Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

cuidarRecién hablé con una persona sobre cómo cuidarse a si mismo durante un periodo de mucho estrés en la vida. Y hoy quería compartir un par de ideas sobre el tema con vosotros.

Tengo una teoría. Pero no la expreso demasiado: Cuanto más hablas de hablar sobre cuidarte a ti mismo, lo peor lo haces.

¿Te parece loco?

Pues, creo que lo mismo pasa con la productividad personal.

Lo más que hablas sobre listados to-dos o los pros y los contras de distintas técnicas de productividad…menos productivo eres.

Así es como, aunque yo escribo sobre, por ejemplo, productividad o como cuidarse a si mismo, muchas veces me cuesta.

¿Por qué?

Porque creo que uno se debe a si mismo intentar buscar la solución dentro suyo.

Pero entiendo que no siempre es fácil.

Así que pensaba que, para haceros reflexionar un poco en ello, redacté una pequeña mini-guía de instrucciones para el auto-cuidado.

Pero ojo: Lo que debes hacer es encontrar la rutina que funciona para ti y adherirte a ella, y deja de escuchar lo que dicen los demás.

Dicho eso, te dejo con tres pautas generales:

1. Nadie va a poner límites en tu vida, excepto tú.

Pero es de suma importancia que pongas límites. Están allí para que tú evites ser pisoteado en un mundo que está absolutamente empeñado en destruirte. El mundo es duro.

Si tu trabajo ha tomado control sobre tu cerebro, averigua lo que está mal con él e intenta abordarlo. Si algunas personas que te rodean te están arrastrando hacia abajo, todo el tiempo, tienes que conseguir nuevos amigos.

2. Encuentra lo que te gusta, y haz (exactamente) lo suficiente de ello.

¿Te gusta la cerveza artesana? Tómala con gusto, pero no demasiado. Come, pero no demasiado. Haz ejercicio, pero no te obsesiones con ello. Quieres mantener un hogar ordenado, bien, pero no te dejes ser compulsivo al respecto.

Si no te pones límites, en algún momento acabarás con demasiado de una buena cosa

3. Cuando toda tu vida se está cayendo a pedazos, intenta barrer tu propio patio tanto como sea posible.

Creo que muchos (yo incluso) pensamos que esto sería exactamente el tiempo para ir de borrachera cada noche y sentirse miserable. Pero así es exactamente como sigues destruyendo las cosas en tu vida.

Cuando pasan cosas terribles o complicadas, tu sistema de “auto-cuidado” debería arrancar e ir a toda marcha, todo para que puedas volver a un equilibrio lo más rápido posible. Te lo debes a ti mismo.

Espero que para algunos de vosotros estas palabras os inspiren suficientemente para dar un impulso para la búsqueda de tu propia rutina.

Tienes que cuidar de ti mismo antes de que puedas ser productivo – y nadie va a determinar la dirección de tu vida, eso lo tienes que hacer tú.

robert kiyosakiEl best seller más famoso de Robert Kiyosaki es “Padre Rico Padre Pobre”, un libro de autoayuda enfocado en mejorar las finanzas personales.

Según su biografía, contada en parte en el mismo libro, el autor tenía nueve años cuando se dio cuenta de que era pobre. A esa edad quería saber sobre finanzas y cómo hacer dinero. Pese a sus intentos no logró que ni sus maestros de escuela ni su padre le enseñaran nada al respecto.

A los 10 años conoció a un hombre emprendedor con el que empezó a aprender sobre el dinero y las inversiones mientras jugaban Monopolio.

Según un artículo del portal de noticias Soy 502, escrito por el emprendedor guatemalteco Daniel Herbruger, estas son algunas lecciones de “Padre Rico Padre Pobre”:

1. Si no te interesa el dinero, ¿Por qué trabajas?

El dinero sí importa y por ello una educación financiera continua es la mejor forma de relacionarnos con él.

2. El dinero no controla tus emociones; tus emociones controlan tu dinero

Para Kiyosaki lo más importante es controlar las emociones para así lograr controlar el dinero.

3. El presupuesto dice tu historia

La contabilidad de un negocio es el reflejo de lo que hemos hecho con el dinero y las inversiones. Hay que prestarles atención. También hay que sacar conclusiones en torno a las finanzas. Ellas reflejan si solo hemos trabajado y guardado dinero, pero no hemos sabido disfrutarlo.

4. Los ricos tienen más activos que pasivos; los pobres lo opuesto

Los activos ponen dinero en tu bolsillo y los pasivos lo extraen.

5. ¡No te cases con la casa!

Este consejo no trata de no comprarse una casa sino de pensar bien en el efectivo que se tiene para pagarla. Por ello, es importante preguntarse antes qué es lo que se quiere en la vida para no comprometerse en pagos que duren muchos años. Esto es importante si no te gusta tu trabajo.

6. La riqueza se mide en tiempo

La riqueza es la capacidad de una persona para sobrevivir cierto número de días en el futuro… o bien, si dejo de trabajar el día de hoy, ¿cuántos días sobreviviré?

7. Baja tus gastos operativos y aumenta tu calidad de vida

“Mantén bajos tus gastos, reduce tus pasivos y construye diligentemente una base de activos sólidos”, aconseja Kiyosaki. Esto significa que mientras más altos sean tus gastos básicos menos flexibilidad tendrás para afrontar desempleos, emprendimientos y oportunidades de vida.

Más allá de ser un gurú en finanzas, lo que hace Kiyosaki en sus libros y conferencias es usar la lógica financiera para administrar el dinero. Por ello, hace énfasis en el uso inteligente del dinero para seguir creciendo. Incluso cuando se tiene mucho dinero, se corre el riesgo de perder perspectiva, dejarse llevar por las emociones y malgastarlo o hacer malas inversiones.

pablo picassoEl trabajo de Pablo Picasso fue tan valioso que en el momento de su muerte en 1973, tenía una fortuna de unos 500 millones de dólares. Además, sus obras son tan famosas que de acuerdo con el Registro de Arte Perdido (The Art Loss Register), Picasso es el artista cuyas obras se han robado más, con un total de 550 piezas perdidas.

Sin duda, Pablo Picasso ha sido una de las personas más creativas de la historia. Fundó su propio movimiento artístico, el Cubismo, y creó algunos de las grandes obras de la historia de la pintura.

Las mujeres de Argel fue subastado el 11 de mayo de 2015 en 179,4 millones de dólares. El sueño fue comprado por Steve Cohen en 2013 por 155 millones de dólares. Desnudo, hojas verdes y busto fue vendido en Christie’s (2010) por 106 millones de dólares.

Estos no son solo datos curiosos, sino que implica que el trabajo de Picasso ha sido único. Se pagan esos precios porque son obras cuya calidad y creatividad se encuentran con muy poca frecuencia.

Pero, ¿cómo se puede ser tan creativo como Picasso? Es evidente que en Picasso influía la genética. Por ejemplo, era extremadamente curioso. Sin embargo, hay unos secretos que puedes “copiar” y mejorar tu creatividad.

1. Se productivo y constante creando tus productos

Se ha catalogado que Picasso creó 26,075 piezas de arte. Otras personas creen que fueron 50.000. El artista vivió hasta los 91 años de edad, un total de 33,403 días. Puedes hacer los cálculos: Si publicó 26,075 obras, el promedio es de 1 nueva pieza de arte al día desde que tenía 20 años de edad. Es decir, una pieza nueva durante 71 años.

Pero evidentemente lo que llama la atención en Picasso no es solo la cantidad de obras que terminó. También fundó el movimiento del Cubismo y creó el estilo del Collage. No todas sus obras son tan conocidas, pero para crear sus obras maestras como el Retrato de Dora Mar, El Guernica o Los tres músicos, necesito crear miles de obras.

Es evidente que Picasso no esperaba a que le encontrase la inspiración.

“La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.” – Pablo Picasso.

Por ejemplo, El Guernica, una obra con un valor incalculable, fue terminada entre mayo y junio de 1937.

Existe la falsa creencia de que las personas creativas se quedan sentadas pensando y esperando a que les llegue la inspiración o se llevan años para finalizar sus grandes obras.

Sin embargo, no es así; tienes que crear mucho y de todo lo que termines algunas “piezas” de tu trabajo serán mediocres, otras serán buenas y otras obras maestras.

No tienes que ser artista para terminar piezas de arte. Tus piezas de trabajo pueden ser contactos conseguidos si eres comercial, nuevos clientes si eres emprendedor, artículos redactados si eres redactor…

2. Sé observador de tu medio

“Los buenos artistas copian, los grandes artistas roban.”-Pablo Picasso

Muchos emprendedores novatos piensan “tengo una buena idea que nunca se ha hecho antes.”

Sin embargo, el hecho de que nadie lo haya hecho antes es una mala señal. Puede significar que no es viable, demasiado caro o que no hay demanda.

Es cierto que las nuevas industrias son las que tienen más posibilidades de conseguir un monopolio y generar millones de dólares, aunque no es lo común. La mayoría de millonarios toman una idea existente y que genera beneficios y la mejoran.

A menudo, es el tercer o cuarto negocio de cada industria el que gana más dinero.

En definitiva; una nueva idea no tiene porqué significar que tendrás el camino llano. Probablemente sea mejor idea llegar más tarde y aprender de los errores de otros emprendedores.

Algunos ejemplos:

• La red social Friendster, abierta en 2002, no hizo apenas dinero. MySpace, fundada en 2002, hizo bastante dinero. Facebook, fundada en 2006, es la que más ha hecho.
• Ray Kroc copió la idea de las fábricas de coches y la aplicó a su cadena de restaurantes McDonald’s.
• Henry Ford no inventó la línea de montaje. La observó en uso en una fábrica de carne y la copió para su fábrica de coches.

La idea aquí con estos ejemplos es que puedes aprender mucho simplemente observando lo que ocurre a tu alrededor. ¿Qué está funcionando bien en una organización? ¿Qué empresa tiene tracción?

No quiero decir que evites la innovación. Para avanzar, el mundo necesita nuevas ideas e innovar. Pero tampoco tienes que evitar copiar buenas ideas de otros sectores. Lo ideal es mejorar una idea a la vez que innovas.

Evita el orgullo de querer ser el primero en tener una idea. Observa, innova, copia y aporta valor.

3. Ponte restricciones

“Durante mucho tiempo me he limitado a un solo color, como una forma de disciplina.”-Pablo Picasso.

Como afirma el periodista y emprendedor Shane Snow, fundador de contently.com:

 “El sentido común dice que tener más dinero, herramientas o tiempo se correlaciona con más progreso o nos hace más creativos. Sin embargo, las ideas creativas son a menudo un subproducto de restringir esas cosas. Picasso fue pionero de un arte moderno al negarse de tener lujos.”

Como dijo Picasso:

Cada acto de creación es ante todo un acto de destrucción.

Este proceso creativo se enseña en Apple, según el periodista del New York Times Brian X. Chen, quien pudo entrevistar a tres empleados que asistieron a un curso de diseño de la multinacional. Aquí puedes observar cómo ha ido evolucionando el iMac a lo largo de los años:

Si quieres ser un mejor escritor, acorta las frases. Si quieres ser un mejor conversador, haz menos preguntas y más concisas. Si quieres tener un mejor negocio, simplifica algo.

líder inspiradorCuando los empleados no solo están comprometidos, sino inspirados, las organizaciones ven verdaderos avances. Los empleados inspirados son más productivos y, en consecuencia, inspiran a sus colegas a luchar por más.

Aunque cualquiera puede convertirse en un líder inspirador, en la mayoría de las empresas hay muy pocos. En encuestas con empleados, encontramos que menos de la mitad de las personas dijeron estar de acuerdo con que sus líderes los inspiran. Incluso, menos consideraron que sus líderes cultivan el compromiso y modelan la cultura y valores de la corporación.

Para entender lo que vuelve inspirador a un líder, Bain & Company lanzó un nuevo programa de investigación, comenzando con una encuesta a 2.000 personas. Resulta que la inspiración no es suficiente. Los líderes que se enfocan solo en inspiración podrían descubrir que motivan a sus trabajadores, pero son debilitados por resultados mediocres.

