Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Zugoi BlogDía 8: Comienza tu día con una ‘hora de energía’.

Una “hora de energía” es cuando trabajas ininterrumpidamente en un proyecto de máxima prioridad. Laura Vanderkam, autora de varios libros sobre administración del tiempo y productividad, recomienda programar una cosa cada mañana.

Esto no es tan fácil como parece, especialmente cuando llegas a la oficina para encontrar tu bandeja de entrada desbordada y tu jefe se acerca para darte una nueva tarea.

Pero si al menos no planeas pasar los primeros 60 minutos de tu día en algo importante, puedes pasar fácilmente varias horas navegando en tu bandeja de entrada, atendiendo cosas que no son necesariamente importantes ni urgentes.

Una versión “pro nivel” de esta estrategia, dijo Vanderkam, es dedicar todo el lunes por la mañana a una tarea más grande que sea más especulativa y requiera un poco de reflexión profunda.

Día 9: Termínalo primero, hazlo perfecto más tarde.

Daniel McMahon de Business Insider dice que cuando está trabajando en una tarea importante que debe hacerse lo antes posible:

“Apago Internet y sigo trabajando sin parar hasta que el proyecto finalice, o al menos una parte importante del proyecto esté terminado. No aspiro a la perfección, sino simplemente hacer el proyecto. Más tarde, puedo volver atrás y hacer que el trabajo sea lo mejor posible. Esto me ha funcionado bien a mí”.

Día 10: Crea un café de networking con alguien a quien admires.

En una publicación en su sitio web, Te Enseñaré A Ser Rico, el CEO de GrowthLab, Ramit Sethi, dice que tu correo electrónico inicial es crucial para tener una reunión con una persona exitosa que admires.

Algunas cosas para tener en mente a la hora de escribir:

• Menciona cómo te topaste con su nombre.
• Explica qué es lo que quieres de ellos; sus consejos.
• Respeta sus tiempos y ofrécete a cumplir con sus horarios.

Día 11: Cambia tu escenario para mantenerte productivo si trabajas desde casa.

Tanza Loudenback de Business Insider sintió como su productividad estaba sufriendo cuando comenzó a trabajar desde su casa. Pero después de aproximadamente un mes de prueba y error, encontró una estrategia que funcionó: Cambiar su paisaje.

Loudenback ahora pasa al menos dos horas al día lejos de su “escritorio de trabajo”, que está en su habitación, y al menos un día a la semana fuera de su apartamento en una cafetería o en otro lugar.

Brie Reynolds, especialista senior de carrera en FlexJobs, le dijo a Loudenback que moverse de un espacio a otro es “una gran manera de mantenerse concentrado y productivo durante todo el día”. Además, rompe la monotonía que todos sufrimos ocasionalmente.

Día 12: Haz copias digitales de tus notas manuscritas (y desecha las páginas manuscritas).

Josh Zerkel, un organizador profesional certificado y el director de la comunidad y entrenamiento global en Evernote, tiene consejos para cualquiera cuyo espacio en el escritorio esté desapareciendo gracias a montones de notas. Captura y almacena todas esas notas digitalmente; y luego tira los papeles.

Tener todos tus archivos en un solo lugar es lo mejor que puedes hacer para comenzar a ser más productivo, dijo.

Zerkel agregó que no debes gastar más de 10 minutos al día en este proyecto. Recomendó usar una aplicación gratuita de Evernote llamada Escaneable, aunque hay muchas aplicaciones similares disponibles.

Día 13: Habla con tus compañeros durante 10 minutos sobre cualquier cosa, excepto trabajos, niños o tareas domésticas.

La “regla de los 10 minutos” es una sugerencia del profesor de sociología y experto en relaciones Terri Orbuch.

Como Orbuch lo describe en su libro 5 simples pasos para llevar tu matrimonio de bueno a excelente, la regla es una “reunión diaria en la que tú y tu cónyuge se tomen el tiempo para hablar sobre cualquier cosa bajo el sol, excepto niños, trabajo, tareas domésticas o responsabilidades”.

Orbuch desarrolló la regla después de enterarse de que la mayoría de las parejas felices que estudió conocen a sus cónyuges “íntimamente”, fuera del dormitorio, y se toman un tiempo con frecuencia para intercambiar conocimientos íntimos.

Día 14: Escribe tu lista de tareas pendientes y prepara tu ropa de entrenamiento para mañana por la mañana antes de acostarte.

El comandante de SEAL de la Marina retirado Jocko Willink le dijo a Business Insider que hay dos cosas que hace todas las noches para comenzar a correr a la mañana siguiente, y que cualquiera puede usarlas.

Primero, prepara tu ropa de entrenamiento esta noche. El mayor obstáculo para que una persona desarrolle una rutina de ejercicios es esforzarse de más para que se ajuste a tu horario. Para facilitarlo, dijo Willink, prepara su equipo de entrenamiento por la noche para poder arrojarse tan pronto como se levante de la cama.

Dos, termina de hacer tu lista de tareas de mañana esta noche. Ya sabes lo que tienes que lograr mañana, y es mejor que planees tu día rápidamente.

Día 15: Crea un ‘uniforme de trabajo’ para ahorrar tiempo y energía.

El “uniforme de trabajo” es un concepto que ha sido adoptado por muchas personas exitosas. Mark Zuckerberg, Barack Obama, y Steve Jobs todos se han puesto uniformes de trabajo para trabajar.

Los expertos dicen que tomar muchas decisiones pequeñas, como qué ponerte y qué comer a lo largo del día, disminuye tu energía mental para cuando necesites tomar decisiones más apremiantes, un fenómeno llamado “fatiga de decisión”. Esta fatiga mental hace que las personas actúen más impulsivamente o que no hagan nada cuando surgen asuntos más importantes.

Penny Geers, estilista y dueña de Your Closet, Your Style, recomienda estar preparado para derrochar en tu uniforme de trabajo para que soporte mucho desgaste y lavado. Geers dijo que probablemente necesitarás comprar al menos de tres a cinco pantalones, y no menos de cinco camisas o remeras.

Se te pueden ocurrir docenas de buenas excusas para dejar para luego la tarea que te está esperando. Puedes convencer a todos, incluso a ti mismo, de que es una buena idea.

Pero no lo es si, más tarde, vas a encontrarte de cara con la misma tarea, que tendrás que terminar a prisa y, tal vez, atendiendo al mismo tiempo las tareas que salgan después.

¿De qué te sirve que tu “yo de ahora” se libre de la tarea, si tu “yo de mañana” lo va a pasar el doble de mal con ella?

La propuesta: Dale una patada a tu excusa de hoy, para liberar a tu yo de mañana de la tarea y del estrés de acabarla a tiempo.

¿Cuál es tu excusa para no ponerte con la tarea?

Hagamos un repaso por las excusas más recurrentes para ir despachándolas. ¿Te parece?

1. No sé por dónde empezar.

Es mucho lío. Estás abrumado, paralizado por la complejidad de la tarea. Y, mientras das vueltas al malestar que te produce, pierdes un tiempo valioso.

¿Una idea? Dividirla.

En bloque impone bastante: – “Uff… Voy a tardar 4 horas en esto.” Pero, si la divides en trozos más pequeños, intimida menos.

Ponte con uno de los trozos y date un período breve de tiempo para avanzar concentrado (20 minutos, por ejemplo). Después, haces un breve descanso y, acto seguido, te pones con el siguiente trozo. Antes de darte cuenta habrás avanzado bastante.

2. Hay tantas distracciones…

Es cierto. Demasiadas distracciones y cada uno de nosotros tiene sus favoritas, que son mucho más apetecibles que ponerse con el trabajo.

¿Una idea? Mira más allá.

Con las distracciones ponemos el acento en el placer del momento presente. Nos olvidamos de las consecuencias positivas de hacer la tarea y de las consecuencias negativas de no hacerla.

• Piensa en las consecuencias positivas de quitártela de encima cuanto antes: podrás disfrutar a todo tren de lo que te apetezca.

• O piensa en las consecuencias negativas: el estrés, las prisas, las represalias… o las que sean en tu caso.

Deja que las consecuencias te motiven.

3. ¡Bah! Es muy fácil. Mañana la hago.

Una tarea muy fácil es la candidata perfecta para aplazarla. Piensas que te llevará poco tiempo completarla y la dejas hasta el último minuto.

Hay veces en las que la jugada no sale bien, porque se lleva más tiempo del que pensaste o porque la terminas de mala manera.

¿Una idea? Conéctala con algo más grande.

La llamada pendiente tal vez sea poca cosa, pero forma parte de una relación. La pregunta de un cuestionario es poca cosa, pero sin ella el cuestionario no está completo.

Si lo “grande” es importante que funcione, vale la pena poner atención a la tarea fácil y pequeña.

4. No me gusta esta tarea.

No te gusta y, quizás, no puedas forzarte a que te encante. Es una medicina de mal sabor, como algunas que tomas cuando estás enfermo.

¿Una idea? Inspírate en la medicina.

¿Qué haces cuando necesitas tomarte una medicina que sabe mal? (Yo me las tomo rápidamente y sin pensarlo demasiado. A ti puede ocurrírsete otra cosa.)

La medicina no te gusta, pero te la tomas porque logras un bien con ello. La tarea es igual. No tiene porqué gustarte. Con que, en ese momento, te guste la razón principal por la que necesitas hacerla, es suficiente.

5. Demasiado difícil. No puedo hacerla.

La tarea es muy difícil. No intentas empezarla porque estás más pendiente de los obstáculos y de tu miedo al fracaso que de sacarla adelante.

¿Una idea? Piensa en lo que sí puedes hacer y en cómo vas a hacerlo.

Así le quitas atención a dificultades e inseguridades para concedérsela a lo que sí va a ayudarte a progresar.

Si, al final, no atinas o no avanzas tanto como a ti te hubiera gustado, piensa que el fracaso real está en no hacer nada. Como sea, has avanzado.

Conclusión:

Si eres creativo para inventar una buena excusa para no hacer la tarea, también eres creativo para dar con el modo de hacerla sacándole lo positivo.

Hazle la vida más fácil a tu “yo de más tarde” dándole una patada a la excusa.

Solo cuando viajas a un país en vías de desarrollo te das cuenta de que la relación que guardas con el dinero no es todo lo sana que debería. Por suerte o por desgracia hemos nacido en una sociedad tremendamente consumista en la que gastar por gastar forma parte de nuestra cultura.

La mayoría de las personas no consiguen ahorrar ni un solo euro a final de mes. Da igual que ganen 1.000 euros mensuales, 2.000 o 3.000: adaptan su nivel de gastos a su nivel de ingresos, creando necesidades materiales que no existen y que relacionan con su sensación de felicidad. Estas personas ven como algo normal vivir a solo un par de nóminas de la indigencia.

Sin embargo, no hemos venido hoy aquí a poner a dieta tus finanzas personales. En esta ocasión vamos a analizar cómo deberíamos gastar el dinero para ser feliz.

Nuestro referente para este artículo ha sido el libro “Happy Money: the Science of Smarter Spending” de Michael Norton y Elizabeth Dunn, una obra en la que se aborda la relación entre el dinero y la felicidad y en la que nos dan una serie de consejos para gastar el dinero de la forma que más felicidad nos genere.

No compres cosas, compra experiencias

Estamos acostumbrados a comprar bienes y servicios para satisfacer necesidades materiales. El problema es que a veces esas necesidades no son reales, sino que solo son fruto de la espiral consumista que nos rodea.

Nadie necesita cambiar de smartphone cada dos años o renovar parte de su armario cada cambio de temporada. Vivimos con demasiadas cosas a nuestro alrededor y creemos que así somos más felices, pero nos equivocamos.

