolo por el cuello para inspirar, motivar y superarse a sí mismo y a los demás.

Su divertida personalidad lo ha llevado a docenas de aventuras diabólicas y a lanzar dos álbumes de estudio, todo mientras convertía ListenTrust en un líder de las ventas de los hablantes de inglés y español y de los agentes de servicio al cliente.

Hadley está tan obsesionado con alcanzar sus sueños que la política formal de ListenTrust ayuda a quienes contrata a alcanzar los suyos, incluso si eso significa alentarlos a dejar de fumar.

Es una aproximación poco convencional que logra resultados poco convencionales.

En sólo una década, Hadley ha llevado su compañía de cero a rudamente a mil millones en ventas acumuladas. Él se sentó con nosotros para compartir cómo él y su equipo alcanzaron ese crecimiento impresionante, detallando un puñado de estrategias inestimables que le costó años y millones aprender.

1. Encuentra tus influencers y encapríchalos

En vez de adoptar una aproximación de negocio dispersa, el equipo de Handley eligió bien a su público meta y priorizó haciendo algunos negocios, no importa qué tan pequeños eran, tenían influencia en el corazón de los compradores de su mercado. De esa manera, enviarían una señal salvavidas a un mercado predominantemente basado en que “ListenTrust era legítimo”.

Funcionó. ListenTrust anotó con un grupo de cuatro influencers top del marketing y lo distribuyó con cada uno. “Nos hicimos más y más visibles”, dice Hadley rebosante. Los clientes expandieron sus relaciones e hicieron referencia. “Eso generó toneladas de nuevos negocios y ahorró toneladas de tiempo en la construcción de la compañía para convertirla en una máquina de ventas”.

2. Da, no tomes

Handley le da el crédito de su éxito a que comparte su conocimiento desinteresadamente con cero proyección de retorno. Este acercamiento rápidamente elevó a ListenTrust en la industria como una fuente a la cual acudir como expertos en conocimiento.

La compañía era abierta, transparente y compartía información que los competidores no. La visibilidad masiva de ListenTrust llegó a los clientes. “La gente nos mantenía en el top de su mente”, dice Handley entusiasta. “Ellos saben que somos honestos, transparentes y damos 150 por ciento”.

3. Ve las mayores catástrofes como significativas oportunidades

El éxito en las ventas de Handley en parte explotó por las tácticas y su actitud. Pero el mayor factor fue ver los obstáculos como oportunidades. Él fue testigo de esto de primera mano.

Un día, un cliente frenético llamó a Handley con una emergencia. El cliente estaba contestando más de 11,000 emails de servicio y había puesto un número de teléfono sin darse cuenta de que estaba obteniendo miles de llamadas a la semana. ListenTrust necesitaba arreglar el problema inmediatamente. Los dólares se estaban perdiendo y la reputación estaba en la línea. Handley no podía echarse para atrás sin perder al cliente, pero tendría que mover montañas para honrar el atractivo.

En vez de asustarse, Handley vio la oportunidad. Seguro, él odiaba el costo de tener empleados extra y de trabajar en horas insanas, pero el resultado era un invaluable caso de estudio para ListenTrust.

“Es una enorme compañía que tenía referidos muchos clientes potenciales”, explica. “Ese tipo de optimismo y esfuerzo genera toneladas de nuevos negocios”. 

4. Recuerda que la estrategia de ventas es tu mejor amigo

Handley apunta su estrategia de ventas como un as en el agujero. Desde el principio, ListenTrust se enfocó en una estrategia de ventas dentro de una industria para acelerar ventas. Y convirtió a sus enemigos en aliados para crecer incluso más rápido.

“Estábamos compitiendo contra otros líderes de mercado”, remarca. “En vez de resolver a puños, dedo a dedo, formamos una asociación estratégica donde ellos nos vendieron algo más, a sus clientes”.

5. Conoce tus números íntimamente

Con un gran crecimiento viene una grande responsabilidad. Mientras se ven las ventas explotar se siente un sentimiento fabuloso. Handley aconseja a los emprendedores mantener un enfoque de halcón con sus números.

“Sólo un firme entendimiento de cómo el crecimiento golpea las métricas puede hacer que los emprendedores escalen eficientemente. Esa es la diferencia entre hacer medio millón y 500 millones”, advierte Hadley. 

