Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

mañana“Un guerrero japonés fue capturado por sus enemigos y encarcelado. Aquella noche no podía dormir, porque sabía que al día siguiente iba a ser interrogado, torturado y ejecutado. Entonces surgieron en su mente las palabras de su maestro Zen:

‘El mañana no es real. Es una ilusión. La única realidad es el Ahora. El verdadero sufrimiento es vivir ignorando esta enseñanza’.

En medio de su terror, súbitamente comprendió el sentido de estas palabras, se sintió en paz y durmió tranquilamente”

Existe una enorme diferencia entre decir lo que queremos que pase mañana, a decir lo que seguramente va a pasar mañana… En el primer, caso estamos diseñando el futuro; en el otro caso, estamos creando una gran ansiedad, y posiblemente, al final, una gran frustración!

Cada vez que “sabemos” lo que “terriblemente” pasará en el futuro, no nos damos cuenta lo que estamos construyendo: un “terrible” presente, cargado con las emociones con las que ese “imaginado” terrible futuro esta asociado.

• ¿Cuáles son esos “terribles” futuros que estás creando HOY –al decirlos– en tu presente?

• ¿Cómo es que estás tan segura/o de que así será el futuro?

• ¿Qué es lo que te asegura que lo que fue en el pasado, inevitablemente se volverá a producir mañana?

• ¿Cuáles son los recursos que creés que te están faltando para hacer frente a ese “futuro” incierto?

• ¿Qué recursos estás dispuesta/o a conseguir para estar mejor preparada/o?

Nadie sabe a ciencia cierta qué es lo que acontecerá mañana. Solo tenemos algunos indicios del pasado y del hoy, que nos pueden dar pistas. Lo único de lo que podemos estar seguros, es que lo que hagamos hoy es lo que estará construyendo –inevitablemente– nuestro mañana. Por lo tanto, hacer algo hoy para crear un futuro como lo deseo, es la mejor forma de predecirlo!

“Todo lo que vívidamente imaginemos, ardientemente deseemos, sinceramente creamos y entusiastamente emprendamos, inevitablemente sucederá” – Paul Meyer

Y hacer “algo hoy” es mucho más efectivo, si está planificado en base a objetivos concretos, a corto, mediano y largo plazo, en cada una de las diferentes áreas de nuestra vida, mediante propósitos específicos en ellas, y con una medida de éxito explicitada para cada área. Si lo hacemos de este modo, las probabilidades de éxito son muy elevadas!

Y aunque esto extremadamente importante, quisiera hoy hacer foco en algo –a mi juicio– más importante aún, y que generalmente queda fuera de nuestro espectro de visión hacia el futuro, ya que se trata de algo del pasado, muy valioso y especial, de gran ayuda para nosotros y para poder incorporarlo a la información necesaria para generar esos propósitos, esos objetivos y esas acciones de las que hablamos en el párrafo anterior: se trata de “LO QUE QUEREMOS CONSERVAR”.

En toda transformación que se manifiesta en el camino desde un “hoy insatisfactorio” hasta un “mañana ideal” se producen cambios, algo se obtiene y algo se pierde, algo se agrega y algo se va, algo tomo y algo suelto.

En algunas ocasiones esto que se pierde, se va o suelto, es parte del diseño y es parte de lo que necesariamente se “debe” hacer para obtener, agregar o tomar algo. En otras ocasiones, se da como consecuencia del propio accionar, sin poderlo prever o sin haberlo planeado…

Si encaramos la transformación sin conocer esta valiosa información (lo que queremos conservar), existe una posibilidad de que en ese “mañana ideal” esté carente de algo de lo que no quería desprenderme, algo que para mi es realmente importante, algo que de ninguna forma estoy dispuesto a negociar.

Por esto es que te quiero regalar estas preguntas, para tu reflexión personal:

¿Qué es aquello que –por ninguna circunstancia– no estoy dispuesta/o a desprenderme en mi vida?
• ¿Cuáles son los valores esenciales que guían mis acciones?
• ¿Qué quiero conservar en mi futuro, que hoy está en mi vida, y que deseo que continúe así?
• ¿Para qué quiero conservar lo que digo que quiero conservar? ¿Qué beneficios me trae?

Si considerás que en tu balance el saldo del año fue positivo, enhorabuena! Te felicito por tus resultados! Y te dejo estas preguntas para tu reflexión de mejora contínua:

• ¿En qué medida mi compromiso estuvo presente en los resultados que obtuve?
• ¿Cuánto fue producto del “azar” o la “suerte”?
• ¿Qué aspecto “positivo”, que “virtud”, que “talento” estuvo presente en todos mis logros?
• ¿Qué recursos fui capaz de generar para lograr lo que logré?
• ¿Quién/es fue/ron las personas que aportaron algo para que lograra mis resultados?
• ¿Que acciones concretas o muestras de GRATITUD puedo tener con el/ellos?

gente asombrosaLa gente es parte de la vida de cualquier individuo y tener muchos o pocos colegas, conocidos o amigos es una decisión que determina el curso de la vida de una persona. Al estar rodeado de gente especial y de grandes calidades, es mucho más probable que ocurran cosas importantes en nuestro entorno.

Nos debemos a nuestras relaciones y todo lo que hagamos impacta a los seres que están en el entorno. La realidad, es que necesitamos a la gente. No podemos mover solos una montaña, ni creer que el ego es tan grande como para sentirnos más que el resto. En tiempos difíciles lo más aconsejable es no dejarse nada dentro ni guardado.

Suponga por un momento que usted tuvo una ruptura con su pareja. No lo habla con nadie, ni siquiera con la familia. Esa tristeza se acumula, se va esparciendo por el cuerpo al límite que empiezan los síntomas: la falta de sueño, la depresión, el estómago empieza a castigar, la cabeza duele y todo puede marchar mal.

El trabajo agota, no dan ganas de conocer gente, de salir. Pero si se reúne con alguien que lo escucha, lo apoya, le da un envión anímico, es posible que se recupere más pronto y busque alternativas a la situación. Parece cliché decirlo pero es cierto, los problemas son retos y oportunidades para hacer ajustes, para salir adelante y para ir en la búsqueda de la felicidad.

Ese es el desafío de las personas que viven angustiadas en la vida y tristes. Que sólo ven las cosas por el lado de la tostada que cayó al piso donde estaba, únicamente lo malo. ¿Ha escuchado alguna vez cuando le pasa algo trágico a alguien, que tal vez esa persona se rodeaba de las ‘malas compañías’?

Precisamente, el experto en coaching de Power Coaching and Consulting, Rhett Power, indicó que hay 5 maneras de atraer a la gente asombrosa a su vida, ya que ninguno de nosotros es una isla, como lo escribió el poeta John Dole. La interacción con gente maravillosa es un estímulo para que pasen cosas, también maravillosas, en la vida.

Y para lograr este propósito, estas son las recomendaciones:

1. Sea esa persona

Si quiere atraer a seres asombrosos, entonces usted tiene que convertirse en esa persona. Hay que ser quien uno quiere.

Con frecuencia, nos imaginamos cómo queremos ser en mente. Si quiere que la gente asombrosa esté en su vida, entonces ¡sea esa persona también! Suena algo simple y básico, pero es la verdad. Sea esa persona que ayuda a las demás a construirse pero no aquel que lo intenta y que se llena de lágrimas.

2. Hay que decirlo

Las afirmaciones tienen un gran poder. Dígalo en voz alta si quiere.

Por ejemplo: “Yo atraigo lo asombroso, lo positivo, quiero que la gente soñadora esté en mi vida cada día” y “estoy alerta de las oportunidades de la gente que me rodea y me conecta para lograr el éxito”. Esta forma de auto-charla positiva le da el poder y el foco que de otra forma usted tal vez no sabía que tenía.

3. Haga una conexión

Hay que ser bueno en mostrar un interés genuino en los otros.

Haga preguntas, escuche, la gente se dará cuenta que usted ha tomado un interés en ellos. Cuando usted es capaz de hacer estas conexiones haga esfuerzos por llegar a ellos y revisar qué es lo que están haciendo regularmente.

Power dice que él intenta conectarse con al menos 3 y 5 personas para reunirse con ellas y que le ayudan en su carrera profesional.

4. Agregue valor

Las personas quieren estar alrededor de quienes los hacen sentir valorados y apreciados.

Muéstrele a los demás su cuidado, señale sus fortalezas y siempre hágales saber que usted cree en ellas y en lo que están haciendo. Limite el tiempo con las personas que le drenan su energía. Todos tenemos alguien que solo es negatividad y es importante pasar menos tiempo con ellos, lo cual es saludable para nosotros.

5. Comunique cuál es su visión

Nos atrae de manera natural aquellas personas que son exitosas y que tienen claro un plan.

Sea bueno en poder comunicar la visión que usted tiene con las demás personas. Haga claramente visible lo que es invisible a los demás a través de su entusiasmo y de su discurso. Pinte el cuadro de lo que usted quiere y entonces verá que los demás aprenderán a cómo pueden ser ellos parte de esa visión.

Las recomendaciones no solo lo llevarán a estar al lado de personas que comparten ideales como el suyo. Por ejemplo, al ser un líder, lo más probable es que usted sea un referente de sus colaboradores y que ellos piensen que al estar bajo su tutela aprenderán para cuando les toque manejar un equipo.

Reibox BlogA la mayoría de las personas no les gusta perder su tiempo con reuniones innecesarias.

Pero Elon Musk, el fundador y CEO de SpaceX, tiene una estrategia para mantener las cosas en movimiento, un ex empleado de SpaceX publicó en Quora.

El ex empleado compartió una historia en la que Musk una vez se dirigió a un empleado en una reunión.

Él escribió:

“Uno de mis mejores amigos comenzó allí un par de años antes que yo. Trabajó (y todavía lo hace) en un grupo de análisis, por lo que las reuniones tenían menos sentido cuando podías acercarte a alguien y hacerle una pregunta. Me contó una historia (Esto está parafraseado):

“Elon a un miembro de la reunión: ‘Tú no has dicho nada. ¿Por qué estás aquí?'”.

El antiguo empleado explicó además las razones para que Musk hiciera una proclamación tan contundente.

“Eso puede ser grosero, pero tiene sentido”, escribió. “No asistas a una reunión a menos que tengas un propósito; o tomar una decisión, o hacer que la gente se ponga al día. En la mayoría de los casos, un correo electrónico será suficiente”.

Musk no es el único CEO que valora tener una reunión eficiente. Jeff Bezos, el fundador y CEO de Amazon, emplea la “regla de las dos pizzas” para reducir la fatiga de las reuniones.

Su pensamiento es simple: Las reuniones deben ser lo suficientemente pequeñas como para que dos pizzas alimenten a todo el grupo. De lo contrario, la reunión probablemente será demasiado grande e improductiva.

Bezos también le dijo a Fortune en 2012 que algunas reuniones con altos ejecutivos comenzaron con un momento de lectura silenciosa, durante el cual todos los asistentes se familiarizaban con un memorando describiendo el asunto, tomaban notas y reflexionaban sobre los temas antes de comenzar la discusión. De esa forma, dijo, obtenía la atención de todos inmediatamente, porque a nadie le gusta perder el tiempo en una sala de conferencias.

emprenderEmprender ha sido siempre un proceso lleno de incertidumbre, pero tal vez en la actualidad y debido a la gran cantidad de cambios que vivimos, lo sea todavía más.

Esta es la razón por la cual los emprendedores, incluyo aquí a los emprendedores corporativos o también llamados intraemprendedores, han buscado nuevos modos para desarrollar aquellos proyectos en los que se desconocen mucho elementos clave.

