Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Vivir MejorCriar a un niño es sobre enseñarles cómo funciona el mundo. Si los proteges de la vida real (y la mayoría de los padres saben lo tentador que es hacer eso) sólo tendrán más dificultades una vez que estén solos.

Esto es muy lógico y muy abstracto. Pero cuando visitó la oficina de Business Insider en mayo, el terapeuta matrimonial y familiar Hal Runkel ayudó a convertirlo en un consejo concreto.

Comienza con entender que debes “darles [a los niños] más libertad de la que te sientes cómodo, antes de que te sientas cómodo”. Lo que es más, debes “darles opciones antes de que te las pidan.”

He aquí cómo podría funcionar. Digamos que tu adolescente te pregunta si puede ir a la fiesta de un amigo el domingo por la noche y permanecer fuera hasta las 2 a.m. Tu mejor respuesta, según Runkel, sería: “Bueno, ¿qué te parece?”

(Runkel no utilizó el ejemplo específico de una fiesta, pero esta respuesta debería funcionar para prácticamente cualquier cosa para la que tu hijo te pida permiso).

“Deja que luchen con eso,” dijo Runkel. En otras palabras, deja que tu hijo se ponga en tus zapatos (es decir, los zapatos de un adulto) y evaluar los pros y los contras de permanecer fuera toda la noche en una fiesta en una noche de escuela.

Porque, eventualmente, eso es exactamente lo que tu hijo tendrá que hacer; cuando esté en la universidad, o cuando aterrice en su primer trabajo.

“Siempre aconsejo a los padres,” dijo Runkel, “que críen a su hijo de tal manera que cuando sean estudiantes de escuela secundaria, no tengan reglas de ti en absoluto”.

Es “como un ensayo general para el año después de eso”, dijo Runkel sobre el último año de la escuela secundaria. “No tienes idea de lo que están haciendo de un minuto a otro.”

Todos recuerdan a los estudiantes de primer año de la universidad que estaban tan emocionados de estar fuera del alcance de los pulgares de sus padres cuando llegaron al campus, que lo exageraron con bebidas y fiestas, y con bajo rendimiento estudiantil. Presumiblemente, no quieres que tu hijo sea uno de esos estudiantes.

Por supuesto, deberías tomar el consejo de Runkel con un grano de sal. Si tu estudiante de secundaria decide pasar cada noche escolar en una fiesta, por ejemplo, puede que desees tener una discusión con él sobre sus valores.

En última instancia, sin embargo, se trata de guiar a tu hijo a través de la transición a la edad adulta, en lugar de actuar como su guardián hasta que cumplan 18 años, momento en el que lo sueltas.

“Estoy quitando mi emoción de ello,” dijo Runkel. “Porque quiero que pruebes la libertad y la responsabilidad de la vida.”

momentoJusto cuando termines de leer estas líneas surgirá una oportunidad ante ti. Tendrás la posibilidad de elegir y de realizar una pequeña acción (quizás, insignificante).

Aunque sea pequeña, esa acción tendrá sus consecuencias. Tal vez no las veas. Pero estarán ahí.

Dentro de una hora (sí, no hace falta más tiempo) tu vida habrá cambiado. ¿De qué manera? Eso depende de lo que vayas a hacer con este momento.

Dentro de una hora:

• puedes haber aprendido palabras nuevas;
• puedes haber sumado destreza en una habilidad;
• puedes haber estrechado el vínculo en una relación (con una llamada, un abrazo…);
• puedes ser más rico (si has guardado un poquitín de dinero);
• puedes estar mejor de salud (si has hecho ejercicio físico o te has tomado el descanso que necesitas, por ejemplo)…

Los cambios ocurren continuamente. Muchas veces, así, de un momento a otro.

De aquí a un año, tu vida habrá cambiado bastante. Dependiendo del uso que hayas hecho de tus momentos, se notará más el progreso en unas áreas o en otras.

Es posible que de una hora a la siguiente no se note la diferencia. Pero, ¿en un año? Seguro que sí. Prueba a escribir un diario, si no te fías. Ahí tendrás la prueba.

A mí esta idea me motiva muchísimo. Me sirve para sentirme afortunada de poder elegir (cuando puedo hacerlo). Porque sé que esas decisiones pequeñitas van a construir algo grande. Y sé que, si soy paciente, podré alegrarme con el cambio.

No sé si a ti te emociona esa oportunidad. Pero, aunque no sea así, estás eligiendo a cada momento.

Estás construyendo buena parte de tu futuro con esas decisiones pequeñas. Y, muchas de ellas, van a dar frutos grandiosos. Los verás en tu salud, en tu trabajo, en tus relaciones.

Vas a celebrar éxitos que están compuestos de días, horas e instantes en los que elegiste avanzar hacia ellos. Hasta el objetivo más grande, complejo o ambicioso se conquista así: momento a momento; una simple acción tras otra.

A ti te toca elegir en qué vas a sumar en el momento que sigue. Yo sumaré en salud (porque la mente me pide relax).

¿Y tú? ¿Qué vas a hacer con este momento?

peliculasNadie dijo que ser emprendedor es fácil. Un millón de obstáculos pueden estar en tu camino todos los días. Los pesimistas y los problemas presupuestarios pueden ser suficientes para que una persona promedio levante la bandera blanca.

Pero tú no eres una persona promedio: eres un emprendedor. Eso significa que hasta cuando los tiempos son difíciles, vas a avanzar hacia adelante.

Aun así, todo esto de iniciar un negocio se vuelve muy abrumador; tómate un descanso y busca más motivaciones. ¿Y qué mejor que encontrar la inspiración viendo películas?

Ya sea una aventura reconfortante, una comedia irreverente o un documental que te haga meditar, una película puede inspirar y motivar al dueño de un negocio. Con eso en mente, aquí hay once películas que todo emprendedor tiene que ver:

1. Red Social (The Social Network)

No fue ninguna sorpresa que esta cinta fuera un éxito en taquilla cuando salió en 2010. Después de todo, todos querían ver cómo Mark Zuckerberg pasó de ser un estudiante de Harvard a un joven capaz de lanzar la red social más popular en el mundo.

¿Por qué verla? No tomes en cuenta que estuvo excesivamente dramatizada. La película les da a los espectadores un mejor entendimiento de cómo hacer que una startup tenga éxito al exhibir algunas cualidades como ser flexible y resistente. Cada vez que veo esta cinta me motiva a ser un mejor emprendedor.

2. Éxito a cualquier precio (Glengarry Glen Ross)

Basado en la obra ganadora del Pulitzer de Davil Mamet, esta película explora el despiadado mundo de los bienes raíces de Chicago. Mira más de cerca las mentiras y traiciones que la gente soporta sólo para tener éxito en los negocios.

¿Por qué verla? Desafortunadamente, el mundo empresarial puede ser brutal, algo que aprenderás aunque seas un vendedor. Esta película de 1992 ilustra qué tan vicioso puede ser el mundo.

3. Los piratas de Silicon Valley (Pirates of Silicon Valley)

Esta cinta fue hecha para la televisión y salió en 1999. Cubre los primeros días del principal centro de tecnología de Estados Unidos y el levantamiento posterior de Bill Gates y Steve Jobs. Esta película, estilo documental, nos da una visión interesante de los fundadores de Microsoft y Apple.

¿Por qué verla? Los emprendedores todavía están buscando inspiración de estos dos icónicos “piratas”. Definitivamente aporta puntos importantes para aprender y tomar en cuenta.

4. Ciudadano Kane (Citizen Kane)

Aunque no seas un emprendedor, tienes que ver esta obra maestra de Orson Wells de 1941. La película toca la vida de un personaje ficticio, Charles Foster Kane, un magnate de la prensa basado en William Randolph Hearst y su búsqueda por la fortuna y el poder. Al final, Kane entiende lo que es de verdad importante en la vida.

¿Por qué verla? Aunque lanzar un negocio exitoso es la meta de cada emprendedor, no es la única meta en la vida.

5. En busca de la felicidad (The Pursuit of Happyness) – sic. The Pursuit of Happiness –

Basada en la historia real de Chris Gardner, esta cinta de Will Smith es una de las más alentadoras y motivadoras para los emprendedores. Si no te provoca nada ver a Chris y a su hijo luchar para alcanzar sus sueños, entonces probablemente no estés listo para luchar por tus sueños.

¿Por qué verla? Aunque se quedó sin casa y luchó para proveerle a su hijo, Chris nunca se rindió para conseguir lo que quería. Esa pasión y sacrificio es algo que cada emprendedor debe estar dispuesto a dar.

6. Moneyball: El juego de la fortuna (Moneyball)

No tienes que ser un fan del béisbol para disfrutar el papel de Brad Pitt como Billy Beane, el gerente general de los Atléticos de Oakland. Debido a que el equipo no tenía el financiamiento para gastar en los jugadores, Beane tenía que descubrir una manera única para competir.

¿Por qué verla? Beane debía ser innovador. Ésa es una de las cualidades más conocidas de los emprendedores: darse cuenta cómo hacer algo mejor. Beane nunca les hizo caso a los pesimistas ni abandonó su visión.

7. Rocky

Ésta es otra película que todos deben de ver por lo menos una vez. Sylvester Stallone escribió y protagonizó esta historia sobre Rocky Balboa, un hombre que lucha contra Apollo Creed para ser el campeón de peso completo.

¿Por qué verla? Aunque el mundo te diga que nunca tendrás la oportunidad de ser exitoso, sigue luchando. Ese espíritu competitivo te puede llevar muy lejos. Te reto a escuchar la clásica banda sonora de Bill Conti y no motivarte.

8. El poder y la avaricia (Wall Street)

En 1987, el director Oliver Stone hizo a Gordon Gekko (Michael Douglas) uno de los personajes más infames en la historia del cine con su frase “La avaricia es buena”. La película se centra en las decisiones ilegales y poco éticas hechas por Bud Fox (Charlie Sheen) para convertirse en un ricachón como Gekko, un invasor corporativo.

¿Por qué verla? No te vendas únicamente por el dinero. Recuerda, ser un emprendedor no es sólo sobre volverte rico y famoso.

9. Jerry Maguire, amor y desafío (Jerry Maguire)

El protagonista Jerry Maguire (Tom Cruise) lo tenía todo: una gran carrera, muchos amigos y una hermosa prometida. Un día, tuvo una epifanía: Los agentes deportivos no deberían estar buscando más dinero sino una manera de cuidar mejor de sus clientes. Jerry lo pierde todo y se aventura en un viaje para recuperar lo que perdió.

¿Por qué verla? Cuando sigues un sueño, todo lo demás encajará perfectamente tanto en lo profesional como en lo personal. Jerry Maguire aprende eventualmente esta valiosa lección.

10. Enredos de oficina (Office Space)

Esta comedia de 1999 de Mike Judge, se enfoca en Peter Gibbons (Ron Livingston), quien eventualmente se da cuenta que odia sentarse dentro de un cubículo y tomar órdenes de su terrible jefe Bill Lumbergh (Gary Cole).

¿Por qué verla? Todo emprendedor odia trabajar para alguien más y a veces puede ir a los extremos para ser despedido: no estoy diciendo que hagas algo así, podrías ir a la cárcel.

11. Startup.com

Este documental del 2001 sigue el levantamiento y caída de una prometedora startup llamada GoveWorks. A pesar de que hubo mucho ruido y financiamiento para la empresa, los fundadores tuvieron que lidiar con disputas internas y con un crecimiento desmedido.

¿Por qué verla? Hay muchas cosas que puedes sacar de esta cinta. Primero que nada, ilustra lo perjudicial que puede ser cuando los socios no están en la misma página. Otra lección es saber cómo manejar el presupuesto una vez que aseguraste la inversión.

12. Destellos de genio (Flash of Genius)

Greg Kinnear retrata a Bob Kearns, el inventor del limpiaparabrisas. A pesar de que los fabricantes de Detroit aceptan la idea, Kearns nunca recibe el crédito por la misma. El resto de la cinta cuenta su batalla contra los corporativos.

¿Por qué verla? Te ayudará a ver lo importante que es que un producto o servicio mejore la vida de los demás, a pesar de que no recibas fama y fortuna. Hace hincapié en proteger la idea y propiedad intelectual.

