Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

recordatoriosLa culpa no siempre es algo racional; es un peso que te aplastará sin importar si te lo mereces o no.

La culpa es el precio que pagamos cuando nuestro comportamiento viola alguno de nuestros ideales o creencias adquiridas. Los síntomas varían desde un malestar emocional menor a sustanciales sentimientos de dudas y desesperación, y por ello, es una de las razones más comunes por las que las personas buscan coachs o terapia, ya que no pueden dejar de lado la culpa que sienten.

El exceso de culpa es uno de los pesos más pesados y menos saludables que una persona puede tener. Es como atar unos 100 kilos extras a tu cuello y tratar de seguir así con tu día. Afortunadamente, igual que cambiar la forma en que tratas a tu cuerpo puede ayudarte a perder exceso de peso corporal (es decir, comer sano y hacer ejercicio), un cambio en la forma en la que piensas puede ayudarte a eliminar el exceso de culpa.

Si sientes que estás cargando exceso de culpa en este momento, aquí tienes algunos recordatorios simples para ayudarte a dejar ir y aliviar tu mente:

1. Un espíritu culpable y sufriente está mucho más abierto al amor y a la gracia que un alma insensible o presumida.

Así que, de algún modo, es bueno que estés sintiendo que hiciste algo mal, significa que realmente te preocupas por ser mejor de lo que eres. Y a partir de ahora, lo puede ser.

2. La culpa no es una respuesta a la tristeza o ira de las demás personas; es una respuesta a tus propias acciones o falta de ellas, y eso puede ser positivo.

Si la culpa te lleva a cambiar, entonces puede serte útil, ya que entonces no es sólo culpa, sino el principio del conocimiento y crecimiento. Esa es la clave, canalizar tus sentimientos de culpa iniciales en acciones positivas. Deja que la forma en que te sientes cambie la forma en que vives.

3. No hay razón para sentirte perpetuamente culpable por cometer un error sincero.

Cometer errores es ser humano. Los errores son parte de la vida; todos los cometemos, y todos sentimos un poco de culpa de vez en cuando. Pero – y este es un GRAN PERO – algunas personas aprenden de sus errores y algunas terminan cometiendo el mismo error una y otra vez. XXXDepende de ti decidir si vas a aprender de tus errores y usarlos para tu ventaja.

4. Si te sientes culpable por algo que hiciste o dejaste de hacer, no tengas vergüenza de pedir disculpas.

Una disculpa puede parecer un signo de debilidad, pero tener el valor de pararte frente a alguien y decirle “lo siento” es una muestra de gran fortaleza!

5. Todos somos un poco egoístas de vez en cuando. Es la naturaleza humana.

¿Una persona egoísta también puede amar a otra persona, no? ¿Incluso cuando los han herido y decepcionado? La respuesta es sí, siempre y cuando haya aprendido la lección y no la repita de forma deliberada.

6. Todos somos culpables de alguna manera; por todo el bien que no hicimos, por las palabras amables que nunca dijimos, y las buenas acciones que no hicimos.

No podemos cambiar eso ahora – el pasado quedó atrás – pero todavía podemos hacer lo mejor hoy y todos los días de aquí en adelante. Sí, tal vez haya mucho más que podríamos haber hecho, pero tenemos que dejar la culpa atrás para poder hacerlo mejor la próxima vez.

7. A algunas personas les gusta pasar la culpa y culpar a los demás. Cuídate de ellas.

Es extraña la forma en que alguien que quiere jugar el juego de la culpa y encontrar un culpable, puede emitir juicios, contar historias, y realmente hacerte cree que eres culpable, aun cuando sabes que eres inocente (o mereces el perdón). Te cuidado de este fenómeno y no te condenes a ti mismo sólo por satisfacer el drama de alguien más.

8. Si decides realizar cambios positivos, que sea ser más generoso y más respetuoso contigo mismo y con los demás

No porque sientas culpa, ni porque tengas que retribuirles de ninguna manera.

9. Cuando creas que TODOS te están mirando, por lo general eres simplemente tú mirándote a ti mismo.

Entiende esto. Entiende que el miedo al prejuicio es señal de una culpa excesiva y una desgarradora inseguridad.

10. Si alguien dice que te odia, sea cual sea la razón, todo lo que digan sobre ti después de eso no tendrá ningún sentido.

El odio es irracional; cuando el odio es el que juzga, el veredicto siempre será culpable. Lo mismo es cierto cuando nos odiamos a nosotros mismos por algo; no nos permitimos justificarnos y crecer a partir de esa experiencia.

La conclusión es que podemos sentir culpa, dar razones, e incluso tener excusas, pero al final, es un acto de cobardía no darnos otra oportunidad. Es hora de mostrarte un poco de amor y respeto.

11. Si no puedes conciliar las cosas contigo mismo, y no te sientes listo para hablarlo con alguien más, anótalo. Escribe lo que salga de tu corazón!

Muy a menudo, cuando nos sentimos culpables, nos quedamos en un estado de negación. Negamos, trivializamos o distorsionamos nuestras experiencias y sentimientos.

Escribirlo es una vía importante para la curación porque te da la oportunidad de ordenar tus pensamientos y definir tu propia realidad. Podrás decir: “Me pasó esto. Fue muy malo. Fue un terrible error. Crecí por ello. Merecía – y merezco – quererme y perdonarme.”

12. Probablemente tengas un montón de momentos en no fueron demasiado malos, y sin embargo siempre hay algo que se queda en tu mente y te hace sentir culpable.

Puede que asumas que sólo necesites esforzarte más, pero te resulta difícil mantener ese nivel de esfuerzo. Si eso te suena familiar, es hora de dejar el control, al menos un poco. Es hora de dejar de sentirte culpable por no ser capaz de controlar lo incontrolable.

camino feliz¿Qué te hace feliz?

El tercer informe anual del World Happiness Report mostró que los suizos, islandeses, daneses y noruegos puede que lo hayan descubierto; ellos sacaron las puntuaciones más alta en una “escala de felicidad” de entre todos los países de la Tierra.

Tener una red nacional de apoyo social y ser capaz de confiar en el gobierno y tus conciudadanos lograron esos resultados, dijeron los editores del informe, pero muchas medidas de felicidad son enteramente personales, incluyendo la generosidad, la compasión, y la salud física y mental.

Eso significa que hay un montón de cosas que las personas individuales pueden hacer para ser más felices, y que el adagio es verdad: El dinero no tiene nada que ver con ello; al menos no en la forma que esperas.

Enfócate en las motivaciones intrínsecas.

Las personas que tienen metas intrínsecas (tales como ser más hábiles o compasivas) tienden a ser más felices que las que tienen metas extrínsecas (ganar más dinero o comprar un coche más bonito, por ejemplo), dice Jim Hjort, un psicoterapeuta quien fundó Right Life Project para transmitir estas creencias. Sin embargo, las metas pueden unirse para lograr un ganar-ganar, como tratar de tener más habilidad en algo que también te ayude en tu vida profesional.

Come cuando tengas hambre.

Hay muchos vínculos entre la comida y la felicidad. A veces las comidas son el foco; el chocolate, por ejemplo, se sabe que tiene muchas cualidades para inducir felicidad. A veces es la experiencia; casi todos tuvimos un momento de nostálgica felicidad cuando olemos o degustamos una comida que era nuestra favorita en la infancia. Privarse de las comidas también hace que algunas personas se pongan en modo “hambre”, el cual sin dudas no es un lugar feliz.

Sólo di NO.

Comprometerte con demasiadas cosas a la vez puede resultar en estrés, la antítesis de la felicidad para la mayoría de las personas. Jill Liberman, terapeuta del comportamiento y autor de “Choose Happy”, dice que algunas personas dicen continuamente que sí porque buscan la aceptación y aprobación. Pero al hacerlo, valoran la aceptación o aprobación de los demás por sobre su propio auto-respeto, y es el auto-respeto lo que en realidad puede conducirte a la felicidad en el largo plazo. Di NO y toma un tiempo para ti.

Gasta dinero en los demás.

El dinero realmente puede comprar la felicidad, pero no cuando sólo lo gastas en ti mismo. Un estudio de la Universidad de British Columbia y Harvard Business School encontró que a los participantes a los que se les dio dinero y dijeron que lo gastaron en otros, eran más felices que los que dijeron que se lo quedaron. El estudio también encontró que gastar más en los demás, es un pronosticador de felicidad.

Comienza un diario de gratitud.

Los diarios de gratitud demostraron que aumentan la felicidad y establecen mejores patrones de sueño. Todo lo que se necesita es un pequeño diario y un lápiz. La Universidad de California en el Greater Good Science Center de Berkeley ofrece algunos consejos para tener en cuenta, incluyendo: Enfócate en personas y no en cosas; observa cómo cambiaría la vida si algunas personas o cosas desaparecieran; y escribe sólo un par de veces a la semana para preservar el significado de la práctica.

Compra experiencias baratas.

El consejo de comprar experiencias en lugar de cosas a menudo se promociona como la clave de la felicidad, pero ¿en qué  experiencias vale la pena gastar tu dinero? Un estudio publicado en la revista Journal of Consumer Research, “Happiness from Ordinary and Extraordinary Experiences“, encontró que los jóvenes tienden a obtener mayor felicidad de las experiencias extraordinarias, pero las personas mayores obtienen mayor felicidad de las experiencias ordinarias.

Aprecia totalmente esas experiencias.

Ya sean ordinarias o extraordinarias, tómate tu tiempo y energía para apreciar plenamente esas experiencias positivas. Ser intencionalmente consciente de lo que está sucediendo puede hacer que la experiencia sea más intensa y emocionalmente estimulante.

Practica la meditación consciente.

Practicar meditación concientemente puede ayudar a las personas a lidiar con la ansiedad, la depresión, el dolor crónico, los trastornos de alimentación y el abuso de sustancias. Basado en enseñanzas budistas, la práctica de meditación puede comenzar con un simple ejercicio de 5 o 10 minutos que consiste en enfocarte en tu respiración y dejar que los pensamientos floten sin prejuicios.

Finge que eres feliz hasta que realmente lo seas.

Gretchen Rubin, autora del best-seller “El Proyecto Felicidad”, dice actuar como si estuvieras alegre realmente te hará más feliz. Ella también hace la práctica de ventilar toda su ira antes de irse a la cama o de probar nuevas experiencias, incluso cuando eso significa que tiene que “disfrutar de la diversión de fracasar.”

Duerme al menos siete horas.

La falta de sueño es una epidemia de salud pública, según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades. La falta de sueño puede producir accidentes laborales, accidentes fatales, y depresión. La dosis recomendada es de entre siete y ocho horas para los adultos y al menos 10 horas para los niños en edad escolar.

Pon tus problemas en perspectiva.

Elea Faucheron, fundadora del grupo Move Think Smile, dice que participar de una actividad que fuerce tu mente a enfocarse en el presente es una manera de dejar atrás los problemas del día. La actividad puede ser barata y divertida, como crear arte a partir de materiales que encuentras en tu casa u organizar una cena para tus amigos o familiares.

