Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

donald trumpEstablece un patrón. No esperes que tus empleados trabajen más duro de lo que tú lo haces. En mi caso, no tengo que preocuparme por eso, porque trabajo siete días a la semana y disfruto casi de cada minuto en que lo hago. Pero también hay que darse cuenta de que las empresas a veces funcionan como una segunda y atípica familia. Es natural, considerando que la gente a menudo pasa más tiempo con sus compañeros de trabajo que con sus propias familias.

Alguien que vino una vez a mi oficina dijo que las cosas que ocurrían allí le recordaban a una disputa familiar en acción. Debo admitir que el nivel del volumen se disparaba entonces y ahora, y no estaba muy desacertado en su afirmación.

Pero si quieres calma chicha todos los días, entonces vete al Mediterráneo.

Los ganadores ven los problemas como otro camino para probarse a sí mismos. Los problemas nunca son verdaderos obstáculos para ellos, y si tú no quieres problemas, entonces … Seguir leyendo »

riquezaHay muchas definiciones de riqueza, y ser rico abarca también estados mentales y no sólo bancarios.

Así, ser rico involucra más que la libertad financiera, pues implica también paz personal y felicidad, con las cuales debes estar comprometido para ser capaz de disfrutar ese tipo de riquezas y encontrar un equilibrio.

Por ello, si buscas ese ansiado balance que, al alcanzarlo, te llevará a la riqueza mental y, por consecuencia, a la financiera, aquí hay algunas cosas que puedes hacer para dejar que la riqueza entre a tu vida, de acuerdo con Business Insider.

Adopta la mentalidad de un creador

Debes cambiar de la mentalidad de consumidor a la de productor, porque todos los millonarios son eso: proveedores que brindan empleos. Por lo que el camino más efectivo para convertirte un millonario es ser un productor.

Los productores también consumen, es evidente, pero su objetivo primordial es otorgar oportunidades a los otros con el conocimiento de que ellos también obtendrán alguna en el camino.

Si los estudias de cerca, te darás cuenta de que todos los creadores brindan productos o servicios para ayudar a solucionar las necesidades o problemas de quienes están a su alrededor; ellos proveen un producto o servicio para millones de personas.

Conoce tu valor diario

¿Sabes cuánto vales por día? Existen aproximadamente 250 días laborales por año. Así que saca cuentas y descubre cuánto puedes ganar en un año; si es poco intenta incrementar esa cifra con otro negocio u otro trabajo.

Sacrifica

La mayoría de las personas temen realizar sacrificios porque creen que eso conlleva pérdidas; pero antes de convertirte en rico, debes estar dispuesto a pagar el precio y sacrificar lo que se pueda.

Asimismo, debes ser capaz de manejar lo peor si es que esperas lo mejor. Habrá muchos momentos en los que tendrás que dejar a un lado la recompensa inmediata para enfocarte en una meta más grande que, por lo general, vale todo el sacrificio hecho.

Para ello debes hacerte dos preguntas: ¿Qué es lo peor que puede pasar si tomo este riesgo? Y luego: ¿qué es lo mejor que puede pasar?

Haz cosas de ricos

No te servirá de mucho lo anterior si continúas haciendo cosas o entreteniéndote en lugares que empobrecen la mente. Muchas veces, las personas van lugares “pobres” en los que se reúnen con personas “pobres” (en todo el sentido de la palabra) y eso nunca permitirá que llegue la riqueza a sus vidas.

Así que si te rodeas de personas negativas en lugares negativos, tu mente continuará en un estado pobre. Aunque no participes del todo en sus actividades o de sus malos hábitos, lo cierto es que al final te convertirás en un producto de ese ambiente, el cual puede afectar profundamente en tu forma de conducirte por la vida.

En cambio, busca la forma de incluirte en actividades de “riqueza”, es decir, rodeado de personas inteligentes que logren un impacto positivo en tu vida.

Utiliza tus habilidades

Todos tenemos talentos; algunos tienen muchos y otros sólo tienen unos cuantos; no importa el número, lo mejor que puedes hacer es usarlos a tu favor, cultivarlos y rodearte de personas que te ayuden a convertir esos talentos en riqueza.

Así que ya lo sabes, deja de sobrevivir y comienza a prosperar.

Dentro de tiNosotros, como seres con pensamiento, creamos nuestro entorno. Todos estamos conectados con el Universo.

Si constantemente pensamos en palabras como violencia, guerra, sufrimiento, el agua que conforma nuestro cuerpo se afecta y mina su efectividad para mantener nuestra salud. Por ello, el calor, el fuego, aumenta. No es raro que hasta suba nuestra temperatura corporal.

Si pensamos en palabras sanas: paz, amor, armonía… el agua fluye en nuestro interior y el fuego sigue equilibrado. No olvidemos que dentro de nosotros habita el fuego (en nuestro metabolismo), el agua (en nuestro sistema linfático), la tierra (en los huesos) y el viento (en nuestro sistema respiratorio). … Seguir leyendo »

inteligencia emocionalLa inteligencia viene ahora en muchas diferentes maneras y por eso cada uno es muy bueno en lo que sabe. Puede que una persona experta en números o introvertida sea muy buen profesional en el área contable o en sistemas. Otro que ha desarrollado la sensibilidad para las artes se convierte en un gran músico, poeta o pintor.

Albert Einstein es hasta ahora la mayor inteligencia que haya conocido la historia de la humanidad y era un pésimo estudiante. Sus profesores le reclamaban por su falta de atención en clase, mientras él solo se preguntaba en la mente por los misterios del universo.

Se dice que Thomas Alva Edinson también fue víctima de los malos docentes quienes lo enviaron a su casa con una nota que su madre leyó mentalmente. En vez de desanimar a su hijo le dijo que era un genio y él se esforzó por ser uno de los grandes inventores y emprendedores.

Hoy se valoran otras inteligencias que también son muy apetecidas en el mercado laboral. La inteligencia emocional es una de las más requeridas en los ambientes de trabajo porque atrae al talento joven y ayuda a inspirar a los equipos. En palabras de Fran Gómez, colaborador en Forbes España e invitado a escribir sobre el tema por Weforum, la inteligencia emocional es la capacidad de gestionar y comprender las propias emociones de uno mismo.

Suena sencillo, pero es retadoramente difícil encontrar trabajadores en puestos de rango bajo, medio y alto que desarrollen esta habilidad. En un mundo más competido, pocos se quieren fijar en esta inteligencia porque no quieren verse expuestos o mostrar alguna debilidad. Lo cierto es que esta es una de las ‘soft skills’ que más buscan los reclutadores de talento profesional.

Gómez señala que este rasgo es un factor que conduce al éxito en campos como negocios, ciencia o la política y que es posible desarrollarla de forma cotidiana.

“El cociente intelectual, junto con las habilidades técnicas propias, constituye el mínimo que hay que tener para poder llegar hasta un determinado objetivo. Sin embargo, aquellas personas que tengan una inteligencia emocional muy desarrollada serán capaces de lograr algo extraordinario que sea la excepción y, por lo tanto, le haga destacar”, dice el especialista.

Estas son las capacidades de las personas que tienen inteligencia emocional y que usted puede empezar a desarrollar para ir adquiriendo esta competencia.

#1. Son seres empáticos

Ojo, empatía es ponerse en los zapatos de otro, estar en el lugar de él, lo cual es diferente a la simpatía, que es escuchar a alguien por lástima o pesar.

El ser empático reconoce los estados emocionales del otro, experimenta las emociones y sensaciones que tiene otra persona. Esto lo logran las personas emocionalmente inteligentes que conocen las sensaciones propias.

#2. Aprecian los diversos tipos de empatía

La empatía corre por diversos niveles del cerebro y el cuerpo. Hay de dos tipos: la emocional y la cognitiva. Las personas con una alta inteligencia emocional son capaces de dar una respuesta empática más completa al aunar la emocional y la cognitiva.

#3. La empatía tiene límites y son conscientes de ello

El exceso de empatía no es la solución porque no se puede dar el mismo grado de sensibilidad a unos hechos y a otros no.

Hay un momento para la tener empatía emocional y otro para tomar decisiones más racionales y libres de emociones. Las personas emocionalmente inteligentes reconocen que hay que tener ese equilibrio y ponen eso en práctica cuando lo consideran necesario.

#4. Reconocen la importancia de las emociones

No puede existir un individuo sin emociones y eso es un hallazgo que han hecho los estudios en psicología y más específicamente la neurociencia. Las emociones guardan una relación directa con el alto orden y la toma de decisiones depende mucho de las emociones.

#5. Pueden identificar las emociones

Las personas con esta capacidad reconocen cuando tienen ansiedad, sorpresa, alegría, tristeza o ira. Unos las experimentan más que otros y el mapa emocional es excesivamente rico, señala el portal psicoactiva.com.

Reconocer la emoción que sentimos es básico para saber cómo gestionarla de forma inteligente y evitar una conducta inapropiada.

#6. No se reprimen en exceso

Los seres inteligentes emocionalmente no se guardan sentimientos de enojo, rencor o decepción. Pero tampoco se desquitan con ‘el primero que ven por ahí’. Trabajan por decir las cosas de manera adecuada y así evitan malestares, dolores o estrés acumulado que viene de reprimir esas emociones.

#7. Dan afecto

Un abrazo, un te quiero, una palabra de aliento en el momento donde está el ánimo más bajo, un individuo con esta inteligencia sabe cuándo actuar y cuándo querer de forma generosa, sin esperar algo a cambio.

Recoge lo que siembras, dice el adagio popular. Siembre afecto entre las personas que lo rodean y este le será devuelto.

#8. Ríen

Está probado científicamente que la risa es el remedio para muchas dolencias del cuerpo. Es más, Colombia es uno de los países más felices del mundo y esto ha sido materia de debates pues no es el país que mejores condiciones ofrece a sus ciudadanos. Pero el humor, el picante, la forma de reírnos de sí mismos hace que esta cultura sea un caso de estudio mundial. Trate de acercarse a las personas más alegres y divertidas, cualquier excusa es buena para reír a carcajadas.

Vivir MejorNuestros 20s pasan volando antes de darnos cuenta, y queremos asegurarnos de haberle hecho justicia a esa década.

¿Nos preocupamos por las cosas correctas? ¿Estamos donde deberíamos estar?

La mejor manera de prepararnos para esas preguntas y responderlas con lo mejor de nuestras habilidades, es asegurándonos de pasar tiempo en lo que realmente importa y que nos pueda ayudar en el futuro.

Quora tiene un hilo del que sacamos grandes consejos para las personas en sus 20s que se estén preguntando en qué deberían invertir su tiempo. Esto es lo que encontramos.

Crea una red.

Si formas una sólida base de gente, estarás expuesto a más oportunidades y posibilidades de éxito tanto en tu carrera como en tu vida personal.

Construye puentes, porque nunca sabes cuándo puedes necesitar cruzarlos.

Como Karan Jaiswani puso, «los 20s se tratan de usar tu hoy y estructurar tu futuro.»

Lee. Mucho.

No hay nada más productivo que tomarse un tiempo para leer. Lee lo que sea que caiga en tus manos; noticias, ficción, no-ficción, orientación profesional, libros de autoayuda; lo que sea!

Cuanto más sepas y entiendas a las personas a tu alrededor, a ti mismo y al mundo, más fácil y exitosamente podrás navegar esas cosas.

