Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Los esquemas tradicionales, tanto de oficinas, como de liderazgo, comienzan a tener problemas para seguir el paso de los negocios de hoy.

La transformación de ambos está fuertemente relacionada, pues los líderes, además de tener la capacidad de elección sobre cómo darle un nuevo rostro a los espacios de trabajo, también tienen la responsabilidad de construir una nueva cultura, aseguran expertos de Steelcase, líder en innovación y diseño para entornos laborales.

“El espacio físico es un agente importante que determina y refleja qué tan abierta, transparente y flexible es una empresa. Por ello, los líderes que crean estas condiciones logran formar equipos ágiles, comprometidos y adaptables”, indicó Mario Cantón, director de Customer Experience de Steelcase México.

En esa línea, Sara Armbruster, vicepresidenta global de Estrategia, Investigación y Nuevos Negocios de Steelcase, indica que un buen liderazgo debe promover una mejor cultura organizacional y, para ello, el espacio de trabajo se vuelve crítico.

Armbruster recomienda los siguientes puntos clave para que tu entorno te convierta en mejor líder:

1. Diseñar espacios para reuniones casuales, como un lounge o café.

Esto invita a los empleados a reunirse y conversar en un tono más amigable y relajado.

2. Incorporar herramientas tecnológicas en estos espacios.

De tal forma que el ritmo productivo no se rompa y puedan sumarse miembros de los equipos remotos a través de video-llamadas o conferencias.

3. Designar estaciones de trabajo para los líderes alrededor de la oficina.

Evita aislar a los jefes de áreas, pues ponerlos en el centro les dará visibilidad, además de ayudarles a comprender mejor al talento de toda la empresa, detectando sus necesidades reales, así como deficiencias en el espacio.

4. Incorpora espacios flexibles con diferentes formas de trabajo.

Recurre a una mezcla de entornos, desde cabinas o pequeñas salas privadas, hasta grandes áreas comunes pensadas para el descanso. Esto no sólo contribuye al bienestar, sino que ayuda a las personas a sentirse comprometidas y concentradas con su trabajo.

5. Piensa en lo individual.

En lugar de imponer estándares laborales y reglas estrictas, considera que las personas también necesitan cultivar su propia identidad y tener herramientas personalizadas (desde su computadora, hasta un escritorio y una silla a su medida).

Te preocupa…

A. El no llegar a tiempo cuando algo duro ocurra.

B. No saber reconocer el momento en el que tienes que aceptar las cosas. Estás preocupada por no aceptarlas a tiempo.

C. Te preocupa no estar lo suficientemente alerta

D. Te preocupa enterarte demasiado tarde.

E. No poder gestionar la situación.

F. Te preocupa perder el control.

G. Ir a buscarte y poder perderte.

H. Quedarte sin trabajo. O no encontrar nunca más uno.

I. Acabar solo.

J. No ser lo suficientemente buena.

K. Fracasar en una situación importante.

L. No poder cambiar el mundo.

M. Ser peor que el resto de tus compañeros o equipo.

N. Te preocupa no dar la talla delante de tus jefes, suegros, profesores, ligue o hijos.

Ñ. Esperar, esperar y esperar y que nada ocurra.

O. Llegar tarde.

Vale, entendido. Aceptado.

Cada preocupación tiene una solución

Por lo menos una.

A. Como no sabes si llegarás a tiempo cuando algo malo ocurra. Nunca te quedes nada dentro, suéltalo todo, expresa tus sentimientos y da rienda suelta a tu genialidad. Si algo malo ocurre y no llegaste a tiempo, habrás hecho todo lo que pudiste.

B. Escucha a tu corazón, cada vez que sientas la más mínima muestra de que hay algo que no funciona, es un aviso de que hay que aceptar lo que venga.

C. Sigue a tu instinto y decide rápido, si entrenas estas dos habilidades, casi siempre estarás alerta.

D. Define cuál es la información que necesitas saber y de las personas de la cual la necesitas obtener y alcánzalas a diario.

E. pausa durante 20 segundos antes de realizar cualquier reacción inmediata.

F. Ya lo perdiste hace tiempo, entiende que no tienes el control, confía y delega en las personas que están a tu lado.

G. Ve a buscarte con uno, dos o tres propósitos claros y definidos en mente. Cuando sientas que estás perdiéndote, vuelve a esos propósitos.

H. Cumple tus objetivos clave por los cuales fuiste contratado y excédelos. Busca cada día al menos 5 oportunidades laborales que encajen con tu perfil y presenta tu candidatura.

I. Ya está solo si piensas que acabarás solo.

J. Lista al final del día, cada día, todos los logros, tareas, objetivos y responsabilidades que realizaste. Te darás cuenta de que eres más que suficientemente buena.

K. Fracasa antes en situaciones parecidas. Piensa que es posible que fracases en una situación como esa, y planifícalo.

L. Cámbiate – a mejor – a ti mismo y a una sola persona más y habrás puesto tu parte para cambiar el mundo.

M. Rodéate en tu trabajo y equipo de personas mejores que tú en tus debilidades. Entonces estarás feliz de ser el “peor” de todos.

N. Preocúpate mejor de ser tu mismo, sin filtros y sin miedos o preocupaciones. Si no das la talla antes ellos, es su problema, no el tuyo.

Ñ. Realiza una acción al día, una acción pequeña pero que te consiga mover del sitio donde estás.

O. No seas demasiado optimista. Planifica que la cita es 30 o 45 minutos antes de lo que te habían dicho inicialmente.

¿Qué te preocupa ahora?

Cuando sientas que estás preocupándote por demasiadas cosas. Haz una lista rápida de cuál son esas preocupaciones. Y al lado, escribe al menos una acción que neutralice la preocupación.

Si eres honesto contigo mismo, encontrarás que no son preocupaciones, sino trampas mentales para distraerte de aquello que más necesitas hacer.

Hay una regla de oro para los emprendedores que te llevará más lejos y más rápido que cualquier otra cosa. Está ganando cada vez más popularidad mientras nuestra cultura comienza a hablar más abiertamente sobre la importancia del valor, honestidad y transparencia.

¿Cuál es la regla de oro?

Siempre da más.

Si a cada proyecto, junta u oportunidad le das todo de ti, seguro tendrás éxito.

Aquí hay tres áreas en las que hacer esto te ayudará a guiar tu startup y vivir de acuerdo con la regla de oro.

1. Tiempo

Nunca entregues tarde tus proyectos. De hecho, si no tienes todo listo por lo menos un día antes, ya lo entregaste tarde.

Una cosa muy valiosa, invaluable de hecho, es el tiempo de otras personas. No lo desperdicies. Si le prometes a un cliente entregar algo en cierta fecha, no habrá excusas para ellos de llegar al trabajo sin el proyecto en tus manos.

Otra cosa que debes recordar es el tiempo de las personas en las juntas. Llega hasta 10 ó 15 minutos antes a todo. Hasta a tus citas personales. No hagas esperar a los demás y verás cómo te lo agradecen.

2. Creatividad

Hay mucha falta de creatividad en este mundo.

Como emprendedor, es tu deber sorprender a tus clientes, usuarios y consumidores por medio de la innovación. Si la gente se encuentra con tu producto o servicio y no se sorprende, necesitas regresar a la pizarra con tu equipo y seguir trabajando.

3. Ideas

El escritor James Altucher habla mucho en sus libros, su blog y podcast sobre la noción de que si puedes ser la fuente de creatividad e ideas y compartirlas con el mundo, siempre tendrás trabajo y éxito.

No puedes aproximarte a tu startup con la mentalidad de “¿qué gano yo?”. Debes hacerlo pensando en qué puedes hacer por tus clientes y empleados.

Cuando seas una máquina de ideas con soluciones creativas e increíbles y las compartes con otros sin ningún compromiso, te darás cuenta que hay millones de hilos invisibles que te conectan con las cosas buenas de la vida. Tal vez no siempre las veas primero, pero están ahí y te atarán a nuevas oportunidades para dar más.

Amancio Ortega Gaona es un gallego octogenario, considerado el hombre más rico de Europa y uno de los cinco más ricos del mundo (cuarto, según “Forbes”, en la lista del 2017, junto a Bill Gates, Warren Buffett, Jeff Bezos y Mark Zuckerberg). Zara, por su parte, es el buque insignia de su gran éxito en el mundo de los negocios.

Amancio, hijo de un ferroviario español, nació en 1936 en León, pero desde los 12 años vivió en Galicia. Comenzó a trabajar a los 13 años como mandadero en una camisería en La Coruña, y luego como dependiente de una mercería.

A los 27 años tomó una gran decisión, se independizó y creó su propia empresa de confecciones, especializándose en la fabricación de batas. Como el negocio le fue muy bien, lo extendió a otros países de Europa. Esta fue la base de su futuro imperio textil.

En 1975 dio otro gran paso y decidió diversificar y entrar al negocio ‘retail’. Así, abrió su primera tienda Zara en una calle muy céntrica de La Coruña, en donde empezó a vender ropa para hombres, mujeres y niños. El resultado fue un éxito rotundo, dada la calidad de sus productos, su excelente atención al cliente y su gran ubicación. Esto lo animó a dar otro gran paso y extendió su red de tiendas por toda España. En 1985 creó el grupo Inditex (propietario de Zara), junto con su ex esposa Rosalía Mera.

El siguiente paso fue la internacionalización, y lo hizo en 1988, abriendo su primera tienda fuera de España, en Oporto (Portugal). Hoy Zara cuenta con más de 6.000 tiendas, en más de 400 ciudades y se ha convertido en la cadena ‘retail’ de ropa más grande del mundo, tras superar a la norteamericana GAP.

A partir del 2009 comenzó a diversificar en otros sectores como el financiero, la administración de fondos, venta de automóviles y especialmente en el negocio inmobiliario, donde actualmente posee un imperio a escala internacional.

Amancio Ortega se retiró del manejo del grupo en el 2011, no sin antes crear la Fundación Amancio Ortega, organización sin fines de lucro que se dedica a promover la investigación, la ciencia y la educación. Hoy es solo accionista y vive una vida muy privada.

El exitoso caso de Zara es estudiado en las más importantes escuelas de negocios del mundo, donde se han analizado sus principales estrategias. Personalmente he revisado varios de estos estudios y, aunque no todos identifican las mismas estrategias, casi todos coinciden en que la central es “‘glamour’ a bajo costo”.

La disciplina ha sido fundamental para conseguir un claro liderazgo en costos, así como una verdadera integración vertical, la cual les ha permitido tener procesos de producción y distribución sumamente rápidos, y mantener un inventario muy bajo, dada la alta rotación de sus productos. Su táctica es producir solo lo que van a vender, con una metodología muy particular.