13. Muerte a la media noche (Gosford Park)

Esta película de misterio de Robert Altman tal vez no sea la opción más obvia, pero es lo suficientemente entretenida para mantenerte al filo de tu asiento. Pero lo más importante….

¿Por qué verla? Hacer feliz a las personas, dándoles un gran servicio, es importante en cualquier negocio. El personaje de Helen Mirren lo dice perfectamente: “¿Qué regalo crees que separa a un buen sirviente de los demás? Es el de la anticipación. Yo soy una buena sirvienta, soy mejor que buena, soy la mejor, soy la sirvienta perfecta. Sé cuándo tendrán hambre y la comida estará lista. Sé cuándo estarán cansados y la cama estará lista. Lo sabré antes de que ellos lo sepan”.

Zugoi BlogPuedes tener el título más impresionante del mundo y aún así no ser un líder.

Según el difunto Bill Campbell, quien estableció su reputación como el “coach” de Silicon Valley, solo una cosa determina si eres un líder o no: las opiniones de aquellos a quienes se supone debes dirigir.

Un ex jugador y entrenador de fútbol de la Universidad de Columbia, Campbell trabajó y fue mentor de algunos de los nombres más importantes de la tecnología, incluidos Steve Jobs, Jeff Bezos, Larry Page y Eric Schmidt.

El exdirector ejecutivo de Apple, John Sculley, persiguió a Campbell y lo contrató sacándolo de Kodak para trabajar como vicepresidente de marketing en Apple.

Sculley compartió uno de los mejores consejos que Campbell le dio: “Tu título te convierte en un gerente. Tu gente decidirá si eres un líder, y tú debes estar a la altura de eso“.

El propio Campbell le dijo a Sculley que había llegado a esa conclusión sobre el liderazgo al trabajar con Jobs.

“La realidad es que debes ganarte el liderazgo de las personas con las que estás trabajando y que trabajan para ti”, le dijo Sculley a Business Insider. “El título no significa mucho a menos que puedas ganarte su respeto como líder”.

Más adelante en su carrera, Campbell sirvió en la junta directiva de Apple. Pasó a convertirse en el CEO de Intuit desde 1994 hasta 1998 y eventualmente se convirtió en el presidente del directorio de la compañía de tecnología.

El actual CEO de Intuit, Brad Smith, dijo que también recibió el mismo consejo sobre el liderazgo de Campbell. Sculley y Smith dijeron que era el mejor consejo de carrera que habían recibido, y que desde entonces se apegaron a él.

“Básicamente, cómo haces que eso ocurra es si crees que el liderazgo no se trata de otorgar grandeza a las personas, el liderazgo consiste en reconocer que hay una grandeza en todos y tu trabajo es crear un entorno donde esa grandeza pueda emerger”, le dijo Smith a Business Insider. “Esa es nuestra definición de liderazgo. No creemos que el liderazgo sea lo mismo que gestionar personas”.

caféTienes que hablar seriamente contigo.

No te escuchas.

No te tratas como mereces.

No te gustas y tampoco haces nada para gustarte.

Ya hace tiempo que no te miras de reojo cuando vas por la calle en ningún escaparate. Y tampoco te imaginas haciendo nada que te haga sentir escalofríos. Has olvidado lo que es temblar de emoción y querer repetir…

Eres un actor de reparto en tu vida.

Desde hace un siglo no miras hacia dentro porque te da miedo darte cuenta de lo mucho que tienes que limpiar… En tu cabeza hay un vertedero de lágrimas acumuladas y frustraciones enormes que no consigues sacar a pasear. Has hacinado en tu alma cada punzada de dolor, cada momento de rabia, cada migaja de culpa del camino y necesitas soltar.

Te dueles.

Te cansas.

Te aburres de estar siempre en esta antesala de felicidad esperando el momento propicio para vivir tu momento ideal.

Vamos, admítelo, no llegará nunca. Ese día que citas cuando dices “algún día” no existe, está muerto. Lo matas cada vez que lo postergas en tus ganas y pegas el post-it donde lo has escrito un poco más adelante en la agenda de tu vida… Esa agenda virgen donde todo lo que pasa es gris y rutinario.

Te gusta pensar que lo harás.

Lo necesitas porque así la culpa que crece en ti grita menos por las noches. Y cuando le das de comer, se calma. Tú conciencia se ha convertido en un lobo que aúlla y que siempre pide más…

Lo haces porque necesitas soñar en balde, como un placebo para poder seguir sin morir de asco. Como una manera de dar carnaza a tus reproches eternos por no ser, no sentir, no despegar.

Has convertido tus sueños en eso que llaman zona de confort.

Llevas años dormido y, aunque necesitas despertar para saber que estás vivo, no lo haces porque sabes que abrir los ojos te hará daño la luz.

Porque ser feliz es un trabajo y suena cansado. Porque significa ser responsable y tú ahora prefieres poder quejarte sin parar. Y así poder juntarte en el bar, a media mañana, con todas esas personas que odian sus vidas y se quejan sin hacer nada…

Para competir con ellos en desgracias y llevarte el primer premio a una vida de pena. Ahora llevas días sin ganar esa competición y lo necesitas, porque la compasión es algo que se parece demasiado al amor como para no mendigar un poco…

Te gusta más eso de apurar momentos sueltos y dispersos en tu vida, en los que te sientes bien en tu piel. Son como instantes entre comillas en un párrafo eterno y sin emoción…

Te gusta creer que la felicidad es como una película en la que todo pasa rápido, que es ese minuto de adrenalina, ese instante álgido… Esa sensación que casi se podría confundir con los efectos del café cuando no soportas tu cansancio.

Y entre ser feliz y tomarse un café, te quedas con la taza bien llena porque lo otro, cuando es de verdad, hay que sudarlo.

Si quisieras ser feliz tendrías primero que echar la basura que acumulas y las mentiras que te tragas sobre ti mismo y tus incapacidades de siempre…Esas, las que son ficticias, las que has inventado para poder decir que “no puedes” sin tener remordimientos, aunque sabes que no son de verdad.

Habría tantas cosas por cambiar, empezando por ti y por tu forma de mirar la vida y todo lo que te rodea.

Desterrar esa idea de que has venido a sufrir y de que el sufrimiento te hace mejor… Dejar de colgarte medallas por cada una de tus tragedias como si con ello ganaras puntos para conseguir vivir en un limbo de seres casi felices.

Arrancar de tus entrañas y tus neuronas atontadas que tienes lugares y sensaciones vetados.

Descubrir que la vida empieza cada día

Dejar de quejarte.

Dejar de soñar con el freno puesto.

Dejar de criticar y cambiar todo tu vocabulario. Encontrar esas palabras que son el detonante para que te pongas en marcha empieces a vivir de verdad…

Dejar de arañar migajas de lo que deseas y envidiar a los que se atreven a cogerlas a manos llenas…

Volver a mirarte y verte.

Volver a buscarte.

Crearte.

Dibujar esas partes de ti que se han borrado y que te daban fuerza.

Volver a tener cinco años y creerte un artista, un genio, un héroe.

Salir del armario de las estupideces y hacer lo que los demás creen que es el ridículo pero que a ti te hace sentir bien…

Dudar a rabiar.

Hacerte mil preguntas, sin importar las respuestas.

Agarrarte a ti mismo.

Y tener claro que ser feliz no es un estallido de cafeína, ni un golpe de suerte. Es saber existir. Llevar las riendas y no delegar tu vida…

Estar contigo y tenerte de tu parte. Estar en calma y vivir sabiendo que pase lo que pase sabrás encontrar el lado bueno, aunque duela… Practicar la paciencia… Sacarle lo máximo a lo mínimo… Aspirar a lo más grande y disfrutar de lo más pequeño… Saber que buscarás lo que quieres sin ansia, que vivirás cada instante con pasión, que puedes dar las gracias por estar y notar…

Conocerte y encantarte. Amarte en lo bueno y en lo malo… Y amar sin más atadura que el respeto y la ilusión…

Y cuando pongas los pies en el suelo, asegúrate de que con la mano te agarras a alguna rama para poder columpiarte de vez en cuando y recordar que vuelas…

Asegúrate de que hoy estás haciendo algo que te acerca a tu sueño.

Y que pase lo que pase, no cambiarás lo que has conseguido por un momento de autocompasión, que no confundirás la verdadera felicidad con una taza de café.

financieramente libreEnfrentémoslo, cuantas más opciones tengamos en la vida, más rico y más gratificante se vuelve.

Afortunadamente, actualmente estoy en ese codiciado punto dulce en el que puedo hacer casi lo que sea que desee, siempre que quiera.

No me malinterpretes, no estoy en condiciones de comprar lo que sea que quiero, pero puedo aprovechar muchas oportunidades en la vida que normalmente están fuera del alcance de la multitud financieramente indisciplinada. Entonces, financieramente hablando, estoy en un buen lugar ahora mismo.

La flexibilidad es una gran ventaja

Si quiero dejar todo en este momento y tomar unas vacaciones de improviso, o visitar a algunos amigos en el otro lado del país, puedo hacerlo. Es cierto que no volaré en primera clase o me alojaré en hoteles de cinco estrellas, pero puedo hacerlo de una manera económicamente razonable, sabiendo que las facturas se pagarán en su totalidad poco después de que lleguen al buzón.

Muchos de ustedes saben que hace varios años hice la compra de mayor impulso de mi vida, desembolsando casi $ 2500 – de una cuenta de ahorros “dinero loco” que tengo – en un par de entradas para ver a mi equipo de hockey jugar un juego de la final de la Stanley Cup. Y no me arrepiento por un minuto.

También soy afortunado en este momento de estar en condiciones de manejar sorpresas financieras imprevistas, como cuando llegué cegado con un proyecto de dentista por $ 3332 para cubrir el costo de, entre otras cosas, quitar las muelas del juicio impactadas de mi hijo. Y mientras eso, de verdad en ese momento, estaba contento de poder pagar la factura completa sin tener que sacar un préstamo porque tenía un fondo de emergencia para manejar los gastos inesperados.

La búsqueda de la libertad financiera

Aunque mucha gente no estaría de acuerdo conmigo, no soy rico, pero soy financieramente gratis. Es importante entender que los dos no son sinónimos.

Lo creas o no, la libertad financiera se puede lograr sin importar cuánto dinero ganes. Todo lo que se necesita es mucha disciplina, un poco de paciencia, y un fuerte compromiso de gastar menos de lo que gana, por lo que predico constantemente que la libertad financiera es un estado de ánimo tanto como un estado de ser.

Entonces, ¿Cómo llegué a este punto? Bueno, hay dos grandes razones:

1. Siempre he vivido muy por debajo de mis posibilidades. Siempre.

2. He mantenido mi deuda al mínimo. Eso es no decir que toda la deuda es mala; no es. Pero durante el tiempo que puedo recordar, aparte de autos y casas, nunca he comprado nada a menos que haya tenido el dinero ya reservado para pagarlo en su totalidad.

Esa simple estrategia me ha permitido evitar decenas de miles de dólares en pagos de intereses a lo largo de los años. Eso es dinero que he podido gastar en cosas divertidas como vacaciones de última hora en Hawaii y, lo que es más importante, alimentar mi jubilación, dinero loco y fondos para días lluviosos.

La moraleja de la historia

Nunca es demasiado tarde para comenzar su búsqueda de la libertad financiera.

Recuerde, si yo pude hacer esto, usted también puede, incluso si tiene un ingreso modesto y actualmente se encuentra enterrado bajo una montaña de deudas. Tienes que confiar en mí en este caso.

La única pega es que realmente tienes que quererlo.

La conclusión es la siguiente: La deuda limita tus elecciones y oportunidades futuras en la vida porque terminas gastando los salarios del mañana hoy.

La buena noticia es que al forzar (y luego mantener) la tinta roja en su hoja de balance al mínimo, no solo mantendrá más control de su vida a medida que envejece, sino que también obtendrá la flexibilidad financiera para hacer es más rico y más gratificante también.