«Esto mantendrá tu mente estimulada y abierta a las ideas. Recibirás una serie de ideas de cada autor que podrás implementar en tu vida. También conocerás las opiniones de todo el mundo,» dice Rizwan Aseem.

Cuida tu cuerpo.

Hacerte un tiempo en la noche para lavarte la cara, ejercitar, y recordar aplicar (y volver a aplicar) protector solar puede que no esté en la parte superior de tu lista de prioridades, pero debería.

Cuidar de tu salud en general es algo que, más tarde en la vida, te alegrará haber considerado en tus 20s.

Como Aseem señala: «No importa lo que hagas en tu vida, se lo harás a tu cuerpo. No puedes reemplazarlo, conseguir uno nuevo, ni cambiarlo. Es tu cuerpo y vivirás siempre en él.»

Usa tu tiempo y dinero en educación.

La educación es un recurso muy valioso que es poco probable lamentes haber tenido jamás.

El dinero es bien empleado cuando lo usas para ampliar tu mente y conocimientos, especialmente cuando perfeccionar las habilidades que aplicas en tu trayectoria profesional.

Anuj Kumar te aconseja “probar cosas diferentes y averiguar dónde se encuentra tu pasión… Y luego busca maneras de hacer una carrera haciendo eso”, añadiendo que “si necesita más educación, obtenla.”

Presta atención a tu salud mental y bienestar.

Si bien tu salud física es extremadamente importante, invertir tiempo en cuidar tu mente es algo que no deberías olvidar.

Estimúlala, desafíala, se consciente de a qué te estás exponiendo a diario, y cuídate.

Aseem apunta que, «La mente, como todo lo demás, tiene las características de un músculo. La usas, o la pierdes. Y mientras la estés usando, se mantendrá en forma y saludable. En los minutos que dejas de usarla, se desintegrará y atrofiará.» Así que úsala!

Aprender nuevas habilidades (y domínalas).

Mientras que el consejo de «seguir tu pasión» puede ser bueno en sentido general, John. J. Bowman insta a los que están en sus 20s a dominar y controlar un conjunto de habilidades que puedan ser utilizados para beneficiarte dentro del campo que te apasiona.

Crea y mantén buenos hábitos.

La parte más difícil de crear buenos hábitos es empezar, pero una vez que eres capaz de dominarlos, tendrán un impacto innegablemente positivo en tu día a día, así como en tu futuro, ya que, como señala Rizwan, «una vez que un hábito es establecido, dura toda la vida.»

Construye relaciones significativas.

Ahora es el momento de dejar a los amigos de los-buenos-tiempos y hacer tiempo sólo para aquellos que realmente se quedarán contigo y serán fuerzas positivas en tu vida.

A medida que madures, también lo deberían hacer tus relaciones, así que no tienes tiempo para perder con personas que son perjudiciales y pasa más tiempo con las que te ayuden a perseguir tus metas.

Come bien.

Pasa tiempo planificando comidas, aprendiendo recetas saludables, y sobre todo teniendo en consideración lo que estás comiendo regularmente.

Los días en los que las donas, papas fritas y gaseosas eran comidas completas del día pasaron.

Incluso si te toma un poco más de tiempo y esfuerzo, tu futuro te lo agradecerá cuando puedas mantener tu energía y un cuerpo sano a medida que envejezcas.

Establece un sistema para el manejo de tus finanzas.

Siéntate y averigua cómo estás gastando tu dinero, en qué lo estás gastando, y cuáles son tus gastos actuales.

«Si te ocupas de tus finanzas a partir de hoy, ellas se ocuparán de ti cuando más las necesites. Cuando seas viejo, o estés enfermo, o envíes a tus hijos a la escuela, o ayudes a tu padre a atravesar una enfermedad. Tus finanzas te ayudarán,» dice Aseem.

Grandes escollos que debes evitar: Las malas oportunidades de negocio (si parece demasiado bueno para ser verdad, lo es), usar excesivamente las tarjetas de crédito, y no ahorrar o apartar dinero para un día lluvioso.

Viajar.

A los 20 años, estás lleno de entusiasmo y energía y, por lo general, tienes la movilidad como para disfrutar un poco de la pasión por los viajes. Así que satisfácela.

Experimenta nuevas culturas, países y desafíos. Aprenderás cosas que podrás llevar contigo y aplicar a tu vida cuando vuelvas a casa.

Comunícate con tus seres queridos.

Haz un esfuerzo para recordar los cumpleaños, fiestas y eventos importantes. Tus familiares y amigos cercanos pueden actuar como tu sistema de apoyo cuando más lo necesites, pero debes dedicarles tiempo y devolver el favor.

Los pequeños gestos que muestran que estás pensando en las personas que te quieren duran un buen tiempo, así que tómate unos minutos para escribirles una bonita tarjeta y mandársela por correo, o programa una llamada rápida por Skype, no te arrepentirás.

Examina qué es lo que realmente quieres en la vida.

Es fácil quedar atrapado en el todo lo que sucede a lo largo de tus 20s, y las personas suelen olvidar sentarse y contemplar qué es lo que realmente quieren.

Tonya Turpin aconseja que «de forma activa, y con intención, te des cuenta del mundo y de todo lo que contiene. No sólo del mundo exterior, sino también del que hay en tu cabeza. Pasa tiempo a solas, ya que es el único camino verdadero para llegar a conocerte a ti mismo. Se curioso y cuestiónalo todo.»

Haz tiempo para averiguar qué amas, y traza un plan para conseguirlo.

señalesA veces las cosas sólo necesitan caer de tu plato.

Lo dije antes y lo diré de nuevo: estar ocupado es una enfermedad.

Piensa en tu vida y en las vidas de los que están cerca de ti. La mayoría de nosotros tenemos una tendencia a hacer todo lo que podamos; llenando cada minuto despierto con eventos, extravagancias, tareas y obligaciones.

Pensamos que hacer más nos hará tener más satisfacción, éxito, etc. Cuando a menudo es exactamente lo contrario.

Menos puede ser mucho más gratificante en el largo plazo. Pero estamos tan fijados en nuestros caminos que no podemos ver esto.

Y entonces…

• Cuando trabajamos, cambiamos de una tarea a otra rápida y continuamente, o hacemos malabares con varias cosas a la vez hasta el final del día… y aún así sentimos como que no hemos hecho lo suficiente.

• Cuando finalmente nos tomamos un descanso para hacer un poco de ejercicio saludable, tendemos a esforzarnos tanto como podamos… hasta que quedamos agotados y doloridos, y menos propensos a hacer ejercicio mañana.

• Cuando vamos a un buen restaurante, queremos probar todos los aperitivos, bebidas y entrantes, disfrutando de la mayor cantidad de delicadezas posibles… y nos vamos sintiéndonos hinchados, a veces incómodos, y entonces nuestra cintura se extiende.

• Cuando viajamos a una nueva ciudad, queremos verlo todo; cada punto famoso; por lo que lo hacemos hasta lo físicamente posible… y volvemos a casa de nuestro viaje totalmente agotados.

¿Cómo podemos domar nuestro impulso de hacer demasiado?

Simplemente enfócate más en hacer menos en cada paso del camino.

Se conciente de la necesidad de sobre-hacer cosas.

Me llevó un tiempo lograr hacer esto, pero lo estoy consiguiendo…

• Cuando estoy trabajando, hago una sola cosa a la vez con un especial enfoque. Y cuando me descubro a mí mismo haciendo multitarea o sintiéndome abrumado, limpio todo de mi plato y hago una lista con sólo una a tres tareas claves que absolutamente necesito completar al final del día. Y sí, a veces esta lista es tan sólo una cosa, porque eso me ayuda a enfocarme en lo que es realmente importante y no sentirme abrumado.

• Cuando fui al gimnasio hace dos días, tuve el impulso de empujarme a mi mismo al máximo. Me di cuenta de esto y en su lugar decidí dejar que el impulso se vaya. Hice un sólido entrenamiento de 45 minutos, pero dejé algo de combustible en mi tanque. Ayer, volví al gimnasio e hice otros 45 minutos a un ritmo similar. Esta mañana, me hubiera gustado hacer lo mismo, pero decidí tomar un trote ligero. Mi régimen de ejercicio es sostenible, y es por eso que rara vez me lastimo o falto un día.

• Cuando voy a un buen restaurante, no trato de probar y comer tanto como me sea posible. Más bien, dejo la mesa satisfecho, pero no hinchado. Como menos de lo que solía. Esto es algo con lo que todavía tengo problemas a veces, porque no es fácil. Se necesita práctica. El resultado, sin embargo, es que me siento significativamente mejor después de cada comida, y mi cintura me lo agradece.

• Cuando viajo a una ciudad nueva, no trato de hacerlo todo. Elijo algunas cosas que hacer, y me tomo mi tiempo. Entonces dejo la ciudad sabiendo que hay mucho que ver en mi próxima visita – me dejo a mi mismo queriendo más de esa cosa maravillosa.

De todos modos, espero que te unas a mí en este viaje.

Hagamos un poco menos… y hagamos que eso menos cuente aún más.

Aquí tienes cinco señales de que ahora es el momento adecuado para hacer precisamente eso:

1. Te sientes abrumado por todo lo que tienes que hacer.

Recuerda, sobre-comprometerte es el error más grande que la mayoría de la gente hace, que hace a la vida estresante y abrumadora.

Es tentador rellenar cada momento del día con las tareas de tu lista de tareas pendientes, eventos, obligaciones y distracciones. No te hagas esto. No puedes hacerlo todo. Tienes que dejar a algunas cosas IR!

2. Estás tratando (consciente o inconscientemente) de ser sobrehumano.

Otro problema importante que mantiene a tantos de nosotros atascados en un ciclo debilitante de ocupación, es la fantasía en nuestras mentes de que podemos ser todo para todos, en todas partes a la vez, y un héroe en todos los frentes. Pero, por supuesto, eso no es realidad.

La realidad es que no somos Superman o Wonder Woman – somos humanos, y tenemos límites. Tenemos que dejar ir esta idea de hacer todo, complacer a todos, y estar en todas partes a la vez. Vas a hacer algunas cosas bien, o hacer todo mal. Esa es la verdad.

3. No tienes tiempo para apreciar el espacio en tu día.

Tu vida no es sólo sobre las cosas que haces; también es sobre el espacio abierto que hay entre esas cosas. Eso significa que el espacio en sí es algo para ser apreciado también.

Así, por ejemplo, si pasas la mañana meditando y leyendo, la mañana no sólo es valiosa por la meditación y la lectura; el espacio alrededor de esas dos actividades también es increíble. El tiempo dedicado a caminar hacia tu alfombra de meditación, o encontrar tu libro, o dar vuelta las páginas, o verter una taza de té, o sentarse y ver el amanecer… estos pequeños espacios abiertos son tan importantes como cualquier otra cosa.

Ponte un ritmo para no apresurarte de una cosa a la otra, pero también ve y aprecia los espacios de en medio.

4. Has perdido la noción de tus prioridades.

Las prioridades no se hacen automáticamente.

Tienes que hacer tiempo para lo que es importante para ti; tiempo con tu pareja, tiempo con tus hijos, tiempo para crear, tiempo para aprender, tiempo para hacer ejercicio, etc. Empuja todo lo demás a un lado para hacer tiempo. Al decir no a más cosas que suenan realmente emocionantes, llegas a decir sí a más cosas que son realmente importantes.