“A veces creces tan rápido y te enfocas tanto en operaciones que abandonas el entendimiento de tus KPIs y todo el movimiento que impacta tu ingreso neto. No puedes alcanzar mil millones en ventas si te quedas sin efectivo en el camino”.

6. Más allá de sólo contratar a las personas correctas

Aunque vital, no se trata sólo de contratar a personas fantásticas. Entiende esto: cada uno de los rockstars sólo pueden llevarte hasta cierto lugar.

“La mayoría de las compañías no pueden crecer más de dos o tres veces con los mismos directores”, dice Handley. “El chico que te lleva de cero a 3 millones usualmente no puede llevarte a los 30 millones, la mayoría de las personas no tienen el talento para eso. No puedes crecer por encima del crecimiento de tu propio personal”.

actitudSi a veces es complicado entenderse uno mismo y tomar la decisión correcta para actuar, es el doble de complicado intentar entender y/o ponerse de acuerdo con otra(s) personas.

No se trata de exponerse como “Jefe” a perder autoridad. Tampoco se trata de discutir con alguien sobre las instrucciones precisas de como realizar una tarea. Eso es claro, hay un Jefe siempre, que más que Jefe debe ser un Líder, así no tiene que dar tantas órdenes.

Se trata del hecho de que todos debemos trabajar en Equipo para un mismo Objetivo. Así no estemos de acuerdo en nuestra forma de pensar respecto a como otro maneja o define el rumbo de la Empresa. No es responsabilidad de nadie las Metas y las Visiones que una Empresa tenga, excepto de aquel que la creó.

Lo que otro piensa, en realidad, no debe perjudicar a nadie, lo que perjudica y daña cualquier intento de trabajo en Equipo es la Actitud. Y la Actitud tiene mucho que ver con la personalidad. Esto hace las relaciones complicadas dentro de la Empresa. Considerando incluso el hecho de que si no te gusta lo que haces, siempre trabajarás. Pero si te gusta lo que haces , no es un trabajo, es un gusto hacer lo que haces. Pero esto último es otro tema del que hablaremos en otra ocasión.

Una persona con “Mala Actitud”, no importando si es Jefe o no, siempre tiende a ser negativa, conflictiva, prejuiciosa y casi siempre es “Poco Productiva y Creativa”. ¿Quien quiere lidiar con alguien así? Me parece que ninguno.

“La actitud es el botón de encendido de las capacidades de las personas. Sin ella, simplemente estamos desconectados, por mucha potencia que pudiéramos llegar a desarrollar”. Rodrigo Martín, Presidente Ejecutivo de Randstad España

Juanito Oiarzábal, primer español y sexto del mundo en ascender 14 montañas de más de 8000 metros dijo:

“En mi profesión hay que valorar con frialdad las circunstancias, calcular los riesgos y seguir más a la cabeza que al corazón. Sin embargo, la actitud y la motivación son el motor que nos convierte en personas fuertes y positivas. Capaces de dar ese último esfuerzo por alcanzar las cimas, y que Carlos ha sabido fundamentarnos cómo también nos pueden ayudar a ser más felices”.

 Al mencionar a “Carlos” en su texto, se refiere a Carlos Alonso y su libro “El Poder de la Actitud” de la serie: Manuales de Economía y Empresa.

Y es que no podemos olvidar, que está mas que comprobado el hecho de que la Actitud lo es todo en la vida, es el 10% lo que te pasa y el 90% como reaccionas ante ello. Por eso es importante mantener una “Buena Actitud” y alimentarse de positivismo. Porque no es posible tener un resultado positivo con una actitud negativa. La actitud es una pequeña cosa que puede hacer ENORMES diferencias.

De acuerdo a la Psicología Social la Actitud tiene 3 componentes.

1. Cognitivo, es decir: Ideas, pensamientos y creencias asociados al objetivo de la actitud.

2. Afectivo, es decir: Emociones, estados de ánimo, sentimientos

3. Conductual, es decir: Conducta y la Intención de la Conducta

Basados en estos 3 componentes, podemos entender que las tareas que se realicen desde el punto de vista de Recursos Humanos en una Empresa, son tan importantes como el trabajo que desempeña el propio Recurso Humano.

