Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

A veces somos nuestro peor enemigo. La dilación, la duda, la negación y la pereza son solo algunas de las formas en que nos retenemos para lograr el verdadero éxito.

Si bien hay formas de superar la duda y una gran cantidad de consejos sobre cómo tener éxito, a veces simplemente necesitamos un llamado de atención para tomar conciencia del problema y comenzar el cambio.

Estos son los hábitos y rasgos de las personas exitosas versus las personas que se auto sabotean y nunca alcanzan sus metas. Si te encuentras en este último, no lo tomes como un insulto, sino como un empujón bien intencionado (y necesario) para que te concentres en darle la vuelta.

1. No inventes excusas vs. Encuentra una manera de evitar acción

Cuando realmente quieres hacer algo, lo haces realidad. Cuando no quieres hacer algo, inventas excusas.

Se sabe que las personas exitosas nunca dejan que ninguna razón interfiera en lo que desean. Las personas que se auto sabotean dejan que los inconvenientes más pequeños sean suficientes para posponer o cancelar sus planes. Si te encuentras excusando por algo que supuestamente quieres, échale un vistazo más de cerca para descubrir la verdadera razón por la que lo estás evitando.

2. Asume la responsabilidad vs. Culpa a todo lo demás

Siempre hay altibajos en nuestras carreras y vidas en general, pero hay una diferencia clave en la forma en que las personas exitosas y autosabotas los manejan.

Las personas exitosas reconocen lo que salió mal y asumen la responsabilidad de sus fallas. Las personas que se auto-sabotean evitan ser responsables y culpan a casi todo y a todos.

Tener demasiado miedo para aceptar la responsabilidad de sus propias deficiencias hace que parezca indigno de confianza y también le impide aprender de sus errores. Por lo tanto, adáptate a tus fallas y ofrece una solución para que nunca vuelva a suceder.

3. Abrazar el cambio frente al cambio de miedo

El cambio trae nuevos horizontes y nuevos desafíos al juego. Si estás atrapado en tus caminos y rechazas todo lo que va en contra del status quo, nunca aprenderás nada nuevo.

Las personas exitosas adoptan este mundo en rápido movimiento y se adaptan a los cambios que se producen en él. Las personas que se auto sabotean evitan el cambio y prefieren permanecer en la negación.

Intenta abrirte a los cambios no planeados en la vida para tener la oportunidad de obtener una nueva perspectiva o descubrir nuevas oportunidades que nunca supo que existían.

4. Establece metas y planes frente a las cosas que suceden

Richard Branson siempre insiste en que hacer listas de sus ideas y objetivos es esencial para que sucedan.

Esta es la razón por la cual las personas exitosas a menudo llevan un diario o llevan una libreta para que puedan anotar sus metas y convertirlas en planes. Las personas que se auto sabotean dejan pasar sus ideas y simplemente esperan que las cosas “un día” funcionen mágicamente para que sus sueños sean posibles.

Si te aferras a la esperanza en lugar de garabatear tus objetivos, es hora de darte cuenta de que la única forma en que tus sueños sucederán es si haces un esfuerzo. Comienza por escribirlos.

5. Sigue aprendiendo vs. Piensa que lo sabes todo

La psicóloga de Stanford Carol Dweck descubrió que hay dos mentalidades: una mentalidad de crecimiento y una mentalidad fija.

Las personas exitosas adoptan una mentalidad de crecimiento en la que constantemente buscan aprender algo nuevo. Por ejemplo, Elon Musk ya es un genio para muchos, pero se esfuerza por aprender de los demás siempre que puede.

Por otro lado, las personas no exitosas tienen una mentalidad fija en la que no se molestan en aprender nada porque “ya saben lo suficiente”. Si eres tu, inscríbete en un curso o encuentra personas que ya hayan tenido éxito y aprende de ellos.

6. Superar desafíos vs. Renunciar fácilmente

Ningún camino está libre de obstáculos, pero la forma en que lidies con ellos marca la diferencia. Las personas exitosas persisten frente a los reveses, mientras que las personas que se están autosabotando tienden a verlas como “demasiado difíciles” y una razón más que suficiente para darse por vencido.

Cuando aparezca un obstáculo, tómate un momento para diseccionarlo, comprenderlo y encontrar una forma de evitarlo. Tómate un descanso si te sientes abrumado, pero nunca te rindas.

7. Leer constantemente vs. Ver televisión constantemente

Según Business Insider, varios estudios encontraron que leer libros reduce el estrés, aumenta la empatía y la inteligencia, y mantiene tu cerebro fuerte a medida que envejeces. Por el contrario, ver series de TV generalmente incluye bocadillos no saludables y entretenimiento sin sentido. Ninguno de los cuales te ayuda en tu viaje y tampoco beneficia tu salud física.

Esta es la razón por la cual las personas exitosas toman tiempo para leer siempre que sea posible.

Casi el 60 por ciento de los padres en los Estados Unidos dicen que ser padre es una parte extremadamente importante de su identidad, encuentra Pew Research Center.

Aquí hay un vistazo al mejor consejo que Warren Buffett, Bill Gates, Mark Cuban y otras personas de gran éxito han recibido de sus padres.

Warren Buffett: Mantener una buena reputación

El legendario inversor Warren Buffett atribuye su éxito a su difunto padre, Howard H. Buffett. “El mejor regalo que me dieron fue tener al padre que tenía cuando nací”, dice Buffett.

Él agrega que su padre fue su maestro número uno en la vida. “El mejor consejo que me han dado es el de mi padre, quien me dijo que le tomó 20 años construir una reputación y 20 minutos para perderla”, dice Buffett. “Y si recuerdas eso, harás las cosas de manera diferente”.

Bill Gates: Haz cosas en las que no eres bueno

El cofundador de Microsoft, Bill Gates, dice que su padre, William Gates Sr., de 92 años, es el hombre que él aspira a ser. “Admiro especialmente su sentido de integridad. Es una de las personas más sabias y tranquilas que conozco. Y me enseñó mucho sobre cómo pensar”, escribe en Gates Notes.

Cuando Gates era un niño, sus padres lo alentaban a hacer cosas en las que no era bueno. “En ese momento pensé que era algo sin sentido, pero terminó realmente exponiéndome a oportunidades de liderazgo y mostrándome que no era bueno en muchas cosas, en lugar de apegarme a cosas con las que me sentía cómodo”, dijo Gates.

Kevin O’Leary: Los grandes objetivos requieren un trabajo duro

El inversor de ABC “Shark Tank”, Kevin O’Leary, podría no haberse convertido en millonario si su padre no le hubiera ofrecido una frase clave de asesoramiento empresarial. “Quería convertirme en fotógrafo cuando era joven”, le dice a CNBC Make It. “Mi papá me dijo, ‘es un espacio muy competitivo’ y que ‘tal vez deberías aprender a manejar primero un negocio’”.

Su padre hizo la pregunta: ¿Qué estás dispuesto a hacer para ser lo que quieres ser?

“Simplemente no estaba dispuesto a correr el riesgo de todas las tareas y trabajos necesarios para respaldar mi sueño de convertirme en un fotógrafo de tiempo completo”, le dice O’Leary a Business Insider.

Mark Cuban: Disfruta tu juventud

El Co-anfitrión multimillonario del show de ABC “Shark Tank” Mark Cuban dice que su padre, Norton Cuban, le enseñó una de sus mejores lecciones de vida.

“Mi papá lo dice una y otra vez, ‘Hoy eres lo más joven que jamás vas a ser. Tienes que vivir así. Tienes que vivir joven todos los días’. Y eso es lo que trato de hacer “, dice Cuban.

Sara Blakely: A veces tienes que fallar

Cuando la fundadora y multimillonaria de Spanx, Sara Blakely, estaba creciendo, su padre a menudo le hacía la misma pregunta a la hora de la cena: “¿En qué has fallado esta semana?”

“Mi padre, al crecer, nos alentó a mí y a mi hermano a fracasar”, le dijo Blakely al “Squawk Box” de CNBC . “El regalo que me estaba dando es que el fracaso es [cuando no] se está tratando en contra del resultado. Realmente me ha permitido ser mucho más libre al intentar cosas y al desplegar mis alas en la vida”.

Jeff Bezos: Sé ingenioso

Jeff Bezos, el hombre más rico del mundo, ha sido muy privado sobre su educación por su madre y su padre, Miguel Bezos, pero ha reconocido el papel que su abuelo jugó en su vida.

“Fue muy importante para mí, y pasé una cantidad inusual de tiempo con mis abuelos, y especialmente con mi abuelo en el rancho”, recuerda Bezos. “Una de las cosas que es tan interesante sobre ese estilo de vida y sobre mi abuelo es que él mismo hizo todo”.

La principal lección que aprendió de su abuelo fue sobre “ser ingenioso”. Su lema, como recuerda Bezos: “Si hay un problema, hay una solución”.

En la actualidad, se puede dividir a la mayoría de la población de una ciudad, en cinco categorías:

1. Empresario
2. Empleado
3. Emprendedor
4. Desempleado
5. Emperdedor

El empresario, pudo iniciar una empresa, comprarla, o simplemente heredarla. Puede tener socios o no, y va en ingresos desde el macro Slim hasta la micro quesadillera.

El empleado es aquel que es contratado por una unidad (persona, consejo, población) que tiene autoridad sobre él. Puede ser director general, portero o presidente de la nación, no importa la calidad del traje: si alguien lo puede correr, es empleado.

El desempleado es aquel que no tiene trabajo, ni como empresario ni como empleado. No hablamos de culpas o voluntad, es simplemente un estado, que si fuera civil equivaldría a estar soltero.

El emprendedor es aquel que empezó algo, “izó las velas”, se aventuró. El imaginario cree que sólo se refiere a gente con lentes de pasta, blazer grueso con jeans, pelo casi rapado de los lados, camisa de cuadros, trabajando con una Mac sobre una mesa gigante de madera, en un coworking de decoración industrial, pero no… va más allá de ese largo cliché.

El emprendedor es aquella persona que tiene ímpetu por llevar a cabo sus ideas en beneficio de una causa, ya sea en su propia empresa (incipiente o consolidada) o en una oficina como empleado (Colón era empleado de los reyes católicos, aun así, es considerado el emprendedor por antonomasia).

El emperdedor, que es el que nos compete en esta ocasión, es una categoría aparte que sirve también de calificativo en cualquiera de las otras cuatro categorías. Ojo: no hay que confundirse, no se refiere al que emprende y se equivoca, o al que pierde su capital; eso sigue siendo ser emprendedor (aprendiendo). El emperdedor es el que se conforma; el desempleado quejumbroso, pero que no mejora su entorno; el godinez/político que está cómodo y echa risotadas; el empresario junior que es inútil en un puesto de poder.

Si te interesa ser un emperdedor ejemplar, aquí los cinco pasos para llegar muy rápido a serlo:

1. No hagas nada relevante

Donde estás y como estás, estás bien. Tal vez seas de los que creen en el sistema de castas y piensas que, ya sea como paria o brahmán, tienes un lugar asegurado en este universo, y que por lo tanto moverse, proponer y realizar algo nuevo o diferente, puede perturbar el orden. Mejor come esas migajas o explota a tus esclavos, según lo que corresponda a tu casta.

2. Piensa sólo en ti

Entra a tu oficina altivo sin saludar al vigilante de la entrada o a la señora de limpieza, no apoyes al compañero porque va a brillar él y no tú. No pienses en ninguna oportunidad para mejorar el lugar donde trabajas, esas son payasadas… si siempre ha funcionado bien así como está, ¿pa´que le mueves? (tsss).

Tampoco dones dinero o tiempo a ninguna causa benéfica porque sólo es para que los ricos evadan sus impuestos. ¿Pensar en cómo hacer para que los empleados estén mejor? ¡Ja! Novato… la gente es floja y abusiva, si sigues pensando así, te van a comer vivo.

3. Culpa a los demás

Tu jefe es un imbécil que no te deja hacer nada; pero no te salgas de ahí porque si no ¿qué van a comer tus hijos? Tienes muchas ideas, pero nadie te hace caso; acállalas y sonríe hipócritamente, algún día todo mejorará mágicamente. El país está peor que nunca y el dólar carísimo; mejor refúgiate en lo seguro, ¿para qué le mueves? (¿no te dije?) La realidad es que sí, efectivamente… en esta vida todo el mundo tiene la culpa de lo que pasa alrededor, tú sabrás si te interesa participar de esa culpa de forma pasiva o activa.

4. Siempre di que no

Es la fórmula para aparentar que no te equivocas y sentirte más seguro. Puedes hacerlo, inclusive, tácitamente (recomendado). Niega cualquier propuesta de mejora, cualquier sugerencia que empleados o clientes te hagan. No busques darle forma a una propuesta porque será desgastante negociar o inclusive sonará fantasiosa, y tú no quieres dar mala imagen. Qué es eso de un chismógrafo con fotos en internet, tonterías… mejor manda ya ese fax, por favor.

5. Déjate llevar por los otros

Camarón que se duerme… ni se entera. Nada mejor que quedarte viviendo tranquilamente en las Islas de Madeira en Portugal. Recuerda que ya te casaste con una mujer rica y fina. Déjate llevar, tu suegro ya te dio chamba… puedes ir y venir a puertos cercanos, relájate.