En lugar de comprar cosas, deberías comprar experiencias.

Párate un momento a pensar cuáles son tus recuerdos más felices de los últimos cinco años. La mayoría son experiencias. El subidón por comprarte un nuevo smartphone de 800 euros apenas te va a durar unos días. Sin embargo, la euforia tras haber pasado un par de semanas de vacaciones en la playa con tu pareja aumenta según pasa el tiempo, cada vez que la recuerdas.

Comprar experiencias y sentirte vivo mientras las disfrutas o recuerdas es una de las mejores cosas que puedes hacer con el dinero, si no la mejor.

Haz que cada compra sea algo especial

Cuando te habitúas a algo, ese algo pierde su valor. Se conoce como el principio de habituación y viene a decir que cuando convertirnos una cosa en algo normal de nuestra rutina diaria, esta deja de proporcionarnos felicidad.

En Happy Money sus autores ponen como ejemplo las series de televisión. Si hay una serie que nos encanta y decidimos darnos una maratón de una tarde para ver la temporada completa, terminaremos fatigados. Algo que en teoría debería hacernos feliz, provoca el efecto contrario: acabamos cansados de la serie. ¿No habría sido mejor ver un episodio al día para disfrutar mucho más de la experiencia?

Con las compras ocurre lo mismo: comprar por comprar no nos proporcionará ninguna felicidad, sino todo lo contrario. Solo convirtiendo cada compra en un regalo excepcional, disfrutaremos gastando el dinero.

Compra tiempo

Nos hemos acostumbrado a que el mundo vaya demasiado deprisa. No se si os pasa que hay días en que nada más sonar el despertador ya sabéis que vais a llegar tarde a todo: date una ducha, saca al perro, desayuna, deja a los niños en el colegio, conduce al trabajo… Vivimos profundamente estresados mirando el reloj y eso no puede ser bueno para la salud.

Gastar dinero en comprar tiempo para reducir esas tareas es otro de los grandes usos que podemos darle al mismo. Compramos tiempo al hacer la compra online en lugar de ir al supermercado, al contratar a un persona para las tareas del hogar o incluso al comprar un coche para llegar antes al trabajo.

Ahorrar tiempo es muy necesario. El ritmo de vida que llevamos deja poco tiempo libre para disfrutar de la familia y de las cosas que verdaderamente son importantes. Porque ten algo claro: tu hijo es importante, limpiar la casa o tu trabajo no lo son. Y a veces, comprar tiempo es la única solución para disfrutar de esos placeres.

Paga hoy por las cosas que disfrutarás mañana

En los últimos años han corrido ríos de crédito fácil y barato que han convertido en habitual algo que no lo es: traer dinero del futuro para comprar cosas en el presente.

Nos hemos acostumbrado a disfrutar hoy las cosas que pagaremos mañana. Desde hipotecas a 40 años hasta préstamos personales para pasar un fin de semana a todo tren en El Rocío. Ya lo pagaremos poco a poco, ¿no?

Lo que te proponemos es justo lo contrario: compra solo las cosas que puedas pagar con el dinero que tienes ahorrado. En otras palabras, paga ahora para poder disfrutar mañana. Deja a un lado las deudas, paga al contado y bajo ningún concepto gastes lo que no tienes.

Invierte en los demás

Llamadme místico, pero soy de la opinión de que todo lo que das al mundo, el mundo termina devolviéndotelo.

Como seres sociales que somos, no deberíamos pensar solo en nosotros mismos, sino también en las personas que directa o indirectamente se relacionan con nosotros. Invertir en ellos tiene un efecto sorprendente sobre nuestra felicidad y es otro de los grandes usos que podemos darle al dinero.

Cuando gastas en una cena con tus amigos, en un plan de fin de semana para sorprender a tu pareja o en recorrer 500 kilómetros para visitar a tus padres, estás invirtiendo en la felicidad de estas personas.

Otra posibilidad es que inviertas en desconocidos, por ejemplo, a través de una donación a una causa que previamente te hayas molestado en investigar un poco.

Sir Richard Branson cumple 67 años de edad, por lo que es un pretexto perfecto para recordar cuáles son los factores que han sido fundamentales para alcanzar el éxito empresarial del cual goza en la actualidad y parte de la filosofía que lo ha llevado a estar en la punta del iceberg de los negocios.

El nacido en Blackheath, uno de los suburbios de Londres, es conocido mundialmente por ser el fundador de Virgin, la cual actualmente está integrada por más de 360 empresas que conforman al grupo. Este sello en un inicio, 1970, no era más que una cadena de tiendas de discos, musicales, gimnasios, globos aerostáticos, bebidas alcohólicas, cruceros, hoteles, móviles, servicios financieros, entre otros.

Parte de su filosofía empresarial son los siguientes puntos:

1. No criticar a su personal

Sir Richard Branson es reconocido mundialmente por ser un líder y un verdadero jefe.

Se dice que en una ocasión encontró a un empleado dormido en su sofá, al visitar las instalaciones de Virgin Australia y lejos de regañarlo su reacción fue tomarse una fotografía con él. Para él está claro que no hay que criticar al personal cuando cometen errores, si no hay que elogiarlos cuando hacen cosas buenas.

2. Estilo de liderazgo

El estilo de liderazgo que profesa es activo, franco, directo e inspirador. Branson siempre se ha involucrado activamente en sus negocios y siempre se ha mostrado apasionado por lo que hace.

3. Visión

Es una persona visionaria.

Como ejemplo está el arduo trabajo que hace en materia de movilidad, a través de sus aerolíneas transoceánicas y trenes. Ofreciendo puntualidad e integrando tecnología de última generación. Se incluye en su oferta submarinos para ofrecer a los turistas viajes al fondo del mar, sin olvidar mencionar los vuelos suborbitales para llevar turistas al espacio a través de su empresa Virgin Galactic.

Pero Sir Richard Branson no solo se ha enfocado en los asuntos empresariales. Parte de su tiempo lo pasa haciendo acciones de filantropía, pues está convencido que los negocios deben de tomar acciones dentro de la comunidad en la que están inmersos para lograr un mejor lugar:

“Si cada empresa reservara un porcentaje para tratar de resolver los problemas de sus comunidades sería, en última instancia, perfecto para los accionistas y el mundo sería un lugar mejor”.

Para ello cuenta con su fundación “Virgin Unite”. Entre las causas que él apoya está la lucha contra el calentamiento global, el desarme nuclear (junto con otros líderes mundiales), causas ecologistas, el acceso a electricidad en Ruanda, entre otros.

Conseguir la libertad financiera con una idea de negocio es un asunto que pone de cabeza a más de un emprendedor; hay muchas vertientes a las que hay que prestar atención para conseguir el éxito.

Pero si se tiene la certeza y la confianza en las actitudes y aptitudes que posee como emprendedor y en la idea de negocio en sí, es probable que pueda superar los principales retos que debe vencer un emprendedor.

Si bien es cierto que los emprendedores tienen múltiples características y habilidades que le permiten superar cualquier obstáculo, también es verdad que el camino para poner en marcha un proyecto no es fácil. En esta oportunidad, mencionamos algunos de los retos que debe superar un emprendedor para ver su sueño hecho realidad.

Retos que todo emprendedor debe superar

Financieros y administrativos

Creemos que uno de los retos más complicados de superar es el hecho de no tener suficiente capital para arrancar un negocio con todo lo necesario para empezar a disfrutar de un ROI positivo. A eso hay que agregarle el hecho que, lo poco que se consigue mediante distintas formas de financiación, hay que aprender a administrarlo, porque de lo contrario, se experimenta el fracaso.

Teniendo tantos recursos efectivos para conseguir clientes y concretar ventas, tanto en el mercado físico como en el ámbito digital, como por ejemplo: el uso de cta en páginas web, Redes Sociales, Marketing de Contenidos, Inbound Marketing, etc.

Es complicado determinar cuál de tantos es el que brinda resultados más rápidos y eficientemente, por lo que es importante saber administrar bien los recursos e invertir en la opción que mejor dé resultados para el negocio que recién comienza.

Falta de conocimiento

Los emprendedores son entusiastas y optimistas y esas, definitivamente, son dos características que le permitirán encontrar la salida cuando el camino se ponga oscuro. Sin embargo, no todo es color rosa, porque aunque tengan todas las ganas de poner su sueño en marcha, se enfrenta a un mundo desconocido.

Aunque tengan una gran idea de negocios y la certeza de que será un éxito en el mercado, no debemos olvidar que se comienza a caminar por un sendero desconocido. Cuando hablamos de desconocimiento, no solo nos referimos a la falta de conocimiento práctico para poner en marcha el negocio, también a la falta de conocimiento sobre sí mismo.

Para esos casos, siempre es recomendable evaluar si se está estableciendo las metas correctas y si el plan de acción que ha definido tiene sentido en el mercado. Es decir, el emprendedor tiene que alinear sus intereses personales con los objetivos del negocio para que experimente el verdadero éxito.

Sí, sabemos que es uno de los principales retos que debe superar un emprendedor, pero es menester aplicar este ejercicio para asegurarse de hacer las cosas bien desde un principio.

Visualizar las oportunidades

Otro de los grandes retos que debe superar un emprendedor es el hecho de reconocer cuando ha tocado a su puerta una oportunidad para avanzar en su proyecto. A pesar de tener una maleta llena de sueños, algunos emprendedores suelen ser inocentes y justo eso puede hacer que pierda la oportunidad de ver materializado su proyecto.

Para ser emprendedor, hay que tener todos los sentidos trabajando, sobre todo cuando se está haciendo un esfuerzo para identificar oportunidades.

Por nuestra parte siempre vamos a recomendar conocer quién es el cliente ideal, qué es lo que busca pero, sobre todo, cuáles son las necesidades insatisfechas del mercado. Cuando estás analizando constantemente el mercado, puedes identificar oportunidades casi de manera natural.

Ponerse al día con las políticas y legislaciones de su país

Quizás podamos tomarlo como una extensión de la falta de conocimiento. Lo cierto del caso es que tratar de emprender sin tener claro las legislaciones, normativas vigentes o políticas del estado con respecto al tipo de negocio que se tiene en mente es, sin duda, otro de los retos que debe superar un emprendedor.

La recomendación con respecto a este punto es que el emprendedor busque asesoría de un mentor que pueda guiar los pasos, a fin de que la idea de negocio tenga cabida dentro de las leyes del país.

Un mentor no solo puede ser de gran ayuda para ayudar a conocer los reglamentos que rigen la actividad comercial de la idea de negocio, también es excelente para guiarlo con todo lo referente al proyecto.

Por ejemplo, si quisiera iniciarse en el mercado online, puede ayudar a crear un plan de contenidos, hacer publicidad en Facebook o crear un plan de Social Media, es decir, su competencia es muy amplia y puede convertirse en la mano derecha de cualquier emprendedor.

El emprendedor está sometido a un reto por minuto, toda su vida empieza a girar entorno a su emprendimiento, si es que ha decidido dedicarse a él al 100%, por tanto, son miles las complicaciones que tiene que resolver a diario, por ejemplo: acostumbrarse a vivir lleno de dudas e incertidumbre, soledad, pero sobre todo el miedo de fracasar y aprender a superarlo para levantarse rápidamente.

Nadie dijo que sería fácil, pero la satisfacción de llevar a cabo su sueño, generará una alegría indescriptible

¿Está listo para superar estos retos?

Una de las preguntas que me hacen mis lectoras es cómo superar el miedo cuando quieres empezar algo distinto.

