Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Vivir MejorTal vez sea porque soy periodista, pero la forma en que sé que estoy en una buena conversación es porque inconscientemente empiezo a buscar mi bloc de notas, porque todo lo que estamos discutiendo me fascina.

Por un lado, quiero tomar notas de lo que estamos hablando – tal vez me están contando sobre unas vacaciones increíbles que tomaron, o tal vez les estoy contando sobre mi relación con mi familia.

Pero por otro lado, quiero registrar esas sutiles estrategias que están usando para guiar la interacción. ¿Cómo terminé agarrando mi silla en suspenso? O ¿Cómo hicieron que me abra así?

Imagino que no soy la única que tuvo estas preguntas. Así que busqué en los hilos de Quora para comprender los comportamientos más comunes que hacen que alguien sea un placer con quien hablar.

Sigue leyendo para averiguar qué hacen esos excelentes conversadores – y cómo puedes empezar a emularlos.

1. Aprenden lo que te importa, y te permiten hablar sobre ello

Rajesh Setty dice que es importante permitir que tu interlocutor revele lo que le interesa.

“Estarás tentado a interrumpir y compartir lo que a ti te importa de vez en cuando”, dice. “El truco es detenerte y enfocarte en la otra persona primero. Ya tendrás tu oportunidad.”

De hecho, investigaciones recientes sugieren que hablar de ti mismo es intrínsecamente placentero; estimula los mismos centros de recompensa en el cerebro que se iluminan por el sexo, la cocaína y la buena comida. Por lo tanto, tiene sentido que la gente se sienta positivamente sobre una conversación en la que fueron el centro de atención.

2. Muestran sus emociones

Max Lukominskyi escribe:

Es difícil sobrestimar la importancia de las emociones durante el diálogo. Mientras hables, acompaña tus palabras con los correspondientes gestos y sentimientos. Mientras lo haces, como oyente, muestra tus reacciones y deja que tu pareja sepa cómo te siente por lo que ha dicho.

Las investigaciones respaldan esto: Un estudio encontró que las personas que suprimen sus emociones a menudo son percibidas como menos agradables que las que expresan sus sentimientos.

3. Encuentran algo que tengan en común contigo

Brian Blose recomienda que “encuentres maneras de guiar las conversaciones a áreas de interés mutuo.”

Blose dice que a menudo comienza preguntando qué hace su compañero de conversación para ganarse la vida; otras veces menciona un nuevo restaurante que visitó.

“Puede que tengas que probar algunos temas antes de encontrar algo que tengan en común.”

Las investigaciones psicológicas ayudan a explicar por qué esta estrategia podría funcionar – según el efecto de similitud-atracción, tendemos a gravitar hacia personas que son como nosotros, y especialmente cuando compartimos actitudes y valores similares.

4. Mantienen una mente abierta

“Aquellos que se cierran a ciertas ideas y se asocian sólo con personas con ideas afines están perdiendo no sólo crecimiento personal, sino oportunidades para avanzar en sus carreras”, escribe Anoop Nain.

Lo que es más, molestar a alguien para que vea tu punto de vista puede ser lo peor.

Una de las mejores maneras de llevar a cabo conversaciones profundas, en oposición a las charlas cortas, es estar abierto a escuchar las ideas de tu compañero de conversación, en lugar de obligarlo a adoptar las tuyas.

5. Te hacen sentir cómodo

Tómate un segundo para pensar en el día de la otra persona y ve qué puedes hacer para mejorarlo,” dice Ayush Agarwal. “Algo tan simple como darle a la otra persona un vaso de agua o ofrecerte para charlar en un café podría poner las cosas en un buen comienzo”.

De esta manera, tu interlocutor se sentirá inmediatamente como si te preocuparas por él; además, no se distraerán por su sed.

6. Hablan de algo que recientemente les sucedió

Según Robbie Vorhaus, “nunca estarás perdido si hablas de algo que te haya impactado en las últimas 24 horas.”

“Compré un nuevo teléfono ayer” debería bastar; “Descubrí que mi pareja me estaba engañando ayer” es probablemente demasiado personal. Las investigaciones sugieren que revelar algo demasiado íntimo cuando conoces a alguien por primera vez puede ser desagradable.

7. Hacen preguntas que conducen a otros temas

Chris X. Yang hace hincapié en la importancia de hacer el tipo de preguntas correcto.

Por ejemplo, dice, en lugar de preguntar, “¿De dónde eres?” Puedes preguntar, “¿Qué es lo mejor del lugar de donde eres?” De esa manera, obtendrás más que una respuesta de una sola palabra, y podrás desencadenar un ida y vuelta.

Si haces una pregunta simple, Gretchen Rubin, autor de libros incluyendo “The Happiness Project”, aconseja hacer una pregunta con seguimiento. Por ejemplo, si preguntas, “¿De dónde eres?” podría entonces preguntar: “¿Cómo sería tu vida si todavía vivieras allí?”

propositosAsí que sigue estos seis trucos para cumplir con tus propósitos:

Limita el número de metas

El psicólogo social Chris Berdik dice que realiza una lista corta de propósitos cada año, y afirma que la razón por la que muchos de nosotros fracasamos en cumplirlas es porque son demasiadas.

Poner demasiadas demandas a nuestra fuerza de voluntad causa que perdamos el objetivo y tiremos la toalla prematuramente debido a la frustración. Al elegir menos metas, existen menos oportunidades de sentir que estamos fracasando, así como menos demandas para nuestro poder de voluntad.

Escríbelas

Aunque escribir las metas es una técnica muy usada, ya que fuerza a un nivel más profundo de compromiso, el psicólogo del deporte Michael Gervais recomienda ir un paso más allá y escribir también las cosas que pudieran obstaculizar el cumplir estas metas.

“Aquí es donde empiezas a identificar los pensamientos que te impiden atreverte”, dice. Si estableces una meta de, por ejemplo, llamar a 20 prospectos al día pero le temes al rechazo, acepta esos miedos y piensa cómo puedes convertir los pensamientos negativos en positivos.

Establece metas realistas

“Las personas que fijan las metas más efectivas son aquellas que encuentran el punto medio entre abrumador y poco interesante”, dice Gervais.

Mientras que una meta demasiado pequeña no creará suficiente carga, una demasiado grande puede hacernos sentir abrumados. Si estableces un propósito muy ambicioso, divídelo en pedazos más pequeños y realistas, con planes detallados sobre cómo alcanzar esas micro-metas a lo largo del año.

Encuentra a un socio

“Cuando mi esposa y yo tenemos las mismas metas, las cumplimos mejor que cuando tenemos individuales”, dice Berdik. Busca personas que compartan tu meta y motívense mutuamente a cumplirla.

Haz tus metas tangibles

En lugar de decir “Voy a seguir una dieta saludable”, Gervais dice que te fijes una meta tangible como “Voy a comer una verdura en cada comida”. Esto le brinda al cerebro un objetivo visual hacia el cual trabajar. “Creamos imágenes en nuestras mentes que proveen dirección para comportamientos futuros”, afirma Gervais.

Decide un tema general

¿De qué se tratará el año para ti? Quizás puede ser el año del balance, o de la salud, o tal vez de los logros.

Decide con una palabra que se convertirá en el tema de lo que te impulsará a lo largo de los 12 meses y crea un mapa mental que conecte tus metas a esa idea general. “Queremos crear una energía enfocada, de manera que podamos usar nuestro recurso diario de energía hacia ese tema”, señala Gervais.

Robert KiyosakiCuando empiezas un negocio, debes decidir qué tipo de líder eres y qué tipo de líder quieres ser.

Hay líderes que lideran a través de la intimidación y líderes que lideran a través de la inspiración. Un líder que intimida a sus seguidores los hace más pequeños en experiencia, en intelecto y en espíritu. Hitler es el ejemplo perfecto de tal líder.

Un líder que inspira, educa y hace crecer a sus seguidores hasta que ellos mismos se convierten en líderes. Pienso en el Dalai Lama, Gandhi, Martin Luther King Jr. y otros más.

Tu trabajo es decidir el tipo de líder quieres ser.

Liderazgo Corporativo vs. Liderazgo Militar

Entrar en el mundo corporativo en 1974 fue un gran shock. Había estado en un ambiente militar durante nueve años: cuatro en la Academia y cinco en el Cuerpo de Marines. Me tomó cerca de un año entender la diferencia entre el ambiente corporativo y el ambiente militar; así como las diferencias en los estilos del liderazgo.

La mayoría de la gente se sorprende al saber que el ambiente corporativo es mucho más rígido. Esto se debe a que el mundo corporativo no se propone crear líderes que puedan pensar bajo presión. Los entornos corporativos quieren crear robots que simplemente sigan órdenes, sin importar la situación.

El ejército crea líderes. Un hombre no puede guiar todas las facetas de una organización militar. Más bien, los militares crean líderes y luego confían en que esos líderes hagan lo que es mejor para la misión.

Imagina el poder de tu negocio si se enfocara en crear líderes en lugar de robots.

Liderazgo externo o interno

Otra diferencia es que en los militares, el liderazgo es interno. En el mundo corporativo, el liderazgo es externo.

En el ejército, la cultura de liderazgo comienza cuando un nuevo recluta entra en el campamento de entrenamiento, o un futuro oficial entra a la escuela oficial de candidatos o a una academia de servicio. La cultura militar se infunde en cada persona, por la mañana y por la noche, ya sea un hombre o mujer alistada o un candidato oficial. Si el nuevo recluta no encaja en la cultura, se va.

Cuando los militares promueven a sus nuevos líderes, los nuevos líderes provienen desde dentro, no desde el exterior. Provienen de las filas. En otras palabras, el Cuerpo de Marines nunca tendría un comandante que no fuera un marine.

Esto es posible porque los militares tienen un interés activo en crear y hacer crecer líderes.

En el mundo civil, el liderazgo a menudo proviene del exterior. A un nuevo empleado se le toma una breve entrevista, se le muestra su escritorio, y se espera que haga el trabajo.

Cuando se contrata un nuevo CEO en el mundo corporativo, a menudo son contratados desde afuera en lugar de promovidos desde dentro. Rara vez fueron infundidos con la cultura de la organización que se espera que conduzcan. En muchos casos, lo único que los líderes y los empleados tienen en común es que todos trabajan para la misma empresa.

Hoy, como emprendedor dirigiendo mis propios negocios, me enfoco en el liderazgo interno.

Por ejemplo, gracias a que The Rich Dad Company es una empresa de educación, tenemos una cultura de empresa que respeta la educación y el aprendizaje. Cada semana, toda la empresa lee, estudia y discute artículos o temas que nos mantienen en contacto, actualizados y concientes de los eventos financieros que afectan a nuestros clientes, nuestras familias y nuestro mundo.

Algunos de los temas que estudiamos incluyen bienes raíces versus acciones, la economía keynesiana, el patrón oro versus el papel moneda, impuestos y pánicos financieros. En pocas palabras: Rich Dad Company practica lo que predica y lo que enseña a aquellos a quienes servimos.

No tienes ni idea de lo difícil que este sencillo evento cultural (toma tiempo hacer que todos en The Rich Dad Company sean estudiantes) puede ser. Somos, después de todo, una empresa educativa… y esa es la cultura que debe ser inculcada y apoyada. Pero se necesita mucho tiempo y esfuerzo poner esta cultura en su lugar.