Suelta ese librito ridículo que traes de Los Relatos de viajes de Sir John Mandeville y ese otro del tal Marco Polo, es pura ilusión: la verdad es que ni llegarás a la India… ¿Qué eres tonto o qué Cristóbal? Mejor haz lo que los demás, déjate llevar, te sentirás cobijado y cómodo (al menos hasta que te corran, o tu hermano te quite la empresa, o te divorcies).

Así pues: empleado, empresario, desempleado… piensa sólo en ti, déjate llevar, no hagas nada relevante, culpa a los demás y siempre di que no…. porque esa equivocación de reiterado aprendizaje que se llama emprender, NO te llevará exactamente a donde tú crees y más vale ir a la segura… (a la segura entropía, al caos eventual causado por depender del destino y decisiones de los demás). Por eso y muchas cosas más… empieza hoy, desde ya ¡empierde!

Son tres pasos que puede poner en práctica, mejorando su capacidad de evaluación y su habilidad para predecir resultados. Pero atención: hay una trampa que puede hacer que todo lo anterior falle.

Estas reglas son una síntesis práctica de tres pasos que le pueden ayudar a tomar mejores decisiones.

Recogen las conclusiones de varios estudios hechos por algunos de los más respetados investigadores en el área, incluyendo al premio Nobel, Daniel Kahneman.

Según Walter Frick, editor sénior de la revista especializada Harvard Business Review, si sigues estos consejos, mejorará su habilidad para evaluar distintos escenarios y predecir resultados.

Aunque siempre hay una trampa latente.

“El principal riesgo es que se vuelva autosuficiente”, dice Frick en conversación con BBC Mundo. “Las investigaciones muestran que corremos más riesgo de volvernos autoconfiados cuando sabemos un poco sobre algo”.

Siguiendo este razonamiento, aquí va la primera regla que propone el autor.

Regla 1: Sea menos seguro

El premio Nobel de Psicología Daniel Kahneman escribió que el exceso de confianza es la primera cosa que eliminaría si tuviera una varita mágica.

Es algo que ocurre con mayor frecuencia entre hombres, ricos y expertos. La autosuficiencia, que puede ser arrogancia, depende de muchos factores como la cultura y la personalidad, pero es común que las personas confíen demasiado en su criterio en cada uno de los pasos que llevan a tomar una decisión.

Entonces la primera regla es estar menos seguro de lo que piensa. Si la aplica, podrá revisar los pasos lógicos —el tipo de razonamiento— que siguió para llegar a una conclusión. Probablemente se preguntará, ¿qué pasaría si uno de esos pasos falla? Y eso le ayudará a tomar una mejor decisión.

Regla 2: Pregúntese qué tan seguido ocurre

Las investigaciones sugieren, dice Frick, que el mejor punto de partida para predecir o anticiparse a un resultado es preguntarse, ¿qué tan seguido ocurre esto? Por ejemplo, si está pensando en iniciar una startup, debería preguntarse, ¿cuál es el porcentaje de proyectos que triunfan (o que fallan)?

Vale la pena mirar también cómo ha sido la tendencia histórica, o qué tan seguido los emprendedores que han dejado sus trabajos para iniciar un proyecto se arrepienten.

La idea de aplicar las habilidades de predicción y juicio apuntan a salirse de la “vista desde dentro” y tomar distancia para evaluar más fríamente el asunto. La “visión desde fuera” le permitirá estudiar otros casos antes de analizar las singularidades del suyo en particular.

Regla 3: Piense probabilísticamente (y aprenda un poco de estadísticas)

Las primeras reglas se pueden implementar directamente, comenta el analista. Pero esta toma un poco más de tiempo. Las investigaciones han mostrado que un entrenamiento básico en probabilidad hace que las personas mejoren sus predicciones y que eviten trampas cognitivas que inclinan su juicio en favor de una idea.

“No hay mejor inversión para mejorar sus decisiones que gastar entre 30 y 60 minutos en aprender sobre probabilidades”, dice el analista.

Mejorar su habilidad para pensar probabilísticamente le ayudará a poner en práctica las otras dos reglas. “Las tres reglas juntas son más poderosas que cualquiera de ellas por sí solas”.

-¿Ha aplicado las tres reglas en su propia vida?, preguntamos al editor de la Harvard Business Review.

“He tratado de aplicarlas, aunque es cierto que no las aplico todo el tiempo. Hago un esfuerzo bastante regular para evitar el exceso de confianza y trato de pensar probabilísticamente. Pero la pregunta sobre ‘¿qué tan seguido ocurre esto?‘ es quizás la más difícil porque a veces requiere investigar”.

Aunque la cara visible y más famosa de la revolucionaria red social Facebook es Mark Zuckerberg, una de sus coequipers del directorio pisa cada vez más fuerte en el mundo de los negocios y está asegurándose un puesto como una de las caras visibles de este tiempo en la lucha por la equidad de género.

Sheryl Sandberg, hija de Adele y Joel Sandberg, es una economista graduada de Harvard que no solo rompió el techo de cristal en el mundo de los negocios -todavía hoy marcado por una fuerte presencia masculina- sino que además logró abrirse paso en la industria tecnológica, asegurándose un puesto en los rankings que distinguen a líderes y empresarios influyentes, también mayormente poblados de hombres.

En 2008, su primer año en Facebook, Sandberg fue considerada por la revista Fortune como una de las “50 Mujeres más Poderosas en Negocios”, una de las 25 Personas más Influyentes en la Web según Bloomberg Businessweek en el año 2011 y en 2017 elegida al mismo tiempo por la revista Forbes como una de las 100 mentes más brillantes del mundo de los negocios y una de las mujeres “selfmade” más ricas del mundo (su patrimonio es de aproximadamente mil millones de dólares).

Antes de Facebook, Sandberg formó parte del directorio de The Walt Disney Company y Starbucks con un salario anual de 280 mil dólares y pasó 6 años como vicepresidenta en Google, donde desarrolló lucrativos programas de publicidad en línea. Desde su ingreso a la empresa con base en California, Sheryl Sandberg fue fundamental en el proceso que logró aumentar drásticamente los ingresos en la red social y finalmente, en junio de 2012, se convirtió en la primera mujer en integrar el directorio de la empresa. Ese mismo año además, tuvo el honor de integrar la lista de las 100 personas más influyentes del mundo según la revista TIME.

Con una vida marcada por los éxitos profesionales, en 2013 la arrolladora empresaria logró fundar Lean In, una organización sin fines de lucro nombrada en honor a su primer y exitoso libro, para apoyar el empoderamiento de las mujeres. De esta manera fue que se consagró como una de las referentes más importantes del mundo en el tema. Su segundo libro, Opción B, que se centra en el dolor y la capacidad de recuperación y resiliencia (luego de que falleciera su marido), se publicó en abril de 2017 con mucho éxito también.

Ya cómoda en su puesto como una de las ejecutivas de mayor peso en Estados Unidos, Sandberg protagonizó numerosas críticas hacia Donald Trump y no pierde oportunidad de instar públicamente a organismos internacionales, universidades y empresas a brindar oportunidades igualitarias a hombres y mujeres para que puedan desarrollarse en el mundo de los negocios y ganar el mismo salario.

En una de sus charlas más recientes, en el Foro de Liderazgo de Mujeres Avanzadas en la Universidad del Pacífico en Stockton, California, la jefe de operaciones de Facebook pidió mejores políticas públicas y corporativas para apoyar a madres y padres que trabajan y desafió al mundo a hacerlo mejor. “La verdad es que los hombres siguen gobernando el mundo y no estoy segura de que esté saliendo tan bien”, dijo.

Las mujeres en general ganan menos que los hombres y esta brecha salarial no promete acortarse en el corto plazo. Sandberg lo sabe y reconoce que todavía queda un largo camino por recorrer. Por ejemplo, la ejecutiva señaló recientemente el hecho de que, cuando las mujeres obtuvieron una quinta parte de los escaños del Senado de los Estados Unidos en 2012, no se percibió como una falencia irresuelta.

“Los titulares dijeron ‘las mujeres se apoderan del Senado’. No se trata de una toma de control, es una brecha”, dijo. “El objetivo real debe ser del 50%”. Y profundizó: “El verdadero objetivo debería ser la raza o la familia a la que pertenecemos, nos de todas las mismas oportunidades, y estamos bastante lejos de eso”.

“No abrazamos el liderazgo femenino”, dijo. “Simplemente no lo hacemos. Llamamos a las niñas pequeñas ‘mandonas’. No llamamos mandones a los niños pequeños. Les decimos a esas mismas mujeres que son demasiado agresivas en el lugar de trabajo pero raramente revisamos eso en los hombres, aunque sabemos por estudios que los hombres son, de hecho, en promedio más agresivos en el lugar de trabajo y de otras maneras “.

Sin embargo para Sandberg, estos problemas son “reparables”. Su primordial y principal visión es que toda la sociedad debería comenzar a rever sus propios prejuicios implícitos y ayudar a otros a cumplir sus sueños. Para tener éxito, según ella, es importante saber que uno no puede hacerlo solo y debe encontrar un grupo de apoyo. “La resiliencia se aplica a una comunidad”, aseguró. Evidenciar que todavía queda mucho por hacer puede ser, de acuerdo con esta referente, el primer paso para comenzar a cambiar el paradigma.

Estamos en el punto de inflexión donde las formas tradicionales de hacer negocios y la política se están volviendo rápidamente obsoletas.

Los principios de incrementalismo y pensamiento lineal, que fueran una vez los fundamentos de nuestro enfoque de la estrategia y los negocios, están siendo reemplazados por nuevos principios de exponencialismo donde se prioriza:

a) la velocidad sobre la certeza;
b) la profusión de ideas aunque no estén estrictamente relacionadas;
c) los networks sobre las estructuras jerárquicas, y
d) el empoderamiento a cambio del control en las organizaciones.

El exponencialismo es un proceso que va mano a mano con el desarrollo de la inteligencia artificial. A medida que los equipos y herramientas tecnológicas se vuelven más inteligentes y rápidas, los servicios que brindan se multiplicaran y serán más efectivos. Esto hará que la comunicación de las ideas y cursos de acción sean más fáciles de implementar, sirviendo como un catalizador para el progreso de un plan estratégico, ya sea en management empresarial o en política.

Con mayores capacidades para comunicarse e ilustrarse gracias a los adelantos tecnológicos, se pueden obtener nuevos avances más fácilmente. Cada nueva tecnología agrega algún valor a la vida de los usuarios y optimizan la búsqueda de información. La comprensión acumulativa de la tecnología significa que los resultados se logran más rápido. Las empresas y los líderes que combinan sus esfuerzos pueden obtener beneficios exponenciales.

El crecimiento exponencial hará que los avances funcionales se desplieguen más rápido. Para la persona que nunca había oído hablar de conectividad inalámbrica, el concepto de un dispositivo móvil parecería extraño. A medida que ocurren nuevos avances, el alcance de las posibilidades se expande.

Esto puede hacer que las nuevas tecnologías sean un poco difíciles de comprender, pero también significa que dominarlas tiene beneficios a largo plazo. El exponencialismo es un fenómeno que la “artificial intelligence” (AI) introducirá en el mundo cambiando muchas industrias y la política para siempre.

La inmediatez que demandan las nuevas formas de comunicación hace que el papel de la intuición en la toma de decisiones se convierta en una herramienta fundamental. Ello trae aparejado: a) cómo determinar el nivel óptimo de riesgo; b) como hacer malabarismos con múltiples prioridades simultáneamente, y c) fundamentalmente, cómo desarrollar agilidad emocional como clave para el rendimiento; es decir, aprovechar las emociones para enfrentar situaciones desafiantes en tiempo real.

La importancia de las nuevas redes del mundo del trabajo y la comunicación social hace que la agilidad emocional sea clave para alimentar la motivación política y desarrollar una red o network.

Aprender a regular las emociones y reacciones para generar confianza, comprender los motivos e intenciones de los demás se transforma así en un elemento indispensable para guiar un grupo, partido político o empresa hacia el éxito y mantener los objetivos frente a la incertidumbre y los cambios.

No puedo con todo… No hace falta. Voy a fallar y no llegaré. No me disculpo, aviso.

Soy un ser humano… Ya sé que nada es imposible, lo creo. Es que no todo tiene porque pasar ahora, ni hoy mismo, y no tengo porque hacerlo yo. Mi confianza en mí no puede verse amenazada por una cuota o una cifra de aciertos, tengo derecho a fallar y caer, a tropezar y volver atrás y estar un rato dando vueltas alrededor de la misma piedra…

Me siento todopoderosa porque sé que en mí hay mucho potencial, que puedo crecer mucho y aprender… Que puedo con todo, pero no necesito demostrarlo cada día, a cada instante, que no es una obligación sino una elección, que no siempre va a ser como deseo sino como es y eso hace que sea todavía mejor….

No voy a salvar al mundo, lo siento. Voy a salvarme a mí misma. En ello ando, pero no prometo resultados, prometo intención, ganas, actitud y perseverancia…

Prometo querer ser maravillosa y dejar de intentar ser perfecta.