En lugar de ello, los líderes inspiradores usan sus fortalezas para motivar a los individuos y equipos a asumir misiones audaces, y responsabilizarlos de los resultados. Ellos liberan un mayor desempeño a través del empoderamiento, no del comando y el control.

He aquí cómo los líderes inspiran –y obtienen– un gran desempeño:

Usted solo necesita un atributo verdaderamente “inspirador”.

Le preguntamos a los encuestados qué los inspiraba respecto a sus colegas. Esto nos dio una lista de 33 rasgos que ayudan a los líderes en 4 áreas: desarrollar recursos internos, conectar con otros, definir el tono y liderar al equipo.

La tolerancia al estrés, la autoestima y el optimismo ayudan a los líderes a desarrollar recursos internos. La vitalidad, humildad y empatía los ayudan a conectar. La apertura, el altruismo y la responsabilidad ayudan a definir el tono. La visión, el enfoque en el servicio y el respaldo los ayudan a dirigir.

Las personas que inspiran son de diversos tipos, lo que destaca la necesidad de encontrar a los líderes inspiracionales correctos para motivar a su organización, no hay un arquetipo.

Aunque muchos atributos ayudan a los líderes a inspirar a las personas, usted sólo necesita uno para duplicar sus posibilidades de ser un líder inspirador. Específicamente, calificar en el 10% más alto de su grupo de pares en sólo un atributo casi dobla sus probabilidades de ser percibido como inspiracional.

Sin embargo, hay un rango que nuestros encuestados indicaron que importa más que cualquier otro: el ser centrado. Este es un estado de la plenitud de conciencia, que le permite a los líderes mantenerse en calma bajo estrés, empatizar, escuchar profundamente y mantenerse presentes.

Su fortaleza central debe adaptarse a la forma en que su organización crea valor.

Para lograr un gran desempeño, toda organización necesita un perfil de liderazgo que refleje su contexto, estrategia, modelo de negocios y cultura, la firma de comportamiento de la compañía. Para ganar en el mercado, debe enfatizar las capacidades que la hacen mejor que la competencia.

Lo mismo es cierto para los líderes: deben ser puntiagudos, no bien redondeados, y esas “puntas” deben ser relevantes respecto al cómo la compañía crea valor. Por ejemplo, una organización que gana su dinero haciendo mejor marketing que la competencia seguramente no se inspirará por un líder cuyo mejor talento es el manejo de costos.

Los líderes puntiagudos alcanzan un gran desempeño al obsesionarse con las capacidades que sostienen la ventaja competitiva de su compañía. Se aseguran de que estas capacidades reciban una repartición extra grande e injusta de recursos, y les dan a los jugadores clave la libertad para alcanzar la excelencia.

Usted debe comportarse en forma distinta si quiere que sus empleados lo hagan.

Incluso con una idea clara de la firma de comportamiento ganadora de su compañía, los líderes necesitan desarrollar nuevas formas de operar. Aquellos que inspiran a las personas y generan resultados encuentran formas de disrumpir constructivamente comportamientos establecidos para ayudar a que los empleados se liberen de rutinas que debilitan la cultura.

Los líderes inspiracionales reconocen la necesidad de elegir cuidadosamente sus momentos para reforzar la cultura del desempeño, de una forma que también pueda ser inspiradora. Algunos ejemplos clásicos incluyen:

Cuando Paul O’Neill se convirtió en CEO de Alcoa, en 1987, sabía que tenía que mejorar la seguridad en el lugar de trabajo. Para mostrar su compromiso, requirió que le notificaran todos los incidentes de seguridad en un plazo de 24 horas. La seguridad mejoró dramáticamente, al punto que la tasa de lesiones laborales de Alcoa cayó a un 5% del promedio en los Estados Unidos.

Cuando Howard Schultz regresó a Starbucks como CEO, después de una interrupción de casi ocho años, se dio cuenta de que la experiencia de café centrada en el consumidor había quedado en el asiento trasero.

En el asiento delantero estaba la automatización y la diversificación implementadas en búsqueda del crecimiento. Schultz tomó una rápida acción para cambiar el rumbo de la compañía. Incluso, en febrero del 2008 cerró durante tres horas 7.100 tiendas en los Estados Unidos, para volver a entrenar a los baristas.

Cuando Alan Mulally llegó a Ford en 2006, para darle vuelta a la compañía, tomó acciones audaces para cambiar la forma en que operaba.

En un momento altamente visible, aplaudió a Mark Fields, quien eventualmente lo sucedió, por admitir un error en una junta ejecutiva. Eso era algo casi nunca visto en Ford, y definió el tono para las comunicaciones abiertas y honestas requeridas en la nueva cultura.

Los líderes solo pueden cambiar haciendo las cosas en forma diferente. Entre más a menudo se comporten de una nueva forma, más pronto se volverán inspiracionales.

no llegoSuena el despertador y medio dormida aprietas el botón del “aplazar alarma”. Al cabo de los nueve minutos demasiado cortitos te levantas con la sensación inquietante de estar atrasada antes de empezar el día.

Teóricamente te gustaría desayunar tranquilamente con tu pareja, sentada en la mesa para planificar el día. En realidad agradeces si consigues comer algo de muesli mientras dejas preparada la lavadora para la noche y revisas mentalmente las cosas que aún te faltan para la cena.

Y así se te pasa el día. Entre trabajo, recados y tareas varías en casa no te queda ni un minuto hasta que, ya muy entrado la noche, te desplomas en el sofá para por lo menos ver un poco de series antes de dormir.

La mayor parte del tiempo ni te das cuenta de lo mucho que corres por la vida. Quizás sea mejor así, porque cuando intentas a recordar en qué se te fue el tiempo hoy, la sensación de no haber hecho nada te llena de agobio.

¿Qué has hecho hoy?

Esta pregunta puede paralizar cualquiera. ¿Qué he hecho hoy? ¿Y por qué tengo la impresión de no haber hecho nada?

Está claro que no es que no hayas hecho nada. Sino, cómo explicarías que la cocina está más o menos recogida, que todos en casa tienen ropa limpia para ponerse y que nadie se ha muerto de hambre. Obviamente también has ido al trabajo, pasaste a recoger un envío en Correos y, aunque te gustaría ignorar el hecho: mirar vídeos de gatos y darte una vuelta por Facebook también requiere su tiempo (y muchas veces más de lo que te imaginas).

Entonces, ¿cómo sabes que has hecho hoy?

La solución más fácil es durante uno o dos semanas registrar todas las actividades diarias que realizas.

En tu agenda o en un documento nuevo anota en intervalos de 30 min todo lo que haces durante el día, incluyendo los 40 min de trayecto al trabajo, la hora que dedicaste a rellenar la despensa y los 20 min que estuviste buscando aquel recibo para devolver el libro que te regalaron y que no te apetece para nada.

Te darás cuenta, quizás por primera vez, que sí estás haciendo un montón de cosas que “no cuentan”, y que aún así son importantes si pretendes mantener tu casa (y tu salud) en orden.

¿Qué quieres hacer hoy?

La pregunta relevante no es la cuestión nocturna del ¿Qué has hecho hoy? La clave está en una pregunta matutina: ¿Qué quieres conseguir hoy? Si por las mañanas respondes a esta pregunta, tu cerebro automáticamente se pone a buscar oportunidades para poder incluir esta actividad dentro de tu día.

No es que tu cerebro no sepa recordar tus prioridades sin tu ayuda. Es que el cerebro es perezoso por naturaleza. Prefiere la inercia y las rutinas repetitivas, porque son las actividades que requieren menos energía.

Eso sí, el momento que le recuerdas que hoy querías escribir un artículo por tu nuevo blog (por cortito que sea), que hoy querías caminar aunque sea 10 min en el parque, que hoy querías responder el email de aquel contacto interesante que lleva casi 15 días en tu bandeja de entrada… entonces tu cerebro pone manos a la obra y te ayuda en conseguirlo. Para que por la noche puedas decir: “¡Hoy he hecho algo!”

Eso sí, limítate a decidir una única actividad para cada día para no sobrecargar tu cerebro. Más adelante podrá cargar con más cosas, pero por el momento estás entrenando el músculo de la actividad consciente.

Mañana por la mañana, escríbelo en tu agenda: ¿Qué quieres hacer hoy?

trabajoComo emprendedor, tienes muchas cosas pendientes en tu lista, pero es literalmente imposible hacerlas todas. Eso no evita que lo intentes, aunque sea una tarea difícil que te lleve eventualmente a la decepción.

La mejor alternativa es evaluar conscientemente tus compromisos e identificar las cosas que puedas eliminar. Cuando dejes de hacer algo que sea menos útil o productivo, se abrirá un espacio en el calendario y en tu mente, lo cual te permitirá aprovechar nuevas oportunidades y cumplir tus compromisos al máximo.

Aquí hay cinco cosas que puedes considerar borrar de tu rutina diaria y que te harán más sensato, productivo y eficiente:

1. Conmutar.

Como emprendedor, tienes un nivel de control que muchos empleados no tienen.

Considera deshacerte de tu oficina y trabajar desde tu casa. Si tienes empleados, fomenta la comunicación a distancia con todo tu equipo. Esa hora extra por día puede sumar una mayor satisfacción.

2. Decir que sí.

Es natural querer agradar a todo mundo y decir que sí a cada solicitud puede hacerlos feliz…en un principio. Cuando fallas al dar los resultados, ya sea porque estás sobresaturado o te encuentras molesto y resentido porque aceptaste algo desagradable, el problema con decir que sí a todo se vuelve más claro.

Puede ser difícil rechazar a alguien y arriesgarse a que se decepcionen. Pero es mucho mejor hacerle frente a lo que sabes que eres capaz de hacer, para que cuando prometas algo, todos sepan que lo hiciste con gusto.

3. Mantener una relación que te deje vacío.

Todos sabemos que las relaciones excesivamente negativas deben terminar. Nadie necesita a un “amigo” que está constantemente atacándote o haciendo afirmaciones pasivo-agresivas. Si una relación (personal o profesional) es neutral y no contribuye activamente a tu satisfacción y bienestar, considera echarla por la borda.

Un colega me contó sobre cuando terminó una relación que se había vuelto mediocre, “desde hace tres días, me he vuelto más productivo”, me dijo. “La relación dificultaba la entrada en los estados de flujo prolongados que necesito para producir y crear”. Una relación fuerte puede inspirarte mucho, pero una negativa o neutral te roba la energía que necesitas.

4. Preocuparse de cosas que no puedas controlar.

Reinhold Niebuhr tenía razón. Este teólogo, autor de La Oración de la Serenidad, pide por la “serenidad para aceptar las cosas que no puedes cambiar, el coraje para cambiar las cosas que puedes y la sabiduría para saber la diferencia”.

Preocuparse de cosas de las que tenemos el control puede guiarnos a cambios productivos. Pero estresarse sobre cosas más allá de tu control, como la situación económica del país, no te hará ningún bien, porque no hay manera en la que puedes ayudar. Haz saber tu preocupación y sigue adelante.

5. Pensar que sólo hay una manera.

Tenemos frecuentemente una visión en nuestras mentes de una vida perfecta. Nos casaremos, tendremos hijos “x” años después, haremos “x” cantidad de dinero y viviremos en “x” lugar.

Es muy bueno establecer metas, pero es una tortura insistir en ellas. A veces la vida real se atraviesa y no llegas a tener éxito. A veces te ofrece algo aún mejor que no podías haber predicho.

Una amiga me contó sobre cómo dejó ir su insistencia de vivir y trabajar en la ciudad. En lugar de eso, encontró una casa más económica a una hora de distancia y se dio cuenta de era un lugar más tranquilo y con un mejor nivel de vida. A veces abrirte a una posibilidad puede mejorar tu experiencia y reducir tu estrés.

El universo va a ponerte más obligaciones y responsabilidades, a menos que comencemos a decir que no. Detener ciertas actividades nos permite enfocarnos más en lo que de verdad importa y mejorar los resultados.

emprendedorEl emprendedor Mitch Lowe, cofundador de Netflix y actualmente consultor en temas de emprendurismo, visitó la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG) para charlas con los alumnos de la casa de estudios.