Zara fabrica productos de calidad, de diseños muy novedosos, ya que tiene ‘ojeadores’ en permanente búsqueda de las tendencias y novedades de la moda, en las pasarelas y centros de la moda de las principales ciudades del mundo. Ellos pasan la información a los diseñadores, quienes imitan las nuevas tendencias y la fábrica produce lotes limitados, los cuales son luego incrementados solo si la venta es exitosa. De esta manera se evita el almacenamiento y se crea la sensación de exclusividad en los clientes.

Otra estrategia clave de Zara es la ubicación de sus tiendas, ya que siempre lo hace solo en las principales avenidas o en los centros comerciales más exclusivos.

Finalmente, Zara no hace publicidad en los medios típicos, que son muy costosos. Lo hace de una manera más directa, innovadora y de mucho menor costo, al utilizar los medios virtuales como You Tube o los ‘fashion blogs’, donde postean fotos de modelos de muy alta calidad. Otro de sus eficaces medios de difusión es el boca a boca, ya que sus clientes son muy leales.

Este es un extraordinario caso, en el que don Amancio tomó grandes decisiones en el momento preciso e hizo todo lo que se debe hacer en el proceso de crecimiento y transformación de una pequeña empresa familiar. Luego, cuando se convirtió en un monstruo global y diversificado, definió estrategias muy claras y las ejecutó con gran efectividad y disciplina.

¡Un caso ejemplar de éxito, que parece, pero no es, una novela!

Ya se nos está terminando el año y a todos nos invade la necesidad de evaluar los logros y, aunque no nos guste, evaluar también las frustraciones del año.

Nadie quiere hacerlo a menos de que hayas sido de los pocos afortunados emprendedores que convirtieron a su empresa en un unicornio o consiguió todos los financiamientos que necesitaba para seguir creciendo.

Para esos que no, toca decidir si queremos seguir viviendo un año más con esta incertidumbre financiera, con el sube y baja de emociones sobre si estamos o no haciendo lo que queremos hacer o si definitivamente vamos a tirar la toalla y buscarnos ese sueldo ideal o ese puesto de ensueño. He visto a un par que tuvieron que declararse en quiebra y vaciar oficinas, otros más disolvieron sociedades, otros salimos “tablas”.

Y digo salimos tablas porque sobrevivimos y todavía no queremos tirar la toalla aun cuando las cosas se movieron más lentas de lo que nos hubiera gustado, las negociaciones no salieron y tuvimos que pasar por muchos dolorosos cambios.

“Pero querías ser emprendedor”.

Emprendedores, esta es la época del año en la que, si no fuiste de los afortunados mencionados arriba, seguramente te sentirás un poco deprimido porque no te alcanza para el regalo de navidad que querías darle a tu mamá.

Porque no podrás irte de vacaciones a la playa como lo habías estado soñando todo el año, porque no lograste esa meta de ventas o tuviste problemas con algunos proveedores que regresan a tu vida en en forma de e-card navideña, porque no sabes si podrás pagar aguinaldos (si tienes empleados de planta) o si podrás al menos invitar a cenar a tu equipo de trabajo.

A uno de mis socios le regalé chilaquiles, al otro algo más acorde con su personalidad. Estamos en esa etapa del emprendimiento en la que pasar tiempo de calidad platicando sobre el futuro del negocio y nuestros problemas personales son recompensa y regalo suficiente para la dinámica. En el que un regalo representa encontrar una herramienta que nos reduzca costos o que optimice resultados.

Así es el emprendimiento a veces, uno se congratula con pequeños logros que nadie ajeno al proceso podría valorar.

Por eso este es un buen momento para recordar, evaluar y revivir los fracasos pero también celebrar mucho las pequeñas victorias:

Cuando pagaste poquitos impuestos porque tu contador hizo magia, cuando entregaste todo a tiempo y nadie tuvo que trabajar horas extra, cuando por fin convenciste a alguien que no quería probar tu producto, cuando tus papás admitieron que admiraban tu esfuerzo, cuando pudiste invitarle una cerveza a tu mejor amigo porque “te sobró un poquito”.

Celebremos pues, solo entre emprendedores entenderemos estos triunfos en épocas como esta. Sólo nosotros sabemos lo mucho que nos dolió llegar a terminar el año y lo apanicados que estamos de ver llegar el siguiente. Cualquier emprendedor que lea las noticias políticas o financieras sabe que si se aventó como niño en tobogán en el 2018 para sacar adelante un negocio, en el 2019 la subida será todavía más difícil.

No es mi intención ser pesimista. Tampoco voy a decirles que dejen todo y regresen a la vida de un puesto y un salario estable, con prestaciones y todo. No. Porque la buena noticia es que no estamos solos en esto.

Emprendedores habemos muchos tratando de sacar adelante nuestras ideas y si, aunque suene cursi, seguir nuestro sueño. Y hemos de seguir intentando, seguiremos siendo unos necios hasta que fracasemos rotundamente. Y entonces nos vamos a volver a levantar porque la red de soporte emprendedor es enorme y cada día crece más.

Nos vamos a volver a levantar y poner la cabeza en alto porque nosotros, aunque raspados, podemos decir con toda seguridad que lo intentamos y no nos quedamos con las ganas.

A ustedes ¿cómo les fue en el año? ¿Cuál es la pequeña victoria que los motivará a seguir en 2019?

Como emprendedor, no tienes límites ni restricciones. No hay nada que no puedas lograr, excepto congelar el tiempo.

El tiempo es la comodidad más valiosa para un emprendedor. La mayoría de nosotros haríamos lo que fuera por agregarle una hora más al día. Pero hasta que alguien invente una aplicación para manipular el tiempo, estaremos forzados a manejarlo de la manera más eficiente.

Aquí hay 13 tips que te ayudarán a hacer tus días más productivos:

1. Haz tiempo para ti.

Aparta unos momentos para terminar de hacer las cosas personales. Actividades como pagar las cuentas y contestar mails personales pueden distraerte de tu trabajo.

2. Desconéctate cuando necesites poner el 100 por ciento de tu atención.

¿Te estás preparando para una junta importante o un pitch? Apaga tu celular y cierra tu email. Serás más productivo y no tendrás distracciones.

3. Haz una lista de cosas por hacer.

Ten una lista de pendientes y táchalos cuando los hayas completado. Créala por las noches para comenzar al día siguiente por la mañana, esto te permitirá hacer esas cosas justo al despertar.

4. No tengas miedo de la tecnología.

He visto a personas en sus escritorios con una llamada en espera y con el teléfono pegado a la oreja. Si tienes un equipo de bluetooth, puedes contestar emails al mismo tiempo que esperas en la llamada.

5. Di que “no”.

Tal vez no te guste decepcionar a la gente, pero para tu propia productividad, aprende a decir que no. No siempre es el mejor sentimiento, pero es imposible quedar bien con todos. Si dices que si a todos, no tendrías tiempo de terminar tus cosas.

6. Responde.

Todos tenemos iPhones y smartphones, así que úsalos. Sobre todo si estás fuera de tu oficina y llegas a recibir un correo.

Una vez que envié un email, la respuesta fue: “Te respondo cuando llegue a la oficina”. Esta persona no necesitaba llegar a su lugar de trabajo para responder. Un simple “sí” o “no” hubiera bastado y le hubiera quitado menos tiempo. Si puedes responder mientras estás fuera de la oficina, aprovecharás más tu tiempo cuando regreses.

7. Elimina la energía negativa.

Nada puede drenar tu energía o arruinar tu día más rápido que las personas con una energía negativa. Deja de salir con gente así y evita que te quiten el tiempo.

8. No dejes para después las tareas que no te gustan.

Cuando tu lista de pendientes tiene actividades que no te gustan tanto, toma en cuenta que éstas pueden consumir tus pensamientos hasta que las completes. Hazlas primero para que puedas tener la mente clara y hacer lo demás.

9. Atiende los problemas inmediatamente.

En ese mismo punto, espera a resolver un problema rápido, esta puede ser la diferencia entre perder 15 minutos solucionándolo o arreglar un desastre que te tomará días.

10. No dejes el ejercicio.

Haz 30 minutos de actividad física antes de comenzar tu día. Tendrás más energía y no te sentirás cansado.

11. Delega.

Si tienes un equipo a tu disposición, úsalo. Muchos emprendedores son tan tercos que piensan que lo pueden hacer todo. Delegar las tareas apropiadas te dará más tiempo.

12. Escribe todo.

Usa la aplicación de “notas” en tu smartphone o usa un cuaderno y asegúrate de tenerlo siempre a tu lado. ¿Alguna vez has tratado de recordar algo que tenías que hacer mientras el reloj avanzaba? ¡Pierdes tiempo valioso!

13. Ten un horario.

Si tienes tareas que requieren de tu atención cada semana, atente a un horario. Cosas como contabilidad, nómina y reportes pueden hacerse en la misma semana. En lugar de buscar tiempo para hacerlo todo, establece un horario designado para cada cosa.

Aunque no todos somos expertos en finanzas o inversiones, pero a todos nos gusta tener la tranquilidad de que nuestro dinero está bien administrado y trabajando a nuestro favor.

Ahorrar puede ser una opción para cuidar el dinero, pero invertir da la facilidad para planificar objetivos a mediano y largo plazo, de acuerdo con Principal, la empresa de soluciones financieras.

“En México, 54% de jóvenes mexicanos que realiza compras que salen de su presupuesto, por lo que se ven obligados a recurrir a sus ahorros o a un préstamo”, destaca en un comunicado Principal.

De acuerdo con Principal, para alcanzar tus objetivos de inversión es probable que tengas que hacer algunos ajustes en tu día a día, pero no se trata de dejar de gastar o dejar de disfrutar de tu vida actual, sino de administrarte mejor.

“Es saber cuánto puedes gastar hoy, sin sacrificar tu departamento nuevo, tu maestría o tu propio negocio”, apunta la compañía.

Estos son cinco consejos para invertir por primera vez:

Despeja tus dudas

Probablemente, los primeros obstáculos que encontrarás para invertir son los famosos mitos “eso es solo para millonarios”, “es muy difícil”, “voy a perder mi dinero”, o “mi dinero no estará disponible”. Gracias a estos mitos es que 51% de los jóvenes mexicanos prefiere guardar su dinero en casa, al considerarlo “el lugar más seguro”. Pero la realidad es que cualquier persona puede ser inversionista.

Para despejar todas tus dudas y temores al respecto, lo más recomendable es que busques a un asesor financiero que te guíe e identifique tus necesidades específicas. Invertir no es algo que puedas decidir con las recomendaciones de tus amigos o familiares, necesitas una opinión profesional.

¿Cuánto vas a invertir?

Una vez que ya disté el paso de ahorrador a inversionista, tu siguiente tarea es analizar tus finanzas personales. Para ello, revisa con tu asesor a cuánto ascienden tus ingresos y egresos; esto permitirá saber de cuánto dinero dispones para invertir.