5. Tu espacio físico es un lío desordenado.

Si no tienes suficiente tiempo para mantener tu espacio físico organizado, estás haciendo demasiadas cosas equivocadas. Punto. Y hay una buena probabilidad de que estés comprando demasiadas cosas equivocadas también.

Ordenar tu espacio físico puede conducir a un espacio mental menos desordenado; el desorden innecesario tira de nosotros y nos distrae en más maneras de las que a menudo reconocemos. Así que recuerda, la cuestión de lo que quieres presente en tu espacio físico contigo es esencialmente la cuestión de cómo deseas vivir tu vida.

abrumadaEl mejor momento para relajarte y reagruparte, es cuando no tienes tiempo para ello.

Por Tess Marshall

Parece haber un brote de agobio en este planeta. Todo el mundo cree que tiene que estar ocupado cada segundo.

Cuando te sientes exhausto y abrumado, detente y escucha las historias que te estás diciéndote a ti mismo sobre tu tiempo, tu trabajo y tu vida. Para poder cambiar tus sentimientos, tienes que cambiar tus pensamientos. Se podría decir que tu problema de sentirte abrumado está en tu cabeza! … Seguir leyendo »

PasosPor Marc Chernoff

Unas cuantas cosas que debes saber. Porque cuanto más sabes, mejor haces.

1. El principio siempre es más difícil. – Recuerda, ser totalmente terrible en algo es el primer paso para ser bastante bueno en ello. Solo necesitas tiempo y práctica. A la larga, es el valor de continuar lo que más importa. Lee Getting Things Done.

2. Lo que es correcto para ti puede no ser correcto para otros, y viceversa -. No es razonable esperar a que los demás acepten o consideren tu punto de vista, si no estás dispuesto a hacer lo mismo por ellos. Así que piensa por ti mismo, y permite a los demás el privilegio de hacer lo mismo. La verdad es que el mundo no es realmente como es, sino como lo vemos. Y todos lo que vemos de manera diferente. … Seguir leyendo »

Vivir MejorCreo que la meta final de todos en la vida es la misma: «Encontrar la felicidad» o «Ser feliz».

Para sentirnos más plenos y encontrar el camino a una felicidad sostenible, seguimos nuestra pasión y propósito. Pero ¿cuál es tu propósito en la vida? Creo que esta es la pregunta que nos hacemos una y otra vez.

Hay tres formas en que puedes descubrir tu verdadero propósito en la vida y encontrar la felicidad interior.

Mediante…

– Qué tienes
– Qué haces
– Quién eres

1. Qué tienes

Como lo necesario para vivir, las necesidades básicas deben ser cumplidas primero antes de poder encontrar el propósito de otras cosas en la vida. Empezando por el alimento y refugio, el dinero es el medio utilizado para comprar la mayoría de las cosas básicas con las que no podrías vivir sin ellas.

Aunque a veces la autoestima deriva de las posesiones materiales. En otras palabras, el propósito en la vida es entonces hacerse rico, tener cosas hermosas, y ser capaz de permitirse el lujo. Cuando tu propósito en la vida se basa en lo que tienes, tu felicidad proviene de afuera hacia adentro, en vez de adentro hacia afuera.

He aprendido que este podría ser un proceso agotador. Una vez que hayas alcanzado tu propósito en la vida de tener cosas lindas y ser rico, te encontrarás teniendo problemas para ser feliz. No es sustentable. Seguro, la comodidad se siente muy bien, pero es mayormente un estado de ánimo.

2. Qué haces

A lo largo de nuestras vidas, nos ajustamos a diferentes roles. Cada rol viene con diferentes responsabilidades – desde el papel de niño, a hermano o hermana, estudiante, amigo, empleado, jefe, amante, y padre; desde el papel de estudiante a empleado, gerente, director; la lista sigue y sigue.

Y si no lo has notado…

En cada etapa de nuestras vidas, definimos nuestro propósito en la vida basado en el papel que tenemos, en el que sus responsabilidades definen cómo nos sentimos cumplimos en ese momento.

Nuestra capacidad para cumplir con el papel que tenemos de la mejor manera posible se convierte en nuestro propósito. Nuestra incapacidad de cumplir tal cosa se convierte en nuestro fracaso.

Este propósito basado en los roles en la vida cambia con el tiempo a medida que avanzamos a través de las diferentes etapas de la vida y afecta cómo nos sentimos; lo feliz que nos sentimos.

Por ejemplo,

– Un niño es feliz cuando un padre lo elogia – «Bien hecho, chico. Estoy tan orgulloso de ti.»

– Un estudiante es feliz cuando él/ella obtiene una alta puntuación en su tema favorito.

– Un empleado es feliz cuando él/ella hizo un gran trabajo para la empresa y al jefe le encanta.

– Un padre es feliz sabiendo que su familia está bien alimentada y bien cuidada.

– Un gerente de ventas es feliz cuando su equipo está haciendo un gran trabajo y ha alcanzado el objetivo.

Como puedes ver aquí, es casi imposible cumplir con todas estas diferentes facetas de vida al mismo tiempo.

El secreto para encontrar la alegría y la felicidad a través de tu propósito en la vida es asegurarte de que «Qué haces» y «Quién eres» se alinean…

Robert KiyosakiCuando digo la palabra «gastos», ¿qué tipo de sentimientos surgen en ti?

Muchas personas sienten ansiedad, o pueden sentir un poco de miedo. Ciertamente, la mayoría de las personas no se sienten cómodas con la idea de los gastos. ¿Por qué pasa esto?

Para la mayoría de las personas, los gastos son cosas que nos quitan nuestro dinero. Son obligaciones más que oportunidades. Para algunos, son las cosas que los ponen en rojo mes tras mes.

Pero hay otras formas diferentes de ver los gastos.

Ver a través de la columna de gastos

Mi padre rico solía decir: «Es a través de la columna de gastos que las personas ricas ven la otra cara de la moneda. La mayoría de las personas sólo ven los gastos como algo malo, cosas que los hacen pobres. Cuando puedes ver que los gastos pueden hacerte más rico, la otra cara de la moneda comienza a aparecer frente a ti.»

También dijo: «Ver a través de la columna de gastos es como ir a través del espejo de Alicia como hizo en Alicia y el país de las maravillas

Cuando era joven, mi padre rico me enseñó cómo utilizar la columna de gastos para hacerme más rico a mí mismo.

«Al contar con un plan para ser rico y comprender las leyes fiscales y las leyes corporativas, puedo usar mi columna de gastos para hacerme rico,» me dijo. «Las personas promedio usan sus columnas de gastos para hacerse pobres. Si quieres ser rico y seguir siendo rico, debes tener el control de tus gastos

Las formas en que la columna de gastos te puede hacer más rico

La razón por la que la mayoría de las personas se hacen más pobres por su columna de gastos se debe a que gastan su dinero en pasivos que sacan dinero de sus bolsillos, cosas como autos caros, vacaciones, ropa y más.

Los ricos compran estas cosas también, pero también compran cosas que les hacen ganar más dinero; activos que pagan sus pasivos.

Cuando Kim y yo nos casamos, nos comprometimos a hacer de nuestras inversiones un gasto en nuestro presupuesto. Cada mes, nos pagábamos a nosotros mismos primero a través de nuestra columna de gasto el dinero que teníamos que ahorrar para comprar los activos que nos proporcionarían cash flow positivo. Este es un ejemplo de un gasto que nos hizo ricos. No sólo el activo generaba ingresos, sino también eran ingresos pasivos que se gravaban a la tasa más baja, por lo que también nos ahorraba dinero en impuestos.

Otra forma en que nuestros gastos nos hacen más ricos es al comprar todo lo que legalmente podemos a través de nuestros negocios, cosas como salir a comer, viajar, smartphones, computadoras, y mucho más. Todas estas cosas que necesitamos, y que casi todo el mundo necesita, las pueden comprar nuestras empresas y deducir de nuestros ingresos. El resultado es que pagamos impuestos mucho más bajos.

Un último ejemplo sobre cómo la columna de gastos puede hacerte más rico son los bienes raíces y la depreciación. Cada año, por todas nuestras propiedades de alquiler, el IRS nos permite tomar una parte de nuestra propiedad y borrarla como depreciación. Es un gasto que es realmente un ingreso porque no nos cuesta nada, pero nos ahorra dinero en impuestos.

Más gastos –> más ingresos

Si entiendes estos ejemplos, entonces, entiendes por qué mi padre rico (y Kim y yo) queremos bajos ingresos y gastos altos. Esa es nuestra manera de hacernos rico.

«La mayoría de las personas eventualmente pierden su dinero y van a la quiebra porque continúan pensando como una persona pobre, y la gente pobre quiere ingresos altos y gastos bajos. Si no haces este cambio en tu cabeza, siempre vas a vivir con el temor de perder tu dinero y tratarás de ser barato y frugal, en lugar de ser financieramente inteligente y hacerte cada vez más rico. Una vez que puedes entender por qué una persona rica querría gastos altos e ingresos bajos, comenzarás a ver la otra cara de la moneda.»

merecesVivimos en una sociedad que parece premiar el sufrimiento. Así nos han educado, para creer que pasarlo mal acumula puntos para algo.

No sé exactamente para qué, pero es como si se fueran apuntando en algún lugar y el hecho de arrastrarse y pasarlo mal fuera algo que te hace mejor persona, que casi te purifique.

Nos educan para sufrir

Durante siglos nos han metido en la conciencia que sufrir nos hace mejores, cuando en realidad, como seres humanos, lo que buscamos es ser felices. Nos lo han inculcado tanto, que a veces, cuando nos sentimos bien, casi nos asusta decirlo, como si al verbalizar que somos felices nos arriesgáramos a que nos cayera un castigo.

Por todo ello, demasiado a menudo, asumimos que hay situaciones que no podemos cambiar, aunque no sea cierto, porque tenemos asimilado que hemos venido a sufrir. Cuando en realidad, las cosas pueden cambiarse con sólo ser capaces de verlas desde otra perspectiva, cambiar el enfoque, cambiar nosotros y nuestra forma de pensar.

Nos pasamos gran parte de la vida poniéndonos a prueba pero no como retos sanos a superar para crecer sino como castigo. Como si vivir amargado te purificara por algo.

Nosotros decidimos aceptar situaciones que no merecemos y luego pretendemos que se nos reconozca ese dolor como un valor aportado. Decidimos preocuparnos por otras personas y luego pretendemos que nos den algo a cambio de nuestro sacrificio.

Nos chantajeamos a nosotros mismos y a los demás, cuando en realidad, lo hermoso es compartir felicidad, éxito, alegría.

La adversidad nos ayuda a crecer

Es cierto, nada crece sin conflicto. No he conocido a nadie que sea lo que yo considero una persona sabia que lo haya tenido fácil. La adversidad nos hace evolucionar. Aunque para crecer ante esas situaciones, lo básico es tener una actitud positiva, no entregarse a sufrir ni convertirse en una víctima voluntaria de las circunstancias…

Conozco personas que han pasado por situaciones límite y llevan en la cara dibujada una hermosa sonrisa que se contagia. Personas que han visto como su mundo se desmorona y han sido capaces de seguir y perdonar. Ninguna de ellas revive su experiencia como algo terrible, la ven como un reto superado que les ha ayudado a avanzar mucho en su autoconocimiento y su autoestima. Aunque lo vivido sea muy duro.