Prometo todo eso mientras note que eso me pertenece, que me define, que me hace sentir bien y crecer… Si noto que me coarta, me limita, me hace angustiar y empezar a medirme con otros, lo dejo.

Prometo serme fiel y no traicionarme. Y eso, lo lamento, tal vez implique deciros que no y dejar de hacer cosas que hacía como una autómata, sin pensar si deseaba hacerlas, por un sentido del deber que me inculcaron a fuego y que arde en mí como una necesidad que me quema.

No puedo con todas esas obligaciones cada día… Con llevar todo mi mundo contenido en la cabeza y controlarlo todo para que nada falle…

No puedo hacerlo todo bien, porque necesito flotar y no floto, necesito soltar lastre porque si no lo suelto, me soltaré a mí y me soy necesaria….

No puedo arrastrar más las necesidades de otros y sus prejuicios, no puedo llevar sobre mi espalda sus «no puedo solo», «tú lo haces mejor» o «es que tú siempre sabes cómo»… No más, no es bueno para mí ni para ellos porque necesitan aprender, asumir sus vidas y responsabilidades, sus errores y su forma de afrontar la vida… Seguir así es negarles su poder, es permitir que no vivan plenamente y recortarme mi vida viviendo la suya… Llamadme egoísta por ello si no os parece bien, no pienso vivir a vuestro modo y me resisto a ver la vida a través de un embudo.

No puedo con todo y no pasa nada. Vosotros tampoco podéis y no pasa nada. No os juzguéis, porque sois como sois y eso es fantástico, igual que yo. Juzgar a otros, a uno mismo, a la vida es una de las grandes fugas de energía… Se nos va la vida intentando cambiar la vida, lo que nos rodea y mejorar el mundo… El mundo solo se cambia si cambiamos nosotros, desde dentro…

Cambia para nosotros porque lo miramos de otra forma y vemos un camino que hasta hoy estaba oculto esperando que nos pusiéramos las gafas de las mil y una posibilidades y no las de la desesperanza… Perdemos fuelle intentando cambiar las circunstancias y las personas en lugar de mirarnos con amor a nosotros y decidir que ya somos perfectos con toda nuestra deliciosa imperfección… En lugar de pensar que lo que pasa es un paso necesario para crecer y que tiene una reverso positivo… Nos quedamos gastados intentando vencer a un dragón que sólo necesita que dejamos de mirarlo para desaparecer…

Y no puedo vencer a más dragones, paso. 

La vida es corta y no quiero perder tiempo librando batallas que no son mis batallas ni ganando guerras que sólo existen en mi cabeza cansada de inventar excusas para no vivir…

No es tiempo de luchar, es tiempo de actuar desde la calma absoluta porque confiamos en nosotros mismos y nos sentimos respaldados por nuestra capacidad de evolucionar…

No puedo porque tengo la sensación de que cuánto más me exijo poder, más lejos estoy de ello… Por tanto suelto mi necesidad de poder…

Cedo… Cedo mis ganas inmundas de ganar y competir conmigo para dejarme aire y respirar, para notar que fallo y no pasa nada. Para sentir que pierdo y que perder sin reprocharme es maravilloso… Perder sin sentir que pierdes porque sabes que la pérdida es aprendizaje.

No llego y no pasa nada porque no me aferro a ningún resultado, no los necesito. Confío en mí y no necesito medallas ni pruebas. No necesito demostrar ni demostrarme nada… No compito, comparto. No mido, me expando a la vida…

No llego… Lo digo en serio… Y tal vez tú tampoco y no eres menos que nadie. Eres genial, esférico, eterno, maravilloso… No llegas porque no te toca llegar porque la vida te pide que no llegues y aprendas que no necesitas un premio, una garantía, un recibo que lo demuestre, un diploma que acredite nada… El galardón es tu tenacidad y la fuerza que notas en ti mientras deseas e intentas… El poder que has descubierto en tu interior y el rato que has pasado compartiendo con otras personas esta experiencia…

No llegas y no te importa… Porque has descubierto que no se traga de llegar sino de caminar hacia donde quieres llegar y entretenerte a descubrir ese camino…

No puedo con todo y me alegro. Estoy harta de creer que sí y regañarme porque al final no siempre es cierto. De mirarme con rabia porque me fallo, de intuir miradas de recelo de otros que en realidad son una proyección de la mía…

No llego y ¿sabes qué? El mero hecho de asumir que si lo intento con todo mi ser no pasa nada si no llego, ya me hace sentir bien… Y además… Puesto que no tengo que rendir cuentas, veo más fácil llegar… No, tal vez no hoy, pero no pasa nada… Llegaré, lo sé. Mientras, me relajo y disfruto de la vida y atesoro pequeños logros y aciertos… Miro mis desatinos como lecciones y me río, me río mucho de cuánto tropiezo y lo divertida que soy cuando me pongo irónica y estoy asustada…

No llego, no hace falta. A veces, la vida es no llegar porque así aprendes que antes de la meta hay un atajo delicioso u otra posibilidad maravillosa para tomar otro camino. Y si te obsesionas con cruzar la línea, no lo ves.

No puedo con todo siempre y asumirlo me hace feliz porque me calma y apacigua el alma…. Porque sé que es el paso necesario para poder… Pero sin lastres, sin obsesiones, sin más obligación que vivir.

Convertirse en millonario es muy raro hoy en día. Muchos trabajan toda su vida y nunca alcanzan ese estatus. Claro, van a poner excusas como “no me importa el dinero”, “los millonarios no son felices”, “no necesito tanto dinero”. Estoy seguro de que podemos pensar en otras 30, pero para ganar un millón de dólares necesitas ponerte una meta para conseguirlo.

Este artículo no es sobre dinero, es sobre interrumpir el sistema de creencias que tienes y ayudarte a tener lo que siempre deseaste. Aquí está lo que he descubierto en los últimos 10 años de mi vida y lo que verás que la mayoría de los millonarios jóvenes:

1. Urgencia

A las mejores empresas en el planeta les gusta el talento joven, los que tienen un propósito y un sentido de urgencia en su vida. Google cada vez contrata a más adolescentes que a los recién graduados de universidades.

Ahora importa más que nunca abandonar esa mentalidad de “algún día” lo haré, ya que eso está matando muchos sueños. Las oportunidades sólo son oportunidades si las aprovechas. Los jóvenes millonarios siempre lo hacen y tienen nuevas metas y ambiciones todos los días.

2. Influencia elevada

Detrás de cada millonario encontrarás a un mentor sabio. Nunca he conocido a un millonario que no tenga un mentor que lo guie, lo rete y lo haga pensar en grande. Los más ricos entienden que es imposible crecer, aprender y convertirse en las personas que quieren sin alguien impulsándolos.

El éxito depende de la persona con la que te asocias, así que asegúrate de estar consciente de tus alrededores. Puedes sistematizar muchas cosas, pero no el tiempo, así que pásalo con la gente correcta.

3. Maximizan sus fortalezas

Una de mis frases favoritas de Gary Vaynerchuck es “soy malo en un 99 por ciento de las cosas, pero en ese uno por ciento que soy bueno realmente me esfuerzo”. Estamos condicionados por nuestros maestros, compañeros y padres de que debemos aprender de nuestras debilidades y fortalecerlas, pero todos los jóvenes millonarios se enfocan en sus mejores habilidades y fortalezas.

Aprenden a rodearse con gente que complemente eso o que sepa delegar. Nunca te harás rico enfocándote en las cosas que no eres bueno. ¿Qué es eso en lo que destacas? Debes dominarlo y comenzar a producir verdaderos resultados.

4. Nunca cambian el tiempo por dinero

Los millonarios jóvenes saben que nunca deben hacer esto. Una de las razones por las que el internet, el networking y las ventas están creciendo, es por las posibilidades sin límite. No es fácil y toma muchos riesgos, pero debes ver más allá de eso y enfocarte en las recompensas. Concéntrate en el poder de influencia y en tener un ingreso constante sin cambiar tiempo por dinero.

5. No se preocupan de lo que los otros piensan de ellos

Debes dejar de preocuparte por caerle bien a los demás si quieres una vida extraordinaria. A las personas que les importa lo que otros piensan de ellas, siempre se sienten limitadas por esas opiniones.

Cuando persigues la grandeza, no esperes que los demás te apoyen, ya que representarás el coraje, fortaleza y visión que ellos no tienen. El gran innovador, Steve Jobs, decía “tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de otro”.

Los millonarios jóvenes confían en su visión, aunque los demás estén dudando. Te reto a seguir sin miedo en todo lo que hagas. La razón por la que muchos no toman riesgos es por miedo a lo que los demás pensarán de ellos. Si quieres vivir la vida que mereces debes dejar de buscar caerle bien a todos.

6. Productor primero, consumidor después

Esto significa que en lugar de comprar cosas de la televisión, debes vender productos. En lugar de cavar para encontrar oro, vende palas, en lugar de tomar una clase, ofrece una clase, en lugar de pedir dinero, préstalo.

Libérate del consumo, cambia de lado y reorienta al mundo como productor. Para consumir algo bueno, debes crearlo primero. Te reto a que hagas las cosas con mayor intención. Muchas personas pasan la mitad de su vida diciendo que son muy jóvenes y la segunda mitad que son muy viejos. El tiempo es ahora, no hay un mañana para los campeones.

Zev Siegl, cofundador de Starbucks, conoce la clave del éxito empresarial, el camino que hay que seguir para lograrlo y los factores externos que influyen para llevar las compañías a un nivel más alto.

En diálogo con Portafolio, el emprendedor les hace un llamado a los empresarios para continuar la ola positiva de emprendimiento que hay en Colombia. Esto, tras su paso por Bogotá, en un evento realizado por Bancoldex. Actualmente no tiene relación con la cadena de tiendas de café.

¿Cuáles son los problemas que detienen el crecimiento de las empresas?

Los problemas que los empresarios enfrentan son iguales, independiente de si van a comenzar una compañía, si esta ya existe y quiere crecer, o si desean iniciar con un vertical nuevo. Aquí las preguntas que hay que hacer son: ¿ven oportunidad para el éxito? ¿Hay capital suficiente? y ¿existen las capacidades adecuadas para obtener ese crecimiento?

¿Cuáles son los caminos para el crecimiento?

Lo más importante es identificar la oportunidad y después hacer una investigación cuidadosa para saber si esta es real. Tenemos una expresión en EE. UU. que es: “Uno debe tener mucho cuidado con creer sus propias palabras o sus cosas”. Una vez hecho esto, hay que conseguir el capital y si es una empresa existente, entonces se vuelve una cuestión de asignar los fondos necesarios, o si es un emprendimiento, hay que buscar inversionistas.

¿Qué sucede con los emprendedores?

Ellos siempre están recibiendo mucha atención y comentarios positivos porque son los que ayudan a que la economía crezca, pero no se habla lo suficiente sobre los casos no exitosos y, cuando fracasan, también pierden mucho dinero. Eso, a su vez, tiene un efecto muy grande y hay que ser conscientes de ello.

¿Cómo ve la actitud de la comunidad empresarial con respecto a la posibilidad de fracasar?

En la comunidad empresarial la gente está muy resistente a hablar sobre los fracasos. Si habláramos más sobre estos, de pronto tendríamos más casos de éxito.

¿Cuál es la clave del éxito y del crecimiento de una empresa?

Hay muchas claves, pero un factor fundamental es que la empresa necesita un líder con una mente abierta. Si este tiene un mentor, debe escucharlo; o si posee ideas sobre cómo va a salir determinada situación y luego no funciona, el líder debe escucharlo también.

¿Cuáles son las otras claves?

Una es el acceso a capital, pero no todo el mundo lo tiene, y otra es la habilidad para evitar distracciones. En Starbucks, a principios de los 70, los fundadores nos distrajimos con ideas nuevas, entonces por 2 o 3 años comenzamos a mirarlas, pero paramos de trabajarlas y nos enfocamos solamente en el café. Al final fue mucho mejor, porque en un año comenzamos a dominar completamente el mercado en Seattle (Estado de Washington), donde tuvimos presencia hasta 1985.

¿Cómo se llevan las empresas a otro nivel?

Hay un factor importante que es el equipo. En cualquier proyecto, bien sea de una firma nueva o ya existente, algunas de las personas más importantes no son los empleados de la compañía, sino gente de afuera, del mundo real; por ejemplo, un mentor. En Starbucks, al principio teníamos un grupo de empresarios, un contador y un abogado, que nos apoyaron mucho, y cuando les contábamos nuestras ideas nos ayudaban a entender si no eran tan buenas y a verlas mejor. En ocasiones tocaba volver a pensarlas.

¿Cuál es el consejo para los empresarios colombianos?

Ustedes tienen una cultura que nos lleva cientos de años de experiencia, comparada con la de Estados Unidos. Colombia está en un momento mucho más próspero que antes. Hay mucha construcción en Bogotá y en Medellín, existen muchas más oportunidades; entonces, es un muy buen momento para empezar una empresa o para poner a crecer una existente. Hay que seguir con esta ola que ya está ocurriendo.

El éxito es el número de días en los que te sentiste peor pero diste tu mayor esfuerzo.