Ejercita 20 minutos al día.

Ejercitar regularmente puede aumentar tu productividad, mejorar tu memoria y ayudarte a tratar la depresión. Estudios citados en Fast Company demostraron que los estados de ánimo elevados pueden verse limitados a los días en que se hace ejercicio físico, pero 20 minutos de entrenamiento es todo lo que necesitas para ver los beneficios.

gente positivaTener una actitud positiva ante la vida -creas o no en ello- tiene un efecto poderoso sobre nosotros.

Primero, nos hace más dinámicos a la hora de enfrentar desafíos, problemas, cambios y también a la hora de manejar nuestro dinero. Sobre todo porque mirar con esos ojos el mundo te hace pensar en un futuro que puedes construir para ti.

Así que, sin más preámbulo, te dejamos las 7 cosas que la gente positiva hace con su dinero:

1. Nunca dejan de creer en sí mismos.

Dirás, ¿qué tiene esto que ver con el dinero?

Para responderlo sólo piensa cómo son las personas exitosas. La auto-confianza es un valor que nos ayuda a entender lo que valemos y si lo aplicamos al buscar un trabajo, atrevernos a invertir o empezar un negocio, se convierte en un importante activo para tu cartera.

2. Saben que la felicidad no está en las cosas.

Las personas positivas entienden que ellos son la fuente de su felicidad. Las cosas bonitas son las chispas en el helado pero sólo eso. Saben que poner su dinero en sus planes y metas de vida es la clave de todo.

3. Se alejan de las personas negativas.

Todos conocemos personas a nuestro alrededor -y en nuestras propias familias- que a todo dicen: “no se puede.” Si eres vulnerable, muy probablemente te convenzas de que no vale la pena ahorrar y de que hay que gastarlo todo en lugar de buscar nuestra libertad financiera y con ella un montón de paz mental.

4. Evitan gastar por gastar.

Las personas positivas saben contrarrestar esa adictiva sensación de ‘comprar para sentirse bien’. En vez de pensar en objetos, prefieren buscar experiencias que cambien su visión del mundo y a ellos en el camino.

5. Controlan sus emociones.

Como hemos dicho muchas veces, el dinero se maneja con la cabeza y no con el corazón. Sin embargo, muchas emociones están ligadas al dinero. Entonces, ¿qué hacer?

Simple: aprender a controlarlas poco a poco hasta que no puedan superarnos y nos orillen a tomar malas decisiones.

6. Se relajan.

Relajarse tiene una gran ventaja, le da perspectiva a las cosas y, no importa si el escenario es bueno o malo, podemos controlar las emociones, disminuir el estrés y encontrar las mejores respuestas no sólo a los problemas sino a todo lo que les pasa. Evitando, de esa manera, desperdiciar su energía, dinero y esfuerzos inútilmente.

7. No buscan la aprobación de nadie.

Ellos sólo necesitan un voto de confianza y viene directamente de ellos.

Entienden perfectamente que no se puede tener contento a todos y más allá de eso los únicos que deben estar contentos con sus decisiones de vida son ellos. No te confundas, no es egoísmo es saber que tus decisiones son sólo tuyas para bien o para mal.

Robert KiyosakiLa semana pasada, escribí sobre las tres ventajas de ser un inversor sofisticado. Esta semana, quiero escribir sobre otra cosa que distingue a los inversionistas sofisticados de los promedios. Es decir, conocer la diferencia entre lo bueno y lo malo.

Un inversionista sofisticado conoce el valor de:

• La deuda buena Vs. la deuda mala
• Los gastos buenos Vs. los gastos malos
• Las pérdidas buenas Vs. las pérdidas malas

Lo bueno

Como regla general, la deuda buena, los gastos buenos, y las pérdidas buenas, todas generan flujo de dinero adicional para ti.

Por ejemplo, la deuda tomada para adquirir una propiedad de alquiler que tenga un flujo de dinero positivo todos los meses sería un ejemplo de deuda buena.

Pagar por asesoramiento jurídico y fiscal que te ahorre miles de dólares en impuestos es un ejemplo de gastos buenos.

Y el ejemplo de una pérdida buena sería la pérdida generada por la depreciación en el sector inmobiliario, a menudo llamada pérdida fantasma, ya que es una pérdida en papel y no requiere un desembolso real de dinero. El resultado final es que esta pérdida fantasma se convierte en una ganancia en el aspecto fiscal.

Lo malo

Por el contrario, la deuda mala, los malos gastos y las pérdidas malas, todas sacan dinero de tus bolsillos.

Los inversionistas promedios oyen las palabras, “deuda, gastos y pérdida”, y reaccionan negativamente. Sus experiencias no les permiten pensar estos términos de forma positiva. Por lo general, sus experiencias con las deudas, los gastos y las pérdidas resultan en dinero saliendo de sus bolsillos, en vez de entrando en ellos.

Cuando oyen la palabra “deuda”, piensan en cosas como las tarjetas de crédito, las cuales usan para comprar pasivos como ropa nueva o televisores, y que tienen muy altas tasas de interés. Eso en realidad es deuda mala.

Cuando oyen “gastos”, piensan en sus facturas mensuales, por las cuales tienen que trabajar duro para pagar mes a mes, así como el aumento en los costos de cosas como la atención médica. Todas cosas que son en realidad gastos malos.

Y cuando piensan en pérdidas, piensan en cosas como sus fondos comunes recibiendo una paliza en el mercado de valores y ver sus ahorros desaparecer. Esa es en realidad una pérdida mala.

Lo feo

La parte fea de todo esto es que es realmente muy difícil para el inversor promedio poder cambiar y ver las deudas, los gastos y las pérdidas de forma positiva, lo cual les impide invertir de la forma en que lo hacen los ricos.

Así, por ejemplo, cuando se trata de comprar una inversión inmobiliaria, dicen cosas como: “¿No sería mejor pagarlo todo al contado en efectivo?” Su miedo a las deudas hace que les sea difícil ver que pagar todo al contado con su propio dinero es una forma promedio de invertir porque el retorno es mucho más bajo. Ellos no se dan cuenta de que al apalancarse con deuda buena (Uno de los fundamentos de padre rico, usar dinero de otras personas – DOP) tienen la posibilidad de obtener un retorno casi infinito.

Cuando se trata de gastar para obtener asesoría legal y fiscal, deciden ir por lo barato o hacerlo ellos mismos. No tienen la capacidad de ver que lo que se pueden ahorrar al usar servicios de calidad y expertos, es en realidad mucho más de lo que ahorrarían al pagar servicios baratos y de mala calidad.

Y debido a que no saben lo suficiente sobre leyes, no pueden ni imaginar porqué una pérdida puede en realidad hacerles ganar un montón de dinero.

Edúcate a ti mismo financieramente

Si quieres pasar de ser un inversor promedio a ser uno sofisticado, todo lo que necesitas es educación financiera y el deseo de abrir tu mente a nuevas posibilidades. Es por eso que creamos Rich Dad Insiders para gente como tú.

La buena noticia (para ti) es que la mayoría de las personas no ponen el esfuerzo requerido. Así que, con sólo tomar el siguiente paso para incrementar tu inteligencia financiera, estarás a años luz por delante de los inversores promedio.

salir zona de confortLa mejor forma de encarar el miedo es afrontándolo. Todos alguna vez hemos tenido miedo, pero si no adoptamos una actitud positiva ante él, nos comerá y no dejará desarrollar nuestro verdadero potencial.

Cuando salgamos de nuestra zona de confort y veamos que hemos superado ciertos obstáculos, nos sentiremos orgullosos y satisfechos de los logros conseguidos. Intentemos pensar en algo que nos motive, solo así veremos que merece la pena intentarlo y luchar por nuestros sueños.

Reduce nuestra autoestima

Cuando nos ponemos a prueba y salimos de la zona de comodidad, notamos que dominamos situaciones que nunca antes nos habíamos imaginado. Y esto nos permitirá tener más confianza y seguridad sobre situaciones que considerábamos amenazantes, controlando de mejor forma el estrés y la ansiedad que provoca el miedo.

Nos paraliza

Está claro que los límites los ponemos nosotros, construyendo barreras para alejarnos de esos “peligros”, muchas veces imaginarios.

El miedo nos paraliza, pero los responsables de no hacer frente a ese miedo somos nosotros. La única forma de cambiar nuestra forma de pensar y superar el miedo al fracaso es viviendo experiencias desafiantes que nos pongan a prueba.

Bloquea nuestra creatividad

Cuando rompemos con los hábitos rutinarios y habituales a los que estamos acostumbrados, conocemos nuevas posibilidades y eso nos hace más creativos, así lo corrobora un estudio publicado en “Applied Cognitive Psychology”, que demostraba cómo un grupo de estudiantes que se fue fuera de su país durante un semestre, sacaba en pruebas de creatividad más puntuación que aquellos que no se fueron.

Y, ¿qué recomendaciones de comportamiento podemos seguir entonces para salir de la zona de confort?

1. Convertir la ansiedad en algo estimulante

Está comprobado que cuando trabajamos en algo con presión, tendemos a ser más productivos y rendimos mejor en nuestro trabajo. Esa presión nos permite crecer profesionalmente. Así que ¿por qué no convertir las situaciones que nos provocan ansiedad en situaciones que provoquen emoción y sean estimulantes?

2. Comenzar por pequeños cambios

Empecemos cambiando los hábitos rutinarios, por ejemplo comer cosas nuevas, cambiar los horarios, practicar un deporte nuevo, viajar, etc. Con estos cambios podremos sentir sensaciones idénticas a las que sentimos cuando salimos de una zona de confort.

3. Vivir algo desafiante

El paso anterior es el primer paso para acostumbrarnos a sentir incomodidad e incertidumbre. Ahora, debemos proponernos un reto mayor, que suponga un gran cambio en nuestra vida, por ejemplo cambiemos de país para buscar un trabajo mejor, saltemos en paracaídas, practiquemos el submarinismo, demos una conferencia con una sala repleta de gente, o cambiemos de trabajo.

4. Salir y entrar de la zona de confort

Cuando creáis que habéis llegado a lo máximo, alcanzando todas vuestras metas, es hora de poneros a buscar otro reto nuevo o volver a la zona de confort durante un tiempo para buscar un nuevo desafío.

Es casi imposible estar siempre fuera de la zona de confort, porque al final te acabarás cansando de los nuevos hábitos creados. Es como un ciclo, que se resume así: sales de la zona de confort, buscas un reto desafiante, te esfuerzas al máximo, vuelves a la zona de confort, buscas un nuevo desafío y sales de nuevo.

5. No rendirse nunca

Sed persistentes, ese será el ingrediente secreto que os permitirá salir de la zona de comodidad. Si nos rendimos a la mitad de camino, habremos tirado todo por la borda, incluso los logros que tanto sacrificio nos han costado.

No olvidéis que el objetivo final de salir de nuestra zona de comodidad es mejorar como personas, ser mejores en nuestra vida personal y profesional, y construir un mundo mejor.

parejaLa historia reciente está llena de parejas que construyeron empresas juntas, Michael y Xochi Birch (Bebo), Julia y Kevin Hartz (Eventbrite), pero hacer negocios con tu pareja no es fácil, y a veces las empresas duran más que esas relaciones (Caterina Fake y Stewart Butterfield de Flickr).