Trabajar mil horas sin entusiasmo ni ilusión no nos hace más dignos. No dormir por estar angustiados no soluciona el motivo de nuestra angustia. Aguantar humillaciones no nos hace mejores personas, nos acaba haciendo creer que merecemos ese trato y nada más lejos de la realidad. Soportar una relación que no nos hace felices no nos convierte en personas más dignas de amor, ya lo somos.

A veces, parece que nos hayamos convertido en adictos al sufrimiento y no podemos salir de él. Tal vez, porque hemos llegado a creernos que si no sufrimos, no tenemos nada que ofrecer, porque ese dolor elegido, ese sacrificio, nos parece un mérito ante los demás.

Aceptar lo que no mereces, asumir que tu vida nunca será mejor, es una callejón sin salida

Ya sé que es muy complicado a veces. Aunque en ocasiones, basta con hacer lo mismo pero pensando que eso a lo que nos sentimos obligados no somos nosotros sino una circunstancia que va a cambiar. Sentirnos realmente serenos, personas enteras que pueden aspirar más, que tal vez no hoy pero sí mañana encontrarán la salida, construirán nuevas oportunidades- Agarrarse a la esperanza… Una esperanza que no llegará de nadie sino de ti.

Creer en ti cuando nadie crea. Remendarse las heridas y levantar la cabeza para decir mil veces que no, cuando notes esa fuerza interior que te hace imparable.

Dice Sergio Fernández en su libro “Vivir con Abundancia” que si algo no te hace feliz hoy, no te engañes, tampoco te hará feliz dentro de quince años. Sin embargo, sufrimos por adelantado, lloramos por adelantado, esperamos lo peor.

Dejemos de sufrir para expiar culpas imaginarias. Dejemos de sentirnos indignos de lo bueno y de pensar que tenemos nada vetado o prohibido. Dejemos de sentirnos víctimas del mundo y empecemos a transformarlo en un lugar más amable para poder habitarlo.

No lo dejes para mañana porque nunca llega ese mañana. Porque cuando llegue estarás tan cansado y arrastrado, tan dolido y amargado, que no te quedarán fuerzas para reclamar lo que ya debería ser tuyo.

Porque todo el tiempo que pasas siendo alguien que no eres te transforma en alguien que no eres. Porque acabarás creyendo que lo normal es estar siempre asustado, sentirse triste y desgraciado y recibir un trato indigno.

Siempre he pensado que si aceptas lo que no mereces, acabas convencido de que no mereces más. Te conviertes en alguien que ante tus ojos está vencido y derrotado.

Es duro, pero puedes empezar con un primer paso, un detalle pequeño… Una sensación íntima de saber que todo va a cambiar, que sabrás cómo, que encontrarás la forma, que podrás salir del laberinto y encontrar tu camino.

Mereces lo mejor. No lo olvides

Escríbelo cien veces si hace falta, como una lección a aprender. Tararéalo con la melodía que quieras, tatúatelo en la piel y en los pensamientos para que la próxima vez que alguien te quiera hacer creer que no, te salga decirlo de carrerilla.

Mereces lo mejor. No por lo mucho que seguro haces cada día para mejorar tu vida y la de los demás. No por la ilusión que tienes por conseguir lo que sueñas. Ni siquiera por el empeño que pones en aprender cosas buenas. Todo eso es genial, pero mereces lo mejor porque eres un ser humano. El respeto debería venir de serie y llevarlo impregnado en nosotros, no perderlo nunca, para que a nadie se le ocurra pensar que hay personas de primera o de segunda.

Seguramente en tu día a día te encuentras en situaciones difíciles. Esas situaciones no forman parte de ti, no son tu esencia- Tú eres más que lo que te pasa, eres lo que llevas dentro y está deseando salir.

Cuánto más complicado sea, cuánto más duro sea… Insiste más. No hace falta que lo grites, sólo que lo sientas, que lo vivas. Mereces lo mejor. Asume lo que te pasa con toda la calma que puedas, entiende por qué, pero no te conformes, no te resignes, no pares hasta sentirte bien.

Aceptar no es rendirse, es aprender una forma inteligente de cambiar la situación y crecer como ser humano.

padresTal vez se necesita valor para criar niños…

Nuestra juventud no puede saber cómo piensan y sienten los mayores. Pero a medida que envejecemos, somos culpables de estar demasiado ocupados cuando olvidamos e ignoramos nuestros recuerdos de lo que era ser joven.

Pasar tiempo con mi hijo me ayuda a aprovechar mi mente más joven; me mantiene en mis pies. Y estoy agradecido por eso.

Pero todavía lucho como padre. Lucho por estar presente. Lucho por ser paciente. Lucho por recordar. Casi todos los días.

Cada padre lucha con la paternidad a su manera. Porque la crianza de los hijos no es fácil.

Lo que me ayuda es escribir sobre las lecciones que la paternidad me está enseñando gradualmente, y luego remitirme a lo que he aprendido cuando estoy luchando y olvidando.

Hoy, quiero compartir algunas citas de mi diario de crianza contigo. Tal vez te ayudarán algún día, de la forma en que me ayudó de nuevo esta mañana…

1. Confiar en ti mismo.Sabes mucho más de lo que crees que sabes.

2. Criar hijos es, sin duda, una de las cosas más difíciles que harás, pero a cambio te enseña sobre el significado y el poder del amor incondicional.

3. Todo lo que involucre a tus hijos será doloroso de alguna manera. Las emociones son profundas, ya sean felicidad, angustia, amor u orgullo. Y al final te dejarán vulnerable, expuesto y sí, con dolor. El corazón humano no esta destinado a latir fuera del cuerpo humano, y sin embargo, descubrirás que tus hijos llevan consigo este tipo de fenómeno surrealista; un padre amoroso, emocionalmente unido (TÚ), con tu corazón expuesto y latiendo para siempre fuera de tu pecho. Respira… Está bien.

4. Nunca nadie está listo; todos los padres son agarrados desprevenidos, una y otra vez. La paternidad te elige todos los días, no al revés. Y tal vez en una semana, un mes o incluso un año, abrirás los ojos, mirarás lo que tienes, dirás «Oh, mi Dios», y de repente despertarás al hecho de que todas las cosas que fueron hechas para hacer malabares, esto es algo que no debes dejar caer. No es una cuestión de elección. Es una presencia, de amor.

5. La naturaleza de ser padre parece ingrata a veces, hasta que te das cuenta y abrazas el hecho de que estás eligiendo amar a tus hijos mucho más de lo que nunca has amado a nadie antes, incluso más de lo que amas a tus propios padres. Y, dentro de esta comprensión de que tus propios hijos no pueden entender la profundidad de tu amor, llegas a comprender el trágico, pero inmensamente hermoso, no correspondido e incondicional amor que tus propios padres tienen para ti.

6. Ser padre es una actitud cotidiana, no una relación biológica.

7. Para estar en los recuerdos de tus hijos mañana, tienes que hacer tiempo para estar en sus vidas hoy. Cada día de nuestras vidas hacemos depósitos en los bancos de la memoria de nuestros hijos. Cuanto más presentes estemos, más depósitos conseguiremos hacer.

8. Cuando te tomas el tiempo para abrir tu mente y oídos, y realmente escuchar, con humildad, lo que la gente tiene para decir, es increíble lo que puedes aprender. Esto es especialmente cierto si las personas que están hablando son tus hijos.

9. Tus hijos son el regalo más grande que la vida te dará, y sus almas la responsabilidad más pesada que pondrá en tus manos. Tómate tiempo con ellos, y enséñales a tener fe en sí mismos siendo una persona en la que ellos puedan tener fe (una persona que escucha) una persona en la que puedan confiar sin ninguna pregunta. Cuando seas viejo, nada que hayas hecho importará tanto.

10. Haz lo que predicas. Los niños nunca fueron perfectos en escuchar a sus padres, pero nunca fallaron en imitarlos de alguna manera.

11. Tus hijos necesitan que los ames por lo que son, no gastar todo tu tiempo tratando de arreglarlos.

12. A los niños hay que enseñarles cómo pensar, no qué pensar.

13. Los padres sólo pueden guiar con el ejemplo y poner a sus descendencias en el camino correcto, pero la formación final del carácter de una persona y la historia de su vida están en sus propias manos.

14. Detalles aparte, si nunca has sido «odiado» por tu hijo en algún momento, nunca has sido realmente un padre. Una dura verdad, lo sé.

15. Es absolutamente imposible proteger a tus hijos contra las decepciones de la vida. Algunas cosas tienes que vivirlas para aprenderlas.

16. Una de las mejores cosas que puedes hacer por tus hijos a medida que crecen es dejarlos ir y permitirles hacer las cosas por sí mismos, permitirles ser fuertes y responsables, permitirles la libertad de experimentar las cosas en sus propios términos, permitirles tomar el autobús o el tren y aprender de la vida de primera mano; permitirles ser mejores personas, permitirles creer más en sí mismos y hacer más por sí mismos.

17. No importa lo bien que estés criando a tus hijos (especialmente si lo estás haciendo realmente bien) tus hijos no se quedarán contigo. Eventualmente se irán. Es el único trabajo en la vida, donde cuanto mejor que haces, más rápida y seguramente no serás necesario tan a menudo en el largo plazo.

A veces no sé cómo se ama… Sólo sé cómo se quiere, cómo se necesita. Cómo se topa con esa pared mil veces esperando que un día se derrumbe y me deje ver qué hay al otro lado y vivir sin estar sujeta, sin sentirme provisional… Sólo sé de deseos incumplidos y hechizos fallidos…

Sé cómo se desea algo tanto hasta que pierde el sentido porque empieza a ser una necesidad y no una meta, porque suplanta tu vida hasta el punto en que te levantas y respiras para conseguirlo. Hasta que no hay en ti nada más que no sea ese deseo y pierdas de vista el mundo mientras esperas una respuesta, mientras suplicas que otra persona te de permiso para seguir con tu vida…

Queremos desde la necesidad y eso hace que ese amor nazca roto, mutilado de cualquier posibilidad de crecer por sí mismo y ayudarnos a crecer a nosotros. Amamos a medias porque nos sentimos seres a medias, desgajados y estropeados por tanto intento loco de parecer dignos de amor, por convertirnos a en material deseable y asegurarnos así nuestra NO soledad eterna…

Para levantarnos cada día y poder decirle al mundo que alguien nos quiere y nos tiene en cuenta y que eso forzosamente significa que somos dignos y merecemos amor…

Creemos buscar amor pero en realidad buscamos permiso, oxígeno para continuar respirando sin sentirnos ajenos a la vida ni tener que seguir pidiendo perdón por no ser perfectos… Sin volver a avergonzarnos de nuevo de nosotros mismos y de nuestras rarezas.

El problema es que este mecanismo no funciona, es más… Se convierte en la fórmula más eficaz para acabar siendo el juguete roto, el corazón desgarrado, el apéndice de alguien que tampoco se ama suficiente como para no necesitar sucedáneos pero que ha decidido llevar el mando en la relación.