En la presentación del invitado, Juan Carlos Leaño Álvarez del Castillo, vicerrector administrativo de la UAG, adelantó que Lowe llegó para compartir sus experiencias en torno a la cultura del emprendurismo y la innovación, ya sea de nuevos productos o servicios y con énfasis en los modelos de negocios.

Daniel Gómez Álvarez, director general del Instituto Jalisciense del Emprendedor, agregó que además de charlar sobre las historias de éxito en las que Lowe ha estado involucrado, el emprendedor también respondería las dudas de los jóvenes estudiantes de la UAG.

Mitch Lowe comenzó por aclarar que estar en ese contexto, frente a estudiantes, “es lo más emocionante: estar con jóvenes que comienzan, es como regresar a las raíces y ver lo divertido que puede ser empezar un negocio”.

Mitch aclaró que aunque esos casos de éxito suenan maravillosos, “hay baches y fracasos”, por ello recomendó a los estudiantes que sean muy perseverantes y vencer todos los obstáculos que se presenten. Para Lowe, esto se logra si se tiene pasión por los negocios.

En muchas esos obstáculos son sólo comentarios: Lowe recordó cuando Netflix comenzaba actividades como una empresa que rentaba películas vía postal. Presentaron su idea a estudios cinematográficos: se rieron. Pero los emprendedores no se iban a rendir por eso: “Mientras más gente me dice que no se puede, más motivado me siento para demostrar que se puede hacer. Me hace prepararme más, estudiar más”.

Para Lowe, “no es necesario ir lejos para encontrar oportunidades de negocio en la innovación: ve tu entorno y busca soluciones a los problemas que hay”.

Citó la anécdota de un usuario de taxis en París: buscaba un automóvil para trasladarse al aeropuerto, pero no encontraba ninguno, así que le dijo a su acompañante: “Sería maravilloso que pudieras apretar un botón y apareciera un auto”. Ese fue el germen de Uber, la empresa mundial que provee de servicios de movilidad en el formato de taxi ejecutivo.

Lowe recomendó nunca subestimar la innovación: incluso cuando ya se han alcanzado muchos éxitos, “algunas grandes empresas que crecieron muy rápido suelen tener el problema de que creen que nadie llegará y les quitará el negocio: pero sí sucede”.

Afirmó que para seguir siendo relevantes y tener una posición de liderazgo en cualquier industria es necesaria la actualización constante que da la innovación y planeación a largo plazo.

levantarteLas primeras horas de la mañana son ideales para aclarar tu mente para el resto del día.

Como emprendedor, una de las mejores prácticas es comenzar el día con preguntas optimistas y atrevidas que te permitirán visualizar lo que viene después. Esto te ayuda a estar preparado para las oportunidades a lo largo de la jornada, abriendo tus ojos para cuando aparezcan retos inevitables.

Te recomendamos hacerte estas tres interrogantes antes de dejar la cama:

1. ¿A quién puedo ayudar hoy?

Hay una frase famosa de Platón que dice “Sé amable, pues cada persona que encuentras está librando una dura batalla”. Es fácil despertarse y que tus primeros pensamientos sean “No dormí lo suficiente” o “Estoy ocupado… ¿cómo poder terminarlo todo?”

Aunque esos pensamientos son normales, no resultan muy inspiradores. Todas las personas tienen algo diferente que ofrecernos. Cuando inicias tu día preguntando de qué manera puedes ayudar, es equivalente a decir “Tengo algo que ofrecer y algo que dar.”

Ese es un camino más fortalecedor: ofrecer valor. Dedica algunos minutos pensando en nuevas maneras en las que puedas ayudar a la gente y pon atención a lo largo de día cuando nuevas oportunidades puedan presentarse.

2. ¿Qué puedo mejorar?

Esto puede ser tan específico como quieras, pero el punto es que conceptualices qué acciones positivas puedes hacer hoy para ser un poco mejor que el día anterior.

¿Te dio flojera ir al gimnasio cuando necesitabas ir? ¿Cómo puedes dar un paso positivo para asegurarte de que no vuelva a ocurrir? ¿Perdiste la paciencia con alguien del trabajo y hubieras preferido manejarlo mejor? Piensa cómo puedes acercarte a esa persona y, si es necesario, discúlpate por tu mal comportamiento.

No se trata de ser perfecto o falso, sino de intentar hacer cada día un mayor esfuerzo que el de ayer. Así como el éxito no pasa de un día al otro para tu negocio, no te convertirás en un gran líder o emprendedor rápidamente. Cada día tendrás más sabiduría y un mayor compromiso para mejorar en tu propia vida.

3. ¿Cómo puedo crear valor hoy?

Aunque esto suene similar a preguntar “¿A quién puedo ayudar?” Esto es sobre crear valor en tu trabajo. Es importante pensar maneras en las que tu labor ayuda a los demás.

Puede ser mediante un servicio de calidad o algún producto que ofrezcas o hasta al compartir contenido, la forma no es importante, es el valor. El valor de que estás motivado a crear, instintivamente se unirá a tu misión para tener mejores resultados.

startupNos encontramos en la época dorada del emprendimiento y muchas personas se han decidido por crear startups. Aunque se trata de una ruta profesional con muchas satisfacciones y posibilidades, la realidad es que también está plagada de retos, al grado de que las ideas que terminan convirtiéndose en empresas exitosas son pocas.

Paul Graham, creador de la exitosa incubadora de empresas YCombinator, asegura que apenas 37 de las 511 compañías que han pasado por su programa durante los últimos cinco años se han vendido o están valuadas por más de 40 millones de dólares, según Business Insider.

En México, el panorama no es más alentador, pues 75 de cada 100 empresas nuevas cierran antes de llegar a los dos años de edad, de acuerdo con cifras del Instituto del Fracaso y la Asociación Mexicana de Capital Privado. Sin embargo, aún existen muchas empresas decididas a no formar parte de estas estadísticas y que se preparan lo más posible antes de salir al mercado.

¿Cómo pasar de ese primer impulso emprendedor a tener una startup sólida?

Los expertos de G2 Consultores se dieron a la tarea de recopilar los diferentes factores a tomar en cuenta antes de poder lanzar una nueva empresa al mercado:

1. Define la diferencia

Necesitas tener bien definido de qué manera tu producto es distinto al de tus competidores, de lo contrario los consumidores sentirán que es una copia de algo que ya existe. Por ejemplo, si quieres crear una nueva red social que te permita hacer colecciones visuales, ¿en qué sería diferente a PinterestInstagram o Slideshare?

2. Determina si esa diferencia es valiosa

Si lo que haces diferente es valioso para los clientes o usuarios potenciales, estás en el camino correcto.

Si tu diferencia le va a importar a unos cuantos o es solamente un “nice-to-have” quizá estás perdido. Identifica cuál es el problema, necesidad o deseo que resuelva tu idea, ¿acortará el tiempo que se necesita para hacer algo? ¿Facilitará encontrar algo? ¿Puede hacer algo más funcional o emocionante? ¿Esto es algo por lo que la gente querrá adoptar mi producto?

Recuerda identificar las oportunidades que te ofrece el mercado y estudiar la competencia para encontrar tu espacio; si escoges un mercado en el que la competencia es muy alta, deberás prestar atención en encontrar los nichos que todavía no han sido ocupados, aunque si escoges un campo donde no hay competencia, puede ser porque no hay suficiente demanda para mantener un negocio rentable.

3. Define tu base de clientes

Si tus clientes son “todos”, entonces estás haciendo algo mal, así que deberás pensar en quiénes adoptarán el producto o servicio que ofrecerás.

Conocer a los clientes y empatizar con ellos es una clave importante para comenzar con el pie derecho. Una forma de ello es plasmar en un lienzo qué objetivos quiere conseguir nuestro early adopter, qué acciones realiza para conseguirlo y qué problemas se encuentran en su camino al realizar esas acciones. De esta manera lograrás un conocimiento del cliente que te resultará invaluable.

4. Construye un prototipo

Si estás creando un servicio, tu prototipo puede ser un mapa de procesos que detalle al consumidor los puntos clave de tu producto. Un prototipo físico debe funcionar e incluir una explicación clara de los requerimientos de funcionalidad y producción. Si no puedes construir un prototipo real, al menos diséñalo en computadora.

5. Construye tu plan de negocios

Ningún plan está completo sin un análisis financiero, esto incluye una proyección realista y convincente, así como los costos que los acompañan. No debes olvidarte de la financiación. Calcula tu capital inicial, hasta cuándo te va a durar y las rondas de inversión que vas a necesitar en el futuro. Ten en cuenta que encontrar inversores no es fácil, por lo que deberás preparar unas previsiones realistas de lo que esperas conseguir en los próximos cinco años.

Por supuesto, en metodología Lean Startup sabes dónde empiezas, pero no donde terminas, por lo que tu idea original y este primer modelo de negocio, sin duda cambiarán.

6. Está bien recibir ayuda

De acuerdo con Jorge González Gasque, socio director de G2 Consultores: “Todo mundo reconoce que necesita dinero, pero nadie reconoce cuando necesita ayuda”. La realidad es que nunca está de más poder conseguir la ayuda necesaria para poder lanzar tu startup al mercado, recuerda que hay incubadoras y consultores de empresas dispuestos a ayudar a proyectos que enfrentan dolores de crecimiento.

compartirHay una tendencia creciente, mencionada hace algunas semanas en este mismo espacio, que es el reconocimiento del error como valor positivo en vez de ser objeto de sanción.

Podríamos decir que se ha subido un escalón más, a través de un artículo de Bill Taylor, publicado nada menos que en Harvard Business Review. Va ocupando su lugar “El Fracaso”, legitimado por CEO’s de corporaciones como Coca Cola, Netflix y Amazon, quienes “instan a sus empresas y compañeros a cometer más errores y asumir más fracasos” (sic).

La frase no puede ser más sorprendente y escandalosa, si se quiere, pero tiene sus fundamentos. Jeff Bezos, de Amazon, lo explica de este modo: “Si vas a hacer apuestas audaces, van a ser experimentos. Y si son experimentos, no sabes de antemano si van a funcionar. Los experimentos son, por su propia naturaleza, propensos al fracaso. Pero unos pocos éxitos grandes compensan las decenas y decenas de cosas que no salen bien“.

James Quincey, nuevo director ejecutivo de Coca Cola, define: “Si no cometemos errores, no nos estamos esforzando lo suficiente”. El autor de la nota sintetiza, argumentando que “si uno no está dispuesto a fracasar, no estará preparado para aprender. Y a menos que las personas y las organizaciones logren aprender a la misma velocidad que el mundo cambia, tampoco lograrán crecer y evolucionar”.

Quizás éste sea el punto más relevante, porque pone al descubierto lo que ha cambiado realmente. Parafraseando aquel famoso consejo que recibiera el ex Presidente de Estados Unidos, Bill Clinton, “es el contexto, estúpido”. En el ámbito privado – no en el público, que va por otros carriles- siempre se ha asumido que hay que correr riesgos, algunos de los cuales pueden ser muy exitosos y otros no.

Durante la mayor parte del siglo XX la planificación, por ejemplo, era la columna vertebral de todas las decisiones. Cualquier desvío era mal visto y hasta condenado. No dejaba de ser una ilusión óptica, ya que se trataba de ver la realidad tal como se pretendía, sin contar con cambios importantes. Y en verdad no los había, porque todo era más previsible. Ergo, el desvío era una falla humana, no de una realidad que cambió. El que no lo supo ver era un miope poco confiable.

En la parte de este nuevo siglo que nos toca vivir las cosas se han invertido. Lo menos confiable del mundo es la realidad, que puede cambiar de modo abrupto y hasta caprichoso. El ensayo y la experimentación pasaron a ser las herramientas fundamentales para sobrevivir, pero para ello hay que abandonar los viejos hábitos de conducción. Alentar los fracasos termina siendo una revolución cultural que muchas generaciones, anteriores, actuales y futuras, no podrán digerir fácilmente.

En definitiva, de esto se trata cuando se busca dirigentes que tomen riesgos, con la imprescindible salvedad que la compañía entera lo acompañará si la cosa sale mal, en vez de convertirlo en chivo expiatorio. La tendencia es tan clara que la Universidad Smith, de Massachusetts, ha creado un programa bajo el nombre de “Fracasando bien” donde aclaran que “lo que estamos intentando enseñar es que el fracaso no es un fallo del aprendizaje, sino su función”.