Es importante mantener la motivación, el reconocimiento, el buen trato, la capacitación constante en los colaboradores de nuestra Empresa. Con esto, el cambio de Actitud y Disposición cambiarán por si solos respecto al trabajo que se realiza.

Un personal bien motivado, bien capacitado, bien tratado y premiado por sus buenas tareas, te ayudará a “halar la carreta” con una sonrisa, sin que se lo tengas que pedir. Y es más, te ayudará a encontrar la forma de no tener que halarla, sino que se desplace sola. Por lo tanto, la actitud, debe ser en ambas vías.

La Actitud debe llevarnos a:

1. Cooperar, apoyar y ayudar, establecer compromisos, disposición a invertir tiempo y esfuerzo para llegar a soluciones.

2. Pensar en el conflicto como “nuestro”, ya que un conflicto está motivado por “las diferencias” de ambas partes. No es un problema individual o aislado, ni de uno contra otro.

3. Disposición a colaborar, escuchar, ceder para algo mejor, compartir conocimientos si es necesario y encontrar oportunidades bajo la tormenta o conflictos.

4. Encontrar lo positivo en cada situación, ya sea en ella misma o adicionales a esta, que nos ayuden a mejorar las relaciones

5. Entender que todos somos diferentes, pero que es posible cambiar el entorno cuando tienes la disposición de mantener un marco abierto de percepción.

Tu compañero no es tu enemigo, estamos en la Empresa para apoyarnos, producir y encontrar las formas efectivas de salir todos ganando.

El Jefe, tampoco es tu enemigo, está en la Empresa para Orientarte y si hay algo que no te parece, hazte escuchar, pero con buena actitud, porque a veces no es lo que se dice, sino como se dice lo que afecta las relaciones. Y si tú eres el Jefe, por favor pon atención a los detalles, si tienes personal satisfecho, eso te garantiza un trabajo hecho con “excelencia”, y no solo un trabajo cumplido.

La actitud del Jefe puede inspirar a quienes colaboran con él.

Vivir MejorEn medio de los días malos y tiempos difíciles, es fácil mirar alrededor y ver a un montón de gente que parece estar yéndoles perfectamente bien. Pero te aseguro que no.

Todos estamos luchando nuestras propias peleas, un día a la vez. Y si pudiéramos ser lo suficientemente valientes como para abrirnos y hablar más a menudo, nos daríamos cuenta de que no estamos solos en esto de sentirnos perdidos y solos con nuestros problemas.

Muchos de nosotros estamos peleando una batalla similar ahora mismo. Intenta recordar esto. No importa lo embarazoso o patético que te sientas por tu situación, hay otros por ahí experimentando las mismas emociones. Cuando te oigas a ti mismo decir, “Estoy solo”, es sólo tu preocupada mente subconsciente tratando de venderte una mentira.

Siempre hay alguien que puede relacionarse contigo.

Siempre hay alguien que te entenderá.

Tal vez no puedas hablar con ellos inmediatamente, pero están ahí fuera.

Estoy ahí afuera.

La razón por la que escribí estas palabras es porque a menudo siento y pienso y lucho mucho como tú. Me preocupo por muchas de las cosas que te importan, solo que a mi manera. Y aunque algunas personas no nos entiendan, nosotros nos entendemos.

¡Definitivamente no estás sólo!

¡No estamos solos!

Y para asegurarte más de esto, permíteme contarte una breve historia sobre una mujer fuerte y hermosa que conozco que recientemente se ha sentido sola también…

Lo que más desea

Se da cuenta de la gente sentada en un pequeño bar de deportes al otro lado de la calle. Están animados y charlando. Parecen tan vivos. Ella quiere cruzar la calle y unirse a estas personas sólo para conectarse con ellos; para ser parte de algo. Pero una voz sutil que viene desde dentro, que le susurra desde las heridas abiertas de su corazón, la retiene de hacerlo. Así que sigue caminando. Sola.

Camina hasta el final del centro de la ciudad donde ve un camino de tierra que conduce hacia una colina cubierta de hierbas. La colina, ella sabe, pasa por un santuario espiritual. Pero no es el santuario lo que ella quiere visitar esta noche; no aún de todos modos. Es una noche de sábado cálida y ventosa, y quiere encontrar un lugar al aire libre con suficiente luz para poder sentarse y leer el libro que está agarrando en su mano derecha.