Te recomendamos utilizar la fórmula “ingreso – ahorro = gasto” para que incluyas al ahorro dentro de tus gastos fijos. Recuerda siempre contemplar primero para tu ahorro e inversión, y ya después puedes gastar el resto de tu ingreso si así lo deseas.

Establece objetivos

Llegó el momento de establecer tus objetivos financieros. Esto también te ayudará a plantear un plazo aproximado para que los puedas alcanzar y es aquí donde tu asesor te puede ayudar a valorar qué porcentaje de tu dinero puedes ahorrar para el corto, mediano y largo plazo, al tiempo que cubres todas tus necesidades.

Es importante siempre contemplar el largo plazo para cuando te retires, y lo puedes hacer a través del ahorro voluntario en tu Afore para que tu estilo de vida actual se mantenga durante tu retiro.

Conócete a ti mismo

No a todos nos gustan las mismas cosas y no todos tenemos los mismos objetivos. Aquí radica la importancia de que tu asesor te haga un cuestionario para conocerte y definir cuál es tu perfil de inversionista, que ayudará a definir el tipo de producto para ti.

Este punto se relaciona con el nivel de tolerancia que las personas tienen al riesgo, por ello algunos expertos en finanzas suelen preguntar a sus clientes si se atreverían a saltar en paracaídas.

Si tu respuesta es “jamás lo haría”, quizá tengas un perfil de inversionista “conservador”; si podrías llegar a considerarlo, entonces un perfil “moderado”; y quienes sí se animarían a surcar las alturas (o ya lo han hecho), se acercan más a un perfil “agresivo” de inversión.

Esto les ayudará, a ti y a tu asesor, a tener una mejor idea de qué elementos debe incluir tu portafolio de inversiones, pero al final solo él te puede decir con precisión qué tipo de portafolio te conviene.

La palabra clave es: diversificar

Con diversificar nos referimos al famoso dicho “no todos los huevos van en la misma canasta”.

Si hablas de inversiones, es necesario hablar de diversificación y no apostar demasiado por un solo instrumento. Debes saber que todas las inversiones conllevan un riesgo, sin embargo, tener un producto con un portafolio diversificado ayudará a minimizar el riesgo y tener tu dinero en distintos activos.

Un portafolio de inversión bien diversificado puede incluir elementos de renta fija, renta variable, deuda nacional y/o internacional, además de certificados de gobierno, entre otros.

El líder exitoso siempre se cuestiona y pregunta cómo puede mejorar

Me llamó poderosamente la atención un mensaje de texto que me envió un antiguo estudiante de la universidad, quien me consultaba lo siguiente: ¿qué es ser un buen administrador de empresas?

Cuando natura lo da, el emprendedor nace, y ese es Francisco Campos, un profesional universitario que desde las aulas demostró ser un extraordinario emprendedor, deseoso de desarrollar negocios de calidad en el sector de alimentos y bebidas.

Desde que fue mi alumno, le he dado seguimiento y los grandes gerentes deberían copiarle algunos aspectos.

La primera característica observable fue su deseo de tener éxito en su negocio y su cuestionamiento continuo de cómo ser mejor, lo cual comenzó con una pregunta que me hizo hace muchos años: ¿dónde puedo leer notas sobre cómo mejorar mi conocimiento gerencial para poder crecer más?

La segunda característica que observé fue precisamente el principio de querer crecer ordenadamente y para eso preguntó: para ir desarrollando mi negocio con más puntos de venta, ¿qué debo tener en cuenta para poder crecer ordenadamente?

Es claro que no estaba en zona de confort y no se conformaba con tener un solo negocio, sino que veía grandes oportunidades en el mercado.

La tercera característica es que él siempre está en la línea, dialogando con sus clientes, tomando decisiones y corrigiendo errores si los hay.

Muchos grandes gerentes podrían decir que no tienen tiempo para eso y tienen personas que realizan esa labor. Sin embargo, si un gerente, por más alto que esté, no tiene participación en la línea, no tendrá oportunidad de mejorar el negocio. En la línea es donde se conoce la verdad y son los clientes quienes la dicen.

Diez cualidades

Mi experiencia como profesional, académico, emprendedor y gerente, me llevan a concluir que para llegar a ser un buen administrador o gerente se requiere los siguiente:

1. Conocer el negocio. Estar en la línea tomando decisiones y corrigiendo errores.

2. Definir hacia dónde quiere llevar el negocio.

3. Tener conciencia de sus capacidades y sus limitaciones. Podrá contar con competencias técnicas y blandas, pero es necesario no solamente que las tenga, sino que las ponga en práctica.

4. El estilo gerencial deberá variar según la posición competitiva de la empresa.

5. Conocer el mercado y determinar cuáles son sus necesidades y demandas.

6. Definitivamente, el éxito de una empresa y su crecimiento irá en función de su cultura organizacional y la satisfacción de su equipo; razón por la cual un buen administrador debe velar por la creación de una cultura de calidad. Usted decide cuál teoría quiere desarrollar, todas tienen sus pros y sus contras.

7. Nunca pierda el control y tenga claros sus indicadores. He observado gerentes de grandes empresas, que ante su junta directiva todo lo ponen perfecto y en la realidad, la empresa tiene un futuro incierto. Esto es muy marcado cuando la empresa es muy sólida financieramente o bien cuando es una empresa del Estado.

Por eso, el consejo para los miembros de las directivas, es que vayan a la línea. Recuerden que es sumamente sencillo confundir los números.

8. Permita que los clientes valoren el producto o servicio, pero no caiga en la trampa de que le pasan el formulario de evaluación a los que demuestran satisfacción; eso es siquiátrico.

He observado cómo algunas empresas llevan un sistema de evaluación de la satisfacción y establecen una cantidad de encuestas para los clientes y el mismo trabajador que es evaluado es el que entrega la encuesta al cliente. Difícilmente, entregará el sondeo a un consumidor que está insatisfecho por el servicio que él mismo le brindó.

9. Establezca sistemas de calidad centrados en el cliente y brinde comodidad y respeto. Piense que el tiempo de ellos es tan valioso como el suyo.

10. No se desgaste en lo que no le genere valor; que no lo haga perder su tiempo.

Seguidamente de plantear estos diez puntos, me tomé la atribución de preguntarle a Francisco cuál es la esencia de un emprendedor y de un buen administrador.

Esto fue lo que respondió:

“Durante algún tiempo, he pensado que uno debe tener claro cuál es su misión en la vida, para qué vinimos a este mundo. Al igual que en las empresas, dicha misión nos dará sentido y dirección cuando el mar esté bravo o la noche muy oscura.

“Por otro lado, he analizado la importancia de tener paz interna, pues así, uno puede tomar mejores decisiones en su vida y en su empresa, de hecho en todo campo de acción en el que nos encontremos.

“Sin norte, ni paz, las decisiones que se tomen en la empresa pueden no ser las mejores y su resultado fatal.

“Ser emprendedor no es fácil y a veces hay que ‘aguantar palo’, pero le da a uno la oportunidad de desarrollar todas nuestras capacidades.

“Es una decisión que necesita mucho convencimiento por parte de la persona que quiere tomar este camino (emprendedurismo), pero también te da muchas alegrías y te llena mucho. No todo el mundo tiene este tipo de pensamiento, ni no todo el mundo tiene la fuerza para aguantar y alcanzar un gran partido dentro de este tipo de cancha.

“Las ideas para ser un buen administrador van a ser mi guía para seguir luchando por desarrollar todo mi potencial”.

Vivir MejorSi estás constantemente preguntándote a dónde va tu dinero, considera cuánto te cuestan tus hábitos diarios.

¿Dejas de $10 a $15 en comidas rápidas y casuales todos los días? ¿Eres rápido para comprar algo que realmente no necesitas? ¿Haces compras para mantenerte en el mismo nivel de lujo que tus amigos?

Estos hábitos aparentemente pequeños, y muchos más, podrían evitar que ahorres cientos, incluso miles, de dólares al año.

Nos dirigimos a los hilos de Quora, “¿Qué hábito te ahorró la mayor cantidad de dinero?” Y “¿Qué cambios de estilo de vida ahorran dinero?” para separar las mejores (y más fáciles) maneras en que las personas ahorran dinero todos los días.

Aprende la diferencia entre ahorrar un dólar y ahorrar un porcentaje.

Jaap Weel escribió:

“Recuerda que ahorrar 5% en un artículo de $10,000 no es como ahorrar 5% en un artículo de $10. Pero para procesar problemas de decisión a diferentes escalas, el cerebro tiende a normalizar las cosas para que los dos casos parezcan similares.

“Desde que estudié economía del comportamiento, comencé a gastar menos tiempo preocupándome por ahorrar 20 centavos en espaguetis, pero pasé mucho tiempo pensando en qué coche comprar y asegurándome de tener un buen trato por él. Puedes comprar un montón de spaghetti con el descuento de $4000 en un coche, y sin embargo, veo a las personas pasar mucho más tiempo recortando cupones del supermercado que considerando si podría mudarse a un departamento más barato, conducir un coche más barato, etc.”

Hazlo tu mismo.

Betsy Megas escribió:

“Me gusta el reto de aprender nuevas habilidades y la satisfacción de realizar tareas. Entre las cosas en las que me he vuelto bastante buena: plomería básica, pintura interior, costura, mantenimiento de bicicletas, hornear, cocinar. Todavía estoy trabajando en jardinería, Y creo que me gustaría aprender y mejorar las habilidades básicas de construcción (me gustaría construir una cubierta o patio y reparar algunas vallas) y tal vez aprender sobre como armar una PC.

Aquí de nuevo, lo veo como un entretenimiento y evitación de gastos. Ocasionalmente también hago ejercicio.”

Practica la gratificación retrasada.

Angela Recruiter escribió:

“Cuando estás haciendo las compras y tu corazón late cuando ves el producto xyz, y crees que es amor a primera vista… ESPERA. Anótalo, márcalo. Vuelve unas horas más tarde, luego un día después, días después y mide, cada vez, si tu nivel de intereses permanece igual, declina, etc.

Nunca compres por impulso. Duerme. Pregúntate: ¿Crees que te hará feliz un mes después de que lo compres? ¿Unos meses después? ¿Un año? ¿Años?”

Haz un poco de matemáticas mientras compras.

Raghav Mishra escribió:

“Cada vez que estoy fuera comprando algo, trato de calcular cuánto esa cantidad de dinero crecería en 5 años a una tasa del 10% anual. Eso es poco más de 60% en retornos.

“Por ejemplo, si comprara algo de 1.000 dólares, me preguntaría: ¿Quiero esto ahora, o preferiría tener 1.600 dólares en cinco años?