En este caso te hace mucha ilusión empezar algo nuevo, totalmente distinto a lo que hacías hasta ahora, pero el miedo te paraliza. Sé perfectamente lo que se siente, ya que dejé 11 años de carrera para empezar mi negocio como coach, lo que supuso dos cosas distintas: pasar de científica a coach y de empleada a emprendedora. Dos cambios radicales.

Como siempre digo es importante identificar bien a qué le tienes miedo exactamente. Probablemente sea una mezcla de cosas: a fracasar, a no estar a la altura, a arrepentirte, a las críticas de los demás. Pero si te centras en el miedo no saldrás de ahí nunca.

Ya he comentado varias veces que lo importante no es superar el miedo sino seguir adelante a pesar de él, porque el miedo siempre estará ahí. Irá cambiando de nombre según vayas avanzando pero ahí estará siempre a tu lado, por eso es fundamental no dejar que te paralice, tragarte los nervios y seguir adelante.

Yo comencé con un miedo tremendo a arrepentirme, más que nada porque la ciencia era vocación pura y dura ,y da más miedo dejar algo que te apasiona que dejar algo que nunca te ha gustado. Por si te sirve de consuelo, no me he arrepentido ni una sola vez.

Por otro lado, lo que opina la gente nunca me ha impactado demasiado (al menos hasta ahora) pero sí que decidí distanciarme un poco de ciertas personas o no tocar el tema porque la negatividad que recibía me agobiaba.

A eso le siguió el miedo a fracasar y un resurgimiento del síndrome del impostor, totalmente normal cuando comienzas algo nuevo. Claro que, que sea normal no quiere decir que no lo pases mal!

Entonces, qué puedes hacer tú para superar esta fase (en mi opinión una de las peores del cambio de carrera) o al menos para llevarla de la mejor manera posible (no te engañes, mal lo vas a pasar, es normal, no es que seas un bicho raro o una cobarde):

1. Ten bien claras las razones por las que haces el cambio, que para ti sean un motor.

En mi caso, lo que más me motivaba no era ser coach sino tener mi propio negocio, con la flexibilidad y libertad que eso supone y sabía que si lo conseguía no me iba a arrepentir porque era exactamente lo que quería. Y tú, ¿por qué quieres hacer el cambio?

Para hacer lo que de verdad te apasiona, para tener el estilo de vida que siempre has querido, para demostrarte a ti misma algo. Que tu razón supere todos tus miedos, que sea el motor que te impulsa cuando no tienes fuerzas. No subestimes el poder de un buen porqué, así el miedo a arrepentirte no te afectará tanto porque sabrás que es lo que de verdad quieres.

2. Pruébalo primero antes de lanzarte.

Una de las razones del miedo y la incertidumbre suele ser la falta de información. Así que una de tus tareas es tener toda la información posible sobre lo que quieres hacer, porque una cosa es lo que crees y otra, a veces muy distinta, la realidad.

Habla con gente que se dedique a eso (y le vaya bien), haz voluntariado, ¡pruébalo! Tener la máxima información y haberlo probado disminuye mucho la angustia. No tienes que lanzarte a la piscina de buenas a primeras, puedes meter un dedo en el agua primero para hacerte una idea.

3. No le des demasiadas vueltas.

Está bien considerarlo seriamente, pero llega un momento en que tienes que arriesgarte o seguir en ese limbo de miedos y creencias limitantes que se auto-alimentan. Si tienes claras tus razones, tienes suficiente información y estás deseando hacerlo, ¡decídete!

En mi caso después de darle mil vueltas, hablarlo con varios coaches y seguir exactamente igual, decidí lanzarme al ruedo porque estaba harta de ese estado de bloqueo. Mi pensamiento fue: “Si sale, bien y si no, ya me buscaré la vida.”

4. Comprométete y ten siempre presente que eres una persona con recursos y que si las cosas no salen como quieres te adaptarás bien, te las apañarás.

Lo más importante ante cambios así es comprometerte al 100% porque los inicios serán duros, pero el que la sigue la consigue.

Lo importante es perseverar y ser consciente de que si las cosas no funcionan como tú habías pensado, siempre habrá más oportunidades. Eso es lo mejor de empezar algo nuevo, que empiezas a conocer a gente nueva y se te abren posibilidades que nunca habías considerado.

Cuando te lanzas a hacer lo que de verdad quieres (al menos en ese momento, lo que quieres puede ir cambiando), la satisfacción de haberlo intentado supera con creces al miedo a perder algo. Está claro que cuando eliges un camino dejas otro atrás, pero si el que eliges es el que de verdad quieres, aunque mires al otro con cariño y algo de nostalgia no te arrepentirás, porque sabrás que estás donde quieres estar.

Muchos nuevos empresarios ven a emprendedores exitosos y envidian sus logros y estilo de vida. “Si tan sólo supiera sus secretos”, piensan, “¿Por qué mi negocio no es tan rentable ni crece a grandes pasos?”

El secreto es simple: No es sólo trabajar duro y muchas horas; es actuar como empresario, sin importar el tamaño de tu empresa.

Los emprendedores millonarios se enfocan en las prácticas de negocios que producen mayores resultados. Cuando decidas en qué invertir tu tiempo, dinero y esfuerzos, deberías preguntarte cuál es la recompensa. Una vez que hiciste la inversión, si el retorno no es suficiente, busca la manera de hacer tu proyecto rentable, o deséchalo.

Los millonarios tienen seis secretos para garantizar una buena recompensa.

Toma nota:

1. Todo es marketing

El éxito de una empresa se basa más en la mercadotecnia que en el producto mismo.

Todo es marketing: desde hacer contactos en una fiesta hasta el nombre de tu marca, vestimenta y vocabulario. Toma en cuenta las siguientes claves para ser un genio dentro de tu organización:

• Aprovecha todas las oportunidades para hacer marketing. Nunca sabes dónde puedes conocer a un nuevo cliente, podría ser en un elevador o en un restaurante.

• Sé tu propio fan. Da a conocer tus logros. Para muchas personas, este es un tema difícil pero, si no lo haces tú, ¿Entonces quién? Con humildad, hazle saber a la gente cuando tu negocio gane un premio o cuando lances un nuevo producto. Anunciar tus logros también permite que tus clientes sepan que apostaron por un ganador.

• Tus clientes actuales son tus mejores prospectos. Es mucho más costoso conseguir un nuevo cliente que retener uno actual.

• Nunca dejes de hacer marketing. Sin importar qué tan exitoso seas, siempre es momento para hacer promociones, llamar a nuevos clientes y optimizar tu sitio web.

2. Las mejores ideas vienen de quien sea

El 95% de los CEOs ignora la opinión de sus empleados sobre ciertos temas. Sin embargo, esos trabajadores son los que están en contacto día a día con los clientes y los productos. Las ideas más brillantes son generadas por la persona menos esperada, y nunca sabrás qué está pensando con tu equipo a menos de que preguntes.

Una buena opción es realizando juntas periódicas de lluvias de ideas con todo tu personal, en las cuales todos puedan expresar sus opiniones, comentarios, estrategias e ideas para nuevos productos o servicios.

Todos deben trabajar como equipo y mantener esta actitud, aun fuera de la oficina. No te limites a los expertos, recuerda que puedes aprender de cualquiera y lo mejor es aprovechar el talento en tu misma empresa.

3. Hacer networking no significa trabajar

Muchos nuevos empresarios pasan más tiempo haciendo contactos que trabajando. Los emprendedores millonarios seleccionan con cuidado a las personas con las que se deben relacionar, por eso no los encontrarás en eventos de networking; ellos están ocupados trabajando en sus compañías.

La gente con la que realmente necesitas relacionarte no estará en estos eventos. Busca empresarios que se encuentren arriba de tu nivel; interactúa con aquellos que ya tuvieron éxito. Nunca confundas hacer networking con socializar.

4. No te subestimes

Los compradores inteligentes entienden que lo barato sale caro. Por eso, si quieres que te compren, dale valor a tus productos.

Crea productos innovadores y de calidad y ofrece el mejor servicio a tus clientes. La competencia puede copiar tus ideas, pero nunca podrá duplicar la experiencia de compra.

Sobre todo, debes crear ganancias. Una empresa tiene que ser rentable, de otra forma no es una empresa, es caridad. Los emprendedores millonarios están dispuestos a empezar en pequeño y crecer lentamente, sin embargo siempre deben tener la intención de ganar dinero.

5. Espera dificultades

Los emprendedores millonarios saben que no importa qué tan exitosos sean, toda empresa se puede hundir. Debes estar preparado para que incluso icebergs gigantes no te hundan.

Existen los obstáculos, pero debes aprender a sortearlos antes de fracasar. Iniciar en pequeño, es mejor que no iniciar. Si nunca dejas el muelle, nunca tendrás una empresa que mantener a flote.

6. Compite sólo contigo mismo

Innova, no imites. Para sobresalir en los negocios, debes estar consciente de tu competitividad y capacidad para tener éxito. Compite contra tus mayores logros y éxitos, sólo así te convertirás en el líder que los demás imiten.

Para convertirse en un “superhéroe de YouTube” y conquistar a sus cientos de millones de sus usuarios no es necesario tener superpoderes, pero hacen faltan dos cualidades indispensables: talento y dedicación.

Lilly Singh es una prueba de ello. La canadiense de ascendencia india de 28 años, que se hace llamar “Superwoman”, es la mujer mejor pagada de plataforma de videos de Google.

Sus cifras se cuentan por millones: ya tiene más de 12 millones de seguidores (en YouTube, sin contar los de las redes sociales), el año pasado facturó $7,5 millones de dólares y sus videos se han visto más de 1.500 millones de veces.

Su canal de YouTube tiene invitados de honor: han colaborado en sus videos desde el actor Dwayne “La Roca” Johnson, hasta la ex primera dama de Estados Unidos Michelle Obama, o Bill Gates, el multimillonario dueño de Microsoft. En sus clips abarca temas femeninos sin tapujos, como la menstruación o los hombres, siempre con mucho humor.

La rapera, bailarina y comediante llegó a organizar una gira mundial por 27 ciudades e incluso produjo su propia película y su propio libro. “El dinero siempre fue el resultado de lo que hago, y no la razón por la que empecé”, le dijo la joven estrella de YouTube a la BBC.

Y así lo quiso demostrar a principios de este mes, cuando anunció que donaría una pequeña parte de su fortuna, $1.000 dólares, a sus seguidores para celebrar que había alcanzado los mil videoblogs.

“Es el ídolo perfecto. Díganme una sola persona famosa que haya hecho eso por sus fans”, dice Uma, una admiradora de 18 años que recibió $100 por parte de Singh, a la que conoció en persona durante su tour en Malasia.

“El mensaje que quiero transmitir es que las mujeres nos apoyemos entre nosotras”, dice la “Superwoman” de YouTube. Pero Lilly no siempre fue tan exitosa, espontánea y divertida como lo es ahora. O al menos, eso dice ella.

En busca de la “chispa creativa”

Su trayectoria en el universo digital comenzó en 2010. Y, aunque en sus videos pudiera parecer todo lo contrario, no siempre fue una muchacha extrovertida. “Hace siete años, antes de comenzar a hacer videos de YouTube, me sentía muy triste. Estaba pasando por un mal momento”, le contó a la BBC.

“Era mi último año de universidad y estaba convencida de que tenía que vivir una vida muy lineal: estudiar, conseguir un trabajo, casarme, tener hijos… y yo no quería hacer ninguna de esas cosas”. “Por aquel entonces, no encontraba esta ‘chispa creativa’ que yo tengo… hasta que descubrí YouTube. Un día lo probé, y esa creatividad volvió a nacer dentro de mí”, confiesa.