Mi pareja Natalia y yo empezamos a salir hace unos tres años. Desde entonces, hemos construido unos cuantos productos, vivimos juntos, y nos comprometimos. Trabajar juntos fue una de las experiencias profesionales más gratificantes que hemos tenido. Pero no fue perfecta, y aprendimos una cosa o dos en el camino sobre cómo ser buenos socios de negocios como pareja, y también qué no hay que hacer.

1. Establece límites y expectativas

La primera y más importante decisión que tomamos fue si se trataba de algo que realmente queríamos. Pero no lo decidimos inmediatamente. Empezamos a trabajar juntos en algunos proyectos pequeños. Con el tiempo, aumentamos nuestras horas de trabajo compartido e hicimos algunos trabajos de consultoría juntos. Después de unos meses en los que las cosas fueron bien, nos sumergimos a hacerlo por completo.

Si trabajar juntos no venía natural, no iba a funcionar. Es importante darse cuenta de eso rápidamente. Si resulta que son buenos socios de negocios, la siguiente pregunta que tendrías que responder es: ¿Qué es lo primero, tu relación o tu negocio?

De ninguna manera es algo fácil de elegir. Sus respuestas les permitirán acordar mutuamente qué pueden llevar a casa con ustedes y qué tienen que dejar en la oficina. Las reglas que establezcan  pueden convertirse en la base de muchas discusiones, así que asegúrate de que queden claramente articuladas. Hubo momentos en los que mezclamos el hogar con la vida laboral cuando no teníamos que hacerlo, y pagamos por ello. Afortunadamente, con el tiempo nos hicimos mejor en ello al ser muy claros el uno con el otro.

2. Divide y vencerás

Natalia había estudiado en la escuela de artes antes de convertirse en desarrolladora de software. Yo estudié ciencias de la computación y trabajé en startups como Betaworks, Bondsy y Viggle, los cuales que me ayudaron a entender la parte creativa y del producto del desarrollo. Cuando las personas nos preguntan qué se siente trabajar juntos, siempre les respondo que es genial, porque tenemos este conjunto de habilidades complementarias.

Cuando empezamos a trabajar en Picks, sin embargo, tuvimos algunas decisiones fundamentales que hacer sobre nuestros roles: Cuando una cuestión de negocios importante surgía ¿Quién tenía la última palabra?

Decidimos que como yo era el desarrollador de iOS, yo tomaba las decisiones sobre las aplicaciones de iPhone. Y como Natalia tenía la experiencia y trabajaba con el servidor el 95% del tiempo, ella decidía sobre eso. Colaboramos en el diseño, pero Natalia menudo maneja la imagen completa mientras que yo hacía los detalles. También nos aseguramos de que si había algo en lo que ninguno de los dos éramos buenos, los dos nos tomaríamos el tiempo para aprender sobre ello y resolver esos problemas juntos.

No tenemos miedo de darnos feedbacks entre nosotros e incluso crecemos con las críticas constructivas. Pero tenemos claros nuestros dominios. También puedes duplicar este consejo para tu vida en el hogar. Una persona cocina, la otra limpia. Una persona se encarga de las facturas, y la otra de las tareas domésticas. Delegar nuestras responsabilidades nos ayudó a mantenernos enfocados mientras nos apoyábamos entre sí en todas las partes de nuestras vidas, incluyendo nuestro negocio.

3. Se tu propia persona

Crear una empresa con tu pareja romántica significa que van a pasar un montón de tiempo juntos, así que cuando tengas un momento libre, no dudes de tomarlo para ti. Necesitar tiempo a solas es completamente natural.

Y como tu empresa no es la única faceta de tu relación, tu relación no es la única faceta en tu vida. Mantén tus intereses. Si te gusta hacer arte, practícalo. Si te gusta hacer deporte, correr por ahí. Si hay algo sobre lo que querías estudiar, lee sobre ello. Tu relación comercial realmente prosperará si dedicas algo de tiempo solo para ti y lo proteges.

4. No pierdas tu perspectiva

Hay dos importantes perspectivas: La tuya y la de tu pareja. Es muy importante tener ambas claramente a la vista cada vez que enfrentes cualquier tipo de decisión. La única manera de lograrlo es hablando, y mucho. Siempre nos damos feedbacks mutuamente antes de tomar cualquier decisión importante, y las evaluamos y reevaluamos muy a menudo. Rara vez pasa una semana sin que conversemos sobre la imagen completa, lo que nos ayuda a asegurarnos de que todavía estamos en la misma página y que nos tenemos en cuenta el uno y el otro.

Podría parecer como un montón de trabajo, y lo es, pero la clave es abordar los problemas de frente y de inmediato, en vez de dejar que el problema se infle. No olvides por qué tú y tu pareja empezaron a hacer negocios juntos o qué los hizo querer estar juntos en primer lugar. Mantener ambas cosas equilibradas puede ser difícil, pero si se comunican bien y con frecuencia, las pequeñas cosas se hacen más fáciles de ver.

5. Siempre se honesto, sin excepción

Suena trillado, pero la confianza y la honestidad son los cimientos de la relación con tu pareja. Eso también es cierto en los negocios de la misma manera que lo es en la vida. Lo que significa que la deshonestidad se magnifica si tu pareja en los negocios y tu pareja romántica son la misma persona. No existe escapar de los problemas de tu casa yéndote al trabajo, ni escapar de los problemas del trabajo yéndote a casa.

Trabajar con tu pareja no es para todos. Para algunas parejas, tal vez no sea el momento adecuado o tal vez sus habilidades y estilos de trabajo simplemente no son tan compatibles entre sí. No hace falta decir que decidir no hacer negocios juntos no significa que hayan fracasado en su relación.

Después de todo, difícilmente aportemos algo a la ciencia. Cometemos errores, y nos disculpamos el uno con el otro un montón de veces. Tenemos en cuenta que los dos somos humanos, incluso cuando estamos enojados o frustrados. Pero siempre tratamos de hacerlo mejor, y eso nos ayuda a atravesar el 90% de los momentos más difíciles.

De vez en cuando, cuando pensamos en Picks, en nuestro futuro y en nuestra vida, nos preguntamos entre nosotros, “¿Quieres que trabajar conmigo de nuevo?” Y siempre la respuesta fue Sí.

Joe Fabisevich y Natalia Aranguren son los fundadores de Picks, una lista de tareas inteligente para seguir y descubrir cosas divertidas para hacer.

Richard BransonRichard Branson visitó México.

Antes de irse, nos dejó algunos anuncios que debemos tomar en cuenta para tener un negocio exitoso.

1. Virgin Galactic.

Una de las noticias que emocionó a los más de dos mil 500 empresarios que asistieron al evento fue el proyecto Virgin Galactic, que buscará ser pionero en turismo espacial.

“Muchas personas sueñan con ir al espacio (yo incluido), así que no hay nada más emocionante que iniciar un negocio que hiciera ese sueño una realidad”, señala Branson. Este negocio ya incluye la participación de seis o siete personas de México. Ya se tiene programado el primer viaje para febrero o marzo en el que participarán él y su hijo junto con otras seis personas.

2. Miedo.

Aseguró que el miedo no es una excusa para una idea de negocios.

“Por ejemplo, cuando decidimos instalar una empresa de telefonía celular en Sudamérica, y sobre todo en México, mucha gente me dijo: pero ¡es enorme y además hay mucha gente acaudalada por allá! ¿Para qué vas a instalar una empresa de telefonía celular si te van a hacer pedazos? Pero nuestra actitud fue: podemos apostarle a una calidad muy buena, a un buen valor agregado y a cosas grandiosas. Sí vamos a poder tener éxito”.

3. Actitud.

Branson asegura que si no te estás divirtiendo y que si no te gusta ser emprendedor, entonces lo estás haciendo mal. Si te diviertes hay una mayor probabilidad de crear una atmósfera positiva e innovadora en tu negocio.

El empresario habló sobre la importancia de tener una actitud ganadora sin importar el reto que uno tenga enfrente.

“La historia de Virgin siempre ha sido como David contra Goliat en cada sector en el que hemos vencido y la única manera en que David puede vencer a Goliat es hacer algo único. La única manera de vencer es ser el mejor en todo”, asegura.

Triunfar también es cuestión de actitud. Ser arrojado, creer en sí mismo y no temerle al rechazo, aseguró, son claves en el ascenso de los grandes líderes. “Teníamos a una mujer de limpieza en los estudios de grabación y ella tenía esta actitud y terminó dirigiendo el estudio”.

4. Liderazgo.

Para Branson un buen líder busca lo mejor de las personas, no las critica y a su vez busca que sean grandes líderes para que se preocupen por los otros.

“Alguien que no se preocupa por el estado de ánimo de todo el equipo puede destruir a la compañía muy rápidamente, destruye la moral de la misma y es muy difícil recuperarse de eso”. Durante su plática reconoció que es difícil llegar a la cima, pero que lo más difícil es quedarse ahí.

5. Contratación.

Compartió con todos los asistentes una gran historia:

“Había seis personas que venían por trabajo, sabía a qué hora llegarían al aeropuerto, así que me disfracé como un chofer de taxi muy viejo, tenía una cara totalmente nueva y fui al aeropuerto y actué como si tuviera 90 años y tenía un bastón en una mano y cuando llegaron al aeropuerto, los que me pedían que cargara sus pesadas maletas no obtuvieron el trabajo, pero los que de hecho cargaron sus propias maletas y me ayudaron a subirlas a la cajuela fueron los que obtuvieron el trabajo“.

Hace no mucho tiempo Branson anunció que les daría vacaciones ilimitadas a sus empleados siempre y cuando cumplieran con todo su trabajo. Lo que nos vino a enseñar este líder, es que si contratas a gente de valor con la que puedas contar incondicionalmente tu empresa seguirá creciendo.

6. Ser proactivo.

Durante la plática, Branson insistió que además de negociar y tener éxito, es importante pensar en los demás.

“Si pueden usar sus habilidades de emprendedores para hacer dinero, pueden usar sus mismas habilidades para solucionar los problemas del mundo, si eres un negocio pequeño tal vez resolver la situación de las personas sin hogar en tu comunidad, si eres un negocio más grande tal vez solucionar problemas nacionales en tu país”.

7. Equilibrio entre vida personal y profesional.

Para este empresario, la vida en familia siempre ha sido muy importante, es todavía más importante que el trabajo. “Si estás batallando por equilibrar tu vida personal con tus compromisos profesionales, ambos entornos pueden sufrir. Parte de la solución podría estar en considerar el tiempo con la familia como tu prioridad”, señala Branson.

“Si toda tu vida se basa en trabajo no serás una persona feliz y creo que tienes que tratar de tener ese balance, yo creo que cuando diriges una compañía debes delegar”. El magnate trabaja desde una isla en el Caribe, Necker Island “si voy a trabajar tiene que ser desde un lugar bonito, lo hago desde el Caribe y es maravilloso”.