Jack MaSam Walton, fundador de Walmart y Sam’s Club

41. “Los líderes sobresalientes salen de su camino para potenciar el autoestima de su personal. Si las personas creen en sí mismas, es increíble lo que pueden lograr”

Para asegurar un alto nivel de compromiso de los trabajadores, Walton trataba a todos como socios e implementaba metas para los trabajadores de bajo rendimiento para que entre todos se ayudaran.

42. “Comprométete a triunfar y sé entusiasta”

Sam Walton estaba decidido a hacer lo que fuera necesario para realizar sus sueños. Solía ir a trabajar a las 4:00 a.m. para revisar los informes de venta del día anterior y pensar un poco antes de que llegaran los demás ejecutivos.

43. “Si no confías en tus trabajadores y no dejas que sepan lo que está ocurriendo, ellos sentirán que no los consideras realmente socios”

Todos los que laboran contigo merecen saber lo que ocurre en la empresa. Cuando hay secretos vienen los rumores y es ahí cuando la gente desconfía de su líder.

44. “Creo haber superado cada una de mis deficiencias personales por la pasión al trabajo. No sé si naciste con esa pasión, pero se puede aprender porque se necesita” 

Cuando algo te apasiona, no te debería costar trabajo aprender todo lo que puedas sobre eso. Entre más informado estés, más fácil será hacer realidad tu idea.

45. “Controla tus gastos mejor que tus competidores. Es ahí donde siempre puedes encontrar tu ventaja competitiva”

No te compares con la competencia, pero sí asegúrate de tener en orden tus gastos.

46. “Las expectativas altas son la llave para alcanzarlo todo” 

Una mente positiva puede llegar muy lejos. No estamos diciendo que te ilusiones sin sustento, pero es importante que creas que tu idea es capaz de superar fronteras.

47. “Ve con buen humor tus fracasos y no los tomes muy en serio”

No te obsesiones con la idea del fracaso. Todos los empresarios exitosos pasaron por eso alguna vez y lo que aprendieron les dio una lección que nunca olvidarán.

48. “Recuerda que las dos palabras más importantes para que el cliente vuelva son: ‘satisfacción garantizada’” 

Esto tiene que ver con la calidad. Crea una relación de confianza con tu consumidor y hazle saber que estás ahí por si surge algún problema o inquietud.

49. “Supera las expectativas de tus consumidores. Dales lo que quieren y un poco más” 

El cliente no sólo busca un producto de calidad, también quiere una experiencia completa y muy pocas marcas toman esto en cuenta. Tu meta debe ser lograr que la persona salga feliz después de tu compra.

50. “Nada contra la corriente” 

Recorre el camino al revés. Si todos están haciéndolo de una manera, hay una buena posibilidad de que encuentres un espacio si haces exactamente lo opuesto. Lo último que Walton escuchó fue que una ciudad con menos de 50,000 habitantes no podía mantener una tienda de ofertas por mucho tiempo.

Jack Ma, fundador de Alibaba

51. “Las oportunidades están ahí, donde los demás no las ven”

Para que este empresario tuviera la empresa de e-commerce más valiosa del mundo, le dio gran importancia a la innovación. Todos hablan sobre cambiar el mundo y ganar miles de dólares, pero aquellos que realmente lo logran son personas con grandes ideas.

52. “El empresario debe tener una visión del futuro de su compañía”

Ma vio en internet un gran potencial para conectar negocios a través de todos los habitantes de China, así fue como él y su esposa juntaron a 17 amigos y reunieron 60 mil dólares para fundar la empresa.

53. “Olvídate del dinero y de la forma en la que lo vas a ganar. En lugar de implementar pequeñas tácticas y trucos, céntrate en los planes de estabilidad y, a largo plazo, tu actitud determinará cuán lejos llegarás”

No te concentres en los ingresos, sino en que tu idea enamore. Mientras más personas tengas de tu lado, será más fácil alcanzar la estabilidad.

54. “Las peores cualidades de un emprendedor es ser arrogante, no saber evaluar adecuadamente una situación y ser incapaz de ver hacia el futuro”

Pon los pies sobre la tierra. Si crees que todas las decisiones que tomes son las acertadas, estarás en serios problemas. Debes pensar detenidamente todos los pasos que des y ser humilde.

55. “Los grandes problemas llevan a grandes oportunidades

La falta de materiales para la infraestructura en China siempre ha sido un obstáculo para la gran cantidad de comerciantes de pequeños negocios. Alibaba resolvió eso y ahora representa el 80 por ciento del comercio electrónico del país asiático.

56. “Párate en los hombros de los gigantes…. pero aprende de sus errores”

Alibaba es una empresa de comercio electrónico, al igual que Amazon y eBay, pero a diferencia de éstas, Alibaba no tiene un inventario, es decir no vende cosas.

57. “¿Qué hay en el nombre? Menos de lo que crees”

Jack Ma tiene muy clara una cosa: importa más lo que hagas por tus clientes que el nombre que tengas.

58. “Veo que los jóvenes de Alibaba tienen sueños mejores y más brillantes que los míos, y son capaces de construir un futuro que les pertenece”

Los millennials pueden ser muy valiosos: te darán ideas frescas y buscarán superarse. Apóyate en ellos.

59. “Sueña en grande”

Ma fundó Alibaba en su departamento. Si tiene éxito no es porque hizo un gran trabajo, sino porque tenía un sueño hace 15 años y creyó de verdad que el Internet podría ayudar a las pequeñas empresas.

60. “No se puede unificar el pensamiento de todos pero se puede unificar a todo el mundo a través de un objetivo en común”

Si todos tienen la misma visión y objetivos, no será necesario convencer a nadie de cambiar de idea. Una empresa funciona mucho mejor si todos saben hacia dónde se dirigen y dónde está la meta.

líderesSer inconsistente, cambiar de rumbo profesional o de idea, ser contradictorio, se han visto tradicionalmente como “pecados” en el mundo laboral.

Pero debatirnos entre dos ideas opuestas y elegir una sobre la otra en momentos diferentes no nos vuelve necesariamente inconstantes.

En realidad, reconocer estas dualidades y entender que forman parte de la forma en que pensamos es una habilidad del liderazgo crítico.

Hacia un mejor liderazgo

Un simple gerente de empresa solo busca coherencia en su trabajo, pero un verdadero líder se siente cómodo con la paradoja.

Los mejores directivos son entonces aquellos que se sienten cómodos teniendo dos o más opiniones opuestas sobre un tema porque saben que el mundo es complejo.

Y en los negocios es crucial poder reaccionar ante las situaciones en toda su compleja y paradójica gloria.

Limitar tus ideas, tus observaciones o la retroalimentación sobre determinados contextos para que sean consistentes con una única lógica puede ser atractivo por su simplicidad, pero cierra innecesariamente las opciones de la resolución de problemas.

Y lo más importante, simplemente no se ajusta a la realidad.

Las personas y los problemas que crean y, a continuación, tratan de resolver, pueden llegar a ti de maneras inesperadas. ¿Por qué dejar que un pensamiento estrecho haga tu trabajo más duro de lo que debería ser?

Cuando entreno a gerentes y les pido que describan a sus jefes superiores, invariablemente utilizan palabras como “micromanager”(un estilo de dirección de empresas que controla estrechamente a sus subordinados) o “delegador” (el que deja hacer).

Nos gusta etiquetar a las personas de una manera estrecha y, cuando lo hacemos, nos perdemos algo sutil pero importante: las etiquetas sencillas no sólo son engañosas, sino que también reducen nuestra propia oportunidad de aprender.

Esta tendencia de mucha personas de encasillar a los jefes hace que sea más difícil para ellos apreciar que la gestión de empresas es una habilidad llena de prioridades en conflicto y de presiones cambiantes.

El gerente sabio adopta la paradoja

Una gestión eficaz de una empresa requiere una constante alternancia entre ser un líder involucrado que da instrucciones en tiempo real y que, a la vez, permite a los empleados la independencia que necesitan para avanzar, dándoles retroalimentación cuando sea necesario.

Puede ser duro para algunas personas lidiar con eso, pero los mejores jefes son los que navegan esa paradoja de acuerdo a las circunstancias cambiantes de cada tarea o proyecto.

Los mejores líderes crean realmente oportunidades para los miembros de su equipo mediante la delegación de la responsabilidad, pero no se trata de delegar y olvidar: se trata de prestar atención constante a los subordinados y al ambiente de trabajo.

Si esto te parece difícil, considera los siguientes consejos:

• Aunque la paradoja y la contradicción permanezcan en el telón de fondo de nuestras vidas, dos ideas opuestas no necesitan ser al mismo tiempo verdaderas.

Esto podría traducirse de una forma sencilla: una idea que fracasó hace tres años bien puede ser correcta hoy. Los asistentes personales digitales fueron un fracaso enorme en la década de 1980, mientras que en los años 2000 los dispositivos móviles (la misma cosa pero con otro nombre) son básicos para nuestra forma de vivir y trabajar.

• Lo que tiene sentido para mí puede no tener sentido para ti. 

Ninguna idea obtiene el 100% de aprobación general, lo que significa que personalizar la forma en que cada uno de nosotros trabaja y dirige es perfectamente natural. E inteligente.

Así que mientras un estilo de liderazgo debería con frecuencia mezclar el delegar con la gestión directa, mi estilo de liderazgo, o la naturaleza de mi equipo, o incluso el tipo de proyecto en el que mi equipo está trabajando, pueden tener un impacto en si decido ocuparme más o delegar más.

• El peor error de todos es negar la paradoja y la contradicción.

Pretender que no existen no significa que vayan a desaparecer de pronto. Pero sí indica que estás actuando con un sentido muy limitado de lo que pasa, y esto nunca es bueno.

Así que sin importar cuan convencido estés de algo, pregúntate si lo opuesto puede tener también cierta validez. No necesitas entrar ahí, pero este tipo de apertura mental te ayudará a identificar los riesgos potenciales de tus decisiones y a estar en una mejor posición para mitigarlos.

A pesar de nuestros mejores esfuerzos para contenerlo, nuestro cerebro tiene la capacidad de valorar dos puntos de vista opuestos simultáneamente.

Vivimos en un mundo tan polarizado ahora que es difícil aceptar que cualquier persona pueda creer en dos cosas opuestas a la vez.

Pero lo hacen. Si eso no inspira esperanza, no sé qué lo hará.

hacerEjecutar y hacer son sin duda los factores decisivos a la hora de tener éxito. Podemos planificar pero solamente estamos pensando, no estamos de hecho haciendo nada.

Yo solía pensar más que hacer, y reconozco que alguna vez pensé “Yo tenía esa idea hace dos años!” Fui una persona de ideas, de pensamientos pero un día me di cuenta que mis ideas no valen para nada si no las muevo adelante y empiezo HACER algo.

La cruda verdad es que ejecutas o hablas sobre ejecutar:

Cuando tienes una idea y empiezas a moverte hacia la ejecución, casi siempre empiezas con experimentos. Primero en tu cabeza y luego poco a poco comentas tus ideas y suposiciones con tus seres más cercanos. Sondeamos el terreno donde queremos plantar nuestra idea hablando con personas en nuestro alrededor.

Una vez dada por hecho la fase de experimentación, tendremos que ir más allá, pisando terrenos desconocidos. Ejecutar una idea es cuando sabemos si nuestra idea tiene pies y cabeza. Si tiene potencial.

Recomiendo que YA elijas una de tus ideas y empieces a experimentar con ello para pronto empezar ejecutarla. Y ¿sabes qué? Una vez haciendo algo veras que te sentirás mejor, da igual si fracasas o no porque por lo menos estás en marcha, poniendo la viabilidad de tu idea en práctica.

Estoy seguro que tienes un montón de ideas para mejorar tu vida. Quizás porque no tienes empleo, o quizás porque tienes un empleo aburrido o que sientes que todo va mal en tu vida diaria. No hay remedio mejor para la sensación de estar estancado que HACER, si tan solo se trata de empezar hacer.

As que arranca !Empieza hacer y ejecutar, empieza a ser esa persona que realiza cosas!

oso tigre y dragón“Estoy rodeado de hienas, de osos perezosos, de marmotas, de comadrejas y de zorros astutos”.