Fue entonces cuando decidió abandonar sus estudios de psicología para dedicarse por completo a las redes sociales. La famosa “youtuber” dice que no recuerda un momento exacto en el que se percató de que su canal estaba siendo tan exitoso:

“La gente me decía ‘¡Guau! ¡Tienes un millón de suscriptores!‘ Y yo decía: ‘Bueno, puede ser suerte, ¡quién sabe!‘”. Aunque recuerda que la primera vez que hizo un video en directo desde India se dio cuenta realmente de la enorme repercusión que tenía todo lo que decía en internet.

“Muy ocupada”

Lilly Singh fue una de las primeras mujeres asiáticas en aparecer en YouTube. Hacia el año 2013, ya había construido una sólida base de fans, formada principalmente por chicas adolescentes del sureste asiático residentes en Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y Australia.

Al principio, hablaba sobre su herencia Punjabi. Después, comenzó a abarcar otros temas más universales. “Me encanta el momento de mi carrera que estoy viviendo ahora”, asegura.

¿Cuál es la parte negativa?

“Es una vida muy ocupada e inevitablemente tienes que hacer muchos vuelos largos y pasar muchas noches de hotel solitarias. Esa es la parte mala del trabajo”, admite. Por eso decidió irse a vivir a California, Estados Unidos.

“Cuando vivía en Toronto, siempre era la más ocupada de todos mis amigos y no había nadie que hiciera nada parecido a lo que yo hacía. Pero en Los Ángeles siento que voy a la par de la gente a mi alrededor y eso me encanta”.

Con Hollywood en el horizonte, tal vez los videos por internet ya no parezcan tan prioritario… pero la Lilly dice que siempre será su prioridad: “YouTube me ayudó a salir de una etapa oscura de mi vida, por eso me apasiona de verdad”.

Ser emprendedor no es fácil. Requiere el tipo de hábitos que la mayoría de las personas simplemente no tiene, además de una disciplina, pasión y dedicación que no se comparan con las de las personas que no son dueñas de negocios.

Si bien es cierto que cada emprendedor es diferente, también lo es que todos tenemos algo en común… incluyendo muchos hábitos.

1. Planean su día

Es fácil dejar que las prioridades de los demás se adueñen de tu día. Llamadas telefónicas, correos electrónicos, citas, reuniones… ¡los pendientes nunca terminan!

Los emprendedores imparables planean su día con anticipación, antes de que el caos comience. Pero no hacen cualquier planeación: se aseguran de apartar tiempo para dedicar a sus prioridades.

2. Tienen una alimentación balanceada y hacen ejercicio

No exageramos cuando decimos que ser un emprendedor imparable y productivo tiene todo que ver con tu mente y tu voluntad, así como con tu cuerpo.

Si no cuidas tu alimentación ni te ejercitas, difícilmente podrás dar lo mejor de ti… y, definitivamente, no serás imparable. Bebe suficiente agua, desayuna bien y muévete. Tus posibilidades de éxito se incrementarán exponencialmente.

3. Sirven a los demás

Quienes se centran únicamente en su éxito no tienen éxito en absoluto. Para ser dueño de un negocio efectivo, necesitas aprender a servir a tus clientes.

Algunas personas crean productos que mejoran las vidas de las personas, u ofrecen servicios de atención que dejan a los usuarios satisfechos. Cualquiera que sea el caso, hacer del servicio una de tus prioridades es una manera segura de volverte imparable.

4. Se establecen metas claras

Todos los empresarios imparables tienen metas claras. Conocer las tuyas te permitirá seguir adelante cuando las cosas se pongan difíciles, y te dará un punto de enfoque cuando no estés seguro de qué hacer.

Pero tus objetivos no sólo deben centrarse en el largo plazo. Ten metas de largo, mediano y corto plazo: esto te permitirá organizar tus días y semanas, así como saber exactamente a qué le estás tirando.

5. Toman riesgos calculados

Mucha gente piensa que los emprendedores toman riesgos alocados sólo por diversión.

Sin embargo, mientras que los riesgos pueden parecer alocados para quienes no tienen una mentalidad emprendedora, en realidad están calculados. O, al menos, así debería ser. Si eres el tipo de empresario que da el salto sin conocer los números y las probabilidades detrás de tus acciones, no durarás mucho tiempo.

6. Conocen sus fortalezas y debilidades

Los dueños de negocios exitosos son honestos consigo mismos. Conocen sus fortalezas y debilidades, y las tienen en cuenta en todas las decisiones de negocios.

Se requiere humildad para examinarte a ti mismo de esta manera, pero los beneficios son inmensos al saber exactamente a quién debes contratar, con quién te debes asociar y qué habilidades puedes ofrecer.

7. Contratan jugadores de primer nivel

A menudo, los emprendedores que no tienen éxito son los que temen tener jugadores de primer nivel en sus equipos de trabajo.

Puede que se sientan amenazados, o quizá no ofrecen los incentivos suficientes para quedarse con los mejores elementos. De cualquier manera, ellos son los que pierden. Céntrate en llenar los huecos que tienes actualmente; así lograrás crear el increíble equipo que necesitas para alcanzar el éxito.

8. Siguen aprendiendo

Los emprendedores imparables saben que no lo saben todo. Como resultado, nunca dejan de aprender.

Nunca te ocupes tanto que dejes de invertir tiempo para ti mismo y para aprender sobre tu negocio, tu industria y las nuevas tecnologías. Mantenerte al día es esencial si quieres ser exitoso.

9. Siempre están buscando oportunidades

Los empresarios realmente exitosos no se duermen en sus laureles. Se percatan de que la vida cambia rápidamente, y de que el negocio se mueve a un ritmo aún más rápido.

Para ser imparable, siempre mantente alerta de la siguiente oportunidad. Detecta nuevas tendencias en la industria o busca una nueva aplicación para una herramienta vieja. Nunca te quedarás atascado en el pasado si conviertes en una prioridad mantenerte alerta a las nuevas oportunidades.

10. Evalúan sus acciones y prioridades a diario

Los empresarios exitosos saben que cada día construyen su futuro.

Por eso, rara vez dejan que pase un solo día sin hacer una revisión de su progreso. Cuando analizas tus logros al final de cada jornada puedes celebrar tus avances, así como hacer frente a las situaciones complicadas. Ésta es una gran práctica que deberías iniciar de inmediato.

Como dije al principio, ser un empresario imparable no es tarea fácil. Si fuera fácil, todo el mundo lo sería. Si quieres unirte a este club exclusivo, haz de estos 10 comportamientos una prioridad en tu vida.

Si has leído decenas de libros de administración del tiempo y asistido a múltiples seminarios sobre el tema, entonces podrás notar que sólo te servirán unas cosas. Por eso, a continuación resumo las técnicas que me han resultado más efectivas.

Toma nota:

Técnica #1: Haz y usa listas

No hay una sola disciplina de administración de tiempo que no gire en torno a la creación y uso de listas. Y simplemente porque no es posible que guardes toda la información en tu cabeza. Por años, he operado con cuatro listas fundamentales:

1. Mi agenda. Ésta es anual y tiene los pendientes más importantes de cada día.

2. Lista de cosas que hacer. Es la básica, organizada por mes, semana y día.

3. Lista de personas a quien llamar. Está priorizada y organizada alfabéticamente.

4. Planeación de conferencias. Ésta es una página para cada una de las personas con las que interactúo seguido, donde anoto nuevas cosas que necesito comunicarle o las ideas que se me ocurren en juntas y conversaciones.

Es básico que busques un sistema de listados reglamentario, el cual te funcione y uses regularmente.

Técnica #2: Apoya a tu memoria con folders

La idea es simple: Tienes 90 pendientes: los divides en folders azules, rojos y blancos que tengan, por ejemplo, documentos del mes pasado, presente y siguiente.

Imaginemos que tienes pensado dar seguimiento a un cliente el próximo mes. Toma un documento (nota, post-it, lo que sea) y márcalo con el número del día que planees llamarlo y colócalo en el folder correspondiente para que te acuerdes. Si se usan bien, estos folders reducen la basura, sirven como memoria automática y ayudan a organizarte.

Aunque existen muchos programas y apps que te ayudan a esto, tener un sistema físico y automatizado puede funcionarte mejor y lo puedes complementar con una versión virtual.

Técnica #3: Minimiza las reuniones

No todo necesita una reunión para llevarse a cabo. De hecho, las odio.

Para muchas personas, las reuniones son un lugar para esconderse, o para presumir ser importantes. Pero la mayoría de éstas no son necesarias, ni funcionales ni útiles para trabajar. Requieres tener una estrategia para minimizarlas cuanto sea posible.

Si tú eres quien la dirige, procura ser breve y enfocado. Si tienes que asistir a alguna, analiza si es necesario que lo hagas. Si no, busca la manera de evitarla.

Técnica #4: Bloquea tu tiempo

Los horarios de la mayoría de las personas sólo tienen bloqueos de tiempo cuando se reúnen con otras personas. Pero a mí me ha funcionado bloquear mi tiempo para todas las actividades de mi trabajo.

Cada mes hago varias citas conmigo de trabajo. Mi meta es tener el menos tiempo sin asignar posible. Al bloquear tu tiempo para tareas importantes y de alto valor, previenes que otras actividades ocupen tu lista.

Técnica #5: Aprovecha los tiempos muertos

Hoy en día todo es portable.

Un seminario de un gran conferencista, cualquier libro, información útil de cualquier tema –todo está disponible en internet, a través de tu iPad, smartphone, Kindle, etc, o en CDs y DVDs. Puedes usar YouTube para ver gatos esquiando, o puedes leer sobre un tema que te ayude en tu negocio. No hay excusa para perder el tiempo mientras estás en el aeropuerto, atorado en el tráfico o esperando a que empiece un evento o una reunión.

Muchas personas usan este tiempo para responder llamadas, mensajes o emails. Pero es un error por tres razones: uno, probablemente no estás preparado para hacerlo y si es algo importante lo harás mediocremente; dos, es un mal precedente para aquellos con quienes te comunicarás; y tres, te quita tiempo para pensar, aprender, leer o escuchar.

Además, el uso disciplinado del tiempo que todos los demás desperdician te da una ventaja. El escritor de thrillers legales, Scott Turow, escribió su primera novela usando los traslados matutinos en tren. Todos a su alrededor sólo mataban el tiempo. Para la mayoría de la gente, estos minutos son irrelevantes. No seas uno de ellos.

A menudo somos renuentes a atribuir nuestra buena fortuna solamente a la suerte. Preferimos creer que nuestras ganancias materiales o resultados positivos se deben a nuestra brillante inteligencia, capacidad, habilidades o trabajo duro.

Pero si el éxito está directamente correlacionado con nuestra habilidad, ¿por qué parece haber tanta gente rica con talentos mediocres? Y ¿por qué no son los más inteligentes del mundo también los más adinerados?

Un nuevo estudio de investigadores italianos, los físicos Alessandro Pluchino y Andrea Rapisarda y el economista Alessio Biondo, utilizaron una simulación por computadora del éxito, definido por riqueza financiera, para mostrar que la gente más exitosa del mundo no necesariamente es la más talentosa.

Son los que tienen más suerte.

Lo bueno le ocurre a los mediocres

Los investigadores crearon un mundo imaginario, poblado con 1.000 individuos con varios niveles de talentos en posiciones aleatorias que fueron expuestos a la buena y mala fortuna en eventos aleatorios.

Cada persona comenzó con la misma cantidad (10 unidades) de capital. Su nivel de talento (características como inteligencia, habilidad o esfuerzo) influyó en la probabilidad de que pudieran cambiar una oportunidad afortunada en más capital.