Desafortunadamente, a medida que The Rich Dad Company creció, me convertí en culpable de olvidar esta lección sobre el liderazgo. Contraté personas externas para que vinieran y dirigieran nuestra empresa.

Estos líderes externos no valoraban la cultura de creación de líderes. Realizaban reuniones sólo para decirle a la gente qué hacer. No había educación, ni aprendizaje, y muy poca comunicación bidireccional. Era liderazgo desde fuera, no desde dentro, y fue un desastre. A esos líderes se les pidió que cambiaran o se fueran.

El liderazgo requiere educación

Todos los que sirvieron en el ejército saben que las ramas militares son organizaciones educativas. Todo el mundo, desde los hombres y mujeres alistados hasta los altos oficiales, están constantemente aprendiendo. El ejército es una cultura de educación; desde el primer día.

Esto no es cierto en el mundo de los negocios civiles. Recuerdo haberme disgustado cuando fui a eventos corporativos “educativos” donde la gente venía a una fiesta o a jugar al golf, en lugar de aprender.

Para convertirte en un exitoso emprendedor, te sugiero fuertemente que tomes la cultura militar de educación constante y formación constante e inculques esa cultura en tu negocio. Puede tomar un tiempo, ya que la mayoría de los civiles sin experiencia militar puede haber ido a la escuela, pero la mayoría no han trabajado nunca en una cultura de educación y formación constante.

Si puedes inculcar esta cultura dentro de tu empresa, tu empresa será dirigida desde el interior por las personas que realmente hacen funcionar el negocio, no ejecutivos que dirigen desde el exterior.

 

mentalidadTener dinero es una de las principales aspiraciones de las personas a medida que crecen, conocen el mundo y empiezan a entender el funcionamiento.

Si bien puede que el dinero no compre la felicidad, “es mejor llorar en un ferrari”, como dice un popular dicho o, en sí, lo que traduce, que cuando se tienen condiciones que faciliten la vida, se puede estar mucho más tranquilo.

Entonces, empieza a surgir un afán por buscar la forma de crecer profesionalmente para tener más dinero, de buscar los medios o más formas para ganar más o, incluso, para acumular aún más de lo que ya se tiene. Si bien puede confundirse con la actitud de la avaricia, lo cierto es que depende del nivel y “afán” que tenga cada persona por lograr ese cometido.

El problema es que, con esa ambición, surge una mentalidad particular: la de empobrecimiento o escasez, en la que todos los días usted se repite todo aquello que le falta por conseguir y hace un listado de todo aquello que quiere llegar a tener algún día.

Incluso, esto no sólo se queda en el ámbito económico sino que traspasa las fronteras, al punto que afecta también su autoestima (“ojalá tuviera el cabello liso y más largo”) o también sus relaciones personales (“si tuviera pareja, todo sería más fácil”).

Todo esto para que usted se dé cuenta que nunca tendrá lo suficiente de algo, por más que lo asciendan, por más que llegue el amor de su vida o que empiece a mejorar sus condiciones; siempre querrá más. Y es, esa misma mentalidad, la que no le permite valorar lo que ya tiene ni ser agradecido por lo que va logrando.

El cambio de chip

Un poco al estilo de los hábitos zen, de los que ya hemos hablado en Finanzas Personales, hacer meditación sobre su vida, contemplando la simplicidad y tomar conciencia de ella para actuar al respecto. Así, según Leo Babauta, experto en temas y hábitos zen, explica que todo lo que usted tiene que hacer es empezar a pensar en “ware tada shiru taru” (un dicho budista), que traduce “todo lo que necesitas, ya lo tienes.

¿Qué implica esto?

Quizá, a diferencia de lo que pueden pensar ya muchos de nuestros lectores que dirán “esto es para conformistas”, el que usted empiece a pensar de esta forma, de ahora en adelante, hace que usted comience a desarrollar esa conciencia que todo el trabajo que ha hecho realmente haya valido la pena y reconozca, en usted mismo, los frutos de todo esto.

Así, la sugerencia del experto, para lograr esto es:

1. Agradeciendo: 

El origen de todo es olvidar todo lo que usted ya ha hecho por usted mismo y lo que la misma vida le ha dado en cuanto a oportunidades. Así, una vez usted desarrolla el hábito de darse cuenta de lo que ya tiene y agradece por ello, reconociendo que es algo que puede perder al día de mañana, su perspectiva empezará a cambiar.

Esto implica también reconocer la presencia de ciertas personas en su vida, las posesiones o distintas cosas que ya ha comprado (en vez de pensar que necesita más), los alimentos que recibe a diario en cada comida así como aquellos simples y pequeños momentos que sabe que tiene todos los días, pero que si le llegaran a faltar podría restarle tranquilidad o felicidad (desde bañarse hasta la posibilidad de caminar en un parque).

2. Respetando: 

Tanto a las personas como las situaciones y los sitios a los que va. “En la tradición Zen, se cede a los demás incluso el cojín de meditación, como una parte profunda de la práctica”, como explica la página. Esto hace que usted empiece a mostrar respeto por todo aquello que lo rodea y que, de cierta forma, se pone a su favor para que sus cosas se den.

Si bien hay momentos o personas que realmente pueden ser difíciles de soportar, cuando usted empieza a agradecer por esas pruebas, la dificultad y el manejo de aquello complicado empieza a ceder.

3. Reconociendo a los demás: 

“Si ya tenemos suficiente… ¿por qué preocuparnos tanto por nosotros mismos? ¿Por qué no ver lo que podemos hacer por los demás?”, explica el experto. Es así como usted también empieza a ver que hay personas, a su alrededor, que en realidad no llegan a tener ni la mitad de las cosas que usted sí y, a pesar de eso, no tienen ese mismo afán suyo.

Si bien no se puede resolver la tristeza y calmar el hambre en el mundo, cuando usted desarrolla esa conciencia de considerar a otros e intervenir en su vida para hacerla mejor, sentirá una mayor tranquilidad con usted mismo y su misión en el mundo.

Los efectos

Una vez ha adaptado esta filosofía a su vida, empezará a darse cuenta cómo las cosas que va logrando, poco a poco, son mejor aprovechadas y las recibe de una forma mucho más tranquila y agradecida que con ese afán que tenía antes para alcanzar sus metas.

Respire, camine tranquilo y disfrute del recorrido, no sin dejar sus sueños de lado, sino disfrutando esa sensación de calma que trae el reconocer lo que usted es, sus virtudes, sus defectos y cómo poner todo eso a su favor.

Vivir MejorSi hay un fallo que se encuentra en la mayoría de los libros de autoayuda, es que no logran abordar la fuente del problema.

La mayoría son colecciones de afirmaciones y recetas (¡Levántate más temprano! ¡Ten Confianza!) que evitan el trabajo más duro de auto-mejoramiento.

Y no es de extrañar que lo hagan. Lo que refuerza nuestros comportamientos menos deseables es un cóctel de hábitos débiles, ansiedades, ilusiones, inseguridades y más; cosas que necesitan ser enfrentadas si queremos tener alguna esperanza de crecer más allá de ellos.

No es de extrañar que los libros de autoayuda eviten este paso crucial.

Nuestros prejuicios y defectos arraigados son complejos y enteramente únicos para nosotros.

Ningún libro podría esperar predecirlos o abordarlos, por lo que a menudo vale la pena escribir un libro de autoayuda en el más puro sentido: Un libro solo para nosotros.

Eso es exactamente lo que hizo Marco Aurelio, filósofo y el último de los Cinco Buenos Emperadores de Roma.

Su libro Meditaciones no es un diario ni unas memorias tanto como una guía para él mismo, una obra llena de perspicacia y convicción destinada a guiarlo en su camino a convertirse en una mejor persona.

Aunque estaba destinado exclusivamente a su autor, Meditaciones conserva una honestidad y filosofía de la que podemos aprender incluso hoy.

Qué podemos aprender de Marco Aurelio:

No te obsesiones con los elogios

Marcus Aurelius escribió en el Libro 12 de las Meditaciones: “No deja de sorprenderme: todos nos amamos más que a los demás, pero nos preocupamos más por su opinión que por la nuestra.”

El autor habla mucho de los peligros de los elogios, y se puede decir por su interés que fue tentado por las promesas de los elogios durante gran parte de su vida. Pero los elogios, se recuerda a sí mismo, es un objeto condenado que no es digno de su preocupación, ni la de nadie más.

¿Cuál es el propósito, por ejemplo, de querer ser recordado en la posteridad, complacer a una futura masa de gente que nunca conocerás? “Podrías también estar molesto por no ser un héroe para tu bisabuelo” dice él.

Él es cuidadoso de los elogios en cualquier forma, en esta vida también. El elogio es voluble, y no vale mucho la pena, para ver esto sólo mira quién está elogiándote: “Quieres elogios de personas que se patean cada quince minutos, la aprobación de personas que se desprecian a sí mismas.”

La multitud no es vale tu fidelidad y esfuerzo; ellos no gastarán las suyas en ti. Cuánto más sabio es depender de tus propios valores, y cuánto más saludable es para tu espíritu.

Abraza las responsabilidades de tu estación

Las creencias de Marco Aurelio dependen mucho de la filosofía estoica. Gran parte de lo que se recuerda a sí mismo es estar en paz con las contingencias que el mundo te lanza, ya sean angustiosas o difíciles.

“Recuerda: no debes sorprenderte de que una higuera produzca higos, ni tampoco de lo que el mundo produce,” dice, “Un buen médico no se sorprende cuando sus pacientes tienen fiebre o un timonel cuando el viento sopla contra él.”

Esta puede ser una doctrina útil para ejecutivos y líderes, quienes a menudo tienen que lidiar con las contingencias y los errores más frustrantes. Podrían encontrar la calma en recordar que es por estos agitados momentos que sus talentos son necesarios.

Ten una filosofía

Para Aurelio, la filosofía es una herramienta para la vida. “Los médicos mantienen sus bisturís y otros instrumentos a mano, para emergencias. Mantén tu filosofía preparada también; lista para entender el cielo y la tierra, “porque” nada en la tierra sucede ignorando al cielo.”

En otra parte de Meditaciones, Aurelio refleja que la filosofía es el defecto que a veces traicionamos; es la guía que nos mantiene en un rumbo natural y adecuado en la vida.

Abraza el estrés

Lo más curioso de la filosofía de Marco Aurelio es su estoicismo. Una y otra vez, se compromete con la indiferencia, la calma y la evasión del dolor. Para él el estrés es natural e incluso un signo que tiene que ser apreciado, prácticamente convirtiendo la idea misma en su cabeza.

“Es normal sentir dolor en las manos y los pies, si estás usando tus pies como pies y tus manos como manos. Y para un ser humano sentir estrés es normal – si estás viviendo una vida humana normal. Y si es normal, ¿cómo puede ser malo? “

emprendedorEl emprendimiento es un área de oportunidad para cualquier persona. Jamal Edwards es un joven que encontró en la música el camino para fundar un negocio exitoso. Estos son cinco consejos de como lo hizo.

Jamal Edwards era un adolescente común y corriente que trabajaba en un centro comercial en Londres. Como cualquier joven, comenzó a subir videos a YouTube de sus amigos cantando rap.

Hoy con 24 años de edad, es el CEO y fundador de SBTV, compañía que trabajan en el contenido de música con un nuevo ángulo y que cuenta con contactos como el multimillonario Richard Branson.