Cuando me lo decía un amigo, no sabía si había un programa de Frank de la Jungla o había pasado un mes en la selva. Pero estaba describiendo el día a día de su empresa.

¡¡Menudo zoológico!!

Hace unos días, terminé de leer el libro de Andrés Pascual y Ecequiel Barricart, “El oso, el tigre y el dragón. Los tres animales que habitan en ti”. Y mientras me iba describiendo la fauna con la que convive, me acordé de él.

Leyendo libros, revistas de Management, conferencias y valores que hay en la sociedad, es normal que se conviva con este tipo de fauna o seamos devorados por ellas.

Estrategias para ser más competitivos, cómo hacer que tu empresa sea la líder del mercado, cómo llegar a ese puesto que tanto añoras, cómo conseguir ese título que todos tienen y tú no…”

Ante estos titulares reales y promociones de cursos, ¿Qué tipo de personalidades estamos desarrollando?

La de hienas, diablos de Tasmania y demás fauna salvaje.

¿Qué pasaría si todo se redujera a esos 3 animales que te he comentado antes?

Necesitamos ordenar nuestras emociones. No podemos abrir la puerta de la oficina y empezar a gritar sin haber dicho ni buenos días, y otro día que todo sea bonito, alegre y feliz. Un poco de equilibrio, de coherencia, por favor.

Un buen líder, una buena persona empieza liderando sus emociones. Y eso es lo que nos hace el oso que todos llevamos dentro.

Somos emociones, somos sentimiento por mucho que esta sociedad, nos diga, que nos los tenemos que comer, ya que las emociones nos dicen que nos nublan en nuestro día a día, a la hora de tomar decisiones.

Pero desde que nacemos, nos instruyen desde el miedo. Miedo por desobedecer a nuestros padres, profesores, jefes… Miedo a las represalias, por no hacer lo que esperan y desean de nosotros…

Así que cuando llegamos el mundo laboral, sólo tenemos miedo en vez de motivación, ilusión, alegría o ganas de superación. ¿Por qué?

Porque sabemos si llevamos la contraria, NOS ECHARAN, porque si decimos lo que pensamos, NOS ECHARAN, porque si no hacemos horas extras, NOS ECHARAN… Y vivir en el paro, es lo más denostado y macabro que nos puede pasar…Así que por lo tanto, ocultemos nuestras emociones, ocultemos nuestros deseos, nuestra creatividad, y hagamos lo que nos piden y sin rechistar.

Todos los días cuando nos levantamos somos como Winnie The Pooh pero deprimido, sabiendo que tenemos que ir a trabajar.

¿Cómo hacemos para que ese oso se levante todo el día robusto y ruja?

Nos han dicho que el miedo es lo peor que nos puede pasar. Yo creo que no. Es una emoción con la cual nos tenemos que hacer amigos, como la frustración, rabia o la tristeza. Esto es como las heridas, cuando las dejas al aire, se cicatrizan mucho más rápido, pues con las emociones igual.

Cuando descubrimos porque nos pasa, empezamos a descubrir quienes somos de verdad. No eres esas mascaras, esas apariencias o esos títulos que están detrás de tu despacho. Eres tú, alguien único.

Las emociones son la herramienta ideal para expresar quien eres, qué quieres, cómo sientes… ¿Por qué lo hacemos tan difícil ocultándolas o no dejándolas salir?

En este mundo, nuestro tigre, esta muriéndose de deshidratación, está famélico. El tigre quiere retos, que le hagan sacar su valentía. Pero el mundo nos pide que solo queramos la rutina, aunque por las noches desearíamos que nuestra vida fuera de otra manera. Que los valientes sean otros, que otros se arriesguen, y si lo consiguen que nos enseñen como lo han hecho.

Las únicas acciones que realizamos son las que nos pone nuestra agenda, y de ahí no nos salimos. ¿Así como vamos a alimentar a nuestro tigre? Más bien se querrá marchar con otro que lo cuide y quiera más que tú.

También están los profesionales, que tienen a su león más gordo que Michelin gracias a sus constantes iniciativas y su estrés.

¿Qué hacemos pues?

Preguntarte de forma sincera: ¿Qué quiero hacer en el trabajo?

Cuando lo tienes tatuado en tu mente, no te importan las circunstancias ya que sabes QUÉ, tu creatividad resurge ante las posibles dificultades. La disrupción es tu filosofía, ya que todos los días quieres ser mejor que el día anterior. Las metas siempre te impulsan a ser mejor, a querer conocer donde no están tus limites, aprender continuamente ya que sabes que no sabes nada.

Pero sabiendo QUÉ quieres, actúas desde la serenidad, desde la tranquilidad, porque sabes que estás en el camino correcto. Quizá no consigas crear esa empresa, quizá no llegues a liderar ese cambio con el que sueñas, pero sabiendo todo lo que te podría ocurrir, todo lo que tendrías que dejar a un lado, lo has hecho, desde la tranquilidad, y desde la coherencia.

Y ¿Qué hacemos con el dragón? ¿Para qué sirve?

Hace unos días preguntaba a un directivo. ¿Te sientes vacío a pesar de la vida que llevas? Su respuesta, con lagrimas en los ojos, fue que SI.

Somos mucho más que nuestras emociones, que nuestros títulos, acciones o retos. Somos mucho más.

Todos hemos venido a dejar algo en el mundo que perdure. No hemos venido a trabajar y hasta al día siguiente .Ya no te digo una huella en el mundo mundial, pero si en la gente nos rodea, o en nuestros clientes. Algo más allá que conseguir facturar todos meses más que el mes anterior.

Todos queremos volar, que nos reconozcan por nuestro vuelo, por nuestras alas. Pero si lo haces por ego, te aseguro que el vuelo será muy corto y con aterrizaje forzoso.

Para ello, tienes que estar en soledad contigo mismo. ¿A qué pica, verdad?

Acepta tus emociones. Acepta que no eres el contexto en el que estés viviendo, sino que eres mucho más.

Cuando empieces a volar, te darás cuenta, que hemos dado importancia a cosas que no la tenían, que hemos reaccionado a cosas de forma reactiva cuando tenía que ser de forma proactiva.

Eso es lo que hace un dragón, saber que tienes que volar mucho más que a ras de suelo, sabiendo que tienes un PORQUE que realizar, una misión.

Así que profesionales, empresas y demás organizaciones:

– Amen a su oso, a cada uno de los osos que tienen en su empresa. Amándolos descubrirán lo autenticidad de cada uno de ellos, sacando adelante sus talentos sin necesidades de programas “fashion” de búsqueda de talento. NO contraten por C.v. contraten por el brillo de que transmiten los osos en sus ojos.

– Den permiso que saquen las garras de tigre que todos tienen. Permitan que saquen sus ideas, que las pongan en marcha, que se confundan sin recriminarles por ello. Hagan un club de tigres y le aseguro que serán una empresa canalla.

– Para volar, hay que tener un PORQUÉ. Un propósito mayor que una facturación o una expansión sin sentido. Y sobre todo cuando ese propósito te mueve, comenzarás a darte cuenta que como vienen las cosas, se van, descontextualizando todo lo que te ocurre.

Siempre habrá momentos, que a la hora de emprender un proyecto, haya un animal que destaque más que otro, pero siempre recuerda que tiene que haber un equilibrio dentro de ti, dentro de la empresa, recuerda alimentarlos en la misma medida

¿Cómo sería una empresa con estos 3 animales dentro de ella? ¿Cómo los alimentas tú? ¿Qué animal crees que no alimentas en tu vida?

shark tankSiempre llega un momento de tu vida en el que quieres dejar de tener jefes y emprender tu negocio para trabajas por tus propios sueños y construir un legado para ti.

Sin embargo, la mayor parte del tiempo uno se encuentra con gente pesimista o situaciones que orillan a que pocos logren alcanzar ese sueño.

Patricia Armendáriz, Arturo Elías Ayub, Rodrigo Herrera, Carlos Bremer y Jorge Vergara conocen bien de esto, y nos lo muestran en cada edición de Shark Tank.

Por eso, aquí te compartimos siete frases de Shark Tank para motivarte a emprender o continuar en este viaje del héroe en el mundo empresarial.

1. “Prueba y arriésgate porque igual como pega un proyecto, pega otro y te vas para arriba”.

– Arturo Elías Ayub

Todo aquel que inicia un negocio siempre se está arriesgando a dos posibilidades, a que su negocio sea exitoso o a que sea un fracaso. El “no” ya lo tienes, hay que ir por el “sí” y trabajar para que el proyecto se vuelva un éxito, deja a un lado el miedo al fracaso y comienza a intentarlo.

2. “¿Por qué crees que poner tu nombre en inglés ayudará a que vendas más?”

– Patricia Armendáriz

Cuando uno inicia un negocio, uno de los primeros pasos es asignar un nombre. Es uno de los pasos más importantes porque será el reflejo de tu marca. Es recomendable que refuerce los elementos clave de la empresa o defina las cualidades con las que quieres que tu negocio sea identificado.

3. “¿Y cuánto cobras de sueldo? Para mí es una pregunta tan importante que no te imaginas, eso me habla mucho del compromiso del emprendedor con el proyecto”.

– Arturo Elías Ayub

El salario de un emprendedor se debe fijar en función de lo que se esté pagando en el mercado para las responsabilidades que vayas a tener en la empresa y el sector en el que te muevas.

Sin embargo, como emprendedor, el sueldo al inicio del proyecto es un tema complicado ya que debes decidir si por algunos meses no cobrarás sueldo para que siga siendo parte de la inversión, saber cuándo es el momento preciso para iniciar la retribución económica a tu persona sin que esto represente pérdidas para la empresa.

4. “Hay momentos en que te sientes derrotado; aquí es donde se define a las personas que sacan las empresas adelante”.

– Rodrigo Herrera Aspra

Los primeros años son difíciles para los negocios, para su crecimiento y para sobresalir del rubro en el que se desarrollan. Hay momentos en los que crees que el negocio no tiene hacia dónde seguir creciendo o no estás teniendo las retribuciones que planteaste en el documento del desarrollo de la empresa.

Es en estos momentos cuando la persona clave de la empresa la tiene que sacar adelante con sus conocimientos y situaciones que ha ido viviendo a lo largo del camino recorrido. Esto, tiene que ir de la mano con el ser honesto, directo y pedir apoyo cuando lo necesites para demostrar tu compromiso con el proyecto y para salir adelante.

5. “En cualquier negocio, hay que poner el producto en la vida real”.

– Arturo Elías Ayub

¿Para qué sirve tu producto?, ¿Cómo ayudará al consumidor?, ¿Cuál es su competencia?

Cuando estés desarrollando un producto nuevo, busca ponerlo en la vida real para saber si sus funciones serán un plus para los consumidores, se perderá entre los productos de su misma línea o será sobresaliente. Esto ayudará a descartar productos o ideas fantasiosas que no aporten o causen pérdidas a tu negocio.

Seguir este paso, ayudará a conocer las cualidades reales que debe de tener tu producto o negocio para ser realistas y viable.

6. “Estás vendiendo a un precio alto un producto que no es de lujo”.

Jorge Vergara 

“Creo que su negocio vale más de lo que está pidiendo”.

– Carlos Bremer

Desde el momento en el que concibes la idea de tu empresa, tienes que plantear la viabilidad del producto o el servicio que estás ofreciendo, lo que se traduce a los costos.

¿Cuánto cuesta producir el producto o servicio?, ¿Cuánto quiero ganar?, definitivamente el negocio debe generar sus propios recursos pero siempre con la mente clara en cuál es el valor real de tu producto y no elevarlo sin argumento alguno, solamente por querer ganar más en poco tiempo.

Asimismo, debes de evaluar el valor real para no perder cuando tu producto o servicio valen más de lo que estás pidiendo.

7. “Hay que ser congruente con lo que haces, con lo que dices y con lo que piensas”.

– Rodrigo Herrera Aspra

La congruencia es un elemento que muchas personas toman a la ligera, es el equilibrio entre la experiencia, la comunicación y la conciencia.