“Dependiendo de en qué estoy planeando gastar los $ 1.000 (Una guitarra con las especificaciones que necesito o un teléfono con las especificaciones que no necesito) elijo comprarlo o dejarlo.

“Normalmente, este enfoque resultó en mi ahorrando un motón de dinero.”

No sobre-gastes en estatus ni atractivo.

Terrence Yang escribió:

“Reduce tus salidas con amigos derrochadores que hacen cosas lujosas que realmente no disfrutas. Si te gusta esquiar, ve. Pero no tienes que ir a Aspen durante la semana de Navidad y quedarte en el St. Regis.

“Ve en temporada baja, ve por menos días, y permanece en algún lugar más barato; tal vez en Starwoods. Y si eres un verdadero esquiador, no deberías estar buscando jacuzzis. Deberías estar esquiando y escalando Alleve. Y deberías estar demasiado cansado como para preocuparte en donde vas a permanecer. Quédate en un motel barato. Ah, y ve a Alta. No vayas a Aspen.”

Realiza un seguimiento de tus gastos y configura los pagos automáticos.

Colin Cahill escribió:

“Asegúrate de revisar las cuentas de cheques y ahorros que tenga en tu home banking, así como por cada tarjeta de crédito, préstamo e inversión.

“Una vez que estés haciendo home banking de cada una de tus cuentas, configúralos para realizar pagos automáticos. Muchos bancos te permiten pagar facturas automáticamente, tanto a empresas como a particulares. Aprovecha esto; es gratis y no requiere de casi ningún esfuerzo. Con Bank of America, mi casero recibe automáticamente un cheque de Bill Pay el 27 de cada mes, unos días antes del primero, y así nunca tengo que pensar mi alquiler.”

Me encanta la frase que dice “¿Tomas algo para ser feliz? Sí, tomo decisiones.”

La toma de decisiones implica elegir y son, precisamente, nuestras elecciones diarias lo que van haciendo nuestra vida.

Lo que eres hoy, lo que tienes, con quien estás y lo que estás viviendo son producto de tus decisiones y elecciones de ayer.

¿Eres feliz? ¿Te gusta tu vida? ¿Elegiste tú? ¿Dejaste que otros eligieran por ti? ¿Te gustaría cambiar tu vida? Preguntas difíciles ¿verdad?

El pasado no lo podemos cambiar y del presente quizá algunas cosas no, pero otras estoy segura de que sí. Son estos cambios lo que te traerá un futuro mejor. ¿No es en lo que todos pensamos, en un futuro mejor que nunca llega? No es cuestión de esperarlo, se trata de crearlo.

Ese futuro mejor no llega porque no actuamos en el presente, el futuro no se fabrica por azar o por suerte. Empieza a hacer cambios hoy y créate un futuro mejor. Un día será un presente que te permitirá seguir construyendo mejores futuros.

Todo es cuestión de decidir hacer cambios.

¿Qué cambios son esos?

Haz un repaso de tu vida y observa lo que no te gusta, lo que puedes cambiar, lo que puedes eliminar, lo que puedes mejorar y empieza por algo, aunque sea pequeño.

Cuando empieces a ver resultados, te animarás a seguir haciendo cambios. Cuidado, porque es adictivo y contagioso.

Seguro que conoces a alguien a quien has visto hacer un giro en su vida. La primera pregunta que le haces es ¿qué has hecho para estar tan bien? Y las posibles repuestas: cambié de trabajo, me separé, empecé a hacer deporte, me casé… o eliminé de mi vida lo que no me dejaba ser feliz. Cada uno tendrá sus propios frenos.

Si haces cambios ¿será tu vida un remanso de paz y felicidad? No, rotundamente no. La vida es una continua toma de decisiones y elecciones que conllevan miedo, inseguridad, incertidumbre. Y esto es lo que no nos gusta porque supone un esfuerzo, pero todo tiene un precio.

Es por eso que la felicidad es una elección, es una decisión. No se compra, no se vende, no se aprende, no está en los libros.

Hay elecciones que te ayudarán a estar mejor, sea como sea tu vida.

Elije tu actitud.

Es la actitud la que dicta tus pensamientos, estos tus decisiones y como consecuencia tus resultados.

En cada situación del día puedes elegir cómo reaccionar. No siempre lo hacemos de la mejor manera, pero con la práctica el tiempo entre la elección y la reacción se hace más largo. Sentirás que eres tú quien domina, no tu mente.

Elije tus hábitos.

Todos tenemos hábitos que no nos ayudan a estar mejor. Si empiezas por uno de ellos y “decides” comprometerte a cambiarlo, el resultado será positivo “impepinablemente”. ¿Qué hábito vas a cambiar?

De la misma manera puedes incorporar nuevos buenos hábitos que sabes que sólo te traerán beneficios. ¿Cuál será el primero?

Elije tu compañía.

Huye de las personas negativas, de las quejicas, de aquellas que sólo buscan aprovecharse de los demás, de las que están al tanto de la última mala noticia.

No podemos evitar que nos hagan daño la primera vez, pero seguir cerca es una elección tuya.

Elije un tiempo para ti.

Pensar en ti, tener tu tiempo, tu espacio y tu libertad no es ser egoísta. Es una necesidad. Para estar bien, lo primero es cuidarte física, mentalmente y espiritualmente.

Elije tus pensamientos.

Quizá estés pensando que es fácil decirlo. Y te doy la razón, es fácil decirlo y difícil hacerlo. Pero si no empiezas, más difícil será que todo vaya mejor.

Gracias a que todo esto no es nada fácil, yo tengo trabajo… y tú también. Así que no le des más vueltas, no hay atajos para llegar a la felicidad. Has de empezar trabajando en ti y ese es el trabajo más difícil, pero el mejor remunerado.

¡Empieza tomando decisiones!

Probablemente estés harto de escuchar a líderes políticos y empresarios presumir de lo poco que duermen.

Pero lo que a lo mejor no sabías es que la falta de sueño es muy perjudicial para nuestros cuerpos y cerebros.

Matthew Walker, profesor de neurociencia y psicología de la Universidad de Berkeley, en Estados Unidos, explica por qué deberías dejar de admirar a las personas que duermen poco.

Walker también escribió “Por qué dormimos”, un libro con el potencial de cambiarte (y extender) tu vida.

Aquí explica todo lo que deberías saber sobre el sueño y cómo desarrollar hábitos de vida más saludables.

Por qué dormir es importante

Todos los estudios dicen lo mismo: cuanto más corto sea tu sueño, más corta será tu vida.

Así que si quieres llegar a la vejez y mantenerte sano el mayor tiempo posible, deberías invertir en una buena noche de sueño.

De hecho, dormir es tan beneficioso que el profesor Walker ha comenzado a presionar a los médicos para que lo prescriban.

Sin embargo, tiene que suceder de forma natural. Muchos estudios relacionan las pastillas para dormir con un mayor riesgo de cáncer, infecciones y mortalidad.

¿Qué pasa con nuestro cuerpo y mente si no dormimos?

Muchas de las enfermedades que sufrimos tienen un vínculo significativo con la falta de sueño.

Por ejemplo el alzhéimer, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, la diabetes, la depresión, la ansiedad e incluso el suicidio.

Todos los sistemas fisiológicos importantes de nuestro cuerpo y cada red u operación de la mente se someten a una revisión general durante el sueño.

Si no duermes lo suficiente, se verán gravemente afectados.

Tras 50 años de investigación científica, la pregunta ya no es “¿qué hace el sueño por nosotros?” si no “¿qué no hace el sueño por nosotros?”.

¿Cuánto deberías dormir para sentirte bien?

Deberías dormir por lo menos de siete a nueve horas.

Si duermes menos de siete horas tu sistema inmunológico y tu rendimiento cognitivo comenzarán a verse afectados.

Tras estar despierto 20 horas estarás tan impedido como si estuvieras borracho.

Uno de los problemas con la falta de sueño es que en el momento no te das cuenta del daño que te está causando.

Imagina a un conductor ebrio en un bar que recoge las llaves de su auto y dice: “Estoy bien, puedo conducir”. Pero sabes que no está bien, solo que él piensa que lo está.

Cada vez dormimos menos. ¿Por qué?

Si nos fijamos en los datos de las naciones industrializadas hay una tendencia clara: en los últimos 100 años el tiempo que dormimos ha disminuido.

Si dormimos menos, nos cuesta más entrar en la fase REM (Rapid Eye Movement, en inglés), el ciclo donde soñamos.

Interferir con la fase REM es muy dañino, ya que es crucial para nuestra creatividad y esencial para nuestra salud mental.

Hay varias razones por las que las personas dormimos cada vez menos.

1. Falta de conocimiento.

La comunidad científica sabe lo crucial que es dormir bien, pero hasta ahora no ha sido capaz de comunicarlo de forma efectiva al público en general. La mayor parte de las personas no entiende por qué dormir es importante.

2. Ritmo de vida.

En general estamos trabajando más horas y pasamos más tiempo yendo y viniendo del trabajo. Dejamos la casa muy pronto en la mañana y volvamos a casa tarde en la noche, y naturalmente no queremos dejar de pasar tiempo con nuestra familia y amigos. Estar con la familia, salir con amigos, ver la televisión… al final se nos come nuestro día y sacrificamos horas de sueño.

3. Actitudes y creencias.

Dormir no está bien visto por la sociedad. Si le dijeras a alguien que duermes nueve horas, probablemente pensarían que eres un holgazán. Así que estigmatizamos el sueño y muchas personas presumen de lo poco que duermen cada noche.

Esto no fue siempre así. Nadie pensaría que un bebé que duerme es perezoso, porque sabemos que dormir es absolutamente esencial para su desarrollo. Pero esta noción cambia cuando llegamos a la edad adulta. No solo abandonamos la idea de que dormir es necesario, sino que castigamos a las personas por dormir cuando lo necesitan.

4. La falta de luz natural.

No nos gusta estar sin luz cuando oscurece. Pero la oscuridad es necesaria para liberar una hormona esencial llamada melatonina que nos ayuda a dormir bien.

Desgraciadamente, uno de los efectos secundarios del progreso es que estamos constantemente bajo luz artificial. Esto empeoró con la llegada de las pantallas LED, ya que proyectan una potente luz azul que bloquea la melatonina.

5. Temperatura.

Otro efecto secundario inesperado del progreso: ya no experimentamos el flujo natural de frío y calor durante el periodo de 24 horas.

Todos queremos hogares cálidos, pero también necesitamos un poco de frescura para dormir bien. Nuestro cerebro y nuestro cuerpo necesitan reducir esa temperatura central, aproximadamente a 1 ºC menos, para que nos relajemos de forma natural. La mayoría de nosotros ponemos la calefacción demasiado alta: si quieres dormir bien programa tu termostato a 18 ºC por la noche.

Ahora que has visto qué errores cometes, ¿puede revertirse el daño?