Después de una simulación de 40 años, que representaba la carrera de una persona, la distribución de riqueza se veía horriblemente similar a la del mundo real, con un pequeño porcentaje de personas dueñas de gran parte del capital.

“¿Fueron los más exitosos también los más talentosos? Eso es lo que hubiéramos esperado… si asumimos que recompensamos a las personas más exitosas porque son más talentosas o inteligentes que otras personas”, afirma Pluchino.

“Pero descubrimos que este no era el caso. A menudo las personas más exitosas son moderadamente talentosas pero muy afortunadas”.

“Descubrimos una estricta correlación entre la suerte y el éxito. Encontrar una serie de eventos afortunados era responsable de éxitos increíbles aún si el talento individual de esa persona era menor que el de la gente súper talentosa”.

“Esto es lo que a menudo vemos a nuestro alrededor en el mundo real. Hay muchos ejemplos de personas que no consideramos particularmente inteligentes pero de alguna forma alcanzan un alto nivel de riqueza y éxito”.

Por supuesto, necesitan un cierto nivel de talento para ser capaz de explotar esas oportunidades afortunadas, dicen los investigadores. Y este “talento” puede ser cualquier cosa desde capacidad para trabajar duro hasta inteligencia.

Pero el talento únicamente no es suficiente. En la simulación, la gente que tenía el nivel más alto de talento sólo formó una pequeña porción de los exitosos.

Compartir la riqueza

Estos resultados podrían tener implicaciones en la forma como distribuyen las oportunidades los encargados de la política y las agencias de financiamiento.

Y esto podría significar que la gente más talentosa, las personas que tienen más probabilidades de avanzar en las innovaciones, tienen mejores posibilidades de notarse.

El equipo encontró varias alternativas que podrían cambiar la forma como actualmente recompensamos a la gente que ya es exitosa.

Por ejemplo, en lugar de entregar bonos a los mejores vendedores, una estrategia podría ser dar pequeñas cantidades de dinero a todos, lo cual fue más efectivo que el sistema de meritocracia en la simulación.

Incluso otorgar dinero de forma aleatoria al 25% de la gente (sin importar su rendimiento pasado) condujo a un mayor porcentaje de personas talentosas que lograron éxitos en el modelo de computadora, que recompensar a la gente más exitosa ya que, como sabemos, el éxito se debió casi totalmente a la suerte.

Pero el rendimiento pasado no es garantía del rendimiento futuro, advierte Biondo.

“Si valoras el mérito exclusivamente en base a los resultados pasados, una vez que te das cuenta que tus resultados pasados pueden ser generados no sólo por tu talento, sino también debido a eventos afortunados, entonces estarás recompensando la buena suerte y no el mérito”.

Esto tiene implicaciones interesantes para la sociedad como un todo y podría crear más oportunidades para todos.

“Significa mejorar la educación, la salud, todo esto es parte del proyecto”, dice Rapisarda.

Al exponer a la gente, especialmente a una edad joven, a eventos más afortunados, ofrecerás más oportunidades para que emerjan los talentos escondidos en la sociedad“.

Los ricos se hacen más ricos

Además de informar en la política a nivel macroeconómico, existen beneficios individuales en el entendimiento del rol de la suerte en nuestras fortunas, por ejemplo haber nacido en un país desarrollado o en una familia adinerada.

Tendemos a poner atención especial en los factores de nuestras vidas que sentimos que nos impiden el éxito y a olvidar los factores que nos ayudan.

Un estudio en 2016 calificó nuestra tendencia de pasar por alto la suerte en la asimetría del viento a favor/viento en contra: recordamos cuando superamos barreras (trabajar con el viento en contra), pero a menudo olvidamos las ventajas que obtenemos al haber alcanzado un objetivo (con el viento a favor).

La suerte también nos hace más generoso. Otro estudio, del autor de “Success and Luck” (Éxito y Suerte), Robert Frank, demostró que cuando la gente se da cuenta de que tuvo suerte o fue afortunada, tiene más probabilidades de dar dinero a organizaciones de caridad.

En el estudio, se le pidió a tres grupos que recordaran un evento positivo. Un grupo tenía que enumerar las características personales que habían causado el evento, a otro se le pidió enlistar las causas externas y el tercer grupo, de control sólo debía recordar la experiencia positiva.

A todos se les dio un bono monetario y la oportunidad de donarlo. Los participantes que enumeraron las causas externas donaron 25% más a organizaciones de caridad.

“Es difícil lograr que la gente piense sobre fuerzas y eventos externos”, dice Frank. “Pero encontramos que si los motivas para que piensen en ello -pidiéndoles que recuerden algún momento en el que fueron afortunados, en lugar de decirles que fueron afortunados- la gente se vuelve más generosa y más dispuesta a contribuir al bien común“.

Por definición, los eventos afortunados -el lugar donde naces, la familia en la que naces, a quién conoces- están casi siempre fuera de tu control y se deben a la casualidad aleatoria.

Pero incluso los investigadores italianos creen que hay cosas que podemos hacer para aumentar nuestra suerte.

“Exponte a todas las interacciones y oportunidades casuales que te sean posibles”, dice Pluchino. “También es verdad que aunque te expongas seguirás necesitando suerte”.

“Pero lo más probable es que no encontrarás oportunidades afortunadas si permaneces encerrado en tu habitación”.

Conversando con un amigo y ex colega profesional, director general de la filial española de una conocida multinacional de la alimentación, la charla derivó hacia la lamentable pero imprescindible situación en que un directivo debe tomar la decisión de despedir a un colaborador que no se adapta al cambio.

En los procesos de cambio solemos observar actitudes que obedecen a la conocida Distribución Normal, popularmente conocida como Campana de Gauss (Carl Friedrich Gauss, 1777-1855).

Esto no es extraño, ya que el prolífico matemático y científico alemán verificó que la inmensa mayoría de los procesos aleatorios del mundo social y natural se ajustan a esa campana: una mayoría de la población ocupa las posiciones centrales, una minoría se decanta al extremo inferior y otra minoría al extremo superior –pensemos en cómo se distribuye la población según la altura o según los tests de inteligencia cognitiva–.

También en los procesos de cambio empresarial, tales como reorganizaciones, nuevas estrategias, reasignaciones de tareas, nuevos jefes, etc., encontraremos aproximadamente un 20% de colaboradores que lo rechazarán, un 60% que se encontrarán desorientados y expectantes, y un 20% que lo aceptarán bien.

Imagina una regata de remo en que un 20% reman en el sentido correcto, 60% están confusos y no saben qué hacer, y el otro 20% reman en el sentido opuesto. La embarcación no llegará muy lejos, ¿verdad? Pues así será tu empresa o tu departamento si no actúas.

En muchas ocasiones ya he mencionado que no es posible contentar a quien nunca estará satisfecho. Es por ello que hay que sondear rápidamente cuál es el 20% de colaboradores que rechazan el cambio. Una vez que les hayamos facilitado que se suban al tren del cambio y hayamos visto que nuestros esfuerzos han sido en vano, no hay que perder tiempo: hay que darles un aviso, dos como mucho, y al tercero reubicarlos o despedirlos. Siento ser tan tajante.

Bastante trabajo tendremos en contribuir a que el 60% expectante evolucione hacia el cambio que queremos imprimir, como para tener que estar permanentemente empujando hacia delante al 20% negativo –ya que algunos no se moverán ni un ápice de su posición actual–.

Sería muy desgastante, no conseguiríamos nada al final, y habríamos perdido la oportunidad de contribuir a la evolución del 60%. Éstos, dado que hacer cambios cuesta, siempre tienden a observar si el 20% de rechazadores se sale con la suya para alinearse con ellos. Es otro motivo para prescindir cuanto antes.

Un nuevo jefe o una nueva estrategia o un proceso de cambio en la empresa en general, dispone de 100 días para conseguir que su equipo se suba al nuevo tren. Lo que no se consiga en ese tiempo ya no se conseguirá. Al principio el cemento es semilíquido y maleable. A medida que se va asentando y solidificando ya no se podrá modificar.

Todo cambio tiene un coste. Quien no lo entienda más vale que continúe operando como siempre.

¿Para qué quieres cambiar la estrategia o las formas de operar? Entiendo que es para crecer y mejorar, ya sea consiguiendo más ventas o más margen, agilizando el servicio al cliente, reduciendo costes, o similares.

¿Realmente crees y estás comprometido en ese crecimiento y en esa ambición de mejora? Pues si es así, te toca la papeleta más difícil. De lo contrario te estás engañando a ti mismo y más valdría que no iniciaras ningún movimiento, y así al menos mantendrás a salvo tu credibilidad.

No te desgastes en esfuerzos inútiles. Centra tu energía en apoyar al 20% positivo. Ellos son los que arrastrarán al 60% de indecisos. Ese esfuerzo sí que vale la pena porque tendrá un retorno.

Te deseo lo mejor.

Vivir MejorCuando era una niña, y uso el término “niña” relajadamente porque estoy un poco avergonzada de admitir que me sentí así hasta hace unas semanas atrás, solía pensar que hacer lo que amas venía naturalmente.

Para mí, significaba que no tenías que ser arrastrada fuera de tu cama o ser sobornada con los deseos de tu pequeño corazón materialista para conseguir que lo hicieras, y lo más importante de todo, tu motivación nunca moriría.

Honestamente, pensaba que hacer lo que amabas significaba que lo seguirías haciendo a pesar de lo mierda que fuera tu vida, incluso si fuera así por ello.

Por desgracia, como la mayoría de las cosas que creía cuando era niña, esto resultó ser una gigantesca mentira, pero era demasiado obstinada y ciega para aceptarlo a pesar de repetidas lecciones de mi querida vida me enseñó.

Coquetea con muchos, enamórate de uno

Esta parte es para aquellos de ustedes que son del tipo que disfrutan haciendo un montón de actividades diferentes.

Tal vez porque tengo masivos problemas para concentrarme en una determinada tarea en la vida en general o simplemente el hecho de que en realidad soy moderadamente multi-talentosa pero me falta absolutamente disciplina y determinación (tanto el “hecho” como la explicación dependen enteramente de cómo esté mi autoestima en el momento en particular que me preguntes esto), he intentado un montón de cosas diferentes y realmente disfruto haciendo un buen número de ellas.

Así que si tuviera que hacer una lista de mis aficiones, definitivamente incluiría dibujar, pintar, nadar, escribir, cantar, hacer cortometrajes, etc, etc.

Ahora la parte más rara de haber probado y disfrutado de muchas de estas actividades, y hacerlas relativamente bien sin mucha práctica, es que automáticamente las incluyo en mi lista de opciones de carrera alternativa. Cuando estaba en la escuela de derecho, esta lista era más larga que la Constitución. Podía decirle a todos mis amigos más cercanos sobre cómo podría haber estado pensando en ser una XYZ (insertar: artista / músico / escritora / cineasta / profesión del mes).

Siendo la buenas personas que son, me animaban e ingenuamente confiaban en que podría lograr ese sueño, todas las veces. No hace falta decir que en realidad no realicé ninguno de mis planes, y excepto durante aquellas más oscuras y fuertemente intoxicadas horas antes del amanecer, ni siquiera me molestaba en preguntarme el temido “¿Y si…?”

Es muy fácil distraernos por todas las cosas divertidas que hay ahí fuera. Si eres como yo y te encanta hacer un montón de cosas, podría ser mejor para ti enfocarte y priorizar una o algunas de ellas por sobre todas las demás. Claro, ser un “artista multimedia” suena como si fueras un multi-talentoso, pero es muy fácil para ese camino hacerte un maestro en nada. He encontrado que siempre logro un progreso real cuando me enfoco en un solo amor. Como la monogamia. Todo el mundo hoy es un maestro en nada. Se un maestro en algo en su lugar.