8. Mensaje a Peña Nieto.

Branson habló también de la situación en México y como ésta puede determinar que se hagan más negocios en nuestro país. “En México están matando gente, el sistema judicial tiene como producto la corrupción en sus cuerpos de fuerza policiaca (…) esta guerra debe tener un cambio de enfoque”, recomendó.

“Esta guerra ha fallado durante 60 años y los gobiernos continúan en ella; quien la sufre y la paga es la gente; es enorme la cantidad de personas muertas que no merecen estarlo. Si yo tengo un negocio que fracasa por 60 años, obviamente lo cambio, lo cierro, lo clausuro o quizá pueda darle otro rumbo. Los países que tratan el narcotráfico como un problema de salud y no de delincuencia lo resuelven”, añadió.

9. Mensaje a Carlos Slim.

El multimillonario aseguró que puede “hacer sudar un poco” a Carlos Slim en el contexto del mercado mexicano de comunicaciones inalámbricas. A Branson siempre le ha importado dar un buen servicio a sus clientes, y sobre todo considera que si los empleados de una empresa están contentos, los clientes también lo estarán.

Respecto a esto, señaló que si el trato a las personas es mejor en Virgin Mobile, las personas suscritas a América Móvil podrían cambiarse a su compañía sin la necesidad de perder su número telefónico actual. “La competencia es buena para Slim y de gran beneficio para el público mexicano”, comentó.

10. Motivación.

“Sigan sus sueños, deben usar su vida en hacer cosas que les interesen, no sólo vivir para el dinero. Si vas a emprender un negocio, asegúrate de hacer algo que te fascina. ¡A la fregada y a darle! Es mi lema”.

“Si tengo este tipo de bienvenida cada vez que vengo a México, creo que vamos a estar lanzando un nuevo negocio todos los días…por lo pronto ya estamos analizando las oportunidades en radio y en servicios financieros. Nuestra posibilidad hoy puede ser México”, aseguró Branson.

mala suerteSe me ocurrió que sería interesante hacer una pequeña reflexión, así que este será un post breve, no muy largo, pero espero que de contenido significativo para todos nosotros.

Para ello debo hacer hincapié en algo en lo que yo siempre insisto cuando converso con inversionistas, con clientes, o en los seminarios de Finanzas Personales que dicto: “la mala suerte no existe, existen las malas decisiones.”

Tal cual señores, si los resultados no son lo que hubiéramos querido, no necesariamente es mala suerte, generalmente la causa es una mala decisión, o una sucesión de malas decisiones. Y los únicos responsables por las decisiones que tomamos, somos nosotros mismos, nadie más!!!

Si por ejemplo en la etapa de retiro o jubilación no tenemos el respaldo financiero necesario para vivir una vejez financieramente tranquila, es muy probable que ello se deba a que durante la etapa de trabajo y acumulación (entre los 24 y 65 años), no nos preocupamos por construir ese patrimonio que nos sirva para respaldar el objetivo de una jubilación tranquila. No es mala suerte, no es que el mundo nos odia, ni es culpa de los ricos, es simplemente que cuando tuvimos oportunidad de hacerlo, no tomamos las decisiones correctas.

Si el resultado de nuestras inversiones durante el año no fue bueno, no necesariamente es mala suerte. Evaluemos primero porque los resultados no nos acompañaron. Acá uno de varios puntos a considerar, ¿está nuestro portafolio adecuadamente diversificado? Cuando hablo de diversificación no solamente hablo de clase de activos (acciones, bonos o activos alternativos), también hablo de diversificación global. El mundo es ancho y NO es ajeno, bueno, es ajeno para quien voluntariamente se quiere excluir.

Así pues, respondiendo esa simple pregunta encontrarán una buena parte de la explicación al resultado de sus inversiones este año. Como ven, no es mala suerte, es la decisión que en algún momento tomaron sobre dónde y cómo invertir su patrimonio.

Si su asesor les dijo, tal o cual acción no va a subir, los fundamentos vigentes para tal sector no favorecen una recuperación en los próximos “n” meses o años, peor aún, es probable que siga bajando, pero ustedes “decidieron” mantener la posición porque “en alguuuuun momento volverá a subir”. Otra vez, no es mala suerte, es el resultado de la decisión que cada uno tomó, y sobre este punto ya antes he mencionado lo peligroso y poco profesional que es invertir en base a “esperanzas”.

Creo que no tiene sentido que siga dando ejemplos, pero sí los invito a reflexionar sobre la forma en que vienen gestionando su patrimonio, nadie mejor que nosotros sabe lo que estamos haciendo. Si las cosas no han ido bien, es bueno preguntarse porqué, qué es lo que no está funcionando, que es lo que no estamos haciendo bien.

En un entorno global y local como el actual, donde la volatilidad es la característica saltante, no solamente es importante elegir la clase de activos y los mercados donde es oportuno participar. También es importante administrar los riesgos, porque a veces entre estar y no estar, es mejor no estar. Si saben a qué me refiero.

Finalmente, recordarles algo que para mí es muy importante que todos lo tengamos claro. En la gestión de patrimonios, construir riqueza es un proceso de largo aliento y no admite atajos. Olvídense del dato, de la inversión espectacularmente rentable que los hará millonarios en una semana, un mes o a la vuelta de la esquina, eso no existe señores. Invertir de esa forma es poco serio, y tarde o temprano los hará lamentar la decisión tomada.

aprenderEl hombre nace ignorante, no estúpido. La educación lo hace estúpido – Bertrand Russell

Siempre que tengo que impartir una conferencia, suelo hacer un ejercicio para provocar a la audiencia (especialmente cuando son profesores): incluyo una diapositiva con varias Integrales y pregunto a los asistentes quienes son capaces de resolver alguna de ellas.

Los rostros suelen palidecer reconociendo la incapacidad de abordar una tarea que se supone en algún momento del pasado fuimos capaces de ejecutar y que hoy exigimos a nuestros niños con insistencia y de manera innegociable.

Después de varios años de repetir este desafío, todavía nadie ha levantado la mano. Lo que les suelo aclarar, entre risas, es que no hay de qué preocuparse, no importa que no se acuerden porque la verdad es que nunca lo han necesitado a lo largo de su vida. Lo grave es haber dedicado tanto esfuerzo y tantos malos ratos a algo que luego jamás sacamos provecho.

En realidad, el concepto de Educación es simple: es algo que te ocurre y NO lo olvidas, si se te olvida, NO fuiste educado. Si hoy no sabes cómo hacer integrales, o no eres capaz de aprobar cualquier examen que hiciste en la universidad, simplemente no aprendiste.

Aprender es un asunto muy serio. En realidad, no hay nada más importante que aprender. Hay cosas que son igual de importantes pero no más y que son las que nadie puede hacer por ti ni te pueden obligar: si no comes, no bebes o no duermes te mueres pero si no aprendes, también te mueres.

Todos los días gestionamos el conocimiento para las actividades que realizamos pero en definitiva todo lo hemos tenido que aprender: desde agarrar un vaso, comer un yogur, caminar, hablar, atarnos los zapatos, llegar a la oficina, diseñar cursos o escribir artículos. Lo que hoy somos cada uno de nosotros, nuestras competencias, nuestras cualidades son fruto de lo que hemos aprendido a lo largo de nuestra vida, ni más ni menos. Cada uno puede reflexionar sobre cuanto de eso ocurrió en un aula o asistiendo a un curso…

La realidad es que para aprender no hacen falta cursos, al igual que para hacer un curso no necesito contenidos. Para diseñar un curso de ventas, lo que necesito es un buen vendedor, un buen experto, los contenidos están por todas partes.

Mi hijo Iñigo aprendió a hablar sin un profesor que le impartiese lecciones y yo aprendí a ser padre o ser Gerente de Gestión del Conocimiento también sin realizar ningún curso. Mi hijo Pablo, de 1 año y medio, no sabe partir la carne con cuchillo y tenedor mientras yo si sé hacerlo. La única diferencia es que yo lo aprendí hace ya muchos años y desde entonces lo he practicado y repetido miles de veces. Yo tengo conocimiento, Pablo lo tendrá dentro de muy poco, sólo necesita aprender. Cuando nacemos, todos desarrollamos la habilidad de aprender pero posteriormente, la educación formal empieza de a poco, pero sistemáticamente, a aniquilar esa habilidad.

Sin ninguna duda, aprender es la habilidad más importante para vivir y sobrevivir en la sociedad del conocimiento. Respiramos conocimiento y por esa razón, aprender se va a convertir en el gran negocio del futuro (si no lo es ya a estas alturas). Nuestra vida profesional y personal y, en definitiva, nuestro porvenir depende de cuanto seamos capaces de aprender y cómo lo hagamos. Aprender es un seguro de vida.

Dado este escenario, hay 2 aspectos que se vuelven realmente esenciales para nuestro futuro:

1. Qué intentamos que aprendan las personas (nuestros niños o nuestros empleados)

2. La forma en que aprendemos y la manera en que tratamos de enseñar a los demás se convierten en elementos estratégicos fundamentales y decisivos, son lo que diferencia a la gente inteligente de la que no lo es. La metodología que empleemos, el enfoque que apliquemos, los valores en que creamos tienen consecuencias importantísimas e insospechadas.

Si analizamos cómo estamos abordando ese proceso tan decisivo como es el de Aprender, llegaremos a una conclusión aterradora: Creemos que para aprender hay que hacer cursos.

Y sabemos que el ritual de un curso consiste en decidir qué datos y conceptos queremos transmitir, reunir a un grupo de gente y colocarle delante a alguien que supuestamente sabe más que ellos -profesor- a transmitirles esa información de manera más o menos feliz y preguntarles al final si tienen dudas. Los alumnos toman apuntes y luego hacen un examen donde tratamos de verificar si recuerdan lo que escucharon y finalmente les damos un título (que es el objetivo por el que los alumnos están haciendo el curso en primer lugar).

Este proceso ha permanecido inalterado durante SIGLOS, desde antes incluso de los Egipcios. Es como si hoy en día, todavía comiésemos, bebiésemos o durmiésemos igual que en el paleolítico. Como le escuché en cierta ocasión a un amigo “Si dejásemos en manos de las escuelas enseñarnos a caminar, todavía estaríamos gateando.”

Desde luego, esta forma de aprender no tiene nada que ver con la forma en que aprendemos las personas naturalmente y que desde que somos bebés nos ayuda a sobrevivir y entender el mundo. Resulta difícil explicar que no hayamos desterrado un modelo ineficiente y arcaico que impone la lógica del “Yo sé, Tú no sabes, Yo te cuento” institucionalizado por el colegio y la universidad pero sorprendentemente adoptado por empresas e instituciones, sabiendo además que la mayor parte de las habilidades y competencias que necesitamos para operar en el mundo no las adquirimos entre las paredes de un edificio.

Se pueden aprender algunas cosas haciendo cursos, asistiendo a seminarios y leyendo libros pero lo que verdaderamente cuenta para desenvolverse en el trabajo, lo importante para la vida no se puede aprender en un aula, hay que experimentarlo, se aprende haciéndolo.