Sí y no: no puedes recuperar lo que has perdido pero nunca es demasiado tarde para cambiar tus hábitos y comenzar a cuidarte.

Una de las grandes falacias es que si no has dormido bien puedes “recuperar sueño”. No puedes.

El sueño no es como un banco, donde puedes acumular una deuda y luego pagarla más tarde.

Pero esto es lo que hacen muchas personas: duermen poco entre semana y pretenden recuperar durante el fin de semana. Esto se llama jet-lag social o incluso bulimia del sueño.

Lo que sí puedes hacer es cambiar tus hábitos.

Los estudios muestran que las personas que antes dormían mal, pero cambiaron sus costumbres y empezaron a dormir más, evitaron el deterioro degenerativo y el Alzheimer por más de diez años en comparación con las personas que no cambiaron sus hábitos.

Pero ¿por qué no podemos almacenar el sueño?

Imagina si pudiésemos almacenar horas de sueño y luego utilizarlas como quisiéramos. ¿A que sería maravilloso?

Hay un precedente en biología: se llama la célula grasa.

La evolución nos ha proporcionado la célula adiposa gracias a la cual podemos almacenar energía en tiempos de abundancia que nos permite sobrevivir en tiempo de hambruna.

Entonces ¿por qué no hemos desarrollado un sistema parecido para almacenar sueño?

Porque somos la única especie que se priva de dormir de forma deliberada sin motivo aparente.

Es por esto por lo que incluso una sola noche de mal sueño puede afectar nuestro cuerpo y nuestro cerebro.

Zugoi BlogDía 16: Si quieres aprender un nuevo idioma, comienza a practicarlo todas las noches durante 15 minutos antes de acostarte.

Las personas que practican su idioma por 15 minutos antes de acostarse tienen una ventaja importante ante otros usuarios de Duolingo, de acuerdo con el fundador y CEO de la aplicación de aprendizaje de idiomas Luis Von Ahn.

“Esas personas sabemos que van a quedarse por mucho tiempo”, dice Von Ahn. “Vemos que lo hacen durante una semana y decimos, ‘Esta persona va a estar aquí por un buen tiempo'”.

Mientras tanto, los usuarios que se atracan (pasan horas en el sitio, abarrotándose en clases de francés, alemán o chino) tienden a desaparecer rápidamente.

Día 17: Habla con tu pareja sobre qué tareas odias y cuáles no te importan para poder dejar de pelear por las tareas domésticas.

En un episodio de su podcast “Lo mejor de ambos mundos”, Vanderkam y su coautora, la doctora Sarah Hart-Unger, hablan sobre la “carga mental” de ser padres; es decir, toda la energía psicológica que se necesita para recordar inscribir a Davie a las clases de natación y llevar a Janie al dentista.

Su estrategia para aligerar la carga mental y dividir las responsabilidades de manera equitativa entre la pareja es doble:

1. Cada uno anota todas las responsabilidades familiares de las que se está ocupando.
2. Cada uno comparte cuáles de esas responsabilidades disfruta y cuáles no.

De esta forma, descubrirás la cantidad real de carga que estás soportando en los hombros y averiguarás qué tareas puedes “negociar” o subcontratar para que todos estén contentos.

Día 18: Configura un filtro de compras en tu Gmail para detener los gastos impulsivos.

Libby Kane de Business Insider descubrió que la mejor manera de resistir la tentación de gastar dinero en línea es simplemente configurar filtros en el correo electrónico.

Ahora todos sus correos electrónicos de compras se filtran inmediatamente en una carpeta de compras, no en su bandeja de entrada, hasta que se da cuenta de que necesita algo específico. Luego hace clic y ve si alguno de sus minoristas favoritos lo está vendiendo.

Día 19: Habla con algún compañero de viaje hacia/del trabajo.

Un estudio del 2014 publicado en el Journal of Experimental Psychology encontró que las personas son mucho más felices en sus viajes diarios cuando enganchan a otro pasajero en una conversación. Incluso se sienten más productivos.

Sin embargo, los resultados del estudio también sugieren que las personas no conversan con otros pasajeros porque creen que esos pasajeros no quieren hablar con ellos. Si puedes superar ese miedo, y darte cuenta de que puedes estar haciéndote a ti mismo y a él un favor; estarás mejor.

Día 20: Haz que la limpieza de tu hogar sea manejable con sprints de ’20/10′.

Esta estrategia, de Rachel Hoffman, ” Unf*ck Your Habitat “, es simple: limpiar por 20 minutos y luego toma un descanso de 10 minutos. Hoffman dice que puede ajustar los tiempos exactos, por lo que limpia durante 45 minutos y toma un descanso de 15 minutos, por ejemplo.

Es suficiente tiempo para poner a lavar ropa o reducir el nivel de asquerosidad en el baño.

La idea es evitar lo que Hoffman llama “maratón de limpieza”, es decir, dejar que tu casa se ponga más y más desordenada hasta que llegue al punto en el que apenas puedes respirar. Luego pasas unos días “limpiando como un maníaco hasta que sea habitable de nuevo”.

Día 21: Crea metas financieras con tu pareja.

Los expertos financieros le dijeron a Business Insider que una de las cosas más importantes que puedes hacer con tu dinero cuando te casas es crear objetivos conjuntos.

Eso significa estar en la misma página sobre sus prioridades.

¿Es importante enviar a tus hijos a una escuela privada?
¿Son unas vacaciones de una semana cada verano crucial para tu cordura?
¿Deseas saldar tus préstamos antes de hacer cualquier otra cosa?

Y así.

Día 22: Comienza a despertarte dos minutos antes, como un Marine retirado.

Durante su estadía en el campo de entrenamiento, el veterano de la Infantería de Marina Andrew Wittman tomó un hábito matutino que se le ha quedado desde entonces.

“Estaba en la litera superior, por lo que mi cara estaba a seis pulgadas de distancia de la doble luz fluorescente” le dijo Wittman a Business Insider. “Lo que hacían todas las mañanas era encender las luces y arrojar latas de basura de acero al centro de la habitación. El primer día, pensé: ‘Oh, Dios mío'”.

Para evitar ese shockeante despertar, Wittman se entrenó para despertarse siempre dos minutos antes. Por ejemplo, si tenía el despertador a las 5:30, se levantará de la cama a las 5:28.

Hoy, dijo Wittman, él se prepara para el éxito todas las mañanas al pasar sus dos minutos extra con afirmaciones diarias.

Día 23: Escribe tres cosas por las que estás agradecido.

En su discurso de graduación en UC Berkeley, Sheryl Sandberg de Facebook reveló una de las estrategias psicológicas que ha estado usando para lidiar con la muerte de su esposo: “Anotar tres momentos de alegría antes de acostarme cada noche”.

“Esta práctica simple ha cambiado mi vida”, dijo Sandberg. “Porque pase lo que pase cada día, me voy a dormir pensando en algo alegre”.

Martin Seligman, fundador del movimiento de psicología positiva, descubrió que, después de seis meses, los participantes del estudio que anotaron tres cosas positivas antes de acostarse cada noche se sintieron más felices y menos deprimidos.

No se por que, pero los que crecemos en América Latina crecemos con este complejo donde creemos que las personas en países desarrollados son mejores que nosotros y que por tanto no somos capaces de hacer cosas igual de increíbles o más.

La realidad es que nadie es mejor que tú ni puede hacerlo mejor que tú porque cada uno de nosotros está recorriendo su propio camino con sus propias circunstancias y sus propias metas y aspiraciones. La realidad es que todos tenemos nuestras fortalezas y debilidades y cuando nos comparamos con otros, nos comparamos con la portada que presentan pero no sabemos como son sus circunstancias a puerta cerrada.

Debemos olvidar lo que los demás están haciendo o logrando y enfocarnos en nosotros mismos, en romper nuestros propios limites y en ser mejores cada día, semana, mes u año.

Todos podemos ser increíbles… porque cualquiera puede servir. No tienes que tener un título universitario para servir. Solo debes tener un corazón lleno de gracia y un alma generada por el amor.” Martin Luther King Jr.

Cualquiera de nosotros tiene el potencial para agregar valor a los demás y a este mundo, es cuestión de aprender a usar nuestras fortalezas. Y para esto, hay tres puntos claves que menciona Jeduan:

Necesitas ganas de aprender

Nadie nace sabiendo de todo, debemos estar abiertos a aprender nuevas cosas constantemente y a seguir mejorando nuestras habilidades continuamente.

Si quieres ser un experto y uno de los mejores en tu industria entonces debes aprender constantemente, no simplemente cuando vayas a la universidad por un título sino todos los días o semanas.

La buena noticia es que la internet está llena de recursos tanto gratuitos como pagos que nos permiten seguir aprendiendo a diario ya sea a través de un canal de youtube, a través de libros digitales (como alternativa pueden ser libros físicos en la biblioteca de tu ciudad) o blogs, a través de podcast o audiolibros (mientras vas camino a la oficina) o incluso de cursos en línea que nos dan la facilidad de aprender en el tiempo y momento que tengamos disponibles.

Necesitas practicar

La única forma de volverte bueno en algo es intentando. Y todos somos lo suficientemente buenos para intentar cualquier cosa y eso es lo importante porque cada logro conseguido viene de un intento por hacer algo.

Siempre hay algo pequeño que puedes hacer para acercarte a tus objetivos o a la vida que deseas, no importa cuan pequeños sean los pasos que des mientras sean en la dirección correcta. Si quieres ser exitoso, debes tomar acción. Debes entender que tomar acción es el puente que conecta lo que quieres con tu realidad.

La mayoría de gente no toma suficiente acción y por tanto no producen los resultados que desean.

• Si quieres ser un gran vendedor, intenta vender a diario y aprende sobre vender constantemente.

• Si quieres ser un gran escritor, intenta escribir a diario y aprende sobre escribir constantemente.

• Si quieres ser un gran inversor, intenta investigar oportunidades de inversión diariamente y aprende sobre invertir constantemente.

Ya entiendes la idea, ¿no? Si quieres hacer algo entonces intenta hacerlo a diario y aprende constantemente tanto la teoría como la forma en que otros la han puesto en práctica.

Necesitas creer en ti mismo

¿Realmente crees que alcanzar tus sueños es posible?

Si no lo crees entonces no intentarás alcanzarlos… creer que es posible es el primer paso para alcanzar el éxito. La clave está en que si crees que es posible hacer algo y realmente quieres lograrlo entonces tomarás acción y darás lo mejor de ti para conseguirlo.

Algunos tips para trabajar en esto que me han funcionado son:

• Mantén las metas más inalcanzables a largo plazo y plantea metas más pequeñas que te ayuden a acercarte a la más grande en el corto plazo.

Por ejemplo, si tu meta es correr una maratón entonces a corto plazo primero colócate la meta de completar 5 kilómetros trotando, luego de hacer una carrera de 10k y así vas aumentando la distancia hasta llegar a la maratón.