En realidad, esto de amar va al revés. Primero te amas y luego dejas de buscar porque ya tienes, porque ya te notas digno sin aparentar ni demostrar ni tener la necesidad de ser aceptado por nadie… Porque descubres que ya está en ti lo que llevas mil años buscando y todo lo que has encontrado hasta ahora no era más que el espejo de tu dolor y tu incapacidad de darte cuenta de que ya eres un ser entero que merece lo mejor…

Que te guiabas por el mapa que lleva a la cárcel segura de la dependencia, de la soledad interior más absoluta que no es más que la soledad de sentirse separado de uno mismo estando rodeado de personas que te hacen sentir invisible, irrelevante, insignificante…

A veces no he sabido cómo se ama porque me enseñaron a vivir amores a medias esperando que una sonrisa me corroborara que merecía sonrisas, que un beso me confirmara que merecía besos, que una mirada me transmitiera que era digna de miradas… 

No es fácil amarse a uno mismo en un mundo de ruido constante donde todos los mensajes que podemos escuchar hablan de subir a podios, demostrar lo que somos y ser más joven cada día para que los que te rodean que también luchan contra el tiempo te acepten y no te rechacen.

Vivimos en un mundo de seres rechazados por ellos mismos que juegan a fingir que no lloran cuando están solos porque temen demostrar que a veces no soportan su vida, porque suplican no sentir nada y se alienan de ellos mimos, porque huyen de sus fantasmas en lugar de abrirles la puerta y cerrar heridas.

Vivimos pendientes del marcador cuando los que realmente viven en paz son aquellos que han decidido dejar de jugar a parecer y han aprendido a merecerse, a sentir, a notar lo que la vida les cuenta y a mirarse al espejo para descubrir que ahí afuera no hay nada a lo que agarrarse.

No sabemos amar porque no nos amamos y a veces, sé que es duro reconocerlo, no buscamos compañeros de viaje sino muletas, barandillas, puntos de apoyo para poder recordar lo que somos sin salir corriendo… Y no es que sea perverso sujetarse a otro en algunos tramos del camino, lo que realmente es perverso es olvidar que nosotros somos nuestro gran sustento…

Es maravilloso amar sin medida, siempre que ese amor intenso e incondicional empiece por uno mismo.

A veces cuando amas, cuando te amas de verdad, sencillamente lo que te rodea da un vuelco. Entonces, descubres la pasión por todo lo que te llega y se cruza en tu camino, por cada brizna de vida que encuentras a tu paso.

No sabemos amar porque no sabemos amarnos. Porque nadie nos explicó que esto no va de encontrar la luz en otros esperando que eso nos ayude a escoger el camino correcto, sino de encender la propia luz y compartirla. Porque lo único que hay al otro lado de esa pared eres tú mismo… Tú eres la pared. Tú siempre has sido la pared.

Los errores y fallos en la vida tienen mala reputación. Desde pequeños nos enseñan que equivocarse no es correcto, y que, prácticamente, debemos ser perfectos.

Como ya sabemos, la perfección no existe, al menos en este plano humano. Todos somos proclives a cometer errores, y es allí donde se encierra una de las grandes claves de la vida: el aprendizaje continuo.

Las personas perfeccionistas buscan siempre el error: ese es su enfoque, y por eso caen en su propia trampa.

Cuando en la entrega de los Premios Oscar 2017 anunciaron equivocadamente la Mejor Película, y la prestigiosa consultora internacional Pricewaterhouse Coopers, encargada de resguardar y controlar los votos, emitió un pálido mensaje de disculpas, y anunció los consabidos procedimientos internos para saber qué paso.

Sin embargo, hay muchas reflexiones que nos ayudan a aprender de esto para aplicarlas a la vida cotidiana, que, como sabemos, no es precisamente una película de Hollywood ni gana un Oscar de la Academia:

Somos humanos, nos equivocamos

El paradigma supremo de la perfección se viene abajo. Estos ejemplos tan masivos son aleccionadores de la condición de simples personas que cometemos errores.

Procura la excelencia, no la perfección

La excelencia es el grado mayor de calidad con que podemos asumir una tarea determinada. Esto implica el más alto compromiso, lealtad y resultado posible en los contextos en que nos desenvolvemos. La excelencia marca la diferencia.

Acción correctiva inmediata

Si tomamos perspectiva del daño que puede causar un error humano, de ser posible es necesario tomar una acción que corrija rápidamente lo acontecido. Claro que, por ejemplo en casos de accidentes que cobran vidas, no hay corrección posible. Sin embargo, en la gran mayoría de los fallos humanos sí la hay: es más del 85% de los casos en los que se puede corregir.

Es honesto decir “me equivoqué”

Contrariamente al pensamiento mágico de que eso te quita puntos, el asumir los errores es visto por la gran mayoría como un gesto de grandeza que permite asumir un rol más humano, y en un plano de igualdad con los billones de seres que habitamos el planeta. En el fondo, todos somos iguales.

Las personas que no admiten fallos lo hacen porque siempre quieren agradar

Es una conducta que viene por lo general desde la primera infancia, incentivada en la familia y la escuela. Funciona sobre la base del mecanismo de premio-castigo. Y es este motivo el que produce legiones de adultos inflexibles, infelices e insatisfechos por no alcanzar la perfección.

Se piensa que el error será castigado

No siempre es así. Por ejemplo, en la ciencia la mayoría de los grandes descubrimientos se producen a partir de la ecuación de ensayo y error; y es en estos donde aparecen las grandes innovaciones.

Si me equivoco seré menos confiable

Es una aseveración muy popular, y lapidaria. Piensan que se pierde su reputación ante las demás personas, y que “sin dolor no hay ganancia”. Por eso, al hacer un esfuerzo sobrehumano por no equivocarse, cometen errores graves.

Miedo a la crítica

Otro gran grupo de personas temen tanto ser criticados y expuestos, que se obstinan en no mostrar fallos pase lo que pase. La actitud gánica (de ganas) y su voluntad queda fuera de discusión. Sin embargo, lo que produce un impacto negativo es la carga de tensión que presentan. Esto los hace más vulnerables a estar siempre caminando en el filo de una navaja, y por lo tanto, quizás las cosas no salgan como se lo proponen.

El sentimiento de que nunca es suficiente

El dar sin medida, el cumplir a rajatabla, el no perdonar ni el más mínimo desvío o error que no altere el resultado final, son parte de la inflexibilidad que tienen muchas personas en su vida. Esto los hace desdichados y sumamente crueles con los que sí se permiten fallos, produciendo un desgaste en las relaciones. Es cotidiano observar esto dentro de equipos de trabajo.

Cuando alguien se equivoca, muchos disfrutan

En vez de colocarse en sus zapatos y pensar en cómo se habrá sentido el responsable de los errores, se regocijan en un morbo difícil de clasificar. Esto sucederá una y otra vez hasta que te toque ser el protagonista de los errores.

El perfeccionista disfruta del error de los demás

Piensa erróneamente que a él jamás le pasaría algo así. ¿Por qué lo hace? En un nivel inconsciente siente que el fallo del otro lo engrandece y lo coloca en mejor posición. Y, por supuesto, se equivoca: todos somos falibles.

Fallar contribuye al éxito

Está probado que cuanto más nos equivocamos, se multiplican las chances de hallar salidas innovadoras a los problemas de la vida. Los emprendedores y aquellos que trabajan por su cuenta lo experimentan todos los días, así como quienes trabajan con pocos recursos. El ingenio que surge luego de un resultado frustrado, pasado el impacto inicial, es lo que marca la diferencia en el resultado exitoso que se obtendrá más tarde.

La mayor lección nace del error

Los seres humanos aprendemos en base al estímulo y el error. Por eso cuando crecemos, aquellos que fallan más frecuentemente tienen una caja de herramientas proporcionalmente mayor frente a las personas que han tenido todo servido.

metas“¿Qué vas a ser cuando seas grande?”

Esta es una pregunta que a todos nos han hecho en algún punto de nuestras vidas. Sin embargo, cuando estamos en la escuela no sabemos cómo responder.

En lugar de buscar la respuesta real, nos conformamos con soluciones superficiales como trabajos. Cuando somos jóvenes decimos que seremos doctores, pilotos, abogados o cualquier otra carrera reciclada, solo para quitarnos las preguntas de encima. Pero en el fondo, la pregunta nos persigue.

En esta enormidad de la conformidad, todo el mundo “quiere a querer” hacerlo todo, pero pocas personas se atreven a, de hecho, intentar algo nuevo. Como muchas personas que van a la deriva por la vida, solo reaccionan a las oportunidades que de pura casualidad les llegan. Esto se debe a que el 97% de las personas nunca aprendimos bien a fijar metas.

Estos son algunos de los métodos que suelen utilizarse y por qué fallan:

1. Propósitos de Año Nuevo:

Cuando las personas fijan objetivos para los próximos 12 meses, suelen fallar porque no dibujan un plan de acción.

Por ejemplo, digamos que Susana decide perder 20 kilogramos el 31 de diciembre. El 1 de enero sale a correr, se inscribe en clases de cardio, se prepara un batido de vegetales y solo come ensaladas, pero para el 5 de enero ya está frustrada porque trato de hacer mucho en muy poco tiempo sin tener un plan bien definido.

2. Bucket Lists:

Estas listas comprenden las cosas que una persona quiere hacer antes de morir (o Kick the Bucket, una expresión en inglés). Es un compendio de pendientes que las personas aventureras quieren completar para sentir libertad. Sin embargo, estos compendios fallan porque no hay una fecha determinada para cumplirlos.

En otras palabras, como una bucket list es algo que quieres completar antes de morir, nadie tiene urgencia por terminarla. Entonces, muchas personas posponen escalar una montaña, escribir un libro o viajar hasta que ya es demasiado tarde.

3. Desear:

Las personas desean ser más felices, ricas y sanas, pero muchas se conforman con solo desear. Al hacer esto, llevan sus vidas sin tomar responsabilidades.

En su lugar, dependen de circunstancias fortuitas y golpes de suerte. Son las mismas personas que participan en planes para hacerse rico rápidamente y juegan la lotería esperando a que sea la solución de todos sus problemas. También es probable que desprecien a las personas que se hicieron ricas con su trabajo duro. Simplemente desear algo generalmente fracasa porque no hay responsabilidad o un plan de acción verdadero.

Si piensas en ello, los millonarios jamás fijan sus metas a través de estos tres métodos. En su lugar, piensan en lo que quieren conseguir y cómo van a obtenerlo. Muchas veces, sus metas son tan grandes que cambian todo aspecto de su vida. Sin embargo, ellos aspiran a grandes cosas y están determinados a encontrar la manera de hacer sus sueños realidad.

Aquí hay 10 maneras en las que los millonarios fijan sus metas:

1. Construye algo más grande que tú

La mayoría de las personas quieren éxito para sí mismas, no para otras personas. Quieren ganar todos los premios, estar en las portadas de revistas y ganar millones de dólares. Tener todo esto es maravilloso, pero debes elegir una causa que sea más grande que tú. Esto atraerá el éxito en lugar de repelerlo.

Los líderes desprendidos se enfocan en el crecimiento de otros, lo que hace que a su vez ellos mismos crezcan. Ayudar a otros toma el mismo tiempo y esfuerzo que ayudarte a ti mismo. Aquellos que quieran ser ricos deben primero enriquecer la vida de los demás.