Parecemos olvidar que el aprendizaje busca que las personas sepan hacer algo, no sólo saber acerca de algo. Dos de mis mejores amigos en la universidad fueron alumnos mediocres (ya venían avisando de ello desde el colegio). Hoy uno de ellos es el responsable para Sudamérica de una multinacional española y el otro es un importante cargo público en el País Vasco.

El gran objetivo de la educación debiese ser enseñar a PENSAR por uno mismo y no a acumular información que se olvida con el tiempo y que cuando se recuerda, no se sabe bien cómo aplicar. No merece la pena tratar de competir en ese ámbito con los computadores.

El principal problema de nuestro tiempo es que las personas no están acostumbradas a pensar, la educación formal las vuelve perezosas y les cuesta mucho reflexionar, entre otras cosas porque no saben hacerlo. La reflexión profunda lleva al aprendizaje profundo mientras que memorizar es la póliza de seguros contra el pensamiento.

liderazgoComo emprendedor, trabajas en un ambiente de gran presión: recibes toda la gloria cuando tu empresa triunfa pero también toda la culpa cuando le va mal.

Esta búsqueda constante de un buen desempeño puede hacer que desarrolles hábitos que terminan por dañar tus oportunidades de éxito. Y los hábitos que más perjudiciales son aquellos que, irónicamente, están asociados con un supuesto liderazgo fuerte.

Aquí te dejo tres de estas costumbres engañosas y cómo puedes eliminarlas para siempre.

1. Sentir que lo sabes todo

La presión por tener todas las respuestas en tiempos de incertidumbre puede llevarte a depender demasiado de la historia o tradición y pensar que no necesitas un nuevo plan de juego. Cuando crees que lo sabes todo, no hay razón para involucrar a otros en la conversación. Los miembros de tu equipo se convierten en espectadores y eso hace que sea más difícil para ellos compartirte información y opiniones esenciales, y mucho menos que se sumen de corazón a tus objetivos.

Con un enfoque “Yo lo sé todo” también viene la falta de la humildad necesaria para cambiar de rumbo cuando estás equivocado.

Cuando Ron Johnson dejó Apple y se convirtió en director general de JCPenney generó una estrategia nueva, audaz y dramática, exactamente lo que la empresa necesitaba.

Sin embargo, su plan de acción se basó en gran medida en lo que había funcionado en otra industria con un perfil de cliente muy diferente. Los cambios no resonaron entre los clientes de JCPenney y Johnson tuvo que dejar la compañía luego de menos de 17 meses como CEO. Si Johnson hubiera escuchado más las opiniones de otras personas, habría tenido más éxito.

Las personas más cercanas a las “líneas de combate” tienen a menudo las ideas más valiosas. La mejor manera de romper una mentalidad de control y comando es centrarse menos en tener todas las respuestas y más en escuchar a estas personas. Sí, tú siempre tendrás la última palabra, pero tus trabajadores pueden sugerir opciones que nunca hubieras considerado. Tus empleados se sentirán mucho más involucrados en las nuevas estrategias o iniciativas cuando si son capaces de contribuir.

2. Sobrevalorar las cifras al tomar decisiones

Hoy en día se puede dar seguimiento y medir casi todo en un negocio. Por eso es tentador querer recoger toda la información para hacer frente a cada incertidumbre antes de actuar. Pero demasiados datos pueden ser paralizarte. Y esperar hasta que tengas la respuesta perfecta podría significar perder la oportunidad de mantenerse a la vanguardia de un mercado cambiante.

Un ejemplo clásico es Blockbuster, que esperó demasiado tiempo para hacer frente a la amenaza del vídeo en streaming . Cuando la empresa decidió actuar ya era demasiado tarde. Blockbuster pasó de ser un líder de la industria a una marca vieja que no pudo recuperarse.

Los datos deben servir de guía – no como el pilar único en la toma de decisiones. Además de las cifras, hay que utilizar la intuición informada, los conocimientos y el buen juicio. Trata de dejar que las soluciones evolucionen conforme vas ganando experiencia. Recuerda que cuando te mueves con agilidad, puedes ajustar tu estrategia cuando surge nueva información.

3. Enfocarse más en sorprender que en colaborar

Una vez me senté en una presentación de una hora donde dos altos directivos compartieron numerosas diapositivas con sus empleados para terminar con música animada. Seguro pensaron que habían hecho una súper exposición.

Con el tiempo se pudo ver que en realidad sólo acertaron en la muestra y que realmente no atraparon a su audiencia. Los empleados se habían sentido más como espectadores que contribuyentes reales y pensaban que la empresa no reconocía ni valoraba su participación.

Las presentaciones más atractivas capitalizan el poder de la interacción humana e involucran a la audiencia. No trates de hacer una “exposición perfecta”, más bien, habla con tu público y promueve la discusión. Al hacer esto, cosecharás los beneficios de la colaboración y le permitirás a otros ser parte de un cambio significativo.

Cuando estamos arrancando un negocio, podemos sentir la tentación de tener todas las respuestas, confiar demasiado en las cifras y buscar dar una imagen de perfección. Sin embargo, estos hábitos pueden provocar tropiezos costosos. Los mejores empresarios toman cada situación con una actitud de aprendizaje.

Olvídate de tener la respuesta perfecta y mejor busca sacarle provecho a la colaboración.

Super ExitososEl entrenador de baloncesto del Wichita State, Gregg Marshall, no lo está haciendo nada mal.

Marshall llevó recientemente a sus Shockers a una perfecta temporada regular 31-0. El primer equipo en lograr la hazaña desde St. Joe’s en 2004. También llevó al Wichita a la NCAA Final Four en 2013.

Con tanto yéndole bien, ¿por qué este súper entrenador tendía que pedirle consejos a alguien?

Porque incluso en nuestros momentos más grandes, aún tenemos trabajo por hacer.

El entrenador Marshall no se conforma con ser bueno. Por eso les preguntó a algunas personas que respeta ¿cómo podría ser excelente?

En una reciente entrevista con el entrenador Salón-de-la-Fama Bobby Knight, que ahora trabaja para la ESPN, Marshall intercambió asientos y le hizo una pregunta sobre su equipo Wichita al entrevistador:

“¿Qué necesitamos hacer para mejorar?”

Impresionante, ¿verdad? Marshall sabe que Wichita State debe suavizar las asperezas antes del torneo de la NCAA.

Oh sí. March Madness está sobre nosotros! Preparándose para momentos más épicos.

Todos tenemos la capacidad de hacer estas 11 preguntas a alguien que respetemos en el trabajo.

Como al entrenador Marshall, las respuestas pueden llevarte de bueno a excelente.

1. “¿Cómo puedo mejorar?”

2. “¿Podrías revisar lo que escribí y decirme cómo podría hacerlo más fuerte?”

3. “Sé honesto. ¿Es esto bueno?”

4. “¿Tienes tiempo para poder hacerte algunas preguntas?”

5. “¿Me puedes ayudar con algo? Me gustaría conocer tu opinión.”

6. “¿Te importa si practico este discurso delante de ti? Dime lo que piensas.”

7. “OK… ¿Cómo lo hice?”

8. “Gracias por el cumplido. Ahora dime: ¿qué podía haber hecho para hacerlo aún mejor”?

9. “¿Qué parte de mi presentación podría sacar?”

10. “¿Qué hubieras hecho de otra manera?”

11. “Atácame. ¿Que opinas?”

emprendedorNo basta tener una idea; es preciso tener ciertas herramientas para defender tu proyecto y llevarlo al éxito, o para reconocer su fracaso y continuar.

Quisimos saber cuáles son las preguntas que debe hacerse una persona para saber si es un emprendedor. Cuestionamos a algunos expertos para atender nuestras dudas.

José Antonio Dávila, director del CiiE, señala que lo más importante es que el emprendedor vea una oportunidad que le dé ilusión, le apasione; que crea que puede resolver una necesidad que antes no se había resuelto, y que esté entregado y dedicado.

Con base en esta premisa, resaltan cinco cuestionamientos para saber si alguien puede llegar a ser emprendedor.

1. ¿Persigues tus sueños o los de alguien más?

Nathalie Plouin Arredondo, directora de la Licenciatura en Creación y Desarrollo de Empresas del Tecnológico de Monterrey, Campus Estado de México, señala que, en muchas ocasiones, una persona busca trabajar en una empresa porque le gusta el lugar o su producto.

Sin embargo, un emprendedor está dispuesto a encontrar oportunidades y a trabajarlas para lograr sus metas y cumplir los sueños propios.

Juan Vera González, de BlueMessaging, cuenta en el estudio Efecto Multiplicador que, después de fracasar en Colombia, tuvo oportunidades para trabajar en empresas, pero rechazó la oferta y fundó con unos amigos una compañía de soluciones de aplicaciones móviles. Después se reencontraría con su socio en BlueMessaging.

2. ¿Eres líder?

Un emprendedor toma decisiones y está dispuesto a asumir responsabilidades. Debe convencer a los demás de que su proyecto es bueno, y una vez que ya tiene empleados, debe convencerlos de que su manera de trabajar es la mejor.

3. ¿Crees en ti?

Emprender es una carrera de persistencia y de resistencia.

Un emprendedor necesita confianza en sí mismo y saber que puede lograr que sus proyectos sucedan. En este punto, el emprendedor debe saber que sus proyectos no son fáciles, por lo que la voluntad de lograrlo es indispensable. Un emprendedor no puede tener miedo al fracaso ni al qué dirán.

4. ¿Te interesa mejorar lo que ya existe?

Algunos creen que un emprendedor debe ser un Albert Einstein en potencia, innovador y creativo, pero no es así. “Un emprendedor detecta un problema en la sociedad y busca ser un agente de cambio. Desde pequeño tienen la semilla de resolver problemas en lugar de ser parte de ellos: esa es una cualidad”, explica Plouin Arredondo.

BlueMessaging tuvo su origen cuando sus fundadores hicieron campañas de marketing digital y recolección de datos en campo. Pensaron entonces que podían realizar estas actividades de una forma más práctica y desarrollaron un motor de inteligencia artificial que responde a los consumidores de una empresa y les hace recomendaciones.

5. ¿Tienes claras tus pasiones?

La académica del Tecnológico de Monterrey señala que, para saber si hay un emprendedor en nosotros, debemos detectar cuáles son nuestras pasiones y qué nos mueve a levantarnos todos los días.

La mejor mezcla para un buen emprendimiento se compone por los siguientes ingredientes: un problema, pasión, y el elemento “para qué soy bueno”. Con eso se puede crear una idea de negocio.

Y tú, ¿crees tener las características emocionales para ser emprendedor?

emprendedorHasta hace poco más de dos años, toda la vida había negado la idea de convertirme en un emprendedor, o lo que conocía como “una persona de negocios”.

Recuerdo perfecto en la universidad, compañeros míos que todo el tiempo estaban pensando en nuevas formas de generar una empresa, no faltaba el que quería abrir un antro, o un puesto de jugos, o incluso poner una máquina de cigarros dentro de la universidad.