De acuerdo con información de Ernst & Young, Edwards construyó su negocio sobre las bases de la confianza en sí mismo.

Representa un cambio creciente en un negocio (la música) en movimiento constante. Cada vez más, los nuevos empresarios están reescribiendo las reglas y la creación de sus propias audiencias y mercados” señala el documento de Ernst & Young.

Estos son cinco consejos de Edwards para jóvenes emprendedores.

1. Haz tu tarea

Es importante hacer la tarea y comprender plenamente tu industria – quién es tu audiencia, lo que están buscando, así como la competencia. Pero seguir demasiado lo que los otros están haciendo, obstaculizará tu éxito. Cree en lo que estás haciendo y mantente enfocado en tus metas.

“Mis videos nunca van a ser como los de MTV, me di cuenta de que por eso funcionamos: llenamos un vacío en el mercado. Haz lo que creas que es correcto y haz el mejor uso de lo que tienes a tu alrededor”, comenta Edwards.

2. Comienza con algo pequeño y construye sobre lo que tienes.

La idea de SBTV, que significa Smokey Barz, nombre de rapero de Edwards, comenzó con poco más que un teléfono celular y una pasión por una escena musical que era poco representada en los medios de comunicación.

“Mucho del talento de mis amigos no estaba siendo registrado por los medios de comunicación, así que pensé, voy a tratar de crear la plataforma para lograrlo”, dice Edwards.

3. Trabaja duro y ten a los amigos cerca.

Al iniciar un negocio como un adolescente, puede ser difícil ser tomado en serio. La única manera de combatir el estigma es trabajar más duro y ser estratégico sobre cómo identificar en qué aspectos de tu negocio debes enfocarte.

“Hay que dar un paso atrás, centrase en un par de cosas, dar el 110% y rodearse de gente en la que realmente confíes”, afirma Edwards.

4. Toma riesgos, pero aprende del fracaso.

El emprendimiento es una tarea de alto riesgo y hay que estar preparados para aceptar el fracaso y aprender de tus errores.

“Los mayores errores pueden ser cosas simples, como no realizar copias de seguridad del disco duro”, dice Edwards y enfatiza. “Yo siempre pienso en un importante video que perdí en ese disco duro, pero todo sucede por una razón, y el fracaso es sólo un peldaño en el camino.”

5. Saca el máximo partido del éxito.

Habiendo crecido en las calles de Londres, Edwards se ha mantenido dispuestos a recordar sus raíces y ayudar a otros procedentes de entornos menos favorecidos.

El buen trabajo de Edwards lo ha llevado a conocer al príncipe Carlos, a David Cameron y a Bill Clinton.

empresaMantener la iniciativa, creatividad y entusiasmo que animaron el lanzamiento de tu negocio es el punto de partida para evitar que el éxito mate tu ‘start up’. Rodearte de un buen equipo hace el resto.

Bill Gates ha presumido en más de una ocasión de su capacidad para emprender… y no cabe duda de que su imperio es una muestra de su éxito. “Yo fallé en algunos exámenes, pero mi compañero pasó todo. Ahora él es un ingeniero de Microsoft y yo soy el dueño de Microsoft”.

Parece que esto de emprender no depende tanto de sacar buenas notas como del ingenio y la creatividad para los negocios, sin descartar, por supuesto, la visión de futuro. La idea y la adrenalina que alimentan el comienzo de un negocio, una plantilla reducida que facilita el contacto diario con los trabajadores y la puesta en común de todos los temas… pueden acabarse cuando la empresa crece y el fundador pasa de ser un colega al jefe que tiene que ocuparse más de dar a conocer la empresa fuera que de lo que sucede dentro.

¿Es posible ser emprendedor para siempre? Sí, pero para ello conviene seguir ciertas reglas:

Equipo

Incluye a pesimistas y optimistas en tu equipo inicial de colaboradores y, cuando la empresa crezca, mantenlos en el grupo directivo. Los que mandan tienen que ser los más optimistas, y también los más pesimistas si lo requiere la ocasión. Contar con estos aliados y detractores te ayudará a equilibrar tus decisiones y a tener los pies en la tierra.

Innovación

Ni los primeros empleados ni los que vienen después pueden tener miedo a los entornos de alto riesgo. Tú, como artífice de la empresa, tienes que ser el primero en transmitir este mensaje. Emprender significa innovar, probar cosas nuevas que nadie antes ha sido capaz de afrontar.

Como explica Matt Blumberg, fundador de Return Path -una herramienta de contabilización y certificación de correo electrónico- “en una start up necesitas a gente que esté cómoda haciendo pruebas y seleccionando lo que funciona”. Que ese talante emprendedor se mantenga en el tiempo depende en gran parte de esta premisa.

Transparencia

No permitas que a medida que tu empresa se hace mayor disminuyan tus ganas de comunicar la marcha del negocio.

Recuerda que la gente da lo mejor de sí misma cuando confías en ella y le das toda la información que necesita para tomar decisiones. Conocer los peligros ayudará a tu plantilla a pensar cómo hacerles frente; no te dejes tentar por la incertidumbre que reina en las grandes corporaciones.

Aprende a despedir

Si detectas que alguno de tus colaboradores deja de tener fe en tus ideas tienes que despedirle, de lo contrario minará la ilusión del resto.

Los empleados tóxicos no tienen cabida en un entorno laboral que ambiciona colaboración y buen rollo sano. Los jóvenes sin ataduras y responsabilidades familiares que contrataste en los inicios también crecen y, en ocasiones, un nuevo modo de vida les hace perder esa ilusión que les animó a emprender contigo. Un compromiso débil no te ayudará a mantener el éxito inicial.

Visión y productividad

No renuncies a la creatividad y a tu carácter visionario de los negocios. Esto no está reñido con la productividad. Comparte esta filosofía con tus colaboradores y hazles saber que deben aceptar los riesgos sin apartarse de los plazos: cumplir con un calendario es el mejor camino para hacer frente a los retos.

Irracionalidad

El Nobel de literatura Bernard Shaw dijo que “todo progreso depende del hombre irracional”. Tú debes ser el hombre irracional de tu empresa; debes sacar a la gente de su zona de confort.

El trabajo rutinario no tiene cabida en la innovación y la creatividad. El secreto para que la jornada laboral no se convierta en rutina está en conseguir a personas realmente buenas, darles confianza y escuchar sus ideas. Por muy irracional o descabellado que pueda parecer, a lo mejor resulta tremendamente práctico, ¿por qué no probarlo?

Recuerda que poner en práctica una idea ‘irracional’ fue el germen de tu negocio.

Talento

Evita que el éxito te lleve a creerte un semi-dios. Te alejarás de tus colaboradores y, por tanto, del negocio. Identifica, localiza y fomenta el talento de los que te rodean, asciende a aquellos que aportan más allá de sus obligaciones.

Rodney Brooks, fundador de iRobot Heartland Robotics -creador del robot aspiradora Roomba-, recomienda “buscar a la gente que tiene una idea global de la empresa, más allá de su equipo particular, y que es capaz de hacer aportaciones de amplio espectro. Es a ellos a quienes interesa hacer subir en tu organización”.

Tú eres la empresa

Steve Blank y Bob Dorf, autores de El manual del emprendedor (Ed. Gestión 2000), aseguran que los fundadores de un negocio son como los artistas y que “ningún consejo o recomendación se adapta a todas las situaciones que se pueden encontrar. Y no todos los consejos funcionarán siempre. Para eso están los emprendedores”.

Cinco claves para no perder el espíritu ‘start up’

Trabajar de una manera distinta forma parte de la esencia ‘start up’. Estas son las cinco claves para que ese espíritu no te abandone:

• Adiós a los tóxicos. La mala actitud de trepas, pelotas o escaqueadores no cabe en un modelo en el que todos tienen que arrimar el hombro.

• Trabajar diferente significa hacer las cosas de una forma distinta. Fomenta la iniciativa y las ideas de tus empleados.

• Prueba y error. Practica el ‘lean start up’, que consiste en sacar un producto lo antes posible, ponerlo a prueba entre los clientes potenciales y recoger su ‘feedback’ constantemente para desarrollarlo en función de sus necesidades.

• Haz hincapié en la acción y el impacto. Aquí no valen las reuniones infructuosas. Una ‘start up’ maneja plazos muy estrictos.

• Aprende haciendo, no te compliques en políticas y procesos, actúa y busca resultados rápidos.

millonarioHaber entregado periódicos me enseñó mucho de los hábitos de la gente rica ya que la generosidad de estas personas en cuanto a las propinas me instruía a darles un mejor servicio.

Me he dado cuenta que lo mismo sucede en cuanto a decisiones personales y de negocio así que he decidido compartirte las lecciones que haber sido un “pobre” repartidor de periódico me dejo para ser millonario.

El dinero engrasa las llantas

La primera lección que aprendí fue que además de hablar, el dinero también resulta motivador en algunas circunstancias.

Cuando empecé a trabajar (a los 12 años) fue porque mi familia no tenía recursos, por lo que el dinero que hacía lo utilizaba para llevar comida a mi casa. Fue justo aquí cuando tuve mi primera idea sobre el esfuerzo y recibir dinero.

Durante mis rutas de periódico conocí gente de todo tipo. Fue emocionante cuando me dieron mi primera propina, pero lo fue aún más cuando un cliente me dio lo equivalente a lo de una semana de trabajo en un solo día. Ahí me di cuenta que en realidad había gente con mucho dinero, así que decidí estudiar lo que hacían.

Instantáneamente sentí la necesidad de cuidar a ese cliente más que a los demás. Claro que quería hacer un buen trabajo, pero seamos sinceros: si hacía una excelente labor tendría más oportunidades de obtener ese tipo de recompensas.

¡Ojo! Eso no quiere decir que los demás clientes no tendrían un buen servicio, al contrario, solo no pensaba perder a aquellos que siempre me habían tratado tan bien.

Utilizo el mismo método cuando estoy en un hotel. Siempre dejo 10 dólares sobre la cama para la persona que hará la limpieza. De esta manera, no solo obtendré “extras” que los demás huéspedes no conseguirán, también será mi cuarto el más limpio. Lo mismo sucede en los restaurantes.

La riqueza está basada no solamente en dinero

Cuando crecí y empecé mi propio negocio, esta mentalidad regresó a mí a la hora de contratar gente. Mientras el dinero es una manera de motivar a los demás a que te ayuden, la forma en la que los tratas es la que genera la pasión y el entusiasmo en los demás. Yo me refiero a éstos como “hábitos de negocio”.

Pagarles ese valor agregado que aportan al negocio los hace sentir que son tomados en cuenta. También aprendí que un “gracias por el increíble trabajo” es otra forma simple y valiosa de hacer notar el gran esfuerzo. Claro, todo esto sin dejar de preguntarles por ideas que puedan hacer crecer a la compañía.

Y ahora que me he convertido en lo que soy me doy cuenta que la gente rica no piensa del dinero de la misma forma que la mayoría lo hace ya que éstos lo ven como una herramienta que les ayuda a conseguir lo que realmente quieren.

Aquellos que tienen dinero suelen prestarle mayor importancia al cuidado de la gente ya que saben qué tipo de retroalimentación podría obtener.