Algunas de las respuestas más conocidas a esta situación, son el Design Thinking o el Lean Startup. Ambas metodologías, pese a tener ciertas diferencias, se basan en la experimentación, como mecanismo para reducir la incertidumbre y generar nueva información que resulta clave para el éxito de los nuevos proyectos. Es decir, a partir de la realización de experimentos, se logran aprendizajes que ayudan a la posterior toma decisiones.

Evidentemente, no todos los proyectos presentan los mismos niveles de incertidumbre. En muchos proyectos se precisarán pocos experimentos, y podrán utilizarse herramientas diseñadas para entornos más estables, como el famoso plan de empresa.

Aprovecho para subrayar que no se trata de decidir si nos gusta más el Lean Startup o el plan de negocio, el nivel de información disponible, así como la incertidumbre del proyecto, serán los elementos que marcarán que es lo más adecuado para gestionar cada proyecto. Y en muchos casos ambos pueden ser complementarios.

El objetivo del proceso es acumular información acerca de aquellas cuestiones que pueden marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso. En el caso de los emprendedores, los proyectos deben concretarse en modelos de negocio que sean deseables para los clientes, viables desde un punto de vista tecnológico y operativo, y por supuesto rentables.

Sin embargo, esas tres esferas están llenas de suposiciones (o hipótesis), que deben ser confirmadas antes de empezar a invertir dinero en la explotación del modelo de negocio.

Este tema puede resultar bastante abstracto. Por este motivo, en esta entrada intentaré ilustrar con un caso real la importancia de diseñar y ejecutar experimentos que sirvan para obtener aprendizajes en torno a las suposiciones clave.

Caso “Rent the runway”

El problema

En el año 2008, Jennifer Hymann, una estudiante de segundo año del MBA de Harvard, decidió visitar a su familia en Nueva York, y celebrar con ellos el día de Acción de Gracias. Durante esos días, su hermana, Becky, estaba desesperada decidiendo que vestido usaría para asistir a una boda a la que había sido invitada.

Finalmente decidió gastarse 1500 $ en un vestido de diseño, ya que se sentía forzada a comprar uno nuevo, debido a que sabía que las fotos de la boda aparecerían en Facebook, y no deseaba ser vista con el mismo vestido en dos ocasiones distintas. Por lo tanto, más allá de la necesidad de lucir bien, existía una necesidad emocional, la de sentirse especial y segura de si misma.

La idea

Ante esta situación, Jennifer pensó que tal vez otras mujeres interesadas en la moda y preocupadas por su imagen social, podrían estar sufriendo ese mismo problema. Así que se le ocurrió que tal vez muchas mujeres estarían dispuestas a alquilar por internet vestidos de diseñador, para vestir en ocasiones especiales, en lugar de comprarlos.

¿Siguiente paso?

A esas alturas Jennifer tenía más preguntas que respuestas acerca de su idea. Había identificado un problema, y generado una idea de negocio que podía presentar cierto potencial pero, ¿Qué debía hacer? Imagina que se hubiese dirigido a ti en busca de consejo, ¿Qué le habrías sugerido?

Ella obtuvo una respuesta bastante tradicional. Escribir un plan de negocio, que ayudase a analizar el potencial de su idea, y a captar posibles inversores interesados en ella. Sin embargo, Jennifer no escribió ningún plan de negocio. A su modo de ver, había demasiadas preguntas sin una respuesta clara.

En lugar de eso, reclutó a su compañera de clase Jenny Fleiss para que la ayudase a responder, mediante un experimento, dos cuestiones clave:

• ¿Alquilarían las mujeres, de clase media y alta, vestidos de diseñadores famosos por una décima parte de su precio de compra?

• Las mujeres dispuestas a alquilar, ¿Devolverían esos vestidos en buen estado?

Las dos chicas se hicieron con 130 vestidos de grandes diseñadores, alquilaron un local, hicieron publicidad por el Campus de Harvard y lograron responder ambas preguntas. De las 140 mujeres que visitaron el local, el 35% alquiló un vestido, y sólo dos vestidos fueron devueltos con algunas manchas, que fueron fácilmente eliminadas.

Nuevas preguntas y más experimentos

La nueva duda que asaltó a las dos emprendedoras fue saber, si las mujeres alquilarían vestidos que no pudiesen probarse.

Así que realizaron un nuevo experimento, esta vez en el campus de Yale, y permitiendo a las mujeres ver los vestidos pero sin que poder probárselos. En esta ocasión ofrecieron más vestidos, ya que el primer experimento había revelado que muchas mujeres no alquilaron debido a que no encontraron un vestido que les gustase.

Este segundo experimento mostró dos cosas, por un lado que muchas mujeres alquilarían vestidos pese a no poder probárselos, y en segundo lugar que el porcentaje de mujeres que alquiló aumentó hasta el 55%, al disponer de una oferta más amplia.

Ahora estaban ya en disposición de enfrentarse a la gran hipótesis de su idea de negoció: ¿Alquilarían las mujeres vestidos que no pudiesen ver físicamente?

Las dos chicas hicieron fotos de cada vestido, y realizaron un nuevo experimento, esta vez en New York, donde seleccionaron a mil mujeres que encajaban en su segmento de cliente, y a las que se les ofrecieron alquilar vestidos a partir de los PDF en los que podían verse las fotos de los vestidos.

El resultado del experimento fue que un 5% de las mujeres estaban dispuestas a alquilar, suficiente para probar que se trataba de una idea de negocio deseable para su público objetivo. Ahora debían pasar a evaluar la viabilidad de su modelo de negocio, tal y como ellas lo habían imaginado.

Su suposición, era que los diseñadores estarían dispuestos a ceder sus vestidos y ofrecer sus webs como canal de distribución para ese nuevo servicio, si bien serían ellas quienes se encargarían de la gestión del mismo.

Para determinar el interés de los diseñadores en su propuesta y poder realizar algún experimento, lograron reunirse con más de veinte diseñadores. Pronto se dieron cuenta de que su suposición era absolutamente errónea. Los diseñadores mostraron sus preocupaciones por la posible canibalización y ninguno de ellos aceptó la propuesta.

Ante este contratiempo, tuvieron que reaccionar, y si bien estaban decididas a seguir adelante, debían reconsiderar algunos elementos del modelo de negocio. De este modo llegaron a la conclusión de que la mejor opción sería disponer de su propia web, y de su propio stock de vestidos. Así nació la idea de utilizar el mismo modelo de negocio que Netflix, pero aplicado al mundo de la moda.

Reunieron a un pequeño equipo, buscaron inversores y realizaron un último experimento antes de lanzarse. Crearon una versión beta de su web, e invirtieron en la compra de 800 vestidos. A partir de ahí, y con todo lo que habían aprendido empezaron a operar en una área limitada, sin embargo la aparición de un artículo, en el New York Times, titulado “A Netflix Model for haute couture” incrementó la demanda y aceleró todo el proceso.

Estaban ya en disposición de realizar las grandes inversiones para desarrollar una solución definitiva, pero sabiendo que disponían de un modelo de negocio deseable, viable y rentable. En los meses siguientes la demanda no dejó de crecer, y lograron atraer treinta millones de dólares de inversión.

A titulo de curiosidad, pero ilustrativo del éxito obtenido, cabe destacar que en la ceremonia de la segunda investidura del presidente Obama, un 85% de las mujeres vestían ropa alquilada a Rent The Runway.

Concluyendo

En definitiva, el proceso de emprender debe convertirse en un modo de responder cuestiones, y poner a prueba una serie de suposiciones que son clave para el éxito de la idea de negocio. Cuanto mayor sea ese nivel de incertidumbre, más importante será utilizar metodologías más basadas en la experimentación que en la planificación.

Con todo el aprendizaje acumulado a lo largo de los diferentes experimentos, se estará en mejor disposición de lanzar con éxito la nueva idea al mercado.

inteligencia emocionalLa inteligencia emocional es la herramienta más poderosa para el éxito, no sólo en las relaciones románticas, sino también en el negocio. De hecho las mismas reglas para alcanzar tus metas en tu empresa aplican para el amor.

Aquí hay cinco prácticas que gente con alta inteligencia emocional utiliza para alcanzar el éxito tanto en el trabajo como en sus vidas personales:

1. Sigue acciones, no palabras.

Cuando contrato a alguien no pongo mucha atención a sus frases sobre la contabilidad o el trabajo duro. En lugar de eso, busco una sólida trayectoria para ver si entregan las cosas a tiempo, hacen llamadas o si cierran tratos. En los negocios y asuntos personales hablar no vale la pena.

2. Analízate.

Todos somos seres emocionales y a veces pequeñas cosas pueden convertirse en grandes problemas sin necesidad. La gente inteligentemente emocional sabe cómo poner pausa antes de crear una dificultad de la nada.

¿Alguien te interrumpió en una junta? En lugar de quejarte de eso o planear tu venganza, considera que esa persona está distraída por asuntos personales en su casa. Tal vez se sentía analizada por su jefe y está sobre compensando con su ruidosa presentación. Supéralo y dales el beneficio de la duda. No siempre tiene que ver contigo.

La misma regla aplica a tus relaciones amorosas y de negocio. Todos tenemos malos días y pequeños defectos. Sólo porque tu cita no quiere bailar quiere decir que le da pena estar contigo o que nunca saldrá contigo otra vez. Toma el incidente como es y sigue adelante.

3. Ten la meta final presente.

Aquellos que tuvieron éxito en su vida y en los negocios vigilan lo que es importante. Esto significa dejar ir cosas insignificantes y baches en la carretera que se presentan todos los días.

Cuando tienes la meta final como prioridad, es más fácil negociar con un cliente difícil, crear sociedades exitosas y enfocar tu energía en lo que es valioso sin desviarte por pequeñas molestias.

Eso también aplica para las relaciones. Si una relación de largo plazo con tu esposa/o es tu prioridad, entonces no te vas a molestar por cosas como que dejó la pasta de dientes abierta. Hasta problemas más fuertes, como el manejo del dinero o criar a tus hijos, son más fáciles de negociar cuando ambos están enfocados en una colaboración para toda la vida.

4. Deshazte de las toxinas.

Los buenos negocios se alimentan de buena energía. La gente negativa puede destruir una organización. Los emprendedores con inteligencia emocional alta saben que hay suficiente gente positiva en el mundo y que no tienen la necesidad de gastar energía al tratar con los tóxicos.

A veces incluso los empleados de alto rendimiento no son una buena opción si son manipuladores, combativos o negativos en la oficina.

Lo mismo para tus relaciones laborales y personales. Si alguien te roba tu energía o te hace sentir mal contigo mismo, ten la fortaleza para seguir adelante. La gente emocionalmente inteligente tiene poca tolerancia contra los que son mentirosos, críticos, necesitados o tiene hábitos adictivos. Hay algunas personas que están mejor fuera de tu vida o del otro lado de la habitación.

5. Mantente conectado.

Sólo porque una relación termina no quiere decir que debas destruir el puente. Aunque un trato se caiga, haz el esfuerzo para tomar el camino pesado y mantener la conexión viva. Nunca sabes cuándo te cruzarás con ellos otra vez o si los necesitarás en un futuro.

Sólo porque una relación no dure toda la vida, quiere decir que deban alejarse como enemigos. Muy seguido las relaciones terminan por ciertas diferencias o circunstancias. Cuando hay un puente disponible, hay una mayor oportunidad para que disfrutes mejores experiencias en casi cada nivel.

frasesEl emprendedurismo es una profesión bastante riesgosa. Cada día estás exponiendo tu propio futuro por la ética personal de trabajo, las condiciones del mercado y otros factores – algunos dentro de tu control, otros no.

Así que cuando te enfrentes a un riesgo y te sientas estresado/a, aquí hay cinco citas inspiradoras sobre el tema que te ayudarán a manejar la ambigüedad de un futuro incierto y avanzar con confianza.