Existen personas que tienen grabado en su ADN la necesidad de crear negocios, de buscar nuevas formas de generar dinero y encuentran oportunidades en todos lados.

Yo simplemente nunca fui uno de ellos.

En la universidad, me encontré el trabajo social, y mientras mis compañeros se emocionaban con las ganas de encontrar su propia mina de oro, a mí me emocionaba la idea de pasar un fin de semana en comunidades en condiciones de pobreza, trabajando junto a otros voluntarios y familias en condiciones vulnerables para tratar de mejorar, aunque fuera un poco, la situación de nuestro país.

Este sentimiento duró por más de 6 años, en los que yo dediqué mi tiempo completo a trabajar en lo que parece más alejado de los negocios que puede existir.

Hasta que, hace poco más de dos años, esto cambió.

De repente, me encontré pensando en la idea de crear empresas. Día y noche desde 2013, he dedicado mi vida no sólo a emprender, sino a inspirar a otros para que también lo hagan.

Muchas veces me he preguntado qué fue lo que pasó, cómo fue que fui de un extremo al otro. Nunca había podido identificar el detonante de este cambio, pero estaba seguro de que algo dentro de mí se transformó.

No fue si no hasta la semana pasada, mientras estaba siendo entrevistado para el podcast “Hispano Entrepreneur,” que al responder la pregunta “¿Qué fue lo que te hizo empezar el camino del emprendimiento social?” que sin pensarlo, mi inconsciente dio la respuesta que todo este tiempo había estado buscando:

“Siempre había visto los negocios como una herramienta para generar dinero y ‘riquezas’ para uno mismo, cosa que nunca me atrajo en lo absoluto, sin embargo, cuando conocí el emprendimiento social, me di cuenta que existe un nuevo paradigma que plantea que los negocios pueden ser una herramienta para generar impacto positivo, fue ahí donde despertó dentro de mi el espíritu emprendedor.”

Con este cambio de paradigma en mi mente, todo cambió. Y es que me di cuenta que en realidad, al igual que con mi trabajo en las comunidades, si se emprende con el enfoque correcto se puede generar un impacto importante en la vida de los demás.

Fue solamente ahí cuando decidí que iba a cambiar mi rumbo para enfocarme en esto que había escuchado predicar en la universidad, el colegio y en mi familia.

En general la sociedad nos dice que la motivación de alguien para crear un negocio es generar riqueza, incluso en las universidades te enseñan que la principal prioridad de una empresa debe ser la utilidad.

Y es justo por eso que me considero el peor, o uno de los peores emprendedores del mundo, ya que aunque muchos de mis profesores y la sociedad en general ha tratado de enseñarme que me enfoque en crear empresas que generen dinero, yo no les he puesto atención.

Aprendí que si entendemos las utilidades como medio y no como fin, emprender puede ser la mejor estrategia para crear un impacto positivo en nuestro mundo.

La buena noticia es que al igual que yo, hay una gran cantidad de emprendedores que no pusimos atención por lo que somos: “Los peores emprendedores del mundo”.

Super ExitososGanar y perder depende más de tu estado de ánimo que de cualquier otra cosa. Puedes ser un exitoso buscavida trabajando en el correo tan fácilmente como puedes ser un CEO perdedor. Al cultivar la mentalidad de un ganador, te alistas para un mayor éxito.

Revisa está lista de frases y nota cualquiera que aparezca en tu vocabulario diario. Eliminarlos de tu boca a la larga eliminará los pensamientos negativos que provocan y te ayudará a creer que puedes lograr el éxito.

1. No va a funcionar

¿Cómo sabes que no va a funcionar? Incluso si se trata de algo que ya intentaste antes, eso no quiere decir que no vaya a funcionar esta vez. Desechar ideas sin intentarlas definitivamente no es la marca de un ganador.

2. No puedo hacerlo

OK, negatividad, ¿pero adivina qué? Si no puedes hacerlo, lo más probable es que alguien más pueda hacerlo. En vez de eso, toma esto desde la perspectiva de qué necesitas para poder lograr la tarea. ¿Necesitas más capacitación, más apoyo, más suministros, más tiempo?

3. Imposible

Rara vez las cosas son imposibles, así que mucho cuidado con lanzar esta palabra por ahí. En mi experiencia, a menudo indica a una persona de mente cerrada que no puede ver la visión de otra persona. En lugar de declarar que es imposible, abre tu mente a ¿cómo podría ser posible? Genera ideas. Mira el problema desde distintos ángulos. Nada increíble fue creado por declararlo imposible.

4. No es justo

¿Qué somos, niños de cuatro años? La vida real no está hecha para ser siempre justa, y si ves que estas palabras salen de tu boca, casi seguro te sientes maltratado. En lugar de jugar la carta de lo justo, trata de buscar oportunidades para mejorar la situación. Y entiende que a veces nunca podrás lograr que una situación sea justa, puede que tengas que salir y crear tu propia, más justa, situación por ti mismo.

5. No es mi culpa

Puede que no sea tu culpa, pero esta frase asume que estás poniendo la culpa en otro lugar. Y nadie gana el juego de las culpas. En vez de enfocarte en la culpa, enfócate en la solución del problema. ¿Cómo puedes intervenir y hacer las cosas bien, incluso si no eres el que lo está haciendo mal?

6. Puede que sea capaz de…

Puede es otra de esas palabras (como intentar) que te preparan para fallar. Cuando las personas usan palabras como estás, es porque están esperando no ser capaces de hacer lo que se les pide. O, a veces, hacerlo de mala gana. Un cliente te pide que vayas más allá del acuerdo original, y para aplacarlos, les dices que “podrías” ser capaz de añadir algo. En cualquier caso, no te cubras. Defiende tu posición y di lo que quieras decir.

7. Ese no es mi trabajo

Una de las cosas que los administradores detestan oír. A veces, para ayudar a tu equipo o ascender por la escalera, necesitas intensificar y hacer cosas que podrían no ser tu trabajo. No dejes que se aprovechen de ti, pero trata de mirar el trabajar fuera de tu zona de confort como una oportunidad para ganar experiencia y crecimiento.

8. Necesito

Necesidad es una palabra divertida. Necesitas comida, agua y refugio. No necesitas tener ese informe a tiempo, que tu equipo trabaje el fin de semana, o en realidad cualquier otra cosa del trabajo. Lo quieres. Tal vez incluso lo requieras para que las cosas funcionen y fluyan correctamente. ¿Pero lo necesitas?

9. Creo que…

¿Qué suena más potente: Creo o sé? Creo suena insípido. Los líderes (y otras personas exitosas) son decisivos. Di lo que sabes.

10. Lo intentaré

Recuerda la sabiduría de Yoda: Hacer, o no hacer. No hay intentar.

Las personas tienden a usar esta palabra cuando quieren crearse para si mismos una salida, porque consciente o inconscientemente no creen que puedan o quieren realizar la tarea.

clienteCuando trabajas duro por tu empresa es fácil dejarse llevar y no pensar en otra cosa más que impresionar al público, pero, ¿crees estar haciéndolo de la forma correcta?

Es posible que la información que compartes con los usuarios no sea la más idónea, y lamentablemente no hay nada peor para tu marca que la existencia de brechas comunicacionales.

Es por eso que hoy queremos que descubras si realmente estás hablando el idioma del cliente, una interrogante que todo negocio debería plantearse con el fin de potenciar sus estrategias de marketing. Sigue leyendo y encuentra la mejor manera de mejorar este aspecto crucial para el éxito de cualquier negocio.

El verdadero lenguaje de negocios

La ambición por dominar nuestro nicho puede muchas veces hacernos cometer terribles errores, y uno de ellos es pensar que con tecnicismos, exageraciones y demás adornos se puede conquistar a un público.

En el mercado moderno nos encontramos con una realidad muy diferente: mientras más simple, mejor, y es que hoy en día las estrategias de marketing están cada vez más enfocadas en pacientemente hacer entender al cliente lo que hace nuestra empresa, en vez de hacer un espectáculo con cohetes y serpentinas para que nos elijan ante la competencia.

Antes que nada es necesario entender que toda información proveniente de tu empresa aplica como contenido que debe estar perfectamente redactado en el idioma del cliente: claro, conciso y breve, a menos que se exija lo contrario. Nos referimos al texto en las piezas publicitarias, en tu sitio Web, en manuales, panfletos, descripciones de productos o servicios, posts, notas de prensa, y todo lo que esté destinado a ser leído por un consumidor promedio.

Técnicas que te ayudarán en el proceso

El peor error de una empresa es asumir que sus usuarios saben lo que quieren. Aunque este ciertamente puede no ser el caso, tu trabajo siempre será guiar al cliente hasta el logro de una acción satisfactoria, bien sea una compra útil, la aclaración de una duda, obtener información adicional, etc., asumiendo que este no tiene idea de cómo lograrlo para evitar fallas en el proceso.

Algunas prácticas que te permitirán mantener una buena conexión con el público en cualquier ámbito pueden ser:

1) Realiza preguntas para tener una idea de cuál es el nivel de conocimiento del cliente acerca de tu área.

Esta es una maravillosa táctica que podrás aprovechar cuando tienes la oportunidad de mantener una relación directa con el consumidor y establecer un diálogo.

2) Utiliza analogías familiares.

Cuando el tema que trata tu empresa en particular es algo complicado, la mejor manera de explicar una información de manera que se entienda es haciendo comparaciones, las cuales pueden ser relativas a actividades cotidianas o a un tópico específico cuando tienes certeza de que este es conocido por el segmento que manejas.

3) Haz énfasis en las conclusiones más que en los procesos.

Ir directamente a la idea principal siempre será más fácil de explicar y entender que pasar por todas las actividades necesarias para cumplir un objetivo.

4) Nunca subestimes a tus clientes.

A pesar de que es necesario utilizar un lenguaje sumamente simple, tampoco se debe exagerar. Una vez que tienes una idea aproximada de los conocimientos del público, trata de ir a la par con ellos, pues así como un excesivo uso de tecnicismos puede llegar a confundir, llenar al usuario de textos acerca de algo que ya sabe también puede aburrir e incluso ofenderle.

Consejos para hablar el idioma del cliente

Como ves, para triunfar en este reto comunicacional todo es cuestión de tener empatía y colocarse en los zapatos de los clientes. El incumplimiento de estas prácticas se podría traducir en un bajo índice de fidelidad, abandono de las compras, experiencias poco satisfactorias y, consecuentemente, una decaída de tu empresa en el mercado competitivo, sin importar la calidad de tus productos o servicios.

Te dejamos algunas recomendaciones para nunca sufrir estos terribles efectos y generar una excelente impresión a tus audiencias:

1) Mantén tus medios de contacto siempre abiertos y activos.

No olvides que la comunicación es una calle de doble sentido: así como debes asegurarte de ofrecer información útil, relevante y comprensible, también es necesario recibir los comentarios de tus usuarios. Ofrece en todas tus publicaciones datos como teléfonos, correos, direcciones, chats y/o foros de la empresa.