Pero leer no es lo que ella realmente quiere. No en el fondo. Lo que ella realmente quiere es que alguien (cualquiera) la toque en el hombro y la invite a su mundo. Para que le haga preguntas y cuente sus historias. Que estén interesados. Que la entiendan. Que se rían con ella. Que quieran que sea parte de sus vidas.

Pero ni siquiera es esta conexión con alguien nuevo lo que ella más quiere. Al menos no en el fondo. En el fondo, en el núcleo de su alma, incluso las conexiones fugaces con otros parecen interferir con lo que ella más desea. Lo cual es saber que ella no está sola en el mundo. Que ella realmente pertenece. Y que lo que sea por la que fue puesta aquí para hacer, con el tiempo, será hecho y compartido con otros que la quieran profundamente.

Un pasado insostenible

Esta joven dejó un segmento sustancial de su vida detrás para estar en esta pequeña ciudad esta noche. Hace unos meses, estaba comprometida con un joven empresario, manejando una empresa en rápido crecimiento, trabajando largos y duros días y disfrutando de los frutos de su trabajo junto con una comunidad de amistades cada vez más profunda en Manhattan.

En un período de unos pocos meses, su novio y ella se separaron y decidieron que era más fácil cerrar la empresa y dividir los restos monetarios en lugar de intentar la co-propiedad. Cuando comenzaron el proceso de cerrar la empresa, se dio cuenta de que la mayoría de las amistades aparentemente profundas que había hecho en Manhattan estaban directamente relacionadas con sus viejos asuntos de negocios o con su socialite-de-negocios de un ex novio.

Aunque esta joven no esperaba conscientemente una serie tan rápida y trágica de acontecimientos, tampoco fue totalmente inesperado. Subconscientemente, supo que había creado una vida para ella que era insostenible. Era una vida que giraba en torno a su estatus social en el que todas sus relaciones traían consigo un conjunto de expectativas cada vez mayores. Esta vida no le dejó tiempo para su crecimiento espiritual, conexión profunda ni el amor.

Sin embargo, esta joven está atraída por la espiritualidad, la conexión y el amor. Ella ha sido atraída por las tres toda su vida. Y lo único que la alejó de este estilo de vida insostenible fue la descuidada creencia de que si hacía ciertas cosas y actuaba de ciertas maneras sería digna a los ojos de los demás. Que su condición social le conseguiría una admiración duradera por parte de estas personas. Y que ella así nunca se sentiría sola.

Ahora se da cuenta de lo equivocada que estaba.

El santuario

La joven camina por una empinada calle pavimentada en las afueras del centro de la ciudad. Siente la quemadura en los músculos de sus pantorrillas mientras avanza y avanza. El camino está, en principio, lleno de pintorescas tiendas boutique y jóvenes parejas y amigos, pero a medida que avanza dan paso a pequeños hogares tipo cabañas y niños jugando con linternas en la calle. Ella sigue marchando más y más hasta llegar a un claro donde hay un pequeño parque público.

En este parque, un grupo de adolescentes están acurrucados alrededor de dos guitarristas que están rasgueando y cantando una melodía acústica. “¿Es una canción popular?”, Piensa para sí misma. No está segura porque últimamente no ha tenido tiempo de escuchar música. Ella quiere unirse al grupo. Quiere decirles a los guitarristas que su música es increíble. Pero vacila. No puede encontrar el valor para caminar hacia ellos.

En lugar de eso, se sienta en un banco del parque a unos cientos metros de distancia. El banco muestra el paisaje urbano de abajo. Ella mira fijamente en la distancia y ve el cielo nocturno durante varios minutos, pensando y respirando. Y comienza a sonreír, porque puede ver el santuario espiritual. Está oscuro afuera, pero el santuario brilla intensamente. Puede verlo claramente. Puede sentir su calor alrededor de ella. Y aunque sabe que el santuario ha existido por una eternidad, su corazón le dice algo que esboza una sonrisa en sus mejillas: “Este santuario es todo tuyo esta noche.”