1. “Algunos hombres ven las cosas como son y dicen ‘¿Por qué?’. Yo soñé con cosas que nunca fueron y digo ‘¿Por qué no?’”.

– George Bernard Shaw

Para muchos emprendedores, soñar con el futuro reside en un momento en el pasado o presente donde te preguntaste “¿qué pasaría si?”… Pero las grandes innovaciones vienen de preguntarse qué podría pasar. No tengas miedo de comenzar a cuestionarte el estatus quo sobre todas las cosas y toma el riesgo de hacer realidad tu sueño.

2. “Cuando veas un negocio exitoso, alguien alguna vez tomó una difícil decisión.”

–  Peter Drucker

Con un gran riesgo, frecuentemente viene una recompensa. Hay fracasos, retrasos y hasta cosas en las que hay que volver a empezar, pero si no arriesgas algo nunca ganarás. Aventúrate y ve qué recompensas saldrán de esta decisión tan valiente.

3. “La última medida de un hombre no es dónde se encuentra en momentos de comodidad y conveniencia, sino cuál es su posición en tiempos de desafío y controversia.”

–  Dr. Martin Luther King, Jr.

Nadie va a culparte por estar asustado cuando te enfrentes a ciertos riesgos. Necesitas medirlos apropiadamente para que puedas elaborar tu propia evaluación y saber si son jugadas inteligentes.

Cuando estás observando el riesgo calculado frente a ti, puede darte miedo, pero piensa que en tiempos de miedo y retos llegas a aprender y crecer más. Atrévete a enfrentar el riesgo y entiende que, sin importar el resultado, estarás mejor de alguna manera por el simple hecho de tomar el reto.

4. “Lo que sea que puedas hacer o soñar que lo haces, hazlo. La audacia tiene genialidad, poder y magia en ella.”

–  Atribuido a Johann Wolfgang von Goethe

Con el riesgo viene la magia que se levanta del éxito en los grandes retos. De alguna manera las grandes soluciones, innovaciones y los mejores descubrimientos parecen surgir personal y profesionalmente cuando arriesgas lo desconocido.

No importa si tienes miedo, pero acéptalo y elige seguir adelante a pesar de eso. Hay cierta genialidad en ser audaz. Recuerda que un bien mayor viene junto con un riesgo.

5. “La seguridad es principalmente una superstición. No existe en la naturaleza, ni los hijos de los hombres en su conjunto la experimentan. Evitar el peligro no es más seguro a largo plazo que la exposición directa. La vida es una aventura atrevida o nada.”

–  Hellen Keller

La verdadera naturaleza de la existencia es incierta. Ver un documental de la vida salvaje te ayudará a darte cuenta que esto es cierto. Puede servirte para quitar el ardor del riesgo al recordar que el orden natural de la vida es el peligro y la recompensa.

A veces fallamos, otras tenemos éxito, pero hay una evolución al continuar hacia adelante. No te conformes con un sentido falso de seguridad al alejarte de los riesgos correctos. Vive con audacia y ten una aventura todos los días.

planear tu díaBill Gates, Warren Buffett y yo tenemos una cosa en común. Todos tenemos la misma cantidad de tiempo al día: 24 horas para usarlas como queramos.

La última vez que revisé, tanto Bill como Warren eran un poco más exitosos que yo. Claro, tienen recursos que yo no tengo, pero dejemos eso de lado y veamos las cosas que tenemos en común.

Les comparto cinco pasos a prueba de fallas que cualquiera puede hacer para planear su día y crecer.

1. Recuerda que mañana comienza hoy.

Las personas productivas no permiten que el día termine sin hacer una lista de objetivos que van a cumplir el siguiente día. Ésta es la tarea más fácil que puedes hacer para mejorar tu acción.

Si te das un momento para saber lo que puedes lograr mañana, tomarás mejores decisiones. Si te esperas hasta el día siguiente te encontrarás con cosas que te quitarán tiempo y sabotearán tu habilidad para planear. “Mañana empieza hoy” es una mejor filosofía.

2. Planea tu día alrededor de tus principales resultados en lugar de las tareas que te mantienen ocupado.

Ésta es la única razón clave por la que es importante tener tus metas frente a ti. Cada día, tu objetivo debe ser acercarte para lograr una o más metas.

3. Aparta tiempo para estar con otras personas productivas.

Nos convertimos en las personas con las que nos asociamos.

La mejor forma de obtener información es estando con personas que puedan dártela. No dejes que tu día lo consuman individuos de los que no puedes beneficiarte. Más que nada, esta actividad puede y tendrá un impacto substancial en tu éxito a largo plazo.

4. Adhiere a tu plan una meta que seas capaz de cumplir durante el día.

Alcanzar una meta al comienzo del día te motivará y te dará un impulso.

Hay que estar enfocados en nuestras actividades más importantes primero, pero dentro de esas actividades pon una como meta que sepas que podrás terminar rápido.

5. Pregúntate ¿Qué aprendí hoy y cómo lo usaré mañana?

La gente productiva siempre está aprendiendo y buscando formas para adquirir nuevos conocimientos y usarlos.

Estos cinco pasos probados funcionan tan bien que te sorprenderás del impacto positivo que tendrán en tu vida. La realidad es que todos tenemos la misma cantidad de tiempo todos los días. ¿Tú qué haces con esas horas?

vacaUna fábula muy antigua, que muy posiblemente la mayor parte de los lectores conozcan:

Cuenta acerca de un sabio que viajaba por el interior de su país acompañado de un joven discípulo. Una noche llegaron a una casa en el medio del campo, miserable por donde se la mirase. El jefe de familia salió a recibirlos y les ofreció hospedaje y comida.

Mientras compartían la escasa comida de aquella pobre gente, el dueño de casa les mostró su más preciado tesoro. Una vaca cuya leche era alimento para toda la familia a la vez que moneda de cambio para conseguir algún que otro bien que necesitasen. Más allá de la vaca todo era miseria y escasez.

A la mañana siguiente, muy temprano, los dos viajeros siguieron su camino mientras que sus anfitriones dormían. Sin mediar palabra entre ellos, el sabio tomo un cuchillo y en forma silenciosa sacrificó a la vaca.

El discípulo quedó consternado y pidió explicaciones a su maestro, pero este se limitó a decirle que con el tiempo lo comprendería. La fábula concluye con el retorno del discípulo varios años después al mismo paraje.

En lugar de aquella vivienda miserable se encuentra con una casa de material, un par de graneros, parcelas sembradas y un paisaje de prosperidad. Nuevamente le ofrecen hospedaje, y enorme fue su sorpresa cuando vio que el dueño de casa era el mismo que años atrás los había acogido. Solo que esta vez en lugar de un hombre vestido con harapos se encontró ante un granjero con buenas ropas y aspecto saludable.

Aprovechando no haber sido reconocido, el viajero se anima a preguntar cuál es la fuente de tanta prosperidad, a lo que recibe la siguiente respuesta.

“Mi familia y yo vivíamos en la más terrible miseria, apenas lográbamos subsistir gracias a una vaca que era nuestra única posesión, su leche era nuestro único alimento y lo poco que teníamos para utilizar en algún trueque. Pero un día alguien la mató.

Creímos que el mundo se acababa para nosotros, nos desesperamos pues pensamos que ya no podríamos alimentarnos. No tuvimos más remedio que carnearla, y como no podíamos consumir toda la carne ni conservarla sin que se echara a perder, decidimos canjear parte de la carne por algunas semillas y útiles de labranza.

De a poco comenzamos a plantar en nuestra parcela y a aprender lo que podíamos hacer con ella. Afortunadamente las cosas han ido bien y hoy vivimos mucho mejor que cuando estaba nuestra amada vaca.”

En la vida de la empresa siempre hay alguna vaca escondida. Estas vacas tienen distintas formas, pero siempre el mismo efecto: impiden animarse a ir por algo más grande debido a la seguridad que ofrecen. Mientras la vaca esté viva, la empresa seguirá tirando, las cuentas se irán pagando y los propietarios la irán llevando.

Es lo que se conoce como marginalidad empresarial. Empresas que reciben el aire suficiente para subsistir pero no pueden ir más allá de eso. En sí mismo no es algo malo, pero se convierte en ello cuando el empresario, si es que se le puede llamar así, no es consciente de que esa vaca es la culpable de no poder pasar a un estadio superior.

¿Dónde está la vaca?

No es fácil encontrar la vaca. En ocasiones está tan metida en nuestra vida que ni se nos ocurre cuestionarla. Sin embargo, estas vacas tienen algunas características que ayudan a detectarlas. En nuestra empresa conviene preguntarse:

• ¿Tenemos algún producto o servicio cuyo margen se ha venido reduciendo sostenidamente pero aún mantiene un flujo de caja positivo?

• ¿Algo de lo que vendemos muestra una tendencia de precio a la baja que parece no tener fin?

• ¿Hay alguna línea de negocio que se muestra obsoleta tecnológicamente frente a los avances de la competencia?

• ¿Algunos de los activos históricos de la empresa, las sucursales, los camiones, o lo que sea, se han convertido en un dolor de cabeza que no se justifica por lo que aportan?

• ¿Hay productos que no cubren costos totales pero sí su costo variable?

Personalmente no creo que sea imprescindible matar a la vaca. Alcanza con identificarla y ponernos en campaña para tomar alguna medida para que no nos siga atando a una situación marginal. Es cierto también que es muy difícil que la vaca se identifique desde adentro. Es mucho más sencillo cuando alguien de fuera nos la señala.

O cuando un nuevo gerente general llega a la empresa. Algo así sucedió con Smith, CEO de Kimberley Clark. Apenas asumió el cargo en una empresa rentable pero aletargada decidió que la empresa vendería gran parte de sus activos históricos para orientarse solo a productos en los cuales pudiera alcanzar el liderazgo mundial. Así obligó a la empresa a enfrentarse con gigantes de la industria como Scott Paper y Procter & Gamble.

Criticado al principio por la prensa especializada, Smith llegó a ver veinte años después cómo su empresa adquiría a Scott Paper y derrotaba a P&G en seis de las ocho categorías principales, a caballo de su apuesta en marcas de consumo hoy tan conocidas como Huggies o Kleneex.

Busquemos nuestras vacas. Pero hagámoslo sin miedo a encontrarlas en aquellos lugares que no quisiéramos hallarlas.

tony parkerLa noticia de que Emanuel Ginóbili seguirá vistiendo la camiseta de San Antonio Spurs durante un año más lo agarró por sorpresa en la mismísima tierra natal del legendario jugador argentino. Rápidamente mostró su alegría a través de la red social del pajarito. Su emoción es genuina porque en el ambiente deportivo es difícil compartir vestuario durante 16 temporadas.

Tony Parker integra, junto a Manu y Tim Duncan, el famoso Big Three, el implacable trío que llevó a la franquicia de Texas a conquistar cuatro anillos de la NBA y lograr más de 540 victorias con ellos en cancha. “Que siga con nosotros es una gran noticia, va a ser genial para el liderazgo del equipo”, comenta risueño en diálogo con Apertura.com.

Movedizo, intrépido y con una visión panorámica notable, así como se desempeña en la cancha también lo hace en el mundo de los negocios. El base francés se desdobla entre el exigente entrenamiento de un atleta de elite y sus múltiples emprendimientos con la misma soltura con la que habilita a sus compañeros de equipo con la pelota naranja.

En 2009 comenzó su aventura como empresario ligado al básquet al comprar acciones del ASVEL, el equipo más ganador de la liga francesa; luego, en 2013, decidió lanzar su propia línea de ropa llamada WAP Two y el año pasado se convirtió en productor ejecutivo de la película “El nacimiento de una Nación” (The Birth of a Nation, por su título en inglés) que recaudó más de US$ 15 millones en los Estados Unidos, según IMDB.