Hay que ser congruente entre los valores de la empresa y la forma en la que confronta las situaciones positivas y negativas. Si actuamos mal, haremos que las personas tengan una mala idea quiénes somos, por eso siempre debemos de pensar las cosas antes de hacer, para que después no se creen prejuicios. Que la filosofía, la misión y los objetivos vayan de la mano.

emprendedoresSe dice que el ser-emprendedor se trae en la sangre pero paradójicamente se piensa también que cualquier persona puede serlo. O por lo menos así nos lo han enseñado desde las escuelas de negocios y a partir del impulso en los últimos años de incorporar en la currícula escolar la necesidad de emprender.

Ahora es común que ya desde la preparatoria, los estudiantes tengan una materia llamada Proyecto emprendedor o Desarrollo de negocios en las que deben generar un Plan de Negocios, con su misión, sus valores, su modelo de negocio, sus proyecciones y otras cosas más.

Es así que al tener Plan de negocios uno ya se puede comenzar a sentir emprendedor porque, por lo menos, se tiene una estructura de trabajo y una idea concreta de cómo podría ser realidad.

Sin embargo, el problema de las escuelas de negocios, en su mayoría sino es que en su totalidad, es que siguen tratando al emprendimiento como una serie de instrumentos teóricos para la eficiencia y el éxito y no como un conjunto de guías prácticas para las dificultades propias del mundo real. Y por lo mismo, es hasta el tercer o cuarto emprendimiento que el emprendedor tiene conocimiento de causa de qué hacer, qué no hacer, de cómo avanzar y de saber en qué falla uno.

Esta es una regla medio implícita del famoso Silicon Valley, en la que el fracaso de 4 o 5 proyectos previos es el estándar para todo emprendedor que finalmente consigue un proyecto ganador, el cual será después de mucho esfuerzo sujeto a ser financiado por Fondos de Inversión y Capital de Riesgo. 

Y es justamente esta condición la que hace que lo que enseñan en las Business Schools se queda muchas veces corto, en especial cuando el recién egresado –flamante emprendedor– se enfrenta a la vida real. En la escuela no se enseña al fracaso pero por lo mismo, no se aprende qué hacer cuando tiene un descalabro.

El fracaso del emprendimiento en la vida real es tan cotidiano que las escuelas de negocio deberían de prepararte para ello. No obstante, como este no es el caso, debe ser la misma experiencia y el tiempo lo que genera este conocimiento. Claro está, después de muchos pesares y sufrimiento.

Con el tiempo, la experiencia genera tres herramientas que ni la mejor escuela de negocios o libro puede enseñar:

1. Olfato
2. Resiliencia al fracaso
3. Cinismo

¡Qué fácil sería si pudiéramos aprender estas tres herramientas al ver un video de Youtube, leer un libro de negocios para Dummies o atender a la Masterclass de emprendimiento de alguna incubadora! Pero como esto no es posible, tendremos que cometer nuestros propios errores para que la experiencia haga su trabajo.

1. Olfato

Después de fracasar en el primer emprendimiento o en el segundo, la experiencia le enseña al emprendedor, en carne propia, una de las lecciones más importantes que jamás aprenderá: las ventas son las reinas de la empresa y todo lo demás, sale sobrando.

Que lo más importante sea vender no quiere decir que el impacto social, la calidad del producto, la atención al cliente no tengan un peso importante. Sin embargo, dedicar tiempo preciado en escribir misión, valores, visión y otras trivialidades en vez de la venta, es realmente trágico. Y más triste es saber que esta lección no es tan común como uno lo pensaría cuando a uno le enseñan a emprender.

En cambio, los primeros pasos de todo manual para poner una empresa es detallar cuál es la misión y valores de la empresa. ¡Y qué deprimente es leer misiones y visiones repletas de palabrería como “Somos un grupo de profesionales que ofrecerán la más alta calidad…”! Peor aún es avisar al público que los valores de la empresa serán “…con honestidad y ética de trabajo…”.

Es triste porque, por regla general, hablar es mucho más fácil que actuar, y se puede hablar muy fácilmente de “calidad”, de “compromiso” y de todo tipo de valores dentro de tu misión pero cuando realmente tu trabajo lo demuestre, ni siquiera tendrás que decirlo porque será evidente tu calidad, tu honestidad o tu profesionalismo.

La palabrería hace mucho daño a los proyectos cuando el emprendedor gasta tiempo en ella en vez de generar ventas, diferenciadores y atributos de valor, redes de clientes, etc. Y el mayor problema de todo esto es que la única forma de darse cuenta de lo mucho que carece de importancia esta palabrería es con la experiencia -con la caída de dos o tres empresas en las que se dedicó tiempo a ello-.

El olfato que se genera con la experiencia enseña al emprendedor que lo más importante de una empresa no es “ser referente”, o “ser líder en la industria” o “llegar a todo el mundo en 5 años” sino vender, vender y vender. Las empresas que no venden, cierran sí o sí.

Las empresas que venden pueden ir por mal camino pero tendrán siempre tiempo para ajustar y mejorar. Por ello, la primera regla de emprender debe ser vender. Después viene todo lo demás. ¡Aprende a vender! Sean productos tradicionales, sean productos innovadores, sea impacto social, sea fair trade o lo que quieras.

“Si nos enseñaran esto antes de hacer planes de negocio y proyecciones de venta, tal vez no sea necesario cerrar 3 o 4 empresas antes de tener una con éxito”.

2. Resiliencia al fracaso: aprender y seguir

Se dice en el ecosistema emprendedor que la currícula académica en las escuelas de negocios debería incluir una materia para poder aceptar el fracaso como forma de vida cuando uno quiere ser emprendedor.

¿Por qué? Porque es muy difícil, en verdad casi imposible, que a la primera vez salga el proyecto a la perfección. En cambio, lo que cualquier emprendimiento tiene por seguro es el tropezar, caer y verse en la necesidad de volver a levantarse.

Se argumenta que en sociedades en donde el fracaso de un proyecto es visto de forma tan negativa como lo puede ser en las sociedades latinoamericanas (en comparación con la aceptación del fracaso como forma de vida imperante en ecosistemas como el de Silicon Valley), es más difícil crear emprendimientos por el mismo temor social de verse menos.

Es similar a decir que la única forma de quitarle el miedo a las caídas, es volverse a subir al caballo, lo cual tiene de fondo un aprendizaje un tanto simplista pero al mismo tiempo muy útil: por un lado, nos dice que uno se acostumbra al dolor, a los moretones y los raspones y al mismo tiempo, uno aprende que el dolor real no es tan fuerte como lo fue el miedo.

Con tanta caída y fracaso, nos sale callo y nos hace más fuertes. Cada caída nos hace aprender a adaptarnos y por lo tanto, a ser más resilientes.

3. Cinismo

Que la vida nos haga más cínicos, es indudable. Quizás por eso vemos menos soñadores llenos de ideales de edad avanzada. Sin embargo, también por ese cinismo somos capaces, al sumar años a nuestro portafolio, de encontrar atajos para llegar más rápido a nuestros objetivos.

El cinismo aquí funciona como una herramienta que nos lleva al terreno puramente práctico, lejos de lo teórico, con lo cual se puede evitar algunos dolores de cabeza. Cinismo no significa un tipo de escepticismo ni un tipo de desprecio sino una implícita incredulidad que nos hace tomar caminos muchas veces más directos.

No hay que olvidar que el cinismo es útil para el emprendedor al ser este un producto de la experiencia pero deja de ser útil si este es un producto de la actitud del emprendedor. Que un joven sea cínico rompe exactamente con el espíritu emprendedor del soñador que rompe barreras y supera obstáculos.

El cínico por actitud, seguramente, no llegará siquiera a comenzar su proyecto. El emprendedor que adquiere un poco de cinismo con la edad, será capaz de encontrar atajos con socios, evitar clientes difíciles, reducir tiempos de reuniones sin futuro, etc.

aprenderStannis Baratheon: ¿Por qué la obsidiana iba a matar a un caminante? 
Sam: No lo sé
….
Sam: Lo he visto alteza
Stannis Baratheon: ¿Qué has visto?
Sam: El ejercito de los muertos y cuando vengan…
Stannis Baratheon: Tenemos que saber cómo luchar contra ellos, sigue leyendo Samwell Tarly
Game Of Thrones (Temporada 5)

Indiscutiblemente, nuestra vida está organizada alrededor del saber. Nadie te contrata para un trabajo sin revisar tu curriculum y verificar lo que sabes (qué carrera y en qué universidad estudiaste).

Todos los países han establecido 12 años de enseñanza obligatoria pero el colegio ha terminado imitando al concurso Quien quiere ser millonario al convertirse en una interminable sucesión de saberes (asignaturas) que todos los niños deben dominar, aunque inmediatamente olvidan casi todos esos conceptos.

Para el sistema educativo, aprender no es prioritario ya que evalúa el resultado pero no el proceso. Nadie pregunta a un niño qué aprendió sino cómo le fue, qué nota sacó. Y la tendencia no hace más que acentuarse.

La industria educativa nos bombardea con todo tipo de productos y nos tiene convencidos de que si no estudias al menos un Master, no tienes futuro laboral. Incluso socialmente, ser considerado una persona culta (haber leído libros y autores clásicos y saber muchas “cosas”) sigue siendo muy valorado. Sin embargo, la hegemonía del saber comienza a tambalearse.

El responsable de RRHH de Google reconoce que, para su empresa, el expediente académico no sirve de nada. El Media Lab del MIT (uno de los centros de investigación más prestigiosos del mundo) contrató como director a un experto sin título universitario. Steve Jobs en Apple o Amancio Ortega en Zara, demostraron cómo crear y liderar multinacionales sin estar respaldados por esos saberes intelectuales aparentemente imprescindibles.

¿Por qué podría ser más importante aprender que saber?

La primera razón es obvia: solo sabes algo si antes lo aprendiste. No hay conocimiento sin aprendizaje previo. La segunda razón pasa más desapercibida: El conocimiento tiene fecha de caducidad. Tarde o temprano, lo que sabes va perdiendo vigencia.

Recuerden los casos de Blackberry o Kodak. Ambas empresas disfrutaron de un saber (conocimiento) que les permitió liderar sus mercados ejerciendo un dominio aplastante. Sin embargo, las dos han desaparecido de la cúspide porque ese saber se estancó, no evolucionó y otros competidores con nuevos conocimientos más avanzados las sobrepasaron.

No hay duda de que saber es importante, sobre todo cuando eres el único que sabe y ese saber permanece inalterable. Pero dormirse en los laureles con lo que sabes puede ser letal. El refrán “Pan para hoy y hambre para mañana” lo ilustra a la perfección.

Desde el momento en que el mundo cambia a velocidades vertiginosas, puedes estar seguro de que cada vez falta menos para que lo que sabes sea sustituido por otro conocimiento más innovador. En ese caso, la única alternativa posible es aprender.

¿Cómo diferenciar aprendizaje de conocimiento?

En la película de Quentin Tarantino Kill Bill Volumen 2, la protagonista Uma Thurman llega a un monasterio dirigido por un legendario maestro de artes marciales.

El monje le demuestra cómo atravesar una gruesa tabla de madera con un golpe de puño y le ordena severamente que practique hasta que lo consiga. La nueva pupila comienza a ejercitarse y durante el extenuante proceso, se rompe los nudillos, sangra y sufre enormemente. Más adelante en la película, la misma protagonista es enterrada viva en un ataúd de madera y cuando despierta, se da cuenta de que la única manera de salir con vida es rompiendo el ataúd a puñetazos (lo que hace mientras suena música de Morricone).

Aprender es todo lo que haces antes de tener un problema y te exige motivación, sacrificio, constancia, tiempo y mucha práctica. Eso es justo lo que Uma hace desde que llega al monasterio para aprender a romper la madera con el puño. No hay teoría, solo práctica.

Gestión del conocimiento es lo que haces cuando tienes el problema, que es lo que le ocurre cuando se encuentra sepultada. Si llegado el momento no tienes conocimiento, no puedes resolver el problema (sobrevivir) y en ese caso mueres. Pero claro, para tener conocimiento, anteriormente has tenido que dedicar un colosal esfuerzo a aprender ya que no hay conocimiento sin aprendizaje. El saber solo llega como consecuencia de aprender.