2. Apunta muy alto

Muchas personas se fijan “metas realistas”, algo que puede ser el peor asesino de los sueños. Apuntan por metas pequeñas y se condicionan a sí mismos a dar pasos pequeños.

Esto pasa porque la sociedad siempre nos está diciendo que “bajemos el ritmo”. Basta observar nuestros sistemas educativos. La mayoría de los estudiantes podría obtener una preparación básica completa en sexto año. Si desde la preparatoria impulsáramos el emprendimiento o encamináramos a carreras más específicas, muchas más personas serían millonarias antes de cumplir 21 años.

La gente no apunta alto porque se enreda con la rutina diaria. Están muy ocupados escalando árboles cuando deberían estar subiendo montañas para poder ver el bosque entero. Tómate un tiempo par a ver el panorama completo. Fija tus metas tan alto que te asusten.

3. Deja de ser consumidor para convertirte en productor

Cuando estés fijando tus metas, debes hacer el gran cambio de consumidor a productor. Un ejemplo: los consumidores comen pizza, los productores hacen pizza. Solo los productores se hacen ricos.

La meta final de un productor no es comer, pero alimentar. Evidentemente, los productores deben consumir en algún momento, pero no es su meta principal. En lugar de buscar su próxima comida, están más interesados en generar la cena de alguien más, sabiendo que ellos mismos podrán comer en el proceso.

En resumen, fija metas para producir, no consumir.

4. Escríbelo

Los millonarios toman tan en serio sus metas personales que las escriben. Muchos de ellos de hecho las rescriben a diario. Enlistan sus objetivos y constantemente generan ideas de cómo alcanzarlos.

Ya sea que escribas tus proyecciones financieras, tus tareas semanales o nuevas maneras de construir tu imperio, debes desarrollar el hábito de fijar metas diarias que te darán impulso constante.

Cuando haces esto, puedes priorizar y mantener la mentalidad de “primero lo primero”. Haz lo más importante primero. Este hábito te ayudará a concentrarte en actividades que te generen $1,000 en lugar de perder el tiempo con acciones que te generen $100. Una vez que acumules actividades provechosas en tu día, añadirás dinero a tu cuenta bancaria, convirtiéndote en millonario en el proceso.

5. Solo has actividades rentables

Mientras las personas normales priorizan las actividades de sus horarios, los millonarios programan sus prioridades.

En esencia le dicen a sus horarios qué hacer y se enfocan en tareas que les dejen altas recompensas. No pierden el tiempo especializándose en cosas menores. En su lugar, se enfocan en añadir mayor valor a la vida de más personas de la manea más rápida posible.

Es más, cuando las personas normales crean listas de pendientes para mantenerse ocupados, los millonarios tienen en mente un resultado específico que quieren cumplir. Como saben fijar metas grandes, no dejan que las distracciones o los objetivos menores los distraigan. Sus deseos les dan éxitos perpetuos. De hecho, cuando los demás se conforman con victorias simples, los millonarios los pasan de largo hacia una meta mayor.

6. Haz promesas

Para poder alcanzar tus más grandes metas, necesitas hacer promesas a todas las personas que conozcas Es la mejor manera de mantenerte responsable.

Si les dices a todos que vas a ser millonario, te alejarás de las personas que desdeñen esa idea. Una vez que se vayan, las personas que siempre han querido apoyarte se acercarán y te impulsarán a conseguir tus sueños.

Mantén en mente que las personas que quieres en tu vida también te quieren en la suya. Sin embargo, solo puedes saber quién puede impulsarte si le cuentas a todos tus aspiraciones.

Dile a todos que estás escribiendo un libro, empezando un nuevo negocioso o perdiendo peso. Deja que tu ego trabaje en tu favor. Eventualmente, tus promesas se verán cumplidas “con un poco de ayuda de tus amigos”.

7. Visualiza

Todo lo que ambicionas te será dado. Todo lo que has imaginado para ti puede darse una vez que visualices el resultado que deseas. La clave está en describir con amplios detalles la imagen que tienes en la cabeza.

Pensamos en imágenes y tu mente es el reino de lo posible. Se conforma según tus deseos. Pega fotografías y pensamientos alrededor de tu casa para recordar lo que quieres lograr.

Sin embargo, muchas personas se enfocan en lo que NO quieren. Piensan en perder sus trabajos, tener accidentes automovilísticos o en ofender a sus amigos. Cuando hacen esto, repelen el éxito que desean en lugar de atraerlo. ¿Qué tipo de futuro quieres para ti? ¿Ves pobreza o prosperidad? Obtendrás lo que sea que veas en tu mente.

8. Afirma

Cada día tómate un momento para hablar contigo mismo. Un humano promedio habla consigo mismo unas 12,000 veces al día. La diferencia entre una persona común y una exitosa es lo que se dice a sí misma. La manera en que te comunicas con tu ser altera dramáticamente tu vida.

Siempre escuchamos personas decir “No puedo recordar” o “Tengo mala memoria”. Estas son malas afirmaciones. Lo que deberían decir es “Estoy empezando a recordar” o “Tengo una buena memoria”. Eventualmente empezarán a recordar mejor.

La clave de estas afirmaciones es creer lo que estás diciendo y repetirlo lo suficiente para que tu mente acepte estas frases como una verdad.

9. Date sin restricciones

Tu éxito existe en proporción con cuánto facilitas la vida de los demás.

Debes fijar metas filantrópicas y tener disponibilidad para servir a otros. Si te das sin esperar una recompensa, serás premiado con una red de contactos que quieran apoyarte de la misma manera. Debes “dar hasta que duela” y añadir valor a la vida de los demás. Ofrece tus productos y servicios con generosidad.

Ser ingenioso es la clave para alcanzar tus objetivos. Puedes pensar que no tienes algo que ofrecer, pero incluso un simple cumplido puede cambiar el día de alguien. Sigue sembrado semillas de buena voluntad y deja que la naturaleza haga su trabajo. Verás que muchas de ellas crecen más rápido de lo que podrías haber imaginado.

10. ACTúa

Tengo una conferencia llamada “Como ACTuar como líder”. ACT es un acrónimo para Audaz, Contagioso y Tenaz. Habla de lo que aprendí en mi camino para superar ciertas adversidades en mi vida. Al actuar como la persona que quieres ser, te vuelves invencible.

Cuando eres audaz en tus acciones, ganas confianza en quien eres y lo que haces. Pronto, las personas sienten esa confianza porque tienes un espíritu contagioso. Y cuando ganas impulso, haces un esfuerzo extra y das todo lo que tienes para triunfar, eres tenaz. Estas tres palabras te llevarán a cumplir tus metas más altas.

¿Qué te atreverías a hacer si supieras que no puedes fallar? ¿Cuál es la siguiente meta de tu vida? ¿Qué puedes hacer para lograrla?

Las personas exitosas hacen lo que sea necesario para cumplir sus sueños. Fija objetivos muy altos y encuentra a personas que puedan apoyarte en tus esfuerzos. Edúcate e inspírate para el éxito al dominar el arte de fijar las mayores metas.

Robert KiyosakiPadre rico siempre decía: «Los negocios y las inversiones son deportes de equipo.»

Y continuó diciendo, «La razón por la que los empleados y los auto-empleados a menudo pierden contra los dueños de negocios y los inversionistas, es porque ellos son individuos que juegan contra todo un equipo

Padre rico dibujó un diagrama sencillo del Cuadrante del flujo del dinero para ilustrarlo:

EADI

Él creía que el sistema escolar inculcaba esa desventaja en los niños desde muy temprana edad. Por ejemplo, los estudiantes tienen que hacer los exámenes por sí solos. Si tratan de conseguir ayuda, a eso lo llaman engañar. En el mundo de los negocios, sin embargo, los empresarios sólo tienen éxito si cooperan en los momentos de prueba… y en el mundo de los negocios, todos los días son días de prueba.

¿Eres un lobo solitario?

Cuando se trata de negocios e inversiones, muchas personas son lobos solitarios. Podrían estar disfrutando de las ventajas de un equipo, pero en cambio, eligen trabajar solos. El resultado es que a menudo ganan menos dinero de lo que podrían o querrían.

Muchos inversores hoy tratan de invertir como individuos. Por ejemplo, muchas personas son Day traders, se quedan sentados en sus computadoras comprando y vendiendo acciones por Internet. Este es el ejemplo perfecto de un individuo tratando de competir contra un equipo bien organizado. Es por eso que sólo algunos pocos de ellos tienen éxito, y porqué muchos pierden su dinero.

¿Quién es tu equipo?

Padre rico decía: «Si las personas quieren convertirse en inversores sofisticados o más, tienen que invertir en equipo.»

El equipo de mi padre rico eran sus contadores, abogados, corredores, asesores financieros, agentes de seguros y  banqueros. Uso plurales porque siempre tenía más de un asesor. Cuando tomaba una decisión, lo hacía con su equipo. Hoy en día, yo hago lo mismo.

La pregunta para ti es: «Si quieres tener éxito, ¿A quién necesitas en tu equipo?» Y «¿Por qué no los tienes ya?»

Tu mejor educación

A menudo me preguntan:

• «¿Cómo aprendes tanto sobre invertir y negocios?»
• «¿Cómo consigues tan altos rendimientos con tan bajo riesgo?»
• «¿Qué te da la confianza para invertir en lo que los demás ven como riesgoso?»
• «¿Cómo encuentras los mejores negocios?»

Mi respuesta es siempre la misma: «Mi equipo».

Trabajar con mi equipo es la mejor educación que podía tener. Al invertir y crear empresas con mi equipo, aprendí más de lo que jamás podría haber aprendido solo.

Si tienes hambre de éxito, y el deseo para estar siempre aprendiendo, entonces necesitas un equipo. Y hoy es el día para empezar a construir uno

Kim KiyosakiLos bienes raíces son mi vehículo de inversión favorito por muchas razones. Es divertido, rentable, y me da la libertad de controlar mi propia inversión.

El dinero es una de las partes más estresantes de la vida. Y la razón más grande de eso es que a menudo, la gente siente que no tienen ningún control sobre su dinero. Todo el mundo clama por tu dinero, ya sean los servicios públicos, seguros, hipoteca o impuestos. Muchas veces, no puedes ni elegir a en donde va tu dinero.

También tienes un control limitado sobre el dinero que inviertes. Puedes elegir en dónde invertir, escoger tu clase de activo preferido. Pero incluso los inversionistas más sabios y con un conocimiento financiero tremendo están limitados en cuanto su poder de controlar el desempeño de la inversión.

La cual es la razón de por que las inversiones inmobiliarias son tan atractiva. Cuando inviertes en bienes raíces, tienes el 100% del control sobre tu inversión. Tú haces la investigación, eliges cuando entrar, y te beneficias de los resultados.

Para muchas personas trabajadoras, esto es música para sus oídos.

Digamos que inviertes en una empresa, o compras parte de sus acciones. Tú puedes hacer tu tarea y estudiar las tendencias del mercado, pero al final del día las empresas son dirigidas por personas que no son tú. Ellos toman las decisiones y movimientos que afectan tu dinero.

Pero si pones tu dinero en una inversión inmobiliaria, tú tomas las decisiones. El poder está en tus manos, y también los beneficios.