La lesión que sufrió contra Houston Rockets durante los últimos playoffs lo dejará afuera de las canchas hasta 2018 y, aunque reconoce que le va a costar recuperarse, asegura que “está mucho mejor y progresando”.

Desde hace 5 años que “TP” es embajador de la marca Renault y durante su visita a la Argentina como parte de su relación con la automotriz charló con este medio sobre su vida como emprendedor y qué lo motivó a entrar en el mundo de los negocios siendo aún un basquetbolista en actividad.

Muchos deportistas esperan a retirarse para comenzar a ser emprendedores. ¿Por qué decidiste arrancar proyectos empresariales mientras seguís jugando?

Me estoy preparando para el futuro. En 2014 me convertí en accionista mayoritario del equipo de básquet ASVEL y en marzo de este año también compré al equipo femenino. Además, tengo una productora de cine porque siempre sentí curiosidad sobre cómo se producen los contenidos cuando miraba una película o una serie.

Estoy con bastantes proyectos al mismo tiempo y por suerte tengo muchas personas que me ayudan a manejarlos.

¿Cómo haces para manejar al mismo tiempo ambos perfiles con actividades tan demandantes?

Es fundamental tener un gran equipo alrededor. Para llegar al éxito hay que tener gente alrededor en la que puedas confiar y que sean trabajadores, que siempre estén esforzándose.

Siempre llevo el concepto de jugador de equipo al negocio, nunca hablar de “yo”, sino de “nosotros”. Mi equipo logra llevar adelante los emprendimientos para que me pueda concentrar en mi trabajo principal que es dar lo mejor para San Antonio Spurs.

¿Qué te motivó a emprender negocios en industrias tan diferentes?

Como persona soy muy curioso y me gusta probar nuevos desafíos. Obviamente tuve mucha suerte con el básquetbol y pude ganar mucho dinero, pero quiero mantenerme ocupado una vez que finalice mi carrera y mantenerme activo. En todos estos emprendimientos sentí que podía usar mi tiempo y hacer algo especial.

¿Qué oportunidad de negocio viste en el básquet francés que te llevó a comprar un equipo?

Fue más una cuestión de devolverle a mi país todo lo que me dio. Me siento bendecido y quiero utilizar parte del dinero que gané para darles oportunidades a los jóvenes de Francia.

Para mí es muy importante la academia que estoy armando (Tony Parker Adéquat Academy) para crear un espacio donde los chicos puedan venir y aprender a jugar al básquet y que, si no lo pueden lograr con este deporte, puedan insertarse en el mercado laboral. Este proyecto es una forma de agradecer al básquet francés y va a estar listo para septiembre de 2019.

¿Planeás entrar en algún negocio nuevo en el corto plazo?

No, con lo que tengo ya es suficiente (risas). Me gusta estar involucrado en todas las empresas y no puedo lidiar con más de lo que ya manejo. Hay que ser realista.

¿Hay algún deportista con el que te gustaría asociarte para emprender en algún futuro?

Thierry Henry, porque es amigo mío y siempre hablamos de hacer algo juntos. Recientemente invertimos en una nueva compañía tecnológica llamada Grabyo (plataforma de videos en la que invirtieron US$ 2 millones junto a los futbolistas Robin van Persie y Cesc Fábregas en 2014) así que estoy contento que finalmente decidimos hacer algo juntos.

Los números que se mueven hoy en día en el deporte son muy grandes, ¿Creés que esto perjudica a los más jóvenes?

Todo el mundo es diferente. Se mueve mucho dinero, pero uno debe estar seguro de donde viene.

Yo crecí sin dinero y nunca olvidé mis orígenes. Una vez que tuve éxito, siempre quise volver al lugar donde crecí e inspirar a las próximas generaciones para asegurarme de hacer un bien a aquellos que no tuvieron suerte. Asegurarme de no gastar en cosas que no lo valen, sino en aquello que sirve para ayudar a los demás.

¿Qué consejo le darías a un joven emprendedor?

Suena fácil, pero es necesario creer realmente en lo que uno apuesta.

Muchos piensan que es cuestión de inventar algo nuevo, pero en la sociedad de hoy, donde todo se viraliza tan rápido, encontrar una idea de negocio y esforzarse para que salga bien es todo lo que se debe hacer. Hay que tener pasión por lo que uno hace, siempre digo lo mismo.

confortEstos tiempos de cambio, convulsión y ebullición social, económica y tecnológica han puesto del revés la situación de falsa estabilidad en la que muchos profesionales y organizaciones vivían. Los cimientos y pilares que sostenían los paradigmas de unos y otros se han tambaleado de forma sobresaliente, y, en muchos casos, se han venido abajo literalmente.

Hemos vivido la tormenta perfecta que ha arrasado el atrezzo que decoraba nuestra comodidad y tranquilidad profesional y personal. Aunque se ha convertido en un tópico, lo cierto es que la debacle económica se ha llevado por delante sin contemplaciones (entre otros…) el paradigma de la seguridad profesional y el del empleo para toda la vida.

Aunque resulte una paradoja, aquellos profesionales que vivieron en primera persona los efectos de la riada cuentan hoy con una ventaja competitiva frente a aquellos que consiguieron sobrevivir agazapados a los efectos devastadores de la “des-coyuntura” económica.

Los primeros, tuvieron que enfrentarse al día después, al encogerse del hombros, al preguntarse ¿y ahora qué?, a la reconstrucción de su identidad profesionalmente y a la reparación de su auto-estima emocional, a la incómoda pero necesaria conversación(es) con su ego, y finamente a la desconcertante pero apasionante aventura de aprender a caminar de nuevo

Aunque muchas personas siguen sumidas en ese proceso de rehabilitación y reconstrucción, para muchas otras, la crecida que les llevó por delante les ha permitido resurgir como el ave fénix o, en el mejor de los casos, darse una segunda oportunidad en su vida profesional, y, sobretodo, ser conscientes de que su zona de confort, la que les protegió durante años, resultó ser un espejismo, un falso llano, una, paradójicamente, incómoda ilusión…

Los segundos, son todos los demás, los que consiguieron agarrarse al proyecto estratégico de turno, los que no tenían su función duplicada, a los que alguien les tendió la mano in extremis, los testigos de la riada que siguieron acudiendo a su trabajo cada mañana, quizás con algo menos de ilusión y más dudas, quizás con menos expectativas y más temor del necesario…

Ahora que el mercado se despereza es tiempo de hacer balance, pero sobretodo es tiempo de aprendizaje. Da igual que sea un tópico, también es una incómoda verdad: La incertidumbre es la nueva zona de confort. Una verdad que descubrieron en primera persona aquellos a los que se llevó la corriente y que deberían haber aprendido aquellos que la resistieron a duras penas…

Si sabemos que los ciclos económicos cada vez serán más frecuentes y probablemente más agudos e intensos; si sabemos que los cambios son cada vez más rápidos y menos previsibles, entonces también sabemos que la supervivencia profesional en el S.XXI pasa obligatoriamente por hacer de la incertidumbre la nueva zona de confort.

No te preguntes ¿por qué?, sencillamente pregúntate ¿cómo? Cualquier profesional tiene capacidad para hacer de la incertidumbre su particular zona de confort. Pero para ello es preciso huir de la comodidad y estar dispuesto a vivir situaciones no confortables. No existen fórmulas mágicas… estas son tan solo algunas incomodas sugerencias…

• Dibuja tu perímetro de comodidad; ¿qué te resulta sencillo?, ¿qué disciplinas, materias y conocimientos dominas?; para romper la comodidad es primordial delimitarla adecuadamente.

• Muestra tu vulnerabilidad;si te acostumbras a vivir protegido en un búnker no sabrás como buscar apoyos… pero en la era de la incertidumbre no podrás vivir sin ellos.

• Trata de alcanzar tus objetivos con menos recursos aunque a priori cuentes con ellos;entrena tu habilidad para hacer más con menos aunque te resulte más complicado; precisamente, se trata de eso…

• Relaciónate con personas y comunidades donde no seas la fuente de conocimiento. Te servirá para desarrollar tu capacidad de aprendizaje, una característica esencial para sobrevivir en la era de la incertidumbre.

• Dí más veces SÍ a lo que te incomoda y renuncia con más frecuencia a lo que no te genere cierta tensión… puede que no sea agradable, precisamente por eso será más efectivo.

• Di más veces NO a lo que te resulta conocido y confortable, cada oportunidad para estar cómodo es un coste de oportunidad para desarrollar la resiliencia que necesitarás para sobrevivir en un contexto donde la certeza es una quimera.

• Mira la incertidumbre desde otras perspectivas. Cuestiona más la realidad actual y no des las cosas por sentadas. Cuanto más desarrollada esté nuestra capacidad para entender la ausencia de certezas mayor será la probabilidad de que sobrevivamos sin ellas.

• Chequea tu nivel de resistencia a la frustración a través de la opinión de personas que te ofrezcan una crítica constructiva. Permite que otros te indiquen cómo evoluciona tu habilidad para sobreponerte a situaciones complicadas e inesperadas.

De ahora en adelante nuestro entorno profesional siempre estará repleto de interrogantes y vacío de certezas.

En los próximos años viviremos una realidad económica más favorable tras la que sin duda habrá nuevas tormentas perfectas. Sería un error reconstruir el espejismo del paradigma de la seguridad, olvidarnos de la necesidad de aprender a aprender y dejarnos atrapar en la jaula de oro que representa nuestra zona de confort.

La incertidumbre y el cambio serán nuestro hábitat natural, esa es la única certeza, cualquier profesional tiene en su mano la capacidad de cortar los hilos que nos convierten en marionetas de la incertidumbre, y, en su lugar, desarrollar la habilidad para habitar en ella con absoluta incomodidad…

emprendedoresEl mundo cambia diariamente, las tendencias y éstas pueden variar conforme el paso de los días, e incluso, los acontecimientos pueden mover la estructura financiera del mundo.

Hace 30 años, nadie se imaginaba la velocidad con que hoy podemos movernos gracias a las telecomunicaciones.

Tener un facsímil, una máquina de escribir eléctrica que pudiera borrar las palabras y un teléfono celular en forma de caja de zapatos eran adecuaciones a las tecnologías de esos años, pero aparte de costosas, no eran tan funcionales.

El ritmo de vida de un trabajador de oficina también variaba en cuanto a sus usos y costumbres. Los padres o jefes de familia eran el principal sustento económico y la mujer se quedaba en casa, con los hijos, por lo cual, los roles perfectamente establecidos nos daban una fotografía encantadora: la madre abnegada y sumisa preparaba la comida, para que el padre trabajador llegara, tomara sus alimentos, saludara a sus hijos y saliera de regreso a la oficina.

Hoy, el padre, madre y, en ocasiones, también los hijos trabajan en proyectos sumamente interesantes. Todos ellos forman parte de la juventud emprendedora, que goza de independencia financiera con proyectos alternos e iniciativas disruptivas que cambian para siempre el entorno.

¿Cómo lo hacen? Las ideas nacen en lugares insospechados.

Alguna vez se hizo un estudio a 1,000 personas cuyos trabajos tenían que ver con la creatividad; a todos se les pregunto “¿de dónde obtienes tus mejores ideas?”, y lo que respondieron fue de verdad impresionante.

Sólo 3% señaló a la oficina como su ambiente ideal para ser creativo; 97% afirmó que la inspiración les llegaba a la hora de dormir, en la regadera o mientras se ejercitaban; algunos dijeron que el vinoles ayudaba a que fluyeran mejor en sus procesos creativos; y unos más señalaron que la creatividad surgía durante las vacaciones.