Cada vez que doy una conferencia, llevo un cubo Rubik y ofrezco un cheque de 1 millón de dólares a cualquier miembro de la audiencia que sea capaz de resolverlo. La inmensa mayoría reconoce que, por más que quieran ganar el premio, carecen del conocimiento para hacerlo.

Los problemas no existen, lo que falta es conocimiento para solucionarlos.

El campeón mundial de Rubik necesita apenas 5 segundos para resolver el cubo. Claro que para ello, ha dedicado un sinfín de horas a aprender, a practicar. Una vez que cuentas con el conocimiento, los problemas pasan a convertirse en tareas que solo te demandan tiempo.

Cuando escribí La vida es una sucesión de cubos de Rubik, me refería a que aunque domines perfectamente un cubo, puedes estar seguro que pronto ese cubo te lo van a cambiar, se va a complejizar porque cambiará el mercado, la competencia, la tecnología, la legislación… y por tanto, lo que sabes ya no te servirá. La única manera de adaptarte y seguir vigente será aprendiendo cosas nuevas. Cambiar es sinónimo de aprender. Innovar significa aprender.

Aprender está íntimamente relacionado con el pasado porque es lo que tuviste que hacer para acumular saber. Pero también condiciona el futuro porque todo lo que hagas de ahora en adelante depende de tu capacidad para aprender.

Aprender, al igual que comer o dormir, es algo que necesitarás hacer durante toda tu vida. El conocimiento, sin embargo, tiene que ver con el presente, es lo que te permite tomar decisiones y actuar, aquí y ahora. Si te proyectas a medio o largo plazo, para tus planes de futuro, aprender es más importante que saber.

Si aprender es tan importante, entonces resulta imprescindible saber cómo se aprende.

Cada vez que pregunto cómo aprendemos, pasan 2 cosas curiosas: primero, los interrogados dudan mucho antes de responder, como si nunca se hubiesen hecho la pregunta. Y segundo, su respuesta reproduce fielmente el modelo adquirido en la escuela: Haces un curso dirigido por un profesor, te entregan los contenidos, estudias… Afortunadamente, también aquí las cosas están mejorando.

Hace 2 semanas, pregunté a los participantes en un taller de innovación ¿cómo se aprende? y para mi sorpresa, y con toda naturalidad, respondieron “Haciendo”.

Si el proceso de producción de conocimiento se llama aprendizaje, más vale que te conviertas en un experto en el arte de aprender porque tu vida depende de ello. Pero ojo, no confundamos aprender con estudiar. Aprender es el mejor ejercicio para el cerebro.

La característica que nos hace más humanos es la habilidad de aprender. En EEUU, se habla ya del concepto de “Learning agility” (agilidad o flexibilidad para aprender) como la principal cualidad de un profesional del siglo XXI.

¿Por qué le damos mayor relevancia al saber que al aprendizaje?

Muy simple: por pereza.

Queremos disfrutar los beneficios del saber sin hacer el esfuerzo de aprender. Ansiamos el resultado pero no estamos tan dispuestos a realizar el sacrificio del proceso. Todo el mundo quiere tener un cuerpo perfecto pero muy pocos quieren moderarse con la comida o hacer ejercicio a diario.

El saber te entrega estabilidad y seguridad. Cuando eres reconocido por lo que sabes, tienes pocos incentivos para aprender. Con el paso del tiempo, es inevitable acomodarse, perder el hambre de progresar y la emoción de descubrir cosas nuevas.

Dado que aprendemos aquello que nos apasiona, la motivación emerge como un factor fundamental. Por eso mismo, un profesor tiene que estar enamorado de su rol porque de otra manera no puede entusiasmar a sus alumnos. Es necesaria una gran dosis de curiosidad, cansarse de lo que sabes y aburrirse de hacer siempre lo mismo para estar abiertos a innovar.

Una persona con actitud siempre corre con ventaja: tiene voluntad de aprender y un enorme futuro mientras el resto tienen sobre todo pasado. El actor Will Smith confiesa “Siempre he considerado que tengo un talento promedio pero en lo que si destaco es en una obsesión enfermiza para la práctica y la preparación”.

Cuando alguien tiene capacidad de aprender, puede llegar a saber cualquier cosa. Pero si te quedas únicamente con lo que sabes y no sigues aprendiendo, bien porque no te interesa o porque no tienes la humildad de reconocer que no lo sabes todo, corres un riesgo mortal. La verdadera ignorancia no es la falta de conocimiento sino negarse a aprender.

Si tienes que escoger, es más valiosa la capacidad de aprender (que genera nuevos saberes continuamente) que la de aferrarse a un solo saber y tratar de explotarlo.

Hace algunas décadas, en España se hizo muy famoso un anuncio en televisión impulsado por la industria del lujo cuyo eslogan era “Un diamante es para siempre”. Desafortunadamente, nada es para siempre. Saber es fundamental pero aprender lo es mucho más porque no existe saber si no hay un proceso de aprendizaje anterior.

Al ritmo al que cambia la sociedad, si dependes únicamente de lo que sabes, rápidamente te deprecias, pierdes vigencia y valor. El único remedio para evitar anquilosarte es aprender. Para el presente, el conocimiento es esencial. Para el futuro, aprender es la clave.

El escritor Mario Benedetti lo expresó espléndidamente “Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”. 

No puedes dejar de aprender. La buena noticia, como plasma en un libro reciente el tío y entrenador de Rafael Nadal, es que todo se puede aprender. Va siendo hora de cambiar el “tanto sabes, tanto vales” por el “tanto aprendes, tanto vales”. Por cierto, ¿ayer aprendiste algo?

éxito financieroSi nuestra manera desordenada o poco sensata de manejar nuestras finanzas el año pasado la repetimos este año, entonces tenemos garantizado cosechar este año los mismos frutos.

Para tener éxito este año en alcanzar lo planeado, habrá que evitar todo aquello que nos robe tiempo o dinero. Las cosas que diariamente nos pueden “robar el tiempo” son todos los asuntos o personas que nos impiden o distraen de hacer lo que tenemos que hacer de acuerdo con nuestros planes.

Lo que nos puede “robar dinero” es todo aquello que nos impide hacernos de un capital como son los gastos no planificados.

Debemos evitar gastarnos los ingresos extras de los meses en los cuales nuestro negocio, profesión u oficio es más productivo o bien tenemos ingresos adicionales al salario que recibimos.

A pesar de los obstáculos que nos desafiarán, sigamos hasta que terminemos lo que comenzamos. Eso nos garantizará ver el éxito financiero. Recordemos que disciplina es hacer algo bueno, aunque no queramos o sintamos hacerlo. Y solo actuando así, es como alcanzaremos nuestras metas.

Limite sus gastos a lo que le permite cubrir su salario o ingreso mensual promedio si trabaja por su cuenta. Planifique en qué gastará su dinero mensualmente y cuánto piensa gastar en cada cosa y luego salga a gastar de acuerdo con lo  planeado.

Para ello, ordene las prioridades en su presupuesto. Cubra primero lo esencial como son los alimentos y bebidas nutritivas, vestido, educación, esparcimiento, medicina y vivienda. Luego, según lo que le quede, decida cuánto va a destinar para comprar cosas que  son útiles o bien  traerán cierta comodidad o le satisfagan un deseo o gusto que se quiera dar.

Llevar control de los gastos le evitara salirse de lo planeado, tener problemas económicos y dolores de cabeza. Esto se puede evitar si ejerce control sobre sí mismo a la hora de gastar, no justificando ciertos gastos no planificados para no sobrepasar su límite de gastos.

Este año, primero debe salir de deudas pues el pago de los intereses drenan capital. Y en segundo lugar, debe esforzarse en lograr que cada mes la cantidad de dinero que gaste sea menor a la que  ingresa, ya sea que perciba un salario o bien que trabaje por cuenta propia.

En tercer lugar, empiece a apartar este mes un diez por ciento de lo que le  ingresa y en octubre tendrá ahorrado un salario completo, o el equivalente a su ingreso mensual promedio si trabaja por cuenta propia.

De esta manera si recibe un salario, podrá llegar a tener el equivalente a tres salarios ahorrados si también evita gastar el bono 14 y el aguinaldo que recibirá este año. Lo ahorrado podrá invertirlo en aquello que le genere entradas que le permitan disfrutar de libertad financiera, seguridad y bienestar personal.

Si usted hace eso que la mayoría de personas no hará, llegará a tener lo que la mayoría de personas no llegarán a tener.

clientesNuestras emociones influyen más en las decisiones de compra de lo que quienes somos más “cerebrotónicos” nos gusta aceptar

No hablo de quienes compran por impulso -ese es tema aparte. Expertos, grandes marcas… ellos aprovechan el poder de las emociones para conectar con el mercado, sean estas positivas o negativas, pero que al final motiven a tomar una decisión: comprarles a ellos.

Las emociones son muy poderosas. Por ejemplo, piensa en el comercial de un auto de lujo. Los elementos visuales están tan bien trabajados que el auto en cuestión pasa a un nivel casi secundario, pues la intención principal del comercial es despertar emociones placenteras. Así, cada vez que pensemos en la marca la asociemos de manera automática con todas esas cosas que quisiéramos experimentar.

Es cierto que ese recurso lo utilizan mucho las empresas que ofrecen productos, pero ¿qué pasa si ofreces servicios profesionales? ¿Será que eso aplica también para ti?

Totalmente. Tanto, que hay quienes dicen que una vez el comprador ha tomado la decisión porque sintió esa “conexión”, buscará argumentos para sustentar esa decisión.

La diferencia está en que cuesta admitirlo.

A continuación voy a darte algunas formas en que las emociones influyen nuestro proceso de compra, y consejos para usarlas en tu propio negocio.

Hay industrias donde la conexión emocional es obvia: moda, salud, artículos para niños y mascotas… y muchas otras. Pero hoy tomaré ejemplos de industrias donde la emotividad no es tan obvia, pero te ayudará a ilustrar mejor esos puntos en tus propios servicios profesionales:

El Placer:

A todos nos gusta sentirnos bien. Y la noción que manejemos de “bien” depende mucho de lo que estemos buscando en ese momento, y de cómo esa necesidad, una vez satisfecha, nos hace sentir.

Por ejemplo, si un cliente encarga la construcción de su casa, el ingeniero dirá “mi función es montar estructuras que funcionen, de modo que la casa se sostenga”. El cliente estará de acuerdo, pero no solo está pensando en la estructura como tal. Es más, podría incluso no entender del todo qué es lo que harás, porque su mente y corazón están enfocados en el resultado, cómo su vida mejorará gracias a esa casa: más comodidad para la pareja, dispondrá de más espacio para que sus hijos jueguen…

Así que si te pones en sus zapatos y enfocas tu marketing a reforzar esa imagen mental que le hace sentir bien, tendrás más posibilidades de conectar con él y cerrar la venta.

El Miedo:

Esta es una de las emociones más poderosas. Forma parte de ese “ADN” que nos ha permitido sobrevivir en este mundo. Tanto el exceso como la carencia de miedo ha motivado muchas de las decisiones que toman las personas, y tu cliente no es la excepción. Industrias como la contabilidad y los seguros lo saben muy bien.

Por ejemplo, si vendes tus servicios como contador o un sistema contable para empresas, piensa como tu cliente, en cómo se sentiría si se da cuenta de que su forma actual de llevar su contabilidad le está haciendo perder dinero. Y al presentar tu solución, enfócate en cómo le ayudarías a evitar que eso pase, o si ya le sucedió, impedir que vuelva a sucederle en el futuro.

Si pensamos mucho en el miedo sin tomar acciones concretas, nos paralizamos. Por eso, combina el miedo a una situación indeseada con el placer de un futuro mejor.

Sencillez:

A diferencia de los argumentos racionales, más complejos, las emociones son más “básicas”, instintivas. Tal o cual cosa nos hace sentir de esta forma y ya. Por eso, si quieres conectar con las emociones de tu cliente ideal, tu mensaje debe ser fácil de captar.