Mucha gente con dinero puede decirte qué tan bien les va si tratan a los demás bien, Richard Branson, de Virgin, asegura:

“Una compañía es solamente un grupo de personas. Como líder tienes que saber escuchar, ser un gran motivador, excelente dando recompensas y ver lo mejor en la gente. Las personas no son diferentes a las flores. Si tú las riegas éstas florecerán. Si tú recompensas a la gente, pasará lo mismo. Éste es un atributo esencial de un líder.”

Tratar a los demás como te gustaría que te trataran es la regla de oro, ya sea para la vida o el negocio. Lo bueno que le pongas a una relación (financiera o de lo que sea) te ofrece una respuesta igual y en algunos casos, mejor.

toyotaCon 79 años de historia, y luego de haber pasado diferentes ciclos económicos, recesiones y bonanzas, el modelo de Toyota ha demostrado ser una estrategia ganadora y aplicable para cualquier empresa.

La verdad es que nadie hubiera imaginado que la empresa Toyota, hoy la marca de vehículos más grande del mundo, en 1937, era una empresa familiar dedicada a la confección de telares, donde trabajaba Sakichi Toyoda (1867-1930) un ingenioso joven que creó una máquina semiautomática de telares para ayudar a su familia a levantar y perfeccionar su negocio.

Principio del formulario

Sin embargo, este joven tenía un sueño: crear el primer automóvil japonés.

Aunque no lo logró, le dejó la misión a su hijo, Kiichiro Toyoda, a quien envió a Estados Unidos para que aprenda de la industria automotriz americana. Al sentirse listo para fabricar el suyo, regresó a Japón y junto a un equipo de siete personas creó el primer auto japonés, para luego comercializar sus primeros vehículos, llegando a los inversionistas y lograron la expansión de la compañía… luego fue la internacionalización. Había nacido Toyota Motor Corporation.

Precisamente, en su libro, “Toyota, ¿Cómo el fabricante del mundo alcanzó el éxito?”, Jeffrey K. Liker explica la filosofía de gestión de esta compañía y como logró destacarse entre las mejores empresas del mundo gracias a su calidad y una eficiencia japonesa en base a diez principios:

1. Filosofía de largo plazo

No importa lo que pase con los objetivos financieros en el corto plazo: hay que tomar decisiones en función de lo qué va a pasar en el futuro y de las metas que se ha trazado.

2. Crear sistemas de alarma para cualquier problema

La diferencia de una persona o empresa exitosa está en la manera que las personas los resuelvan. Por eso se debe identificar los problemas en su etapa inicial y sacarlos a flote para que todo el mundo los vea, lo que permite tomar soluciones inmediatas y menos costosas.

3. Utilizar un sistema de inventarios eficiente

Se debe hacer una medición realista y lo más acertada posible de lo que necesita tener en inventario. Hace años, Toyota fue realista y supo que por la recesión iba a bajar la demanda de automóviles, por lo tanto, disminuyó su producción y sus inventarios especialmente en Estados Unidos.

4. Nivelar la carga de trabajo

No hay que ponerse metas incumplibles; hay que ser más cauto con la carga de trabajo y ponerse metas que estén acordes con la realidad e ir cumpliendo siendo siempre fiel a la filosofía de largo plazo. Los japoneses miden exactamente la capacidad de trabajo de cada empleado y tiene la capacidad de identificar quién está trabajando más y menos, eso es vital para la productividad de una compañía.

5. Que no se repitan los problemas

Hay que detenerse e identificar los problemas y buscar una solución definitiva para que no se vuelvan a presentar.

6. Tareas estandarizadas

No debe inventarse el producto, sino utilizar un método estable y repetible que permita un mayor rendimiento y facilidad en la capacitación de los trabajadores. Los tiempos se simplifican y ayudan a desarrollar nuevas ideas.

7. Constante seguimiento

Muchos problemas de la vida personal y laboral se presentan por falta de seguimiento. Detrás de este principio hay una anécdota de la empresa que es importante resaltar.

Hace seis años, sus ingenieros presentaron el proyecto del primer vehículo híbrido de la marca, el presupuesto era US$3 millones y cinco años. El director de la compañía les dio US$1 millón y tres años para llevar a cabo el proyecto. Tuvieron éxito y ahora el Toyota Prius, es el híbrido más vendido del mundo.

8. Utilizar tecnología fiable y probada

Para la compañía japonesa, los avances tecnológicos deben servir para apoyar la gente, no para reemplazarla. Estar a la vanguardia de lo que ofrece la tecnología, ayudará a ahorrar costos y esfuerzos fallidos en la organización.

9. Hacer crecer a líderes que comprendan la filosofía empresarial

Hay que formar realmente personas que crean totalmente en la filosofía de la compañía y que no tengan ningún tipo de celo para seguir transmitiendo la información a los demás trabajadores.

10. Asesorarse bien antes de tomar decisiones

Una vez que se las tome, hay que ejecutarla de inmediato: para tomar las decisiones se debe preguntar, tratar de concertar y deliberar con sus socios, proveedores o implicados en la decisión, pero no debe dudar un segundo al ejecutar los proyectos.

Reibox BlogLa automatización se ha convertido en una fuerza cada vez más perturbadora en el mercado de trabajo.

Informes sobre robots tomando puestos de trabajo con automóviles autodirigidos y asesores financieros automatizados alimentan los temores de los empleados de que sus empleos pronto desaparecerán.

Es una preocupación que Cathy Engelbert, la CEO de Deloitte, escucha incluso de su hijo de 15 años. “Mamá, ¿Los robots se van a quedar con mi trabajo algún día?” Engelbert, escribiendo en un post en LinkedIn, recordó a su hijo haciéndole esa pregunta.

“Le dije: ‘No te preocupes; nunca encontré a una máquina con coraje y empatía,'” continuó.

La respuesta de Engelbert es probablemente alentadora para los cientos de miles de empleados de Deloitte alrededor del mundo. El trabajo de contabilidad y auditoría (el pan y la mantequilla de Deloitte) están entre los trabajos que han sido señalados como altamente susceptibles a la automatización.

Y además, figuras respetadas en la comunidad empresarial, como el multimillonario inversionista Mark Cuban, advierten que los empleos en los campos de ingeniería, programación y finanzas están en alto riesgo.

Pero por esto, Engelbert insta a los empleados a darse cuenta de que no todo está perdido.

“Las tareas que son altamente manuales, rutinarias y predecibles serán automatizadas,” escribió. “Pero los puestos de trabajo se componen de muchas tareas, por lo que la naturaleza de los trabajos existentes cambiará y se crearán nuevas carreras.”

no puedoA una acción siempre le antecede un pensamiento.

Y a una no acción también.

Si queremos ir a la causa del porque repetimos comportamientos cuyas consecuencias no nos gustan y no sabemos como dejar de hacerlo, o porque no conseguimos intentar ciertos comportamientos que nos gustaría tener, tendremos entonces que investigar qué pensamientos están detrás de esas acciones equivocadas consumadas o no acciones.

Puede que ahí encontremos pensamientos que nos conecten con emociones como el miedo o la preocupación, o incluso la tristeza y, en todo caso, un sentimiento de malestar, bien por no haber sido capaces de dar la vuelta a esa situación, o bien por no estar conforme con sus consecuencias.

Una de las creencias que están detrás de un comportamiento no ejecutado o permanentemente pendiente de hacer es el famoso “NO PUEDO”, basado en razones, excusas, o incluso evidencias pasadas concretas o generalizadas, extraídas de una situación y aplicadas a su generalidad.

La cuestión ante esa creencia no consiste tanto en perderse buscando las causas para cambiarla, cuando nació, que eventos o episodios le dieron fuerza, porque se arraigó en nosotros, etc. En esa búsqueda es posible que acabemos gastando demasiado tiempo para lograr algún resultado medianamente satisfactorio. No es yendo al pasado que conseguimos cambiar o encontrar soluciones al presente, sino trabajando sobre el mismo presente como transformamos nuestro futuro.

Existen distintas maneras para transformar esta creencia limitante en una oportunidad de mejora que potencie la función dinámica de la persona hacia la consecución de resultado, en lugar de bloquearla o enquistarla en la evitación.

El “NO PUEDO” es la expresión de una indefensión aprendida ante un problema, lo cual, para salir de esa indefensión, requiere que la persona sea capaz de encontrar, de alguna manera, una fisura ante el problema que le ataña donde se vea capaz de hacer algo que dependa de sí misma y recobrar un poco de control como para sentir que vuelve a “tomar las riendas” de esa situación o problema.

La estrategia que comentaremos a continuación es de fácil aplicación para un Coaching Ejecutivo aplicable al ámbito profesional, o también al Coaching Deportivo, cuando un deportista siente que “no puede” o no consigue ejecutar una acción o movimiento.

La estrategia se llama: Reducción al tamaño controlable.

Es una de las estrategias más eficaces y consta de los siguientes pasos:

1. Separar el problema en partes (3 o 4 partes), como si fueran pequeñas etapas.

2. Tras separarlo, pedir a la persona que se analice en su actuación ante cada una de esas partes: observar que hace bien y que puede mejorar.

3. Valorar de partida las partes que hace bien y funcionan y extraer que estrategias se usa la persona como para que su ejecución en esas partes sea más eficaz.

4. Analizar de qué manera las estrategias que funcionan esas partes, puedan ser aplicadas en las otras partes.

5. Luego plantear la elección de uno de los aspectos de más fácil abordaje acerca de aquello que puede hacer mejor: centrarse solo en ese aspecto y marcarlo como objetivo inicial, olvidándose del problema en su globalidad, puede representar un principio de alivio y reducción de la carga emocional estresante.

6. Tras ello, dedicarse a crear un plan de acción para mejorar esa parte específica.

7. Si el problema persiste, entonces es bueno separar esa parte en otros 3 o 4 micro-partes y repetir el proceso.

8. Si la persona observa tras un periodo de entrenamiento que ha mejorado su ejecución en esa parte, entonces pasar o otras partes del problema que estén todavía pendientes de mejora y repetir el proceso.

situación financieraComo personas, se nos hace fácil echarles la culpa a los demás. Es una tendencia natural que aprendemos desde niños (el clásico “yo no fui”).

Por eso muchas personas dicen que el endeudamiento de la gente es culpa de los bancos: “Si no dieran créditos como si fueran golosinas, la gente no estaría al límite”. El bajo nivel de ahorro para el retiro también parece ser culpa de las autoridades: “Es que no lo incentivan”.

Desde luego que el ambiente, la legislación, el entorno tienen mucho que ver en nuestro proceso de toma de decisiones. Pero las decisiones son nuestras y debemos aceptar nuestra responsabilidad.

Nosotros somos quienes decidimos aceptar —y utilizar— cada crédito que se nos ofrece, sin comparar y sin ver si lo podemos pagar.

Nosotros sabemos que las contribuciones obligatorias al sistema de ahorro para el retiro son sumamente bajas y no alcanzarán para ofrecernos una pensión como la que queremos tener, y aun así no hacemos ahorro voluntario (en una afore o por separado).

Nosotros somos quienes no ejercemos nuestros derechos como consumidores. Por ejemplo, muchas personas hablan mal de su banco, pero no se cambian, no reclaman. Es más fácil pensar que todos son iguales y echar pestes por igual. No es así y lo he comprobado.

A lo largo del camino me he encontrado con personas arrepentidas de haber comprado un seguro de inversión: han pagado más en cargos y costos que los rendimientos que han recibido. Todo por no comparar, por no leer, por aceptar lo que les vendieron sin entender esos cargos.