La juventud emprendedora apuesta por soluciones que impacten el mundo. Quienes la componen cuentan con una rapidez única para aprender de los errores. Se ayudan, se aconsejan y toman la experiencia de los que ya saben.

Por eso, puedo rescatar algunas lecciones interesantes de ellos, por ejemplo:

• Entra en el sector específico de la idea. Si tu proyecto es de tecnología molecular, lo mejor es que participes en Asociaciones, Cámaras e Instituciones de ese tipo.

• Aprovecha las convocatorias y concursos de acuerdo a la modalidad de tu idea.

• Estudia al mercado.Recuerda que la información es poder, y mientras más cubras el entorno que rodea a tu idea, será mejor aceptada.

• Asesórate. Aunque lo tengas todo calculado, no confíes en el destino. Acércate a las personas correctas

• Busca alianzas. El networking es una de las profesiones más sutiles y poderosas de la economía. Es importante el “¿qué sabes?”, pero también es vital el “¿a quién conoces?”.

Recuerda que el propósito de esta vida es ser feliz en lo que haces, y por ello, el tiempo de emprender es ahora.

Disfrutar de cada etapa de nuestra vida es vital para la elaboración de nuestros planes; pero el rumbo, los sueños y las metas que alcanzamos son lo que –en muchos casos– puede dar sentido y significado a nuestra vida.

De nosotros depende solucionar los problemas que nos aquejan y brindar el impacto necesario para cambiar el mundo. No dejemos de soñar, no dejemos de crear.

creenciasUno de los temas que siempre están presentes en la cabeza de la mayoría de las personas es el dinero. Es una preocupación constante y la base de muchos de nuestros proyectos. Sin embargo, hay creencias que nos limitan y nos quitan la capacidad de avanzar en ellos.

El problema está en que proyectamos nuestra capacidad mental en las preocupaciones y no en la creatividad, la búsqueda de la felicidad o la habilidad para afrontar situaciones de estrés financiero. Es allí dónde está la clave para poder resolver ese acertijo del ¿y ahora que voy a hacer?

Lo que necesitamos es una mentalidad fuerte, organización y lo más importante: control de nuestra vida.

No es solo cuestión de organizar tus finanzas para obtener cosas, es para obtener bienestar. Si lo haces te darás cuenta que incluso tu salud mejorará y abrazarás esa libertad financiera que todos anhelan.

Aquí tienes cinco creencias que deberías dejar de lado para poder sentirte libre.

1. “Alguien más se hará cargo de esto por mí”

Tú eres el único responsable de tu vida y de tus finanzas. No hay nadie que pueda hacerlo por ti.

Si dejas que alguien decida por ti, realmente no estás pensando en tu futuro. Si dejas todo para después y no empiezas a trabajar en tu futuro, cuando llegue la hora en que no haya nadie quien se haga cargo de tus responsabilidades, no sabrás cómo manejar la situación y eso podría dejarte incluso en la ruina.

Además, entre más tiempo pase, más lejos estarás de alcanzar la libertad financiera. No existe un momento oportuno, simplemente, el momento es ahora.

2. “No soy bueno(a) para el dinero”

No necesitas ser un experto sobre el manejo del dinero. De hecho no son muchas las personas que tienen un conocimiento a fondo sobre sus finanzas. Pero eso es algo que también se aprende con el tiempo.

Es importante que tengas paciencia porque los cambios no se ven de la noche a la mañana., pero la constancia, la disciplina y tomar buenos ejemplos, harán que la práctica haga al maestro.

Hoy en día, hay millones de herramientas que puedes aprovechar y no tienes que pagar. Así que ya no tendrás excusa.

3. “El dinero solo es ambición y nada espiritual”

El dinero tiene su valor y así mismo debes darle valor a todo lo que emprendas. Los servicios que das y los que compras.

Así seas el dueño de la compañía o tan solo un empleado más, el valor que tú agregues es importante y así mismo te será retribuido. No se trata de que materialices todo, dar valor significa apreciar tus talentos y ser capaz de brindar lo mejor de ti para el mundo exterior.

4. “No estoy listo”

Esa es una de las frases o excusas más comunes. Decir que no estoy preparado, que no es el momento, que estás muy joven o por el contrario muy viejo, son palabras negativas que bloquean tu mente.

Recuerda que imaginar no tiene límites pero si pones esa barrera mental, te estás quitando la oportunidad de conseguir cosas que ni te imaginas. El primer éxito que puedes tener en tu vida es romper este tipo de paradigmas y solo tu puedes darte valor. Si piensas que no estás listo, probablemente nunca lo estarás.

5. “Tenle miedo al dinero”

Muchas personas no saben la diferencia entre gastar e invertir.

Está bien tener temor a fracasar, pero también es importante aprender a arriesgarse un poco. Si siempre tomas decisiones con miedo, posiblemente terminarás fracasando. Salir de la zona de confort es arriesgado, pero si no sales, nunca sabrás si podrías haber conseguido algo mucho mejor.

El primer paso es identificar tus temores, el segundo es hacer un plan, organizarte y el tercero es tomar acción. ¿Qué estás esperando?

estancadoHe visto a incontables autores citando la estadística que dice que del 80 al 90 por ciento de las startups fracasan en los primeros 18 meses. Muchas de estas citas son anticuadas o simplemente apócrifas.

Lo cierto es que es que estos fracasos se han convertido en una insignia de honor y el fracaso postmortems está tan de moda en lugares como Silicon Valley que pensarías que algunas personas quieren fracasar.

Yo nunca he querido, y tampoco la mayoría de la gente. De hecho, los números no son tan terribles, en un artículo de 2016 se citó la investigación del Instituto de Investigación Estadística Cerebral, el cual rompió las tasas de fracaso por industria en las startups después de cuatro años. Pero la realidad es que todavía más de la mitad de todas las startups fracasan en este tiempo, y no por fraudes o actos criminales.

¿La razón número uno? Incompetencia.

Al haber sido un oficial corporativo y un emprendedor exitoso he aprendido que muchos de los principios para crear un negocio exitoso son los mismos, si eres el líder en una compañía Fortuna 1000 o un emprendedor en tu propia empresa.

Las únicas diferencias reales es la magnitud de recursos, la calificación del talento, el tamaño de los presupuestos, la política con la que lidias y el performance de las métricas, y tu capacidad para afrontar todo eso. El resto es sólo un tipo de competencia diferente -sentido común- y sin él la mayoría de las personas se complicará las cosas, en vez de permanecer en curso en tiempos de incertidumbre y cambio.

Liderar y/o dirigir un negocio se trata de detalles. Ya sea un asunto de ventas, control de calidad, relación con clientes o una estrategia de mercadotecnia, la diferencia entre ser bueno o ser grandioso es la atención a los detalles que aplicas para asegurar que el momento no se pierde después del primer año o el segundo y cae en el estancamiento.

Y si el mercado demanda, saber exactamente lo que tus clientes esperan o cómo mejorar tu producto, servicio o enfoque de ventas, puedes evitar el estancamiento y mantener el momento de crecimiento siendo consciente de los detalles y haciendo las siguientes cosas:

1. Evalúa críticamente los productos y servicios existentes

Como emprendedor, debes filtrar tus productos y servicios a través de tu propio “laboratorio de innovación”, así que siempre tendrás el desafío de mejorar bien tu negocio antes de que el mercado lo exija.

Pero debido a que muchos emprendedores se enfocan en vender, no se toman el tiempo suficiente para evaluar las características/beneficios de sus productos y servicios.

Debido a que el mercado es muy competitivo y la velocidad en la que el cliente demanda cambia, los emprendedores ya no invierten el suficiente tiempo para pensar sobre por qué los clientes deberían continuar comprándoles y por qué nuevos clientes deberían considerar comprar, lo cual hará perder rápidamente la cuota del mercado.

Por ejemplo, me siento con la junta directiva de una organización sin fines de lucro que tuvo problemas para expandirse hacia nuevos mercados. Al evaluar críticamente las características/beneficios de sus servicios, se determinó que la demanda se limitaba a una audiencia más rica -limitando así el crecimiento. Después de mucha introspección, la organización decidió que su futuro dependía de modificar sus ofertas, reposicionar su marca y expandir su atractivo a un público más amplio.

2. Mejora las técnicas de ventas

Discutí este tema con el emprendedor y experto en ventas Brad Lea. Él compartió sus consejos desde su propia experiencia:

“Vender se trata de hacer las preguntas correctas y escuchar con atención las respuestas. Sólo el consumidor puede decirte exactamente cómo venderle tu producto.

La mayoría de los vendedores no hace las preguntas correctas, tampoco les importa escuchar las respuestas. Recuerda, si estás en un negocio b-to-b o b-to-c, la gente no compra productos; compra soluciones. Ellos compran resultados. La gente no quiere la broca, quiere el agujero. No compra carros; compra una manera de llegar al trabajo o mejorar su imagen”.

Para evitar estas trampas, ponte a trabajar y echa un vistazo a tus técnicas de ventas – y mantén a todo tu equipo involucrado.

Hay diferentes maneras de vender y distintos mensajes para cada audiencia en estos días. Se requiere de un esfuerzo de equipo con diferentes perspectivas para asegurarse de que estás usando todos los enfoques y técnicas de venta. Así es cómo juntos transitamos de ser emprendedores informales a formales en el lugar de trabajo.

3. Sé una mejor persona de negocios

Sí, ser un emprendedor exitoso requiere que tengas una fuerte perspicacia de negocios, pero sólo porque puedes vender o promocionar algo, no necesariamente significa que seas bueno en los negocios.

Tal vez tu negocio está estancado porque no has contratado a las personas correctas, motivado a tu equipo correctamente, manejado presupuestos adecuadamente, tomado decisiones sabias o susurrado a ti mismo los consejos de negocios correctos.

Una persona de negocios efectiva entiende las variables que conllevan costos e incrementan los beneficios, sabe cómo crear una cultura organizacional fuerte y construir empleados morales, cómo servir y escuchar a las necesidades del cliente y cómo leer los patrones de probabilidad del mercado, sólo por nombrar algunas de sus pocas habilidades. Pero si no entiendes los principios fundamentales, nunca serás capaz de anticiparte a lo inesperado y pronto te encontrarás a ti mismo repitiendo los mismos errores una y otra vez.

Es entonces cuando el negocio comienza a manejarte a ti como emprendedor en vez de que tú manejes al negocio, llevándote a ti y a tu negocio a un estancamiento del que es difícil escapar.

emprendedoresNormalmente en los blogs sobre emprendeduría se habla mucho sobre las cualidades básicas que deben tener los emprendedores. Muchas veces también se dan consejos sobre cómo comenzar con la aventura de emprender.

Hoy queremos exponerte algunos consejos prácticos a los que no se suele hacer mención en las publicaciones pero que son muy interesantes si te estás planteando crear tu propia empresa.

1. Adquirir hábitos de ahorro e inversión.

Si quieres tener éxito con tu negocio, más temprano que tarde vas a tener que aplicarte una severa dosis de disciplina financiera.

No son pocos los negocios que terminan cerrando antes de tiempo debido a que sus fundadores han gestionado mal sus fondos y se han quedado en quiebra técnica en el momento preciso de expandirse exponencialmente.

De esta manera, es muy importante que destines parte de tus ingresos al ahorro y que a partir de ellos diseñes planes de inversión que permitan el crecimiento de tu empresa. De lo contrario, es muy probable que tu empresa se mantenga mucho tiempo en un impass de supervivencia debido a problemas financieros que no te permitan crecer.

2. Aprende a hablar en público.

Vas a tener que hablar con clientes, con proveedores, con socios, así que no te queda otra que poder manejarte en esas situaciones.

Eres un hombre de negocios, así que tendrás que hablar ante medios de comunicación. Serás la persona que está detrás de tu empresa. Si consigues tener una comunicación eficaz, puedes tener grandes oportunidades de éxito donde menos te lo esperes.