Compromete con tu amor como si los dos se hubieran casado esta mañana

Esto es para aquellos de ustedes que saben exactamente qué es lo que les gusta hacer.

Muchas veces, sabemos de qué estamos enamorados. O tal vez después de muchas experimentaciones, ahora podemos decir con un grado de certeza que estamos hechos para hacer una cierta cosa.

Tal vez seamos un poco mejor en ello, tal vez nos hace sentir bien, tal vez le agrega ese toque de significado a tu vida. Tal vez es la escritura, tal vez es el baile, tal vez son las matemáticas. Lo que sea que sea (Si tienes la suerte de haber irrumpido en los últimos años de incertidumbre, de no saber qué es lo que deseabas hacer en la vida) por favor, comprométete con ello. Comprométete con ello como si te hubieras casado ese día.

Es tan fácil poner excusas para no hacer algo.

“¿Pero quién va a leer lo que escribo?”

“¿Cómo voy a poder vivir de la pintura?”

Dile a esa voz que se calle. No tienes que ser un bestseller, sólo tómate unos minutos para escribir. No tienes que estar entrenando para los Juegos Olímpicos, nada unas cuantas vueltas al día. Sólo tienes que hacer eso de lo que estás enamorado, y sólo tienes que hacerlo por ti. El placer que deriva de ser realmente bueno en algo es para ti. Todo lo demás seguirá.

Recordatorio: Identificar lo que quieres hacer no es suficiente

Me tomó años y años darme cuenta de que identificar lo que te gusta hacer no es suficiente, tienes que trabajar continuamente en ello. Sí, a veces puede llegar a convertirse en trabajo. Esas maravillosas citas en los posts de Tumblr que te dicen que hagas lo que amas para que no tengas que trabajar nunca más en tu vida son muy motivadoras, pero muy básicas.

En mi caso, por lo menos. Tuve que obligarme a tratar mis pasatiempos como trabajo porque me había convertido en alguien que sabía exactamente lo que amaba hacer, pero que nunca llegaría a hacerlo de otra manera.

Seguí inventando excusas sobre todas las otras cosas que tenía que hacer y me enterré de dudas autogestionadas acerca de cómo los demás probablemente me juzgarían y lo mala que era en ello de todos modos, así que ¿por qué molestarse en intentarlo? Constantemente comparaba mi comienzo con el pico de todos los demás, y esa diferencia de calidad me desanimaba en vez de motivarme para llegar hasta allí.

Sé que esto puede parecer un poco absurdo para muchos de ustedes porque hacen lo que aman y aman lo que hacen. Estoy muy feliz por ti. Yo no estoy allí todavía, pero afortunadamente, ahora creo que llegue a ese punto en el que por lo menos acepto que mi estado de ánimo anterior era venenoso y no conducente a ninguna forma de crecimiento en absoluto.

Te dejo con un consejo brillante de Tchaikovsky :

Si esperamos por el estado de ánimo, sin esforzarnos por encontrarlo a mitad de camino, fácilmente nos volvemos indolentes y apáticos. Debemos ser pacientes, y creer que inspiración le vendrá a aquellos que puedan dominar su aversión.

El tiempo no existe. No es real. Es, simplemente, una ficción, un instrumento, un medio para orientarnos en la vida, relacionando distintos acontecimientos de nuestras existencias, de las de los demás o de la misma naturaleza.

La Tierra gira en torno al sol. Y, al conjunto de acontecimientos cíclicos y, por tanto, fijos, que tienen lugar desde que una revolución comienza hasta que termina, lo llamamos año. Y, como durante ese proceso el sol sale y se pone por nuestro horizonte trescientas sesenta y cinco veces, hemos llamado día a lo que sucede entre cada dos de esos fenómenos sucesivos.

Y luego hemos dividido el día en veinticuatro horas, aunque podíamos haberlo dividido también en catorce o en treinta y siete. Y a cada parte la llamamos hora. Y la hora la hemos, convencionalmente siempre, subdividido en sesenta minutos y a cada uno de éstos en sesenta segundos…

Pero todo es pura convención, lo mismo que cuando trazamos una frontera y decimos que en la línea que la representa comienza un país y termina otro. Porque esa ficción nuestra nunca la aceptan ni la respetan los vientos ni la lluvia ni la flora ni la fauna, sencillamente porque es algo artificial, una simple ideación, sin existencia real fuera de nuestras mentes, aunque la plasmemos en los mapas.

Lo que sí existe, lo que sí se da y es inevitable, sin embargo, es la sucesión de hechos, así como su gestación, nacimiento y desarrollo. Y la influencia que sobre todos nosotros ejercen.

Pensemos sino un poco: ¿Es realmente el paso de lo que llamamos cincuenta o sesenta o setenta años lo que nos hace cambiar de aspecto, envejecer, aproximarnos inexorablemente al fin de nuestra vida física? ¿O lo que nos hace avanzar en ella, en ese proceso de enfermos terminales en que todos estamos incursos desde el momento de nacer, son las agresiones de que vamos siendo víctimas? ¿Qué tiene, en realidad, el tiempo que nos pueda perjudicar?

Lo que verdaderamente nos hace cambiar y decaer, como hemos dicho, son los acontecimientos, las vicisitudes de la vida, las variaciones a que la naturaleza nos somete, las influencias de las vibraciones y radiaciones que por todas partes nos acometen, las emociones, las pasiones, los sentimientos, los pensamientos, las ideas, los razonamientos, las enfermedades…

Eso sí que nos envejece, eso sí que modifica, aparentemente para mal, nuestras estructuras externas e internas. Eso sí que surte efecto, un efecto fatal e inevitable, que nos va conduciendo a la consunción, a la cristalización, a la disfunción y a la inmovilidad física que llamamos muerte. Lo mismo que no son los años los que erosionan los montes ni los que socavan las rocas, sino el viento y el agua y el calor y el frío. Pero nunca el paso del tiempo, porque el tiempo no pasa, ni siquiera es.

Son, pues, las primaveras y los veranos y los otoños y los inviernos sucesivos los que nos van continuamente obligando a adaptarnos a ellos con los consiguientes desgastes y cansancios y heridas y cicatrices de todo tipo. Son el calor y el frío sucediéndose sin interrupción, miles de veces, los que nos resquebrajan por dentro y por fuera.

Son los disgustos, los problemas, los sinsabores, los fracasos o los éxitos, las ilusiones y los sueños, las amistades y las diferencias, las fidelidades y las deslealtades, y el valor que vamos dando a todo ello en cada momento, los que nos van madurando hacia la influencia final que producirá el último estertor de nuestro cuerpo.

Una desgracia familiar, la muerte de un ser querido, por ejemplo, que puede suceder en minutos, puede también envejecernos lo que, sin ese suceso extraordinario, envejeceríamos en lo que hemos dado en llamar veinte años, o sean, los sucesos normales que pueden acaecernos en una vida sin demasiados altibajos durante lo que hemos convenido llamar ese período. Pero no los veinte años en sí.

Si nos fuera posible hacernos inmunes a las inclemencias meteorológicas, a las múltiples enfermedades que nos acosan, a las agresiones físicas, psíquicas y emocionales a que nos someten los demás e, incluso, nosotros mismos; si las vibraciones estelares no nos pudiesen alcanzar o, alcanzándonos, no nos afectaran, por muchos años y por muchos siglos que transcurrieran, no envejeceríamos… Los animales, que no conocen nuestras ficciones, también envejecen y llegan a la muerte sin tener la menor noción de los que es un año ni un mes ni siquiera una hora.

Pero si pudiésemos ser inatacables por todos esos enemigos, lo que ocurriría es que tampoco aprenderíamos nada y, por tanto, no evolucionaríamos. Conviene, pues, que tengamos claro que el tiempo no nos afecta, ya que no existe, pero nos afectan, y mucho, las cosas que nos suceden. Y sólo ellas.

Por tanto, no debemos temer el paso del tiempo. No debemos asustarnos ante algo inexistente. Lo que hemos de evitar son los acontecimientos que nos hagan vibrar intensamente. Por eso lo que se nos recomienda por nuestra filosofía es mantenernos tranquilos y equilibrados en toda situación. Es decir, comportarnos ante los sucesos que a otros les pueden trastornar o afectar, como si no fuesen con nosotros, gracias a un discernimiento bien desarrollado.

Por supuesto, el efecto de los sucesos o procesos inevitables de la naturaleza no podremos obviarlo, porque así está dispuesto en los planes del Creador. Pero lo otro sí, lo que ordinariamente ponemos de nuestra propia cosecha:

El atacar nuestro cuerpo con vicios o hábitos o comportamientos agresivos; el estar nerviosos y estresados y asustados; el temer al futuro, faltos de confianza en nuestra fuerzas y de fe en la ayuda divina; el afectarnos por cuanto sucede en nuestro entorno; el vivir una vida de negatividad y de egoísmo, que nos enfrenta a todos; el dejar de ejercer el amor y la entrega y la sinceridad y la confianza, el sacrificio y la caridad y el servicio altruísta y la oración… eso sí que nos afecta y nos envejece por dentro y por fuera.

La eterna juventud, pues, no existe ni existirá mientras dispongamos de cuerpo físico. Pero sí existe una juventud prolongada o, por lo menos un espíritu joven prolongado. Y ésa debe ser nuestra consecución, pero no como objetivo, como una meta a alcanzar, sino como un subproducto inevitable de una vida sana física, mental, emocional y espiritualmente. Es decir, una existencia ajustada lo más posible a las exigencias de las leyes naturales, a las Enseñanzas de nuestra filosofía.

A veces es más fácil enfocarse en lo que no tenemos, en lugar de lo que tenemos.

Es importante tomarse un tiempo y recordar todas las cosas por las que estamos agradecidos que muchos de nosotros damos por hecho.

1. Buena salud

Incluso si tu salud no es buena, podría ser peor y es probable que todavía tengas algunas partes funcionales para agradecer.

2. Dinero en el Banco

Tener solo unas monedas te hace más rico que la mayoría de las personas en la Tierra.

3. Buenos amigos

A menudo, es la calidad de las amistades, no la cantidad.

4. Libertad de religión

Poder adorar a quien sea y como quieras es algo que muchas personas nunca experimentan.

5. Tus padres

Incluso si son disfuncionales, te dieron vida.

6. Fines de semana

Hay algo mágico los fines de semana.

7. Tener un compañero

Estar en una relación romántica puede enseñarte mucho acerca del mundo y de ti mismo.

8. Mascotas

Las mascotas ofrecen uno de los mejores ejemplos de amor incondicional.

9. Aprender de los errores

Si nunca cometimos errores, no aprenderíamos mucho, así que es una de esas cosas por las que deberíamos estar agradecidos.

10. Oportunidad de obtener una educación

La oportunidad de asistir a la escuela es algo que muchas personas no tienen.

11. Tener un hogar

Ya sea que vivas en un apartamento, una mansión o una tienda de campaña, tener un lugar para llamar hogar es algo por lo que debes estar agradecido.

12. Habilidad para leer

Si estás leyendo esto ahora, tienes mucho por lo que estar agradecido.

13. Respirando aire fresco

Ser capaz de salir a respirar aire fresco es un buen recordatorio de cuántas pequeñas cosas debemos agradecer.

14. Una cama para dormir

Una cama es una de esas cosas que es fácil dar por hecho, hasta que no la tengas.

15. Risas

Sin risa, el mundo sería un lugar triste.

16. Seguridad y protección

Ser capaz de despertar sin un miedo inmenso nos libera para realmente vivir la vida.

17. Carros

Sin automóviles, llevaría mucho más tiempo realizar nuestras actividades.