Esta vuelta de tuerca fue y es necesaria. En los ’90 se desarrollaban seminarios y conferencias donde los expositores contaban al público asistente sus asombrosos éxitos. Hoy debería abrirse un Congreso Internacional de Fracasos Empresariales (CIFE, en sus siglas en español) donde todos aprenderíamos mucho.

propósitoNo es secreto que durante la última década, las empresas han enfrentando retos para atraer y retener el mejor talento posible. En términos simples, es porque, a diferencia que nuestros padres, nuestra generación no sólo busca un buen cheque y reconocimiento.

Nuestro grupo de edad se encuentra sediento de poder tener un propósito de vida y ser congruente a nivel personal y personal. El enfrentar esta crisis de talento ha provocado una oleada muy positiva de empresas que quieren definir su propósito más allá de hacer dinero.

Esto no siempre es fácil. A veces porque se trata de una organización vieja (con más de 30 años) y se hereda una pobre cultura organizacional. Sobre todo, es difícil cuando hay tanta cacofonía entorno a los términos disponibles.

Para ayudarte en este proceso, veamos de qué va cada uno de estos conceptos.

1. Propósito

El propósito de una empresa es su razón permanente de existir. Es el porqué haces las cosas. La columna vertebral de la cual dependemos para tomar decisiones, ya sea en la vida diaria o cuando el tema es crucial. Con un propósito, podemos discernir entre decisiones que son correctas y generan valor real, de aquellas que son simplemente fáciles o incluso técnicamente elegibles.

Vamos a ponerlo en términos reales. ¿Cuándo atiendes un cliente, le estás sirviendo o únicamente estás maximizando utilidades? Esta es la pregunta que Sam Walton, fundador de Walmart, podría responder en un instante sin tener que pensar.

Guiado por altruismo y compasión, Walton se dedicó a servir a sus clientes. En este sentido, el propósito reverberó a través de toda la organización. Desde los directores ejecutivos hasta la gente de piso, todos en Walmart están listos para hacer la atención y servicio al cliente su mayor prioridad. Esto dio a Walmart una gran ventaja sobre sus competidores, a quienes aventajó año tras año.

La realidad es que sin un propósito, solo tomarás decisiones con un beneficio a corto plazo. La estrategia por sí misma no es suficiente sin un propósito. Tomemos a Enron como ejemplo, una corporación que colapsó, siendo una de las bancarrotas más impresionantes del mundo.

Tenían una estrategia brillante, pero carecían de un propósito. Lo único que les interesaba era hacer dinero, y estaban no solo dispuestos sino preparados para hacer lo que sea por ello. Esto les llevó a tomar decisiones con un juicio pobre, que envolvían una estrategia muy arriesgada para ocultar sus pérdidas. No es sorpresa que con el tiempo sus malas acciones los alcanzaron y al final más allá del escándalo global, sirven de testamento que una buena estrategia sin un propósito pueden ser desastrosos.

Recuerda, el propósito de una empresa es permanente.

Sólo en casos extraordinarios se llega a modificar, y esto únicamente para adaptarse a grandes cambios.

Por ejemplo, en octubre 2015, Google se dio cuenta de que sus operaciones estaban abarcando mucho más que su propósito original (organizar la información del mundo). En lugar de cambiar el propósito de su empresa, sus cofundadores crearon Alphabet, una nueva organización bajo la cual podían incorporar los intereses adicionales que Google había adquirido con el tiempo. El plan es poder crecer a más de 26 distintas subsidiarias con Google siendo solo una de ellas.

Ejemplos del Propósito de una Empresa:

• Kellogg’s: “Nutrir familias para que puedan florecer y prosperar”.
• IAG: “Ayudar a las personas a administrar el riesgo y recuperarse de las perdidas inesperadas”.
• Google: “Organizar la información de mundo y hacerla accesible a todos”.

2. Misión

La misión es lo que la organización desea lograr en un periodo específico de tiempo. Si el propósito es el Por qué haces las cosas, la misión se trata del Qué cosas haces. Una buena misión debe de describir que es lo que hace la empresa y lo que no. Tanto el presente como en el futuro, debe de proveer un enfoque a la dirección y sus colaboradores.

En resumen, una buena misión de una empresa debe de:

• Incluir temporalidad
• Describir el negocio en el que se opera
• Definir el cliente
• Métrica bajo la cual se define el éxito

Veamos un ejemplo de una empresa ficticia de paseo de perros:

Misión 2019: “Ser la empresa de precios bajos para paseo de perros con más clientes en la Ciudad de México”

• Temporalidad: 2019
• Descripción de Negocio: Paseo de perros de bajo costo
• Cliente: personas en la Ciudad de México (que no tienen tiempo para pasear sus perros)
• Métrica de éxito: cantidad de clientes.

3. Visión

La visión de una empresa describe sus planes, el mundo, sus clientes y si misma. Es decir, indica cómo le gustaría que el mundo fuese en algunos años.

Esto incluye una idea de que cambios quieren ver en el mundo. También como se imaginan que la vida de sus clientes mejora. Y por último describir que tipo de organización les gustaría ser, aunque esto es lo menos importante de la visión.

Conclusiones

Propósito: es la razón de existir de una organización, el porqué haces las cosas.
Misión: es lo que haces para alcanzar tu propósito en un periodo de tiempo.
Visión: es la realidad que le gustaría ver a la empresa entorno al mundo, sus clientes y ella misma.

Vivir MejorLas discusiones con tu pareja no tienen que ser devastadoras.

De hecho, las parejas que siguen dos reglas básicas cuando discuten tienden a permanecer juntas más tiempo que las parejas que no lo hacen, de acuerdo con la investigación de Robert Levenson, psicólogo de Berkeley en la Universidad de California, y John Gottman, profesor de psicología en la Universidad de Washington.

Esas reglas incluyen abordar los desacuerdos rápidamente y abordar la discusión con una mente abierta. Esas dos cosas son casi siempre más fáciles de decir que hacer, pero aquí tienes algunas formas sencillas de incorporar ambas a tu relación.

Estabilizando un bote agitado

Por más de 14 años, Gottman y Levenson estudiaron a cerca de 100 parejas casadas que vivían en el medio oeste de Estados Unidos. Entre las parejas estudiadas, aproximadamente 20 se divorciaron antes del final del estudio. La comparación de los pares que se quedaron junto con los que se separaron permitió a los investigadores hacer algunas observaciones claves.

En primer lugar, encontraron que las discusiones podrían utilizarse positivamente para “estabilizar un barco agitandose” (como Gottman lo llamó durante una llamada con Business Insider) o podrían utilizarse de manera negativa, lo que podría llevar al buque a volcarse. Si a una discusión le sigue rápidamente un desacuerdo, puede usarse para estabilizar el bote. Por otro lado, una discusión que sigue después de horas, días o semanas luego de un desacuerdo inicial enviará al barco a agitarse más.

Gottman sugiere hablar con tu pareja inmediatamente y abiertamente sobre un desacuerdo. Esto requiere reconocer que ambos son parcialmente responsables del problema y que ambos son responsables de hacer las paces, dijo.

Un estudio reciente con 145 parejas publicado en el Journal of Counseling Psychology también encontró que las parejas que recibieron capacitaciones sobre cómo abordar los conflictos de inmediato y claramente se sintieron más satisfechas con sus relaciones un año después. Las parejas que no recibieron la capacitación también fueron más propensas a ver como sus interacciones se deterioraban durante el año que estaban informando a los investigadores.

Abordándolo con una mente abierta

Gottman y Levenson también observaron que las parejas que se divorciaron durante el período de estudio con frecuencia tenían discusiones que implicaban lastimarse mutuamente. Por lo general, los comentarios que hacían los individuos para detener la conversación eran inútiles e insensibles, dijo Gottman.

“Si le dices a alguien que no está siendo lógico o decirle algo así como ‘no entiendes nada,’ simplemente no funciona, eso hace que la gente se enfade,” dijo.

Por otro lado, las parejas que permanecieron juntas tendían a abordar la discusión con una mente más abierta. Las parejas solían estar dispuestas a asumir la responsabilidad de sus acciones y escuchar lo que su pareja tenía que decir, dijo Gottman. Las parejas que hacen esto pueden usar lenguaje como: “Puedo ver que esto es realmente importante para ti, cuéntame más.”

Un estudio de 2010 publicado en Journal of Marriage and Family buscó los patrones de las discusiones de casi 400 parejas casadas. Los resultados sugirieron que cuando ambos compañeros se involucraban “positivamente” durante una discusión (es decir, discutieron el tema con calma y se esforzaron por escuchar) eran mucho menos propensos al divorcio que las parejas en las que uno o ambos compañeros no mostraban un compromiso positivo.

Así que la próxima vez que sientas que una discusión está escalando, puede que quieras poner alguna de estas tácticas en uso. Podría restaurar algo de calma a tu relación, o incluso ayudar a que tu barco no se vuelque.

magia“Solo hay dos formas de vivir tu vida. Una es pensar que nada es un milagro. La otra es pensar que todo es un milagro” – Albert Einstein. 

¿Cuál te quedas? ¿Cuál de las dos visiones de la vida te cala dentro?

Lo digo porque siempre he pensado que de existir la magia, no será algo que se pueda entender con los sentidos, sino una sensación que te invada y zarandee por dentro…

Esos momentos en los que sabes algo, pero eres incapaz de entender por qué. Sin embargo, dentro de ti hay una certeza absoluta difícil de explicar.

Hay magia, mucha. Lo que ocurre es que para notarla primero hay que creer en ella. Justo todo lo contrario de lo que nos han enseñado hasta ahora.

Ya sé, alguien dirá que eso es porque participamos de una especie de sugestión colectiva para poder soportar la rutina asfixiante que se nos come el entusiasmo y nos llena de desesperanza… Y nos recordará, con razón, que medio mundo sufre una situación de injusticia crónica.

Sin embargo, no puedo más que certificarlo porque me encuentro con ella en todas partes… Y al final, he llegado a la conclusión de Einstein, las señales que veo y las “demasiadas coincidencias para ser casualidad” que invaden mi vida pueden ser nada o serlo todo.

Hace un siglo que no creo en las casualidades. Todo tiene una causa, todo lleva un mensaje. Todo llega por algo, incluso lo que te deja extenuado en un rincón suplicando que pase. No es castigo ni plaga bíblica, es consecuencia de lo que sientes, lo que piensas y lo que eres.

Cuando cambias tus pensamientos, cambias todo lo que te rodea. Lo que pensamos y sentimos se acaba manifestando en nuestra vida aunque no nos apetezca. Donde pones la intención, acabas fabricando algo. Lo hacemos nosotros. Somos fabricantes de alegrías o de tragedias.

Y en esto, no hay culpa, saquémonos de encima de una vez por toda esa sensación de haber llegado a la vida manchados y tener que arrastrar una carga… Nuestros errores son nuestra forma de vivir, de nada sirve cargarlos como una cruz en la espalda, es mejor afrontarlos y entender, pedir perdón si hemos hecho daño y responsabilizarnos de una vez de nuestra vida.

La magia no es a veces lo que ocurre, sino tu capacidad para atraerlo y darle significado. La sincronía de hechos fantásticos en un mundo que lucha por negarlo y demostrar que nada tiene sentido y al mismo tiempo te vende fórmulas mágicas sin magia para soportarlo.

Para entender la magia tienes que estar conectado contigo mismo y con lo que te rodea, si no, no funciona… La magia es compromiso…

Y no es porque cuando no confías la magia te abandone, es sencillamente porque no puedes verla ni sentirla. Porque cuando entras en la sala con la cabeza gacha no ves una mirada inesperada de alguien que estaba allí para decirte “sigue adelante” o cuando no te atreves a hacer algo, no puedes descubrir que de haberlo hecho estabas a cinco minutos de conseguir uno de tus sueños…

A veces, la magia se caza al vuelo y te pilla sin las botas puestas.