Echarle la culpa a las instituciones nos ayuda a desahogarnos, pero una vez que lo hemos hecho debemos también aprender de esos errores. De lo contrario es fácil tropezar de nuevo con la misma piedra.

El primer paso para cambiar nuestra realidad, nuestra situación financiera y empezar a construir es aceptando nuestra propia responsabilidad. Sabiendo que nosotros somos los que tenemos el poder de tomar nuestras decisiones y la capacidad para saber qué es lo que nos conviene.

Sin duda, a veces necesitamos asesoría y es importante obtenerla, porque no podemos ser expertos en todo. Pero también es fundamental saber cómo asesorarnos, es decir no aceptar consejos a ciegas, que es lamentablemente lo que hacen muchas personas.

Asesoría implica entender nuestras opciones y tomar la responsabilidad de la decisión.

Por ejemplo: yo no tengo deudas con tarjetas de crédito (pago mi saldo completo cada mes, soy muy responsable). No acepto los créditos adicionales carísimos que me ofrecen en la sucursal bancaria: no los necesito.

He construido con el tiempo un fondo para emergencias, poco a poco, así no tendría que verme obligado a adquirir deudas si sucede una situación complicada.

También he hecho un plan de ahorro para el retiro propio al cual contribuyo cada mes en instrumentos específicamente diseñados para ello.

He aprendido conceptos básicos sobre inversiones y diversifico adecuadamente. Tomo muy en cuenta los costos y busco siempre la mejor opción para mis necesidades particulares.

No renuncio a mis sueños: los construyo poco a poco. Si tengo un mal servicio en un banco, me cambio de institución.

Pagué mi crédito hipotecario en la mitad del tiempo, ahorrándome una enorme cantidad de intereses por hacerlo.

Tengo cubiertas mis necesidades de protección con seguros adecuados a mis necesidades: no necesariamente los más baratos pero sí los mejores, con un buen agente de seguros a mi lado.

He ahorrado dinero porque nunca compro productos que no necesito. Aprovecho los beneficios fiscales a los cuales tengo derecho por ley.

Todo esto no es porque sepa de finanzas personales, sino porque me he dedicado a aprender con el tiempo y enseñar a los demás a través de esta columna y mis demás actividades relacionadas.

Puedo constatar que no es difícil ni toma demasiado tiempo: todos los conceptos se pueden comprender con facilidad. Requiere simplemente un poco de criterio, interés por aprender cosas nuevas, pero sobre todo, tomar responsabilidad del manejo de mis propios recursos.

Reibox BlogLa escuela no te prepara para ser emprendedor.

La experiencia real en las trincheras lo hace.

Estos nueve empresarios súper exitosos y miembros de The Oracles, comparten las habilidades principales que necesitas para tener éxito en el mundo de los emprendedores que la escuela tradicional nunca te enseñó.

1. La indomable voluntad de tener éxito

El rasgo más importante que no aprenderás en la escuela es salir y probar 100 cosas para construir un negocio y superar el hecho de que 98 de ellas no funcionarán. Y entonces volver a salir y probar otras 100.

-Barbara Corcoran, fundadora de The Corcoran Group Y tiburona en Shark Tank

2. Está bien fallar cuando apuntas alto

La escuela castiga a quienes fallan, por lo que los niños no empujan los limites de su zona de confort para llegar al siguiente nivel.

En el mundo real, no hay premios de participación ni títulos inflados. De mi experiencia en la Universidad Draper, aprendí que las enseñanzas basadas en equipos son extraordinariamente eficaces. La gente trabaja más duro para asegurarse de no tirar para abajo a su equipo. Y les enseñamos a estos equipos que fracasar está bien si intentan algo grande.

-Tim Draper, socio fundador de DFJ

3. Cuestiónalo todo

Ojalá la escuela me hubiera enseñado a cuestionarlo todo. Como emprendedor, siempre buscas encontrar alguna suposición básica sobre los negocios que otras personas están siguiendo; pero puedes cuestionar y utilizarlos para obtener conocimientos sobre tu negocio.

Para mí, fue la idea de que una vez que te encasillan como guionista de televisión, no puedes entrar en el mundo de las películas. Así que me preguntaba por qué. Escribir es escribir. Cuando me di cuenta de que había un suposición básica acerca de cómo se supone que un guionista de televisión debía comportarse versus un escritor de largometrajes, fui capaz de borrar la distinción de mi mente y de la mente de la industria. Hoy en día, es comúnmente reconocido que el mejor material está en la televisión. Cuestiona todas las suposiciones.

– Roberto Orci , productor y guionista de Hollywood cuyas películas y programas de televisión han recaudado más de $ 5 mil millones alrededor del mundo

4. Creatividad y gestión de personas

Número uno, la escuela debe enseñar creatividad tanto como las tablas de multiplicar. Los emprendedores necesitan ser innovadores. Tal vez tu nueva empresa gane $ 10.000 al mes. ¿Qué harás cuando ganes $ 10 millones al mes? El proceso de pensar sobre esto con antelación te ayudará a prepararte correctamente.

Número dos, la escuela debe enseñar cómo manejar gente. Nadie nació con esta habilidad, pero necesitas un equipo para escalar tu negocio. Necesitas habilidades de persuasión tan impresionante que hagan que la gente trabaje contigo. Y necesitas habilidades de lectura de la gente para detectar a aquellos que no son de alta calidad o tienen grandes defectos de personalidad que descarrilarán a tu equipo.

-Tai López, inversor y asesor de muchos negocios multimillonarios que ha construido un imperio en línea de ocho cifras

5. Cómo funcionan el dinero y el flujo de efectivo

Aprender sobre el dinero y el flujo de efectivo, y cómo manejarlos, debería ser un curso obligatorio en la escuela primaria. Nadie nos enseña cómo manejar las deudas, y por qué deberíamos o no tener deuda. Tampoco aprendemos cómo manejar las inversiones y crear riqueza para nosotros mismos. Como resultado, la mayoría de la gente hoy en día muere quebrada.

– Jay Georgi, fundador de Nadvia y coach de operaciones/administración/beneficios-retención

6. Cómo ser tu propio jefe

Ningún profesor de la escuela me enseñó cómo ser tu propio jefe.

1. Aprender las habilidades de gestión del tiempo.
2. Enfócate en tus fortalezas y contrata según tus debilidades.
3. Encuentra un mentor que ya haya estado en la cima de la montaña al que deseas llegar y haya cometido los muchos errores que inevitablemente cometerás.

– Gary Nealon, presidente de Nealon Solutions y The Rox Group; Cinco años consecutivos en el Inc. 5000

7. Nunca, jamás renuncies

Lo que más desearía que enseñen en las escuelas es a nunca, jamás renunciar. No importa qué. Ten tanta confianza que no haya manera de poder fallar; aprende la sabiduría de hacer ajustes y mantén la cabeza recta. Aprendí eso en la escuela de los golpes duros, no el sistema de educación formal.

-Steve Griggs, fundador y CEO de Steve Griggs Design ; Diseña y construye patios residenciales personalizados para clientes opulentos que buscan resultados rápidos

8. El éxito sin felicidad, amor y servicio conduce al vacío

Si bien la información, la competencia y los logros son fundamentales para el éxito, no son suficientes para crear una vida plena. El éxito es el más dulce cuando lo construyes con el corazón, con propósito y pasión, pero nunca aprenderás eso en la escuela. El dinero, el poder y la fama por sí mismas nunca te traerán la verdadera felicidad.

-Nafisé Nina Hodjat, fundadora y abogada administrativa en The SLS Firm

9. A quien conoces es más importante que lo que sabes

Aprende a conectarte y conocer a otros.

Como empleador, no sólo permitiría que un joven fuera mentorado, sino que también les pagaría algo por ello. Y también lo harán muchas empresas que admiran el coraje que se necesita para construir redes y pedir una oportunidad. A quien conoces para mí es más importante que lo que ya sabes.

-Craig Handley, co-fundador y CEO de ListenTrust

delegarCuando Matthew Levey lanzó su compañía de carne de res seca 100% natural, él y sus dos cofundadores montaron sus bicicletas y se fueron a visitar cuantas tiendas de abarrotes pudieron en la ciudad de Nueva York, EE.UU., para realizar demostraciones en los locales y firmar nuevas cuentas.

Luego de establecer convenios con 60 tiendas el primer mes, los tres se dieron cuenta de que la estrategia no era ni sustentable ni escalable.

“Necesitábamos hacer demostraciones para crear conciencia sobre nuestra marca y promoverla”, dice Matthew, quien dirige Field Trip Beef Jerky en Brooklyn junto con Tom Donigan y Scott Fiesinger. “Pero también era un hecho que no podíamos pasar cinco horas al día entregando muestras y, al mismo tiempo, hacer crecer nuestro negocio”.

Los emprendedores con­tra­ta­ron un equipo de muestreo para promover sus productos en las tiendas, una decisión bastante acertada, pues hoy su marca está presente en más de 5,000 locales de venta al menudeo en la Unión Americana. “Aunque visitar cada punto de la ciudad era fundamental para empezar a generar negocios, delegar ese trabajo en alguien más nos liberó el tiempo necesario para concentrarnos en el crecimiento y la construcción de nuestro equilibrio financiero”, aclara Matthew.

Todos hemos oído a fundadores de Pymes que se describen a sí mismos como “el vendedor, el jefe y la secretaria”. Pero si bien la multiplicidad de funciones –el famoso multitasking– quizá sea necesaria en los primeros días de una empresa, es importante saber cuándo dejar ir las tareas que no son esenciales, de manera que puedas concentrarte en las áreas que sí son clave para desarrollar tu empresa y llevarla hasta donde te lo propongas.

Aquí seis actividades que debes delegar hoy mismo:

1. Tareas que te impiden hacer crecer el negocio.

Cuando Matthew y su equipo se dieron cuenta de que las horas que pasaban en bicicleta, camino a entregar muestras de su producto, les impedía ampliar su plataforma a toda la nación, contrataron un equipo de demostradores. “Hacer que los consumidores prueben lo que ofreces es importante, aunque también concluimos que no era un buen uso de nuestro tiempo, porque no estaba en sintonía con nuestra visión de crecimiento a largo plazo”, dice.

Sus colaboradores no sólo se hicieron cargo del muestreo, sino también de informar a los clientes acerca de los contenidos nutricionales de los productos. Esto liberó a los fundadores de Field Trip para que se dedicaran a las cuentas nuevas, como JetBlue Airways, Vitamin World y Costco.

2. Actividades que ayuden a acelerar el flujo de efectivo.

Como dueño de una pequeña empresa –en plena curva de aprendizaje y crecimiento– con representación en gigantescas tiendas de abarrotes, Matthew notó que sus relativamente modestas facturas a menudo pasaban inadvertidas. “Los cheques por US$100 se pierden junto a los de US$10,000 con mucha facilidad, por lo que todo el tiempo estábamos persiguiendo a las tiendas para que nos pagaran”, cuenta.

Después de analizar esta situación, los fundadores concluyeron que el hecho de contratar distribuidores no sólo serviría para que les pagaran más rápido, sino que posibilitaría que les pagaran con unos cuantos cheques grandes en vez de con muchos pequeños. Hoy, Field Trip emplea más de 25 distribuidores.