De esta forma, a medida que vas alcanzando las metas más pequeñas, tu confianza en tus habilidades irá creciendo poco a poco haciendo posible que creas que serás capaz de completar la meta más grande.

• Trabaja en ti mismo(a) constantemente: tu auto-estima, tu confianza en tus habilidades, tu valor y amor propio.

Hazte responsable por tu propia vida y deja de culpar a los demás por tus circunstancia. Esto te enseñará a pensar por ti mismo(a) y usar tu intuición para plantear tus estrategias y tácticas para alcanzar tus metas.

• Estudia como otras personas exitosas han alcanzado lo que tú quieres lograr.

Aprende la forma en que lo hicieron posible. Busca especialmente personas con circunstancias similares a las tuyas cuando empezaron o personas con valores similares a los tuyos que han recorrido el camino que quieres recorrer.

En conclusión, todos tenemos el potencial de ser exitosos en lo que nos propongamos si estamos 100% comprometidos con nuestra meta.

En 2015 me anoté en una maratón de aventura. El desafío consistía en correr 100 km sobre terreno montañosos entre la Argentina y Chile.

Al segundo día de travesía, agotado y a punto de abandonar, conocí a Eliza, una maratonista de 82 años que participaba por tercera vez. Me acerque y le pregunte cuál era su secreto. “Todos me miran el cuerpo y no se dan cuenta de que la clave está en mi cabeza. Las maratones se corren con los pies, pero se llega con la mente”, respondió firmemente ante mi asombro.

Esta experiencia fue un punto de inflexión que validó lo que venía observando al trabajar con emprendedores y empresarios de Latam, el activo más importante que influye en el éxito del emprendimiento no está en el balance, está en el mindset del emprendedor, en su mente.

El entorno es igual para todos, pero la forma en que lo interpretamos y actuamos es lo que nos diferencia. Mientras la mayoría ve un problema, el emprendedor detecta una oportunidad. Así descubrimos dos tipos de emprendedores: aquellos con mentalidad de crecimiento y los de mentalidad fija.

La diferencia entre ambos es que a los primeros les encantan los desafíos, valoran las críticas, aprenden de los fracasos y no le temen a la incertidumbre mientras que para los segundos el cambio es peligroso, la incertidumbre genera temor, los obstáculos hay que evitarlos y no escuchan las críticas.

Mindset

Para descubrir el estilo de mindset del emprendedor, diseñamos un dispositivo psicológico para conocer su sentido de propósito, el nivel de autoestima, las creencias limitantes y la capacidad de perseverancia.

Además, se analiza el árbol genealógico de la persona para entender como la historia y constelación familiar condicionan su destino. La dinámica entre los socios trasciende al organigrama, su manera de complementarse y resolver los conflictos son un indicador clave de éxito. Esto también lo estudiamos con simuladores vivenciales.

Los grandes emprendedores tienen en común la necesidad de logro, un alto nivel de confianza, curiosidad y capacidad de aprendizaje, disfrutan de convivir con la incertidumbre y asumir riesgo.

Lo soft condiciona lo hard. Detrás de un emprendimiento exitoso vamos a encontrar que los grandes emprendedores tienen en común la necesidad de logro, un alto nivel de confianza, curiosidad y capacidad de aprendizaje, disfrutan de convivir con la incertidumbre y asumir riesgo. La perseverancia es parte de su ADN.

No le temen al fracaso, porque es condición para validar sus ideas. “El error siempre tuvo mala prensa, porque se confunde fracasar con ser un fracasado. Pero en realidad de la equivocación se vuelve con experiencia, en cambio de la ignorancia no”.

La buena noticia es que se puede estimular y desarrollar el mindset emprendedor que requiere cada etapa del emprendimiento. Esto evita que el éxito del pasado se convierta en el fracaso del presente. Locos son aquellos que pretenden resultados diferentes haciendo más de lo mismo.

Mucho se habla de que para hacer empresa hay que nacer rico o con dinero, basado en la premisa de que una vez que se tiene dinero es más o menos fácil hacer más dinero. Pero cuando no se tiene dinero para convertirlo en el capital inicial de tu idea de negocio ¿Cómo se hace?

Podemos revisar muchas historias, de hombres y mujeres que, con una gran determinación, lograron vencer los obstáculos y los límites entre ser empleados y grandes empresarios. Les invito en esta ocasión a revisar un breve resumen de la historia de Andrew Carnegie, para que conozcan que SI se puede:

La historia de Andrew Carnegie y sus claves para convertirse en empresario:

“Hijo de un tejedor, llegó junto a su familia en el año 1848 a los Estados Unidos, cuando tenía 13 años de edad.

En ese mismo año, consiguió su primer empleo, el cual consistía en estar 12 horas al día, 6 días de la semana, cambiando los rollos de hilo en una fábrica de tejidos de algodón. Los días sábados lograba cobrar algo extra: US$1,2 más US$0,8 por mantener encendida una caldera en la misma compañía. Cinco años más tarde, consiguió trabajo en la Pennsylvania Railroad Company, de telegrafista, por US$ 4 a la semana.

Fueron esos los humildes comienzos de este magnate de la industria, muy similares al de cientos de millones de personas en el mundo.

Sin embargo, cincuenta años después, era considerado la segunda persona más rica de la historia, con negocios y participación en la industria de los trenes, la edificación de puentes, torres y pozos petrolíferos.

Además, logró fundar la compañía de acero más grande y más rentable de la época; la Carnegie Steel Company, la cual se vendió en una fortuna en el año 1901. El fruto de aquella compañía fueron millones de dólares dedicados a la filantropía, a la formación y la educación, a través de organizaciones como la Carnegie Corporation New York, el Fondo Carnegie para la Paz Internacional y la famosa Universidad Carnegie Mellon.

En sus últimos años de vida Carnegie pasó enseñando a los demás trasmitiendo sus conocimientos y su visión de la vida. En una oportunidad, en una universidad de Pittsburg, expuso ante un grupo de jóvenes cual era la fórmula que lo había llevado a la cima empresarial y al éxito en su vida.”

¿Cómo pudo un inmigrante escocés, sin educación, sumido en humildes y pobres comienzos, llegar a ser un magnate de los negocios, y el segundo hombre más rico de la historia? ¿Cómo aproximarnos a su secreto de éxito?

Claro está que para todos aquellos que no contamos con un capital inicial, contamos sólo con nuestro empleo como fuente ingreso, pero también claro es como Carnegie lo logró, y así mismo puedes hacerlo tu. He aquí 5 consejos infalibles para dejar de ser empleado y pasar a ser empresario, los mismos que expuso a aquel grupo de jóvenes en Pittsburg.

De Carnegie para nosotros:

1. Llama la atención de tus superiores:

Mucha gente vive odiando a sus superiores y criticando a la compañía a la que pertenecen, y los escuchas decir “No estoy dispuesto a darle ni un minuto adicional de mi tiempo a esta empresa”, cerrándose en la auto pregunta “¿Qué debo hacer por la empresa?” en vez de asentarse sobre “¿Qué puedo hacer por la empresa?”.

Si estás marcando el paso, haciendo “bien” las tareas que se te encomiendan, en vez de hacerlas “excelentemente”, quédate en el lugar que estás, esa no es la manera de llegar a la cima.

En cambio si haces un trabajo extraordinario, mayor a lo que te piden, claramente muestras signos de que no quieres pasar toda la vida haciendo lo mismo, ya que tienes hambre y sed de brillar. Brillando llegarás más allá de tu departamento, llegarás más temprano que tarde a oídos de tus superiores.

Demuéstrales que mientras otros perdían su tiempo pensando en otras cosas, tu invertías el tuyo pensando en cómo mejorar en algunos aspectos. Diles que hasta en el momento antes de dormir te inquietabas por cosas que sabías que podían funcionar mejor.

Tal vez no estés 100% correcto en tus ideas, pero déjame de decirte que a esa altura ya habrás logrado cumplir la primera regla; habrás brillado y llamado la atención de tus superiores.

2. Rompe las reglas para salvar a los dueños:

En todas las historias que puedas conocer de personajes revolucionarios, llenos de coraje y valentía, no encontrarás a alguien que no haya roto las reglas para ser diferente y mejor.

Si eres una persona sin sueños, sin anhelos ni ambiciones, entonces sigue las reglas al pie de la letra. De lo contrario, y dentro de un marco de responsabilidad de tus actos, y conociendo que será de beneficio para la compañía, rompe los estatutos en pro de mejorar lo que ya existe.

Nunca podrás posicionarte como accionista o participe de la compañía si no demuestras un conocimiento tanto o más profundo del negocio que los propios dueños.

3. Dale instrucciones a tus superiores cuanto antes:

Expón tus ideas. Demuestra que estás en lo correcto si ves a tus jefes en un profundo error. Saca el genio que llevas dentro y no pierdas la oportunidad de mostrar a la luz cuando existan cosas equivocadas. Dile como mejorar lo que esté erróneo y busca resultados.

No existe mayor cosa que le vaya a causar mayor impresión si es que es el jefe adecuado, de lo contrario, no es una persona con la que le conviene permanecer.

4. Actitud, Determinación y Cerebro:

Muchas veces te encuentras con personas quejándose porque no han tenido oportunidades o porque son víctimas de las circunstancias. Esto es absurdo, no existe una persona que no haya tenido una oportunidad en la vida e incluso una gran oportunidad.

Si eres empleado, déjame decirte que desde que ingresaste a tu trabajo estás en la mente de tus superiores, y si has hecho las cosas bien, probablemente estés en la mente ya del dueño del negocio. Se puede llegar a la cima con determinación y actitud.

No te desanimes si llevas años y años como empleado y no has podido emprender. Claro está, no es fácil montar un negocio de éxito de un día para otro, pero ten en cuenta lo siguiente: Hay suficiente dinero en el mundo para todos, y hay suficiente espacio en la cima para muchos más.

No hay empresas que no necesiten talento, existe un desequilibrio entre la oferta y la demanda de talento, SIEMPRE LA DEMANDA SERÁ MAYOR A LA OFERTA, SIEMPRE HABRÁ NECESIDAD DE BUENOS CEREBROS

¿Qué estás haciendo para cultivar el tuyo? Oblígate a ser parte del mercado de la oferta de cerebros brillantes, donde nunca habrá saturación, siempre habrá demanda, y mientras más cerebro tengas que vender, mayor será el precio que darán.

5. Gasta menos de lo que ganas:

Existe una forma infalible de detectar a aquellos que serán dueños de su destino y futuros millonarios: sus ingresos siempre excederán sus gastos.