Nos pasan cada día mil cosas difíciles de explicar, pero en ocasiones no las vemos porque nos encuentran ocupados llorando porque no nos pasa nada… Como si al frotar la lámpara y ver al genio, nos pasáramos un buen rato contándole que estamos desolados porque nunca nos sucede nada extraordinario… Aunque en esas ocasiones, la verdad, tampoco estoy segura de que su objetivo fuera ese…

A veces, perdemos oportunidades diminutas porque nos aguardan cosas más grandes. Quiero decir que, tal vez, al perderte ese sueño por no ser capaz de darte cuenta, acabas haciendo algo que necesitabas aprender antes de abrazarlo totalmente…

¿Quién sabe si eso era necesario para que pudieras apreciar ese sueño como el regalo que es? ¿Y si formaba parte del plan un primer intento fallido? ¿Y si la magia no era la oportunidad perdida sino la motivación que nace en ti al saberla perdida para intentar algo nuevo? ¿Y si perdernos las señales forma parte del plan?

¿Cómo sabemos si un rechazo es en realidad lo que necesitamos para desistir de algo que no encaja con nosotros y encontrar un sueño distinto que nos lleva a ser felices? ¿Y si una mala noticia es el mejor de los regalos al final para que tomes un camino que nunca hubieras explorado?

Es como tomar un camino y equivocarse en uno de sus cruces… ¿Y si el error es la magia? ¿Y si gracias al error consigues el mapa que lleva a tu tesoro? ¿Y si topar con un muro es el mensaje para que entiendas que no es tu camino y vuelvas atrás?

Voy más allá… ¿Y si da igual el camino porque hagas lo que hagas habrá una magia que te lleve a lo que necesitas?

Y cuando haga falta un error para aprender, te ayudará a cometerlo. Y cuando necesites un impulso, habrá un atajo, un acantilado que lleva a un mar inmenso para que aprendas a nadar… Y cuando haga falta que entiendas que no necesitas a nadie, de repente descubrirás que haces ese camino solo… Y cuando tengas que superar tu miedo, tal vez, encuentres un candil o incluso te quedes sin él porque debes amar la oscuridad antes de llegar a la luz…

Y no, no me refiero a que todo esté escrito. Y si lo está, es porque a cada paso, escribimos una línea de nuestra vida… Somos libres de entender y aceptar, porque la magia de la que hablo, en el fondo, sale de dentro.

Es una conexión difícil de explicar. Es la que te lleva a ti. A ese yo limpio y sin más pretensión que la felicidad. A esa persona que te habita y busca amar y ser amada como merece. Ese yo que conecta con todo, con cada fibra de este universo que vibra y nos sacude para que entendamos que no sólo estamos en él sino que formamos parte de su esencia.

Ese yo enorme y a la vez extraordinariamente humilde. Ese yo que se da cuenta de que todo pasa por y para algo…

La magia pasa a través de nosotros para que podamos ejercer de nosotros mismos, para que cumplamos nuestra misión… Para que cambiemos el mundo gracias a cambiar nuestros ojos al mirarlo… Para que seamos un peldaño más en esta escalera eterna que lleva a conocerse y comprender.

La magia está siempre que no se la espera. Subyace en todo. No se la puede ver pero se la puede sentir… Y sentimos tan poco, porque no dejamos de pensar en bucle, sin sentido, sin esperanza… La magia te calma cuando te encuentra en calma… Te aquieta el alma cuando consigues primero que tu alma esté quieta para poder apreciarla.

Se manifiesta muy rápido cuando no tienes prisa.

Le da la vuelta a tu mundo cuando ya no necesitas que lo haga porque has descubierto que te tienes a ti mismo.

Obra el milagro un segundo después de que descubras que ya no te importa si habrá milagro porque confías en ti.

La magia esquiva la impaciencia y la desconfianza. Para la partida cuando ganabas porque en algún instante dejas de creer que te lo mereces. Te obliga a mostrarte cuando te escondes…

La magia aleja los sueños de quiénes no se consideran dignos de ellos… Dibuja en el mundo una réplica exacta del mundo que llevamos dentro… Lo reproduce con tanta fidelidad que puedes saber exactamente cuánto te amas, al observar la distancia que hay entre ti y tus metas… Te cambia las preguntas cuando encuentras respuestas para que sigas creciendo…

Dibuja puertas en las paredes que sólo se abren cuando realmente estás convencido de que son tus puertas.

Teje redes justo después de que des el gran salto sin importante si hay red. Te hace crecer las alas medio minutos después de que decidas que pase lo que pase vas a volar.

La magia va inventando el camino a medida que tú lo vas imaginando y visualizando, y se vuelve sólido a cada paso que das hacia lo desconocido.

Ama a los osados y les deja pistas por todas partes para que sepan que pueden seguir. Escribe mensajes en el reverso de las hojas de los árboles cuando estás cansado y te sientas bajo ellos a la sombra…

Hay magia, mucha, mucha, pero pide confianza y compromiso.

La fe ciega en ti y la deliciosa locura de negar a veces tus sentidos y creer lo que nadie ve y sentir lo que nadie más siente.

Hay magia, pero pide paciencia eterna.

Alguien muy sabio me recordó el otro día “No esperes nada… No esperes nada de nada ni de nadie”y es verdad, la magia ama apasionadamente a aquellos que dan sin esperar nada cambio y no se apegan al resultado…

Tal vez, la magia no sea esa sincronicidad en la que a veces nos encontramos inmersos o esos hechos sucesivos que algunos llaman casualidades y otros causalidades… Tal vez la magia sea lograr primero esa confianza en ti mismo y esa paciencia que te permitan llegar a dónde quieres y tocar al milagro.

Quizás la magia no es el milagro sino el proceso interior que se obra en ti para conseguirlo.

Hay mucha magia en todas partes, respira hondo y deja que te invada y habite.

Tal vez, la magia eres tú cuando aceptas de una vez por toda tu grandeza y decides que ya nunca volverás a resignarte con una vida mediocre.

Sincronicidad: la simultaneidad de dos sucesos vinculados por el sentido pero de manera causal, Carl Gustav Jung

autenticaYa sea que estés construyendo un negocio o una red, siempre querrás buscar a personas que sean genuinas. Después de todo, nadie quiere trabajar o pasar tiempo con alguien falso.

En caso de que tengas dudas, genuino significa actual, sincero, honesto. La gente genuina actúa más o menos igual por dentro y por fuera. Desafortunadamente, es una cualidad difícil de discernir. El problema es que todas las interacciones humanas son relativas. Todas son una función de cómo nos percibimos los unos a otros a través de una mirada subjetiva.

Ser genuino es una cualidad poco común. En un mundo lleno de gente falsa, adictos a los medios, personas virtuales, pensadores positivos y marcas personales, todos quieren lo que no pueden tener y nadie está contento con su vida.

Para ayudarte a identificar esta raza extraña, así es como la gente genuina debe comportarse:

No buscan la atención.

No necesitan que les alimenten el ego. Los que buscan llamar la atención tienen un agujero que debe llenarse pero las personas genuinas tienen confianza en ellas mismas.

No les preocupa caerte bien.

La necesidad de ser querido viene de la inseguridad y el narcisismo. Crea una necesidad de manipular tus emociones y las de los demás. La gente con confianza es auténtica. Si te caen bien, qué bueno, si no, también está bien.

Se dan cuenta cuando los demás son falsos.

Tal vez la gente ingenua puede ser fácilmente engañada, pero la genuina no. Están concientes de la realidad y eso les da una base en la que pueden darse cuenta cuando las cosas no tienen sentido. Hay una gran diferencia.

Se sienten cómodos con ellos mismos.

A sus 70 años, el actor Leonard Nimoy dijo que estaba más cerca que nunca de estar cómodo con el mismo, al igual que Spock. La mayoría de nosotros luchamos contra eso. Como dijo una vez David Thoreau “Las masas llevan una vida de desesperación en silencio”.

Hacen lo que dicen y dicen lo que sienten.

No tienden a exagerar. Cumplen sus promesas. No analizan sus palabras o las endulzan. Si necesitas escuchar la verdad te la dirán, aunque sea duro para ellos decirlo y que tú lo escuches.

No necesitan muchas cosas.

Cuando estás cómodo contigo mismo, no necesitas de cosas para ser feliz. Sabes dónde encontrar la felicidad, dentro de ti, en los demás, en tu trabajo. Encuentras la felicidad en las cosas más simples.

No tienen la piel delgada.

No se toman todo tan seriamente, así que no se ofenden por lo que dicen los demás.

No son tan modestos u orgullosos.

Al tener confianza en sus fortalezas, no necesitan presumirlas. Asimismo, no muestran falsa modestia. La humildad es una característica positiva, pero es aún mejor ser directo.

Son consistentes.

La gente genuina puede ser sólida, sustancial o pesada. Se conocen bien y están en contacto con sus emociones, son más o menos predecibles, en el buen sentido.

Practican lo que predican.

No van a aconsejar a alguien que haga algo si ellos no lo harían. Después de todo, la gente genuina sabe que no es mejor que los demás, así que no está en su naturaleza ser autosuficiente.

Estas personas se ven a sí mismas como los otros lo harían si fueran observadores objetivos. No hay mucho procesamiento, manipulación o control entre lo que está en su cabeza y lo que la gente ve y escucha.

Una vez que la conozcas, la gente genuina es más o menos consistente con la forma en la que en un principio decían que eran. Lo que ves es lo que obtienes. Es triste que actualmente una cualidad tan positiva esté en riesgo de desaparecer. No sólo cada vez es más difícil encontrarlo en otros, sino que es más complicado ser genuinos con nosotros mismos.

Zugoi BlogLa mayoría de las personas creen que Edison inventó la primera bombilla.

Están equivocados.

De hecho, Edison llegó espectacularmente tarde al juego.

En 1878, cuando el inventor de 36 años decidió enfocarse en la construcción de una bombilla, otros 23 ya habían inventado versiones tempranas llamadas lámparas de arco, algunas de las cuales se usaban comercialmente para iluminar calles y grandes edificios.

Entonces, ¿Cómo ganó Edison en un campo tan concurrido cuando estaba tan rezagado?

Él y su equipo pasaron un año trabajando día y noche haciendo miles de experimentos. El 21 de octubre de 1879, tuvieron éxito, creando una bombilla para el uso diario en el hogar.

Edison sería pionero en cinco campos multimillonarios diferentes con su fábrica de invenciones: electricidad, películas, telecomunicaciones, baterías y grabación de sonido. En términos de hoy, puedes pensar en Edison como Elon Musk, Jeff Bezos y Mark Zuckerberg, todo en uno.

¿Cuál fue la clave del increíble éxito de Edison? En dos palabras: Experimentación deliberada. Para Edison, la construcción de una empresa era sinónimo de construir una fábrica invención.

La técnica es igual de poderosa hoy en día. “Nuestro éxito en Amazon es una función de la cantidad de experimentos que hacemos por año, por mes, por semana, por día,” proclamo Jeff Bezos. En una reciente entrevista, Mark Zuckerberg explicó, “Una de las cosas por las que estoy más orgulloso es realmente la clave de nuestro éxito es este marco de pruebas… En cualquier momento dado, no hay una sola versión de Facebook corriendo. Probablemente hayan 10.000”.

Bezos y Zuckerberg no dicen que la experimentación sea una de muchas estrategias. Ellos dicen que es LA estrategia. En este artículo, verás cómo las luminarias en muchos campos usan la experimentación deliberada y cómo puedes usarla para aumentar tus probabilidades de éxito en tu vida profesional y personal.

Por qué los 10.000 experimentos superan a las 10.000 horas

Tal vez la fórmula de éxito actual más popular es la Regla de las 10.000 horas popularizada por Malcolm Gladwell. La idea es que necesitas 10.000 horas de práctica deliberada para convertirte en un jugador de clase mundial en cualquier campo.

Las investigaciones ahora nos dicen, sin embargo, que esta fórmula es lamentablemente inadecuada para explicar el éxito, especialmente en el ámbito profesional. Una revisión en el 2014 de 88 estudios previos encontraron que “la práctica deliberada explicaba el 26% de la varianza en el rendimiento de los juegos, el 21% en la música, el 18% en los deportes, el 4% en la educación, y menos del 1% para las profesiones. Concluimos que la práctica deliberada es importante, pero no tan importante como se ha argumentado”.