“Al delegar ese trabajo en ellos, nuestras cuentas por cobrar han mejorado significativamente, al igual que los flujos de nuestro circulante. Estamos recibiendo nuestro dinero más rápido y también estamos recibiendo cheques que antes se quedaban sin pagar porque no teníamos tiempo de darles seguimiento”, explica el emprendedor.

3. Tareas en áreas cuyas disposiciones cambian con frecuencia.

Brian Fox, presidente y fundador de Confirmation.com, con sede en Brentwood, Tennessee, es un contador público que trata de mantenerse actualizado con respecto a los últimos cambios en el rubro. Pero dice que “nunca se le hubiera ocurrido” hacer la contabilidad de su firma de servicios de auditoría en formato electrónico, incluso en los austeros días en que el negocio recién comenzaba y había que optimizar recursos.

Las reglas cambian tan a menudo que si no estás al día, te perderás algo; ya sea en lo referente a los impuestos o en relación con los formatos contables. En consecuencia, necesitas a alguien que se dedique a eso de tiempo completo”, explica Brian, quien subcontrata agencias externas que están al tanto de normativas específicas. Esto para resolver sus necesidades legales, contables y de seguros.

Waverly Deutsch, profesora de iniciativa empresarial en la Booth School of Business de la Universidad de Chicago, opina que delegar en un especialista es una buena decisión cuando el precio de cometer un error podría ser alto. “Cuando estás lidiando con una oficina de gobierno, como la de recaudación de impuestos, protección al medio ambiente o relaciones exteriores, no tienes poder alguno. Y el riesgo de hacerlo mal –y enfrentar serias consecuencias– es enorme”, sentencia.

4. Proyectos que impiden el desarrollo.

Brian confiesa que tiene dificultades para presentar ideas (de nuevos conceptos) con suficiente detalle como para que un equipo tecnológico se haga cargo de desarrollarlas. Al respecto, decidió hacerse a un lado en esa parte del proceso para evitar convertirse en un cuello de botella. “Era yo quien estaba retrasando nuestro crecimiento; de ahí que contraté a un gerente de producción con el que puedo compartir la idea, y ya luego él realiza todo el trabajo preliminar”, cuenta.

Hoy, la compañía tiene un equipo que toma las ideas de nuevos productos, mejoras y modificaciones, y redacta especificaciones detalladas para que el equipo tecnológico pueda crearlos.

5. Cualquier cosa que quieras que tu equipo aprenda.

Bob Marsh, CEO de Level-Eleven, una empresa con sede en Detroit que crea software motivacional para equipos de ventas, afirma que una de las mejores formas de lograr que los empleados adquieran algún conocimiento es permitir que completen la tarea por sí mismos.

Aunque él podría simplemente decirle a su equipo de ventas cómo le gustaría que realizaran una tarea específica, ha descubierto que es más efectivo pedir a alguien que encabece la actividad, de manera que pueda reunir al equipo y juntos llevar a cabo mejores prácticas. “Esto ayuda a que la gente lo interiorice porque ha aportado sus propias ideas y decisiones en ello”, aclara.

6. Las cosas que simplemente odias hacer.

Muchos empresarios novatos coinciden en que delegar las tareas que no soportan les ayuda a mantener su energía y entusiasmo, que resultan esenciales para el éxito de su compañía. Al fin y al cabo, por eso trabajan por su cuenta. “Creo que debes hacer las cosas que realmente disfrutas, divertirte con ellas, y delegar el resto”, opina Brian, de Confirmation.com.

importaran menos

11. Culpar a otros

¿Alguna vez conociste a alguna persona feliz que regularmente evada la responsabilidad, la culpa y señale con el dedo y ponga excusas por su insatisfactoria vida? Yo tampoco.

Las personas felices aceptan la responsabilidad de cómo se desarrollan sus vidas. Ellos creen que su felicidad es subproducto de sus pensamientos, creencias, actitudes, carácter y comportamientos. Y aunque se necesita tiempo para comprender esto plenamente, es una lección que vale la pena aprender.

12. Ganar la aprobación de todos los demás

Es la fuerza de tu convicción lo que determina tu nivel de éxito personal en el largo plazo, no el número de personas que están de acuerdo contigo en cada pequeña cosa que haces. En última instancia, sabrás que has tomado las decisiones correctas y has seguido el camino correcto cuando haya paz genuina en tu corazón.

13. La idea de salvar a ciertas personas (excesivamente dramáticas) de sí mismas

Honestamente, no puedes salvar a algunas personas de sí mismas, así que no te hundas en su drama.

Aquellos que hacen el caos perpetuo de sus vidas no apreciarán que interfieras con la conmoción que han creado. Ellos quieren la simpatía de “pobre bebé”, pero no quieren cambiar. No quieren que sus vidas sean arregladas por ti. No quieren que sus problemas sean resueltos, que sus adicciones emocionales y distracciones sean quitadas, ni sus historias resueltas, ni sus líos limpiados. ¿Porque qué les quedaría? Ellos no lo saben y no están listos para saberlo todavía. Y no es tu trabajo decírselos.

14. Las cosas egoístas y despectivas que otros digan y hagan

Si tomas todo personalmente, inevitablemente te sentirás ofendido por el resto de tu vida. Y eso no vale la pena!

En algún momento se hace muy claro que la manera en que la gente te trata es su problema, y cómo reaccionas es el tuyo. Comienza a aprovechar al máximo la increíble libertad que ganas cuando te separas de las payasadas de las otras personas.

15. Ganar discusiones

No vale la pena pelear por ello por mucho tiempo. Y si puedes evitarlo, no pelees en absoluto. Realmente no importa tanto. No definas tu inteligencia o autoestima por el número de peleas que has ganado, sino por el número de veces que te has dicho en silencio: “¡Esto no vale la pena!”

16. Juzgar a los demás por sus defectos

Todos tenemos días en los que no somos los mejores. Y cuanto más crecemos, más nos damos cuenta de lo importante que es dar a los demás el respiro que esperamos que el mundo nos dé en nuestros malos días. En verdad, nunca sabes lo que alguien ha pasado en su vida, o por lo que están pasando hoy. Se amable, generoso y respetuoso… y entonces quédate en tu camino.

17. La obsesión de la sociedad por la belleza exterior

A medida que envejeces, el cómo te ves en el exterior se convierte cada vez menos en un problema, y que quien eres en el interior se convierte en el principal punto de interés. Eventualmente, te das cuenta de que la belleza no tiene casi nada que ver con la apariencia; es quien eres como persona, cómo haces que los demás se sientan consigo mismas, y lo más importante, cómo te sientes contigo mismo.

18. Las posesiones físicas lujosas y costosas

Más adelante en tu vida, tu lista de deseos personales para posesiones físicas “lujosas” tiende a ser cada vez más y más pequeña, porque las cosas que realmente quieres y necesitas son las pequeñas cosas que no se pueden comprar.

19. Todas las relaciones superficiales que sólo te hacen sentir más popular

Es bueno tener amigos. Sé amable. No te dejes llevar. Aparta mucho tiempo para aquellos que más importan. Tu tiempo es extremadamente limitado, y tarde o temprano sólo querrás estar cerca de las pocas personas que te hacen sonreír por las razones correctas.

20. Las distantes futuras posibilidades

A medida que pasa el tiempo, naturalmente tendrás más detrás tuyo y menos delante de ti. El futuro distante, entonces, poco a poco tendrá menos valor para ti. Pero eso realmente no importa, porque la buena vida siempre empieza ahora mismo, cuando dejas de esperar una mejor.

Algunas personas esperan todo el día para las 5pm, toda la semana para el viernes, todo el año para las fiestas, toda su vida para la felicidad. No seas uno de ellos. No esperes hasta que tu vida esté casi terminada para darte cuenta de lo buena que ha sido. El secreto de la felicidad y la paz es dejar que este momento sea lo que es, en lugar de lo que como crees que debería ser, y entonces hacer lo mejor con él.

Vivir MejorEl tiempo es en última instancia un recurso limitado. Nadie va a vivir para siempre, incluso si la mayoría de la gente camina sin pensar en ese hecho.

Algunas personas, sin embargo, tienen un mayor sentido de su propia mortalidad. Un diagnóstico de cáncer puede poner al revés todo. Sobrevivir a la enfermedad cambia lo que sientes sobre el tiempo.

¿Cómo? Aquí tienes algunas respuestas de algunos jóvenes supervivientes.

“Profundizo más rápido”

Matt Hall descubrió que tenía leucemia en 2006, a los 32 años. Afortunadamente, su forma de cáncer era tratable con Gleevec, una droga que mantenía la enfermedad manejable, lo que significaba que Hall podía esperar vivir una vida relativamente normal.

Sin embargo, esa buena noticia no fue inmediatamente obvia cuando fue diagnosticado. Él recuerda estar en su coche después de saberlo. Su esposa conducía. Miró por la ventana y vio a otras personas en sus coches, moviendo sus cabezas al ritmo de la música. “La vida continúa, pero en mi coche parecía que la vida estaba paralizada”, dice. “Vivía con una perspectiva de medio metro frente a mí. Cuando sucede algo así, no ves más allá.”

Eventualmente, una vez que pasó de pensar que podría morir pronto a saber que viviría con una enfermedad crónica, se dio cuenta de que necesitaba una visión a más largo plazo. La urgencia se desvanece, dice, “pero nunca se desvaneció al punto que lo consideraba un ritmo normal de la vida antes del cáncer.”

Hall dice: “Ahora, soy decisivo, y tengo una urgencia que a veces es incómoda para las otras personas”. Cofundó una empresa (Grupo de Inversiones Colina), y escribió un libro (Odds On: The Making of an Evidence-Based Investor).

Cuando quiere hacer algo, tiende a hacerlo. Recientemente fue a Wimbledon porque le encanta el tenis y quería ver a Roger Federer jugar. “Puedo profundizar en las conversaciones con la gente con más rapidez,” dice.

Este ritmo intenso tiene sus complicaciones. “Es de alguna manera agotador,” admite Hall. “No te das el tiempo para simplemente tirarte y relajarte, despreocuparte de las cosas,” dice. “Yo diría que es algo en lo que tengo que trabajar.”

“No me aporreo a misma”

Cuando Hall fue diagnosticado, se encontró con una serie de artículos en la revista Glamour de una joven mujer que tenía la misma forma de leucemia. La escritora Erin Zammett Ruddy fue diagnosticada a la edad de 23 años, y estuvo viviendo con la enfermedad durante 15 años. Su percepción del tiempo cambió de una forma algo diferente a la de Hall.

Como una ve-y-tómalo de 23 años, “tenía que maximizar cada hora del día,” dijo. “Nunca me relajé, siempre estaba haciendo, logrando y obsesionada con el futuro”.

La montaña rusa de su diagnóstico, y luego descubrimiento de que sería capaz de vivir una vida relativamente normal, “me hizo darme cuenta de que realmente no me importa eso”, dice Ruddy. Ella encontró pensando: Estoy sana, y me siento bien, así que voy a relajarme.”

Dicho esto, ella no es una remolona. Antes del cáncer, quería viajar, ser escritora, tener influencia. La ironía es que “lo que yo pensaba que iba a descarrilarme, no me descarriló”. Ruddy escribió un libro (Mi llamada vida normal) sobre tener cáncer.

Viajó por todo el mundo hablando sobre el cáncer. Se dio cuenta de que, aunque podía lograr mucho, “no tenía que estar tan loca por todo eso”, dice Ruddy.