18. Sol

El calor del sol puede alegrar cualquier día.

19. Tiempo

Aunque a menudo no creemos que haya suficiente, el tiempo es algo que no deberíamos dar por sentado.

20. Agua limpia

Mucha gente en la tierra no tiene acceso a agua limpia.

21. Teléfonos celulares

Los teléfonos celulares facilitan la conversación con tus seres queridos.

22. Amor

El mundo seguro sería un lugar diferente si no tuviéramos la capacidad de amar.

23. Libros

Los libros brindan la oportunidad de ingresar a otro mundo desde la comodidad de tu hogar.

24. La bondad de los extraños

Nunca tomes la amabilidad de un extraño por sentado.

25. Hogueras

La simplicidad de una fogata crea recuerdos para toda la vida.

26. Dolor

Sin dolor, sería difícil apreciar las alegrías de la vida.

27. Arte

El mundo sería menos bello si el arte no existiera.

28. Vacaciones

Cualquier motivo para celebrar es algo por lo que deberíamos estar agradecidos.

29. Libertad de expresión

Ser capaz de expresar tus pensamientos libremente nunca debe darse por hecho.

30. Arco iris

La belleza de un arco iris es incomparable.

31. Lágrimas

A veces, cuando no hay palabras para decir, las lágrimas expresan cómo nos sentimos por nosotros.

32. Despertarse hoy

Simplemente despertarte hoy significa que tienes cosas por las cuales estar agradecido.

33. Fontanería interior

La plomería interior no solo brinda comodidad, sino que también nos previene de enfermedades.

34. Sabiduría que viene con la edad

Afortunadamente, crecemos más inteligentes con el tiempo.

35. Montañas

Las montañas nos proporcionan belleza y recreación.

36. Vista

Poder ver nos permite ver la belleza del mundo.

37. Tiendas de comestibles

Las tiendas de comestibles significan que no tenemos que gastar todo nuestro tiempo en conseguir nuestra propia comida.

38. Puestas de sol

Las puestas de sol son un recordatorio de que debemos disfrutar las cosas simples de la vida.

39. Entretenimiento

El entretenimiento nos brinda una forma de relajarse y disfrutar de la vida.

40. Tu mente

Ser capaz de pensar, recordar y resolver problemas de seguro hace la vida más fácil.

41. Empleo

Incluso si no te gusta su trabajo, estar empleado significa que alguien pensó que eras lo suficientemente especial como para contratarte.

42. Diversidad

El mundo sería un lugar aburrido sin diversidad.

43. Luna y estrellas

La luna y las estrellas nos animan a soñar.

44. Electricidad

La electricidad hace que la mayoría de nuestros quehaceres sean eficientes.

45. Aire acondicionado

Mantenerse fresco en un día caluroso es algo que las personas no habrían soñado en siglos pasados.

46. Audiencia

Poder escuchar la voz de tu ser querido es algo que no todos pueden hacer.

47. Niños

Ver a los niños reír, crecer y soñar puede mantener las cosas en perspectiva.

48. Capacidad de aprender

La capacidad de aprender cosas nuevas significa que tenemos un potencial infinito.

49. Personas dispuestas a enseñar

Ya sea que tu abuela te enseñe a tejer o que tu plomero le muestre cómo prevenir problemas futuros, esté agradecido de que otros estén dispuestos a usar su tiempo y talento para enseñarte algo nuevo.

50. Océanos

Las criaturas marinas en el océano casi parecen demasiado místicas para ser reales.

51. Medicina moderna

Sin avances en la medicina moderna, muchos de nosotros no estaríamos vivos.

52. Música

La música saca nuevas emociones.

53. Emprendedores

Algunos de los mejores inventos de la vida fueron el resultado de un emprendedor dispuesto a correr un riesgo.

54. Ropa de abrigo

En un día frío, no hay nada más importante que la ropa de abrigo.

55. Libertad para votar

Poder tener voz en las leyes nunca debe darse por hecho.

56. Una conexión a Internet

Es difícil creer lo fácil que es dar por descontado a Internet, ya que ninguno de nosotros lo había hecho hace un par de décadas.

57. Desafíos

Sin desafíos en la vida, no seríamos las personas que somos ahora.

58. Rutas de senderismo

Rutas de senderismo nos dan la oportunidad de disfrutar de la belleza de la naturaleza de la madre.

59. Vacunas

Muchos de nosotros no estaríamos vivos sin las vacunas de hoy.

60. Fuerzas Armadas

Nuestras vidas probablemente serían muy diferentes si no tuviéramos protección de las fuerzas armadas.

Zugoi BlogSi aún no tienes un plan para el año, podrías tener problemas.

Por suerte para ti, ya hicimos un plan para ti. Debajo tienes una guía de 31 días para comenzar un año saludable, rico y feliz. Cada día va acompañado de una tarea, junto con una explicación rápida de por qué es importante.

Sigue leyendo para descubrir cómo prepararte para el éxito.

Día 1: Pregúntate: ¿qué es lo que quiero que ya tengo? ¿qué más, en todo caso, realmente deseo?

Katherine Schafler, psicoterapeuta de Nueva York, escribió sobre la ” trampa de la ambición ” en un post para Thrive Global. Es la tendencia de conseguir todo lo que queremos para hacernos infelices.

“Cuanto más consciente seas de ti, más fácil te será distinguir entre lo que te gusta y lo que realmente quieres adquirir”, escribe. “Pero, ¿Cómo hacemos esa distinción?

Como seres humanos, estamos tan acostumbrados a querer más de modo predeterminado. Más comida, más dinero, más amigos, más sexo, más cosas, más tiempo, más atención. Entonces, ¿Cómo empezamos a querer menos?”

Comienza con las preguntas planteadas anteriormente.

Día 2: Deja de presionar el botón snooze (posponer).

Puedes sentir como que presionar el botón snooze por las mañanas te dan un poco de descanso extra para comenzar el día, pero la verdad es que te hace más daño que bien.

Eso es porque cuando despiertas, tu sistema endocrino comienza a liberar hormonas de alerta para prepararte para el día. Volviendo a dormir, estás ralentizando este proceso. Además, nueve minutos no le dan tiempo a tu cuerpo para obtener el sueño reparador y profundo que necesitas.

Día 3: Comienza a hacer un seguimiento de tu patrimonio neto.

Una de las maneras más fáciles de realizar un seguimiento de tu progreso financiero es supervisar tu patrimonio neto: Todo lo que posees menos todo lo que debes.

Como la planificadora financiera en Nueva York , Lauren Lyons Cole, de Business Insider dice, una de las primeras tareas que le pide a sus clientes es que completen sus estados financieros actual, una descripción general de cada aspecto de su situación financiera, incluidos los saldos de sus cuentas. Una vez que puedes ver todo tu dinero en un solo lugar, puedes comenzar a determinar qué quieres hacer con él.

Bonus: Organizarse libera espacio de tu cerebro para no tener que pensar tanto en el dinero.

Día 4: Habla con tu jefe acerca de tus ambiciones profesionales.

Está en ti decirle a tu jefe que quieres un ascenso o un aumento salarial.

No es necesariamente una conversación fácil, pero es clave, según Toni Thompson, vicepresidente de personas y talento en The Muse. Thompson le dijo a Business Insider, “Hablen sobre lo que quieren con sus jefes. Asegúrense de que ellos sepan qué salario deseas y el título que deseas o que deseas más oportunidades”.

Si bien es posible que tu jefe no pueda darte lo que deseas de inmediato, al menos pueden comenzar a ayudarte a llegar allí.

Día 5: Revisa tu LinkedIn.

Business Insider habló con Hari Srinivasan, jefe de productos de identidad en LinkedIn, quien estuvo a cargo del rediseño de la experiencia de usuario de LinkedIn a principios del 2017. Srinivasan compartió algunos consejos para crear un perfil asesino como:

• Completar tu resumen.
• Compartir historias y publicaciones de blogs que interesen a tu audiencia.
• Destaca al menos cinco habilidades relevantes para tu role e industria.

Día 6: Utiliza un cálculo simple para calcular cuánto debes ahorrar antes de poder jubilarse.

Si los viajes a la playa del sábado y los juegos de golf hacen que sueñes con irte de tu trabajo para siempre, hay una manera simple de calcular cuánto necesitas ahorrar para que eso suceda:

Tus ingresos de jubilación deseados ÷ 4% = Cuánto dinero necesitas para retirarte.

Por ejemplo, si tu salario de jubilación perfecto es de $ 80,000, divídelo por un 4% y obtendrás $ 2,000,000. Ese es tu número mágico para la jubilación, y puedes dejar de hacerlo tan pronto como el saldo de tu cuenta lo alcance; incluso si solo tienes 28 años.

Día 7: Toma un domingo para hacer un ‘trabajo falso’ y ser más productivo durante la semana laboral.

Un “trabajo falso ” es un término inventado para la correspondencia por email, la programación de llamadas telefónicas y la organización de listas de tareas, es decir, las cosas que cualquier profesional moderno tiene que hacer para seguir trabajando, pero que rara vez producen un resultado inmediato o tangible.

Es importante, pero no requiere tanta energía ni concentración, por lo que puedes hacerlo fácilmente desde una cafetería o mientras descansas en pijama.

Si te enfocas en los grandes proyectos de lunes a viernes y ahorras trabajos falsos para los domingos, no tendrás que preocuparte por intentar y por no poder alternar entre los dos diariamente.

El investigador en neurociencia Francisco Mora asegura que el elemento esencial en el proceso de aprendizaje es la emoción porque sólo se puede aprender aquello que se ama, aquello que le dice algo nuevo a la persona, que significa algo, que sobresale del entorno en Neuroeducación, el libro que acaba de publicar en Alianza Editorial.

La alegría como base del aprendizaje

El científico señala que “los niños hoy aprenden, desde muy pronto, conceptos abstractos en habitaciones con ventanales sin mucha luz o luz artificial, con el rigor y la seriedad de maestros que se aleja de aquel “juego” primitivo que generaba aprender y memorizar de lo sensorial directo, “con alegría”, base de la atención y el despertar de la curiosidad”.

Entender esto hoy en su raíz y desde la perspectiva de cómo funciona el cerebro y sacar ventaja de ello –afirma– “es un primer principio básico de la enseñanza con el que se puede llegar a aprender y memorizar mejor. Estos principios se pueden extender en su aplicación no solo a la enseñanza básica o durante la adolescencia sino a los más altos estudios universitarios o a estudios aplicados sea la empresa o la investigación científica”.

Asimismo añade que “la neurociencia cognitiva ya nos indica, a través del estudio de la actividad de las diferentes áreas del cerebro y sus funciones que solo puede ser verdaderamente aprendido aquello que te dice algo. Aquello que llama la atención y genera emoción. Aquello que es diferente y sobresale de la monotonía”.

La atención, ventana del conocimiento, despierta cuando hay algo nuevo en el entorno. Ese ‘algo nuevo’ apela, como hace millones de años, a la supervivencia como último significado” –añade–. “La atención nace de algo que puede significar recompensa (placer) o castigo (peligro) y que por tanto tiene que ver con nuestra propia vida”.

“Pero con el devenir evolutivo y la propia civilización –advierte Mora–, aprender y memorizar son mecanismos que los hemos llevado a unos niveles tan abstractos y de tan alto calado social que escapan y se han venido alejando de las raíces inviolables, genéticas y evolutivas, de aquella alegría que en su origen significó verdaderamente aprender y memorizar”.

Conocer cómo funciona el cerebro revitalizaría la enseñanza

A su juicio, revitalizar hoy la enseñanza y el aprendizaje en este nuevo contexto de una cultura avanzada, “requiere un conocimiento de cómo funciona el cerebro en esos procesos y llevarlo a los maestros y los profesores para que estos finalmente lo apliquen en las aulas”.