Abajo tienes tres cosas que consigues controlar cuando inviertes en propiedades inmobiliarias. Todas estas decisiones están en tu poder, y las ganancias que haces se convierten en dinero extra con las que puedes hacer lo que quieras.

1) Cómo te beneficias

Cuando inviertes en bienes raíces hay dos cosas por las que puedes invertir: flujo de efectivo y ganancias de capital.

Mi método preferido de invertir es por flujo de efectivo. Cuando inviertes por flujo de efectivo, inviertes en propiedades que te proporcionarán una constante corriente de ingreso cada mes que puedes guardar en tus bolsillos.

Invertir por ganancias de capital, por otro lado, implica comprar una propiedad y luego venderla por una única recompensa.

Cuando compras una inversión inmobiliaria, esta elección es tuya. ¿Por qué invertirás? ¿Quieres hacer una inversión a largo plazo y aprovechar el flujo constante de efectivo cada mes? ¿O quieres comprar y vender la propiedad rápidamente, e invertir para ganar una sola vez?

Ambas estrategias pueden ser lucrativas cuando las ejecutas correctamente. Y lo genial es que tienes control directo sobre cómo obtendrás tus retornos.

Muchos vehículos de inversión no te dan la opción de cómo harás tus ganancias. O si lo hacen, hay un montón de reglas que dictan cuándo y cómo recibirás tus retornos.

Pero con bienes raíces, tienes más flexibilidad para ganar los beneficios cuando y cómo quieras. Puedes fijar la renta, y comprar y vender las propiedades cuando quieras, sin que nadie te dicte cómo harás tu dinero.

2) El valor de tu inversión

Cuando tienes el poder de aumentar directamente el valor de tu inversión.

Casi ninguna otra clase de activo te permite tener este tipo de impacto o control. No tienes que decir cómo se desempeñaran las acciones o cuanto valen las materias primas. Demasiados factores externos, desde la política, a la guerra, a los ciclos económicos, todos tienen control sobre tus otras inversiones.

Pero en bienes raíces, puedes tomar acciones que reflejarán directamente en tus ganancias. Puedes hacer mejoras en la propiedad, aumentar la cantidad de metros cuadrados, ser creativo con el lote, y aumentar la eficiencia de las operaciones de la propiedad, todo lo que aumenta tu ROI.

¿Cuántas otras inversiones pueden decir eso? Si inviertes en una empresa, eso no significa que puedas comenzar a reorganizar sus operaciones comerciales para hacerla más rentable. No tienes poder para aumentar o disminuir el precio del petróleo para obtener mejores retornos.

Pero con bienes raíces, el poder está en tus manos. Y si bien puede ser una enorme responsabilidad, también simboliza la dulce libertad.

3) Con quién trabajas

Si inviertes en un negocio, o compras acciones de una empresa, ¿te llaman cada vez que deciden contratar a un nuevo empleado? ¡Por supuesto no!

Pero cuando inviertes en bienes raíces, la elección del inquilino es tuya. Puedes elegir si alquilas tu casa a un grupo de chicos universitarios o una pareja de novios recién casados.

También controlas con quién inviertes. Una de las mejores partes de las inversiones inmobiliarias es llegar a utilizar el dinero de otras personas (OPM) para comprar tu inversión. No tienes que financiar toda la inversión por ti mismo, sino que puedes acercarte a otros inversores para ayudarte a comprar la propiedad.

Si armas un buen trato, atraerás a un montón de inversionistas que querrán darte su dinero. La mejor parte es que puedes elegir con quien trabajas.

Encontrar y construir el equipo adecuado de inversionistas es vital para tu estrategia de inversión. Por eso es necesario trabajar con personas de confianza. No todas las inversiones te permiten esa elección. Las acciones y las elecciones de otras personas afectan tu dinero todo el tiempo. Las inversiones inmobiliarias son un área donde tienes opinión sobre la gente que rodea tu inversión.

Se libre

No hay muchas cosas en la vida en las que tengamos mucho control. El dinero no debe ser una de ellas. Si estás buscando recuperar el control de tus inversiones, podría ser momento de recurrir a los bienes raíces.

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

A principio de los ‘80s, vi a una linda rubia y quedé enamorado. Esa linda rubia era Kim. Empezamos a salir, y eventualmente nos casamos. Ella es el amor de mi vida, mi mejor amiga, y la razón por la que hoy tengo éxito. Con los años, nuestro matrimonio se ha vuelto más fuerte y mejor. Doy gracias a Dios por ella, todos los días.

Mucha gente nos ve a Kim y a mí y cree que somos felices porque somos ricos. La realidad es que cuando conocí a Kim, estaba en la ruina y con una deuda de un millón de dólares tras el fracaso de mi primer negocio de carteras de velcro. Afortunadamente, Kim se quedó conmigo, y sé que ella no está conmigo por mi dinero, y yo no estoy con ella por el suyo.

Por muchos años, Kim y yo luchamos financieramente. En ese sentido, no éramos diferentes a muchas parejas jóvenes. Mentiría si no dijera que fue estresante, pero trabajamos en equipo, perseveramos, y teníamos un plan. … Seguir leyendo »

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

¿Cómo se ve tu mañana financiero?

Cuando enseño en “cómo poner tu vida financiera en orden”, empiezo con pidiéndole a los alumnos que llenen sus estados financieros personales. Muchas veces se convierte en una experiencia que les cambia la vida. Los estados financieros son muy parecidos a los rayos X. Tanto los rayos X como los estados financieros te permiten ver lo que el ojo no puede ver sin su ayuda.

Luego de llenar sus estados financieros, es fácil ver quien tiene cáncer financiero y que está financieramente sano. Casi siempre, los que tienen cáncer financiero son los que tienen ideas de la era industrial.

La cultura de la era industrial … Seguir leyendo »

ExcelenciaPor Rita Tonelli

Un comentario en uno de mis posts, de un apreciado seguidor además, trajo este tema a mi conciente. Él habló de una expresión que –coincido- se va instalando en nuestro entorno con peligrosa velocidad: “Es lo que hay”. ¿La escuchaste? Quizás y aún en tono de broma hasta la dijiste: “Es lo que hay” (puedo ver los hombros alzándose al unísono con la voz).

Postulo que decir…y sentir “Es lo que hay” es la manera óptima de alejarse de la Excelencia.

¡Qué palabra grandilocuente! ¿Verdad?

¿Te cuento? A mí no me lo parece.

“Areté” decían los griegos mencionando a la excelencia pero la consideraban una aptitud. Creo que no es una aptitud sino una actitud y por ende, pasible de lograrse con el cultivo cuidadoso de nuestro hacer.

Y algunos griegos me apoyaban… … Seguir leyendo »

Kim KiyosakiPor Kim Kiyosaki

Si oigo una vez más a un asesor financiero decirles a sus clientes que «recorten sus gastos», puede que haga algo de lo que más tarde me arrepentiré. Personalmente, es un insulto para mí, y lo debería ser para ti también, si un «experto» financiero cree que somos tan inconscientes e ignorantes como para que la única forma de poder alcanzar la seguridad financiera sea mediante los recortes, reduciendo lo que gastamos y viviendo una vida con menos de lo que realmente queremos.

Ese es un consejo perezoso. Es un consejo seguro del llamado «asesor» porque suena lógico y no causará ninguna objeción por parte de otros asesores. Es perezoso porque el asesor no tiene que pensar.

Recortar vs. Gastar … Seguir leyendo »

ganadoresTodo el mundo quieres saber qué tienen aquellas personas extraordinarias; aquellos que consiguen resultados que nosotros también queremos conseguir.

Si uno observa, estudia y analiza, puede encontrar muchas pistas interesantes que son indicativas de lo que se debe y no debe hacer.

Te doy algunas pistas que a lo mejor te pueden ser útiles que yo he ido identificando a lo largo del camino:

1. Piensan en grande

Saben que no existen los límites, que lo único que existe son las limitaciones, y que esas limitaciones son simplemente limitaciones mentales.

Con disciplina, foco y paciencia, cualquier logro acaba materializándose.

2. Tienen una estrategia de salida

O dicho de otra manera, tienen un sentido claro de dirección. Saben lo que quieren y hacia dónde se dirigen.

Cuanto tienes claro lo que quieres todo es más fácil, porque uno puede concentrar todas las energías cien por cien a ese objetivo y también es más fácil desarrollar un plan. O vemos el final del camino (sabemos hacia dónde vamos) o nos dejamos llevar por los acontecimientos (a donde ellos quieran llevarnos).

3. Mentalidad de excelencia

Las chapuzas y el hacer las cosas para cumplir no forman parte de su filosofía de vida. Si hacen algo, buscan hacerlo de forma impecable, de tal manera que genere calidad; y la calidad es la mejor garantía de fidelidad de los clientes, de barrera de entrada para la competencia y de beneficios sostenibles.

Cuando eres excelente, la competencia se vuelve más irrelevante.

4. Aprendizaje continuo

Lo que tú ganas es el resultado de la persona en que te conviertes.

Tu nivel de ingresos sólo puede crecer hasta el nivel que crezcas tú. Aprende más para ganar más. Si quieres que te vaya mejor, tienes que pagar un precio mayor. No dejan nunca de estudiar, leer, acudir a seminarios, compartir experiencias… en definitiva, absorber.

5. Pasión por lo que hacen

¿Es posible ser bueno en algo con lo que no disfrutas? Difícil, ¿Verdad?

A todos nos gusta mucho algo; identifícalo, y luego, tangibilizalo en productos y servicios para poder venderlo. No renuncies a tu pasión, más bien profesionaliza tu pasión.

Por ejemplo, te gusta la marca personal: escribe libros, da conferencias, ofrece coaching personal y on line, da clases, seminarios, jornadas… Ya lo decía Steve Pavlina: «Es extremadamente duro competir con alguien que disfruta con lo que hace.»

6. Son expertos en algo

Ya sabes, a las personas brillantes les ofrecen oportunidades brillantes; a la gente normal oportunidades normales; y a la gente mala ninguna oportunidad.

Si quieres triunfar, haz algo mejor que el resto. Una sola cosa. Decide en qué quieres ser un referente e invierte todas las energías ahí, pon toda tu alma. Ya sabes: sé tan bueno en lo tuyo que los demás no puedan ignorarte.

7. Son productivos

Como decía Warren Buffett: «La diferencia entre la gente de éxito y la de mucho éxito, es que la de mucho éxito dice no a casi todo».

Productividad no es llenar la agenda a tope sino eliminar todo lo que no tiene que hacerse. Y aplican la regla del 80/20 que libera de trabajo y tensión de manera sorprendente.

8. Vocación de servicio

Para ganar mucho, sirve mucho. Cambia el chip de ‘cuánto gano’ al ‘cómo sirvo’.

Robert Kiyosaki, uno de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 7ª edición), lo expresa así: «La gente no es suficientemente rica porque no es suficientemente generosa».

Cuando te levantes por la mañana hazte esta pregunta: ¿Cómo puedo hacer mejor o más fácil la vida de la gente? Y luego actúa. Vocación de servicio es aportación de valor. Busca siempre cómo dar más calidad, precios más baratos, ofrecer algo que no se hace o hacerlo de otra manera o en un sitio sin cubrir.