Esto no significa que tengas que ser un gran orador, pero si aprendes a mejorar tus dotes de comunicación estarás favoreciendo indirectamente al conocimiento y/o crecimiento de tu empresa.

3. Aprende a vender.

Básicamente es de lo que se trata, de vender. Un buen emprendedor es un buen vendedor.

Da igual que ofrezcas productos o servicios; o importa de lo que trate tu negocio, al final vas a tener que interactuar en el mercado para poder tener éxito. Y no se trata sólo de vender tus productos; también deberás de convencer a posibles aliados, socios o inversores que crean en tu idea de negocio y que confíen en ti para sus inversiones, así que, adelante.

4. Haz lo que debes aunque no quieras.

Ya sabemos que amas lo que haces, es lo que te ha motivado para crear tu negocio, pero sin embargo, por mucho que lo ames, siempre habrá momentos en los que no te apetecerá hacerlo lo más mínimo.

Tendrás días en los que estarás cansado, agobiado, te entrará la pereza… habrá días en los que no soportes a tus clientes, tus socios, tus colaboradores… Sin embargo, esos días, especialmente esos días, debes hacer lo que haces.

Es recomendable que recuerdes el motivo que te llevó a comenzar con tu aventura y entiendas que rendirte no es una opción. La autodisciplina es tu mejor herramienta y debes poder explotarla al máximo. Tú debes ser tu propia motivación.

5. Prioriza.

Cuando comienzas es fácil que te pierdas en todo lo que te pasa alrededor. Es muy común intentar abarcar todas y cada una de las posibilidades que pasan a tu alrededor. No te agobies y no desesperes. Este es uno de los motivos por los que la mayoría de los nuevos negocios fracasan.

Lejos de esto, debes comenzar por priorizar las acciones y elegir dónde enfocar tus energías y recursos o terminarás agotado y desmoralizado. Terminarás trabajando mucho y obteniendo muy poco. No se trata de trabajar cuanto más mejor, sino de obtener los mejores resultados.

Enfócate en lo importante, prioriza y haz una sola cosa, pero hazla mejor que nadie.

6. Saber decir no.

Decir sí a todo es decir no a cosas importantes. Debes tomar tus decisiones, para eso es tu negocio. Tendrás que aprender a diferenciar cuestiones e ir encaminando tus decisiones hacia aquellas oportunidades que permitan un mayor y mejor crecimiento sostenible de tu empresa.

Deberás aprender a decir no a muchas personas y oportunidades que aparezcan. La idea es que te preguntes si realmente todo el que se te acerque a proponerte negocios es bueno para tu empresa o no, cuál será el rendimiento que obtendrá tu empresa en ese caso y decidir por aceptar o no la oferta.

No podrás contentar a todo el mundo, pero no se trata de eso, se trata de que mires qué es lo mejor para ti y para el crecimiento de tu empresa, y que decidas a partir de esa premisa.

7. Termina lo que empiezas.

Si eres de los que no termina aquello que empieza, es mejor que no comiences con la aventura de crear tu propia empresa.

Es fácil empezar algo, casi todo el mundo todos los días tiene grandes ideas que comienzan pero que dejan un poco de tiempo más adelante sin aún haber obtenido ningún resultado. Es muy probable que tu primer intento fracase.

Sin embargo, esto te aportará la experiencia necesaria para levantarte de nuevo y comenzar una nueva aventura en cuanto tengas la posibilidad. Cada vez que fracases tus posibilidades de éxito irán aumentando, así que ya sabes, un fracaso es una nueva oportunidad.

Vivir MejorEl día siguiente, luego  de terminar de escribir mi cuarto libro, corrí el corrector ortográfico, agregué citas, respiré profundamente y pulsé “enviar”. Le escribí a mi editor, comí algunas galletas de las Girl Scout y luego me acosté.

Después de despertar, volví a escribir. Comenzando desde cero. Y me encantó. Así es la vida de un escritor: No publicar, escribir.

No me malinterpretes. Me gusta ser reconocido por el trabajo que hago, y me gusta tener lectores. Pero si nadie me estuviera mirando, yo haría esto de todos modos.

Incluso sin audiencia, trabajaría con palabras, porque me hace sentir vivo. De eso se trata la pasión.

De dónde viene la pasión

Los escritores escriben. Los cantantes cantan. Los atletas juegan.

Nuestras vocaciones no están marcadas por la cantidad de dinero que ganamos o la atención que ganamos al hacerlas. Están marcadas por la pasión. Eso es lo que nos define, más que cualquier otra cosa.

Ya oíste el “No eres lo que haces.” Lo que es cierto. Pero si no haces lo que amas, entonces, ¿Qué eres?

Hace un par de años atrás, me enfoqué en una pasión que pasé mi vida evitando: la escritura. Como resultado, armé mi blog, conseguí un acuerdo por un libro y comencé a ser recompensado por hacer algo que me encanta.

¿Sabes lo que hizo que todo valga la pena? ¿Son las ventas de libros electrónicos? ¿Las conferencias? ¿La promesa de mi nombre impreso? Diablos, no.

Es la capacidad de perseguir mi pasión todos los días. Y saber que puedo hacer eso sin hipotecar el bienestar de mi familia o pasar el día haciendo un trabajo que disfruto es un plus.

Todo eso está bien, pero ¿qué haces si no sabes cuál es tu pasión? ¿Cómo encuentras la “única cosa” que te completará?

Sería poco sincero ofrecerte una serie de pasos para llegar allí. En lugar de eso, me gustaría compartir tres mentiras que te mantendrán alejado de tu pasión, y por qué debes evitarlas:

1. “No sé lo que es”

Alguien me llamó la atención cuando le dije esto, y tenía razón. Estaba desperdiciando mucha energía, diciendo que no sabía cuál era mi pasión, pero en realidad tenía miedo de actuar sobre ella.

2. Tienes que hacerte pobre para hacerlo

El mundo ama recompensar a la gente que persigue sus sueños. Cuando haces de la pasión el objetivo, crearás un gran trabajo. Así que no te sorprendas cuando la gente tome nota.

Y no te sorprendas si hay una gran compensación esperando por ti. No tienes que ser un artista muerto de hambre.

3. “Un día, llegaré”

Soñar es un negocio peligroso. Si no somos cuidadosos, podemos ser seducidos por la creencia de que si encontramos el trabajo perfecto, seríamos felices. Pero la vida no funciona así.

Siempre estarás un poco incompleto. Esta es la hermosa frustración de ser humano. Y es de donde proviene todo el mejor arte.

A medida que persigas una pasión, encontrarás resistencia y oposición. Intentarás sabotearte a ti mismo. Pero esperemos que puedas pasar a través de las mentiras y perseverar. Te levantarás cuando te caigas. Porque la pasión vale la pena el dolor. ¿Cierto?

Así que continúa con ello.

Es hora de hacer el trabajo que te apasiona hacer.

misiónTerminar la carrera, encontrar un trabajo y a darle. Poco a poco ir ascendiendo, ganando más dinero y comprando mejores coches. Lo cierto es que con un planteamiento de objetivos tan meridianamente claro y coherente, aún no sé qué pudo fallar. Pero la realidad es que algo falló y también que esos objetivos eran pobres.

Mi forma de verlo (y creo que no estoy solo aquí) es que si yo hacía mi parte: estudiar la carrera, aprender inglés, hacer prácticas, etc. el mundo cumpliría con la suya: darme un trabajo que me gustase. Ahora esto me parece una chorrada y quiero creer que si me hubiera parado a pensarlo en su momento habría llegado a la misma conclusión. ¿Dónde está el fallo?

Conseguí el trabajo y fui ascendiendo, en ese sentido plantear objetivos me funcionó. Sin embargo, el trabajo no me ofrecía nada de lo que yo buscaba en un empleo.

Primer fallo: no definir lo que buscas en un trabajo (me refiero a algo más que el sueldo).

Di por sentado que si hacía lo que “había que hacer” el gran trabajo vendría a mí.

Segundo fallo: si quieres un trabajo que cumpla con lo que buscas (generalmente: autonomía, responsabilidad, significado), tienes que ofrecer algo raro y valorado (una carrera la tiene todo el mundo).

Cuando descubrí que no conseguiría lo que buscaba en ese trabajo, lo dejé y cambié de sector a otro totalmente desconocido para mí.

Tercer fallo: tirar por la borda conocimientos y experiencia adquiridos durante años para empezar de cero, pero con más años (profundizo en este error más adelante).

Habilidades raras y valoradas

La forma lógica pero esquiva de plantearse la pregunta ¿Qué quiero hacer con mi vida? es poco intuitiva porque para responderla hay que evitar pensar en lo que quieres. No va de ti la cosa. Va de lo que puedes hacer y sobre cómo puedes ser una persona valorada.

Como dice Zig Ziglar, la vida es justo lo contrario de un restaurante. En el restaurante comes y luego pagas. En la vida pagas, y luego comes.

Piénsalo así: ¿qué es lo que tú sabes/puedes hacer? Si es algo común, no será raro ni valorado. Si no es raro ni valorado, ¿por qué van a darte un trabajo que sí lo sea? Como esto suena un poco duro, te diré que por suerte para tener habilidades raras y valoradas no hace falta ser astronauta, medallista olímpico ni ambidiestro.

Independientemente de tus estudios, tu sector o tu profesión, tienes la posibilidad de desarrollar habilidades valoradas.

El mejor sitio para empezar es el lugar de trabajo. Es un área que conoces y no te será difícil encontrar algo que puedas mejorar.

Si te dedicas a las ventas puede ser abrir un nuevo segmento de potenciales clientes y convertirte en el experto de ese nicho. Si estás en ingeniería, puede ser aplicar lo que haces a otro proceso y hacerlo tuyo o probar algo nuevo en el mismo proceso. Si eres community manager puedes expecializarte en el crecimiento de marca en Latino América.

Ningún jefe espera que un empleado le llegue pidiendo que le dejen dedicar horas extra a una posible mejora del negocio. Por eso es fácil que te dejen hacerlo.

Si no puedes desarrollar una nueva habilidad en el trabajo, entonces tendrás que probar fuera.

Durante años, al salir del trabajo me dedicaba a montar webs y negocios con freelancers extranjeros. Sin yo saberlo, ahora parece que soy un experto en una materia que ni siquiera sabía que era una materia aparte. ¿Es trabajar con hindúes una habilidad rara y valorada? Rara es, está por ver lo segundo. Pero lo que importa es que se pueden desarrollar habilidades que posteriormente podrás cambiar por el trabajo que buscas.

Por desgracia, todo esto huele a trabajo extra que echa para atrás. ¿Cómo conseguir la motivación para perseguir estas habilidades?

Encontrar una misión

Las misiones tipo acabar con el hambre el mundo, crear un planeta limpio y similares, pecan de grandiosidad y es difícil hacerlas propias.

Sin embargo, las misiones son incluso mejores que los objetivos y por esto son importantes. Una misión es más como un tema en tu vida, no desaparece como un objetivo hace cuando lo consigues o lo olvidas. Es lo que haces, lo que eres. No te faltará nunca la motivación para mostrarte como eres.

Como dice Cal Newport en su libro So good they can’t ignore you, las buenas misiones aparecen cuando llegas al filo del conocimiento en un campo concreto.

Por ejemplo, una persona extremadamente inteligente que trabaja solucionando problemas informáticos puede ver que hay mucha gente superdotada que no tiene un objetivo claro. De modo que se plantea el siguiente tema en su vida: ayudar a este tipo de personas ofreciéndoles la posibilidad de trabajar en problemas que pueden mejorar el mundo.