Este cuadro resume los resultados debe hacer que cualquier ferviente creyente en la regla de las 10,000 horas haga una pausa:

Esto significa que la práctica deliberada puede ayudarte en los campos que cambian lentamente o no lo hacen en absoluto, como la música y los deportes. Te ayuda a tener éxito cuando el futuro se parece al pasado, pero es inútil en áreas que cambian rápidamente, como la tecnología y los negocios.

Lo que Edison y otros (ver más ejemplos a continuación) nos enseñan es que debemos maximizar la cantidad de experimentos, no las horas. En lugar de la regla de las 10,000 horas, necesitamos lo que yo llamo la regla de los 10,000 experimentos.

A lo largo de la historia, el método científico ha producido posiblemente más progreso humano que cualquier otra filosofía. En el corazón del método científico está la experimentación: desarrollar una hipótesis, realizar una prueba para probar que la hipótesis está bien o mal, analizar los resultados y crear una nueva hipótesis basada en lo que se aprendió. La regla de los 10,000 experimentos lleva este poder probado de la experimentación fuera del laboratorio a la vida cotidiana.

Seguir la regla de los 10,000 experimentos significa empezar el día no con una lista de cosas por hacer, sino con una lista de “pruebas” como Leonardo Da Vinci. De acuerdo con Walter Isaacson, uno de los biógrafos de Da Vinci , “Cada mañana su truco de vida era: hacer una lista de lo que quieres saber. ¿Por qué la gente bosteza? ¿Cómo es la lengua de un pájaro carpintero? “

A medida que avanza el día, seguir la regla de los 10,000 experimentos significa buscar constantemente oportunidades para recopilar datos en lugar de solo hacer lo que debes hacer. Significa agregar un proceso deliberado de reflexión basado en la revisión de los datos antes de que termine el día.

Por ejemplo, ¿Deseas mejorar tus resultados de ventas haciendo una nueva pregunta al final de las llamadas de ventas? Ahora, cada llamada de ventas se convierte en una oportunidad para hacer esa pregunta y recopilar datos para poder aprender cómo hacer mejores llamadas de ventas en el futuro. ¿Quieres dormir mejor para poder tener más energía durante el día? Puede investigar las mejores prácticas para conciliar el sueño, convertir las más convincentes en rutinarias, usar un rastreador de sueño para obtener datos objetivos sobre la cantidad y calidad de tu sueño y luego hacer ajustes a tu rutina para mejorar los resultados.

Para alcanzar las 10,000 horas de práctica deliberada se requieren tres horas de práctica deliberada por día durante 10 años. Yo sostengo que la regla de los 10,000 experimentos es igual de difícil, pero factible, y requiere tres experimentos por día.

Por qué 10.000 experimentos arrojan éxito según décadas de investigaciones académicas

Si el enfoque de Edison es universal, esperarías que apareciera repetidamente entre los mejores. Como resultado, el mundo académico ha estado estudiando este fenómeno durante décadas, y eso es exactamente lo que han encontrado.

El investigador Dean Keith Simonton ha dedicado su carrera a estudiar a los principales creadores de talentos del mundo y diseccionar concienzudamente sus carreras para encontrar patrones. Para compartir sus hallazgos, publicó más de 340 artículos académicos y 13 libros, incluyendo Grandeza: ¿Quién hace historia y por qué? y Orígenes del Genio: Perspectivas darwiniana de la creatividad.

Dos fascinantes detalles surgieron a partir de la investigación Simonton (y de otros). El primero es que las ideas más innovadoras son generadas por un pequeño número de superestrellas. En cualquier campo, el 10% superior de los artistas producen más del 50% de los avances.

¿Por qué estas superestrellas son mucho más exitosas? ¿Es porque sus ideas son simplemente superiores desde el principio? Esto es lo que es realmente fascinante: la respuesta es no.

La segunda lección para aprender de la investigación de Simonton es que las superestrellas producen tantas malas ideas como todos los demás; ellos simplemente producen más ideas en general. Tener muchas más ideas significa que tienen más fracasos pero también más éxitos.

“Lo que es especialmente fascinante es que los individuos creativos al parecer no son capaces de mejorar sus tasas de éxito con experiencias o mejores conocimientos” escribió Simonton. “Las personas creativas, incluso los llamados genios, nunca pueden prever cuáles de sus creaciones intelectuales o estéticas serán aclamadas”.

En otras palabras, la clave para maximizar el éxito creativo, según la teoría, es producir más experimentos.

De la salud a la comedia Stand-up: La regla de los 10.000 experimentos se aplica a través de los campos

Cuando consideras muchos de los logros más importantes en diferentes campos, a menudo ves esta teoría en juego.

Un artículo de Fast Company escrito por las leyendas de la publicidad Ben Clarke y Jon Bond señala que gracias a una combinación de nuevas tecnologías y enfoques de negocios esbeltos, las empresas más innovadoras del mundo están ejecutando miles de experimentos más anualmente:

En la academia, Einstein es mejor conocido por su trabajo sobre la relatividad, pero publicó Otros 248 documentos. Paul Erdos fue coautor de más de 1,500 artículos de investigación matemática durante su carrera. 1,500! Como era de esperar, Erdos hizo contribuciones significativas, y aunque la mayoría de sus trabajos han sido olvidados, ¡un puñado de ellos lo convirtieron en uno de los matemáticos más influyentes del siglo XX! Ahora considera que menos del 1% de los científicos publican un trabajo cada año.

En el mundo del entretenimiento, SNL, uno de los programas de TV de más larga duración en la historia, tiene un agotador proceso de experimentación semanal de lluvia de ideas, investigación y reescritura de libretos. Solo un pequeño porcentaje de ideas se transmiten al aire. Las caricaturas icónicas publicadas por The New Yorker son el resultado de un proceso en el que más de 50 profesionales independientes presentar un máximo de 10 bocetos cada uno para su consideración semanal:

Pixar, uno de los estudios de cine más exitosos de la historia, desarrolló 100,000+ guiones gráficos (es decir, secuencias de trama paso a paso) para la película Wall-E ‘s. 100,000!

Aquellos que abrazan con entusiasmo las experimentaciones en sus vidas personales también obtienen importantes beneficios. Tomemos, por ejemplo, a Shonda Rhimes, productora y escritora de Grey’s Anatomy, Scandal, y otros shows exitosos. Ella preparó un experimento que llamó El año del sí para enfrentar su debilitante ansiedad social, limitar su adicción al trabajo y aceptarse a sí misma. En lugar de decir continuamente no a las experiencias sociales, se comprometió a decir que sí durante todo un año. Entre las muchas lecciones que aprendió de esa experiencia fue que para saber en qué enfocarse primero tienes que probar muchas cosas.

El empresario Jia Jang tomó algo que la mayoría de nosotros tememos (un rechazo) y lo convirtió en un experimento con su proyecto de 100 días de rechazos. Todos los días durante 100 días se obligó a sí mismo a hacer algo socialmente incómodo, donde el resultado probablemente fuera un rechazo (por ejemplo, pedir poder jugar al fútbol en el patio trasero de alguien), todo mientras se grababa a sí mismo en video.

La periodista Elizabeth Gilbert renunció a su trabajo y matrimonio y luego pasó un año viajando por el mundo para descubrirse a sí misma. Dividió el año en tres experimentos: comer, rezar y amar. Su experiencia se convirtió en un libro best-seller y película. El joven emprendedor Ari Meisel usó los datos y la experimentación para curar su enfermedad de Crohn, el cual sus médicos le dijeron que no podía ser curado.

Comprendiendo las matemáticas: Si puedes hacer suficientes experimentos, el éxito está prácticamente garantizado

Si la experimentación es tan poderosa, ¿Por qué no lo hace más gente?

Yo digo que hay algunas razones…

Primero, vivimos en una cultura obsesionada con la productividad: Hacer más cosas en menos tiempo, sistematizar, automatizar e incluso subcontratar. Si uno tiene un marco de productividad a corto plazo, entonces tomar tiempo de tu día para nutrir un proceso creativo con resultados impredecibles que no rinden frutos inmediatamente es extremadamente difícil. Lo productivo a largo plazo a menudo parece no ser productivo a corto plazo.

Además, realizar experimentos requiere mucho tiempo. Exprimir algunos aprendizajes deliberados todos los días requiere al menos 15 minutos, pero aún más desafiante es que la mayoría de los experimentos fracasan. Si bien el fracaso se celebra cada vez más en nuestra sociedad, la mayoría de la gente todavía tiene un sentimiento visceral de vergüenza y desilusión.

No fue hasta que entendí las matemáticas detrás de la experimentación que pude superar mi miedo al fracaso.

1. Si haces suficientes experimentos, las probabilidades están a tu favor. La calidad de cada experimento subsiguiente aumenta porque tenderás a aplicar las lecciones aprendidas de los experimentos previos.Esas lecciones hacen que tu curva de éxito sea exponencial en lugar de lineal.

2. Una gran ganador paga más que suficiente por todos los experimentos perdedores,como Jeff Bezos explicó en una reciente presentación ante la SEC:

Dada una probabilidad del diez por ciento de un pago de 100 veces, deberías tomar esa apuesta siempre. Pero seguirás estando equivocado nueve de cada diez veces. Todos sabemos que si tratas un home-run, vas a fallar mucho, pero también vas a hacer home-runes. La diferencia entre el béisbol y las empresas, sin embargo, es que el béisbol tiene una distribución de resultados truncada. Cuando bates, no importa qué tan bien te conectes con la pelota, la mayoría de las carreras que puedes obtener son cuatro. En los negocios, de vez en cuando, cuando lo logras, puedes ganar 1,000 carreras.

3. Las herramientas de hoy permiten a cualquier persona aumentar su cantidad de experimentos en un orden de magnitud. Una nueva generación de aplicaciones, servicios y rastreadores asequibles nos ayuda a aprender sobre lo que funciona para otras personas, recopilar datos por nosotros mismos, interpretarlos, rendir cuentas y rastrear nuestro progreso en tiempo real.

En el espacio de la salud, por ejemplo, estas nuevas herramientas han llevado al biohacking y auto-movimientos cuantificados hasta donde las personas usan sus niveles de glucosa en sangre, sueño, actividad, frecuencia cardíaca, bioma intestinal y genética para facilitar su experimentación. Explosiones de experimentaciones similares están sucediendo en el mundo de las relaciones, la sexualidad, la inteligencia, la felicidad, la productividad y las finanzas personales.

Si tantas personas en tantos campos pueden incorporar experimentación deliberados, ¡Tú también puedes!

Lo que podemos aprender de Edison sobre vivir realmente bajo la regla de los 10.000 experimentos

Edison no tenía la intención de ser más inventivo. Creó una fábrica de experimentación para garantizar que él y su equipo lanzaran consistentemente nuevos inventos. La meta de Edison, por ejemplo, era una invención menor cada 10 días y una invención grande cada seis meses. Cuando estaba al borde de un gran avance, como la bombilla, tenía un proceso único llamado búsqueda de resistencia en el que generaría y probaría cientos, incluso miles de posibilidades.

Entonces, ¿Cómo podría ser el estilo de vida de los 10.000 experimentos para ti?

Te recomiendo tomar dos pasos ahora que podrían cambiarlo todo para ti.

Primero, identifica al menos un experimento jackpot que podría cambiar tu vida.

El camino hacia la experimentación deliberada comienza con un experimento, pero no todos los experimentos son creados iguales. Algunos experimentos requieren mucho tiempo y dinero. Algunos crean cambios incrementales, mientras que otros pueden cambiar la vida. Algunos tienen un 1% de posibilidades de éxito. Otros son una apuesta segura.

Cuando eliges un primer experimento Jackpot para llevar a cabo, lo que deseas es seguir un experimento que sea fácil de hacer monetariamente y en cuanto al tiempo, tenga el potencial de cambiar vidas, y que tenga una probabilidad razonable de ganancias. Yo llamo a estos experimentos Jackpot.

En segundo lugar, recomiendo ejecutar tres pruebas de experimento cada día.

Cuando comience el día, identifica tres pruebas que desees realizar. Recopila datos a lo largo del día y, antes de que termine el día, analiza los resultados.