Tiene sentido, ¿cierto? Sólo que la mayoría de las personas no tiene la claridad mental o la estructura en su día a día para dar su mejor esfuerzo cuando se sienten mal.

Se dan permiso de distraerse con un montón de cosas que no son parte de su plan. Y después, cuando analizan un día de cero esfuerzo dicen “Ah, es que estaba teniendo un mal día.” Y cuando se estén sintiendo un poco “meh” usarán la misma excusa para un día en el que se esforzaron poco: “Ah, es que me sentía un poco ‘meh’ el día de hoy, no estaba muy inspirada para hacer lo que necesitaba.”

La gente común sólo se levanta sintiéndose al cien por ciento en raras ocasiones y sólo esos días dan su mejor esfuerzo. Eso no es suficiente.

Si tu camino va por fuera del mundo corporativo en el que tienes que seguir las órdenes de otros para ganar un estilo de vida cómodo, entonces tener pretextos para no dar tu mejor esfuerzo no es aceptable. Porque tú eres el único responsable de realizar tus sueños. Y esos sueños sólo son una serie de grandes esfuerzos.

Así que tienes que arreglar tu vida para que cada día sepas que diste lo mejor de ti, independientemente de cómo te sientas. Y todo esto empieza con un objetivo.

1. Crea un objetivo diario: Dar lo mejor de ti

Parece una estrategia tomada de una caricatura, pero este objetivo que parece superficial es lo único que te recordará la verdad: si quieres llegar a la meta tienes que dar tu mejor esfuerzo el día de hoy.

Este objetivo desbloquea una mentalidad tenaz que te inspira a dar lo mejor de ti cuando sientes que no tienes nada que dar. Y como alguien que ha logrado el éxito, déjame decirte que cuando vas empezando esos son la mayoría de los días. Así que al final de la hoja de tu planeación diaria (y si no tienes el hábito de tener una planeación diaria, ¿qué estás esperando?) dibuja una casilla enseguida de las palabras “Dar tu mejor esfuerzo.”

Cuando termine tu día y reflexiones sobre tus objetivos, esta casilla te contará la historia completa, y es una palomita que debes poner de manera honesta. Si no diste tu mejor esfuerzo, no la palomees o sentirás esa incomodidad estomacal que aparece cuando nos defraudamos a nosotros mismos.

Si contestas que no cuando te preguntes a ti mismo si hiciste tu mejor esfuerzo te sentirás tan disgustado contigo mismo que te rehusarás a repetir la historia al día siguiente. Y además te comprometerás a eliminar los distractores que te impidieron dar tu mejor esfuerzo. (Para mi siempre es un exceso de mensajes y redes sociales).

Comprométete a esta pregunta/objetivo diario y notarás que tus días malos no serán tan frecuentes como antes y que cuando sí los tengas darás 110 por ciento de tu esfuerzo al día siguiente. Así me ha funcionado a mi. Excusas = eliminadas.

2. Ten rutinas diarias no negociables

Dar tu mejor esfuerzo todos los días depende mucho de tus hábitos y de tu actitud. Si te despiertas y lo primero que piensas es que la vida es deprimente y te sumerges en una alberca de auto reprobación mientras revisas Facebook, estás garantizando tu peor esfuerzo.

Pero si automáticamente te enrolas en una serie de hábitos exitosos que nutran un día sumamente exitoso, como hacer ejercicio, meditar y agradecer todas las cosas increíbles y la gente que tienes en tu vida, y no revisas Facebook ni tus mensajes, entonces automáticamente vas a dar tu mejor esfuerzo, independientemente de que te sientas una mierda. Sólo tienes que practicar una rutina matutina que te inspire todos los días; inténtalo un mes y poco a poco lo sentirás mucho más natural.

Cuando logras entrar en tu cabeza y consigues todas esas cosas increíbles para ti, incluso cuando te sientes mal, es cuando tus objetivos más retadores del día son realistas. Si puedes levantarte y cambiar drásticamente tu actitud y energía, y logras sacar algo de gratitud y propósito de tu trasero, puedes hacer lo que quieras. Entonces vas y conquistas al mundo y puedes palomear la casilla de “¡puse mi mejor esfuerzo!”

Así que elige bien tus rutinas de mañana, tarde y noche para el próximo mes. No tienes que exagerar y meditar durante dos horas o correr medio maratón, sólo incluye el ejercicio suficiente, las afirmaciones suficientes y la gratitud suficiente para empezar tu día de manera productiva. Planea tu día desde la mañana, o incluso desde la noche anterior. Medita después de la comida para darle un respiro a tu tarde y poner tu mente en el camino correcto. Luego incluye algo de reflexión nocturna con un diario.

3. Termina por lo menos una tarea antes de revisar tus redes sociales, correo o mensajes

Todos tenemos esos días en los que nos vamos a la cama pensando: Sólo me senté y revisé mis redes sociales, mi correo y mis mensajes todo el maldito día y no logré absolutamente nada. Bueno, es hora de dejar de hacerlo. Cualquier actividad que involucre la dirección o la validación de un externo se robará tu tiempo y tu mejor esfuerzo.

La mejor forma de brincarte el hábito de revisar tus mensajes en la mañana es meterte automáticamente en un proyecto o en cualquier tipo de tarea o trabajo que tengas que hacer, justo después de tu rutina matutina, y dejar la comunicación hasta que lo termines.

Esto requiere disciplina. Pero si lo haces aunque sea un sólo día, te sentirás tan concentrado y confiarás tanto en tu capacidad de hacer que las cosas sucedan que no querrás regresar a tus mensajes de Instagram. Tu productividad y el disfrute que sientes de la vida aumentará por lo menos un cien por ciento.

Y después, si quieres llevar esta vida sin distracciones al siguiente nivel, acomodarás espacios para revisar mensajes durante unos minutos, ¡y nada más! Yo he tenido gente de ventas que serían mucho más productivos si no estuvieran revisando sus teléfonos cada 5 minutos. Pero después de escuchar las prioridades de esta gente, todos determinaron por sí mismos que realmente no necesitan estar revisando el celular más de 5 veces al día. Esta decisión les trajo sus vidas de regreso.

Conclusión

El éxito es el número de días en los que te sentiste peor pero diste tu mayor esfuerzo. Y puedes aumentar esa cantidad casi al 100 por ciento si adoptas estas estrategias:

1. Empieza a planear el objetivo de “Dar lo mejor de ti” e inclúyelo en tu planeación diaria.

2. Apégate a tus rituales exitosos contra viento y marea.

3. Termina algunas horas de trabajo real antes de revisar tus mensajes.

O simplemente puedes… pues… seguir viviendo una vida normal. Cof, Cof. Por favor no lo hagas.

La recesión económica siempre ha sido un invitado no deseado en el ambiente de negocios. Se cuela sin advertencia alguna y nunca sabes cuándo hará sus maletas para irse. Una recesión es el momento en el que las ganancias se van en picada, millones pierden su trabajo y los precios de los productos y los servicios se disparan.

Esto puede ser impactante, pero así como hay negocios que se van a la bancarrota o que se las ven negras para mantenerse a flote, hay negocios que hacen millones durante una recesión. Compañías como Procter & Gamble, Macy’s, Netflix y muchas otras han desafiado la poco esperanzadora norma de las recesiones económicas, han sobrevivido y se mantienen fuertes.

Lo que las diferencia de los negocios que fracasan durante una recesión es que estas empresas vieron el escenario desde una perspectiva diferente. Cuando capitalizas esas diferencias podrás no sólo sobrevivir, sino incluso crecer durante la recesión.

1. Apaláncate en una necesidad de consumo urgente

“Estar en recesión no significa que la gente deja de gastar dinero de un día para otro”, dice Will Rees, director de Worktop Express. “Comparar precios sin duda se vuelve una prioridad en el día a día, pero la gente no compra únicamente por el precio. En mi opinión, durante la recesión hay un verdadero cambio en la prioridad que la gente le da al valor. El consumidor hará una buena investigación y por lo general elegirá comprar el producto que tenga la mejor relación entre precio y calidad.”

Por ejemplo, las tarjetas de crédito de plástico se crearon para lidiar con el problema de que las tarjetas de crédito de cartón se deshacían. Airbnb surgió como una nueva alternativa ante el problema de los altos precios en hospedajes y sigue siendo exitosa. Por razones similares, compañías como PayPal y TransferGo siguen creciendo: resuelven el problema de transferencia de fondos.

2. Busca capital de inversionistas

Si tienes un proyecto o un modelo de negocio prometedor, llévale tu idea a un inversionista. El objetivo es conseguir suficientes fondos para mantener el negocio y desarrollar su potencial para que le vaya excelente en el mercado.

En palabras de Matthew Tagliavia de Fund an Idea, “Los inversores de proximidad y los capitalistas de riesgo siempre están buscando negocios prometedores con potencial para regresarles excelentes ganancias por su inversión.

“Dependiendo del tipo de inversionistas a los que te acerques,” continúa Tagliavia, “tendrás la oportunidad de acceder a consejos sobre negocios y a conocimientos sobre cómo hacerlos crecer. Los capitalistas de riesgo, sin embargo, tienen un papel mucho más activo en tu negocio porque te prestan su expertise y te dirigen sobre lo que debes hacer.”

3. Invierte en tu desarrollo personal y en el desarrollo de tu negocio

A la hora de analizar las recesiones pasadas, la diferencia entre los que sólo sobrevivieron y los que dispararon sus ventas suele estar en qué tan abiertos estaban a nuevas innovaciones y nuevas formas de pensar. Leer libros e ir a seminarios o entrenamientos son factores no negociables para tener un negocio exitoso. Una de las características que tienen en común los emprendedores exitosos es que son estudiantes voraces.

¿Cómo te ayuda esto a prosperar? Bueno, los libros son depósitos de conocimiento, y los negocios son un fenómeno que ha estado en el planeta casi tanto como los humanos, así que siempre hay excelentes libros por leer.

Entre mis libros de negocios favoritos está The Wealthy Barber de David Chilton, que habla de cómo manejar tus finanzas personales… Emotional Grit de Neeta Bhushan que, además de ser un parteaguas, enseña lecciones increíbles sobre cómo conducirte entre el caos y los principios del liderazgo en los negocios.

La recesión nunca es excusa para dejar que la calidad de tu negocio disminuya. Desarrollarte a ti y a tu negocio te hace sobresalir entre la competencia.

4. Encuentra alternativas creativas

Durante la recesión de 2008, muchas compañías cerraban sus filiales por la falta de efectivo. Macy’s tomó un camino diferente: creó tiendas virtuales en Internet en las que sus clientes podían comprar sus productos desde la comodidad de su casa. Otras compañías como Ford, Alaska Air y VW también encontraron alternativas creativas.

Encontrar alternativas convenientes, innovadoras y eficientes en cuanto a costos hará que tu negocio sea más atractivo para tus consumidores. Esto se debe a que los consumidores buscan mejores ofertas durante una recesión.

5. No disminuyas tus esfuerzos en publicidad

Cuando los fondos empiezan a escasear, las compañías tienden a reducir los presupuestos para publicidad. Aunque esto les sirve para recortar costos a corto plazo, empiezan a perder relevancia en la mente de sus consumidores a largo plazo y pronto son olvidadas.

Muchos se mantienen leales a los que invierten mucho en publicidad porque estos mensajes generan confianza en la mente de los consumidores de que estos negocios son estables.

Así fue como Procter & Gamble logró crecer durante la Gran Depresión. La compañía anunció de manera activa sus jabones durante las series en radio que tenían como audiencia a las amas de casa: el principal target de Procter & Gamble.

Las probabilidades no son tan reducidas, todo depende de cómo las veas. La supervivencia sigue siendo el instinto más básico de la humanidad.

La ira y las reacciones impulsivas siempre están a la orden del día. Pero si empieza a replicar estos comportamientos lo más probable es que se vuelva un experto evitando que salgan a la superficie.

Para nadie es un secreto que las emociones humanas son muy poderosas. La ira, por ejemplo, es una las más complejas porque debe aprenderse a expresar de manera saludable para manejarla antes de que se intensifique.

Eso requiere inteligencia emocional que no es más que la capacidad de ejercitar la autoconciencia para comprender la situación desde múltiples ángulos y el autocontrol para ver las cosas a través de otros filtros antes de salirse de los cabales.

Cuando la ira llama tenemos que saber cómo lidiar con ella de manera apropiada. Si se maneja mal, no solo puede sabotear su habilidad para liderar y para trabajar en equipo, sino que puede hacerle perder su puesto.

“Los ataques de ira en la oficina son cada vez más recurrentes a medida que los trabajadores sienten más presión de alcanzar las metas de la compañía. También tiene que ver el hecho de que se ven inmersos en una espiral de instantaneidad e intolerancia”, afirma Camila Garzón, psicóloga de la Universidad Javeriana.

Por lo que aprender a manejarla, y no solo en el ámbito laboral, sino incluso en el personal y con sus amigos y personas cercanas es fundamental para una buena salud mental.

Estos son 6 tips que expertos en inteligencia emocional y personas que controlan sus emociones llevan a cabo a diario.