Asegura que “de esto se han dado cuenta muy recientemente prestigiosos pensadores e instituciones como el recién creado Centro de Neurociencia para la Educación de la Universidad de Cambridge o la International Mind-Brain and Education Society a través de su revista Mind, Brain and Education”.

No obstante asegura que “es bien cierto que, hasta ahora, el conocimiento extraído de las neurociencias no ha sido fácil mostrarlo a los maestros y ellos transferirlo como método a la enseñanza de los niños o los estudiantes de instituto”.

Reconoce que “existen problemas en la relación neurocientífico-maestro (y mas allá profesores universitarios) sobre todo en el lenguaje utilizado por los primeros para dirigirse a los segundos en la transferencia de estos conocimientos. Y en los segundos, los maestros, para captar, con certeza y seguridad esos conocimientos a la hora de emplearlos con los alumnos”.

“Desde esta perspectiva como base –subraya– se pretende construir este libro que propongo con el título de Neuroeducación y que tendría un formato similar al libro ¿Se puede retrasar el envejecimiento del cerebro?”

Mora, utilizando un lenguaje sencillo, conciso y asequible pretende “desarrollar las contestaciones a las preguntas básicas y los componentes esenciales del problema que representa el advenimiento de la neurociencia para la educación y enumerar y describir brevemente las soluciones y ventajas de estas nuevas concepciones”.

La libertad financiera es el tiempo que puedes vivir sin reducir tu nivel de gasto, partiendo del supuesto que hoy dejaras de trabajar. Suena increíble, ¿no? Por desgracia, muy pocos lo logran.

La especialista en finanzas personales, Sonia Sánchez Escuer, asegura que la libertad financiera no es una meta sino un proceso que se vive día con día.

Si llegas a lograrlo, ten por seguro que serás una persona menos estresada y más libre de caminar tras de tus sueños. Te dejamos cuatro consejos para lograrlo.

Calcula qué tanta libertad financiera tienes.

Luis Pita, un especialista en finanzas personales, fundador de la consultoría Preahorro (en España) y autor de “Ten peor coche que tu vecino”, da una fórmula sumamente sencilla:

Suma el dinero de tu cuenta bancaria, depósitos y formas de ahorro convertibles en dinero en efectivo en menos de una semana. No incluyas vender tu casa o auto porque eso disminuirá tu nivel de vida. Suma también la compensación total que cobrarías si dejaras voluntariamente tu trabajo. Solo el tuyo, no el de tu pareja. Luego suma todos tus gastos fijos.

Ahora, divide tu dinero disponible entre tu gasto mensual, tendrás el número de meses que puedes vivir sin trabajar.

Decídete a ahorrar.

¿No lo haces todavía? Es momento de empezar.

Parte de que eres una persona desidiosa y apática –todos lo somos en estas cuestiones– así que ayúdate un poco. Investiga con tu banco la manera en la que puedes separar un porcentaje de tu sueldo de manera automática y busca que transfieran este dinero a otra cuenta.

No pienses en ahorrar lo que te sobre porque nunca te va a sobrar nada. A esto, Pita le llama “preahorrar” y en la jerga de finanzas personales –en Estados Unidos– se le llama también “pagarte a ti mismo primero”.Lo ideal es que sea al menos 10% de tus ingresos pero no hay límite, haz cuentas y dedica cada vez más.

Controla tus gastos.

Ya después de que el dinero del ahorro se separe automáticamente, ya casi estarás del otro lado, pero necesitas manejar un presupuesto, ya que esto te ayudará a usar de manera más eficiente tus recursos.

Siéntate con papel y lápiz, una app para registro de gastos (hay muchas disponibles para Android e IOS) y un formato en Excel y rastrea tu dinero. Quizá la primera vez que lo hagas será doloroso, pero si tienes constancia no tendrás que volver a sufrir más.

Pero… ahorrar no es suficiente.

Si dejas ese dinero ahí, va a perder valor en el tiempo y la única forma de lograrlo, es utilizando vehículos de inversión.

Si quieres solo que tus recursos conserven su valor, hay instrumentos como los Cetes que pueden ayudarte. Pero si lo que quieres es construir patrimonio, o sea, aumentar los ceros a tu dinero, entonces piensa en invertir en bolsa, y sea de manera directa o a través de un fondo de inversión. Recuerda que para invertir en bolsa se necesita conocimiento, si no lo tienes, busca asesoría.

Los emprendedores saben que las batallas más importantes que enfrentarán son las de su cabeza.

Aunque algunas personas son valientes y tienen coraje, los emprendedores conocen la inquietud y emoción que pueden provocarles sus pensamientos.

Los iniciadores de negocios no viven en la seguridad de lo conocido, forjan su propio camino, tienen batallas de riesgo e incertidumbre y deben tener una actitud mental fuerte para mantenerse enfocados en el trayecto. A pesar de eso, todos saben que hay momentos donde el miedo es algo normal.

El que seas un emprendedor valiente no significa que nunca vayas a tener miedo o preocupaciones sobre lo que viene; simplemente quiere decir que reconoces esas emociones y que tienes la confianza que serás capaz de superar cualquier obstáculo y alcanzar tu visión.

Uno de los mejores ejemplos de una gran visión fue la del líder Mahatma Gandhi. Aunque era un hombre simple, nunca dejó que el hecho de que luchara solo se interpusiera en su camino hacia la paz. Organizó un movimiento y creó una revolución pacífica en India.

Gandhi creía en un mejor futuro y trabajó para hacerlo una realidad guiando a la población para deshacerse del gobierno británico en India y tener una nación libre.

Como emprendedor, hay mucho que puedes aprender de su poder como un líder pacífico pero implacable y su empuje para ver su visión convertida en realidad.

Aquí hay cinco frases atribuidas a Gandhi para inspirarte y recordarte que una persona puede hacer una gran diferencia con sus creencias y liderazgo.

“El futuro depende de lo que hagas hoy”

Gandhi entendió que debía superar obstáculos y actuar rápido para alcanzar su meta. Si vences las dificultades, alcanzarás tu visión haciendo algo hoy.

Procrastinar hasta mañana o regañarte por lo que no hiciste ayer no te llevará a una acción positiva. Comienza con tu visión ahora mismo.

“Creer en algo y no vivirlo es deshonesto”

Ésta puede ser la mejor llamada de acción en la historia. Si estás seguro de tu llamado como emprendedor, arriésgate y vívelo.

Creer no dice mucho si no respaldas tus deseos con acciones. De hecho crea estrés porque lo que haces no se alinea con lo que de verdad crees que eres (o quieres convertirte). Está bien tener miedo, pero no está bien ser deshonesto. Sé fiel a ti mismo y a tu visión y vívela hoy.

“Sé el cambio que quieres ver en el mundo”

Gandhi realmente no dijo esta frase, pero es el legado de su vida. Hay un viejo adagio que dice que deberías tomar el consejo de alguien a quien quieras parecerte.

Gandhi no sólo creía en una India libre o hablaba de ser pacífico, lo vivía. Fue el cambio y su vida vio el logro de su visión. El mundo necesita que seas la persona que eres y que vivas la vida del emprendedor que estás destinado a ser.

“Sin acción no vas a ir a ningún lado”

Esto parece muy obvio pero Gandhi aclara el punto de que si no haces algo no va a pasar nada.

Comienza hoy. Haz que la vida que estás viviendo se alinee con la visión que buscas crear. Así es como las cosas suceden. La creencia es muy cierta y totalmente necesaria, pero tomar acción es crítico.

“Cambia, tú tienes el control”

Éste es un concepto muy poderoso que Gandhi seguía siempre. Si eres la mejor persona y emprendedor harás que los demás también lo sean.

Tienes el poder de cambiar y tener el control de tu vida. Los emprendedores se hacen responsables de la situación. El legado de Gandhi te reta a hacer lo mismo.

El mundo laboral es muy complicado. Ser tu propio jefe, aunque tiene beneficios, requiere de mucho esfuerzo y trabajo. Contar con la ayuda de asesores cualificados ayuda a aligerar la carga de trabajo.

Por dónde empezar

Tener un asesor fiscal es bueno ya que puede realizar todo el papeleo necesario en materia jurídica y de la empresa.

Este profesional ayudará al emprendedor a poner en orden todos los impuestos que debe pagar y cumplir con lo que la ley impone. Esto es importante porque hay muchos requisitos que una empresa debe cumplir, y no solo obligaciones, el asesor fiscal también puede informar de las ayudas de las que se puede disponer. Mantener al día las cuentas es obligatorio para una empresa de éxito.

Otra cosa en la que hay que pensar al abrir la empresa es, si se quiere registrar la marca. Seguro que, alguien que vende un producto, quiere que sea distinto del resto. Que se vea esa marca e, inmediatamente, venga a la memoria el nombre del dueño de la empresa.

La marca está ligada al nombre. Pero cuando hay varios productos con el mismo nombre, suele existir cierta confusión. Lo mejor es poder registrar la marca, para que solo sea tuya. Un abogado mercantilista es el profesional que se necesita en estas circunstancias. Asesora y realiza los trámites necesarios para proteger la marca. En caso de que haya socios en la empresa, también ayuda a regular las relaciones entre ellos.

Dar de alta a los trabajadores

Aquella persona que lleva tiempo en el mercado laboral y que ya tiene cierto éxito, puede que necesite trabajadores para aumentar la producción de la empresa. El emprendedor debe pensar en esta situación.

Una persona que trabaja para sí mismo, es decir, es su propio jefe, no dispone de mucho tiempo para realizar papeleos relacionados con los trabajadores. En estos momentos, el asesor laboral que realice los trámites necesarios para dar de alta a los trabajadores y realizar todas las gestiones necesarias como nóminas, despidos y todo lo que tiene que ver con los asalariados que tenga la empresa.

Esto es un gran desahogo para el empresario. Y nunca está de más poder disponer de un abogado civilista, alguien que se ocupe de los asuntos más personales y al que acudir cuando se tiene problemas. No solo problemas en la vida personal, también en la laboral como, por ejemplo, ante asuntos de impagados.

Las características de un buen asesor

A la hora de contratar asesores y abogados, siempre hay que contar con aquellos que demuestren tener mucha experiencia. Que sean profesionales. Si en algún momento se tienen reservas sobre la persona, personas o empresa asesora es mejor mirar otras opciones. La relación entre asesor y cliente, siempre debe basarse en la confianza. Al fin y al cabo, lleva las finanzas y papeleos importantes de la empresa.

Muchas personas se han lanzado al mundo laboral mediante emprender. Jóvenes que tienen una idea en mente y quieren desarrollar su propio negocio y también personas mayores que han perdido sus trabajos y quieren seguir siendo parte útil de la sociedad.

Los emprendedores necesitan de mucha perseverancia, no rendirse e implica mucho trabajo. Los comienzos de un nuevo negocio no son fáciles. Esto hay que tenerlo claro. Algunos podrán seguir adelante y otros se quedarán en el camino. Pero esto no tiene que desanimar a nadie. Emprender puede ser algo bonito y se puede obtener cierto grado de éxito si se tiene la ayuda adecuada.

La ley requiere de muchos papeleos que la persona que empieza un negocio debe conocer, para eso necesita de una asesoría fiscal que le ayude a poner en marcha el plan de negocio, después de comprobar que sea realmente viable. Pero dentro de los asesores, hay otros abogados, que el emprendedor puede necesitar en un momento dado.

El que quiere emprender no debe hacerlo solo, tiene que buscar ayuda de profesionales.

 

 

 

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