Todos los elementos de tu menajes deben estar alineados a esas emociones que quieres despertar en tu cliente -textos, imágenes, colores, tipografías de tu sitio web y otros canales online y offline. La sencillez da confianza y credibilidad, pues nadie confiará en ti si no te entiende. Pero también es importante no caer en el extremo de lo cursi, pues eso también mata la confianza.

Habla a tus clientes, no a tus colegas:

Tu cliente está centrado en su problema, y quiere saber si eres capaz de resolverlo. El cómo viene después, antes debes convencerle de que eres la persona idónea para ayudarle.

Por ejemplo, si te dedicas a diseñar y montar sitios web personalizados, a tu cliente palabras como HTML5, Javascript, PHP podrían sonarle a “chino”, y al no estar seguro de que le puedes ayudar se vaya con un competidor.

Por eso, en especial durante el primer acercamiento -que suele ser tu página web, o una conversación de ventas- el énfasis estaría más en qué puedes hacer por él: montarle un sitio completamente acorde con sus necesidades y gustos, será fácil para sus clientes navegar por el mismo, no tendrá que resolver solo cualquier problema técnico que se presente, etc.

Espero que estos consejos te hayan ayudado a entender cómo las emociones influyen en el proceso de compra de tus clientes -actuales y potenciales. ¿Has intentado ya conectarte emocionalmente con tus clientes? Te invito a que compartas tu respuesta en los comentarios.

Vivir MejorClaro, sabes que no tiene sentido pasar una hora decidiendo qué sándwich vas a comer para el almuerzo.

O una semana decidiendo si aceptar esa oferta de trabajo o no. O un año decidiendo si casarse con tu pareja.

Suficiente, es posible que te digas a ti mismo. Sólo toma una decisión. Y lo haces.

Pero en cuestión de minutos, esa corriente de dudas e inseguridades comienzan a filtrarse (y eventualmente a brotar) a través de la fortaleza mental que has construido a su alrededor.

Todos hemos estado allí; y todos tenemos nuestros propios trucos para evitar la situación. Hemos revisado hilos de Quora, “¿Cómo puedo lidiar con sobre-pensarlo todo?” donde muchas personas compartieron esos trucos, y destacamos las respuestas más creativas.

Sigue leyendo para saber cómo limpiar tu cabeza de una vez por todas.

1. Observa tus pensamientos desde una distancia

Un componente clave de la meditación es que vigiles tus varios pensamientos pasando, en lugar de quedar atrapado en ellos o tratando de impedir que surjan.

Sameer Jain dice que la meditación Mindfulness es una práctica que le ayudó a dejar de sobre-pensar en el pasado.

Él escribe: “Date cuenta de que en realidad puedes elegir observar tus pensamientos en lugar de quedar atrapado en ellos. La tendencia a pensar demasiado es en cierta medida una tendencia natural de la mente (que varía en cierta medida de persona a persona), pero una que puedes cambiar a través de la práctica.”

De hecho, Steve Jobs describió este mismo proceso a su biógrafo, Walter Isaacson:

“Si simplemente te sientas y observas, verás lo inquieto que está tu mente… Si tratas de calmarla, sólo empeoras las cosas, pero con el tiempo se calma, y cuando lo hace, hay espacio para escuchar cosas más sutiles.”

2. Anota tus pensamientos

Una manera de evitar que tus pensamientos salgan de control es hablar de los problemas con otra persona, alguien que pudiera ofrecerte una perspectiva diferente.

Por otra parte, dice Aman Anand, puedes escribir tus pensamientos en un pedazo de papel.

“Por lo general encuentro que esto permite que uno organice su proceso de pensamiento mucho mejor,” escribe Anand, “mientras que si mantienes esos pensamientos atascados en tu cabeza, no sólo pueden hacerse una montaña enorme, sino que también pueden conducirte a las mismas ideas continuamente y por lo tanto sobre-analizar la misma cosa repetidamente.”

Puedes incluso ir un paso más allá y tirar ese papel lejos; la ciencia sugiere que es una manera de hacer esos pensamientos menos significativos.

3. Designa tiempos para “no pensar”

Stefan Papp dice que estableció “zonas para no pensar” para evitar detenerse demasiado en un solo problema. Por ejemplo, escribe que no piensa en cosas difíciles después de las 8 p.m. porque eso afecta su sueño.

La trabajadora social y autora Amy Morin sugiere un enfoque similar. En una columna en Psychology Today, recomienda programar tiempo (tal vez 20 minutos) para reflexionar:

“Durante este tiempo, permítete preocuparte, rumiar, o chapuzar sobre lo que quieras. Entonces, cuando el tiempo se acabe, pasa a algo más productivo. Cuando te des cuenta de que estás sobre-pensando cosas fuera de tu tiempo programado, recuérdate que puedes pensarlo más tarde.

4. Distráete

Suena simple, pero es realmente difícil concentrarte en dos cosas a la vez.

Es por eso que Vinay Nagaraju recomienda hacer ejercicio o jugar un juego cuando te encuentres pensando demasiado: “La carrera de emociones complementada con acción física trae un gran equilibrio entre las dos.”

Los expertos están de acuerdo. Stephen S. Ilardi, autor de “La cura de la depresión” le dijo a Fox News que la clave para no pensar demasiado es encontrar una actividad absorbente. Específicamente, querrás “una actividad física que combine compromiso mental y contacto social, como el tenis o una caminata enérgica con un amigo“.

5. Enfócate en lo que puedes hacer ahora mismo

Puedes romper una espiral de pensamiento reemplazando el pensamiento con el hacer.

“No te enfoques en lo que… debes hacer, no te enfoques en lo que no has hecho y debiste haber hecho, y no te enfoques en lo que está sucediendo a tu alrededor.” escribe Lukas Schwekendiek . “Enfócate en algo que puedas hacer ahora mismo, por pequeño que sea, y entonces hazlo.”

Mientras tanto, Bob Migliani, autor de “Embrace the Chaos” escribe en The Huffington Post que a menudo trata de convertir sus pensamientos preocupantes sobre el futuro en acciones concretas:

“Cada vez que comenzaba a preocuparme por el futuro, hacía la elección proactiva de levantarme físicamente del lugar donde estaba sentado y caminar hasta la computadora para empezar a escribir o trabajar en mi libro.”

6. Respeta tu propia opinión

Parte de la razón por la que estás sobre-pensando una decisión puede ser porque no confías en ti mismo para tomar la decisión correcta.

“Aprende a respetar tu propia opinión,” escribe Suraj Teja . “Cuanto más pienses en ello, más dudas crearás sobre tus propios pensamientos.”

7. Entiende que puedes cambiar una decisión equivocada

Es normal preocuparte de que estás eligiendo el trabajo equivocado, casándote con la persona equivocada, o tomando la ruta equivocada a casa. Pero el error no tiene que ser una catástrofe; de hecho, podría ser una oportunidad para el crecimiento.

En su charla TED, la periodista Kathryn Schulz desafía la suposición común de que, si te equivocas en algo, eres un idiota. Más bien, dice, darte cuenta de que cometiste un error y rehacer tu visión del mundo, es de donde proviene la innovación y la creatividad.

Nasim Khan lo resume muy bien: “Sobre-pensar a menudo proviene de la idea de que vas a tomar una decisión definitoria que nunca más vas a poder cambiar, y debe ser correcta,” escribe. “Está cómodo con estar equivocado, Y entender que tus opiniones y conocimientos de una situación cambiarán con el tiempo, te traerá una sensación de verdadera libertad interior y paz.”

pasoTú eres único. Al igual que todos los demás.

Cada uno de nosotros es la suma de muchas cosas que nos hacen irrepetibles.

Nuestros genes, nuestras experiencias (buenas o malas), los amigos que hemos tenido, el lugar donde crecimos… Todo esto combinado ha influido de forma poderosa en la formación de nuestra personalidad.

Dado que es imposible que ese cúmulo de cosas se repita idéntico en otra persona, eso significa que no hay nadie más como tú. Tus gustos, tus valores, tu forma de pensar se han desarrollado gracias la vida que has vivido, y son una combinación única que solo vive en ti.

Así que lo más apropiado sería que tu forma de vivir se encontrara en armonía con tu identidad. Sin embargo, la mayoría no somos conscientes de esto e insistimos en vivir una vida desconectada de quienes somos.

Quizá en ningún otro ámbito esta desconexión es más evidente que en nuestro trabajo. La mayoría de trabajadores (casi el 90%) no sienten afecto por él. Es como si alguien dijera: «si quieres vivir, si quieres hacer lo que te apetezca, primero debes ingerir este espantoso plato». Plato que no es otra cosa que una inacabable jornada de ocho horas haciendo algo que no significa nada para nosotros.

¿Por qué ocurre esto? Porque en muchas ocasiones no somos nosotros los que decidimos a qué dedicar nuestra vida, sino que permitimos que sean las circunstancias, otras personas o falsos dioses los que decidan.

En muchas ocasiones no somos nosotros los que decidimos a qué dedicar nuestra vida, sino que permitimos que sean las circunstancias, otras personas o falsos dioses los que decidan.

Lo se por experiencia. Cuando terminé el bachillerato no tenía ni idea que carrera escoger. Como estaba muy mal visto no empezar la universidad inmediatamente después de terminar el bachillerato, tomarme unos meses sabáticos para encontrar mi verdadera vocación no era una posibilidad.

Así que terminé estudiando economía, empujado por las circunstancias y por mi incapacidad de identificar mi verdadero llamado. ¿El resultado? El plan de estudios que debería realizar en seis años terminé cumpliéndolo casi en diez.

En otras ocasiones permitimos que sean los encantos de falsos dioses los que determinen nuestro camino. El dinero, el poder y el prestigio quizás sean los más seductores de todos.

No es que estas tres cosas sean malas de en sí mismas, nada tengo en contra de ellos. Lo que ocurre es que su atractivo es tan poderoso que terminan influyendo de forma desproporcionada en nuestras decisiones, en detrimento de otros aspectos que pueden ser más importantes y satisfactorios.

Contra esta piedra también tropecé. El empleo que consideraba como el de mis sueños no era tal. Con el tiempo descubrí que eran el prestigio y el dinero, no mi verdadera vocación, lo que había determinado mi decisión.

Para encontrar nuestro camino, el camino que transcurre en armonía con quienes somos, debemos dejar que hable nuestra vida. Debemos escuchar atentos lo que nos dice el corazón y seguir el camino que nos señala.

El poder del Mito es un maravilloso libro que recoge una conversación entre el periodista Bill Moyers y el experto en mitos Joseph Campbell. En una parte de la conversación Moyers y Campbell hablan sobre lo que ocurre cuando uno sigue su propio camino:

MOYERS: ¿Alguna vez, cuando sigues el camino de tu corazón, tienes la sensación, como la tengo yo por momentos, de que te ayudan manos invisibles?

CAMPBELL: Siempre. Es milagroso. Yo tengo incluso una superstición que ha crecido en mí como resultado de la acción constante de las manos invisibles: que si sigues el camino de tu corazón te colocas en una especie de sendero que ha estado allí todo el tiempo, esperándote, y la vida que deberías estar viviendo es la que estás viviendo. Cuando puedes ver eso, empiezas a encontrar gente que está en el camino de tu corazón, y que te abre las puertas. Yo digo: «Persigue tu felicidad y no tengas miedo, y las puertas se abrirán donde menos lo sospeches».

«Persigue tu felicidad y no tengas miedo, y las puertas se abrirán donde menos lo sospeches»

Cuando seguimos nuestro camino nace la armonía, y vivir se convierte en una expresión de belleza. Es como una partida de Tetris donde las piezas han sido acomodadas de manera perfecta, todo está en su sitio.

¿Existe la seguridad de que si sigues tu pasión podrás vivir de ello? No, pero yo estoy convencido, al igual que Campbell, de que las posibilidades juegan a tu favor. Si haces lo que te apasiona tu motivación se disparará, esto hará que seas más perseverante, recursivo y creativo. Multiplicando así tus posibilidades de éxito.