Comienza a ahorrar temprano, no esperes la adultez. Acá da lo mismo tu salario, lo importante es que de lo que recibas, dejes una parte destinada al ahorro. Con esos ahorros, en algún minuto podrás invertir en algo que te devuelva un retorno mayor, haz con cautela tus inversiones, y por sobretodo, nunca juegues con tu dinero destinado a inversiones, no lo apuestes.

Ten por seguro que se te presentarán oportunidades de inversión, y aunque tengas poco, sigue adelante, las próximas veces alcanzarás lo suficiente o podrás optar a un crédito. Los inversionistas y prestamistas buscan gente que ahorre, por cada peso, ellos lo triplicarán si ven en ti este hábito.

Los inversionistas no buscan simplemente grandes retornos, si estos están en manos de malos administradores no pondrán su dinero en ellos de ninguna manera.

Alínea ahora ya tus hábitos con tus intenciones, no sólo te quedes con la fórmula, aplícala en la práctica. Finalmente, toma nota de esta REGLA DE ORO: TUS GASTOS DEBERÁN SER SIEMPRE MENORES A TUS INGRESOS.

Ahorra, prepárate, mantente atento a la oportunidad y tómala!

Dado que las startups enfrentan la incertidumbre de conocer si su producto o servicio es deseado por alguien, y más allá, si ese alguien está dispuesto a pagar por ello, se ha concebido un ciclo que permite experimentar para obtener el conocimiento validado sobre el modelo de negocio que se intenta desarrollar.

Apartir de una idea, o mejor aún, de una hipótesis sobre un modelo de negocios, se construye un Producto Mínimo Viable (MVP: Minimum Viable Product), que según Eric Ries, autoridad mundial en la materia, es: “La versión del producto que permite dar una vuelta completa del ciclo Construir-Medir-Aprender con el mínimo esfuerzo y la menor cantidad de tiempo de desarrollo”.

En resumidas cuentas se trata de ingeniárselas para hacer algo que nos permita salir a la calle a constatar que nuestras hipótesis de negocio son ciertas.

Vemos un par de elementos claves como característica de un PMV: esfuerzo y tiempo. La idea es comenzar muy pronto el proceso de aprendizaje, una de las tareas más importantes de las startups, sin embarcarse en complejos y costosos desarrollos.

Lo primero es conocer si nuestro producto o servicio es deseable porque resuelve un problema a alguien, quien pasa a ser un potencial cliente. Se debe trabajar para conocer este problema inclusive mejor que el propio cliente, y es muy importante tener la certeza de que éste se encuentra dispuesto a pagar por nuestra solución.

Igualmente habrá que comprobar otros elementos de nuestra hipótesis como modelo de negocio: Si hemos visualizado que nuestra solución está dirigida a personas, habrá que estar seguros de que en realidad no debe más bien estar direccionado hacia empresas o corporaciones. Hay que entender si la vía para hacer llegar nuestro producto a los que hemos previsto como potencial clientes es la más idónea.

En fin, el PMV debe diseñarse previendo exactamente qué es lo que queremos comprobar y para ello habrá que tener en cuenta cómo vamos a medir eso. Es posible incluso que terminemos teniendo diferentes PMV dependiendo de lo que vamos verificar.

Se debe destacar que la falta de un PMV adecuado, como elemento central del ciclo Construir-Medir-Aprender, está detrás de los fracasos de muchos startups que lucían innovadores, e inclusive contaron con fondos que los hacían prometedores.

Pero veamos un ejemplo de un emblemático PMV. El caso es Zappos. Fundada en 1999, quizás sea la primera tienda de venta de zapatos en línea. Pocos artículos son más personales que los zapatos, que básicamente se vendían en tiendas físicas en la cuales, además de escogerlos, palparlos, el cliente podía probarlos, caminar con ellos y luego tomar la decisión de comprarlos.

Por otra parte, una zapatería requiere de un inventario importante de los productos que desea vender, lo cual se ve incrementado de manera notable si se trata de una tienda que aspira vender en forma masiva. Ese inventario además es particularmente complejo porque incluye especificaciones como modelo, talla y color.

Ante la necesidad de saber si la gente estaría dispuesta a comprar zapatos en línea, para lo cual tendría que hacerse una inversión importante en almacenaje y manejo de inventarios, los creadores de Zappos utilizaron un ingenioso PMV.

Solicitaron permiso a una zapatería cercana para tomar fotos de sus modelos y las colocaron en una sencilla página web, a través de la cual podían recibir pedidos. Una vez que éstos llegaban, iban a la tienda, compraban los zapatos y luego los enviaban por correo al cliente que los había solicitado.

Al construir este PMV pudieron medir intención de compra, características de los pedidos, disposición de pagar costos adicionales, entre otros elementos. Igualmente pudieron aprender sobre elementos como devoluciones y sus tipos, tiempos de entrega y satisfacción del cliente.

Ciclo completo de Construir-Medir-Aprender, método científico puesto en práctica sin tener que hacer inversiones en inventario e infraestructura antes de comprobar si el modelo de negocio que han ideado tenía posibilidades reales de éxito.

Este tipo de PMV se conoce como Mago de Oz, en franca alusión al mago de la famosa historia quien al final es en realidad una persona detrás de una cortina. En este caso, el PMV permitió validar que había un grupo de clientes interesados en el producto y que además estaban dispuestos a pagar por él, y también permitió conocer con detalle aspectos del negocio que no se habían contemplado o cuya complejidad se había subestimado.

Hay otros tipos de PMV y otros elementos de la hipótesis de negocio que pueden ser probados y medidos, así como una amplia discusión sobre si el producto es tal, si debe ser mínimo o máximo, y sobre su calificativo de viable. Sobre todo ello hablaremos en una próxima oportunidad.

Años y años hablando de conciliación y todavía muchos siguen sin querer entender que significa conciliar.

Lo más fácil es echar la culpa a la empresa, al Jefe y más en concreto a la Dirección de Recursos Humanos, cuando realmente es un problema personal. ¿De verdad quieres controlar tu tiempo para poder abrirte a otras actividades que no sean las puramente laborales? Pues ya sabes, querer es poder.

Hay personas que cuando oyen hablar de orden, planificación, fuerza de voluntad… se vuelven locas y se dejan llevar y llevar… sin saber reconducir cada una de las circunstancias que se presentan a diario.

El otro día hablaba con una joven ejecutiva, responsable de banca de inversión, y me contaba su vida. ¡Uff…! Agobiante, se le escapaba todo sin control… Marido, hijos, formación, deporte, amigos… Solo pantallas con gráficos para ver la volatilidad de los mercados… ¿Merece la pena una vida monocolor? Cuando leas estas líneas, no te rías… tal vez tú o yo estemos en la misma o peor situación.

Para ayudarte a reflexionar y analizar tus circunstancias voy a plantearte algunas preguntas que te puedan abrir los ojos. Veamos:

¿Sabes gestionar tus prioridades a lo largo de las veinticuatro horas diarias?

¿Cuándo llegas al trabajo, eres consciente de que estar más tiempo en la oficina no significa ser mejor profesional?

¿Planificas tu calendario semanal repartiendo el tiempo de acuerdo a tus objetivos?

¿Tienes objetivos personales, claros, concisos que son los que den sentido a todo lo que haces?

¿Aprovechas bien el tiempo? ¿Procuras terminar a tu hora? ¿Tienes ilusión por llegar a tu casa?

¿Eres de las personas que tienen buenos deseos, pero prefieren improvisar y compadecerse a si mismos de lo mucho que hacen…?

¿Qué es para ti lo más importante en la vida?¿Le dedicas el espacio que se requiere para ello?

¿El lunes es para ti el mejor o el peor día de la semana?

¿Eres capaz de decir NO a tu jefe?

¿Prefieres llegar a casa cuando los niños ya están en la cama?

¿Te gusta dar un paseo a diario, aunque sea corto, con tu marido/esposa?

¿Cuánto tiempo dedicas a tu formación profesional? ¿Y al deporte? ¿Y a los amigos?

Cuando hay que llevar al medico a un niño, quien lo hace ¿Tú o tu marido/esposa?

¿Os divertís juntos en familia? ¿De verdad que la familia es lo más importante para ti?

¿Cuando llegas a casa sueles quejarte y contagiar a todos de lo cansado/a que estás?

¿Eres realista a la hora de planificar tu agenda? ¿Metes más cosas de las que caben en una jornada de veinticuatro horas?

¿Tienes vocación y pasión por lo que haces? ¿Tu familia te apasiona?

¿Sabes delegar, tanto en el trabajo como en casa?

¿Te agobia ver que no llegas a todo? ¿Haces algo por remediarlo?

¿La vida te controla a ti o tú controlas a la vida? ¿En que medida de sientes dueño/a de ti mismo?

¿Eres consciente de que los problemas relacionados con las personas agotan más que los problemas puramente profesionales? ¿Qué haces por mejorar tu capacidad de relación?

¿Sabias que las personas optimistas viven más que las pesimistas? Cómo ves el vaso ¿medio lleno o medio vacío?

¿Te atreverías a suprimir de tu lenguaje palabras como: cansancio, nunca, siempre, queja, culpa…?

¿Cuando llegas a casa eres capaz de desconectar del trabajo o sigues pensando en el?

¿Te aburres en el trabajo? ¿Y en casa?

¿Has cambiado las conversaciones cara a cara por el Whatsapp?

¿Te sientes un “autista tecnológico”?

Estas y otras muchas preguntas te pueden ayudar a entender porque estás teniendo tantas dificultades para controlar tu vida…

En tus manos está, no le eches la culpa al Jefe…

Cada mañana, las personas se levantan y eligen cómo quieren comenzar el día. Para algunos, esto significa hacer un poco de ejercicio antes de ir a la oficina y para otros pasar tiempo con sus hijos, leer el periódico o ponerse al día con sus emails.

En realidad todos están haciendo unas cosas en lugar de otras, personal y profesionalmente hablando. Pero al final, ser efectivo no es una cuestión de encontrar el balance entre dos esferas, sino de saber cómo pasar tu tiempo en general.

Es momento de que la gente acepte la noción de optimizar su día para balancear el trabajo y la vida. La verdad recae no en medir las prioridades, sino en planear por adelantado para tener espacio de hacer lo que desees.

Los emprendedores deben apuntar tener sus intenciones claras para optimizar su tiempo.

1. No sigas un sistema que encaje en todos lados.

Date cuenta que todos optimizan el tiempo de diferente manera.

Mis prioridades y demandas son diferentes a las tuyas y al de al lado. La clave es crear un plan individualizado que funcione para ti basado en los minutos de tu día o la cantidad de horas que necesites para dormir.

2. Aparta tiempo para hablar en persona.

Muchas veces hay fallas en la comunicación con los textos, emails o hasta el teléfono. Aunque las personas piensen que estas formas de comunicación las convierten en seres más sociales y eficientes, realmente están gastando su tiempo descifrando mensajes y aclarando puntos de vista.