“Supongo que dejé de despertar cada día sintiendo que tenía que conquistar el mundo hoy. Si ver Below Deck en Bravo es algo que me hace feliz por una hora en la noche en contraposición a una serie de otras cosas que podría estar haciendo, no me aporreo a mí misma. Sólo lo hago.”

Encontrando la paz

Layla Banihashemi, neurocientífica y profesora asistente de psiquiatría en la Universidad de Pittsburgh, fue diagnosticada con cáncer de mama a los 32 años, unos pocos meses después de casarse. Pasó un año en quimioterapia, cirugía y radiación.

Antes de su diagnóstico, ella dice: “Estaba casi exclusivamente enfocada en mis investigaciones y carrera.” No había viajado mucho. “Definitivamente había cosas en el fondo de mi mente que quería perseguir, como hacerse maestra de yoga o aprender a tocar la guitarra y escribir canciones. Pero se quedaron en mi mente porque siempre había algo aparentemente más importante y siempre había una tarde o un después de terminar esto.”

Banihashemi y su marido incluso decidieron retrasar su luna de miel porque estaban ocupados con trabajo. “También pasé mucho tiempo preocupándome intensamente por el futuro (¿qué sucederá si mi beca no fuera financiada, qué haría con mi vida?) y no ver otras posibilidades.”

El diagnóstico cambió eso.

Banihashemi aprendió a “actuar en las cosas que deseo hacer”. Después de terminar la mayor parte de su tratamiento, escribió dos canciones con la ayuda de un amigo músico. Ella y su marido tomaron su luna de miel retrasada en Kauai. Tomó una clase de canto y dos clases de guitarra. Actualmente, Banihashemi está tomando clases de dibujo y aprendiendo a nadar. También comenzó a dirigir más su lado espiritual.

“Después de mis tratamientos de radiación, experimenté algunos síntomas de estrés postraumático y comencé a buscar formas de sanar a nivel emocional y espiritual,” dice Banihashemi.

“Cuando estos síntomas estaban en su peor momento, decidí perseguir la formación de maestro de yoga que había querido hacer desde la universidad,” explica. “Y si bien tardaría mucho tiempo, no podía pensar en ninguna razón para no hacerlo.” Pasó 10 horas estudiando los fines de semana, encontrando paz y curación.

Banihashemi pasó más tiempo en la naturaleza. “Una cosa a la que dedico mucho menos tiempo es a preocuparme por el futuro,” dice. “Tengo un mayor sentido de que estoy en el camino correcto, y que las cosas saldrán exactamente como se supone.”

No sudo por las cosas pequeñas

De todas las reacciones diferentes, surge un tema: Sobrevivir tiende a hacer que la gente piense que no tiene sentido perder tiempo y energía en cosas que no son ni significativas ni agradables.

“No me engaño con cosas pequeñas,” dice Hall. “Externalizo tanto como puedo ahora, solía tener una cortadora de césped, pero ahora no.” También vive cerca del trabajo para pasar el menor tiempo posible en el auto.

Ruddy se encuentra relajada cuando las cosas salen mal; un buen rasgo para tener mientras crías a tres niños pequeños. Ella puede planear un gran día, y luego tener al niño vomitando por todas partes. “Lo siguiente que sabes es que son las 2 de la tarde y no me he duchado,” dice. Sin embargo, “porque tuve esa experiencia, sé, gracias a Dios, que va a haber otro día. Que no es el fin del mundo.”

feliz¿Qué diferencia a una persona feliz de otra infeliz?

Les hemos preguntado a los expertos en cultura slow Artiem Fresh People de Artiem Hotels y nos han dado 20 claves fundamentales para hacer la distinción.

Nosotras nos las vamos a tomar como pequeños retos para incorporar en el día a día y así parecernos un poquito más a las personas happy que queremos ser. ¿Te animas a seguir el ejemplo?

Estos son los secretos de las personas felices:

1. Desdramatizan con humor

¿No te has fijado en que la gente que está feliz de la vida se ríe mucho? Pues que sepas que también lo hace de sí misma. No se martirizan tratando de cambiar las cosas ni de conseguir la perfección. Si no se puede, aceptan las reglas del juego y sonríen.

2. No se toman nada como algo personal

Para ellos no existe el enemigo.

3. Le dan importancia a la belleza

Les gusta mantener el orden, rodearse de objetos personales bonitos, de flores…

4. Tienen autocontrol

Son moderados comprando, comiendo, creando, fumando, bebiendo, conduciendo, hablando, trabajando, pensando, adorando, creyendo, siendo… ¿Te suena eso de que en el término medio está la virtud?

5. Son creativos

Y no subestiman sus capacidades, todo lo contrario, ellos crean, no copian.

6. Se visualizan de forma optimista

“Las personas que tienen el hábito de soñar en grande tienen más probabilidades de alcanzar sus metas que las que no lo hacen”, apuntan desde Artiem Fresh People.

7. Se cuidan

A la gente feliz le gusta alimentarse de forma saludable, hacer deporte, dormir bien y, en definitiva, cuidar de su bien más preciado: la salud.

8. Sonríen y son amables

Tratan con cariño a todo el mundo, gastan bromas y muestran respeto por todos, incluidos ellos mismos.

9. Se mueven con máximos

Son generosos al máximo pero también piden sin parar. Cuidan a su familia y amigos al máximo, sin importar el esfuerzo que haya que hacer.

10. Disfrutan conversando con cualquiera

Y eso es porque son receptivos a otros puntos de vista y mentalidades de los que pueden aprender.

11. Son proactivos en todo lo bueno

El amor, el sexo, la risa…

12. Son asertivos

“Para ser feliz hay que facilitar la vida a los demás pero sin comprometer la propia ni la de los que queremos”, nos cuentan desde Artiem Fresh People.

13. Viven sin miedo

¿Qué te parece cambiar el chip y tomarte los problemas como desafíos? La gente feliz lo hace.

14. Disfrutan de su tiempo libre

Leen, tocan un instrumento, cantan, bailan…

15. Viven conscientemente y desaceleran el ritmo cuando es necesario

Este tipo de personas cultiva el ahora y lo saborean. La consciencia plena es su objetivo. Se toman la vida con calma y afrontan los desafíos sin alarmismos ni triunfalismos.

16. Son agradecidos

La gente feliz aprecia la vida y todo lo que tiene/ha conseguido.

17. Están aprendiendo continuamente

“Los juicios u opiniones radicales, inmutables y sin discusión son una trampa para la felicidad. Están abiertos a nuevas experiencias y al cambio”, señalan desde Artiem.

18. Perdonan

“Las personas felices entienden que es mejor perdonar y olvidar que dejar que sus sentimientos negativos desplacen a sus sentimientos positivos”, nos cuentan desde Artiem Fresh People.

19. Meditan

¿Sabes que hay diferentes formas de meditación? Practicar yoga, hipnosis, relajación, afirmaciones, visualizaciones o simplemente quedarse en completo silencio, son algunos métodos para llegar a esta especie de nirvana.

20. Buscan la naturaleza

Te preguntarás el porqué de esto. Es muy sencillo, hay mucha gente a la que les despierta sensaciones de bienestar y felicidad.

Kim KiyosakiLa era de las pequeñas empresas ha comenzado.

El desarrollo tecnológico, la economía y los recursos disponibles hacen de este el momento perfecto para comenzar tu pequeña empresa.

Un reciente informe realizado por Intuit reveló que las pequeñas empresas están prosperando, y que la economía de la pequeña empresa está a punto de crecer rápidamente durante los próximos diez años. De hecho, se espera que las pequeñas empresas crezcan “de 30 millones en 2016 a más de 42 millones en 2026”.

Este informe pasó a esbozar cinco tendencias que le “darán a las pequeñas empresas una ventaja competitiva durante la próxima década.”

Infraestructura de negocios de clase mundial

Las pequeñas empresas ahora pueden utilizar la tecnología y la infraestructura que alguna vez tomaba años construir en una gran empresa. Hoy, en segundos y por un bajo precio, puedes construir una pequeña empresa en tu computadora.

La fabricación y distribución son más fáciles que nunca con servicios como Amazon. Comenzar tu negocio hoy es más fácil que nunca.

Datos útiles

Vivimos en la era de la información, donde se producen enormes cantidades de datos todos los días. De hecho, “el 90% de los datos del mundo se crearon en los últimos dos años.”

Recolectar y analizar estos datos es más rápido que nunca. Con esta información, puedes obtener una visión más profunda de tus clientes, el mercado y tu propio negocio. Las pequeñas empresas pueden aprovechar la revolución de datos y utilizarla para su ventaja.

Un creciente grupo de talentos bajo demanda

Plataformas como Fiverr y Upwork hacen que encontrar a las personas adecuadas para hacer el trabajo sea simple y rápido. Tu pequeña empresa no tiene que contratar una oficina llena de empleados. Al menos no de inmediato. Subcontratar trabajadores on demand es barato y fácil, y te permite evitar las complicaciones que vienen con contratar empleados a tiempo completo.

Esto nivela el campo de juego con las grandes empresas, ya que las pequeñas empresas ahora tienen acceso a las personas que necesitan a menor costo.

Mercados en línea

Los consumidores están demandando más y más productos de nichos, y las pequeñas empresas están listas para ofrecerlos. Con mercados en línea como Amazon y Etsy, puedes vender a un mercado específico sin tener que salir de tu casa.

Los mercados en línea también le permiten a las empresas llegar a clientes del otro lado del globo, creando un negocio internacional con un solo clic.

Publicidad en línea rentable

En el pasado, era difícil competir con las campañas publicitarias masivas puestas por las grandes empresas. Pero con Internet, puedes esparcir tu mensaje internacionalmente en cuestión de segundos.

Con las redes sociales y herramientas de Google, crear tu propio plan publicitario es sencillo. Puedes comprar publicaciones patrocinadas, publicar anuncios de video y crear un blog de marketing de contenido a precios bajos. Elegir el target de tus clientes a través de las plataformas en línea ayudará a tu pequeña empresa a tomar el control de su futuro.

No más excusas

Deja de decir que no es el momento adecuado, o que no sabes cómo empezar, o que no podrías competir con otras empresas más grandes. Ahora es el momento perfecto, todo lo que necesitas es dar ese primer paso y comenzar. Lleva tu plan a la acción y ve por ti mismo cómo las pequeñas empresas dominarán el mundo durante los próximos años.

gpsTomando en cuenta su procedencia del latín, el término “emprendedor” puede entenderse simplemente como aquella persona que aprehende, agarra o toma algo, pero en varios países –sobre todo en España– así se les llamó también a los aventureros y/o militares decididos a ejecutar con empeño alguna operación ardua o alguna hazaña notable, tal y como fue definido en el Diccionario de Autoridades desde el año 1732.

Al paso del tiempo, esta palabra comenzó a tener una connotación comercial y hasta se le relacionó directamente con el vocablo entrepreneur, con el que –a principios del siglo XVII– los franceses catalogaban a los arquitectos o constructores de caminos y puentes; sin embargo, emprender nos remite en nuestros días a aquellos visionarios que logran convertir sus ideas en proyectos exitosos, por lo que no es difícil pensar de inmediato en personalidades de la talla de Bill Gates (Microsoft), Fred Smith (FedEx), Mark Zuckerberg (Facebook), Howard Schultz (Starbucks), Steve Jobs (Apple), John Mackey (Whole Foods), Amancio Ortega (Zara) o Christy Walton (Walmart), por ejemplo.