#1. Ponen límites a las personas que los enojan

Tener límite sanos significa que usted es lo suficientemente asertivo para enfrentar y establecer límites a una persona en particular que viola sus fronteras físicas o emocionales. Debe decirse a usted mismo: “No voy a permitir que esta persona me saque de mi tranquilidad y aproveche esta situación o le falte el respeto a mi autoridad”,

#2. Llegan al fondo del por qué están realmente enojados

Las personas emocionalmente inteligentes se dan cuenta de que la razón de su enojo puede ser más profunda de lo que están experimentando en la superficie. Sondean, procesan, hacen una inmersión profunda, y se preguntan, “¿Qué hay realmente debajo de mi enojo?”.

Al dar un paso atrás y observar las causas reales, pronto se dará cuenta de que su ira es realmente una reacción a lo que le molesta, generalmente algo no resuelto en el fondo de su pila: sentimientos de ansiedad, preocupación, miedo al fracaso, etc. Estas son las emociones principales con las que debe lidiar.

La ira siempre es el disparador y una emoción secundaria. Entonces, ¿qué es lo que realmente le molesta? Sea honesto consigo mismo después de un procesamiento. Entonces dígase con brutal honestidad: “La verdadera razón por la que estoy enojado es …”

#3. Responden, no reaccionan

Chuck Swindoll dijo una vez: “Cuanto más vivo, más me convenzo de que la vida es un 10% de lo que nos sucede y un 90% de cómo respondemos”. Las personas inteligentes emocionalmente tienen la ventaja porque evalúan una situación, obtienen perspectiva, escuchan sin juicio y se detienen para no reaccionar de frente.

Al pensar su situación racionalmente, sin drama, puede llegar a otras conclusiones más sensatas. Aquí hay tres formas en que las personas con inteligencia emocional responden cuando alcanzan el punto de ebullición:

-Saben cuándo están intentando sacarlos de casillas y se alejan, regresando cuando se sientan en un mejor estado.

-Reconocen su enojo y proceden a hablar con alguien para obtener una mejor perspectiva y comprensión de la situación.

-Son lo suficientemente conscientes de sí mismos como para considerar las posibles consecuencias de haber perdido el control de sus emociones.

#4. Toman una pausa de seis segundos

¿Por qué seis segundos? Según el portal INC.com, los químicos que nos producen las emociones dentro de nuestros cerebros y cuerpos usualmente duran alrededor de seis segundos. Durante un intercambio acalorado, si podemos hacer una pausa por un breve momento, la inundación de productos químicos que se producen se ralentiza.

Cuando se siente frustrado o molesto, antes de decir algo duro, esta valiosa pausa lo ayudará a evaluar rápidamente los costos y beneficios de esa y otras acciones. Aplicar este pensamiento consecuente en el momento le ayuda a tomar decisiones más cuidadosas.

#5. Son los primeros en hablarle a la otra persona después de una discusión

La tendencia de muchos de nosotros es dejar que la ira y el resentimiento infeste nuestro cuerpo después de una discusión o malentendido, y luego cortar a la persona de nuestras vidas hasta que él o ella se acerque a nosotros con una disculpa.

Claro, eso es conveniente. Pero también es simplemente tonto. Una persona con inteligencia emocional no deja que su ego se salga con la suya a expensas de perder un amigo. Será la primera en acercarse para hacer las paces, incluso si eso significa primero disculparse. Ese acto humilde y valiente hará maravillas en cualquier relación.

#6. Cambian a lo positivo

Seamos realistas, después de un intercambio acalorado la ira no solo desaparece con el chasquido de un dedo. Si todavía sale vapor de su cabeza horas después de una discusión, haga un esfuerzo consciente e intencional para pasar a lo positivo. Aquí hay dos cosas que puede hacer:

-Tenga una meditación de gratitud. Saque un pedazo de papel y dedique dos minutos a hacer una lista de todas las cosas que agradece en las últimas 24 horas. El psicólogo positivo Shaw Achor dice que si hace este ejercicio simple durante 21 días seguidos, entrenará su cerebro para buscar pensamientos positivos en lugar de negativos. Esta actividad es la forma más rápida de enseñar optimismo.

-Practique la empatía. Elija mirar a alguien que lo ha ofendido bajo otra luz. Imagínese las circunstancias desafiantes que esa persona puede estar enfrentando y que causaron su propia reacción de enojo.

En la empatía, entiende la frustración de otra persona, sabiendo en su mente que sus emociones son tan reales como las suyas. Esta habilidad para comprender y compartir los sentimientos de otro ayuda a desarrollar la perspectiva y abre a los miembros de un equipo a ayudarse unos a otros.

El pasado jueves tuve la ocasión de participar en Madrid (Torre Espacio) en la mesa redonda Corporaciones y startups: ¿amigos o enemigos? con ocasión del lanzamiento de Wanajump (@wanajump), la aceleradora corporativa del grupo Recreativos Franco, y en el que también participaron Pepe López de Ayala (Director General de Twitter), Ángel Sáenz de Cenzeno (Director de Innovación de Microsoft), Miguel Caballero (CEO y Fundador de Tutellus), Chema González (CEO y Fundador de Alterkeys, vendida a Room Mate) y como moderadora Helena Díaz-Fuentes (ver álbum de fotos).

Fue un evento interesante en todos los sentidos —intervenciones, organización, público, lugar…—, pero me quiero detener uno de los aspectos clave que se abordaron, para el éxito de las aceleradoras corporativas: los mentores.

Como autor de Aprendiendo de los mejores (Alienta, 10ª edición) —los mejores aprenden de los mejores— también fui preguntado al respecto por el papel de esta figura tan extendida en Norteamérica y mucho menos en España. Y éste es mi punto de vista:

Lo primero que diría es que los mentores son importantes y necesarios, no sólo para el lanzamiento y desarrollo de una startup, sino para cualquier persona que quiera avanzar, llegar lejos y lograr algo grande en la vida. Hay algo que se repite sistemáticamente cuando uno analiza personas de éxito, y es que en algún punto del camino, de manera más o menos formal o informal, ha aparecido algún mentor en su vida.

Un mentor es aquella persona con experiencia que ya ha recorrido aquel camino que a nosotros también nos gustaría vivir y con el que tener éxito: a la hora de invertir, crear empresas, liderar, negociar, hablar en público o vender. Es cierto que no existen dos personas iguales, ni dos momentos iguales, ni dos trayectorias iguales, peor sí hay principios que se repiten con independencia de las coordenadas de espacio y tiempo.

Por lo tanto, son personas muy apetecibles para tenerlas cerca. Los mentores aportan muchas cosas, pero desde mi punto de vista, hay 5 aspectos estratégicos:

1. Orientación, rumbo, dirección, perspectiva

En definitiva, claridad mental. Cuando uno lleva a cabo un proyecto tan ambicioso, como puede ser el lanzamiento y desarrollo de una startup, es fácil estar desorientado en muchos momentos del camino y no saber hacia dónde mirar y apuntar. çEl mentor te permite eso, saber dónde enfocarte en cada momento, te ayuda a centrar tus energías en lo importante descartando el resto. Un buen mentor te permite tomar conciencia de quées clave, y lo más importante, por qué es clave. Las conversiones estimulantes y retadoras permiten tomar perspectiva, ver las cosas desde arriba desde donde se ve con más nitidez qué es lo relevante y lo accesorio.

2. Metodología/Método

Que no es otra cosa que una forma de hacer las cosas contrastada y rigurosa. El método te permite llevar a cabo aquellos procesos que hay que ejecutar sin ir dando palos de ciego, porque de otra manera se pierde demasiado tiempo, energía y recursos, y eso es agotador. Los mentores aportan conocimientos y experiencia que cuestan muchos años y sudores conseguir, así que, ¿para qué desaprovecharlos?

El propio Brian Tracy lo explicita así: «Nadie vive lo suficiente para aprender todo lo que necesita comenzando de cero. Por ello, para tener éxito, debemos encontrar personas que ya hayan pagado el precio de aprender las cosas que necesitamos aprender para lograr nuestras metas». La gente mentalidad ‘pobre’ piensa que debe saber todas las respuestas; la gente con mentalidad ‘rica’ acudes a quienes más saben. Los primeros van de autosuficientes y solitarios; los segundos trabajan en equipo.

3. Feedback

La ejecución de los procesos nunca es una línea recta, siempre hay desviaciones que hay que corregir respeto a lo originalmente pensado. Keneth Blanchard, autor de El ejecutivo al minuto, siempre decía: «el feedback es el desayuno de los campeones». Es necesario tener siempre gente cerca que aporta una mirada crítica y exigente de los proyectos. Los aduladores son siempre peligrosos. No hay nada peor en esta vida que tenerle miedo a la verdad. No hay nada más sano, por el contrario, que tener alguien de confianza que nos diga las cosas con tacto, pero de manera clara, directa y sin tapujos.

4. Apoyo emocional

A lo largo del camino existen muchos momentos también de soledad, de frustración, de bajón emocional —de ‘pájara’, como se dice en el ciclismo—, y es necesario tener gente cerca —como la figura del mentor—, que también aporta ánimo, ilusión, reto, porque cuando las cosas no marchan bien se tambalea lo más importante que tiene una persona que es la confianza en uno mismo, y ahí es donde uno la va a recobrar para no tirar la toalla.

Los mentores son esas personas que te inspiran a ir más allá de tus dudas y de tus miedos. Los mentores conocen tus puntos fuertes y débiles, y saben dar indicaciones precisas para que optimices tu vida. Está demostrado científicamente, que las personas nos sentimos más seguras y confiamos más en nosotros mismos —nos atrevemos más— cuando hay alguien que nos alienta a dar el salto. Muchas veces somos los mayores enemigos de nosotros mismos.

5. Incomodidad

Un buen mentor siempre te exige de ti más de lo que tú te exigirías de ti mismo. Te lleva al límite. En el ser humano hay una tendencia natural a hacer lo más cómodo y fácil, pero así no se puede llegar a ningún sitio interesante. Crecimiento y comodidad no son compatibles. Sabes que estás avanzando en la vida cuando estás incómodo.

Los peces más grandes nadan en aguas profundas, pero esas piezas sólo están disponibles a quienes se atreven a ir a por ellas. Como en la vida no es fácil sentirse cómodo en la incomodidad (ver post Practica el arte de la incomodidad), lo mejor es buscar a alguien que nos empuje. Todo necesitamos alguien incómodo (tocapelotas) a nuestro lado —padre, amigo, mentor…— que nos rete por inspiración o desesperación.

En Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición) hablamos precisamente de este tema, en el que se recogen las palabras de Mark Victor Hansen y Robert G. Allen, autores del clásico Millonario en un minuto: «Al estudiar las características de cualquier persona de éxito, podrá ver que fue aprendiz de uno o varios maestros. Por lo tanto, si desea alcanzar grandeza, renombre y éxito colectivo, debe ser aprendiz de un maestro».

Un buen mentor es un ‘factor acelerador’ para la consecución del éxito y son necesarios en cualquier faceta de nuestra vida en la que queramos mejorar: salud, dinero, relaciones, management, emprendimiento… Ser autodidacta tiene una ventaja: aprendes con mucha profundidad y se interioriza de manera sólida lo aprendido. Y tiene dos grandes inconvenientes: primero, es más fácil equivocarse; y segundo, es un proceso demasiado largo.

Un proverbio chino dice: «Una sola conversación con un sabio equivale a un mes entre libros». Un buen mentor nunca es un gasto, sino la mejor inversión que se puede hacer en la vida.

Luminita Saviuc es una inspiradora escritora y conferencista con la misión de capacitar a otros. Si todavía no está familiarizado con ella, asegúrate de echarle un vistazo a su sitio de blogs, Purpose Fairy, donde comparte sus positivos puntos de vistas diariamente.

Aquí está una lista de 15 cosas que, si renuncias a ellas, te hará la vida mucho más fácil y mucho, mucho más feliz. Nos aferramos a tantas cosas que nos causan una gran cantidad de dolor, estrés y sufrimiento, y en lugar de dejar que se vayan, en lugar de permitirnos a nosotros mismos ser libres de estrés y feliz, nos aferramos a ellos. Ya no.

A partir de hoy vamos a renunciar a todas esas cosas que ya no nos sirven, y vamos a luchar por el cambio.

Estás listo? Aquí vamos:

# 1. Renuncia a tu necesidad de tener siempre la razón

Hay muchos de nosotros que no podemos soportar la idea de estar equivocado. Querer tener siempre la razón, tomamos el riesgo de acabar con grandes relaciones o causar una gran cantidad de estrés y dolor, para nosotros y para los demás. Simplemente no vale la pena. Cada vez que sientas la necesidad “urgente” de tener una pelea sobre quién tiene razón y quién está equivocado, hazte esta pregunta: “¿Prefiero tener razón, o prefiero ser amable?” ¿Qué diferencia va a haber? ¿Es tu ego realmente tan grande como para no poder evitarlo?

# 2. Renuncia a tu necesidad de control

Debes estar dispuesto a renunciar a su necesidad de controlar siempre todo lo que le sucede a usted y alrededor de usted – las situaciones, eventos, personas, etc Ya sea que estén seres queridos, compañeros de trabajo, o simplemente extraño te encuentras en la calle – sólo les permite ser. Permita que todo y todos sean tal y como son y verás cuánto mejor voluntad que te hacen sentir.