9. Auto-responsabilidad

Ponte siempre bajo lupa: si tu vida no es como te gustaría que fuese hay algo que no sabes o no estás haciendo bien.

Las personas auto-responsables están orientadas a las soluciones; las no-auto-responsables están orientadas a las excusas. La mayoría de personas deja que su vida transcurra y sólo unos pocos deciden lo que les sucederá en la vida.

10. No viven pendientes de los demás

No están pendientes de lo que ganan o no ganan el resto. Y mucho menos, no tienen tiempo para criticar. Saben que el mundo es abundancia. Sólo se fijan en los demás para aprender cosas de ellos y adaptarlas a su negocio y a su vida. Están centrados en su perfeccionamiento personal y en su mejora.

11. Se elevan por encima de las críticas

Deciden lo que quieren, van a por ello, y pasan olímpicamente de los espectadores: de lo que dicen o no dicen.

La vida cambia para bien (y mucho) cuando uno se vuelve indiferente a las opiniones ajenas. Triunfar es estar dispuesto a no gustarle a alguna gente. Medio-cre es estar en el Medio. El éxito está en los extremos.

12. Se desafían continuamente

Adoptan una estrategia push. Saben que crecimiento personal y comodidad son incompatibles. Hacen de su estilo de vida el arte de practicar la comodidad. Se fijan retos anti-incomodidad semanales o diarios para aprender a estar cómodos en la incomodidad.

¿Quieres sentirte cómodo en la incomodidad? Cuando vayas a un evento, siéntate en primera fila; acostúmbrate a quejarte: cuando la comida esté fría, cuando te a tiendan mal; cómete la última loncha de jamón del plato sin preguntar; habla con desconocidos, haz esa llamada pendiente que tienes desde hace tanto tiempo… El éxito se mide por la cantidad de conversaciones difíciles que puedes mantener.

13. No van solos por la vida

Los equipos hacen mejores y más grandes a las personas. Si quieres triunfar, busca ayuda, colaboraciones, partners… siempre los mejores.

Lo decía Robin Sharma, también presente en Aprendiendo de los mejores: «Un sueño fantástico necesita un equipo brillante. O no se cumplirá».

Aprende de ellos y complementa tus debilidades para centrarte en tus fortalezas. El conocimiento no está sólo en las aulas (conocimiento explícito), sino también en las conversaciones informales (y en redes) que mantenemos a lo largo del día con gente interesante (conocimiento tácito).

14. Actitud adecuada

Saben interpretar todo lo que les ocurre (fracasos, críticas, rechazos…) de manera positiva y favorable para utilizarlo en beneficio propio. Saben que detrás de cualquier experiencia hay sabiduría si uno sabe digerirla oportunamente. Todo suma cuando uno le da el enfoque adecuado.

¿Qué entiendes por libertad financiera?

Podemos definir que la libertad financiera, es el punto en el cual, una persona puede disfrutar de su vida, sin tener que preocuparte por el tiempo ni el dinero.

Mejor dicho, mientras viajas con tu familia conociendo el mundo, tu dinero y tus negocios siguen en crecimiento.

¿Cómo llegar a cumplir este sueño? Aquí te damos 4 consejos prácticos y efectivos:

#1. Tener la mentalidad adecuada.

El principal factor por el cual aún no eres rico, es porque no tienes la mentalidad adecuada para hacerlo. Todos conocemos a muchas personas que sueñan con convertirse en millonarios. El problema es que sus posibilidades de ganar de una vez tal suma de dinero, son minúsculas.

Para obtener independencia financiera, no necesita millones, sino comprender que el dinero es un medio y no un fin. El dinero por dinero no tiene sentido, solo tiene interés por las necesidades que puede satisfacer y la libertad relativa que proporciona.

Para ser independiente, solo necesita la cantidad de dinero necesaria para satisfacer sus necesidades cómodamente, mientras que tiene la cantidad máxima de tiempo libre.

El dinero no cae del cielo, el éxito no debe nada al azar ni a la suerte. Deberá proporcionar, especialmente al principio, los esfuerzos para medir los resultados que desea. Si está listo para invertir, trabaje duro y, algunas veces, sacrifique en el presente para construir una vida mejor.

#2. Establece un plan a largo plazo.

Lograr la independencia financiera no se puede improvisar. El primer paso en este proceso es establecer una hoja de ruta y una estrategia para lograrlo.

Primero, haga sus cálculos para estimar la cantidad necesaria cada mes para cubrir sus necesidades y gastos, dependiendo del nivel de comodidad que busca. El registro de los objetivos ayuda a poner en práctica las acciones necesarias para lograrlos. Luego, defina en qué período de tiempo, siendo realista, planea lograr esta independencia. Finalmente, haga un balance de sus finanzas actuales para evaluar la brecha entre su situación actual y su objetivo. Ahora tienes la base para comenzar a desarrollar tu estrategia.

Su plan de batalla debe encontrar un equilibrio entre optimizar sus finanzas actuales y encontrar fuentes de ingresos nuevas y sostenibles.

#3. Construya múltiples fuentes de ingresos (activos).

La manera más efectiva y rápida de lograr independencia financiera es crear múltiples fuentes de ingresos. Estos ingresos funcionan debido a lo que se llama apalancamiento, es decir, hacer un esfuerzo una vez y obtener los beneficios varias veces.

El ingreso por medio de activos, tiene la ventaja de permitirle tiempo, que puede utilizar para desarrollar su inversión al principio, y luego disfrutar de la vida cuando haya alcanzado el nivel de confort deseado.

La forma ideal de garantizar su independencia es tener no una, sino varias fuentes de ingresos, cada una de las cuales le brinda el dinero que necesita. De esta manera, reduce la pérdida de ingresos sufrida si uno de ellos llega a fallarle. Con este sistema, también puede pagar una pequeña parte de su dinero en activos de riesgo y disfrutar de su alta rentabilidad, sin poner en peligro todo su capital.

Por lo tanto, diversifique sus ingresos tanto como pueda, permaneciendo en las áreas que controla, porque es importante entender a dónde va su dinero.

#4. Empiece a educarse financieramente.

La independencia financiera pasa por muchas actividades, ninguna puede improvisarse. Si es cierto que uno aprende de sus errores, también puede perder mucho tiempo y dinero. Aprender de la experiencia de otros es una estrategia mucho más rentable.

Para eso, solo una solución: la formación. La capacitación es una inversión de tiempo y dinero, pero se verá recompensada rápidamente. Obtendrá serenidad y eficiencia para lograr una independencia financiera más sostenible.

En resumen, la independencia financiera no debe nada al azar, ni a la suerte. Tampoco está reservado para una elite de privilegiados, sino que es accesible a quien realmente da los medios, mediante acciones concretas.

Este éxito requiere tener y seguir los siguientes principios:

• Eliminar primero las ideas preconcebidas y adoptar el estado mental apropiado para avanzar.

• Definir una estrategia de acuerdo a tus necesidades y objetivos.

• No limite sus esfuerzos, y persista cueste lo que cueste.

• Crear múltiples fuentes de ingresos (activos).

• Establecer metas progresivas y alcanzables.

• Entrenar antes de empezar a evitar errores.

finanzas personalesEn México hay una terrible falta de cultura de previsión. Recién discutía con un amigo quien me decía que no asegura su casa porque ¿Qué le podría pasar?

Muchas cosas: un accidente en la cocina podría generar un incendio. En mi adolescencia me tocó vivir el terremoto de 1985 en la Ciudad de México. Cerca de donde vivía se cayeron edificios completos y vi cómo gente de la noche a la mañana lo perdió todo.

La mayoría no tenía asegurada su casa y eso fue una gran tragedia. Durante años, gente vivió en casas de campaña en los terrenos donde antiguamente estaba el edificio que habitaban. Todo por falta de previsión.

Por eso es sumamente importante proteger no sólo lo que hemos logrado, sino lo que estamos construyendo. Porque en el mundo existen muchos riesgos de distinto tipo: simplemente al caminar, nos podemos resbalar. Eso en la enorme mayoría de los casos nos produce un pequeño raspón sin consecuencias, pero una mala caída puede llevarnos al hospital e incluso causarnos la muerte.

Algunos riesgos se pueden asegurar, otros no y, por lo tanto, requerimos de otros mecanismos que nos pueden ayudar, como un fondo para emergencias. La regla de dedo es: asegura aquello que sea poco probable, pero que si sucede te puede afectar severamente. Lo que es cotidiano, no tiene caso. O no hay un seguro, o no es un mecanismo eficiente.

Evalúe su situación

La clave en una estrategia de previsión y protección del patrimonio es, desde luego, la eficiencia. Por eso es importante hacer un análisis detallado, para saber cuál será el tratamiento de cada uno de los riesgos a los que nos enfrentamos. En términos generales, consiste en los siguientes pasos:

• Identificación de los riesgos. Esto es esencial, ya que si no los conocemos, difícilmente podremos protegernos contra ellos. Por ello, debemos tener especial cuidado en este punto, ya que es muy probable que, de manera inconsciente, olvidemos listar muchos que son trascendentes.

Por ejemplo: ¿cuántos de nosotros evaluamos la posibilidad de perder nuestro trabajo o de que se dispare la inflación? ¿Cuántos estaríamos preparados ante dicho escenario?

• Clasificación de los riesgos. Los factores esenciales para ello son:

a) Frecuencia. Probabilidad de que ocurra.
b) Severidad. Pérdida máxima que podría ocasionar la realización de dicho riesgo.

¿Cómo manejar el riesgo?

Una vez que hemos determinado los riesgos a los que nos enfrentamos, y sus características, podemos evaluar la forma como los vamos a manejar. Este proceso consta de tres pasos:

1. Eliminación de los riesgos. Casi siempre es imposible. Por ejemplo, si vendemos nuestro auto estamos eliminando el riesgo de que nos lo roben, pero quizá no sea la solución ideal en nuestro caso.

2. Prevención y control de riesgos. Cuando no es factible eliminar completamente un riesgo, ya que su realización no depende enteramente de nosotros, debemos hacer lo posible por prevenirlo o mantenerlo bajo nuestro control.

Por ejemplo, podemos comprar un sistema integral de seguridad para nuestro auto, con el fin de limitar la posibilidad de que se lo roben, o podemos tener un extintor en nuestro hogar que nos permita controlar un conato de incendio. Aunque estas medidas no pueden evitar que ocurra un siniestro, sí pueden reducir considerablemente su frecuencia.

3. Financiamiento de los riesgos. Después de haber efectuado el control de los riesgos, tenemos que tomar una decisión sobre aquellos que, no obstante su reducción, conservan su potencialidad de dañar nuestro patrimonio. Hay dos formas para financiarlos:

a) Retener el riesgo. Hay riesgos que no se pueden asegurar y otros que, si ocurren, no afectan de manera drástica nuestro patrimonio, por lo que podemos (o debemos) hacerles frente con nuestros propios recursos.

Ejemplos: El desempleo, o los gastos médicos menores (unos análisis o unas radiografías) o el deducible de nuestros seguros. La forma para prepararnos contra estos riesgos es contando con un fondo de emergencias que represente, como mínimo, entre tres y seis meses de nuestro gasto familiar corriente.

b) Transferir el riesgo, a través del seguro, contrato mediante el cual los cedemos a una aseguradora, quien los acepta a cambio del pago de una prima.

 

 

 

Subir »
FB