Por cierto, esta última es una de las mujeres más poderosas del mundo, viuda de John Walton, quien –a su vez– obtuvo gran parte de su fortuna gracias al imperio creado por Sam Walton. Hacemos referencia a este caso en particular debido a que no faltará quien piense que heredar empresas exitosas es “un asunto circunstancial”, por lo que no podría llamársele emprendedor a alguien que tuvo la suerte de recibir todo en bandeja de plata, pero de ese tema hablaremos en otra ocasión.

Mientras tanto podríamos decir que hay mucho de verdad en eso de que no es lo mismo emprender comenzando desde cero que cuando ya se tiene algo avanzado o cuando se cuenta con todo tipo de respaldos; de hecho, esta “circunstancia” es una de las excusas más recurrentes para quienes intentan justificar el fracaso de algún emprendimiento, sumado a factores como: problemas de cash flow, empleados incompetentes, escaso apoyo o excesivos controles gubernamentales, altos costos o dificultad para acceder a las fuentes de financiamiento, sólo por citar algunos factores.

También hay quienes saben o reconocen cuáles han sido sus debilidades y errores, como la postergación de tareas vitales y compromisos; el haber ignorado a la competencia o las necesidades del mercado; inefectivas o inexistentes acciones de marketing, así como el inadecuado planteamiento del proyecto o la falta de un plan de negocios. Aquí, el punto de vista de los analistas empresariales es igualmente importante, pues se orientan más a encontrar las causas del fracaso en la capacidad de gestión de los responsables de cada emprendimiento.

Considerando como punto de partida una primera síntesis elaborada en Conamype, las principales causas de fracaso de los “emprendedores efímeros” se relacionan directamente con la incapacidad para vender, producir y operar, así como con problemas en la planificación y en la gestión, lo que incluye deficiencias graves en el establecimiento de las estrategias, inexistencia de planes alternativos o de previsión (en caso de…), el establecimiento de objetivos y expectativas poco realistas, la falta de estudios de preinversión y similares.

Por su parte, los problemas en la gestión se refieren, por ejemplo, a la incapacidad para rodearse de personal competente, la falta de experiencia, excesivas inversiones en activos fijos, deficientes políticas de personal, la falta de capacitación del responsable máximo de la empresa, inadecuados sistemas para la toma de decisiones o para la solución de problemas, resistencia al cambio o a contratar especialistas externos, mala selección de socios, falta de liderazgo y desaliento ante los primeros obstáculos.

Ya sea que se trate de factores externos o internos, de problemas en la planificación o la gestión, existe un punto de coincidencia o un “mal común” que impide a las empresas convertirse en proyectos longevos o de éxito: la falta de un plan de negocios; de hecho, se calcula que, de cada mil emprendimientos que se inician a nivel mundial, no más de cinco sobreviven el quinto año de vida, aunque hay varios estudios en los que se habla de uno, dos o hasta tres años cuando mucho.

El plan de negocios

Es evidente que no todas las personas tienen una visión general de lo que implica gestionar una empresa ni saben realizar resúmenes ejecutivos, tableros integrales de mando, estudios de mercado, evaluaciones financieras o llevar a cabo un buen análisis FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas), que son sólo algunos de los factores que repercuten en el óptimo desarrollo de una estrategia empresarial, aunque el más importante de ellos tiene que ver con la correcta o incorrecta definición de lo que es un plan de negocios.

Hay quienes piensan que un plan de negocios es algo que solamente está en la cabeza del principal responsable de una organización, mientras otros opinan que se trata de un documento redactado “por inercia” o “por moda” para después dejarlo olvidado en algún cajón, pero su mayor importancia radica en presentarlo de una manera realista, mostrando siempre el entendimiento que se tiene del negocio con respecto a una industria, el mercado y su entorno en general.

Asimismo, elaborar un plan de negocios permite a los empresarios establecer una distancia considerable y necesaria entre los cambios sin fundamento (ocurrencias) y las decisiones tomadas con base en la información y el análisis, según se explica en el portal de Condusef.

En términos simples, dicho plan es una brújula que nos orientará hacia dónde queremos llegar, aunque para estar más “in”, hoy debe entenderse también como el GPS de la organización, porque no sólo nos muestra la ruta a seguir, sino el tiempo en que llegaremos a nuestro destino.

Dependiendo de los objetivos de una empresa, cada plan de negocios puede atraer inversionistas, conseguir apalancamiento o proyectar una posible expansión, por ejemplo.

Igualmente nos ayuda a saber lo que necesitamos producir o cómo prestar servicios, a descubrir qué tan cerca están nuestros proveedores, cuánto vamos a asignar para publicidad, si vamos a contar con distribuidores o arterias comerciales y qué o cuántos recursos humanos necesitaremos, auxiliándonos también del diseño de un esquema de crecimiento para llegar finalmente a la cuantificación y viabilidad financieras.

El mayor riesgo es no arriesgarse

Lo que importa, sin embargo, es destacar que los emprendedores más intrépidos, aun con cualquier panorama en su contra, están dispuestos a tomar el control de su futuro y ser los artífices de su éxito o fracaso, ya sea creando su propia empresa o compartiendo ideales y esfuerzos con otros; es decir, el común denominador de estos emprendedores no es el éxito como tal, sino aquel espíritu aventurero del que hablamos al principio y que hoy los lleva a estar en constante riesgo.

Así las cosas, y contrario a lo que pudiera pensarse, el miedo resulta ser un impulsor de muchas habilidades directivas, evitando –en la medida de los posible– los excesos controladores y adquiriendo una mayor confianza en nuestras fortalezas y habilidades, según concluyó Xavier Guix, psicólogo experto en comunicación y crecimiento humano, en su último libro Descontrólate / Reflexiones para los que controlan demasiado.

Al respecto, Dídac Lee, catalogado hace unos años como el emprendedor más joven del mundo, declaró que afrontar riesgos, gestionar conflictos y superar adversidades son los valores y principios que debe seguir un buen emprendedor, mientras que Michael Bloomberg, el número 13 en la lista de millonarios de Forbes, quien es el actual alcalde de Nueva York y fundador de una de las agencias de estadística e información financiera más reconocidas a nivel global, considera que “la vida es demasiado corta como para gastarla evitando el fracaso (…) Para trascender debes estar dispuesto a fracasar; debes tener el coraje que te permita perseguir tus objetivos aun con la conciencia de que puedes no alcanzarlos”.

Los riesgos y el miedo, en resumen, deben ser catalizadores de nuestro espíritu emprendedor, pero nunca hay que emprender pensando en el fracaso, para lo cual es imprescindible contar con un plan de negocios perfectamente estructurado que nos ayude, al menos, a evitar aquellos errores que pudieran dejarnos en la ruina, con colaboradores desempleados, con deudas y con la etiqueta de “perdedores”; tampoco hay confiarle todo al instinto de supervivencia, aunque eso ya es un buen punto de partida para quienes echan a andar un proyecto.

Sea cual sea el tamaño de un negocio o empresa, siempre hay que darse un tiempo para planear, y nunca olvidemos que, por algo, los emprendedores más exitosos son también los empresarios más ricos del mundo, aparte de que las grandes firmas trasnacionales han basado su éxito en un plan de negocios, incluyendo bancos, constructoras, hoteles, empresas de tecnología y hasta los equipos profesionales de fútbol.

Pero de esto último hablaremos en la siguiente entrega, enfatizando particularmente en las llamadas “empresas sin ladrillos” o “dot-com”, las que se han convertido en un claro ejemplo de cómo emprender sin apostar todas nuestras canicas a una idea genial pero igualmente aventurada.

Vivir Mejor

8. Sigue tus intereses

En lugar de aprender sobre una tonelada de temas aburridos sólo por el hecho de estar bien informado, persigue las áreas que realmente encuentras estimulantes. De esta manera, sonarás animado y atractivo al describirlas a los demás.

“No creo que sea tanto una cuestión de intentar ser interesante tanto como naturalmente es perseguir lo que te gusta, siendo un ávido estudiante y coleccionista de información que te interesa y excita,” escribe Renee Nay.

9. Lee mucho

Si tienes el tiempo y el dinero para viajar por el mundo, genial. Pero incluso si no los tienes, igual puedes aprender sobre las diferentes culturas y períodos históricos leyendo todo lo que puedas conseguir.

Libros, blogs, publicaciones periódicas; exponte a tantas nuevas historias e ideas como te sea posible.

Basada en la revisión de una investigación sobre los efectos psicológicos de leer ficción, Keith Oatley le dijo a The Washington Post : “Las personas que leyeron más ficción fueron mejores en la empatía y la comprensión de los demás.”

Lee mucho; eso nos abre nuevos mundos.” dice Caitra Murlidhar.

10. Muestra sentido del humor

Awdesh Singh sugiere desarrollar un sentido del humor en tus interacciones con otros. “Aprende a ver el lado más ligero de la vida”, escribe, “y desarrolla el hábito de ser feliz incluso en tus fallas.”

Bonus si estás tratando de impresionar a una cita: Las investigaciones sugieren que los hombres divertidos son percibidas por las mujeres como más atractivos, posiblemente porque parezcan más inteligentes.

11. Pasa tiempo con otras personas interesantes

Singh añade que la compañía que mantienes influye en tu propia personalidad.

“Si estás en compañía de personas aburridas, personas descontentas o personas serias, es probable que te vuelvas como ellos muy pronto,” dice. “Lo mismo ocurre cuando estás en compañía de personas interesantes.”

12. Profundiza en uno de tus intereses

Puedes estar tentado en convertirte en un amateur en muchos campos desarrollando un poco de conocimiento sobre todo. En lugar de eso, considera saber mucho sobre un tema y alardea sobre tu experiencia en esa área.

April Fonti dice que ella encuentra a la gente interesante cuando “realmente persiguen una cosa con gran intensidad y profundidad durante un largo período de tiempo. Podrían ser científicos muy exitosos o simplemente tranquilos solitarios, no importa.”

13. Toma una clase de improvisación

El comediante Bill Connolly le dijo a Fast Company que practicar del arte de la improvisación puede ayudarte a mejorar tus habilidades de comunicación en la vida cotidiana.

Una de las razones de esto es porque te hace un mejor oyente, te enfoca en lo que la otra persona está diciendo en lugar de lo que tú vas a decir a continuación.

Ken Gregg dice:

“Incluso si eres tímido y no tienes intención alguna de actuar públicamente alguna vez, la improvisación te relajará, te ayudará a ‘pensar más rápido’, a re-aprender a ser juguetón (algo que la mayoría de los adultos han perdido) y hacerte sentir más cómodo haciéndote el tonto delante de otras personas (una habilidad de la vida que viene con frecuencia).

Puede abrirte y ayudarte a ser más comprometido cuando interactúas con otras personas.”

14. Corre con una multitud diferente

Tal vez la verdadera razón por la que no te sientes interesante es porque estás pasando tiempo con personas que no te aprecian. En ese caso, encuentra una comunidad diferente que entienda lo que tienes para ofrecer.

Travis Biziorek escribe: “Desafíate a conocer gente nueva, a pasar el rato con gente diferente y experimentar personas con diferentes perspectivas y puntos de vista sobre la vida. Te prometo que encontrarás gente que te interese y ellos te encontrarán fascinante.”

 

 

 

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