“Al permitir que se vaya todo se hace. El mundo es ganado por aquellos que dejarlo ir. Pero cuando intenta e intenta. El mundo está más allá de ganar. “Lao Tzu

# 3. Renuncia a la culpa

Renuncia a tu necesidad de culpar a otros por lo que tienen o no tienen, por lo que sientes o lo que no sientes. Deja de desperdiciar tus cualidades y empieza a tomar la responsabilidad de tu vida.

# 4. Renuncia a tu diálogo interno de auto-derrota

¿Cuántas personas están haciéndose daño a sí mismos debido a su mentalidad negativa, contaminada y repetitiva? No creas todo lo que tu mente te está diciendo, especialmente si es negativo y contraproducente. Tú puedes ser mejor que eso.

“La mente es un excelente instrumento si se usa correctamente. Sin embargo, si se utiliza erróneamente se vuelve muy destructiva”. Eckhart Tolle

# 5. Renuncia a las creencias que te limitan

Sobre lo que puedes o no puedes hacer, sobre lo que es posible o imposible. A partir de ahora, ya no vas a permitir que tus creencias te limiten y te mantengan atrapado en el lugar equivocado. Abre la mente y experimenta!

“Una creencia no es una idea en poder de la mente, es la mente en poder de una idea.” Elly Roselle

# 6. Renuncia a quejarte

Renuncia a la constante necesidad de quejarte de tantas, tantas, tantas cosas; personas, situaciones, o acontecimientos que te hacen infeliz, triste y deprimido. Nadie puede hacerte infeliz, ninguna situación puede hacerte sentir triste a menos que tú lo permitas. No es la situación que desencadena estos sentimientos en ti, sino la forma en la que elijes afrontarlo. Nunca subestimes el poder del pensamiento positivo.

# 7. Abandona el lujo de criticar

Renuncia a la necesidad de criticar las cosas, hechos o personas que son diferentes a ti. Todos somos diferentes, pero todos somos iguales. Todos queremos ser felices, todos queremos amar y ser amados y todos queremos ser entendidos. Todos queremos algo, y ese algo es deseado por todos nosotros.

# 8. Renuncia a tu necesidad de impresionar a los demás

Deja de intentar ser algo que no eres sólo para hacer que otros te acepten. No funciona de esta manera. En el momento en que dejas de intentar ser algo que no eres, es cuando te quitas todas la máscaras, es el momento en que te aceptas realmente a ti mismo y desde luego encontrarás personas que se sentirán atraídas por ti, sin esfuerzo.

# 9. Renuncia a tu resistencia al cambio

El cambio es bueno, te ayudará a moverte de A hacia B. El cambio te ayudará a hacer mejoras en tu vida y también en la vida de los que te rodean. No te opongas! sigue tu camino y acepta el cambio.

“Sigue tu dicha y el universo te abrirá puertas donde sólo había muros” Joseph Campbell

# 10. Renuncia a las etiquetas

Deja de etiquetar esas cosas, personas o eventos a las cuales no entiendes y las ves como raras o diferentes e intenta poco a poco abrir tu mente. La mente sólo funciona cuando está abierta. “El nivel más alto de ignorancia es cuando rechazas algo de lo cual no sabes nada. Wayne Dyer

# 11. Renuncia a tus miedos

El miedo es sólo una ilusión, no existe, uno mismo lo crea. Todo está en tu mente. Corrige el interior y el exterior se pondrá en su lugar.

“De lo único que tenemos que temer es del propio miedo.” Franklin D. Roosevelt

# 12. Abandona las excusas

Envíalas a empacar y diles que están despedidas. Tu ya no las necesitas. Muchas veces nos limitamos debido a la gran cantidad de excusas que utilizamos. En lugar de crecer y trabajar en la mejora de nosotros mismos y de nuestras vidas, nos quedamos atascados, nos mentimos a nosotros mismos, utilizando todo tipo de excusas; excusas que el 99,9% de las veces ni siquiera son reales.

# 13. Abandona el pasado

Lo sé, lo sé, es muy difícil. Sobre todo cuando el pasado se ve mucho mejor que el presente y el futuro parece tan aterrador, pero hay que tener en cuenta el hecho de que el momento presente es todo lo que tienes y todo lo que siempre tendrás. El pasado que ahora estás anhelando y estás soñando, fue ignorado por ti cuando era tu presente. Deja de engañarte a ti mismo. Está presente en todo lo que haces y disfruta de la vida. Después de todo la vida es un viaje, no un destino. Ten una visión clara para el futuro, prepárate, pero siempre está presente en el ahora.

# 14. Abandona el apego

Este es un concepto que, para la mayoría de nosotros es tan difícil de entender y tengo que decir que fue para mí también y todavía lo es, pero no es algo imposible.

Consigues ser mejor y mejor con el tiempo y la práctica. En el momento de desprenderse de todas las cosas, (y eso no significa que renuncias a tu amor por ellas, porque el amor y el apego no tienen nada que ver entre sí; el apego viene de un lugar de miedo, mientras que el amor… bueno, el verdadero amor es puro, amable, y solidario, donde hay amor no puede haber miedo, y por eso, el apego y el amor no pueden coexistir) te vuelves tan tranquilo, tan tolerante, tan amable y tan sereno que se llega a un lugar donde serás capaz de entender todas las cosas sin siquiera intentarlo. Un estado más allá de las palabras.

# 15. Renuncia a vivir tu vida en base a las expectativas de otras personas

Demasiadas personas están viviendo una vida que no es la que deberían estar viviendo. Ellos viven sus vidas de acuerdo a lo que otros piensan que es mejor para ellos, viven sus vidas de acuerdo a lo que sus padres, a lo que sus amigos, sus enemigos y sus maestros, su gobierno y los medios piensan que es mejor para ellos.

Ignoran su voz interior, esa llamada interior. Están tan ocupados con agradarle a todo el mundo y cumplir las expectativas de otras personas, que pierden el control sobre sus vidas. Se olvidan de lo que los hace feliz, lo que quieren, lo que necesitan…. y, finalmente, se olvidan de sí mismos. Tú tienes una vida, en este momento, por lo que la debes vivir, apropiarte de ella, y sobre todo no dejar que las opiniones de otras personas te distraigan de tu camino.

Esta es una gran lista. Las personas necesitamos que nos recuerden estas cosas y lo verdaderamente poderosos que todos y cada uno de nosotros somos. Si te ha gustado esta lista, asegúrate de compartir este mensaje con tus amigos y familiares!

El semáforo se puso amarillo justo cuando él iba a cruzar en su automóvil y, como era de esperar, hizo lo correcto, se detuvo en la línea de paso para los peatones, a pesar de que podría haber rebasado la luz roja, acelerando a través de la intersección.

La mujer que estaba en el automóvil detrás de él estaba furiosa.

Le tocó la bocina por un largo rato e hizo comentarios negativos y vulgares en alta voz, ya que por culpa suya no pudo avanzar a través de la intersección… y para colmo, se le cayó el celular y se le corrió el maquillaje.

En medio de su pataleta, oyó que alguien le tocaba el cristal de su lado. Allí, parado junto a ella, estaba un agente mirándola muy seriamente.

El oficial le ordenó salir de su coche con las manos arriba, y la llevó a la comisaría donde la revisaron de arriba abajo, le tomaron fotos, las huellas dactilares y la pusieron en una celda.

Después de un par de horas, un agente se acercó a la celda y abrió la puerta.

La señora fue escoltada hasta el mostrador, donde el agente que la detuvo estaba esperando con sus efectos personales.

– Señora, lamento mucho este error —le explicó el agente–.

– Le mandé bajar mientras usted se encontraba tocando la bocina fuertemente, queriendo pasarle por encima al automóvil del frente, maldiciendo, gritando improperios y diciendo palabras soeces. Mientras la observaba, me percaté de que:

– De su retrovisor cuelga un rosario.
– Su auto tiene una calcomanía que dice: “Jesús te ama”.
– Su patente tiene un borde que dice “Amor y paz”.
– En la parte de atrás hay una oblea que dice “La paciencia es la madre de las virtudes”.
– Otra calcomanía que dice: “Practica la meditación”.
– Y, finalmente, la imagen que dice: “Respeta al prójimo”

– ¡Como es de imaginarse… supuse que el auto era robado!

Esta historia muestra la importancia de ser coherentes entre lo que pensamos, lo que creemos, lo que decimos, y lo que hacemos.

Cumplí 30 años hace solo unos meses. Y no puedo creer que acabe de escribir eso…

Mirando hacia atrás a mis 20 años, hay innumerables lecciones que hubiera deseado haber aprendido que me hubieran ahorrado años de dolor, angustia y frustración.

Estoy agradecido de dónde estoy hoy y no cambiaría nada sobre la última década de mi vida.

Sin embargo, si tuviera que hacer todo de nuevo, sabiendo lo que sé hoy, hay miles de cosas que le diría a mi yo de 20 años.

Aquí están las 25 lecciones que desearía haber aprendido antes de los 25:

1. Sé autosuficiente

Aprende a ayudarte a ti mismo y busca lo que quieres sin la aprobación o ayuda de otros. Ahí está el verdadero poder. Nadie viene a salvarte. Debes ser capitán de tu propio barco y hacerte cargo de tu propio destino.

Nadie viene a salvarte y cuanto antes tomes plena posesión de tu vida, más rápido podrás vivir exactamente de la manera que deseas. Tus padres, tus amigos y el gobierno no te darán la vida que deseas.

Si quieres vivir la vida en tus términos, entonces sé autosuficiente y haz que suceda.

2. Cuida tu salud

Si estableces buenos hábitos de salud en tus 20 años, el resto de tu vida será mucho más fácil. Conozco personas de 30 años que parecen tener 40 porque no se cuidaron a sí mismas. Tuve la suerte de elegir un régimen de ejercicios y una dieta de alimentos integrales a mediados de los 20, pero perdí años en las últimas horas de la noche, el consumo excesivo de alcohol y la falta de ejercicio.

Si realmente quieres convertirte en tu mejor yo, es obligatorio que hagas ejercicio al menos 3 veces por semana, duermas 8 horas por noche, comas alimentos integrales, bebas mucha agua y evites las drogas. Me lo puedes agradecer después.

3. No tenga relaciones sexuales sin protección

Simplemente no… El placer a corto plazo no justifica la posibilidad de una enfermedad permanente o tener un hijo con alguien con quien tengas poca conexión. El sexo es increíble, no se puede negar. Pero no tires los próximos 18 años de tu vida por momento de placer.

4. Tus padres no lo saben todo

Tus padres, a pesar de lo que pudiste haber creído cuando eras un niño, son personas como tú. Quieren lo que es mejor para ti, pero es posible que no sepan qué es lo mejor para ti. Si tus padres no tienen un resultado específico que deseas, entonces no necesitas sentir que tienes que seguir sus consejos. Respétalos, por supuesto, pero no los escuches todo el tiempo.

No tomarías consejos de fitness de un pariente con sobrepeso solo porque te aman. Y no puedes tomar el consejo de vida de tus padres solo porque te criaron. Calcula tu vida y toma tus propias decisiones basándote en la mejor evidencia y asesoramiento que puedas encontrar.

5. Ten cuidado con lo que escuchas

Si no intercambiaras vidas con otra persona, entonces probablemente no deberías tomar el consejo de ellos. Es como recibir asesoramiento financiero de alguien con una deuda de $100,000 (a menos que te digan lo que no debes hacer, pero incluso entonces…)

Ten mucho cuidado con a quién escuchas y toma muy pocas opiniones. Incluso si alguien tiene todas las trampas del éxito externo, podrías estar completamente arruinado emocionalmente y miserable por dentro.

Se lento para escuchar las opiniones de los demás y rápido para preguntar, sin importar de dónde provenga.

6. Ahorra ahora, disfruta más tarde

En serio, ahorra al menos el 15% de cada billete que ganes ahora. Como hablo en mi última guía de finanzas, necesitas construir un cofre de guerra para que puedas aprovechar las oportunidades y crear una verdadera libertad en tu vida.

Al ahorrar entre un 15% y un 20% de mis ingresos después de impuestos, he podido abandonar mi trabajo y comenzar mi propio proyecto personal, cuadruplicar mis inversiones en el mercado de cifrado y ganar oportunidades comerciales a corto plazo que de otra manera hubieran estado fuera de alcance.

No es un hábito fácil de cumplir, pero me lo agradecerás más adelante cuando tengas una pila de efectivo y quieras renunciar a tu trabajo o comenzar ese negocio.

7. No eres especial y nadie se preocupa

Sé que a muchos de ustedes se les dijo que son especiales. No lo eres y nadie se preocupa por ti. Si quieres ser “especial”, deja de hablar sobre lo que vas a hacer algún día e intenta hacer algo que valga la pena recordar.

Deja de actuar como si fueras el centro del universo o que de alguna manera tienes derecho al éxito. El mundo está lleno de personas que están más hambrientas y más motivadas que tú. Deja que tus acciones hablen más fuerte que tus palabras y deja de pretender que el mundo te debe algo.