No en el sentido de que ella lo posee. Ni en el sentido de que no es también un santuario para millones de otras personas de todo el mundo. Sino más bien en el sentido de que pertenece a todos nosotros como parte de nuestra herencia, diseñada exclusivamente para cada ser humano y nuestras necesidades y creencias únicas. Es un refugio tranquilo que, cuando elegimos prestar atención, existe en nuestro alrededor y dentro de nosotros. Podemos escapar a ella en cualquier momento. Es un lugar donde podemos morar con los buenos espíritus y los ángeles guardianes que nos aman incondicionalmente y nos guían incluso cuando nos sentimos perdidos y solos.

Especialmente cuando nos sentimos perdidos y solos.

Espero que el cuento anterior te haga sentir menos solo. Espero que te dé esperanzas.

Marc Chernoff

vidaNo lo dudes…

Si ves belleza en los demás es porque tú la llevas dentro…

Si eres capaz de encontrar talento en lo que te rodea, es que tú tienes el talento para olerlo, para notarlo, para vivirlo. Es que no temes que otros brillen y esperas aprender algo de todas las personas que pasan a tu lado.

Nadie ve en otros aquello que no tiene. Si conoces personas cada vez más extraordinarias es que tú eres cada vez una persona más extraordinaria. Si te haces preguntas, aunque sean muy complicadas, es porque eres capaz de encontrar las respuestas. Si tienes un sueño, por grande que sea, es porque lo mereces.

Cuando te imaginas viviendo otra realidad, estás dibujándola. Si encuentras el camino es porque el camino es para ti.

Si llegas a un lugar desconocido es que, en el fondo, ese lugar te pertenece. Si encuentras algo es que lo buscabas aunque no lo sabías… Lo necesitabas, aunque no te habías dado cuenta.

Todo pasa por y para algo y nada es ajeno a tu búsqueda. Si alguien tiene la respuesta a una de tus preguntas es porque todos andamos por ahí con pedazos de una mapa por recomponer y, a veces, las piezas deben intercambiarse.

Si te pierdes es porque en ese lugar hay algo que tenías que conocer. Si amas es que ese amor tiene algo que enseñarte. Todos los amores de tu vida te enseñan a amarte a ti mismo, aunque a veces, parezca que lo hacen al revés. Todo lleva un mensaje, aunque a menudo, cuando lo recibimos parece encriptado.

Si te enfadas con alguien es porque ves en él lo que no puedes soportar que también esté en ti. Lo que detestas en otros nace de tu propia incomodidad contigo mismo. Todos somos responsables de cómo decidimos que nos afecte lo que nos pasa. No podemos cambiar los hechos, pero si las percepciones. Podemos decidir y reinar en nuestra conciencia…

Si tienes miedo a seguir caminando es porque sabes que tienes una cuenta pendiente en la próxima esquina. Algo que cerrar, algo que aprender, algo que afrontar. Un regalo para el camino, para crecer, para mejorar… Un soplo de aire fresco dentro de una burbuja de aire viciado.

Si no lo ves, es porque no lo miras desde la distancia adecuada, desde la perspectiva adecuada, con los ojos de ver lo que a simple vista no se ve. Las cosas son como elegimos verlas. Nuestros ojos las transforman, las reordenan, las acarician.

Si dudas, es porque necesitas reafirmarte, porque necesitas conocerte, porque necesitas bucearte…Todo lo necesario para crecer está en ti, si te apoyas en algo que está fuera, te engañas, te haces trampa, te escaqueas de tu responsabilidad… No tienes que esperar a nada ni a nadie, te toca mover ficha a ti, ahora.

Todo lo que te envuelve es tu versión del mundo, tu percepción de la vida…La casa que habitas es la casa que te habita por dentro…Las personas que te rodean, son a su vez, la versión que tú ves de ellas. La vida que vives es tu versión de lo que es la vida.

Lo que ves en ti es lo que crees que eres. Si quieres ser distinto, mírate de otro modo.

Si quieres cambiar de vida, cambia tu mirada, cambia tus ojos, cambia tú.

Cambia tu mapa y borra tus fronteras. Cambia tus palabras, cambia tus pensamientos…

La persona que eres hoy es la que soñaste que eras ayer, estás a tiempo para dibujar la que serás mañana… La que eres en este preciso momento, al terminar esta línea.

 

 

 

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