¡Prueba esto durante un mes o 30 pruebas, y ve la diferencia que hace!

poderes“Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que somos poderosos más allá de cualquier medida. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad lo que más nos asusta.

Nos preguntamos, ¿quién soy yo para ser brillante, admirable, talentoso y grandioso? En realidad, ¿por qué no puedes serlo?…

Tu timidez no le sirve al mundo. No hay nada iluminado en encogerse para que otras personas no se sientan inseguros a tu alrededor. Todos estamos destinados a brillar, como lo hacen los niños

No está en sólo algunos de nosotros; se encuentra en todos. Y cuando permitimos que nuestra luz brille, inconscientemente damos permiso a otras personas a hacer lo mismo. A medida que nos liberamos de nuestro propio miedo, nuestra presencia automáticamente libera a otros”

– Marianne Williamson

Para aquellos que tenemos hijos pequeños (aunque la locura fue mayor en las niñas), Frozen, la película de Disney, fue todo un suceso.

Elsa y Anna, sus personajes principales, causaron un gran furor entre muchos chicos. Durante algún tiempo vivimos una verdadera frozenmanía que parecía que jamás iba a terminar.

Aunque es una película infantil, el argumento y su mensaje es algo que atañe tanto a chicos como a grandes. De él podemos extraer importante sabiduría.

Cada una de las adorables hermanas tiene que resolver su propio desafío. El de Anna es el amor. Desde muy pequeña se ha tenido que enfrentar a la soledad y a la falta de afecto. Sus padres murieron en un naufragio y su hermana la abandonó por temor a hacerle daño con su incontrolado poder.

Anna necesita amor con desesperación. Desea tenerlo más que cualquier otra cosa. Pero debe aprender a distinguir entre el amor verdadero, aquel que implica dolor y sacrificio, y un deslumbramiento pasajero.

Por su parte, Elsa nació con poderes extraordinarios que no sabe cómo controlar. Su desafío es dejar de huir de ellos. No ignorarlos y abandonar la lucha que tiene contra sí misma, contra su verdadera esencia.

Todos y cada uno de nosotros nacimos con grandes poderes. Y, como Elsa, a menudo los ignoramos y les damos la espalda.

No, yo no estoy diciendo que si te concentras con gran vigor serás capaz de congelar los mares y las montañas. Tampoco podrás volar si te atas un trapo al cuello. Y lo de doblar cucharas con la mente ya se demostró que era un fraude.

Nuestro poder reside en nuestro potencial. En nuestra capacidad, aún sin límite conocido, para aprender y desarrollar habilidades extraordinarias.

Las personas que han alcanzado grandes y admirables proezas no son diferentes a ti y a mi. No son extraterrestres ni han sido tocados por mágicas hadas otorgándoles inmerecidos privilegios.

Si, yo se que es más cómodo y consuela mejor pensar que sus triunfos son el resultado de haber ganado la lotería genética, y disponer de grandes ventajas desde el nacimiento; en lugar de reconocer que sus obras se deben a años de paciente y dedicado esfuerzo.

También se que a diferencia de Elsa, quien conocía desde muy joven sus poderes, la mayoría de nosotros no sabemos cuales son. Estos están ocultos dentro de nosotros y debemos buscarlos con paciencia e ilusión.

Pero esa búsqueda vale la pena. Es la puerta de entrada a la aventura más maravillosa que podemos encontrar: vivir una vida que adoremos.

Una de las cosas más excepcionales de los seres humanos es que pueden ser extraordinarios en casi cualquier cosa que se propongan. Gozamos de una capacidad ilimitada para desarrollar nuevas habilidades.

La clave reside en encontrar aquello que de verdad nos inspira, las cosas que de verdad nos apasionan.

Yo, por ejemplo, siento gran respeto y admiración por quienes tocan un instrumento musical, o por aquellos capaces de pintar hermosos cuadros o utilizar sus manos para esculpir atractivas figuras. Pero ese tipo de habilidades no son las que me entusiasma aprender. Yo prefiero los deportes. Disfruto más intentando patinar —cosa que hice hace poco— o practicando saltos y volteretas con mi hija gimnasta.

Lo que cada uno de nosotros debe descubrir es lo que le apasiona, aquello que captura por completo su atención y lo hace olvidarse del hambre, el cansancio y hasta del paso del tiempo. Lo que te hace fluir.

Cuando hallamos eso, nuestro súper poder, casi todo es posible. No hay límites para aquello que podemos alcanzar.

Vivir una vida que exprese nuestra esencia no es una quimera. Es algo que la mayoría podemos hacer. Y como lo dije antes, vale la pena intentarlo.

millonariosBienvenido a otro episodio de Tu Vida Ilimitada.

Soy Carlos Marín, autor del número uno best-seller, La Fórmula De Éxito Ilimitado, estamos en un nuevo comienzo, ya empezó el año y una nueva vida para ti.

Hemos invertido seis semanas estudiando la motivación, una cosa muy clave para tu éxito, y lo estudiamos desde todos sus aspectos. Lo que la crea, lo que la sostiene, lo que la magnífica, y con todo esto te he estado preparando para un tópico crítico, algo sumamente importante, especialmente para esta época del año, para este momento en tu vida.

Quiero hacerte una pregunta: ¿Estaría bien si te enseño cómo pensar como un millonario?

Porque a mí me parece que para muchas personas esto puede ser un problema porque los veo atascados y no digo que tú necesariamente estés en ese lugar, pero te puedo enseñar cómo piensa un millonario.

Porque yo sé que es algo que muchas personas realmente quieren lograr, quieren llegar a ese punto pero realmente piensan que hay mucho misterio, muchas cosas fuera de su control, y está mucho más dentro de tu control de lo que tú te puedes imaginar.

Existe una forma de pensar que produce el tipo de resultado que consiguen los millonarios, gente súper exitosa, gente que gana mucho dinero, gente que tiene millones de dólares.

Algunos que tienen doctorados de universidad, otros que son solamente graduados de universidad, otros que no se graduaron del bachillerato. Algunos tienen negocios de servicio, otros son profesionistas, otros son negocios al detalle, negocios al por mayor, negocios por Internet, redes de marketing, ventas, etc. Muchos diferentes tipos de negocio y muchos diferentes tipos de personalidades y temperamentos que tienen los millonarios.

Algunos son esa persona tipo A, que está empujando constantemente, y otros son tan relajados que tú dirías: “Guau, ¿este tipo es millonario o esta señora es millonaria?” Entonces, existen muchos diferentes tipos de personas, con diferentes antecedentes. No podemos decir que sólo existe este tipo o este tipo. Existen diferentes formas de pensar que tienen estas personas.

Algunos son más organizados, son este tipo de persona quisquillosa que tiene que tener todo en orden, que hacen 17 listas al día, que no salen de la casa sin una lista y otros son este tipo de personas tan flexibles que le gusta la aventura, que prefieren reaccionar a las cosas.

Algunos son más sociables, les encanta la gente, tienen que estar socializando todo el tiempo y son constructores de equipo, son líderes de opinión, siempre están involucrados con las personas, y para estas personas a veces es más fácil crear este tipo de éxito.

Otros son solitarios, vuelan solos, son creativos o les gusta trabajar en la computadora o les gusta estar, como dicen trading, opciones, acciones, etc. A veces es un poco más difícil para esas personas porque siempre es importante construir equipos, no importa la personalidad que tengan o los antecedentes que tengan.

Algunas características, formas de pensar, son muy similares en todos ellos. Por ejemplo, todos son autosuficientes, toman responsabilidad por sus vidas, por sus resultados. Son personas con iniciativa, personas que son auto disciplinadas, personas que son auto motivadas. No son el tipo de persona que necesitan alguien detrás de ellos diciéndoles: “Mira, tienes que hacer esto. Mira, tienes que hacer lo otro”. Son personas que se auto motivan, tienen la iniciativa.

No necesitan a alguien encima de ellos todo el tiempo porque ellos están buscando mayores resultados de lo que otros esperan de ellos, tienen esa iniciativa, esa motivación, tienen ciertas creencias claves que los ponen en una posición un poco separada y un poco diferente que la mayoría de las personas.

Número uno. Tienden a tener esta creencia o este sentido de saber que servir a los otros es la clave del éxito. Ellos entienden que ellos son una persona y hay siete billones de personas o siete mil millones de personas más en el mundo, y que la única forma de realmente crear riqueza es servir al mayor número de esas personas.

Tienen ese espíritu de servir, tienen esa mentalidad de que los problemas contienen las semillas de mayor beneficio y muchas semillas de mayores beneficios; tienen esta creencia, esta forma de pensar que los problemas o las necesidades traen su propia solución con ellas, y que la solución de esos problemas o necesidades crean riqueza. Mientras más grande sea el problema, mejor solución tendrán, y mayores niveles de riqueza o premios traerá esa solución.

También tienen este sentido de que parte de lo que ellos quieren hacer es elevar a las personas a nuevos niveles de ambición, a soñar más, a nuevos niveles de aspiración.

Entonces, anticipan por ejemplo lo que la gente va a querer, aún antes que la gente sepa que lo quiere. Ejemplo de eso es Apple con Steve Jobs. Ellos no estaban solucionando un problema; simplemente crearon una aspiración mayor, un nivel de ambición mayor. Crearon algo más bonito, con un diseño mejor, que la gente simplemente tenía que tenerlo, incluso siendo más caro que las otras cosas, las otras soluciones.

Ya había teléfonos celulares, ya había MP3, ya había otras cosas allá afuera. Ellos lo que sacaron fue un nuevo nivel de aspiración, un producto bello, un producto que la gente quería, que tenía que tener.

Además, esta gente entiende que dar mayor valor equivale a mayor ingreso y mayor riqueza, que el mayor valor que den produce mayores ingresos, mayores riquezas y mayor éxito. Se enfocan en dar valor. Son personas que quieren dar, no tomar.

También tienen esta mentalidad que si va a suceder, yo lo tengo que hacer, y no significa que ellos lo tienen que hacer todo sino que si va a suceder, ellos lo tienen que hacer o tienen que ser el líder, tienen que marcar el paso, tienen que ser el primero. No el primero en términos de primero en fila, sino el que lleva la fila, el que la gente sigue. Si va a suceder, lo tienen que hacer, y lo marcan con su ejemplo.

Tienen también esta creencia, como dijo Napoleón Hill en Piensa y Hágase Rico, “Cualquier cosa que yo pueda concebir y creer, yo lo puedo lograr”. Tienen esa fe y creencia en sus ideas, en sus conceptos y en sus acciones, también creen que siempre hay una manera de lograr el éxito, si estoy comprometido y si soy persistente. Yo soy responsable por mis resultados, mi vida y mi actitud en la vida determina mi nivel de éxito.

Como dice el dicho en inglés, mi actitud determina mi altitud, mi nivel de altura en la vida, y mi actitud determina mi nivel de éxito porque la actitud positiva – como vimos anteriormente – magnifica y sostiene la motivación.

También tienen esta creencia de que actualmente no existe el fracaso. No hay tal cosa como fracaso permanente. Piensan: “A veces gano. Pero si no gané, entonces necesito aprender para que la próxima vez que salga con otro plan de acción para tratar de conseguir un nuevo resultado, entonces lograrlo.” No existe el fracaso. Sólo el fracaso sucede cuando te das por vencido.

El juego de la vida es un juego que seguimos jugando hasta que yo gano. Tienen esa mentalidad, esa forma de pensar.

Obviamente, hay muchas otras creencias que tienen pero estas son las más primordiales y cuando te empiezas a dar cuenta que existe esta forma de pensar, con esta forma de responsabilidad que uno toma, es difícil fracasar porque el fracaso realmente no existe.

gene simmonsEs difícil pensar que detrás del maquillaje, las pelucas y las plataformas del líder de la icónica banda KISS haya un empresario abstemio y con profunda visión de negocios.

Gene Simmons es una leyenda del rock; pero también un experto conocedor de la industria musical y un administrador financiero admirable.

Nacido en Haifa, Israel, en 1949, Chaim Witz emigró junto a su madre a Estados Unidos cuando tenía 10 años, cambiando su nombre a Gene Klein. De niño era aficionado a los cómics y los superhéroes, con los que mejoró su deficiente inglés.