Casi el 90% de las personas no se identifica con su trabajo, pero la prueba de que es posible seguir el camino que señala el corazón se halla en el 10% restante. Si ellos lo consiguieron ¿Por qué no lo puedo conseguir yo? ¿Por qué no tú?

preguntasCuando algo nuevo está por comenzar muchos de nosotros nos solemos tomar el tiempo para reflexionar sobre nuestras vidas, mirando hacia atrás en el pasado con miras a encarar lo que se viene hacia el futuro.

Reflexionamos sobre los éxitos, fracasos y eventos destacados que poco a poco la historia de nuestra vida nos va generando. Este proceso de auto-reflexión ayuda a mantener nuestra conciencia de dónde hemos estado y hacia dónde queremos ir y es, ciertamente, pertinente a la organización y preservación de nuestros sueños, metas, aspiraciones y deseos.

Un ejercicio de auto-reflexión similar al que estoy planteando se podría realizar semana a semana con el fin de aprovechar el ciclado renovativo que acontece. Este proceso de auto-reflexión podría encararse mediante una perspectiva mayeutica, es decir, a través de la indagación personal mediada por un proceso de cuestionamiento, de interrogación para y sobre uno mismo.

Este sábado, ¿Por qué no plantearnos este ejercicio? Valga la siguiente lista de preguntas que les estoy facilitando, como un benchmark o referencia para la realización del ejercicio de auto-reflexión.

Espero les agraden y sirvan:

¿Qué aprendí la semana pasada?

Si ves que no puedes responder a esta pregunta tal vez sea el momento de procurar un cambio. Sin importar la edad que uno tenga, siempre deberíamos aprender algo nuevo cada semana. ¿No les parece?

¿Cuál fue mi mayor logro en la última semana?

Al reflexionar sobre nuestros logros aumentamos la auto-confianza, lo cual, favorece nuestra satisfacción y dicha.

¿Cuál fue el momento más memorable de la semana pasada y por qué?

Esta pregunta nos permite reflexionar y discriminar lo que es para nosotros importante de lo que puede resultar efímero o irrelevante.

¿Qué es lo que necesito prioritariamente para realizarme durante esta semana que empieza?

Esto nos permite discriminar entre lo importante y lo secundario arrojando luz sobre las tareas dignas de atención.

¿Qué puedo hacer ahora mismo para hacer que la semana próxima sea menos estresante?

Esta pregunta nos permite organizarnos con miras al trajín que se viene.

¿Con qué he combatido o resistido recientemente que también podría afectarme la semana próxima?

La idea aquí es aprender de nuestras luchas pasadas y equiparnos mejor para futuros acontecimientos vinculados a ellas.

La idea aquí es aprender de nuestras luchas pasadas y equiparnos mejor para futuros acontecimientos vinculados a ellas

¿Cuál fue durante la semana pasada, la mayor fuente de pérdida de tiempo?

Con miras a concientizarlo y mantenernos alejado de esto en el futuro próximo. Programar la instalación de barreras contra nuestras distracciones puede sernos de gran ayuda.

¿Estoy cargando algún “exceso de equipaje” que lastraré la próxima semana y que ahora podría eliminar?

El desorden físico, el desorden mental, la distracción en banalidades, etc. Eliminar lo innecesario y sostener lo necesario nos hará sentir mucho más livianos.

¿Qué he estado evitando hacer, que tengo que hacer?

Siempre hay cosas nimias que dejamos para hacer más adelante y que nos bloquean. Qué mejor que programar su rápida realización

¿Qué oportunidades tenemos por desarrollar aquí y ahora?

Hagamos un plan concreto para ir en su búsqueda y realización.

¿Hay alguien con quien debería hablar y aún no lo he hecho?

La comunicación con miras a resolver los problemas o conflictos antes de que se agraven puede ayudarnos a evitar futuros dolores de cabeza. Conviene siempre mantenerse abierto a la comunicación con los que te rodean.

¿Hay alguien que merece un gran “gracias”?

Tómate el tiempo cada semana para agradecer a las personas que te han ayudado. Este nimio amable gesto no pasará desapercibido.

¿Cómo podría ayudar a alguien más la semana que viene?

La forma más fácil de conseguir lo que uno quiere es ayudando a otros a obtener lo que quieren, tal vez no se entienda esto tan fácilmente, pero funciona. Si ayudamos a otros, ellos se acordarán de uno cuando necesitemos su ayuda.

¿Cuáles son mis 3 metas para los próximos 3 años?

No se puede progresar en la vida si no configuramos metas realistas y sostenidas.

¿Alguna de mis acciones recientes se orientó a la consecución de realizar mis metas?

Si la respuesta es no, algo deberíamos cambiar.

Si la respuesta es no, algo deberíamos cambiar.

¿Cuál es mi siguiente paso?

Conocer el siguiente paso es la clave para el cumplimiento de la totalidad de nuestro plan expresado en nuestras metas.

¿A qué estaré mirando durante la semana próxima?

La respuesta puede actuar como una gran fuente de motivación. Si no existe nada, programar algo que esperar.

¿Cuáles son mis miedos y temores?

Consciente de ellos podemos, poco a poco, procurar ir hacia la concientización y disolución de los mismos. Se trata de tomar pasos lentos con pie de plomo…

¿De qué estoy muy agradecido?

Es una manera inteligente de mantener nuestras cosas en perspectiva.

Si supiera que tengo sólo una semana de vida, ¿Que elegiría hacer?

Otro recordatorio útil… La vida es corta. Hagamos los que nos gusta, pasemos más tiempo con las personas que nos importan, fluyamos, gocemos de lo que nos queda de vida.

Zugoi BlogEs obvio que algunos empleados se desempeñan en niveles más altos que otros, pero ¿Por qué?

David Maxfield, vicepresidente de investigación de la firma de capacitación en liderazgo VitalSmarts, estudió a 1.594 gerentes y empleados y descubrió que los de alto rendimiento adoptaron hábitos inteligentes, uno de los cuales es un importante ritual para lograr hacer más cosas: una revisión semanal.

Mantienen una reunión sagrada, no negociable consigo mismos todas las semanas para re-sincronizarse, ponerse al día y alinear su trabajo diario y proyectos con sus prioridades”, dice Maxfield.

Este paso es muy diferente de cómo la persona promedio maneja su semana, dice Maxfield. “Es muy fácil planear la vida de abajo hacia arriba, pero eso es reactivo”, dice. “Te enfocas en complacer a las personas que te rodean y en cumplir objetivos urgentes. Podrías vivir toda tu vida de esa manera y tener mucho éxito, pero también estarías bastante insatisfecho”.

En lugar de eso, planifica y revisa con una cadencia de una vez a la semana. “Esto es sobre tu espíritu”, dice Maxfield. “¿Quien quieres ser? ¿Cuáles son tus aspiraciones a largo plazo? Pregúntate, ‘¿Cómo puedo convertirme en un mejor yo?’ No estás respondiendo a las tareas inmediatas; estás siendo proactivo, asegurándote de estar alineado con tus objetivos personales y profesionales“.

Los domingos a la noche son un momento ideal porque es cuando probablemente puedes tener algo de tiempo en silencio, dice Maxfield. “Cierra la puerta y dedica algo de tiempo a ello”, dice. “Intenta capturar todo lo que pueda estar pasando y asegúrate de no estar perdiendo el camino”.

Estos son los tres objetivos que una revisión semanal debería abordar.

Aclararte

Chequéa tu dirección, asegúrate de estar alineado con tus objetivos personales y profesionales. “¿Es hora de tener una conversación crucial con un jefe o cliente?”, pregunta Maxfield. “Identifica los momentos en que tu carrera se apartó de tus propios deseos y decide qué quieres hacer. Puede ser difícil regresar si no lo abordas”.

Luego, revisa lo que fue agregado a tu calendario, especialmente las tareas que otros te han dado. “¿Están alineados con lo que estás buscando?”, pregunta Maxfield. “El noventa por ciento de las veces lo están, pero el otro 10% son muy importantes porque puede ser una gran pérdida de tiempo. Es malo para mí y para la persona que lo puso en tu calendario”.

Revise la semana pasada analizando tus roles y responsabilidades. ¿Te estás perdiendo algo porque estás consumido por algo más? “¿Estás haciendo las cosas que promueven tus objetivos, y estás viviendo según tus principios?” pregunta Maxfield. “Cuando estás en línea con tus propósitos y principios, estás con los pies en la tierra. Cuando tu misión y el momento se conectan, te sientes satisfecho y puedes lograr más”.

Ponerte al corriente

Agarra los papeles y materiales sueltos, y organízate para la próxima semana. Por ejemplo, pon tu bandeja de entrada en cero y vacía la cabeza de todo lo que estás reteniendo, como las tareas pendientes o ideas, escribiéndolas y programándolas.

Revisa tu calendario para ver lo que viene. “Revisa tu lista de tareas pendientes y pregúntate si esas son las tareas correctas y las citas correctas. ¿Encajan con tus objetivos? ¿Están alineados con tus propósitos y principios?” pregunta Maxfield.

Hacerte creativo

Finalmente, considera la planificación a largo plazo revisando tus “objetivos de algún día”. “Por ejemplo, me gustaría caminar por Hadrian’s Wall”, dice Maxfield. “No tengo una fecha establecida para eso, pero no quiero perder la pista de esto. Es importante revisar diferentes horizontes. ¿Es hora de tomar acción en cualquiera de esas?”

Una revisión semanal te ayudará a llevar tu vida con propósito. “Es de sentido común”, dice Maxfield. “Cualquiera que mire esto podría decir ‘duh’, pero una de las cosas interesantes sobre el sentido común es que es muy poco común. Esta práctica es increíble y profundamente importante para cualquiera que quiera desempeñarse en un nivel superior”.

vivirEl éxito es el feliz desenlace del progreso que has venido haciendo en tu objetivo. Se produce cuando cruzas la línea de llegada.

¿Te ves llegando hasta ahí?

Por tus anteriores experiencias de éxito, te habrás dado cuenta de tres cosas:

1. El éxito (el “momento final”) no se parece siempre a la imagen que tú tenías en mente cuando comenzaste a perseguir tu objetivo.

2. Una vez atravesada la línea de meta, no acaba la historia. A partir de ese éxito evolucionas, por el mismo camino o por otros distintos.

3. El éxito no se consigue únicamente con el último paso. Es necesaria la suma de todos los anteriores.

Quedémonos con el último punto, especialmente significativo en objetivos grandes. Si no puedes disfrutar del largo viaje hasta la meta, ¿Qué sentido tiene el objetivo?

El éxito es la meta. Es la idea seductora con la que empiezas el viaje. Esperas que tu vida cambie a mejor cuando llegues ahí. Y decides que no te detendrás hasta cruzar la línea.

Bien. Pero lo crucial del viaje no se concentra en el instante en el que llegas al final. Son más numerosos los pasos que das antes de cruzar la meta.

Si sólo tienes en cuenta el momento final y el sabor de la conquista definitiva, tal vez te sepan a poco las pequeñas conquistas que vas realizando día a día.

Quizás consideres que vas muy despacio o que tu progreso no es suficientemente bueno, ya que no se parece a lo que a ti te gustaría que fuera.

Durante el camino, puede que te asalten las ganas de tirar la toalla, porque tu avance real no se corresponde con tus expectativas iniciales.

Te desesperas con los tropiezos. Te frustras con los fracasos. Te entristece que tu esfuerzo no esté dando los resultados óptimos.

¿Cómo? ¿Por qué? Eso forma parte del viaje… y tú lo sabes. En el camino hay obstáculos (puede que muchos), hay errores, hay cambios en los planes y hay un montón de pasos imperfectos.

Entre la línea de salida y la de llegada es raro que haya una evolución impecable. Tenlo en cuenta.

Plantéate tu objetivo con claridad. Decide cuál es tu meta y para qué quieres llegar a ella. Y, después, provéete de la energía necesaria para perseverar.

Cuando eches a andar, valora cada avance, disfruta del camino. No te desanimes si tus pasos son pequeños o insignificantes. Todos no serán igual de vistosos y, aun así, forman parte del recorrido.

Cada traspiés del que te levantes, cada obstáculo que superes, cada pequeño logro que sumes estarán contigo cuando llegues a la meta. Cada paso es tan importante como el paso final.

 

 

 

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