2) Publica las preguntas más frecuentes.

Sobre todo en sitios Web, esta es una sección muy útil para resolver cualquier duda que puedan tener los usuarios menos familiarizados con tus productos o servicios.

3) Evalúa los comentarios que recibes.

Conocer a tu público es crucial para cualquier estrategia de marketing, y esta ciertamente no es la excepción, por lo que será buena idea deducir algunos aspectos importantes a partir de las cosas que ves, lees u oyes del cliente.

4) No olvides solicitar feedback.

Los usuarios podrían simplemente decírtelo si algo anda mal o no lo entienden, por eso te conviene pedir críticas para poder desarrollar tu estrategia con base en ellas.

¿Crees que tu empresa está hablando el idioma del cliente? Déjanos tus comentarios y si te gustó este artículo siéntete libre de compartirlo.

cosas no le debes a nadieDe la Parte I

Posiciónate. Lucha por lo que tiene sentido para ti, y verás cómo tu vida se convierte gradualmente en la vida que siempre quisiste.

A medida que avances en este nuevo viaje, recuerda que algunas personas que te rodean, naturalmente, serán tomadas por sorpresa. Pero mientras no les estés haciendo daño, no les debes nada como para que te quiten el poder de seguir adelante con tu vida.

Se amable, y mantén estos 12 puntos en mente…

Parte II

7. No le debes a nadie el respeto que mereces estar mostrándote a ti mismo.

Respétate lo suficiente como para alejarte de todo aquello que ya no te sirva, te haga crecer, o te haga feliz. Respétate lo suficiente como para mantenerte firme junto a tu moral y valores. Respétate lo suficiente como para ser TÚ.

Cuando estás contento con ser tú, de todo corazón, sin compararte, competir ni conformarte, todos a los que vale la pena respetar te respetarán.

8. No le debes a nadie un “sí” cuando en realidad necesitas decirle “no”.

A menudo hay demasiadas cosas que sentimos que deberíamos hacer y que, en realidad, no tendríamos que hacer. Llegar a entender esto es un hito importante para poder vivir una vida positiva.

Date permiso para decir “no” sin sentirte culpable. Cualquier persona que se moleste o espere que le digas que “sí” todo el tiempo, claramente no le importas demasiado en el corazón.

9. No le debes a nadie más tu tranquilo “tiempo para mí.”

Date un poco de “tiempo para mí” todos los días. Hazlo una prioridad.

Cuando te conectas con el silencio que hay dentro de ti, es cuando puedes darte cuenta del caos que hay a tu alrededor.

10. No le debes a nadie un cambio en tu estilo o apariencia.

Como Franz Kafka dijo tan elocuentemente, “No te dobles; no te suavices; no trates de hacerlo lógico; no edites tu propia alma según las tendencias de la moda.”

En verdad, el maquillaje más bonito de una mujer es la pasión. Pero los cosméticos y la ropa de lujo son más fáciles de comprar. El mismo principio se aplica para los hombres.

Olvida cómo quieren “ellos” que te veas. Estilízate como quieras. Estilo es saber quién eres, qué quieres hacer, y que te importe un comino ser juzgado por ello.

11. No le debes a nadie una explicación sobre tus relaciones importantes.

Las relaciones no siempre tienen sentido, especialmente desde el exterior. Así que no dejes que las personas de afuera decidan qué es mejor para tus relaciones. Sus opiniones no cuentan. Si tienes problemas con alguien importante para ti, arréglalos con ellos y con nadie más.

Tienes que vivir tu vida a tu manera; eso es todo lo que tienes que hacer. Cada uno de nosotros tiene un único fuego en su corazón por ciertas personas. Es nuestro deber, y sólo nuestro, decidir si una relación (íntima o platónica) es correcta para nosotros. Si tú y la otra persona coinciden en que sí, entonces es SÏ, y vale la pena trabajar en ella, juntos.

12. No le debes a nadie el poder de romper repetidas veces tu corazón (pero te debes una oportunidad para sanar de una vez por todas).

Siempre es difícil dejar ir a alguien que quieres sin hacerte daño en el proceso. Incluso si esta persona te hizo daño un centenar de veces, comienzas a pensar en todos estos “Y si…”, estos “tal vez” del futuro. Pero ese es el asunto: no hay nada concreto y fiable en estos sentimientos y fantasías. La realidad de sus acciones los han desmentido.

Cuando alguien te muestra su verdadero ser una y otra vez, lo mejor es creer en él y seguir adelante. Tienes cosas mucho más importantes el las que enfocarte.

felicidadTodos pasamos por este momento de vez en cuando. Sentimos que todo está bien, que vamos en la dirección correcta, y que deberíamos sentirnos felices. Pero hay algo que falta…

Yo experimento esto diariamente. Y aunque en los últimos tres años de mi vida estuve viviendo de una manera que la mayoría de las personas sólo podían imaginar, sentí esta falta casi todos los días. A veces sólo quieres sentir la emoción de la felicidad más profundamente. Quieres abrazarla completamente y tener esa sensación de plenitud. Quieres sentirte feliz AHORA.

Pero a lo largo del camino, te han dicho que la felicidad no es algo que puedas lograr instantáneamente. Que no es algo que simplemente desees que pase y pasa. Que requiere tiempo y trabajo lograr ser feliz…

Todo esto es pura basura.

Quiero mostrarte cómo puedes ser más feliz de este momento. Cómo puedes comenzar a sentirte emocionado, alegre, y vivo en sólo unos segundos. Intenta estas tres estrategias poco conocidas y gana el control de tus emociones hoy mismo.

1. Acorta el horizonte

En los tiempos modernos, estamos cortos de todo. Nunca tenemos suficiente tiempo. Nunca tenemos suficientes recursos. El horizonte de las cosas que tenemos que hacer es casi interminable. Siempre estamos tarde.

Eso también significa que nunca estamos presentes. No estamos presentes porque estamos constantemente pensando en el futuro. Post-it, listas de tareas, fechas límites… lo que sea. Nos dicen que siempre hay maneras de mejorar, cambiar, hacerlo mejor. Siempre hay algo más que hacer.

Para no perdernos en esta telaraña de la vida, tratamos de crear planes a largo plazo sólo para sentir que tenemos el control. Pero al mismo tiempo, eso es exactamente lo que nos abruma y bloquea nuestra la felicidad. Si eres como yo, tienes ciento dieciocho cosas que hacer esta semana, y cinco veces más para terminar a fin de mes. En un año tienes que ser X, y en tres debes ser capaz de ganar Y…

No podemos sentir la felicidad del momento porque la sombra de un futuro oscuro nos acechará si nos detenemos por un momento.

¿Qué pasaría si cambiaras tu forma de pensar? ¿Qué pasaría si decidieras que cada día te vas a enfocar SOLO EN EL SIGUIENTE PASO? ¿En sólo una cosa a la vez?

Siempre puedes averiguar cual es ese siguiente paso que tienes que dar… ¿verdad? Eso no es tan desalentador. En vez de pensar en una cadena de tareas para el próximo mes, decide cual es la única cosa que tienes que hacer hoy. Y empieza a hacerlo. Notarás cómo tu sentido de logro y emoción irán en aumento. Y tener éxito así es fácil.

La vida no es un proyecto, y no eres un software para administrar proyectos. ¿Cuál es la acción que debes tomar ahora en tu vida?

2. El patrón respiratorio

Puedes cambiar el estado en que estás en cualquier momento. Es como el interruptor de la luz. ¿Te gustaría dejar de sentirte triste y frustrado? Apaga esa emoción, y en su lugar, prende otro estado; cómo la de la completa felicidad.

Para poder hacer ese cambio, tienes que cambiar tres elementos. El primero de ellos es cambiar tu PATRÓN DE RESPIRACIÓN.

Cuando estás enojado, triste o deprimido ¿Qué pasa con tu respiración? Se hace superficial y corto.

¿Qué pasa cuando estas feliz? Recuerda la última vez en que te sentiste realmente libre. ¿Recuerdas cómo te sentías?

Respira más profundamente. Inhala durante cuatro segundos. Siente como el aire llena tus pulmones y abdomen, y luego exhala durante otros cuatro segundos. Nota cómo el estrés abandona tu cuerpo.

La primera vez que intentes cambiar tu respiración, tu cerebro podría querer resistirse al cambio. Pero respirando profundamente, obtendrás una inyección de aire fresco y un poco de espacio para nueva energía. En algún punto, es simplemente dejar ir. Y entonces introducir paz y silencio.

3. La formula “YO PUEDO”

¿Cómo atraviesas tu día? ¿Qué te dice tu cerebro sobre las actividades en las que te involucras?

Si eres como la mayoría de las personas, tu diálogo interior será algo como esto: “Debería ir y hacer esto ya”, “Tengo que hacer esta tarea ahora”, “Tengo que encargarme de esto no importa como “, o “tengo que concentrarme en esto ahora”…

Todo está lleno de “debería”, “tengo”, “debo”, “necesito”. Todos esos verbos tienen una cosa en común, no tienes un activo control sobre ellos. Están impulsados por obligaciones y reglas en lugar de por tu libre voluntad y elección. Esa no es una filosofía que atraiga felicidad a tu vida de ninguna manera.

¿Quieres sentirte más feliz en un instante? Cambia todas esas palabras por una nueva. Elige: yo “puedo”.

“Yo puedo” es una fórmula mágica. Trae positividad, gratitud y control a tu vida. Cambia tu punto de enfoque de negativo a positivo. Si entiendes que “puedes” hacer cosas, en lugar de que “debes” hacerlas, notarás el regalo más importante de la vida; la vida misma.

¿Por qué estás fingiendo la vida? La mayoría de las personas pasan su tiempo constantemente preocupados. Se preocupan sobre qué hacer, sobre cómo ser mejores, sobre lo que los demás piensan de ellos, cómo deberían actuar…

Para poder sentirse amados y satisfacer las expectativas de todos los demás, se esfuerzan por ser perfectos. Pero la vida no se trata de ser perfecto. No existe lo “perfecto” en la naturaleza. En la vida, puedes elegir una de dos maneras.

– Una forma es fingir perfección.
– La otra es enfocarte en simplemente vivir tu vida.

Saca ese peso de tus hombros. Acepta quien eres. Dite a ti mismo: “A la mierda, todo está bien como está”. Luego respira profundamente y sonríe.

A veces esto es lo que más necesitamos, permitirnos simplemente SER.

Esto te ayuda a estar presente. Te mantiene en el momento. Te reconecta con la vida. ¿Hay algo más gratificante que permitirte simplemente ser? ¿O prefieres pasar tu vida fingiendo la perfección?

¿Qué forma eliges?

exitoPara el psicólogo Jesús Alcoba, director de la escuela de negocios International Graduate School of Business de La Salle, (www.lasalleigsmadrid.es) en Madrid, España, el éxito no es la posesión de lo que es valorado socialmente sino que cada persona tiene una idea diferente de lo que le gustaría conseguir.