Conozco un bloguero que ha tenido éxito llegando a la gente y creándose una audiencia hablando de trucos y tácticas sobre diseño de estilo de vida. Ahora se ha planteado la misión de conseguir que su audiencia supere esa fase de estilo de vida y se implique en proyectos que puedan mejorar no ya la vida de una persona, sino la de todo un país.

Es necesario tener un conocimiento profundo sobre algo para poder revelar una buena misión. Si toda tu experiencia en ONGs se reduce a un verano recogiendo latas, no puedes plantearte la misión de crear un mundo donde todo sea reciclable. Bueno, claro que puedes, pero no vas a llegar lejos y te olvidarás del tema.

Recoge latas. Al principio hay que actuar, es la acción lo que nos da la motivación (por eso hay gente que espera años a estar motivada). Cuando hayas recogido suficientes latas, puede que veas cómo se podrían eliminar las latas en su conjunto y tomar esa misión como propia.

Control de daños

Deberías centrarte en aprender habilidades valoradas y no abandonar el camino andado hasta ahora. Sin embargo, si decides que hay que hacerlo, te doy la bienvenida a mi pequeño club.

Mi trabajo no me permitía aprender nada nuevo, lo cual evitaba que trabajara en mis habilidades. Además, no veía un beneficio claro para el mundo derivado de mi labor (trabajaba en Bolsa). En presencia de estas dos situaciones, salir y buscarse la vida por otro lado puede ser lo correcto. Al fin y al cabo, si no puedes trabajar en tus habilidades no podrás convertirte en alguien de valor, y si no tiene sentido lo que haces, es difícil que salga una misión de todo aquello.

Tendrás que empezar de cero y eso nunca es fácil. Pero con suerte, esta vez recordarás lo que tienes que hacer para encontrar un trabajo que te llene y sabrás donde buscar la misión que puede orientar tu vida. Es difícil, pero no complicado. Saber lo que tienes que hacer ya es la mitad del trabajo.

levantarse más temprano“Dormir temprano y levantarse temprano hace a un hombre sano, rico y sabio” –Benjamin Franklin.

“No confiéis en los beneficios obtenidos de levantarse temprano, según lo dispuesto por el enamoradizo Franklin…” –Mark Twain.

“Hace poco un lector me preguntó por mi costumbre de despertar a las 4:30 am todos los días, y me pidió que escribiera acerca de los beneficios para la salud de levantarse temprano, algo que me pareció una excelente pregunta”, comenta Leo Babauta de Business Insider.

“Desafortunadamente, no hay ninguno, que yo sepa”, afirma el autor en su artículo. “Sin embargo, hay un montón de otros grandes beneficios”.

Ahora, permítanme en primer lugar decir que si usted es un ave nocturna, y eso le funciona, creo que es genial. No hay razón para cambiar, especialmente si usted es feliz así. Pero para mí, que pasé de ser un ave nocturna a una madrugadora (y sí, es posible) ha sido un regalo del cielo. Me ha ayudado de tantas maneras que nunca volvería a mi antiguo hábito.

Éstas son sólo algunas de las razones:

1. Nuevo día.

Me encanta poder levantarme y saludar un nuevo y maravilloso día. Sugiero crear un ritual matutino que incluya decir gracias por esta bendición.

El Dalai Lama recomienda decir lo siguiente cuando uno despierta:

“Hoy me siento afortunado de haber despertado, estoy vivo, tengo una preciosa vida humana, y no voy a desperdiciarla. Voy a utilizar todas mis energías para desarrollarme, para expandir mi corazón a los demás, para alcanzar la iluminación en beneficio de todos los seres, voy a tener buenos pensamientos hacia los demás, no me voy a enojar o pensar mal de los demás, voy a beneficiar a los demás tanto como me sea posible.”

2. Un comienzo increíble.

Solía empezar mi día saltando de la cama, tarde como siempre, corriendo para alistar a los niños y luego me apresuraba en dejarlos en el colegio y llegar (tarde) al trabajo. Entraba a la oficina, todo desaliñado, apenas despierto, gruñón y retrasado. No es un gran comienzo de día.

Ahora, tengo un renovador ritual por las mañanas y logró hacer muchas cosas antes de las 8 a.m., mis hijos están despiertos temprano igual que yo, y en la oficina, para cuando todo el mundo se pone a trabajar, yo ya he tenido un buen inicio. No hay mejor manera de comenzar el día que despertarse temprano, en mi experiencia.

3. Quietud.

No hay niños gritando, no hay bocinas de autos, no hay ruido de televisión. Las primeras horas de la mañana son por lo general muy tranquilas. Es mi momento favorito del día. Realmente disfruto ese momento de paz, de tiempo para mí, cuando puedo pensar, leer… respirar.

4. Amanecer.

Las personas que se despiertan tarde se pierden una de las hazañas más grandes de la naturaleza, que se repite en su totalidad todos los días –la salida del sol.

Me encanta cómo el día se pone lentamente más brillante, cuando el azul oscuro de medianoche se convierte en azul más claro, cuando los colores brillantes comienzan a filtrarse en el cielo, cuando la naturaleza se pinta de colores increíbles.

Me gusta salir a correr durante este momento, y miro hacia el cielo mientras corro y digo al mundo: “¡Qué día glorioso!” Sí, cursi, lo sé.

5. Desayuno.

Levántese temprano y realmente tendrá tiempo para desayunar.

Me han dicho que es una de las comidas más importantes del día. Sin desayuno, su cuerpo se nutre de aire hasta que esté tan hambriento a la hora del almuerzo que comerá cualquier cosa poco saludable que encuentre –mientras más grasoso y azucarado, mejor.

Pero si toma un buen desayuno, estará saciado hasta más tarde. Además, tomar desayuno mientras lee un libro o conversa con alguien en la tranquilidad de la mañana es eminentemente más agradable que engullirse cualquier cosa en el camino al trabajo.

6. Ejercicio.

Por supuesto que hay otros momentos para hacer ejercicio aparte de hacerlo temprano en la mañana. Pero he notado que si bien es agradable ejercitarse justo después del trabajo, también es susceptible de cancelar esta rutina debido a otras cosas que se presentan. Hacer ejercicios en la mañana casi nunca se cancela.

7. Productividad.

Las mañanas, al menos para mí, son el momento más productivo del día. Me gusta escribir algo en la mañana, cuando no hay distracciones, antes de revisar mi correo electrónico o las estadísticas de mi blog.

Siento que logro avanzar bastante de mi trabajo por la mañana, lo que me permite estar más libre cuando anochece y así puedo compartir más tiempo con la familia.

8. Metas.

¿Se ha trazado objetivos? Bueno, debería hacerlo. Y no hay mejor momento para revisarlos y planear como conseguirlos que a primera hora. Debería tener un objetivo que quiere lograr esta semana. Y cada mañana, piense en qué cosa puede hacer hoy para avanzar más hacia esa meta. Y luego, si es posible, dedíquese a eso a primera hora de la mañana.

9. Ir al trabajo.

A nadie le gusta el tráfico de la hora punta, a excepción de las grandes petroleras. Vaya al trabajo temprano cuando el tráfico es mucho más ligero, así podrá trabajar más rápido y se ahorrará tiempo. O mejor aún, vaya en bicicleta. (O mejor aún, trabaje desde casa).

10. Citas.

Es mucho más fácil llegar a tiempo a esa reunión o compromiso importante si se levanta temprano. Llegar tarde a esas citas es una mala señal para la persona con quien se está reuniendo. Llegar antes de la hora los impresionará. Además, tendrá tiempo para prepararse.

Reibox BlogExisten muchos paralelismos en dirigir un negocio y dirigir tu vida, especialmente cuando se trata de decidir si vas a invertir tiempo o dinero para resolver un problema. Hay una trampa para saber cuándo y cómo valorar tu tiempo sobre el dinero.

Por ejemplo, cuando eres joven y no tienes mucho dinero, lo predeterminado es invertir tu tiempo en resolver el problema. Digamos que estás recién casado y la casa que tú y tu pareja compran juntos requiere algo de trabajo, tal vez incluso mucho trabajo. Por defecto, necesitas invertir tu tiempo en ella, digamos, pintar el baño porque no puedes pagarle a un profesional $30 por hora para que lo haga por ti.

Ahora, avanza rápidamente unos cuantos años hasta el punto en que tú y tu pareja se establecen en sus carreras y comienzan a ganar un dinero decente. Y aún así, ese maldito baño necesita otra mano de pintura. Después de trabajar duro toda la semana, lo último que quieres hacer el fin de semana es gastarlo pintando. Prefieres ver todos los partidos de la NFL. Entonces, ¿Qué haces? Contratas a alguien para que haga el trabajo por ti. Esto se debe a que ver fútbol vale más de $30 por hora.

Este mismo principio es cierto en los negocios. Al principio, estás obligado a hacer todo. ¿No has oído innumerables historias en las que los empresarios usan todo tipo de sombreros por necesidad, incluyendo incluso el papel de barredores de pisos o limpiadores de baños? El recurso que debes invertir es tu tiempo, por lo que trabajas todo el día haciendo todo lo posible para que tu negocio sea un éxito.

Pero, ¿qué sucede más adelante, una vez que tu negocio ha crecido de forma rentable? Comienzas a contratar empleados o incluso mano de obra externa para hacer las mismas tareas que solías forzarte a hacer. ¿Por qué? Porque, en parte, ahora tienes los recursos para subcontratar ese trabajo. Quizás lo más importante es que también comenzaste a darte cuenta de que puedes obtener un rendimiento mucho mayor de tu tiempo invirtiéndolo en otras áreas.

Todo se reduce a calcular cuál es el valor de tu tiempo, y específicamente el costo de oportunidad que surge de invertirlo en un área por sobre otra.

Cuando comienzas a trabajar, por ejemplo, el costo de oportunidad por una hora de tu tiempo puede ser de $ 200 por hora. Eso significa que si el mecánico que necesitas para reparar tu maquinaria te está pidiendo $ 400 por hora, puede que estés inclinado a intentar hacer la reparación por ti mismo.

Ahora, seamos claros en cuanto a que el costo de oportunidad no es lo que le puedes cobrar a alguien por tu tiempo, es el valor que puedes crear al hacer algo en lo que eres bueno. Quizás diseñando un nuevo producto u optimizando tus redes sociales o vendiendo algo a un nuevo cliente. Si el valor que puedes crear es más alto que el costo de contratar a alguien para hacer la otra tarea, hazlo.

Más adelante, sin embargo, a medida que tus habilidades y experiencia lo hagan más valiosas, el costo de oportunidad de tu tiempo podría ascender a $ 5,000 por hora o más. Esto se debe a que puedes dedicar tu tiempo a descubrir nuevos mercados o visitar clientes claves que hagan que tu tiempo sea extremadamente valioso. En ese punto, es mejor que gastes tu dinero para resolver cualquier problema que cueste menos.

Piénsalo: ¿crees que las personas altamente exitosas como Steve Jobs o Richard Branson gastarían su tiempo pintando su baño? Incluso el inversor notoriamente frugal Warren Buffet entiende que su tiempo es demasiado valioso para eso. Prefiere pasar los fines de semana y las tardes jugando al bridge porque valora más su tiempo que el dinero que le llevaría contratar a alguien para rehacer su baño.

Así que piensa en cómo inviertes tu tiempo y descubre cuál podría ser el costo de oportunidad para hacer algo más valioso y gasta algo de dinero para solucionar el problema en su lugar.

miedosEl pasado viernes estuve impartiendo una conferencia dentro del seminario Diseña tu futuro, de 3 días de duración, de la Escuela de Emprendedores Jung (@jungproyect).

Aunque fueron muchos los temas abordados hoy sólo quiero detenerme en uno de ellos: el MIEDO, que además tiene un capítulo específico en Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición).