La interacción constante a través de la tecnología digital evita que la gente de un paso atrás y se conecte con la realidad física. No es cómico cuando en una misma mesa todos se mandan mensajes de texto, es triste.

3. Crea un registro.

Si sientes que tu tiempo no está siendo usado eficientemente o no estás seguro cuántas horas en tu día gastas, es hora de un registro. Crea uno que te ayude a identificar qué actividades toman más tiempo y cuáles te ayudan a identificar lo que puedes eliminar.

Para optimizar mi tiempo, he guardado un registro los últimos 15 años de mi vida. Puedo decirte aproximadamente cuántas horas he gastado haciendo networking, ejercicio, tocando la guitarra o participando en actividades sociales.

Un registro que puede ser tan simple como un calendario electrónico bien guardado, también provee una vista honesta sobre cómo alguien debería gastar el tiempo de una forma útil para evaluar si los ajustes deben hacerse.

4. Planea con anticipación.

Tengo la mayoría de mis metas para el 2018 en un calendario de 2017. Planear eventos laborales como juntas o conferencias por adelantado te da otros puntos fuertes durante el año. Sé transparente comunicando el horario maestro para que tus colegas puedan planear sus vacaciones y maximicen el tiempo en otras partes de su vida.

Integrar estos tips a tu vida mientras consideras la visión de un nuevo año puede ser un punto definitivo en tu éxito personal y profesional. Recuerda, nadie es perfecto, y, aunque sigas estos consejos, siempre habrá distracciones robando tu atención.

¿Qué hace falta para ser más sabio? ¿Es necesario aprender de los mayores, de sus experiencias, aciertos y sus fracasos?

Siempre buscamos encontrar la felicidad, la clave de una vida más próspera y plena. Por eso, buscamos en nuestros patrones alguien que nos inspire a ser más grandes, a enriquecernos más.

El mejor consejo de la vida puede venir de cualquier persona. De los padres, que han transmitido lo que escucharon de sus abuelos y quieren heredarlo a sus hijos. Un consejo dado a tiempo es mejor que recibir una extraordinaria suma de dinero. Por eso, algunos adultos malgastan toda su fortuna porque jamás escucharon ni hicieron caso a las sabias palabras de los demás.

De hecho, la palabra consejero remite a muchos ámbitos: al profesional, cuando queremos recibir ayuda en la carrera; el ‘coach’, ese experto que se ha convertido en referente para temas de liderazgo y administración de grupos de trabajo; está el consejero religioso, que puede ser un padre de la iglesia, un monje budista o el indígena que conoce los secretos de la naturaleza y los dioses.

No hay que descalificar el conocimiento sencillamente porque no provino de universidades, ni de los grandes científicos, cualquiera puede tener un sabio consejo que nos puede dar impulso a nuestras vidas.

Precisamente, Business Insider indagó qué consejos se darían siendo jóvenes algunas celebridades de la cultura americana, como Michelle Obama, Oprah Winfrey o Jack Dorsey. Esto han dicho en diferentes entrevistas, conferencias y artículos que han sido publicados en los medios del mundo.

Oprah winfrey

La reconocida conductora de televisión y ahora precandidata para pelear la silla de la Casa Blanca contra Donald Trump dice que en su programa ‘Super Soul Sunday’ quiere saber de la gente qué consejo le darían a los más jóvenes y de una manera u otra la respuesta es la misma:

“Relájate, relájate, todo va estar bien. En verdad va a estar bien porque, incluso si estás en un desvío ahora mismo, y es lo que sabes, cuando no estás a gusto contigo mismo y estás sintiéndote como en espiral, esa es la clave que necesitas para moverte en otra dirección. No permitas desanimarte a ti mismo”.

La billonaria estrella de la televisión gringa le dijo a un curso de graduados de Stanford Business School “La forma de superar el desafió es quedarse quieto y preguntarse ¿cuál es el paso siguiente?”

Carrie Fisher

La recordada protagonista de la primera trilogía de la “Guerra de las Galaxias” recordó que una vez se escribió una carta dirigida a sí misma, pero más joven, que sirve de ejemplo a los millennials.

“Si tuviera que decidir entre la compañía y cualquier otra cosa, especialmente la carrera, elige la compañía. Es la única cosa que tiene el potencial de durar. Elige la carrera y gastarás irracionales cantidades de tiempo intentando verte más joven de lo que eres y sintiendo que no estás teniendo éxito. La fama no es aceptación”.

Bill Gates

Cuando le preguntaron qué le diría a su versión más joven de 19 años, el cofundador de Microsoft y filántropo escribió

“Lo que le explicaría es que la inteligencia no es solo algo dimensional y no es tan importante como lo pensaba en ese entonces. Le diría que debería explorar el mundo en desarrollo antes de que entrara en sus 40 años. No era muy bueno para socializar en ese entonces pero no estoy seguro si algún consejo serviría para resolver eso. Quizá hubiera sido incómodo y solo esperaría a crecer”.

Tony Robbins

 “Tú vas a sobreestimar lo que puedes lograr en un año y vas a desestimar lo que podrías hacer en una década, o en dos, tres, o en mi caso ahora cuatro décadas”, dijo este emprendedor, millonario y reconocido coach en desarrollo personal en una entrevista a la CNBC.

Permítete a ti mismo pensar en términos de décadas”, agregó.

Michelle Obama

 “¡Deja de tener tanto miedo! Eso es lo que en verdad me golpea cuando miro hacia el pasado. El tiempo que se perdió cuando pase tratando de lidiar con temores y dudas que eran enteramente producto de mi propia creación”, dijo la ex primera dama de la Casa Blanca.

Sheryl sandberg

A la actual directora operativa de Facebook le preguntaron para Quora qué consejo se daría cuando era más joven y su respuesta fue:

“No existe un camino recto para donde vas. Si tú tratas de dibujar esa línea no solo estarás equivocado, también te perderás grandes oportunidades. Tal como Pattie Selles de la Revista Fortune dijo, las carreras no son como las escaleras sino como junglas de gimnasios. Tú no tienes que sabértelas todas. Lo que recomiendo es adoptar dos metas concurrentes:

• Un sueño a largo plazo: no tiene que ser realista o algo específico. Por ejemplo, puedes decir que quieres trabajar en un determinado campo, viajar por el mundo o tener más tiempo libre. Incluso una meta vaga puede darte una dirección.

• Un plan de 18 meses: Fije las metas personales de lo que quieres aprender el próximo año y medio. Pregúntate a ti mismo cómo puedes mejores y qué temores tienes (son las cosas que usualmente deberías intentar)”.

Naomi Wolf

La escritora y activista política por los derechos de las mujeres dijo que el consejo que se daría a sí misma cuando joven sería “Invierte 50 dólares en el mercado todos los meses. No necesitas comer tanto por fuera. Piensa en todo eso como interés compuesto”.

Jack Dorsey

El presidente de Twitter y Square fue entrevistado por Y Combinator se diría este consejo en una versión joven de sí mismo:

“Pienso que es útil para mi irme a los extremos para encontrar el equilibrio que tengo ahora. Pero desearía enfocarme más en ser más saludable en el pasado. Un estilo de vida saludable últimamente me ha hecho más creativo y me permite pensar más cohesivamente”.

Whoopi Goldberg

 “Mantente fuera de tu camino”, escribió la comediante, emprendedora y presentadora de televisión en una carta a su yo más joven.

Mark Cuban

 “Tu tienes que saber en qué eres bueno y en qué no eres bueno”, dice este millonario y empresario que hace de juez en el programa Shark Tank y es el consejo que le daría a su versión de 20 años.

“Busco a alguien que sepa en qué es bueno y que conozca en que no es tan bueno y si es lo suficientemente realista pueda poner todas esas piezas juntas”, indicó.

Aunque iniciar un negocio puede ser divertido, también te puede succionar la vida. Si eres suertudo, todo valdrá la pena. Mi experiencia al comenzar y dirigir Uberflip, es única, pero para muchos emprendedores sigo batallando con los problemas junto con el estrés.

Ya que no hay una forma realista de evitar el estrés para los emprendedores, aprender a vivir con ello y manejarlo es clave para sobrevivir, de otra forma tú y tu startup fracasarán.

Abajo enlisto algunos tips para manejar el estrés y tener tu cuerpo y mente sanos.

1. Nunca trabajes gratis.

Vales más que eso y no es escalable. Nada es más estresante que no tener ingresos. Aunque sea una pequeña cantidad, saber que estás construyendo un negocio que te está pagando algo te dará tranquilidad.

2. Date un descanso.

Todas las pequeñas tareas y decisiones que tenemos que hacer todos los días gradualmente agotan nuestros recursos psicológicos.

Así que todos los días, sin importar lo ocupado que estés, salte de la oficina 30 minutos. Puede ser para ir a tomar un café, comer o sólo para caminar. Es una forma probada para tener mayor concentración y aumentar los niveles de energía.

3. Sal de vacaciones.

Si no puedes irte de la oficina por lo menos por una semana sin que el lugar se desmorone, nunca vas a crecer. Todo se reduce a encontrar a las personas adecuadas para trabajar contigo para que, cuando lo necesites, puedas irte. Mientras tu empresa crece, contrata a personas en las que puedas confiar para que todo siga funcionando igual.

4. Duerme ocho horas todas las noches.

Un buen descanso es clave para tener un estilo de vida saludable, eso puede beneficiar a tu corazón, cuerpo y mente, entre otras cosas.

Idealmente, debes lograr descansar entre siete y nueve horas. Dormir menos tiempo puede tener serios efectos respecto a tus funciones cognitivas como la memoria y la atención. Dormir lo suficiente te ayuda a “practicar” las habilidades aprendidas cuando estabas despierto (un proceso llamado consolidación).

5. Asegúrate de hacer ejercicio.

Cuando haces tu rutina, tu cuerpo suelta químicos llamados endorfinas. Éstas interactúan con los receptores en tu cerebro que provocan sentimientos positivos en la mente y cuerpo.

A pesar del hecho de que todos saben que el ejercicio es bueno para ti, la excusa más grande que se usa es la falta de tiempo. La realidad es que no necesitas pasar horas en el gimnasio. Hay varios reportes que demuestran que un intervalo de entrenamiento corto e intenso tiene igual (o más) beneficios que los entrenamientos largos.

Estar activo te ayudará a dormir tus ocho horas durante la noche.

6. Delega, delega, delega.

Los emprendedores tienden a pensar que pueden hacer todo y uno de los mayores retos es aprender a dejar pasar las cosas. Si te liberas un poco, puedes dejar de gestionar todos los días las tareas para que te enfoques en lo importante, no en cada detalle. Una parte clave de esto es asegurándote de que la comunicación está fluyendo entre tu equipo y tú.

 

 

 

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