8. El éxito deja pistas

No hay muchas personas que tuvieron éxito por suerte. Si quieres algo, lo más probable es que haya un sistema probado para obtenerlo. Sigue a aquellos que tienen los resultados que deseas y es probable que obtengas el mismo resultado. Sí, debes tener cuidado al tomar consejos. Pero cuando encuentres a alguien que esté viviendo la vida que realmente deseas, escucha todo lo que dice y aplícalo de inmediato.

He seguido a un pequeño grupo de mentores durante los últimos años y pude llevar a un 10X mis resultados al seguir los sistemas comprobados que me habían mostrado.

9. Deja de lloriquear

Una vez más, a nadie le importa… Quejarse no hace más que disminuir tu valor y molestar a otras personas. Ah, y de acuerdo con muchos estudios, en realidad puede hacerte más tonto. Así que te recomiendo encarecidamente que dejes de quejarte y comiences a ser dueño de tu vida. Todo es mejor cuando eres más positivo y menos malintencionado.

10. Endurece arriba

La vida no es justa. La gente puede ser mala. Superarlo y endurécete. Nuevamente… A NADIE LE CUESTA. Eres 1 persona en un mundo de casi 7 mil millones.

11. Deja de establecer objetivos arbitrarios

No, no necesitas ser millonario antes de los 30, pero debes ser financieramente independiente tan pronto como sea posible. Establece metas con un propósito, no las definas porque eso es lo que la sociedad o algún tipo loco de youtube quiere que hagas.

Cuando estableces metas que son significativas para ti y congruentes con tus valores y creencias más profundas, son más fáciles de lograr y se sentirán más satisfactorias al completarse. No hay alegría en lograr la versión de éxito de otra persona, así que deja de permitir que otras personas definan lo que quieres.

12. El auto-conocimiento es clave

Si no te conoces a ti mismo, entonces vagarás sin rumbo a lo largo de toda tu vida como una hoja en el viento. Compórtate y tu vida entera cambiará en un instante.

No es fácil hacer el profundo trabajo interno requerido para lograr el auto-conocimiento masivo. Pero es esencial para tu éxito.

13. El éxito toma tiempo

El éxito durante la noche no es nada y si quieres tener éxito, entonces debes ser paciente. Quieres ser millonario a los 25? Buena suerte… Juega el juego largo y disfruta de tus millones a los 40 mientras todos tus amigos siguen girando sus ruedas tratando de obtener esa promoción.

14. No te metas en una relación seria todavía

A los 20 años, no te conoces lo suficientemente bien como para saber con quién quieres pasar el resto de tu vida. Date una cita y experimenta mucha gente diferente, no te tranquilices hasta que estés cerca de los 30.

Una ventaja adicional de permanecer soltero es que te dará más tiempo para concentrarte en tu propio crecimiento personal y te ahorrará miles de dólares en fechas, regalos y un costoso divorcio si las cosas se caen.

15. Duerme al menos 7.5 horas por noche

Esto puede sonar gracioso, pero es verdad. Si duermes menos, estás destruyendo tu rendimiento y probabilidades de éxito. Duerme más y duerme mejor. No te sientas culpable por dormir más.

16. Invierte en el desarrollo personal

El crecimiento personal no es “cursi” o “woo woo”. Es efectivo. Lee los libros de Tony Robbins, asiste a seminarios, contrata a un entrenador, haz lo que tengas que hacer para convertirte en la versión más fuerte de ti mismo.

Nadie ha arrepentido de mejorarse y fortalecerse. Tampoco lo harás.

17. Tómatelo con calma en el alcohol

Nadie muere deseando haber tenido más noches de borrachos donde vomitaron y se desmayaron. Relájate con el licor y ahorrarás dinero, vergüenza y tiempo. La mayoría de tus mayores remordimientos y errores vendrán de cuando estuviste demasiado intoxicado.

Está totalmente bien disfrutar de unos tragos con amigos, pero aprende el arte de la templanza y no exageres con regularidad.

18. Sexo sin conexión no vale la pena

Mira, no tienes que guardar sexo para el matrimonio si no quieres, pero no te vuelvas loco con cada persona que encuentres atractiva. Guárdalo para las personas con las que te conectas y lo disfrutarás mucho más. No regales lo más íntimo que puedes hacer con otro ser humano a cualquiera.

19. Vive debajo de tus medios

Incluso si comienzas a hacer 6 o 7 cifras en tus 20s, no vivas así. Ahorra, invierte y haz crecer tu riqueza para que puedas hacer lo que quiera en tus 30 años y más. Esto te liberará.

20. Viaja

Nunca mirarás hacia atrás y dirás “¡Maldición por qué hice ese viaje al sudeste de Asia, América del Sur o Europa!” No te arrepentirás. Reserva ahora

21. Ríete más

La vida es demasiado corta para ser serio todo el tiempo y tan enfocada en “salir adelante”. A nadie le importa dónde estás en la vida, a ellos les importa más cómo los haces sentir.

22. Esté más abierto a las cosas nuevas

Ten algo de humildad y esté abierto a nuevas experiencias. Si vives tu vida en una caja, te perderás tanto de lo que la vida tiene para ofrecer.

23. Evita los narcóticos

Mira, si quieres fumar marihuana o probar psicodélicos, no juzgaré. Pero por el amor de Dios, evita las drogas duras. He visto a muchas personas que tenían mucho potencial tirarlo por el desagüe a causa de las drogas. Todo comenzó los fines de semana por diversión, dijeron…

24. No lo sabes todo

No eres tan inteligente y no soy tan inteligente. Deja de aferrarte a tu necesidad de tener la razón y céntrate en la verdad. Se curioso en cambio.

25. Sé feliz ahora

En serio, tienes todo lo que necesitas en este momento para ser feliz… Solo agradece más las cosas y disfruta tu maldita vida hoy en este momento. Si no puedes hacer eso, seguramente perderás tus 20 años sin importar lo que hagas.

Solo puedes vivir tus 20 años una vez, así que no te los pierdas…

¿Y si tienes 30, 40 o incluso 50 años? Estas lecciones son tan aplicables a tu vida, si no más. Cuanto antes puedas aprender e implementarlas, mejor serás. No importa cuál sea tu edad ahora.

¿Cómo te está deteniendo el miedo?

Cuando hago esta pregunta en mis seminarios o en mi trabajo de consultoría, las respuestas comunes que recibo son “falta de fondos” , “no tengo la educación” , “mi formación”, o incluso “no estoy seguro de la El próximo paso para tomar.”

¿Sabes lo que está encadenando a las personas y privándolas del éxito que desean y merecen?

Es miedo

Puede decirse a sí mismo: “No a mí, no tengo miedo”, pero la realidad es que el miedo es innato en los seres humanos. Está ahí para nuestra protección. Después de todo, hay algunas cosas de las que debemos temer. Jugar al golf en la iluminación, por ejemplo, o literalmente nadar con los tiburones.

Pero, ¿y el éxito? Deberíamos abrazar el éxito, disfrutando de derribar objetivos y lograr cosas nuevas, mejores y mejores. Sin embargo, el miedo es un obstáculo peligroso, en parte, porque podemos dejar de admitir su existencia.

Cómo reconocer el miedo

El miedo debe ser reconocido y gestionado adecuadamente o se convierte en un ancla. Podemos volvernos indecisos, tener dudas, temer el rechazo y simplemente no actuar. El miedo puede tenernos sentados en un gran concepto o idea o puede restringirnos el uso de nuestros verdaderos talentos.

Pero, ¿y si hubiera una manera de convertir el miedo en combustible?

Primero, debes darte cuenta del papel que desempeña el pensamiento negativo al alimentar tus miedos. Los pensamientos ya pueden estar allí, sugiriendo “No se puede” , “No deberías” , y “Sí, pero ¿y si?”

Antes de que te des cuenta, los pensamientos negativos se han acumulado unos sobre otros y se han convertido en una montaña aparentemente insuperable para escalar. No digo que debas ignorar la realidad, pero la mayoría de las veces estos pensamientos negativos son solo un hombre de boogie debajo de la cama. Cuando miras más de cerca, no hay nada allí.

Elimina tus pensamientos negativos

Creo que es mucho más productivo ser proactivo en el manejo de estos pensamientos negativos. En lugar de permitir que los pensamientos negativos te afecten emocionalmente hasta el punto de la indecisión o la inacción, pon tu cerebro lógico a trabajar a tu favor. En lugar de escuchar “No puedes” , pregúntate “¿Cómo puedo?” .

Pregúntate “¿Cuál es la mejor manera de …” en lugar de “No deberías”?

Cambie “¿Qué pasa si no funciona?” A “Imagínese lo fantástico que será”.

Puede ayudar a ser aún más específico sobre esto. “¿Cuáles son las ocho mejores maneras de recaudar fondos para mi proyecto?” O “¿Quiénes son las cinco personas que conozco mejor calificadas para ayudarme con esto?” . Obliga a tu cerebro a ayudarte al estirar sus pensamientos, imaginación y concentración. “¿Cuáles son las 35 formas en que mi vida será mejor cuando hago esto?” Cuando pones tu cerebro a trabajar en una tarea positiva, hay poco espacio para el pensamiento negativo.

Esto está convirtiendo el miedo en combustible.

Sal de tu zona de confort

Muchos de nosotros nos esforzamos por estar cómodos. Dejar ir esa zona de confort puede crear miedo real. Puede preocuparse de que al salir y hacer algo que siempre quiso hacer o al buscar más, ponga en peligro su comodidad. Puede arriesgar su ingreso o estilo de vida estables o (jadeo) es posible que no pueda obtener ese televisor de pantalla plana de 65 “con sonido envolvente. Si permites que tu zona de confort se convierta en una prisión, debes reconocer que funciona en tu contra, no en tu lugar.

Entonces, ¿cómo sales de eso?

Piensa en los momentos en los que te arriesgaste y fuiste exitoso. Recuerda cómo se sintió la victoria y cuán gratificante fue lograr un objetivo. Las probabilidades son que fue un momento en que saliste de tu zona de confort. Recuerde que correr riesgos y ser audaz no necesariamente equivale a ser imprudente. Nunca recomendaría ser imprudente. Pero sí sé que la vida a menudo se vive mejor fuera de tu zona de confort. Convertir el miedo en excitación y anticipación es otra forma de usarlo como combustible para su éxito.

Enfrenta tus miedos de frente

Una de las mejores maneras de usar el miedo como combustible es enfrentarlo de frente. No es embarazoso temer el cambio o disfrutar de tu zona de confort.

Pero, si no reconoces su presencia, el miedo puede frenarte sin que siquiera lo sepas. Convierta esos miedos en dar poder a las preguntas positivas en las que su cerebro lógico pueda trabajar. Practica al acercarte desde tu zona de confort y reconoce y enfrenta tus miedos. Muy bien podría alimentarte al próximo nivel.

Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo”.

Todos los que nos presentamos en este planeta Tierra con esta forma a fin de aprovechar la oportunidad de vida que se nos ha legado, sabemos que estamos invadido de emociones que dan paso a los sentimientos y estos actúan de acuerdo a los estímulos que lo activan, para ello nos apoyamos en nuestra inteligencia, que permite administrarlos de tal forma, que no nos afecten, todo lo contrario nos permita disfrutar la oportunidad de vivir y aprovechar intensamente el potencial positivo que cada emoción genera.

En los últimos años, se ha dado mucho énfasis en la relevancia y alcance de la inteligencia emocional y como ella nos puede favorecer en nuestro crecimiento, al respecto se señala, que la inteligencia emocional es una forma de interactuar con el mundo que tiene muy en cuenta los sentimientos, y engloba habilidades tal como el control de los impulsos, la autoconciencia, la motivación, el entusiasmo, la perseverancia, la empatía, la agilidad mental, etc. Esa configura rasgos de carácter como la autodisciplina, la compasión o el altruismo, que resulta indispensable para una buena y creativa adaptación social.

No nos sorprende escuchar preguntas como: ¿por qué algunas personas les va mejor en la vida que a otras? ¿Por qué algunas, con alto coeficiente intelectual y que se destacan en su profesión, no pueden aplicar esta inteligencia en su vida privada, que va a la deriva, del sufrimiento al fracaso?

Lo cierto, que el nuevo concepto que da respuesta a estas y otras interrogantes es la inteligencia emocional, una parte a menudo negada y desdeñada, opacada por el brillo de la razón, del coeficiente intelectual mas fácil de definir y medir, la misma que viene hacer una a ser una destreza que nos permite conocer y manejar nuestros propios sentimientos, interpretar o enfrentar los sentimientos de los demás, sentirse satisfechos y ser eficaces en la vida a la vez que crear hábitos mentales que favorezcan nuestras propia productividad.

Téngase en cuenta, que aunque la psicología conoce desde siempre la influencia decisiva de las emociones en el desarrollo y en la eficacia del intelecto, el concepto concreto de la inteligencia emocional, en contraposición al de coeficiente intelectual, fue planteado hace unos años por el psicólogo Peter Salovey, de la Universidad de Yale. Y si bien no existe tests para medirla con exactitud, varían pruebas o cuestionarios que valoran este aspecto pueden ser muy útiles para predecir el desarrollo futuro de una persona.