Por lo tanto el éxito tiene distintos significados y representa distintos objetivos para cada persona. Aunque acostumbramos identificar la palabra éxito con el dinero, el poder o la fama, significa fundamentalmente un resultado feliz. Es algo que persigue cualquier persona, porque a cualquiera le gusta que sus planes tengan un final exitoso, agrega.

Para Alcoba, en la mayoría de los casos el triunfo no depende fundamentalmente de la genética, la suerte o los recursos a nuestro alcance sino de una serie de habilidades que nos hacen avanzar constantemente hacia nuestros objetivos hasta conseguir lo que nos proponemos y que se pueden aprender.

Ocho claves para triunfar

He aquí las ocho claves que propone Alcoba para hacer realidad nuestros propósitos, inspiradas en las enseñanzas de “La brújula de Shackleton”, un libro práctico sobre el éxito basado en la expedición Endurance a la Antártida, del que es autor.

1) Rumbo

Hay que tomar un rumbo, buscar una meta y tener clara la misión que cumplir. A menudo nos conducimos por la vida respondiendo a las demandas que el entorno nos plantea o seguimos un guión preestablecido que la sociedad ha fijado.

2) Regeneración

La vida que vivimos es una sucesión de altibajos y a pesar de toda la energía que pongamos en esquivar los golpes, al final llegarán, por lo que lo mejor es estar preparados desarrollando nuestra capacidad de regeneración. Es una cuestión de actitud, de voluntad y afortunadamente de práctica, por lo que cuanto más obstáculos se han superado es más fácil recuperarse de los que vayan surgiendo.

3) Enfoque.

El enfoque consiste en controlar voluntariamente el contenido de la conciencia, objetivo que han pretendido todos los movimientos espirituales desde el principio de los tiempos, según este experto. Proyectar voluntariamente en el lienzo de nuestra conciencia aquello que está alineado con nuestros objetivos en la vida, con nuestra misión personal, dejando a un lado distracciones.

4) Dureza

Son innumerables las situaciones en nuestra vida profesional en las que tenemos que recurrir a nuestra fuerza de voluntad. El ejercicio físico y la alimentación sana requieren grandes dosis de voluntad, al igual que la capacidad de ahorrar o los hábitos de higiene o de orden y limpieza domésticos.

5) Constancia

No incomoda imaginarnos acumulando miles de horas de estudio, entrenamiento o concentración para lograr perder peso, escribir un libro, dominar un deporte o gestionar un proyecto, se nos acaban escapando y nunca llegamos a completarlos, pero otras personas sí alcanzan la meta. La constancia es lo que nos facilita conseguir nuestros objetivos a largo plazo.

6) Energía

A menudo experimentamos cansancio, falta de concentración, somnolencia, decaimiento y una larga serie de síntomas parecidos, pero ningún movimiento puede darse sin energía y, mucho menos, el que nos conduce al éxito.

Si dormimos mal y a destiempo, no practicamos ninguna actividad física, no controlamos lo que comemos y somos dependientes del tabaco o del café, es injusto seguir culpando de nuestro mal estado al exceso de trabajo, el estrés o los plazos.

7) Mentalidad

El ser humano vive en la realidad que le proyecta su mente con la certeza equívoca de que lo que experimenta es el mundo real, de ahí la importancia de concentrarse en una visión del mundo que esté alineada con lo que en él pretendemos.

8) Conexión

Estar presentes en las redes sociales nos entretiene, aumenta nuestra autoestima y es un recurso imprescindible del marketing, pero estar de verdad conectados con otras personas contribuye a nuestra felicidad e incrementa nuestra esperanza de vida, constituyendo una de las claves más significativas del éxito.

Robert Kiyosaki“Si realmente quieres tener éxito en los negocios,” decía padre rico: “administrar el flujo de dinero es esencial.”

El flujo de dinero es para un negocio lo que la sangre para el cuerpo humano. Nada puede afectar más dramáticamente a un negocio que no poder pagar la nómina un viernes. Administrar adecuadamente el flujo de dinero comienza desde el primer día que inicias tu negocio, y nunca se detiene a partir de ahí.

Cuando Kim y yo empezamos The Rich Dad Company, acordamos que no se haría ninguna compra que no estuviera justificada por un aumento en las ventas. De hecho, a menudo nos reímos de nuestra estrategia para aumentar las ventas de libros a principios de 1998 para poder comprar una fotocopiadora de $300.

Nuestra estrategia funcionó, y es más, para diciembre de 1998 fuimos capaces de sustituir esa fotocopiadora bien comprada de $300 por una nueva de $3000. Fue esta atención a los detalles en las primeras etapas de nuestro negocio lo que marcó la pauta de nuestro éxito. Y lo hará para ti también.

Los buenos administradores de flujo de dinero revisan su posición con el dinero diariamente, vigilan sus fuentes de dinero y las necesidades para la próxima semana, mes y trimestre. Esto les permite planificar para cualquier gran necesidad de efectivo antes de que se convierta en crisis de liquides.

A continuación tienes algunos consejos sobre el flujo de dinero que te ayudarán a medida que construyes tu negocio.

# 1 – Esquiva tu salario

Si estás comenzando un negocio sólo por la seguridad de un salario, bueno… entonces estás en el negocio equivocado. Así es como los empleados operan.

Retrasa pagarte un sueldo hasta que tu negocio esté generando flujo de dinero de las ventas. En algunos casos, esto puede no ser posible debido a una prolongada fase de desarrollo, pero para la mayoría de las personas es posible. Tus inversores serán mucho más comprensivos si ven que tú estás “invirtiendo tu tiempo” en el proceso de desarrollo.

También, si es posible, mantén tu trabajo de tiempo completo y comienza tu negocio a medio tiempo. Al retrasar pagarte un salario, podrás reinvertir las ventas para hacer crecer tu negocio.

# 2 – Obtén lo tuyo

Cuando haces negocios con otros, tienes derecho a que te paguen. Simple y llanamente. Tus clientes harán todo lo posible para retrasar sus pagos. Después de todo, ellos tienen su propio flujo de dinero del qué preocuparse. Por lo tanto, es tu trabajo asegurarte de que te paguen.

Factura a tus clientes rápidamente apenas envíes tus productos o prestes tus servicios. Exige pagos por adelantado hasta que ganes confianza y establezcas una línea de crédito. Establece sanciones por pagos retrasados y pedidos mínimos, y aprovecha la tecnología ofreciendo depósitos bancarios o pago en línea para agilizar el flujo de ingresos.

# 3 – Vigila tus gastos

Muchas empresas se olvidan de que una parte crucial a la hora de administrar su flujo de dinero es administrar sus propios pagos. Asegúrate de pagar tus facturas a tiempo, y pide condiciones de pago extendidos por adelantado. Un proveedor generalmente le extenderá un crédito de 30 o 90 días a un buen cliente que ha demostrado confiabilidad.

Además, mantén tus gastos al mínimo. Antes de comprar algo, fíjate la meta de aumentar las ventas para justificar el gasto.

# 4 – Establece controles

También es importante establecer buenos controles internos sobre el manejo de dinero. Las personas que registran las entradas de efectivo sobre los depósitos bancarios deben ser diferentes a los que los anotan en el libro de cuentas por cobrar y general. Los cheques deben ser endosados inmediatamente “sólo para deposito.” Las personas autorizadas para firmar los cheques no deben preparar los comprobantes, registrar los desembolsos ni anotarlos en el libro de cuentas por pagar y general. Y la persona que reconcilia los extractos bancarios no debería tener funciones asignadas relacionadas con los ingresos en efectivo ni con los desembolsos.

# 5 – Pide ayuda

Por último, todo esto puede parecer complicado, pero cada paso de la administración del flujo de dinero es crucial para el éxito de tu negocio. Por lo tanto, no tengas miedo de pedir ayuda. Llama a tu contador, banquero y asesor financiero personal para que te asesore sobre la estructuración de tus sistemas de administración del flujo de dinero.

Si sigues estos consejos sobre administrar tu flujo de dinero, tendrás más oportunidades para asegurar el éxito de tu negocio.

rechazoHola ¿cómo están?

El siguiente artículo está dedicado a todos aquellos que le tienen miedo al rechazo y a un NO como respuesta. Lo he hecho con la ayuda de Gaby Albarrán, espero les guste y sobretodo les sirva.

El miedo al rechazo en los negocios.

Creo en todas las etapas de nuestra vida, la mayoría de las personas tenemos miedo al rechazo. Tenemos miedo a que la gente nos diga que no, a no ser aceptado en algún proyecto, en un trabajo y hasta en un grupo de amigos.

Nos pasa cuando somos pequeños y queremos pedir algo y por miedo a un NO ni siquiera nos atrevemos a hacerlo.

Nos pasa cuando somos adolescentes y queremos invitar a salir a alguien o pertenecer a algún grupo, o simplemente ser de los alumnos más sobresalientes de la escuela.

Cuando somos adultos y buscamos un trabajo, siempre existe esa misma cosquillita de que nos digan no, de que nos rechacen y por lo tanto automáticamente pensamos en el FRACASO.

Lo que muchos no saben es que precisamente ese no y ese relativo fracaso en realidad sólo es parte del éxito que tendrás más adelante, siempre y cuando sepas manejar el ser rechazado.

Lo mismo lo aplicamos en los negocios. Todos, para empezar, siempre tenemos miedo a crear un negocio o hacer una inversión, además muchos de los que se atreven se desaniman muy pronto, hay veces que muy pocas personas creen en su proyecto y ellos se dejan llevar por eso.

Existirán muchísimas personas que digan que NO, eso no debe desanimarte, al contrario debes utilizar lo que ellas te digan para ser más EXITOSO.

Si retomamos un poco el libro, Escuela de negocios de Robert T. Kiyosaki, el autor nos comenta un poco acerca de este tema, nos dice:

Cada vez que he sido rechazado, me pregunto a mi mismo ¿Qué hice mal? ¿Qué puedo hacer para mejorarlo? Si no se me ocurre ninguna buena respuesta, entonces platico con alguien más acerca de la llamada de ventas, para revisar lo que pasó, quizás repitiendo la situación, actuando un poco, en donde mi amigo es el comprador y yo el vendedor.

El punto es que yo no les digo a las personas que me rechazaron cosas como ‘tonto’, ‘vago’, ‘estúpido’ o ‘perdedor’. Suspendo todas esas tonterías y mentalmente agradezco a las personas por darme la oportunidad de aprender a corregir y mejorarme a mí mismo y entonces me pregunto a mi mismo. La próxima vez ¿cómo puedo yo manejar la situación de una manera diferente y mejor? Y esto te conduce a tu educación y a tu aceleración de la vida”

Por eso, cada vez que tengas un NO, recuerda que es una oportunidad para crecer, un error no es más que la oportunidad para volver a hacer las cosas mejor. Por eso agradece a esas personas que te hayan rechazado, que no han creído en ti, porque sólo te están dando la fórmula del éxito.

Recuerda que todo depende la forma en que veas las cosas, y en un negocio jamás debes verlas negativas.

Después de todo, es como esa frase que dice: “El error no es una condena, sino una nueva oportunidad para alcanzar todo lo que te propongas.”

 

 

 

Subir »
FB