El miedo es lo que nos lleva a vivir pequeñas y muy por debajo de nuestro auténtico potencial. El miedo es la frontera entre lo que uno es y lo que puede llegar a ser.

Aldous Huxley escribía: «El miedo no sólo expulsa al amor; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma». Por tanto, algo habrá que hacer para controlarlo y evitar que nos derroque.

Lo primero que hay que decir es que todos tenemos miedo, y además el miedo nunca desaparece. Si tienes miedo, estás de enhorabuena, porque es una ocasión de crecer.

El miedo existe porque hay una situación que nos obliga a salir de nuestra zona de comodidad. Pero la diferencia entre el valiente y el cobarde no es el miedo —ambos lo tienen— sino que uno lo afronta y otro no.

Dentro de cada persona conviven un ‘ganador’ (el deseo de reto) y un ‘perdedor’ (el miedo a la incertidumbre y al fracaso) que están en permanente lucha. No se trata de evitar o de negar el miedo, sino de aprender a gestionarlo.

Dicho de otra manera:

O controlas tus miedos o tus miedos te controlan a ti

Esto es vital, porque avanzar en la vida, tiene mucho que ver con nuestra capacidad para ir superando miedos, uno tras otro. Bertrand Rusell, uno de los autores incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 8ª edición) decía: «Conquistar el miedo es el inicio de la riqueza».

En la vida, uno puede ganar o perder, pero lo peor del miedo es que te derrota antes de luchar, y eso es triste. Sólo existe una receta para gestionar el miedo y es la siguiente:

Siente miedo, pero hazlo de todas maneras

El miedo se diluye haciendo, atreviéndose: miedo afrontado, miedo que mengua; miedo no afrontado, miedo que engorda y se hace fuerte. Por eso, Gustave Le Bon decía: «Retroceder ante el peligro da como resultado aumentarlo».

El miedo se vuelve más pequeño de dos maneras: con conocimiento y con experiencia. La ignorancia es la madre del miedo. A medida que sabes más de algo y tienes más experiencia, más seguro estás de ti mismo y menos miedo tienes.

La experiencia dice que las personas sabiendo lo que tiene que hacer —siente miedo, pero hazlo de todas maneras— no lo hace, y ello es debido a que hay bloqueos emocionales que nos impiden actuar en la dirección que queremos. Es decir, la gente sabe que para perder el miedo a hablar en público hay que hablar en público… pero no lo hace.

La solución pasa entonces, por adoptar estrategias, que nos empujen a hacer a aquello que queremos hacer de la manera menos traumática posible. Es decir no basta saber lo que hay que hacer sino es importante saber cómo hacerlo. ¿Cómo conseguirlo?

Aquí van sólo unas cuantas claves:

1. Busca sueños que te inspiren.

Cuando tus sueños te motivan de verdad, siempre acabas atreviéndote. Cuando los sueños son prestados, definidos en función de lo que tiene más glamour social, es fácil encontrar excusas para no hacer lo que tiene que ser hecho.

Un opositor, siempre que tiene que cantar sus temas ante el Tribunal tiene miedo, varios días antes no duerme bien, le tiemblan la voz y las piernas, está asustado porque le suspendan… pero va a al examen y hace lo que tiene que hacer, porque su deseo de sacarse la oposición es mayor que su miedo de no hacerlo bien.

2. Apóyate en terceras personas.

Está demostrado científicamente que las personas nos sentimos más seguras cuando otras personas –jefe, pareja, amigo, familiar– confían en nosotros y nos alientan a emprender aquello que tememos.

A veces –casi siempre– somos los mayores enemigos de nosotros mismos. Ir sólo por la vida es muy complicado. Hay que tener siempre gente cerca que inyecte en nuestra vida ilusión, optimismo y valentía. Todos necesitamos apoyos emocionales, alguien que nos dé ese empujoncito que necesitamos.

Ya lo apuntaba Zig Ziglar: «Mucha gente ha llegado más lejos de lo que pensaba que podía llegar porque alguien más pensó que podía hacerlo».

3. Utiliza la estrategia de menos a más.

El éxito alimenta la autoestima.

Un pequeño éxito impulsa a abordar nuevos retos. Querer mucho en poco tiempo sólo consigue desanimar. Cuando uno se fija un reto demasiado grande, es fácil ser presa de la ansiedad, que la cosa salga mal, y no querer volver a saber nada del tema más.

Hay que evitar a toda costa las experiencias negativas. El miedo no se derrota de una vez, sino mordisco a mordisco. Da un paso cada vez. Recuerda la filosofía de este blog: Poco + Poco = Mucho. No importa si das pasos pequeños mientras sean en la dirección correcta porque cada paso que das te acerca a tu objetivo. Es la constancia no la velocidad lo que te hará llegar lejos.

4. Busca modelos de referencia.

Inspirarse en otras personas que han conseguido resultados que también nosotros queremos conseguir es lo más inteligente y estimulante.

Todos tenemos miedos, pero otras personas también han tenido los mismos miedos y los han superado. Ver como terceras personas se han enfrentado a similares contratiempos, dificultades y miedos, da inputs sobre los pasos a seguir e insufla fuerza para atreverse.

Por ejemplo, Warren Buffett, conocido inversor y quinta fortuna del mundo, le aterraba hablar en público de joven. Hoy día no sólo lo hace a menudo sino que lo disfruta. En la obra Warren Buffett y los secretos del management se dice:

«Érase una vez un joven lánguido al que, a la edad de veinte años, le aterraba tener que hablar delante de una audiencia. Luego, asistió al curso de cómo hablar en público de Dale Carnegie y eso cambió su vida por completo, ya que no sólo desarrollo el valor y la desenvoltura necesarios para dirigirse a un grupo de personas, sino que aprendió a entablar amistades y a motivar personas.

Además de lograr sentirse cómodo hablando en público, Warren también se hizo un devoto seguidor de la filosofía de Dale sobre la forma de relacionarse con las personas. Leyó y releyó docenas de veces el libro Cómo ganar amigos e influir sobre las personas subrayando frases y aprendiéndose de memoria algunos pasajes.»

 Ya sabes: lee este libro.

5. Mira al pasado y auto-felicítate.

Todos tenemos miedos, pero también es cierto que en el pasado tuvimos otros miedos y los superamos. Por tanto, también nos lo tenemos de recordar como estímulo para afrontar nuevos miedos.

A veces cuando hacemos cosas mal, nos flagelamos; y cuando hacemos cosas bien, las pasamos por alto, no las recordamos o no le damos suficiente importancia. Estamos donde estamos y hemos llegado donde hemos llegado porque hemos superado miedos en tiempos pretéritos.

Todo el mundo tuvo miedo a hacer una entrevista de trabajo, o de hacer una presentación, o a hablar en público, o de hacer una llamada, o de exigir ciertas cosas… y de una u otra manera, con una u otra estrategia, lo acabó haciendo y subiendo un peldaño. Si lo hiciste en el pasado, lo puedes hacer ahora.

6. Relativiza, no se acaba el mundo.

Hazte esta pregunta: ¿Qué es lo peor que puede pasar? Ya te lo contesto yo: NADA.

Nada es demasiado importante. Vemos como políticos, empresarios, se equivocan y meten la pata cada dos por tres, piden disculpas al día siguiente y la vida sigue sin acabarse el mundo… Relativizar no sólo es importante para el crecimiento personal y profesional (para atreverse) y también para el bienestar emocional (ser más feliz).

7. Date duchas de ánimo.

La mente actúa según el concepto que tengamos de nosotros mismos.

Nada influye tanto en nuestro comportamiento como la creencia sobre nuestra capacidad para hacer algo. Si estoy convencido de que puedo hacer algo, me pondré en marcha y adquiriré la capacidad para hacerlo, aunque no la tenga al principio; y si no estoy convencido de que no puedo hacer algo no me pondré en marcha y no adquiriré la capacidad para hacerlo.

Todo se basa en aumentar la confianza en uno mismo. Tu autoestima determina tu nivel de ingresos. Por eso hay que acostumbrarse a tener diálogos internos constructivos.

Robin Sharma —otro de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores— apuntaba: «A lo largo del día (particularmente en la ducha) hago declaraciones para mí mismo, lo que yo llamo ‘declaraciones de éxito’ que me permiten mantener mis pensamientos centrados en lo que es importante. Los pensamientos son los antecedentes de los actos, porque una forma correcta de pensar conduce a una forma correcta de actúa».

¿Sabes cuál es el mejor momento para hacer una venta? Después de haber hecho otra venta. ¿Te imaginas por qué?

manejar emocionesCuando se trata de lidiar con emociones tóxicas y ataques de ira, pocos tienen más historias que Ken Lindner. Como agente de medios de personalidades como Matt Lauer de Today Show y Mario Lopez de Salvados por la campana, ha sido en repetidas ocasiones testigo de temperamentos exaltados.

De hecho, escribió un libro del tema Your Killer Emotions, en el cual ofrece consejos sobre cómo manejar las emociones y evitar tomar decisiones erróneas a partir de éstas –habilidades clave, tanto para fundadores de startups como para CEOs.

Te compartimos los mejores consejos de Linder para impedir que estas emociones tóxicas inunden el ambiente laboral en tu empresa:

Siempre ten una meta en mente

Antes de reaccionar pregúntate qué es lo que necesitas conseguir con toda interacción que realizas. Teniendo una misión es menos probable que las emociones nublen tu juicio.

No tomes decisiones cuando estés enojado

Nunca tomes una decisión de negocio importante cuando estés abrumado por las emociones. Aléjate, tómate un relajante tiempo fuera y piensa en lo que debes alcanzar. Después identifica los pasos que necesitas seguir.

Piensa en las consecuencias antes de actuar

Si haces algo impropio, las consecuencias pueden ser terribles. “Cuando piensas cómo podría afectarte (cómo podría dañar tu carrera, qué impacto tendrá para tu familia, tu estilo de vida y tu reputación), podrías detenerte y no hacerlo”, dice Lindner. Por eso, enfócate en las consecuencias positivas de las cosas y haz que ésas te impulsen a tomar buenas decisiones.

Retrasa los regaños

Muchas veces optamos por arreglar rápidamente las cosas para sentirnos mejor en el momento, como gritar, pero reaccionar de esta manera no es lo mejor en el largo plazo. Mantente disciplinado y realiza un plan de ataque.

Comunícate calmada y frecuentemente

Es importante que cuando haya un problema con alguien te sientes a resolverlo. Ver la actitud de la otra persona podría ayudarte a disipar tu enojo y permitirte entablar una conversación más productiva con ella. Además, cuando tú, como joven emprendedor, te tomas el tiempo para entender el punto de tu empleado o colega es más probable que te respeten.

Si eres tú, cambia

Si continuamente pierdes la razón o un comportamiento en particular te está generando malos resultados, podrías necesitar modificar tu actitud o eliminar ese comportamiento. Aunque es más fácil decirlo que hacerlo, podrías tener que admitir que el problema eres tú y que necesitas tomar ciertos pasos para corregirlo.

Conoce tus detonadores de personalidad

Por lo general, cuando las personas escuchan la palabra “detonador” la ven con una connotación negativa. Aunque esto puede ser cierto, estos detonadores también pueden tener consecuencias positivas. Como dice Lindner, estos detonadores “son cosas que te impulsan a tomar decisiones positivas”.

Una vez que las identifiques, guárdalas en tu cabeza para cuando te confrontes a ambientes de trabajo tensos.

Si te equivocas, aprende de tus errores

“El fracaso es un regalo”, dice Lindner. “Te enseña qué es en lo que debes seguir trabajando”. Si te equivocaste o estás actuando impropiamente, debes reconocer que cometiste un error y no ponerte a la defensiva.

 

 

 

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