Hace treinta años, un psicólogo de la universidad de Stanford realizo un experimento con niños de cuatro años. Le mostraba a cada uno golosinas y le decía que podía comerlas, pero que si esperaba a que volviera le traería dos; luego lo dejaba solito con el caramelo y su decisión. Algunos chicos no aguantaban y se comían la golosina; otros elegían esperar para obtener una mayor recompensa.

Catorce años después, hizo un seguimiento de esos mismos chicos: los que habían aguantado sin tomar el caramelo y, por lo tanto controlaban mejor sus emociones en función de un objetivo, eran más emprendedores y sociables. Los impulsivos, en cambio tendían a desmoralizarse ante cualquier inconveniente y eran menos brillantes.

He este tránsito leve por esta vida, hemos oído muchas veces “controla tus emociones” y en demasiadas ocasiones nos hemos confundido y, en vez de controlar, lo que hemos hecho es simplemente ahogar nuestras emociones.

Esto es un craso error porque las emociones no son en si misma ni buenas ni malas. La que puede ser buena o mala es nuestra respuesta. En todo caso las emociones nos dan pistas que nos permitirán analizarlas para lograr finalmente que trabaje a nuestro favor.

Dentro de la inteligencia emocional se sitúan 5 habilidades: la capacidad de reconocer los sentimientos propios, de administrarlos, la auto-motivación, el reconocimiento de los sentimientos de los demás y la empatía o capacidad para reaccionar correctamente entre los sentimientos de los demás.

Estas herramientas nos permiten movernos entre la marejada de sentimientos y emociones propias y ajenos. Dentro de este parámetro es clave averiguar como hacemos nuestras evaluaciones con alguna serie de reflexiones y tener la valentía de explorar como reaccionamos ante las personas y los sucesos de la vida real.

 Para un buen manejo de este parámetro de la inteligencia emocional necesitaríamos tomar el mando de nuestros pensamientos, dirigir oportunamente nuestras excitaciones nerviosas y llegar a ser buenos solucionadores de problemas; algunas de la pautas a seguir que nos pueden ayudar a realizar esta difícil tareas serian, en primer lugar, comprender la naturaleza del problema y posteriormente la idea de que son las respuestas a las situaciones lasque causas los problemas.

Es vital admitir realmente que los problemas son parte de la vida y no hemos de sentirnos obsesionados por ello cuando los tenemos. La clave no esta en negar los problemas sino en solucionarlos.

La motivación es otro aspecto en la inteligencia emocional que nos ayuda a catalizar todo el sistema y mantenerlo en funcionamiento. Hay cuatro fuentes principales de motivación:

– Nosotros mismos (pensamientos positivos, visualización.)
– Los amigos, la familia y colegas, son nuestro soporte más relevante.
– Un motor emocional (real o ficticio)
– El propio entorno (aire, luz, sonido, objetos motivacionales).

No olvidemos que las personas somos generalmente más emotivas que racionales y, por tanto, empatía, paciencia creativa y claridad mental son dimensiones que nos ayudaran a sacar el máximo partido de nuestra habilidad en gestión de la inteligencia emocional.

En ocasiones, la única manera de obtener un rendimiento significativo es llevar a cabo importantes cambios en la organización, cambios que suponen un intento previamente planificado por la dirección de mejorar el rendimiento general de las personas, de los grupos o de la propia organización, mediante la modificación de la estructura, el comportamiento y los procesos de la misma.

Si el cambio se lleva a cabo de una forma correcta, personas grupos deben mejorar su rendimiento. Cualquier esfuerzo decidido, planificado y evaluado que sirva para mejorar el rendimiento, cuenta con grandes posibilidades de alcanzar el éxito.

Definitivamente, en el mundo moderno, con la nueva manera de hacer negocios, elementos como la inteligencia personal cobra una importancia crucial.

A medida que las organizaciones se desenvuelven en mercados más competitivos y dinámicos, reducen personal por reestructuración o comienza a ser parte de la globalización lo que significa fuertes modificaciones en el estilo de gestión, debido alo anterior, los empleados deberán desarrollar nuevas características para adaptarse o mejor aun destacarse.

Para las organizaciones, conseguir al más brillante en algún ámbito es cuestión de tiempo y dinero, pero será mucho más complicado encontrar al más apto. Lo anterior significa competencia técnica e inteligencia emocional. Es interesante destacar que un coeficiente intelectual alto en una determinada materia puede llegar hacer paradójicamente negativo para el éxito laboral en la empresa moderna. Lo anterior se explica por la común falta de capacidad de aceptar criticas, consejos y trabajar en equipo de las “estrellas”.

Aprovechar la inteligencia emocional no implica estar siempre contento o evitar perturbaciones, sino mantener el equilibrio: saber atravesar los malos momentos que nos depara la vida, reconocer y aceptar los propios sentimientos y salir airosos de esas situaciones sin dañarse ni dañar a los demás.

 La difusión de este alfabetismo emocional, pocas veces valorado en su justa medida, haría al mundo y por ende a las organizaciones un lugar más agradable, menos agresivo y más estimulante. No se trata de borrar las pasiones, sino de administrarlas con inteligencia.

Si eres como la mayoría de los emprendedores, es probable que debas dividir tu tiempo entre manejar a tu equipo, conseguir ventas, mejorar el servicio al cliente, promover tu negocio y crear nuevos productos o servicios. Lo último que quieres añadirle a este mix es el cuidado de tus finanzas personales (¡qué horror!). No obstante, si no tienes las finanzas de tu hogar en orden, sólo estás agregando más caos y estrés a tu vida… te des cuenta o no.

Estos 7 tips te permitirán asegurarte de que tus finanzas personales estén en orden antes de seguir expandiendo tu negocio. Ponlas en práctica y asegura tu estabilidad económica (y también la emocional).

1. Edúcate

Tómate el tiempo para leer acerca de finanzas personales. Cada semana, agenda citas “de dinero” contigo mismo y dedica algunas horas a administrar tus finanzas personales y leer libros, revistas, sitios o blogs de finanzas. Cuanto más sepas acerca de tus propias finanzas, mayor confianza tendrás al administrar tu dinero en el largo plazo.

Si necesitas más ayuda, considera contratar a un coach financiero que te ayude a crear un plan financiero para alcanzar tus metas.

2. Revisa tu crédito con regularidad

Tu reporte de crédito es como un archivo de ti y tu historial crediticio. Básicamente le dice a los prestamistas qué tan riesgoso eres, y si deben o no prestarte dinero. Cuando se trata de comprar un coche o una casa, lo deseable es que tu reporte de crédito esté en excelente forma, de manera que puedas calificar para buenas tarifas.

Crea el hábito de revisar tu historial al menos una vez al año para confirmar que todo esté en orden. Hazlo en una fecha especial (como tu cumpleaños) para que se te haga fácil recordarlo y mantener el monitoreo. Puedes acceder a tu historial en sitios como el Buró de Crédito.

3. Haz un presupuesto

Aunque esto suena muy básico, muchos emprendedores no tienen un presupuesto en forma para monitorear sus ingresos y gastos mensuales. Puedes usar herramientas digitales como apps para monitorear tus finanzas personales o simplemente un documento en Excel. Sin importar cuál opción elijas, asegúrate de que se adapte a tu estilo de vida.

Si realmente quieres arreglar tus finanzas y llevar la delantera financieramente, debes destinar tiempo y energía para actualizar tu presupuesto cada semana. Esto te ayudará a asegurar que no gastas más de lo que ganas y de que eres capaz de ahorrar para tus metas financieras.

4. Automatiza tus finanzas

La tecnología facilita enormemente la tarea de administrar las finanzas cada día. Busca que la mayor parte del proceso sea automático. Puedes usar trasferencias en línea automáticas o pagar tus cuentas por internet cada mes. Esto te ayudará a que no te estreses por pagar tus cuentas a tiempo y por generar intereses o cargos extra.

Si te preocupa automatizar el pago de tus cuentas, puedes fijar alarmas en tu calendario (en tu computadora o smartphone) que te recuerden los pagos. Cuanto más puedas automatizar tus finanzas, menos preocupaciones tendrás a diario.

5. Paga deudas

Haz un plan para pagar todas tus deudas lo antes posible. Empieza por hacer una lista de todas tus deudas (tarjetas de crédito, crédito de auto, créditos educativos, etc.). Incluye el balance actual, el pago mínimo al mes y la tasa de interés. Después revisa tu presupuesto para determinar cuánto dinero puedes añadir a los pagos de deudas.

A partir de ahí puedes hacer investigaciones sobre estrategias para reducir deudas de manera que confirmes que las estás pagando de la manera más eficiente posible. Cuando estés trabajando en la reducción de una deuda, es importante que tengas un “colchón” para pagar cualquier emergencia que surgiera en el camino.

6. Construye tu propio colchón

Tener un colchón de dinero es una parte esencial de tus finanzas. Te permite usar el dinero para pagar gastos no planeados o emergencias que puedan aparecer en tu día a día, en lugar de incrementar tu deuda o invertir a largo plazo.

Como emprendedor, es conveniente que tengas un colchón de seis a 12 meses de tus gastos fijos. Éste te permitirá pagar cuentas personales y no preocuparte si necesitas reducir tus ingresos debido al flujo del negocio.

7. Invierte fuera de tu negocio

Aunque es muy importante que siempre inviertas en ti y en tu negocio, no debes tener “todos los huevos en la misma canasta”. La diversificación es extremadamente importante ya que disminuirá tu riesgo de inversión en el largo plazo. Trabaja con un planeador financiero para crear un portafolio de inversiones a largo plazo que incluya acciones, bonos y Cetes que se alineen con tus propias metas financieras y a tu tolerancia al riesgo.

Las lecciones de liderazgo que Dr. Martin Luher King Jr. dio al mundo son igual de importantes hoy a como lo eran en la época en la que vivió este personaje.

A continuación compartimos tres de las más importantes:

Lección uno: Debes tener un compromiso total hacia tu causa

Dr. King era un visionario. Tenía un sueño que era más grande que la época en que vivió. Finalmente, eso es lo que realmente hacen los líderes visionarios. Su discurso I Have A Dream (Tengo un sueño) trajo reconocimiento y humanidad a la consciencia nacional de los derechos civiles en Estados Unidos.

El activismo político de una manera no violenta lo convirtió en un líder natural y en una figura inspiradora. Dirigió un movimiento social de igualdad durante una época donde la mayoría no lo apoyaba. De hecho, fue amenazado y rechazado por muchos. Pero se mantuvo firme a su visión. Tristemente, su liderazgo y sueño al final le costaron la vida.

Pero a pesar de que sabía que su causa no era popular y que su vida estaba en peligro, King se mantuvo comprometido a su visión. Fue arrestado más de 25 veces y asaltado al menos en cuatro ocasiones.

¿Estás trayendo ese tipo de compromiso a tu causa? No estoy diciendo que te arresten, ¿pero tienes ese nivel de intensidad y dedicación en tu trabajo? Dr. King también necesitó que su equipo y seguidores participaran en la protesta no violenta. Sentía que la violencia, incluso por su causa, no era justa. ¿Y cómo te estás asegurando de que tus valores se sincronicen con tus acciones?

Lección dos: Romper con el estatus quo es esencial para el cambio

Dr. King es honorado hoy en día, pero no fue aceptado por la sociedad a lo largo de su vida. Sin embargo, Dr. King sabía que su sueño de igualdad (incluso cuando la igualdad no era popular) era mucho más importante que el estatus quo. Sus acciones respaldaron su visión e hizo temblar a la cultura de la época. A veces, hacer las cosas completamente distinto es necesario para evolucionar e innovar.

Estos cambios en el paradigma son cruciales en cualquier aspecto social, cultural y tecnológico. De igual manera que el mismo pensamiento genera los mismos resultados. Dr. King nunca aceptó que el simple hecho de que las cosas se hicieran de ese modo las hiciera correctas.

¿Tú puedes revolucionar el estatus quo de tu industria? ¿Qué tal en tu cultura empresarial o en tus valores de negocio? Sé un líder y establece el nuevo estándar cambiando el estatus quo obsoleto en tu vida.

Lección tres: Ten un sueño… después, comunícalo y hazlo realidad

“Me alegra unirme a ustedes en lo que será la mayor demostración por la libertad en la historia de nuestra nación”, dijo Dr. King cuando empezó a hablar en el Washington Monument. Ésas fueron palabras muy ambiciosas para un líder que tenía una audiencia de 250,000 personas. Pero Dr. King tenía un sueño y no podía mantenerse en silencio.

¿Qué tan efectivo es un sueño si no lo estás comunicando? ¿Tienes una visión para tu empresa? ¿Esta visión se muestra constantemente en un lugar donde tu equipo pueda verla? ¿Hablas sobre cómo tus acciones, campañas y productos respaldan esa visión?

Soñar sobre hacer es algo de la infancia. Los líderes reales tienen grandes sueños, toman grandes pasos para comunicarlos y realizan grandes acciones. Las acciones de Dr. King lo hicieron uno de los líderes más importantes del siglo 20, “La persona del año” en 1963 por la revista Time y ganador del Premio Nobel de la Paz en 1964. ¿Cómo planeas convertir tus sueños en acción?

 

 

 

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