Su pasión por la música llegó más tarde, después de ver un concierto de The Beatles en el Ed Sullivan Show, donde lo cautivó, sobre todo, el efecto que estos jóvenes de peinado extraño tenían en las mujeres. Mientras hacía su preparación artística, impulsada por la guitarra que su madre le regaló, el joven Gene estudiaba para ser maestro de primaria.

La carrera al éxito no fue fácil ni en línea recta (nunca lo es). Trabajó desde muy joven y junto a su socio y amigo, Paul Stanley, inició varios proyectos de rock. Para financiarlos hicieron muchas “chambitas”, desde ser docentes hasta correctores tipográficos. Sin embargo, el liderazgo nato de Simmons, así como sus habilidades de mercadólogo sin título y de administrador (compraron su propio equipo de luz y sonido, que luego alquilaban a otros grupos) fueron las claves que llevarían a KISS a la cima.

Gene Simmons es un emprendedor. Supo crear una marca emblemática (¿quién no reconoce su larga lengua?) y mantener claros los objetivos de la banda. También entendió que debía asociarse con las personas correctas, contratar a managers capaces y conservar la cabeza fría en las situaciones difíciles. Todo esto sin dejar de lado sus sueños y fantasías: mezclar las historietas con la música y debutar como actor de cine, lo cual hizo realidad en 1978 con la película Kiss meets the Phantom of the park.

Tal vez uno de los aspectos más llamativos del vocalista de KISS sea su vida personal. Se define a sí mismo como “epicureano”, destacando el placer que le produce comer y, como es bien sabido, acostarse con decenas de mujeres.

Para el rockero la autodisciplina no está peleada con la satisfacción; por el contrario, se complementan. Pero Simmons conserva la reputación de no beber ni drogarse, algo sorprendente en la industria en la que se desempeña. Una prueba más de que posee una personalidad sólida e inquebrantable; algo esencial en cualquier empresario.

El éxito transgeneracional de la banda intérprete de “I was made for lovin you” no es un accidente o una mera casualidad. En las bambalinas de esos rockeros ataviados con trajes extraños -entre rudos y románticos- hay estrategias empresariales bien definidas. Desde el comienzo, Gene y Paul tuvieron una visión sobre qué querían hacer y cómo querían operar KISS como un negocio. De hecho, Simmons administra casi todo por sí mismo, ¡y ni siquiera tiene un asistente personal!

Para plasmar su experiencia como músico y empresario, “El Demonio” (“The Demon”, el personaje que creó para los escenarios) escribió el libro Me, Inc. Build an Army of One, Unleash Your Inner Rock God, Win in Life and Business. En este texto, basado en El Arte de la Guerra de Sun Tzu, el músico comparte sus experiencias de aciertos y fracasos, así como consejos a los emprendedores que buscan construir un negocio que trascienda.

El libro explora trece principios que son la “llave maestra” para el éxito, entre ellos la libertad, la paz mental y la administración de las finanzas. Y si esos tips vienen de alguien que ha vendido más de 100 millones de discos y DVDs en el mundo y armado un imperio de merchandising a través de licencias, creo que vale la pena tenerlos en mente. ¿No crees?

éxitoLos negocios que busquen evitar el fracaso, deben aprender a delegar trabajo, explicó el fundador de la cadena de tiendas J.C. Penny, James Cash Penny.

“El camino más seguro para que un ejecutivo se mate a sí mismo es negarse a aprender cómo, cuándo y a quién delegar el trabajo”, señaló el empresario.

En el proceso de crecimiento de una empresa o negocios, suele suceder que los gerentes confunden el acto de delegar trabajo con dejar de hacer ciertas actividades. Pero no importa el tamaño de la empresa, el momento de que se contrate una persona para mantener en funcionamiento constante el negocio siempre llegará.

Por lo que a continuación se tiene una serie de recomendaciones para saber delegar trabajos exitosamente para la empresa.

Agradecimiento.

Una recomendación esencial es el asegurarse de que los trabajadores sepan que sus esfuerzos son reconocidos y apreciados. Los gerentes más exitosos son aquellos que apuntan a hacerse innecesarios para su personal, para que las cosas salgan bien, por eso se debe ser agradecido con aquellos que han aceptado una mayor responsabilidad.

Tareas.

Deben elegirse las actividades a delegar, para dividir aquellas que son más críticas para el negocio, de las que no pueden hacerse y de las que no hay interés por efectuarlas. Como por ejemplo, si el gerente no suele usar mucho la computadora, puede considerar el delegar de sus actividades las relacionadas con la misma, como mantenimiento web o redes sociales.

Búsqueda.

Es recomendable tener claro el perfil del cargo a desempeñar, para así lograr elegir al mejor personal. Esto es, contratar a la persona con más habilidades, no a los que cobran menos o son familiares y amigos, tampoco darle tareas al trabajador que se encuentre más desocupado.

Errores.

Debe evitarse esperar la perfección, el objetivo principal es que se realice el trabajo, no una obra maestra. Se tiene que cumplir con un estándar de calidad tiempo de realización, por lo que es bueno tener claras las expectativas del trabajo y darle al personal espacio para que pueda llevar a cabo la tarea.

Claridad.

Las indicaciones que se den al personal deben ser claras y concisas, es decir dar toda la información necesaria para que el trabajo se realice. Se puede preguntar al trabajador si entiende lo que le pides.

Método.

La forma de realizar las tareas debe ser la última de las preocupaciones. Cada empleado trabaja de forma distinta. Si ya están establecidas las expectativas y estándares, debe dejarse al empleado trabajar a su modo, ya que hacer u realizar métodos diferentes no quiere decir que el trabajo salga diferente.

Enseñar.

Como se ha mencionado, delegar no es dejar a otros trabajo que no es agradable, sino permitir que los trabajadores mejoren sus habilidades. El dar más responsabilidades debe ir acompañado con la visión de que el proceso de aprendizaje involucrará algunos tropiezos.

Autoridad.

No solo se deben delegar responsabilidades sino también autoridad. Los gerentes que fracasan en delegar responsabilidades con labores, se verán en la necesidad de reportarse con sus subordinados y hacer parte del trabajo.

Regreso.

No debe aceptarse que el personal devuelva las tareas a sus gerentes, por sentirse incómodo, o para evadir responsabilidad. Solo en casos extremos, todos los integrantes del equipo deben aprender cuándo aceptar o rechazar una tarea determinada.

Supervisar.

Dejar que el personal realice el trabajo no significa dejar de revisarlo. Debe verificarse periódicamente que todo el proceso se realice bien. Cuando se trazan las expectativas, también deben incluirse puntos para hacerle seguimiento al proyecto.

pensarSomos muy poco coherentes con nosotros mismos.

¡Sí, creerme! Algunas veces me encuentro con personas que dicen de él aquello de “es muy coherente con lo que piensa, y por eso actúa así”. ¡Cuidado! de la coherencia a la obstinación hay un paso. La coherencia está también en saltarse algunas reglas internas cuando ves que ya no valen en ese momento.

En el bando contrario, también existe la gente que es coherente en cuanto a pensamiento pero no en la acción. El discurso es bonito pero la acción brilla por su ausencia. Una cosa es saber y otra muy distinta es hacer. Y es que en la vida, lo ideal es llevar ese equilibrio del triángulo que incluye el pensar, el ser y el hacer.

Pensar, te viene de lo que sabes, el ser de lo que eres en esencia y ¿hacer? ¡Ah, el hacer! El hacer es aquello que llevamos a cabo por que lo creemos y no nos va a parar nadie. Tú decides que tipo de triángulo quieres en tu vida: ¡Equilátero, isósceles o escaleno! Comparto un artículo de Álex Rovira publicado en su web, que titula Saber y creer.

A menudo nos ocurre que o bien no sabemos que podemos, o que sabiendo que podemos, no nos lo creemos. La dialéctica entre el saber y el creer es esencial. Porque saber y creer no es lo mismo. Por ejemplo: todo el mundo sabe que se tiene que morir algún día, pero casi nadie se lo cree.

Y los que creen profundamente en la obvia verdad que la muerte existe y puede aparecer en el momento más inesperado para uno mismo o para quienes nos rodean, la vida cobra un significado radicalmente distinto, y el valor que damos al instante presente, al famoso “aquí y ahora”, es infinitamente mayor.

Personalmente aprendí esta lección al tener que lidiar con la cardiopatía de mi hija menor, y de verla al límite de la muerte varias ocasiones en sus primeros días de vida, incluso al tenerla en mis brazos con su corazón sin latido. Entonces comprendí en lo más hondo de mi ser la diferencia entre saber y creer. Y sé que, por supuesto, esta memoria quedará conmigo para siempre.

La paradoja es que nuestra mente es muy tramposa ya que pensamos que eso que “sabemos” teóricamente nos pertenece a un nivel práctico, y no es así. Pensar en cómo nadar no implica en absoluto saber nadar. Saber qué es la amabilidad no implica en absoluto ser amable, por ejemplo. Esa es la gran paradoja, cuando pensamos que sabemos, porque ese saber es solo mental y no práctico.

El saber nos ayuda a gestionar la existencia, pero para transformarla es necesario algo más: creer. Con saber no es suficiente. La llave a la acción, al paso adelante, nace del creer. Por eso, el poeta latino Virgilio, escribió con tanto tino: “Pueden porque creen que pueden”, y no escribió “Pueden porque saben que pueden”.

Es distinto. Muchos saben que pueden pero no hacen. Y otros que a lo mejor tienen menos capacidades hacen porque creen profundamente que pueden. Sí, hace más el que quiere que el que puede, sin duda.

Qué paradoja: el pensamiento nos lleva a la conclusión. Pero el problema es que normalmente llegamos a una conclusión cuando nos cansamos de pensar. Y los humanos nos cansamos de pensar, en general, demasiado a menudo. Y así nos van las cosas…

Por otro lado, Platón afirmaba que no hay persona por cobarde que sea que no pueda convertirse en héroe por amor.

En efecto, lo que nos moviliza, lo que nos lleva a ser más de lo que somos, es la emoción (cuya etimología proviene de la voz latinaemovere, que quiere decir movimiento, impulso). Y la emoción y el creer van íntimamente unidos. Porque cuando creo, confío, y si confío, es porque siento una emoción positiva hacia el objeto o persona de confianza, porque creo en él. Luego creer es confiar y confiar nace de un vínculo emocional sano.

Luego, quizás lo óptimo sería poner la inteligencia al servicio del amor. El saber práctico al servicio del creer, y cuántas cosas cambiarían.

El problema aparece tanto en personas como en organizaciones, cuando el narcisismo les lleva a pensar que saben cuando en realidad ni saben hacer, ni creen que pueden hacer. Y ahora me viene a la cabeza un bello cuento, que dice así:

“El rey recibió como obsequio dos crías de halcón y las entregó al maestro de cetrería para que las entrenara. Pasados unos meses, el instructor comunicó al rey que uno de los halcones estaba perfectamente educado, pero que al otro no sabía lo que le sucedía: no se había movido de la rama desde el día de su llegada a palacio, a tal punto que había que llevarle alimento hasta allí.

El rey mandó llamar a curanderos y sanadores de todo tipo, pero nadie pudo hacer volar al ave. Encargó entonces la misión a miembros de la Corte, pero nada sucedió. Por la ventana de sus habitaciones, el monarca podía ver que el ave continuaba inmóvil. Publicó por fin un edicto entre sus súbditos y, a la mañana siguiente vio al halcón volando en los jardines.

—‘Traedme al autor de ese milagro’ —dijo.

Enseguida le presentaron a un campesino.

—‘¿Tú hiciste volar al halcón? ¿Cómo lo hiciste? ¿Eres mago acaso?’

Entre feliz e intimidado, el hombrecito solo le explicó:

—‘No fue difícil Su Alteza, solo corté la rama en la que siempre se posaba. El pájaro se dio cuenta de que tenía alas y, simplemente, voló.”

Sí. Tenemos alas. El problema es que muchas veces no nos lo creemos, aunque es evidente que ahí están. Y a veces la vida “nos corta las ramas” para que nos demos cuenta precisamente de eso, de que tenemos alas que aún no hemos desplegado y, en definitiva, que podemos hacer más de lo que imaginábamos.”

 

 

 

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